Mostrando entradas con la etiqueta Día del Orgullo Gay. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Día del Orgullo Gay. Mostrar todas las entradas

viernes, 11 de octubre de 2013

Los gays estarán prohibidos en los países árabes en noviembre


Los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) han anunciado una nueva medida tan homófoba como degradante, asquerosa y vomitiva. Se trata de Bahréin, Kuwait, Catar, Omán, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos. Estos 6 Estados han decidido "realizar pruebas médicas a los viajeros que crean que son homosexuales para impedirles su entrada al país".

Según ha expresado el director de salud pública del Ministerio de Salud de Kuwait, Yousuf Mindkar en una entrevista que recoge el diario británico Daily Mail, "los centros de nuestros países van a tomar medidas más estrictas para detectar a los gays", unas medidas que empezarán a tomarse el próximo 11 de noviembre de 2013, aunque se desconoce de qué se tratará. ¿Un análisis de sangre? ¿Un escáner? ¿La tasa de alcoholemia? ¿Les pondrán una piruleta rosa con plumas por ver si se la comen? ¿Los harán caminar por la cinta andadora con tacones?

Una vez identificadas estas personas (es curioso que, de hecho, nos sigan llamando personas) "tendrán prohibida la entrada a cualquiera de los Estados miembros del CCG", dice Mindkar. En Kuwait, por ejemplo, los actos homosexuales están prohibidos y tienen una pena de cárcel de hasta 10 años. En el resto de países también están prohibidos los actos homosexuales en público, que son considerados delitos.

Me pregunto qué clase de gentuza son esta mierda de dirigentes políticos, qué piensan exactamente del mundo y de sus vidas y por qué continúan respirando y siendo admirados y respetados por el mundo Occidental que sí parece vivir en siglo XXI. Que cualquiera de estos países se atreva a patrocinar, promocionar o vender su imagen en España me parece de una hipocresía incalculable. Que, encima, les riamos las gracias y vayamos de turismo ya es lo más patético de todo. La homosexualidad no se contagia. No se transforma. No es mortal. Y tampoco es un delito.

Un delito es atentar contra las personas por ser diferentes a uno. Un delito es vapulear, denigrar y desprestigiar a un hombre porque ama a otro hombre. Un delito es someter a un "examen médico" de orígenes desconocidos y que no se revelarán a cualquiera del que sospechen o del que les apetezca mofarse. Un delito es aplaudir a cualquiera de estos países. Y un delito es no difundir este tipo de noticias e intentar combatirlas en la medida de lo posible.

FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS.


domingo, 6 de octubre de 2013

Emotiva carta de un abuelo en defensa de su nieto gay



Dice la canción que no hay lugar para dudar cuando se ama de verdad. Sin embargo, una gran parte de la población mundial sigue considerando que no puede existir el amor entre dos hombres o dos mujeres. Son esas personas que no son capaces de entender, de ver más allá de lo que ellos ven y sienten, que obligan al resto del planeta –o eso pretenden- a ser como son ellos. Así, la carta de un abuelo defendiendo a su nieto gay después de que su propia hija le echara de casa ha sido ya compartida más de 4.000 veces en Facebook. Como no podía ser de otra manera, estoy moralmente obligado a hacerme eco de ella. Muy emotiva.

“Querida Christine:

Me decepcionas como hija. Tienes razón cuando dices que tenemos una "vergüenza en la familia", pero te equivocas sobre cuál es.

Echar a Chad de casa sólo porque te dijo que es gay es la verdadera "abominación" aquí. Un padre que repudia a su hijo es lo que va "contra la naturaleza".

La única cosa inteligente que te he escuchado decir en todo esto es que "tú no criaste a tu hijo para que fuera gay". Por supuesto que no lo hiciste. Él nació de esa manera, y no eligió serlo tal como tampoco (decidió) ser zurdo. Tú, sin embargo, sí elegiste ser hiriente, estrecha de mente y retrógrada.

Entonces, como estamos en lo de repudiar a nuestros hijos, creo que aprovecharé el momento para decirte adiós. Ahora tengo un 'fabuloso' (como dicen los gays) nieto que criar y no tengo tiempo para las palabras sin corazón de una hija.

Si encuentras tu corazón, llámanos.

Papá"

¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!



martes, 20 de agosto de 2013

Sexo y matrimonio gay




Una diputada mexicana ha declarado en el foro sobre el Matrimonio Igualitario de Puebla (una de las ciudades del país) que los homosexuales no tienen derecho a casarse, dado que, cuando mantienen relaciones sexuales “no se miran a los ojos”. Suya es la teoría de que sólo debe considerarse matrimonio a aquellas relaciones en las que los integrantes “sostienen relaciones sexuales mirándose a la cara”. Para rematar la faena, Ana María Jiménez Ortiz –así es como se llama la valiente zorra- ha asegurado que, por tanto, los invidentes tampoco deberían contraer matrimonio. Válgame la cruz.



