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jueves, 19 de mayo de 2011

Razones para NO votar: Partido Socialista (PSOE)


La democracia no consiste en permitirlo todo. La democracia no es dar el visto bueno a cualquier conflicto que se te pase por delante. La democracia no implica la aceptación de todo lo diferente. En absoluto es eso. La democracia es mucho más complicada de lo que puede parecer en un principio. Durante más de 40 años, las francesas han vivido en democracia sin tener derecho a votar en las elecciones de la República. Durante cientos de años, las mujeres de todo el mundo no podían decidir si querían o no tener un hijo. Durante cientos de años, mujeres y hombres de todo el mundo no han podido contraer matrimonio con quien realmente deseaban. Y llegó el Partido Socialista Obrero Español (PSOE).

El PSOE viene mucho más de lejos que el PP. Pero, por otro lado, es normal que cuando un grupo se siente oprimido por otro que está más o menos organizado, acaben decidiendo unirse para luchar juntos por la misma causa: el enemigo común. El problema del PSOE en España es que cuando obtuvieron la victoria no supieron qué hacer con ella. Y el trofeo del Gobierno pesa más de lo que parece. Es muy resbaladizo. Y lo están dejando caer. Por supuesto, estoy hablando de las dos últimas legislaturas al mando del señor José Luis Rodríguez Zapatero. Igual que no hablé de Aznar (…) no voy a hablar de Felipe González.

Desconozco qué plan de Gobierno tenía el señor Zapatero cuando llegó al país en 2004. Pero es que yo tenía 14 años y la política me interesaba lo mismo que un desnudo de Elsa Pataky en Interviú. Ups. Lo que sí conozco es lo que el presidente de los socialistas ha hecho todo este tiempo. Y, entre vosotros y yo, todas las nuevas leyes, los nuevos ministerios y las nuevas adquisiciones tienen un tronco común: el populismo. Por veinticinco céntimos de euro… ¿alguien podría decirme algo que haya hecho Zapatero por el país como unidad? Va, os dejo un par de horas más. Podéis consultar la Wiki, fingiré que no os miro.

Desde que Zapatero ha llegado al poder, todas, insisto, todas las medidas que ha tomado tienen un carácter populista que apesta igual o más que el caso Strauss-Khan. Su primera gran obra fue la aprobación de los matrimonios homosexuales. Con el propio nombre de matrimonio, que aquí no nos andamos con rodeos. Una gran apuesta y muy arriesgada que se llevó a cabo con tantos amigos como enemigos. Un derecho básico que tenemos, ahora sí, todos los españoles. Después vinieron las adopciones. Que, yo me pregunto: ¿cuántas ha habido? ¿Tres? ¿Cuatro con la de Miguel Bosé? Ay. No voy a ponerme a contar lo que pienso sobre las adopciones homosexuales y lo que yo haría o dejaría de hacer, que ese es otro tema. Pero ahí queda.

Lo siguiente que vino… em… uf. La creación del Ministerio de Igualdad, con Bibiana Aído a la cabeza. Esa mujer que comparó un aborto con un aumento de pecho. Esa doctora honoris causa en Medicina y Biotecnología que sorprendió a la opinión pública diciendo que un feto no tiene vida hasta que no nace (¿¿¿???). Esa auténtica lerda que gobernaba un Ministerio en la defensa de la mujer y que por las mañanas, cuando no se tomaba el café, decía a la prensa que “fistro” y “guay” son anglicismos aceptados por la RAE (¿¿¿???). Por si no era suficiente con ella, luego Zapatero nos dejó el regalito de Leire Pajín. Me abstengo ya.

Lo divertido del Ministerio de Igualdad es que, en 2009, recibió un presupuesto de 113,17 millones de euros para su causa; un 38,3% más que el año anterior. ¿Pero qué causa? ¿Pero qué crisis? ¿Quién dijo crisis? Claro, como para el señor Zapatero España no estaba en crisis, podía despilfarrar el dinero de T-O-D-O-S en Ministerios absurdos que desaparecieron un año después. Bravo. ¡BRAVO! El Ministerio de Fomento, en cambio, recibió un 14,9% menos que en 2008. Como no hay crisis, no hay por qué hacer nuevas obras públicas, ¿verdad? Aún así, y para ser justos, este Ministerio nos costó en 2009 10.531,18 millones de euros. Lo mismo que se gasta Sarah Jessica Parker en zapatos, seguro.

