Hace cincuenta y un años nació una mujer rubia en Míchigan, Estados Unidos. Bueno, no era rubia. Pero la conocemos así. Bueno, no la conocemos así. La hemos visto también morena, con el pelo cobrizo y puede que hasta sin pelo. Su nombre completo es Madonna Louise Veronica Ciccone Fortín. Ahí es nada. Pero yo llamo a Madonna, con todo mi cariño, Guarronna. Mi misión hoy no es odiarla, creedme. Seré bueno y os hablaré objetivamente de ella… hasta que me canse:
En el año 2000 el Libro Guinness de los Records le otorgó un párrafo a la buena señora. Trescientos treinta y ocho millones y medio (338.600.000) de discos vendidos a lo largo de su carrera musical la han hecho ser la cantante más exitosa. En 2005 esta cifra aumentó a trescientos ochenta millones (380.000.000). Ríete tú del premio de la COPE de Sosana.
Esta mujer todoterreno ha publicado trece discos, seis compilaciones y ha trabajado en las bandas sonoras de cinco films. También la hemos visto como actriz (en 22 películas), directora de cine, diseñadora, escritora y hasta se ha atrevido a escribir algunas de sus canciones. Aquí viene mi odio.
¿Cómo una cantante de su talla (recordemos True blue, Holiday, Hung up, Like a virgin, Papa don’t preach, etc.) se atreve a escribir una canción como LA ISLA BONITA? Empecemos a odiar.
La canción –La isla bonita- tiene un título casi novelístico. Todo él es poesía. La inclusión de la palabra bonita en una canción denota la inteligencia máxima a la que puede llegar una persona… de dos años y medio. Guarronna, por lo visto, parece un poco tonta. Recordemos que ella misma dijo que si un día fuera Mariah Carey, se mataría en ese mismo instante. Me gustaría saber qué dicen los grupos pro-vida sobre Guarronna.
Pero no es el título de la canción lo único que no me gusta. Se supone que la canción nos presenta a Guarronna que añora a un chico que quiere y que además es español. ¿Español? ¿Y vive en una isla bonita? Algo me dice que es de Lanzarote.
Madonna, muy feliz ella, dice que anoche soñó “con San Pedro” y que era “como si nunca hubiera ido”. ¿Perdón? ¿Sabe dónde está la isla de San Pedro? ¿Sabe que hablan francés? Continúa: “Conocía la canción. Una joven con los ojos como el desierto. Todo parecía como ayer, no tan lejano”. ¿¿¿??? Juro que no he cortado ningún fragmento. ¿Alguien podría decir qué entiende de estas tres frases? Yo también entiendo lo mismo. NADA.
Pero a Guarronna le da igual, y sigue cantando: “La isla tropical es donde quiero estar. La isla bonita. Y cuando suena la samba resuena en mis oídos tu susurro español”. ¿Acaso cree que la samba es española? ¿En serio sabe que en San Pedro hablan francés y no conocen la samba? ¿Se ha enamorado allí de algún español que canta samba? ¿Será un truco y esa isla no es tal? ¿Estará Guarronna enamorada de Sosana?
“Me enamoré de San Pedro”. ¿Conoce los apóstoles Madonna? ¿Es consciente de que San Pedro lleva muerto dos mil años? ¿Está enamorada sino de un trozo enorme de tierra? Esta mujer debe fumar lo mismo que Bibiana Aído, seguro. La foto lo corrobora. “Me dijo te amo”. No cabe duda. Guarronna se ha fumado un porro de cuarenta centímetros. Y lo peor es que se cree sus alucinaciones….
“Me enamoré de San Pedro”. ¿Conoce los apóstoles Madonna? ¿Es consciente de que San Pedro lleva muerto dos mil años? ¿Está enamorada sino de un trozo enorme de tierra? Esta mujer debe fumar lo mismo que Bibiana Aído, seguro. La foto lo corrobora. “Me dijo te amo”. No cabe duda. Guarronna se ha fumado un porro de cuarenta centímetros. Y lo peor es que se cree sus alucinaciones….
“Quiero estar donde el sol caliente el cielo cuando sea la hora de la siesta”. Yo sí que te daría siesta. Una eterna. Españoles y siesta. Una isla tropical. Todo va encajando. Guarronna ha estado escuchando “El talismán” mientras se fumaba el porraco y ahora no puede más. “Te dijo te amo, te dijo que te ama”. ¿Le dedica sus últimas frases a Sosana? ¿Acaso Guarronna está en una secta? ¿Será esa isla bonita una iglesia en medio del Pacífico donde acuden las dos a retozarse? No quiero saber más. No indago más. No pienso hablar ni de su traje de sevillana en el videoclip. No puedo más.
La odio. La odio. La odio. Odio a Guarronna.
Odio su música fácil. Odio sus canciones de los años ochenta multirecicladas.
Odio que sea un icono gay. Odio lo fea que es.
Odio que sea tan exitosa sin merecérselo.
Odio que la gente cante sus canciones con lo absurdas que son.
Odio que la gente cante sus canciones con lo absurdas que son.
Que coja la isla bonita y se pierda en ella.
Perdón. Me he entusiasmado con eso de que ayer no pude actualizar.
Besos bonitos para todos. Y paz en el mundo.
Roberto S. Caudet

