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lunes, 15 de agosto de 2011

Spectacular, Spectacular


Se supone que el 15 de agosto no se trabaja –a menos que seas bombero, policía, celador, taxista, camarero…- pero, en realidad, no considero este blog como un trabajo, aunque me haya tomado unas vacaciones que ni Ana Rosa Quintana. Por ello, hoy haré aquí una pequeña incursión con un artículo que, lejos de ser una denuncia por Odio, va a ser una denuncia por Nostalgia. Hoy celebramos el TodaslascosasqueNostalgia (qué horrible suena…).

Y es que cuando me he despertado, me he dispuesto a ver las audiencias de dos películas que vi este fin de semana. Pero, naturalmente, ninguna web me ofrecía semejante información, dado que ellos continúan de vacaciones. Una de las cintas era la mítica Moulin Rouge. Mi película preferida de todos los tiempos y tan brillantemente interpretada por Nicole Kidman, y todavía mejor interpretada por Baz Luhrmann.

Moulin Rouge es un fantástico musical ambientado en el barrio de Montmartre (París) a principios de 1900. La banda sonora es verdaderamente insuperable, y la ambientación y la historia de fondo son sublimes. Precisamente, quiero centrarme en la historia; en una historia particular que se desarrolla en la película. Concretamente en una escena de no más de cinco minutos que se da casi al principio de la cinta. Os hablo del pequeño caos que se forma entorno al Elefante, la sala mágica del Moulin Rouge en la que Satine (Nicole Kidman) recibe a sus pretendientes. Ahí os dejo el momentazo, luego viene el asunto:



Si tuvierais que describirme la secuencia, ¿cómo lo haríais? ¿Y en pocas palabras? Exacto, es imposible. El momentazo del “Spectacular, Spectacular” es tremendo de principio a fin. Y es indescriptible totalmente. Una escena más de la película que para mí, lejos de ser una fumada total (que también) es uno de los mejores números de Moulin Rouge. En él encontramos a todos los personajes principales. Todos. Si acaso, faltan un par de bailarines del Moulin Rouge, pero los verdaderamente importantes, están. Y no aparecen de cualquier manera.

En la canción de tres minutos se retrata a la perfección los roles de cada uno de ellos. Se entrevé el amor entre Christian y Satine, se adivinan las pérfidas intenciones del Duque, se describe la excesiva complacencia de Harold Zidler (el dueño del Moulin Rouge) y se muestran las rocambolescas situaciones que ofrecen los bohemios en la película. El Elefante queda como una perfecta exposición de la película. Pero todavía hay más. La canción “Spectacular, Spectacular” y cómo se desarrolla la escena cabría perfectamente en la novela teatral “Tres sombreros de copa”, de Miguel Mihura.

Es teatro del absurdo, básicamente. Adorable, entrañable y muy humorístico, si se sabe explicar… y si se sabe entender. Un circo enorme formado en una pequeña y barroca sala como el Elefante es el que Mihura nos describe en la habitación del hotel donde intenta pasar la noche el protagonista de “Tres sombreros de copa”. En la novela, Dionisio (el protagonista) se ve envuelto en una pelea entre cazadores, archiduques, bailarinas y personajes varios de la farándula que, finalmente, no lo dejan dormir. Y él se deja llevar, sin más. Igual que le ocurre al Duque, malvado pero inocentón, que se deja llevar por lo que el improvisado cuerpo de baile le va narrando.

Naturalmente, estas son sólo dos muestras de un tipo de humor, de narrativa al fin, que se está perdiendo. Se sigue escribiendo, por supuesto, pero no recibe los mismos honores. Ya les gustaría a muchos haber recibido los dos Óscar de Moulin Rouge. Sin embargo, el teatro del absurdo que os planteo hoy tiene un pequeño gran riesgo: si no se sabe utilizar, se pasa de una gran escena cómica a una ridícula parodia y sobreactuación que ninguna gracia hace. Y de eso sabe mucho el cine español. Ups.