Pero hubo dos presupuestos que todavía se fliparon más. El primero de ellos, el que iba para el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino. Pasó de 4.289,25 millones de euros (que ya es una barbaridad) a 13.224,15 millones de euros. Un 208,3% más. ¡Pero a quién se le ocurre triplicar el presupuesto de Medio Ambiente en crisis! Pues al mismo que decide reducir el presupuesto para el Ministerio de Industria, Trabajo y Comercio en un 4,3%. El mundo al revés. Así es Zapatero.

No contento con sus derroches y reproches a según qué Ministerios, el señor Zapatero todavía sería capaz de meter la pata un poco más. Como todos sabéis, el otro gran acierto de nuestro todavía presidente ha sido el de la creación de la Ley Antitabaco. Una Ley fantástica y muy necesaria (…) por la que bares, restaurantes y salones de todo el país tuvieron que hacer reformas en sus locales. Extractores por aquí. Campanas por allá. Ventanitas por aquí. Biombos por allá. Una obra con aire acondicionado… Un sinfín de aparatosidades –palabra que existe, por cierto- que dos años más tarde NO SERVIRÍAN PARA NADA. Porque en un ataque de Enfermedades Milá, Zapatero decidió prohibir fumar donde había dejado hacerlo él mismo. El fumar se va a acabar, que dirían los de Fairy. Y donde dije digo, digo Diego. Más obras. Más prohibiciones. Más de todo…

Y es que si yo fuera empresario, estaría encantadísimo con Zapatero. Empresario o parado, vaya. Hoy ofrezco una ayuda de 400 euros. Mañana la quito. Hoy te digo que tendrás una pensión del nosécuántos por ciento. Mañana te digo que te jubilas a los 67. Hoy te digo que tu empresa hará un ERE. Mañana me sigo aumentando el sueldo yo. Porque, por otros veinticinco céntimos de euro… ¿Qué medidas ha tomado el propio Gobierno para ser austero? Claro que cómo se va a bajar Zapatero el sueldo o a reducir el gasto de sus asesores y demás cuando hace tan sólo un par de años descubrió que un café costaba más del doble de lo que él pensaba. Pobre. Si en el fondo la crisis le está afectando más a él que a nosotros.

Nuestro Partido Socialista Obrero Español (no sé de cuál de los tres adjetivos tiene menos…) no ha sabido llevar la crisis. Ni el resto de sus legislaturas, vaya. Se ha caracterizado por medidas que se corresponden mucho más con partidos de derecha que con socialistas. Se ha dejado llevar por todos y al final ha hecho lo que menos se esperaba de él. Y encima, tarde. Se ha pasado más tiempo compitiendo con el Partido Popular por las próximas elecciones que proponiendo nuevos proyectos. Y ha gobernado con auténticos decretazos. Ha sido jauja.

Y en el terreno municipal y autonómico, y en lo que a mí CCAA respecta, tampoco ha sigo una gran etapa. Si el Gobierno de Zapatero dice que pone el cementerio nuclear en Zarra, el autonómico socialista dice que Zarra mejor no, pero tampoco saben si decirlo con la boca muy grande. Que si en Aragón dicen que el trasvase del Ebro ni se piensa. En Valencia no saben si pronunciarse para decir que sí lo quieren. ¿Fallas sí? ¿Ruido no? La única ocasión en la que se les ha visto juntos ha sido… em… ¿En la inauguración del AVE? Un auténtico espectáculo lamentable. Una auténtica vergüenza. Y ya ni os cuento el asunto de Andalucía y toda la trama que se está destapando de contratos, jubilaciones… Haced lo que diga pero no lo que haga.

