A las buenas y a las malas, Lunas rotas, Más magia… Tranquilos, que no voy a hacer ninguna actualización más centrada en Halloween. Son tres títulos de tres discos. De tres horribles, infumables, inaguantables y aburridísimos discos. Todos de Sosana.
Sosana es esa mujer canaria (de Lanzarote, para ser más exactos) que, según la Wikipedia, ha vendido más de seis millones de discos (6.000.000).
¿En serio? ¿Seis?
¿Millones? ¿De discos?
¿Seis? ¿Millones? ¿Seis?
Habrá que creérselo. Yo pensaba que si esta mujer había vendido seis millones de algo, sin duda alguna, sería de paquetes de café. Porque sin cuatro o cinco de ellos en vena, escuchar una canción suya entera puede resultar mortal. Es más, me pareció escuchar que Trinidad Jiménez, la Ministra de Sanidad, quiere proponer “Si tú no estás” como vacuna contra la Gripe A. Esa canción aburre hasta las bacterias más malotas, se conoce. Qué brutal, la Sosana.
Sin meterme en tópicos, esta mujer siempre me ha desconcertado. Analizándola, Sosana es aquella mujer pegada a una guitarra, esa mujer incapaz de hablar sin imitar a María Jiménez mezclada con Paulina Rubio. Esa señora que tomó la comunión con pantalones, porque en la vida utiliza una falda; y además, de los siete premios con que la han galardonado, uno es de la COPE. Gran radio donde las haya. Acabáramos. Eso rompe mi teoría de que es más lesbiana que Bebe, Pa’ fuera telarañas. Qué más dará lo que sea. Hablemos de su música.
Aparte de como valium para elefante, sus discos –nueve en total- han de tener alguna función específica. No, la de posavasos está descartada. Imaginaos tener que comprar una docena. Al precio que van los discos. No, gracias. ¿Para asustar a los pájaros? Tampoco. Si la gente ve colgadas de tu higuera las fotos de las portadas, puede que tu vida social se erradique de manera ipso facta. Pues no entiendo yo sus seis millones de discos vendidos. Espera, ya lo entiendo. Rosana tiene siete hermanos. Si cada uno le compra 857.143 ejemplares, todo está solucionado. Ajá. Rosana, te he pillado.
Pero no sólo en lo musical esta mujer es aburrida, sosa, insulsa, sin gracia, desaborida. ¿Alguien ha visto una entrevista a Rosana? Claro que no. Porque tras los primeros veinte segundos, uno se queda KO. Fuentes de la factoría Disney me han revelado que la manzana de Blancanieves fue sustituida en el último momento por el disco “Magia”, que dormía por más tiempo. Ahora entiendo por qué Dios descansó al séptimo día. La noche del sexto debió crear a Rosana y la oyó cantar.
Mira que lo siento, pero no puedo con ella. Cuando mejor estás en un karaoke, o en una verbena, ZAS. Te ponen “El talismán”. Y entonces me pregunto ¿por qué la gente nos odia tanto? ¿La siguiente canción será de Melody?
Si es que ella misma lo dice, que aburre: “Cuando una noche desesperados caigamos juntos y enredados, la alfombra y el alrededor acabarán desordenados. La eternidad vendrá seguro”. Es decir, alguien pondrá su CD, caerá dormido, intentará resistirse, arrancará hasta la alfombra. Pero no. Muerte asegurada. Esta mujer es peor que cocinar “a fuego lento” la cena de Nochevieja para todo un país.
Sosana, cielo, hoy mi odio va todo para ti.
Porque si tú no estás, me sobra el aire. Me siento libre. Puedo respirar.
A ver qué dices tú.
Roberto S. Caudet
