domingo, 19 de mayo de 2013

Sueños, realidades y lágrimas | Eurovisión 2013




Ya está. Ya pasó todo. La magnífica gran final de Eurovisión 2013 ha llegado a su fin, y con ella se han cumplido los sueños de decenas de cantantes y millones de fans. El nivel era alto, y al final quedó una gala muy variada con temas muy diferentes entre sí. Cada país hizo lo que pudo o lo que le dejaron. Y ahora ya tenemos los resultados, los ganadores, los perdedores, los puntos, las experiencias… Señores, demasiada tela que cortar. ¡Que suene, por última vez, la revolución musical!

De nada sirvió el petardeo este año. Los temas bailables y más comerciales no encajaron este año en el gusto europeo. Ni el guapísimo Ryan, de Irlanda, con su himno latino, ya que quedó último; ni la boda lésbica de Finlandia que aportó la máxima nota de color aunque obtuvo la posición 24ª; tampoco la escandalosa e infernal Francia, con sus ganas de venganza y su infierno interior que se quedaron en el 23º; ni logró convencer Cascada, que de gran favorita, sólo pudo rascar 18 puntos y escalar hasta un mínimo 21º puesto de la tabla. Europa entera bailará todo el verano su “Glorious”, de eso no tengáis la más mínima duda. La puesta en escena fue demasiado cutre. Yo habría llevado a las bailarinas del videoclip y me habría alejado de esos andamios convertidos en escaleras... Chafón para Alemania. Todas ellas dieron luz y vida al festival, pero está visto que este año se jugaba mucho más.

Quizá por ello hubo también cuatro baladones entre los puestos más bajos. Europa no llegó a aprobar la sobriedad Lituania, que pecaba de lineal y aburrida. Quedó 22ª. Tampoco conquistó Estonia, cuya cantante apareció embarazadísima en el escenario. Su puesto fue el 20º. Poco pudo hacer también Bonnie Tyler por su Reino Unido. Su actuación fue de mito musical, pero falló el acompañamiento. Quedaba sosa en exceso. Tan sólo logró el puesto 19º, una auténtica lástima. Como el 17º de Islandia, que pese al vozarrón del cantante, apenas nadie quiso votar por él.

A mitad de tabla quedaron seis canciones que bien se merecieron llegar hasta los puestos más altos como otras debieron haber marcado un 0 en sus casilleros finales. En este último sector encontramos a Armenia que con 41 puntos pudo ser 18ª; a mí me pareció un momento perfecto para ir al baño. Y así lo fui anunciando por Twitter. Idéntica situación es la de Bélgica, que aún no logro entender cómo pasó a la Final y cómo obtuvo hasta 71 puntos, quedándose la 12ª clasificada. El pedazo de “Solayoh” que nos trajo Bielorrusia tampoco marcó en exceso este año. Ya avisé de que las divas están de capa caída en Eurovisión desde 2008. Ahora se lleva más otro tipo de cantante y puesta en escena. Una pena. Pienso seguir coreando y bailando “Solayoh” en mi casa hasta que me canse. Igual que seguiré amando la barbaridad de balada y de dúo que vino de la mano de Georgia y que a cada minuto me conquistaba más y más. Terminaron 15º, con solo 50 puntos. Una aberración al buen gusto, qué queréis que os diga.

La 14ª clasificación de Suecia también me pareció casi un insulto. Robin cantó de maravilla. La actuación fue impecable. Y la canción era genial. Además, estaban en su propio país. Me pareció rarísimo que casi ningún país le diese esos “puntos bajos” a modo de regalo por la organización… Para mí era podio clarísimo. Aunque el que casi hace podio es el de Rumanía. Llega a subir más alto y a mí me tienen que asistir de urgencia. Bofetada en la cara fue su 13ª clasificación. Por el amor de Dios, que logró 65 puntos… ¿Pero qué clase de gente vota en Eurovisión? Menos mal que España no le dio ni un solo voto. Me habría muerto allí mismo. Aunque con la que casi quise morir fue con Moldavia. La falda creciente de Aliona y su voz prodigiosa sólo le sirvieron para quedarse en el puesto 11º, a sólo 13 puntos del Top10. Aún así, obtuvo un total de 71 puntos que yo celebraba con mucho gusto. Siempre pensé que sería la actuación que le haría sombra a mi Ucrania. Pero no fue así. Bien.