Hoy sólo podemos encontrar escasas muestras de este absurdo, quizá, en los capítulos de La que se avecina; magnífica serie de Telecinco. Especialmente en las tres últimas temporadas y gracias al personaje de Estela Reynolds, que tan bien interpreta(ba) Antonia San Juan. Así pues, hoy no escribo un Odio como tal, que también, sino que el artículo de hoy tiene otra finalidad. Hoy abogo por más absurdeces. Hoy solicito, demando, suplico más situaciones rocambolescas. Y pido reconocimiento para ellas. Se lo ruego a los escritores, a los guionistas… y hasta al Papa, ya que viene a España, por si le dan a leer mi blog. Y también os lo dejo caer a vosotros, por si me recomendáis alguna película, serie, novela o derivado para que me entretenga un poco.

Os dejo, absurditos míos, por hoy. Vuelvo el miércoles. Y también el viernes. Y el domingo. Esta semana será un non-stop. Disfrutad de Moulin Rouge. Disfrutad de Mihura. De La Reynolds. De Ionesco. De tantos y tan buenos… Y, como siempre,

¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!



Roberto S. Caudet

viernes, 30 de julio de 2010

Cataluña está fresquíbiris


El día 28 de julio de 2010 será recordado en todo el Universo como el Día por la Vida. Y tranquilos, que no estoy abanderando ningún Foro de la Familia contra el Aborto. De hecho, apostaría por que muchos de los animalitos de los que voy a hablar –y no será ni la primera vez ni la segunda- son más humanos que la panda de aburrrrridos que pueblan el FF.

Se podría decir que siempre llego tarde a las noticias interesantes, pero es que mi moral y mis principios me obligan a empaparme bien de lo que voy a hablar y a leer diferentes versiones de los hechos antes de escribir sobre algo. Por un lado, para no equivocarme en fechas, datos y en los hechos, y por otro, para poder analizar mejor la situación viendo opiniones contrarias a las mías. Sin embargo, sobre este asunto no concibo que haya alguien que piense lo contrario de lo que pienso yo. Y si los hay, porque los hay, tienen que tener algún tipo de problema.

Como decía, hace ya dos días, el Parlament de Catalunya daba el “Sí, quiero” a la prohibición de las corridas de toros en Cataluña. Una mayoría absoluta –y aplastante- de los votantes se enfrentaba a España entera –y por qué no, al mundo, y a El Mundo también- por defender principios básicos como la dignidad, la decencia y la vida. Porque, permitidme, una corrida de toros no tiene ninguno de esos valores. Las corridas de toros son inhumanas, indecentes, indignas, humillantes y abominables. Me produce náuseas el hecho siquiera de imaginarme una plaza de toros.

La polémica sobre la prohibición se ha servido en un plato muy caliente, casi en estado de ebullición. Y eso no puede ser bueno. Pues bien, ése es el tema que centra hoy mi estado de Odio. Conste en acta que puedo entender que haya gentuza que esté a favor del asesinato lento y agonioso público de toros en un cerco cerrado. Puedo entender pues que éstos se ofendan ante la Prohibición de tal acto lamentable por parte del Parlament Català. Pero lo que no entiendo ni me explico es cómo se puede sacar de contexto la noticia hasta el punto de confirmar que Cataluña no quiere las corridas para alejarse de España y sus costumbres.

¿Cuál sería la portada de El Mundo, de ABC o de La Razón si fuera Obama el que hubiera prohibido las corridas? ¿Pedirían la dimisión del presidente de Estados Unidos? ¿Se les ocurriría decirle a Zapatero en un Pleno que dejara de tener relaciones con él, con su país? ¿Acaso dirían los periodistas de estos tres diarios que el negrito quiere des-hispanizarse? Seguramente no. Pero lleguemos más lejos… ¿No es absoluta hipocresía defender el derecho a la vida pero aceptar que se maten toros? Demagogia barata también, pero entre los políticos es incluso lícito. Al fin y al cabo, forma parte de la oratoria romana, ¿no?

Es tremendamente absurdo e incoherente lo que hacen ciertos grupos de nuestra sociedad según les conviene. Y ya ni me meto si empezamos a analizar esos mítines en los que según qué políticos instan a las regiones a diferenciarse, animan a las Comunidades Autónomas a seguir siéndolo y se alegran de que España no sea un Estado centralista. Pero luego y cuando les tocan “en el alma”, se llevan las manos a la cabeza porque una de estas CCAA se les escape del cauce. Hipócritas. Mamarrachos.