Según recoge además el británico Huffington Post, la mexicana, diputada local por el Partido Acción Nacional (PAN) de México, aseguró que los niños criados y adoptados por parejas de gays o lesbianas terminan “con adicción a las drogas y con depresión”. No me cabe duda de que así acabarán si sólo escuchan declaraciones como la suya, que ahora asegura que todo ha sido “sacado de contexto”, aunque no niega ninguna premisa ni la teoría en sí misma.



Podría responder a esta auténtica degenerada con un millar de fotografías, vídeos o, si lo prefiere, posturas en directo que destrozarán su teoría de que los hombres homosexuales no podemos –tendré que incluirme, digo yo- mantener relaciones sexuales mirándonos a la cara e, incluso, besándonos. También podría explicarle el hecho de que bastante desgracia tiene una persona invidente que no puede recibir percepciones de sus ojos como el resto de seres humanos como para que, aún encima, le digan que lo suyo no es amor.



Me satura demasiado toda esta gente que vive en el siglo 35 antes de Cristo y que se cree que su opinión es válida sin más y que pueden imponer su criterio al resto. No se trata de restarle derechos a mujeres como esta guarra, que debería al menos dejar su puesto de diputada. Qué va. Se trata de aumentar los nuestros. Y tampoco. Se trata de equipararlos, de revalidar algo que ya es evidente. De dejarnos a todos disfrutar por igual. Porque amar es constitucional. Y el hombre es un complemento para el hombre. Si no, que se lo pregunten a mi querida Miss Antioquia.



¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!




sábado, 23 de junio de 2012

Es tu vida


El mundo no ve, cegado en costumbres; nunca pregunta el por qué. Es tu relación la que le confunde, y eso te duele. Miradas que no comparten tu risa, que no comparten tu amor. Les falta razón, no ven la ilusión; y duele tanto... Tú ya sabes lo que quieres. Es tu vida, tu decisión. No te pares, ahora que puedes, nada se interpone al corazón. Vive lo que sientes, nada importa ya. Vive el presente sin pensar en más. Este amor es fuerte. Tanto, que no hay lugar para dudar cuando se ama de verdad.

Este texto no es mío, es de la cantante catalana Roser. “Es tu vida”, se titula este himno al amor libre y verdadero, al amor homosexual sin barreras, sin temores y sin prejuicios. Porque todavía hay una gran parte de la población mundial que piensa que la homosexualidad es una enfermedad o que todo se debe al puro vicio. Los hay que piensan que somos todos unos desviados y que sólo mantenemos relaciones sexuales depravadas y antinaturales y que, por supuesto, no sabemos lo que es amor.

Por si a alguien le cabe la duda de que, efectivamente, todos los homosexuales somos iguales, hoy se celebra el Día del Orgullo Gay en Valencia por todo lo alto. Aunque hoy los únicos que llevan altura son los que van subidos a unos andamios con purpurina y plumas a los que llaman plataformas. También van en alto los que se exhiben en las diferentes camionetas (porque Valencia no tiene glamour como para pagar carrozas de verdad) que recorren el centro de la ciudad a modo de… ¿Protesta?

¿Por qué protestan realmente? Si es que lo hacen... ¿Por qué se manifiestan hoy algunos centenares de homosexuales en Valencia? ¿Qué saben ellos de la desigualdad, del maltrato, de la homofobia? Me gustaría de verdad que esta misma tarde acudieseis todos al centro de Valencia y preguntaseis a cuatro gays, al azar, sobre el matrimonio homosexual en el mundo. Que les cuestionarais sobre en qué países la homosexualidad se persigue y en cuáles se les permite adoptar a un hijo. Que les hicieseis dudar sobre si es cierto que dos gays pueden casarse en Suecia por la iglesia. Y una vez realizado el test, decidme cuántos de ellos han respondido correctamente.

Haced que os comenten cómo va el recurso del Partido Popular a la Ley del Matrimonio Homosexual. Que os digan cuándo se aprobó dicha ley. Preguntadles también si se darían un beso con su pareja en medio de la calle, un día cualquiera. Si sus familiares saben si son gays. Si lo dirían en el trabajo… Comentadme luego los resultados y veamos quién se queda más flipado.

Por supuesto, hay docenas de homosexuales que acuden al Día del Orgullo para protestar por lo que sufren realmente. Para combatir la discriminación. Para luchar por una educación igualitaria en la que en los libros no sólo aparezca “a chico le gusta chica” y los profesores no tengan miedo de responder –con elegancia y claridad- a sus alumnos si alguno de ellos tiene la duda de por qué Pepito tiene dos padres o Luisa dos madres. Los hay que solicitan más ayudas para la investigación del VIH, su prevención y su tratamiento que afecta, en gran medida, al mundo homosexual. Pero esos son muy pocos (os lo puedo garantizar) y no se hacen visibles. Hay una gran multitud de locas desfasadas que se encargan de hacerles sombra.