El Top10 de Eurovisión 2013 se inicia con Hungría y sus 84 puntos. Estaba claro que podía colarse por ahí. La canción no me gusta. Es lineal, cansina y los estribillos se repiten tanto que me saturan. Pero tenía un algo que te incitaba a quedarte oyéndola, al menos una vez. El 9º puesto fue para los Países Bajos. Los pájaros de Anouk recibieron 114 puntos. La voz de la cantante es puro amor. La puesta en escena fue sosa pero atrapaba, porque la canción es íntima a morir. Hacía 8 años que Países Bajos no estaba en la Final. Todo un regalo. ¿No os parece? Que sigan apostando fuerte, que ya han visto que los esfuerzos tienen su recompensa.

Para recompensa, la de Malta. La actuación era sencilla, pero amena. La canción es buenrollista y muy enérgica. Y Gianluca… Bueno, iba vestido como yo. No le puedo pedir más, ¿no? Qué sonrisa, qué carita, qué vocecita… Para mí fue un éxito personal. Celebraba muchísimo cuando iba subiendo por la tabla. Al final se quedó 8º, con 120 puntos. Alegría máxima. También me alegré absolutamente por mi Marco. Los dos Mister Eurovisión seguiditos. El de Italia se llevó el 7º puesto, y la friolera de 126 puntazos. No me esperaba menos. La canción es casi perfecta. Marco es perfecto y más. Y la actuación fue de una sobriedad impecable. Fue el único en aparecer completamente solo en escena. Se merecía un regalo a su voz y a su interpretación. Gigante.

Enorme también fue la posición de Grecia, con 152 puntos. Quedó 6ª, para sorpresa de medio Twitter, que iba como loco con su alcohol gratis. En Eurovisión hay dos tipos de gamberradas. Unas no se toleran, que son esas canciones protestas con trasfondo político o social que no vienen a cuento. Y la otra es un tema fresco, divertido, pegadizo y machacón como el griego. Esos se reciben con buen agrado. Fantástica, Grecia. Espero que el año que viene siga viniendo. Porque ese empujón de este año lo necesitaban. Y no sé qué sería de Eurovisión sin Grecia. Ni tampoco sin Rusia. Es uno de esos países fundamentales. Y encima anoche llevaban un himno. Dina cantó con su voz celestial. La puesta en escena les quedó perfecta. El tema estaba ejecutado sin ningún pero. Y la letra es bella a morir. Consiguió quedarse en el TOP5 con 174 puntos. Genial.

Esperad un momento… ¿En serio no os habéis dado cuenta de que ya voy a por el cuarto puesto y aún no he nombrado a España? Muajajá. O la metía ahora, así con calzador, o no sabía cómo comentarla. Porque aparecimos así, cogidos con pinzas. La canción no era apta para Eurovisión. La puesta en escena fue tan aburrida como olvidable. Y Raquel del Rosario… Bueno, tuvo 3 minutos para demostrar a toda España que nos equivocábamos al decir que fue una pésima elección el llevarla. Desgraciadamente, no calló ninguna boca. Su voz tembló en todos los graves del tema. Entró fatal. Su cara ilustraba los nervios que tenía. ¿Pero qué clase de cantante llevamos anoche? El año pasado quedamos décimos. Y este hemos sido penúltimos. Creo que es más que evidente que España sí puede quedar bien en Eurovisión. Siempre y cuando se quiera quedar bien. No más sueños, y sí más realidades. Gracias.

Para ser justo, diré que España tuvo el mismo éxito que otros 7 países. Porque de los 8 primeros países que actuaron en primer lugar (del primero al octavo, quiero decir), ninguno logró pasar del 11º puesto. Es muy destacable que, como siempre se ha dicho, actuar al principio del concurso no beneficia nada. Un año más se ha demostrado. En cambio, el podio al completo, y también el cuarto puesto, actuaban desde el 18º en adelante. ¿No os parece suficiente señal? De hecho, los cuatro primeros puestos actuaron seguidos pero salteados: en el 18º, 20º, 22º y 24º lugar. Fantástico. Y así quedaron, ¿eh? Primero, segundo, tercero y cuarto. Es como mágico. Llamaré a Iker Jiménez por si puede aclararme alguna teoría conspiratoria.