Yo hoy, como dice el anuncio, soy fan de Cataluña. Soy fan de los toros. De los vivos, no de las corridas. Y soy fan de todos y cada uno de esos 68 políticos catalanes que han votado a favor de la prohibición de las corridas. Porque por fin alguien se ha atrevido, por la vía legal y oficial, a alejarse de la España de los años de Esteso y Pajares. Y hablando de Esteso, me estoy acordando de una súper actriz a la que le chupó un pezón…



Hoy, Cataluña está fresquíbiris, fresquíbiris, fresquíbiris. Y me da mucho gustíbiris, gustíbiris, Odiar. A todos los salvajes que siguen defendiendo esa supuesta Fiesta Nacional. A todos los personajes que aprovechan una futura Ley que debería ser universal para arremeter de manera ruin y barata con los insultos fáciles y contra los nacionalismos que no tienen nada que ver. Si es que hay algunos que no quieren peras y manzanas pero luego mezclan la velocidad con el tocino…

Felicitats, Catalunya. Felicitats bous del món sancer.
Feliç Dia de l’Odi a tothom!

Roberto S. Caudet

viernes, 28 de mayo de 2010

Toda la semana de whiskitos con Estela Reynolds


Ay Dios Mío de mi vida y de mi corazón. Amén. Anoche, como ya prometí, el nivel de la Gala estuvo muy empatado… empatado para mal. ¿Qué les pasó a la mayoría de los participantes? ¿Llevan toda la semana de whiskitos con Estela Reynolds? ¿Acaso quieren ser Sabina en el musical sobre su vida? Sea como fuere, al menos diez de los cantantes subieron al escenario con esa voz con la que yo me despierto. O peor todavía. Así, mi baile de puntuaciones fue absolutamente rock and roll. Los que veía abajo de primeras subían como la espuma y mis favoritos tenían que conformarse con sietes. Creo que a todos ellos les picó la picadura de la cobra Jenny. Sí, mi amiga Jenny. La andorrana sin complejos que en 2006 osó destrozar “Sense tú”.

Al final de la noche todavía no tenía claros mis 10 clasificados y al final varié tres puntuaciones. Europa me dio un 8/10. No me lo esperaba, francamente. Y además las dos “eliminadas” de mi TOP 10 fueron a las que subí finalmente la nota… Muajaja. Con un nuevo sistema -más grande y más claro- de imágenes-votaciones... ¡COMENZAMOS!


Lituania salió en primer lugar. Como en los ensayos, el juego de voces fue impecable. Nada que objetar al respecto. La canción es espectáculo por espectáculo… bien hecho. El país en cuestión ya nos tiene bastante acostumbrados a numeritos así. Uno se acostumbra. Mi nota fue de 6.7

Armenia fue detrás. Eva hizo lo que pudo pero no estuvo a la altura de las circunstancias. Los nervios la hacían moverse como una loca. En los ensayos estaba más recatada, más dulce. Ella misma notaba que su voz no iba bien y de mitad para final de la canción era María Jiménez la que le doblaba la voz. No obstante, la canción pesa por sí misma y bien merecida tuvo la clasificación. Le puse un 7.3 que luego subió –con los resúmenes- a 7.8 para poder decidir mis finalistas.

Israel era tercero. Mi israel. Mi Harel. Mi señor sin voz. Mi tonalidad aguda destrozada por haber estado fornicando con la de Azerbaiyán toda la noche anterior. O eso deduzco. Los dos lo hicieron igual de mal. Al principio se me pusieron los pelos de punta de pensar: voy a callar tantas bocas… Pues al final se cayó la mía. Los cambios finales para lucir voz se volvieron en su contra y un Harel desgarrado destrozó el último minuto de la canción. Pero como yo estoy ciego con él, mi puntuación fue de 10. En el primer resumen la bajé a 9.9 y luego la volví a subir a 10. Muajaja.