Hoy no vende lo intelectual. Qué va. Hoy no vende la protesta formal. Hoy sólo destaca lo sexual, lo depravado, lo exagerado... Las plumas, la purpurina, las mini faldas “para” hombres, los tangas imposibles, los tacones de talla 44. Hoy es el día del carnaval, de la locura y el desenfreno. De mostrar tantos estereotipos y etiquetas como se pretenden combatir. De lucir todo aquello que se esconde habitualmente. De tirar por tierra lo conseguido en otro tiempo. Hoy muchos homosexuales aprovecharán para tener sus primeras experiencias, para hacer nuevas amistades, para sentirse queridos y atractivos. Pero no os equivoquéis. No es eso lo que se pretende. Al menos no lo que se pretendía en su inicio. Esta manifestación de un colectivo oprimido ha derivado en un festival de curso donde los licenciados dejan el armario para… ¿Siempre? Ojala fuese así. Ojala sirviera para romper con el pasado, con la doble vida. Pero no. Cuando llegue la medianoche (quizá las seis de la mañana), las carrozas se convertirán en calabaza. Los tacones volverán a ser unas vulgares converse. Y la purpurina pasará a ser cosa de maricas. Cada mochuelo a su olivo y Dios en el de todos. O eso le gustaría a él.

Y hablando de Dios, ya ha empezado la cuenta atrás. El diario de Bridget Roob está ya terminando de “imprimirse” y muy pronto lo podréis encontrar en este blog. Sólo os adelanto que es tan adictivo como divertido. Que es Odio en estado puro. Es ingenio, emoción y frescura. Este verano, el Odio se transforma y salta a su versión 3.0. Dentro de poco dejarás de leerlo para verlo. Para escucharlo. Para sentirlo. Bienvenidos a la nueva era…

#EldiariodeBridgetRoob

¡FALTAN 10 DÍAS!

¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!

Roberto S. Caudet

martes, 7 de febrero de 2012

Gallardón, mon amour


Siempre he imaginado que me casaría en alguna catedral imponente, de las que quitan el hipo con su rosetón y sus vidrieras. En ese día tan especial tendría junto a mí a mis padres, a mi familia, a mis amigos. Mi madre iría preciosa, y sería una madrina formidable. La catedral estaría decorada con rosas blancas y tulipanes naranjas. El párroco de turno soltaría uno de esos discursos infumables pero a mí me daría igual, porque sé que estaría toda la misa llorando. Después de la ceremonia, acudiríamos a un precioso banquete en el que todos los invitados degustarían comidas exóticas. Nada de lechones ni carrilladas. Que innoven. Yo estaría radiante. Mucho más que eso. En un chaqué que haría envidiar a Fred Astaire si acaso pudiese verlo. Mi marido, naturalmente, también luciría sus mejores galas para la ocasión. MEEEEEEEEEC. Ya la he liado.

Bien sabe Dios, y nunca mejor dicho, que en este plan idílico hay un pequeño error insalvable. Acabo de mencionar que es una boda de dos maridos. Dos contrayentes masculinos. Dos señores. Con sus chaqués y sus pelos cortos. Sin ningún vestido, ni cola, ni velo. Con sus genitales masculinos. Vamos, que sí, que dos hombres, ha quedado claro. Y esto supone un pequeño problema. Dos hombres, entre sí, no pueden casarse por el rito católico, llamémoslo. Han de casarse mediante el procedimiento civil. Y tampoco en todos los lugares del mundo.

España es uno de ellos, desde hace apenas un lustro. El Gobierno de Zapatero decidió aprobar la Ley del Matrimonio Homosexual (que ya es infumable desde su propio nombre) con el rechazo del Partido Popular en casi plena totalidad. Digo “casi” porque la ex ministra Celia Villalobos decidió votar a favor de dicha Ley. El Matrimonio Homosexual se aprobó, como digo, para poder permitir la unión civil de dos hombres con los mismos derechos que la de un hombre y una mujer. Y también, naturalmente, con los mismísimos derechos para dos mujeres que se casan entre ellas. Aunque, entre vosotros y yo, ¿conocéis a alguna bollera que quiera casarse? No, yo tampoco. El día que hagan Granjera busca esposa será un fracaso total. Otro más para la carrera de Luján Argüelles. Además, el casting sería complicadísimo. Todas las lesbianas ya parecen, de por sí, auténticas granjeras.