El PSOE parece haberse dejado ganar. Parece que esta batalla, la batalla, no va con ellos. Y cuando quieran hacer algo, será demasiado tarde. Igual que perdieron en Catalunya, perderán en el resto de España. Y les apoyarán sus fanáticos que no ven más allá de sus narices (como los fanáticos del PP, ojo). Y no se darán cuenta de que si el PP pide elecciones generales ya pero no se atreve a actuar legalmente es porque en realidad sólo pretenden desgastarlos. Y porque saben que, cuando lleguen las elecciones de 2012, ya tendrán medio camino hecho. Y así será fácil decir que el triunfo de la crisis ha sido de ellos. Ay, qué lástima. Qué fácil es tirar al suelo las torres tan altas que habían construido tus antecesores.

El 22 de mayo, NO VOTES AL PARTIDO SOCIALISTA (PSOE).

Nos vemos mañana con el último artículo antes de las elecciones: partidos de izquierda, nacionalistas y coaliciones varias. Aquí no se salva nadie. Aunque yo, a este paso, sí os voy a salvar a todos. Ayer, más de 3.500 visitas. Simplemente: gracias de nuevo. Y, como siempre…

¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!

Roberto S. Caudet

lunes, 15 de noviembre de 2010

El hombre es un lobo para la mujer


El sumo ilustrísimo alcalde de Valladolid, don Francisco Javier León de la Riva, comentaba hace ya unos días lo mucho que le sugieren los “morritos” de la actual ministra de Sanidad, Leire Pajín -esa gran ministra-. Al menos, este señor, soez hasta el machismo más absoluto, no se rebajó a bromear con el chiste fácil que forma el apellido de la hasta ahora portavoz del PSOE. Démosle gracias pues, solicito. El machismo y la misoginia continúan siendo dos grandes enfermedades –y digo enfermedades porque hay que cursarse de ellas- de este nuevo siglo.

La mujer ha evolucionado, más rápidamente que algunos hombres, como ya ocurriera con Gaudí cuando le dio por diseñar Parques Güell con salamandras de azulejos; y la sociedad se les ha quedado muy desfasada a estas mujeres evolucionadas –como los Pokémon-, pese a las leyes que todos los gobiernos occidentales han creado para la igualdad de sexos. Para muchos hombres (y también algunas doñas) la buena señora seguirá siendo aquella que madruga cada día para cocinarle un buen estofado a sus maridos y su vida tiene como fin absoluto el cuidar a los niños y plancharles las camisas de sus uniformes de colegio de curas.

Comentarios tan afortunados como el del señor León de la Riva me hacen entender por qué, todavía hoy, no hay mujeres que puedan oficiar una misa. Por qué a las monjas y catequistas sólo se les permite dar la comunión a los creyentes. El país en el que vivimos se las da de moderno, de democrático y liberal, pero el recién suprimido Ministerio de Igualdad no ha servido para casi nada. Y no es culpa de Bibiana Aído. Ni de sus fetos ni prótesis mamarias. La realidad es que las mentes e ideologías no se pueden cambiar con una normativa, si bien sí permiten éstas castigar al que obra mal.

Resulta igualmente intolerable escuchar comentarios vejatorios hacia una mujer, a la que se le sigue considerando un mero “oscuro objeto de deseo”, que dirían los de Ron Barceló. Pero no es necesario pensar en una mujer adulta para comprobar un machismo todavía muy vivo. Los primeros anuncios de juguetes ya empiezan a emitirse, y en ellos es muy fácil comprobar cómo los niños juegan con coches, y destruyen y golpean a los villanos como auténticos héroes; mientras que son ellas las que hacen cocinitas, juegan a vestirse, maquillarse y peinarse. E incluso tienen su propio carrito de la limpieza. Por muchas campañas de igualdad, ella será siempre la tierna niña de rosa que necesita a su príncipe salvador.