Bien, voy con el último de ellos. El 4º puesto. Noruega. He de confesar que sufrí mucho cuando escalaba puestos como la espuma, aunque gritaba cuando le daban puntos bajos o ni le daban. El desfase noruego no se mereció, siempre a mi juicio, esa barbaridad de 191 puntos. Pero bueno, no hizo podio. Y yo me alegro. Ahora que suene en discotecas desfasadas y lo que quiera. Ya me da igual. Lo que no me daba nada igual eran los puntos que le iban dando a mi querida Zlata. Mi grandísima Ucrania. Sabía que no me fallaría. Y no lo hizo. Siempre que he apostado firme por este país me ha respondido maravillosamente. Y este año, también. Me pareció la actuación de la noche. La canción es preciosa, mágica, fantástica, elegantísima y soberbia. Una voz impecable. Una belleza de póster. La seguiré cantando hasta que me aburra, y eso no ocurrirá. 214 puntos, obtuvo mi Ucrania querida. Y el tercer puesto. Ahí estaba mi ganadora. Y yo muy feliz.

Para feliz, mi mami. Porque su favorita se quedó justo por encima de la mía. Ella apostaba por Azerbaiyán. Razones no le faltaban. Yo la terminé subiendo al décimo puesto tras su actuación final. Farid canta muy bien en registro más agudo. La actuación fue para enmarcarla. Original, fresca, atrayente… Lo tenía todo. Quedó magnífica. Se mereció una gran clasificación, y la obtuvo. 234 puntos y una medalla de plata, un 2º puesto muy digno.

Y, señores, la ganadora fue, como no podía ser de otra manera, mi queridísima –y quizá miembro de la realeza británica- Emmelie de Forest. La Emilia de los bosques, en castellano. Jovencísima, con mucho talento, con una canción recogidísima y muy internacional. Con una puesta en escena pensada para el éxito. Arrolladora. “Only teardrops” es buenísima. Nadie podrá decir lo contrario. Como sabéis por mi Especial de estos días, fue mi favorita a ganar hasta que vi a Ucrania en los ensayos, que pasó a ser segunda. Anoche la mantuve cuarta, por detrás también de Rusia e Italia. Qué poquito me fui. Mi TOP4 estuvo al completo en el TOP7, sólo que en distinto orden. Este Eurovisión no ha podido gustarme más. El podio además es maravilloso.

Dinamarca ganó anoche Eurovisión 2013 con 281 puntos. Y, por cierto, ella también iba descalza. Como Loreen. Y como El Sueño de Morfeo. Lo digo por esos “enterados” que hablan de un “Remedios Amaya”. Que se callen la boca. Es la tercera victoria en Eurovisión que ostenta Dinamarca. Y, cuidado, porque el TOP6 de este año lo completan países que han ganado ya desde el año 2000. Grecia lo hizo en 2005, Rusia en 2008, Noruega en 2009, Ucrania en 2004, Azerbaiyán en 2011 y, finalmente, Dinamarca en 2000 y 2013. Otro dato a recordar.

Más datos para completar esta crónica final de Eurovisión. Moldavia, Bélgica, Bielorrusia, Países Bajos, Suecia y Hungría recibieron los 12 puntos en una ocasión. Rusia y Grecia los consiguieron dos veces. Italia y Noruega los obtuvieron 3 veces. Mi querida Ucrania, que quedó tercera, tuvo la más alta puntuación en 5 ocasiones. Dinamarca, la ganadora, recibió los 12 puntos de 8 países, y sólo dos (San Marino y Chipre) no la votaron, frente a los 37 países que sí se decantaron por la danesa, la más puntuada. Pero el ganador de los 12 puntos fue Azerbaiyán, a quien se lo dieron un total de 10 países. Finalmente quedó 2º.

Los puntos de España fueron: 1 para Malta, 2 para Moldavia, 3 para Alemania, 4 para Reino Unido, 5 para Noruega, 6 para Rusia, 7 para Azerbaiyán, 8 para Dinamarca, 10 para Ucrania y 12 para Italia. Recibimos sólo 8 puntos. Dos de Italia y seis de Albania.