El Partido Popular mantiene un recurso en contra de esta Ley. El propio presidente del Gobierno actual, Mariano Rajoy, considera que el matrimonio homosexual es “inconstitucional”. Esto es todavía más curioso, ya que de la propia Constitución –la vigente, de 1978- se extrae que: “El hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio con plena igualdad jurídica (…) la Ley regulará las formas de matrimonio, la edad y capacidad para contraerla, los derechos y deberes de los cónyuges, las causas de separación y disolución y sus efectos”. La pregunta que os hago a continuación no es baladí: ¿La Constitución, en su artículo 32 –el citado- avala o no el matrimonio homosexual? ¿Dice la Constitución que el hombre y la mujer deban casarse entre ellos? No, no lo hace. Podéis volver a leerlo. Hacedlo. ¿Veis? No, no lo dice.

Quizá por eso, con un poco de inteligencia, el nuevo Ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, ha anunciado hoy que “no ve inconstutucionalidad” en la Ley del Matrimonio Homosexual”. Sin embargo, y con más picardía que inteligencia, ha añadido que “se esperará” a ver qué sentencia el Tribunal Constitucional sobre el recurso del PP. Vamos, que queda bien con todo el mundo pero si el TC deroga la Ley, pues igual de ancho se queda. Aunque para ancha ya tenemos a Castilla.

Inocente de mí, yo sigo viendo un leve gesto de esperanza y de amistad. Y más a sabiendas de que el PP ya se ha "desmarcado" de sus declaraciones. Porque la mayoría de argumentos en contra del matrimonio homosexual terminan derivando en que el matrimonio está ideado para formar una familia y que la familia sólo la pueden formar un padre, una madre y los hijos (o sólo uno) de ambos. Esta genialidad se desmonta por sí misma, ya que cuando uno acepta casarse y firma los papeles, sólo firma por una unión llamada “matrimonio”. En este “contrato” no se obliga a los contrayentes a tener hijos. Todos conocemos, al menos, a un matrimonio sin hijos. Y siguen siendo matrimonio. No hay cura que diga lo contrario.

Pero parece que algunos no lo ven tan claro. Todos tienen “un amigo gay” pero no le dejan hacer formal su felicidad. No le dejan ejercer uno de los derechos básicos del hombre –y la mujer- en España. Y aunque a esta parte de la sociedad le dé realmente igual lo que hagan el resto con sus bodas, han de meterse dentro. Pretenden privarnos de un derecho que reclamamos nosotros y que es nuestro; y que ellos ya tienen concedido. Si no estás a gusto con mi pareja, no asistas a mi boda. No me oficies una misa. Pero cállate y respétame. Igual que yo te respeto a ti. Estúpido. Ups, perdón.

Si los curas tuvieran crisis real, aceptarían bodas gays, aunque fuera sólo por el “donativo” que proporcionarían a la parroquia. Como yo sí estoy en crisis, pero crisis existencial, desde aquí animo a todos los interesados (en mí, naturalmente) en que me pidan matrimonio. Rapidito, a poder ser. Que nos cierran el chiringuito de aquí a dos días. Si lo llego a pensar más fríamente, me apunto al nuevo concurso de Cuatro. Para un éxito de verdad que tiene la pobre Luján…

¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!

Roberto S. Caudet

lunes, 25 de julio de 2011

La pareja gay no iba desnuda


Todavía no he visto a ningún gay en mi facebook colgar en su muro la noticia que os publico a continuación. Tampoco he visto una plataforma on-line para denunciar situaciones como esta que pasan mucho más a menudo de lo que nos pensamos. Os cito el titular de la noticia:

“Un hombre, detenido tras agredir a una pareja gay que se besaba en un restaurante”.

La noticia ha salido publicada en medios de izquierdas y de derechas (delante, detrás, un, dos, tres…), lo cual me congratula bastante. Y es que altercados así no pueden pasar desapercibidos. Os cuento más cosas. El hecho ocurrió en un restaurante de la calle madrileña de Lope de Vega. Ha ocurrido aquí, señores. En este país que muchos dicen ser tan moderno y liberal. Y tan tolerante. Y tan progresista y socialista. Me río yo de España y sus ciudadanos adelantados. Pero todavía hay más. La agresión consistió en que, tras el beso homosexual de la pareja homosexual (obviamente), el señor agresor en cuestión les arrojó una copa de agua que llegó a romperse en la mesa. Vámonos de fiesta.

No tuvo suficiente con echarles de agua, que siempre dramatiza mucho en las películas americanas, que el señor agresor decidió lanzarles directamente la copa. Y luego una taza de café. Que, digo yo, no sé hasta qué punto le es bueno un excitante a un hombre tan violento como él. Pero demos gracias al señor (oremos…) por el hecho de que no tuviera junto a él una jarra de cerveza o, directamente, el bidón. Que todavía tendríamos que lamentar víctimas… Pero la agresión no fue sólo física que, de hecho y por suerte, sólo se lamentó con la taza y la copa rotas, y cuatro puntos -que ya son- de sutura para uno de los miembros del fatídico beso. También hubo agresión verbal y esta me parece mucho más divertida aunque grave.