Y en eso, los cuentos infantiles han ayudado mucho. Muchísimo. Me habría encantado ver cómo Blancanieves obliga a sus siete enanitos a que le planchen su pomposo vestido amarillo mientras le hacen un masaje. E incluso prueban la manzana por ella. O cómo la Bella Durmiente se quedaba dormida al coger el maletín en el que mete su portátil de ejecutiva malota en lugar de pincharse con una rueca. Y que al ser despertada por el Príncipe con un beso, lo abofeteara y le llamara descarado. O, por qué no, que fuera despertada por otra princesa. Mulán, mismamente. Sin embargo, en cuanto el Príncipe Felipe besa a Aurora, la posee para siempre. Porque las mujeres no son seres humanos –claro está- y son propiedad de los hombres… ¿Pero quién se había creído el Felipe ése? Ay si se hubiera encontrado con Tomb Raider equivocadamente…

Si Hobbes levantase la cabeza, muy probablemente deduciría que “el hombre” no es “un lobo para el hombre”, sino que lo es para la mujer. Hasta el propio término lobo en femenino tiene claras connotaciones negativas. Porque, queridas lectoras, la Real Academia de la Lengua Española no es mucho más solidaria con el sexo femenino: perro y perra, zorro y zorra, hombre público y mujer pública… Hasta las expresiones más vulgares (algo “cojonudo” -uououó- y un “coñazo”) dejan patente que la mujer continúa necesitando más de una lucha para ser considerada igual que un hombre. Y eso, como decía al principio del blog, eso es algo que realmente Odio. ¿Sabéis qué? Roma no se construyó en dos días, pero claro, no había mujeres en su obra. Ni al mando de ella.

Nos vemos el miércoles, y perdonad por el retraso de publicar hoy y no ayer domingo. Hasta entonces:

¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!

miércoles, 30 de junio de 2010

El día en que quiero ser nazi


La semana va de aniversarios, y hoy es el día en que se cumplen cinco del día en que España dio el “Sí, quiero” a la propuesta del matrimonio entre personas del mismo sexo. Por ello, desde hoy mismo y hasta este domingo, Madrid celebra su Semana del Orgullo Gay. Les empiezas dando un día y te cogen la semana entera. Cómo son los mariquitas madrileños, ¿eh?

A muchos les parecerá una auténtica aberración leer esto de parte de un miembro del “Colectivo” pero tienen que entender que ni dentro de una minoría, porque se supone que los gays somos una minoría, también pueda haber discrepancias. Analicemos la situación.

El Día –porque empezó siendo uno- del Orgullo Gay era el momento elegido para la manifestación de la lucha por los derechos y libertades iguales para la ciudadanía heterosexual y la homosexual. Lo cual me parece muy lícito y muy coherente. Países en los que los gays no pueden donar sangre (Andorra, sin ir más lejos) dejan mucho que desear. En otros, la homosexualidad es un delito. En unos cuantos una enfermedad. Y en pocos, por suerte, se buscan y matan a todos los gayers por degenerados mentales.

Entiendo, pues, un día en el que reivindicar la eterna lucha. Pero que no se crean los gays que son los únicos desprotegidos en el mundo. Las mujeres cobran en nuestro país alrededor de un 13% menos que los hombres por un mismo trabajo realizado. Tienen la mitad de cargos de poder. Y los inmigrantes también cobran alrededor del 18% menos. No, ¡quieto todo el mundo! Dejad las carrozas y la purpurina. No quiero más carnavales fuera de tiempo. La actual fiesta gay es demodé y debería ser censurable. Si hay un día en el que me gustaría ser nazi, ése es hoy.

Nunca llegaré a comprender qué toman, qué fuman o qué se inyectan todos esos entes que “desfilan” en el Día del Orgullo Gay. En primer lugar, ¿por qué “desfilan”? ¿Y las carrozas? ¿Los gays, además de poco hombres, son vagos? No lo entiendo. Es bueno que los dueños de las carrozas hagan otros negocios además de la Cabalgata de Reyes, pero… no lo considero necesario.

En segundo lugar, el vestuario. ¿Es realmente necesario disfrazarse para manifestarse? Y eso los que se visten. Porque la mayoría de los gays que “se lucen” en las manifestaciones suelen ir sin camiseta. O sin pantalones. O sin ropa interior, directamente. A veces van hasta sin pelo. Ays. Es realmente cutre ver a un montón de chulos piscina que aprovechan el verano para lucir palmito –algunos van sin complejos, todo sea dicho-. ¿Irían igualmente semidesnudos si el Orgullo fuera en enero?