La pareja danesa salieron cuartos. Después del horror de Harel y antes de Suiza lo tenían todo para salir victoriosos. Sin embargo, tampoco aprovecharon la ocasión. Las voces fueron de lo mejor de la noche, pero les faltó interpretación, como en los ensayos. Además, con ellos fue la única ocasión en la que hice algo tres veces. Bostezar. Mi nota fue un 7.0

Suiza. Suiza era la siguiente. Una actuación sacada del Día del Orgullo Gay en versión desfase-after-hours-los-micrófonos. Infumable. Le puse un 3.0

Y la gran Suecia salió sexta. Llevábamos cinco actuaciones y todas ellas, si yo fuera más imparcial, habrían rozado, como mucho, el “suficiente: 5”. Suecia dio el subidón musical que ya necesitábamos. La encontré mejor que nunca. Genial, francamente. La he vuelto a ver esta mañana más frío y la sigo encontrando casi perfecta. Tenía un pase más que asegurado en mi lista con un 8.7 como nota final.


Y por fin contemplamos a Azerbaiyán. Esa gran favorita. Entiendo que si yo le puse un 10 a Harel, los fans de Safura se lo pusieran a ella. Pero… ¿cantaba realmente en inglés? Los primeros 50 segundos de canción yo creo que se inventó la letra al paso. La coreografía dejó mucho que desear. Los estribillos perdieron toda la fuerza que tenían y finalmente la sorpresa esperada no llegó. Bueno, lo hizo a medias. Al principio, en los ensayos, ella bajaba sin ayuda del bailarín. Claro que llevaba la falda recogida… Pero el momento de salir a la “pasarela” y luego volver corriendo sigo sin entenderlo. ¿Qué necesidad hay de hacerla correr por el escenario mientras canta? Todavía más escandalosa acabó la actuación. Pena. A mí me dio absoluta pena que una favorita como ella lo hiciera así de mal. Y sin embargo, pasó. Mi no entender. Le puse un 0. La segunda y última suspendida de la noche. Ella y Suiza.

Ucrania vino después. Aunque ésa no era la Ucrania de los ensayos. Finalmente no hubo sorpresa real, las botas son así de chungas y punto. Y el vestuario tiene el único fin de llamar absolutamente la atención. Lo logró, sin duda. Fue uno de los tres directazos de la noche. ¿Alguien notó que estaba sola en el escenario? Yo tampoco. Hasta la secuencia final en la que la enfocaron a lo lejos. Sola. Terriblemente sola. Pero no importa. Alyosha llenó el escenario con su voz y su interpretación. Me tengo que quitar el sombrero, lo siento. Siento que su país la haya querido dar con queso este año pero es que la actuación se mereció que me tragara cada una de mis palabras. Ucrania: 9.5

Los Países Bajos dieron el toque festivo después de la enorme actuación ucraniana. La actuación fue peor que los ensayos. El decorado quedó más cutre aún y las coristas desentonaban vestidas de negro. Aunque las canciones son dos mundos, la no clasificación de Holanda ya nos augura nuestra posición, ¿cierto? Hasta yo la bajé a un 5.7 –primero le puse un 6.5-.


Rumanía y el doble piano fueron los décimos en subirse al escenario. Paula estaba más fea que de costumbre. Y su traje de Catwoman le hacía unas enormes tetas que me descentraban hasta a mí. Entre ella y el escotazo de Eva Rivas… Qué horror. Qué Dimita me pille confesado. La puesta me sigue pareciendo cutre y floja. Pero en cuanto a voz… absolutamente crecidos. Impecables los agudos de ella. Al final uno desea que la canción dure 7 minutos en lugar de 3. Mi nota fue de 8.3

¡¡Esloveniaaaa!! ¡¡Aiboooo!! Mira que a mí sus grititos me gustan y todo. Pero lo único que me limité a anotar –mientras cenaba, por supuesto- fue “Que se acabe ya”. Mi puntuación fue de 5.7 que luego bajé a 4.7 y volví a subir a 5.7 Por cierto, al acabar su canción, yo pensaba que iban a cantar “OOOOPA”. ¿Qué leches fue eso?