El señor agresor les lanzó a la pareja sentencias tipo: “no tenéis vergüenza”, “odio a los maricones” y “qué falta de respeto que yo tenga que ver esto”. Analizando la situación, desde luego este hombre lleva su Odio personal mucho peor que yo, que me limito a escribir dos o tres páginas de Word y luego publicarlas para que las lea quien guste. Le recomiendo una práctica similar, que también desahoga muchísimo. O quizá mejor no, que es capaz de robarme seguidores, y últimamente los tengo muy dormidos… El tema de la sinvergonzonería no voy a comentarlo, porque no hace falta señalar quién fue menos indigno en esta situación. Y, con ello, me como también la falta de respeto.

La frase más divertida con la que el señor agresor quiso recriminar a la pareja gay que se dio un beso fue: “no soporto a los gays, que yo pago mis impuestos”. Y olé. Me pregunto qué clase de impuestos van pagados a prohibir besos homosexuales en la calle. Pero, evidentemente, está claro que este señor marca la Equis de la Iglesia en la declaración de la renta, así que me abstengo. Si en el fondo, el hombre tenía razón. Claro que no son unos impuestos que paga literalmente, sino que este tipo de contribución es mucho más enrevesado. El caso es que no, aunque dé algunos centimillos a Rouco Varela y amigos, no puede prohibir que nadie se dé un beso. A menos que sea Rajoy y gane las elecciones en 2012.

Vamos, que el tipejo es un retrógrado degenerado del quince que, seguramente falto de cariño y felaciones que le den gusto de verdad, se dedica a lanzar la cristalería de los restaurantes a los que son más felices que él. No está mal. Pero, insisto, más que la noticia en sí, que ya es bastante surrealista en el año 2011 y en España, lo que me preocupa seriamente es el hecho de que ningún gay de mi Facebook (hablo de hombres, mujeres las ha habido) se haya dignado a publicar esta noticia. Como diría Mourinho, ¿por qué?

Pues porque la noticia no tiene purpurina. Ni la pareja de gays iba desnuda. Ni el hombre era Rajoy o Aznar o Antonio Recio. Y claro, no vende, no mola, no es chic. Así es como ellos defienden a su “colectivo” –qué horror de palabra-. Así es como ellos pretenden una igualdad y alertan de las situaciones de horror. Les quitas la carroza y los tacones de aguja de la talla 44 y se pierden. Pobres. Pues hoy mi Odio va hacia ellos, y hacia el señor agresor, obviamente. ¡A la hoguera con todos!

Sin embargo, felicito la actuación del restaurante madrileño, que rápidamente actuó alertando a la policía y, además, retuvo al agresor hasta que lo detuvieron.

Y, bueno, como ya va siendo habitual en mis últimos artículos, aprovecho la ocasión también para felicitar, en este fin de semana tan redondo, a Lewis Hamilton, mi querido negrito, por ganar el GP de Alemania ayer. Y también a Dieguito Forlán, Diego Lugano y el resto de uruguayos, por haber convertido en celeste la Copa América de 2011. Pues, sin más, os dejo recapacitando sobre la noticia homofóbica del día. Y, como siempre,

¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!

Roberto S. Caudet

viernes, 25 de febrero de 2011

De gusano a mariposón (Gala 20 - GH 12)


Al fin, el gusano se convirtió en mariposa. Así podría iniciar la Crónica de Gran Hermano 12 si me creyera realmente la historia de la evolución sexual de Dámaso, ese concursante que en su video de presentación nos vendía que era un joven coplero, afiliado al Partido Popular y muy tradicional y religioso. Después de 48h en la casa, Dámaso se definía como bisexual. Y, al cabo de tres días, era “gay, muy gay”. A raíz de ese momento, se pasó el día contando sus supuestos descubrimientos sobre el territorio homosexual con diestro y siniestro. Y con todos los invitados que les traían. Dámaso abusó de esa nueva condición de gay que, supuestamente, quería mantener en secreto. Dos días y medio, le duró. Como para contarle quién mató a Lady Di. Ups.

Anoche Dámaso fue expulsado con el 74% de los votos. Yo pensaba, francamente, que se iría con un porcentaje mayor, pero tampoco me importa mucho. A su llegada a plató, el concursante castellanomanchego se convirtió en una mezcla perfecta entre Juanito El Golosina y Paco Clavel. Un exceso de mariconeo y gilipollez innecesaria que lo hacían la reinona del Día del Orgullo Gay que se montó en el plató de Gran Hermano 12. Lo de Dámaso, más bien, fue una metamorfosis de gusano a mariposón. Lo cierto es que pese a sus excesos, Dámaso es el único concursante que ha sido recibido nada más cruzar la puerta por todos sus ex compañeros. También ha sido el único que ha besado a Óscar. Oh, señor. Si al final voy a terminar envidiándolo…