En tercero, las maneras. La forma de manifestarse me parece la más ilógica. Pero a ella se le suma el hecho de que todos vayan ondeando banderas con los siete colores del arco iris y se comporten como Norma Duval en sus primeros espectáculos. Son vulgares vedettes (que no pedetes) alzando sus plumas, moviéndose como prostitutas en celo pasadas de afrodisíacos. Y reafirmándose en unos amaneramientos del todo innecesarios. A todo este paripé se le suman un montón de besos gratis, un poco de sobeteo –o mucho, depende la franja de años- y varias toneladas de prejuicios hechos realidad.

Si lo que los homosexuales buscan es la igualdad, que empiecen ellos a demostrarla. Nada de carrozas. A pie. Nada de boas, ni de purpurina, ni de colores, ni de orgías gratuitas. No se puede reivindicar que son tan hombres como el resto pero andar vistiendo con tacones del 46, minifaldas color rosa fucsia y carmín en los labios. Predicar con el ejemplo les vendría muy bien a muchos de ellos que no luchan, se exhiben. Que no protestan, se suman a la festividad que honora al sexo por el sexo. Lo que se escenifica el Día del Orgullo denigra al colectivo homosexual. Tira por tierra todos los valores que intentamos vender los demás. Multiplica las injusticias y los comentarios denigrantes.

Ni siquiera los tres pregoneros de este año en Madrid son homosexuales: Inmanol Arias, Ana Milán y Karmele Marchante. ¿Quién ha contratado a esos tres? ¿Por qué motivo? Ellos no viven las injusticias, no lo sienten en sus propias carnes, ¿qué van a decir al respecto? Puros comentarios banales y gratuitos que sabría decirlos la planta que tengo medio muerta al lado del ordenador. Si lo que se quiere es venderse bien, que busquen a homosexuales para hacer el pregón. Y que sean personas cultas, ilustres, luchadoras. Que me traigan a Miss Tsunami es patético. Como lo es que los cantantes que van luego a la fiesta sean todos refritos de Operación Triunfo: Natalia –la cual aprovecha el momento para sacar el videoclip de su último disco-, Venus, Labuat…

Y, por cierto, el PSOE ha declarado esta misma mañana que “el PP no está invitado al Orgullo Gay”. ¿También hay propaganda electoral aquí? Cualquier momento es bueno para venderse, desde luego. Las etiquetas que se empeñaban en destruir a estas horas de la tarde se están mostrando una a una en Chueca, el barrio gay de Madrid. Porque señores, hasta hay un barrio-sectario donde viven todos. Qué bonito. Como los pitufos.

La homofobia se combate en el día a día. Consiguiendo el mismo puesto de trabajo. Mostrando el amor con tu pareja por la calle. Haciendo cambiar de pensamiento a los retrógrados. Luchando en los parlamentos. En las urnas electorales. Mostrándose tal y como se es. Sin locuras. Sin sobreactuaciones. El día en que se tenga que votar, votaré. Si hay que firmar, firmaré. Si hay que matar, pagaré un sicario. Pero que no cuenten conmigo para ese circo. Yo no formo parte de ese colectivo que nos venden estos días. Hoy no soy homosexual. No de esa clase.

Roberto S Caudet

domingo, 13 de diciembre de 2009

Enfermedades Milá


Señores, señoras, niños y niñas, Bibiana Aído y fetos del mundo, he decidido abandonar mi carrera como periodista. Quiero hacer medicina. O psicología. El jueves por la noche, mientras veía Gran Hermano –no sé de qué os sorprendéis, con el último odio que puse- me di cuenta de que sé diagnosticar una esquizofrenia cuando la veo. Y, en este caso, la mujer que padece esta enfermedad es Mercedes Milá. A partir de ahora, y para nosotros, Enfermedades Milá.

La periodista catalana siempre ha destacado por ser una mujer temperamental y con mucho coraje y valor. Todos recordamos el momento de Francisco Umbral en uno de sus programas, diciéndole en toda la cara, “yo he venido aquí a hablar de mi libro. Y no se habla de mi libro”. Y si llega a decirlo dos veces más, la presentadora le hubiese lanzado dos o tres granadas a la cabeza y lo habría echado de plató. Sin embargo, últimamente anda viviendo una doble vida, y eso le ha causado estragos tales que brotes esquizofrénicos están saliendo a la luz.