Y se murió Irlanda. Nunca le he puesto una nota tan baja a Irlanda –este año, digo- como la de anoche. Efectivamente y como supuse, el vestuario fue estrenado especialmente para la Semifinal. Iba terriblemente enfajada, pero se le perdona. Lo que no se le perdona fue el fallo descomunal de voz que tuvo al acabar la actuación. De hecho, ni fallo ni nada. No llegó a acabar la canción al darse cuenta de su ida de tono. Qué mal… Acabó en un 7.2 después de una pelea conmigo mismo.

Bulgaria en el puesto de Grecia dos noches después. Y el resultado era el mismo. Maromos de blanco en un intento de subir votos de eurofans y de señoras que miran Eurovisión. La coreografía fue terrible. Iban totalmente descoordinados. Y además se me hizo mucho más cansina que en los ensayos. Les puse un 7.2 que luego bajó a 6.8 y finalmente volvió a bajar hasta un 6.5

Luego vino Chipre. Esa canción de campamento de verano que luego se emite como una gran película en Disney Channel. También me decepcionó mucho. Me esperaba, al menos, un vestuario más elegante. Algo menos findecursero. De 7 pasó a 6.5 A mí se me cayó de los finalistas pero lo consiguió.

El puesto quince lo ocupó el trío de Croacia. En realidad, creo que nunca han cantado tan bien como anoche. No entiendo por qué pasó el “Call me”, de ellas mismas, y el “Lako” quedó fuera. El numerito del corazón, como ya os comenté, sobraba por todos lados. Pero la actuación sí fue digna de clasificarse. Muy diva todo. Me recordó a los shows que suele montar Céline Dion en sus actuaciones. Fue elegante pero con garra. De 8 subió finalmente a 8.3

Georgia salió la penúltima. Como vaticiné, fue La Actuación. Qué mérito tiene bailar así, que te cojan así, que saltes así, y cantar BIEN. Lo mejor de la noche, creo que la vi sin pestañear. Un 10 impoluto.

Y, finalmente, Turquía cerró las actuaciones. Me llevé una grata sorpresa con ellos. Tampoco enorme, pero lo suficiente para que hasta yo les diera el pase a la Final. De 6 pasó a 6.5 y luego a 7.0. La canción no me apetece ganadora. Y el grupo tampoco me convence. Aunque el ritmito, para acabar, se pega bastante. Hay que reconocerles un gran mérito. ¡Qué juego de luces! Parecía el concierto de su vida de Bon Jovi, lo menos. Eso es sacarse partido y lo demás, tonterías. Consiguieron convencerme.

Lo dicho. Tuve continuos bailes de clasificados, porque aunque me parecía injusto dejar a algunos fuera de la final, lo hicieron rematadamente mal. Y hubo otros que se crecieron ante la adversidad. Y tenía que premiarlos pero ser justo y coherente. Así pues, mis finalistas eran, por este orden: Georgia, Israel, Ucrania, Suecia, Rumanía, Croacia, Armenia, Irlanda, Turquía y Dinamarca. De ellos, se clasificaron ocho. No está nada mal, francamente.

Luego en puntuaciones venían Lituania, Chipre, Bulgaria, Holanda y Eslovenia, todos aprobados. No me molestó especialmente que se clasificara Chipre. Y, suspendí y con motivos suficientes a Suiza y Azerbaiyán. La última se clasificó. Era de esperar.

No obstante, no me quedo tranquilo. Entiendo perfectamente que mi trío croata no se clasificara pese al subidón pero… ¿Suecia? No concibo una final sin Suecia y algo me dice que ellos tampoco. Auguro represalias o, como poco, un rebote enorme. Alyosha no se lo merecía y el propio país tampoco. ¡Arriba el Melodiefestivalen! Por lo pronto, mañana, con los pronósticos que publicaré y mi tabla “casifinal” ya diré lo que pienso que ocurrirá con el bloque “del frío” como yo lo llamo. Suerte para todos. Mañana, más.

Ah, y para los que visteis la Semifinal entera… No hay nada como preguntarle al público sus favoritos para que no se clasifique ninguno, ¿eh? Muajaja. ¡Feliz Día del Odio!

Roberto S Caudet