Además de Dámaso, un sinfín de ex concursantes intentó tener su minuto de gloria en la Gala. Hablo de Joaquín, que ahora se las da de analista; Anup, que tiene una guerra emprendida contra Yago sin que sepamos muy bien por qué; Arturo, que quiere limpiar su imagen de nazi; y Terry, que cada día está más crecida, y no hablo de su peso, que también. Los familiares tampoco se quedan atrás, especialmente la cara sapo de Susana, la tía de Marcelo, siempre tan cínica y grotesca. Anoche me recordó a Fiona en versión ogro. La de Shrek, digo. Chelo, la madre de Laura, ya ha iniciado la guerra contra Yago, y lo veo lógico y normal, ya que es el único concursante que le puede hacer sombra a su hija. Por último, estaba Silvia, la ex novia de Yago, esa muñequita Bratz que, de vez en cuando, hablaba sin decir nada.

Pues bien, pasemos a lo que realmente importa. Esta semana, ya os aviso, desaparecen dos puntuaciones y no hay ningún cero. Es decir, sólo hay 11 personas en lista (porque dos comparten posición). Así pues… ¡ADELANTE!

DÁMASO: 1 PUNTO. Iba a ponerle más puntuación, aunque sólo sea por que ya no lo volveré a ver más en la casa. Pero ayer escuché una frase que me mató: “se me notaba que era gay porque me encantaba cocinar y fregar”. Oh, señor. Que se vuelva a su pueblo, a su iglesia, y que de ahí no salga. Cuánto subnormal hay en el mundo, ¡Virgen de la teta al hombro! Eso sí, si todos los gayers lo son porque les guste cocinar, que me envíen ya el teléfono de Sergi Arola. Gracias.

MIREIA: 2 PUNTOS. Mireia puntúa única y exclusivamente por tres motivos puntuales: el primero, por el pelazo que llevaba anoche; el segundo, por el vestidazo de novia gótica-vampiresa que lució anoche; y el tercero, por que me da la gana.

LAURA: 5 PUNTOS. Tres escalones por encima de Mireia (he fulminado los 3 y los 4 puntos) está la de Parla. Laura ha vivido una de sus semanas más intensas. Incluso me atrevería a decir que, tras la semana en la que dejó “al Samu”, ésta ha sido la peor de todas. Y es que Laura quiso abandonar el concurso tras una bronca monumental en la que Marcelo llegó a soltar mierda de ella contra el resto a viva voz, en un intento de separarla del resto del grupo. La reconciliación llegó, naturalmente, el miércoles. Muy forzada por Laura, que cada día está más y más enamorada de Marcelo. La verdad es que yo me creo a pies juntillas todos los sentimientos de Laura y cada una de sus palabras. Veo sinceridad y naturalidad en ella. Es una choni, pero no es mala. ¿Podemos decir lo mismo de Marcelo? Como diría Dámaso: ¡Siguiente!

MERCEDES MILÁ: 6 PUNTOS. La presentadora tuvo un pequeño desliz anoche afirmando que Julie Andrews (Mary Poppins) tiene 160 años. Imagino que con una entrevista tan exaltada como la que le estaba haciendo a Dámaso, cualquier locura sonaba como verdad indiscutible. Lo cierto es que ayer encontré a una Mercedes muy divertida y sorprendida en la entrevista, que yo imaginaba que sería algo más dura por el alto porcentaje. Pero no. Siempre ha habido clases…

MIRIAM HERNÁNDEZ y JONE GONZÁLEZ: 7 PUNTOS. Miriam y Jone son las diseñadoras del vestido que anoche lució Mercedes Milá en la Gala. Me atrevería a decir que son unas diseñadoras brillantes, con mucha imaginación y estilo. Porque realmente me lo parecieron. El vestido era precioso, el encaje quedaba maravilloso, y la falda era espectacular. Dejemos al margen el escote. Sin embargo, no sé si fueron ellas o quién, pero a alguien se le olvidó darle dos puntitos a la hombrera izquierda (derecha del espectador) del traje de Mercedes, que estuvo más alta que la otra toda la noche. Un descuido importante. Pero bueno, ya era hora de que nos vistieran a Merceditas La Guarra de una manera elegante.

ÓSCAR: 8 PUNTOS. Óscar también puntúa por otros dos motivos puntuales que no puedo pasar por alto: el primero, el beso a disgusto y por compromiso que se dio con Dámaso. Un auténtico beso de mierda que quedó mucho peor de lo que parecía al principio, cuando Catha lo propuso. Seguro que a mí me los daría mejores. El segundo, ayer Óscar llevaba una camisa que me compré hace cosa de un mes. Qué cuqui.