Recordemos que, actualmente, Enfermedades Milá trabaja como periodista de reportajes de investigación de día, y por la noche se convierte en plátano, calabaza o patata, según se levante. Vamos, que la señorita ya está capacitada para salir en la siguiente película de Almodóvar, porque ella, oficialmente, es una Drag Queen. “Drag Frutitas Milá”. Fue en Gran Hermano cuando descubrí la enfermedad que sufre la hermana de Lorenzo Milá. Una doble cara se apoderaba de ella durante la Gala y por momentos era Jekyl y por momentos, Miss Hyde. Y en algunos otros, ella era, simplemente, Dios. Al lío, que pierdo frescura.

La señorita Milá apareció esa noche vestida –o disfrazada, no sé- de pimiento. Que le vino que ni al pelo. Por aquello de que a ella todo le importa un pimiento. Fue dar comienzo al programa y ponerse a despotricar como sólo ella, y Manuel Fraga, saben hacer. Empezó chuleando a los espectadores que vemos el programa y que nos hemos metido con él últimamente. Aprovechó la ocasión y también sirvió unas palabras para los que piden su dimisión (o cese temporal de la convivencia, como diría Elenita) como conductora de las Galas de GH. Y luego… Luego llegó el momento coronado como Miss Prepotencia y Doble Moral.

Enfermedades Milá, esa señora que siempre dice en su programa-reality que la audiencia es soberana, que la audiencia manda, que somos nosotros los que hacemos grande el programa, que como dice Amaral, sin nosotros ella no es nada… Esa señora se mofó de su público. Lo ninguneó. Lo aplastó hasta morir cual hormiga en las montañas de Heidi. Cual cucaracha de alcantarilla que hace crus-crus-crus. En un ataque de esquizofrenia, decidió confesar que “la Organización es la que dirige el programa, la que decide el transcurso del mismo y la que escoge el tiempo de las entrevistas”. Y olé, habría que haberle contestado.

Todo viene porque, como pudisteis leer en mi última entrada sobre Indhira Gandhi, los seguidores del programa nos hemos indignado con la Organización de Gran Hermano que ha decidido endiosar a una concursante que ellos mismos expulsaron por violencia. Pues ahora la indignada es Enfermedades Milá. Sí, sí. Tanto poder que tenemos la audiencia, pues el jueves fuimos un mojón. Un zurullito pinchado en un palo. Una cacota de caballo con diarrea. Un montón de mierda. Fuimos peor que María Patiño.

Lo que no sabía Merche es que se equivocó de enemigo. O quizá sabía muy bien con quien jugaba y aprovechó la ocasión. En efecto y como ella comentaba, la Organización es la que manda del programa. Sí. ¿Pero no somos nosotros los que hacemos que cada jueves sea el espacio más seguido de la noche? Cuéntame tendrá un millón más de espectadores, pero dura dos horas menos. El porcentaje más alto siempre es para Gran Hermano. ¿Sabe Mercedes que podríamos apagar la televisión todos los que no estamos de acuerdo con su nueva política? ¿Dónde quedaría la audiencia ahora? ¿Y la publicidad de la que viven? Moriría. Y el programa, que ya va por su edición once, también.

Como diría Lisa Simpson: "Nos manifestaremos como hicimos ayer. La fábrica es suya, pero nuestro el poder".

Golpe bajo dado por la presentadora que deja patente, una vez más, una doble moral que vive y que, en mi nueva carrera médica se llama esquizofrenia. Pero no es la única ocasión en la que la presentadora se desmiente a sí misma. Los fans del programa sabrán que Enfermedades Milá odia cuando los concursantes saludan a sus familiares. Pero ella cada Gala manda besos a diestro y siniestro. A sus seguidores ciegos, a su abuela la del pueblo, al carnicero de la esquina. Ella es como el anuncio de Coca-cola. Para todos.

¿Entonces, por qué se queja cuando lo hacen los concursantes, que además son novatos? Lo que yo os diga, doble cara. Como cuando dice que el sexo es poesía y la fuente de la vida, y hasta tiene espasmos y orgasmos hablando del tema, pero se ofende cuando Arturo –concursante de la edición 11- confirma que vive “por y para el sexo”. O como cuando va de progresista en la vida, se mete con los que ofenden a los gays, se molesta cuando ve machismo por la calle, pero cuando no se da cuenta de que hay cámaras, dice de Hans –otro concursante, que es transexual- que es una mujer. Qué horrible. Espectáculo lamentable.

Y sabéis lo peor de todo. No fuma… pero le encantan los toros.

Hoy, lo siento, pero no odiaré.
No te odio, Mercedes. Me compadezco de ti.
Estás muriendo de éxito. Y no hay nada peor que eso.
Sí, sí que lo hay. Ser Rouco Varela. Pero ese es otro tema.

Feliz día del odio a todos. Y seguid votando.

 
 
Roberto S. Caudet

jueves, 22 de octubre de 2009

Odio los blogs






Hay más de 150 millones de blogs en el mundo. Se calcula que 300.000 son en español. ¿Cuántos de ellos vienen firmados? ¿Se podría rastrear cada uno de ellos para averiguar quiénes son sus fundadores? ¿Un juez haría caso a un particular si se creara un blog que lo injuriase?
Los blogs son una cosa que odio.

La primera idea que se me antojó fue crear un blog a modo de diario. Pensé escribir en él cualquier curiosidad acerca de mi vida –o de la de cualquier otro, en el libre albedrío de los blogs no se veta nada-. Es más, pensé en escribir mis experiencias sexuales. Basta con darle a la pestañita de “contenidos para adultos” y listo. Uno puede incluso decir que la noche anterior ha estado haciendo lo propio con Terelu Campos. O con su madre. ¿Qué posibilidades hay de que una de las dos entre y te denuncie? ¿Cuál es la probabilidad de que un juez supiera quién eres y te hiciera pagar por injurias?

Para hacerlo más entretenido, se podría hacer lo mismo contando que la que yace en tu cama es Bibiana Aído y firmar como Manuel Fraga. El segundo se alegraría enormemente por que alguien se acuerde todavía de él y encima lo junten con jovencitas. La primera pensaría que censurar un blog es como un aumento de tetas. O quizá te lo cerraría porque hasta los dos meses no está comprobado científicamente que tenga vida. Total, quedarías absuelto. ¿No es magnífico?

La gente realmente cree que es guay por tener un blog. ¿Qué clase de vanidosos son? ¿Realmente creen que nos interesa lo que opinen acerca de política, economía, del mundo del corazón o sobre las nuevas bolsas de Carrefour? Además, se puede encontrar toda clase de nombres para los blogs. Algunos muy creativos. Si es que el bloguero es lo más de lo más. Y valiente. Un bloguero es un valiente por plantar cara al sistema, por opinar de esto y de aquello. Pero yo me pregunto, ¿harían lo mismo si tuviesen que firmar con sus nombres y apellidos? ¿Y si al lado del texto apareciese su foto? La gente que tiene blogs, generalmente, es también esa gente que luego en grupo no dice ni pío. Esas personas que nunca se sabe si son frías o calientes. Calientes. Ummm.

El mundo del porno viene aparte, pero también hay cientos de blogs que contienen vídeos o imágenes de lo más hot (yo también soy tan guay que me permito anglicismos). Y se puede saltar de unos a otros porque están súper asociados entre sí. ¿Por qué quiere nuestro Gobierno prohibir el porno de las tres de la mañana si uno puede meterse en blogger –gratis y a cualquier hora del día, ¡como las páginas amarillas!- y ver porno de cualquier clase? En muchos de los casos, nos presentan a los actores y actrices con sus nombres –reales o no, eso ya no lo compruebo- como si algún día les fuésemos a llamar por teléfono y preguntarles por sus hijos. O por Fraga.

Con tantas ideas brillantes… y finalmente creo un blog contando cosas que no me gustan… Claro, que yo tengo que firmar mis entradas y un profesor ha de corregirlas a final de año. Esa suerte han tenido Terelu y Fraga. Y las bolsas del Carrefour.





Roberto S. Caudet