LYDIA: 10 PUNTOS. La mallorquina vuelve a conseguir un tercer puesto (y ya van seis) tras su salida del concurso. Y es que en el Debate tuvo que soportar, como tantos otros, los comentarios sin fundamento y muy dañinos de algunos de los colaboradores del programa, especialmente los de Nacho Montes, que intentó sacar su vena de profesor de Las Joyas de la Corona que tanto aborrecemos todos. En fin… Además, Lydia tuvo nuevamente de compañera de Debate a Chari, por lo de su portada en Interviú. ¿Cuándo dejará Chari de ser noticia…?

MARTA: 12 PUNTOS. Primer podio para la gallega, y lo hace en un segundo puesto muy digno. Esta semana ha sido, probablemente, la peor semana de Marta. Y es que Laura no ha sido la única en tener desgracias continuas. Marta ha pasado por un ataque de ansiedad, por que Marcelo diga que su amiga la ha puesto siempre verde, ha comido poco y mal, ha vivido dentro de un acuario para reptiles gigantes… Todo le ha ido salido mal esta semana y, para postre, sus compañeros le dieron el premio a la Sosa de GH 12. Francamente, un poquito mueble sí ha sido Marta a veces… Además, está nominada y, seguramente, será la cuarta finalista. Pobre. Esta semana ha vuelto a soltar una de sus perlas, y es que ella no hace la cruz a la gente, no, no... Ella hace "la cruz, la lápida, el nicho y el panteón". Brutal.

YAGO: 15 PUNTOS. Yago es el único concursante que ha conseguido siete victorias semanales. Esta semana, que ya es finalista, el gallego ha decidido dar buenos consejos a todo el mundo durante todo el tiempo para el buen funcionamiento de las relaciones en general. Además, fue el primero (y el único) en socorrer a Marta por su ataque de ansiedad. Yago ha estado, una semana más, como un auténtico señor. Caballeroso, gracioso, gentil y mega sexy. ¿Se le puede pedir más? ¡Yago ganador! Anoche fue el primero en darse cuenta de que Dámaso estaba muy nervioso, y se puso a analizar su comportamiento en la conexión de despedida. También ha analizado junto a Marta, y solo en el Confesionario, la actitud de todos sus compañeros y la de él mismo. Si es que es el mejor…

Sólo queda por descubrir el Odiado de la Semana, ¿os lo imagináis?

MARCELO: -3 PUNTOS. No podía ser otro. Por quinta semana consecutiva, El Malaguita se alza con la peor posición de la Tabla Semanal y empata así con el record que ostentaba Chari. Lo peor de Marcelo esta semana ha sido la dura rivalidad que ha mantenido con Laura, a la que él mismo intentaba expulsar. Lo más terrible de la discusión que tuvo mientras él estaba en el acuario y ella fuera no fueron las formas ni los insultos. Para mí, lo peor fue que él aireara que ella había echado pestes sobre Marta (lo cual yo no recuerdo, pero podría ser). Es de una bajeza tremenda decir delante de las personas que has hablado mal de ellas por una discusión que sabes que no va a llegar a puerto y a sabiendas de que cinco minutos después estarás en la cama con esa persona. Marcelo es muy mala persona. Se le nota hasta en sus ojos. Malo, malo, malo.

La Gala terminó ayer con la última ronda de nominaciones en la que los concursantes debían decidir la persona con la que no querían convivir en la Final. Marcelo y Laura dijeron que Marta. Marta nominó a Marcelo. Y Yago votó por Laura. Así pues, quedaron los tres nominados, ya que Yago ya es finalista. Creo que mi voto es claro, pero esta semana, por si acaso, lo repito:

GH MARCELO al 27211

Nos vemos el lunes, ya sin Crónicas de OT 2011, con un Odio normal. Hasta entonces:

¡FELIZ DÍA DEL GRAN ODIO HERMANO A TODOS!

Roberto S. Caudet

miércoles, 30 de junio de 2010

El día en que quiero ser nazi


La semana va de aniversarios, y hoy es el día en que se cumplen cinco del día en que España dio el “Sí, quiero” a la propuesta del matrimonio entre personas del mismo sexo. Por ello, desde hoy mismo y hasta este domingo, Madrid celebra su Semana del Orgullo Gay. Les empiezas dando un día y te cogen la semana entera. Cómo son los mariquitas madrileños, ¿eh?

A muchos les parecerá una auténtica aberración leer esto de parte de un miembro del “Colectivo” pero tienen que entender que ni dentro de una minoría, porque se supone que los gays somos una minoría, también pueda haber discrepancias. Analicemos la situación.

El Día –porque empezó siendo uno- del Orgullo Gay era el momento elegido para la manifestación de la lucha por los derechos y libertades iguales para la ciudadanía heterosexual y la homosexual. Lo cual me parece muy lícito y muy coherente. Países en los que los gays no pueden donar sangre (Andorra, sin ir más lejos) dejan mucho que desear. En otros, la homosexualidad es un delito. En unos cuantos una enfermedad. Y en pocos, por suerte, se buscan y matan a todos los gayers por degenerados mentales.

Entiendo, pues, un día en el que reivindicar la eterna lucha. Pero que no se crean los gays que son los únicos desprotegidos en el mundo. Las mujeres cobran en nuestro país alrededor de un 13% menos que los hombres por un mismo trabajo realizado. Tienen la mitad de cargos de poder. Y los inmigrantes también cobran alrededor del 18% menos. No, ¡quieto todo el mundo! Dejad las carrozas y la purpurina. No quiero más carnavales fuera de tiempo. La actual fiesta gay es demodé y debería ser censurable. Si hay un día en el que me gustaría ser nazi, ése es hoy.

Nunca llegaré a comprender qué toman, qué fuman o qué se inyectan todos esos entes que “desfilan” en el Día del Orgullo Gay. En primer lugar, ¿por qué “desfilan”? ¿Y las carrozas? ¿Los gays, además de poco hombres, son vagos? No lo entiendo. Es bueno que los dueños de las carrozas hagan otros negocios además de la Cabalgata de Reyes, pero… no lo considero necesario.

En segundo lugar, el vestuario. ¿Es realmente necesario disfrazarse para manifestarse? Y eso los que se visten. Porque la mayoría de los gays que “se lucen” en las manifestaciones suelen ir sin camiseta. O sin pantalones. O sin ropa interior, directamente. A veces van hasta sin pelo. Ays. Es realmente cutre ver a un montón de chulos piscina que aprovechan el verano para lucir palmito –algunos van sin complejos, todo sea dicho-. ¿Irían igualmente semidesnudos si el Orgullo fuera en enero?

En tercero, las maneras. La forma de manifestarse me parece la más ilógica. Pero a ella se le suma el hecho de que todos vayan ondeando banderas con los siete colores del arco iris y se comporten como Norma Duval en sus primeros espectáculos. Son vulgares vedettes (que no pedetes) alzando sus plumas, moviéndose como prostitutas en celo pasadas de afrodisíacos. Y reafirmándose en unos amaneramientos del todo innecesarios. A todo este paripé se le suman un montón de besos gratis, un poco de sobeteo –o mucho, depende la franja de años- y varias toneladas de prejuicios hechos realidad.

Si lo que los homosexuales buscan es la igualdad, que empiecen ellos a demostrarla. Nada de carrozas. A pie. Nada de boas, ni de purpurina, ni de colores, ni de orgías gratuitas. No se puede reivindicar que son tan hombres como el resto pero andar vistiendo con tacones del 46, minifaldas color rosa fucsia y carmín en los labios. Predicar con el ejemplo les vendría muy bien a muchos de ellos que no luchan, se exhiben. Que no protestan, se suman a la festividad que honora al sexo por el sexo. Lo que se escenifica el Día del Orgullo denigra al colectivo homosexual. Tira por tierra todos los valores que intentamos vender los demás. Multiplica las injusticias y los comentarios denigrantes.

Ni siquiera los tres pregoneros de este año en Madrid son homosexuales: Inmanol Arias, Ana Milán y Karmele Marchante. ¿Quién ha contratado a esos tres? ¿Por qué motivo? Ellos no viven las injusticias, no lo sienten en sus propias carnes, ¿qué van a decir al respecto? Puros comentarios banales y gratuitos que sabría decirlos la planta que tengo medio muerta al lado del ordenador. Si lo que se quiere es venderse bien, que busquen a homosexuales para hacer el pregón. Y que sean personas cultas, ilustres, luchadoras. Que me traigan a Miss Tsunami es patético. Como lo es que los cantantes que van luego a la fiesta sean todos refritos de Operación Triunfo: Natalia –la cual aprovecha el momento para sacar el videoclip de su último disco-, Venus, Labuat…

Y, por cierto, el PSOE ha declarado esta misma mañana que “el PP no está invitado al Orgullo Gay”. ¿También hay propaganda electoral aquí? Cualquier momento es bueno para venderse, desde luego. Las etiquetas que se empeñaban en destruir a estas horas de la tarde se están mostrando una a una en Chueca, el barrio gay de Madrid. Porque señores, hasta hay un barrio-sectario donde viven todos. Qué bonito. Como los pitufos.

La homofobia se combate en el día a día. Consiguiendo el mismo puesto de trabajo. Mostrando el amor con tu pareja por la calle. Haciendo cambiar de pensamiento a los retrógrados. Luchando en los parlamentos. En las urnas electorales. Mostrándose tal y como se es. Sin locuras. Sin sobreactuaciones. El día en que se tenga que votar, votaré. Si hay que firmar, firmaré. Si hay que matar, pagaré un sicario. Pero que no cuenten conmigo para ese circo. Yo no formo parte de ese colectivo que nos venden estos días. Hoy no soy homosexual. No de esa clase.

Roberto S Caudet