Y yo… Bueno. Yo he recibido tantos puntos de todos vosotros que sólo puedo agradeceros un año más que me hayáis estado acompañando en esta barbaridad de Especial. Para que os hagáis una idea, ahora mismo estoy en la 4ª página de Word. Gracias. De verdad. El año que viene vuelvo. Y prometo mucho más. Hasta entonces, por última vez en 2013…


¡FELIZ DÍA EUROVISIVO A TODOS!



sábado, 18 de mayo de 2013

Esperando... | Eurovisión 2013




Ha llegado el día. Esta noche se celebra en Suecia el 58º festival de Eurovisión. El mayor espectáculo musical del mundo que cuenta con unas audiencias en directo de más de 400 millones de espectadores. La ciudad de Mälmo, que acoge el concurso, se ha vestido de gala para la ocasión. Estaciones de tren, de metro, paradas de autobús y hasta los edificios públicos y estatuas se han adornado con cientos de mariposas que son el logotipo de este año. Porque Suecia es uno de esos países que más vive el festival, y lo está demostrando con creces. Esta noche nos ofrecerá además uno de los mejores escenarios y las mejores proyecciones que hemos podido ver en estos 58 años de historia.

39 países comenzaron esta andadura, pero hoy sólo veremos a los 26 mejores. Baladas, medios tiempos, canciones pop comerciales, tecno dance, electrónicas, un par de folklore… Fiesta, mucha fiesta. Hoy Eurovisión hablará en inglés, francés, español, italiano, griego, islandés, estonio y húngaro. Un total de 8 idiomas representados, según han ido eligiendo los propios países, que este año han apostado más que nunca por la lengua nacional para defender sus actuaciones y que aporta más riqueza al certamen.

Como cualquier eurofan, yo tengo mis propias favoritas y también mis auténticas odiadas. De momento, y a falta de verlas una última vez, tengo 5 suspensos (entre los que se encuentra España) y un Top-15 con notas por encima del notable alto. Se presenta una Final muy reñida en la que mis notas pueden ir variando y modificándose, pero tengo más o menos claros los 10 países a los que yo les daría puntos en caso de poder hacer de portavoz. Y, naturalmente, mi podio de grandísimas actuaciones, que apenas sí ha variado del que os he presentado estos días en el 4º Especial de Eurovisión de mi blog.

Las baladas de Reino Unido, Italia y Georgia ocuparían mis 1, 2 y 3 puntos, respectivamente. Por encima de ellas estarían las dos más petardas, Alemania y Finlandia, que tendrían mis 4 y 5 puntos. Mi Top-5 lo iniciaría una Moldavia que cada hora crece y crece más, nunca mejor dicho. Mi cuarto puesto, inamovible, irá para Suecia, que otro año más demuestra el interés que tiene por Eurovisión. Mi tercera puede ser Dinamarca, que está pagando los platos de haber abusado de su canción hasta la saciedad y de no haber cambiado nada desde la primera vez que la oí hasta ahora. Después de la barbaridad de puesta en escena que nos presentó Rusia el martes, la subo hasta la medalla de plata. Dina es brutal. Y lloro cuando la oigo. No puedo pedirle más.

Y mi ganadora sería… Ay. La bellísima Ucrania. La tremendísima Zlata. Una mujer perfecta con una ejecución sublime de su canción. La actuación, ya la veréis, es tan sobria como efectiva. El mensaje llega. La dulzura y la pasión de la melodía y la letra son todo un placer para los sentidos. Estoy tan embobado con ella… Ya sabéis. Esta noche, todos a votarla como locos. Recordad también que España actuará quinta. Eso implica que será muy pronto. Previsiblemente, antes de las 21:30, porque Eurovisión empieza a las 21:00 hora peninsular. Mucha suerte a todos. En unas horas vuelvo a estar aquí, con la crónica de la Gran Final 2013. Qué nervios.


Os dejo con mi favorita. Ucrania. Zlata Ognevich. “Gravedad”.

¡FELIZ DÍA EUROVISIVO A TODOS!




viernes, 17 de mayo de 2013

Segunda Semifinal | Eurovisión 2013




La segunda Semifinal de Eurovisión ha dejado un sabor más que agridulce para la gran mayoría de Eurofans. La gala de anoche tenía un listón bastante mediocre, tirando a muy deficiente. Creo que jamás he puesto unas notas tan bajas, tantos suspensos y tan pocos notables altos y sobresalientes. Había unas cuantas actuaciones muy buenas, es cierto, pero el aire se respiraba turbio, opaco… Y el resultado final de las 10 clasificadas fue bastante catastrófico. Sólo acerté 6. Y la gran favorita de las casas de apuestas (que no la mía) se quedó fuera…

Dudo que nadie pensara que Albania, Macedonia y Letonia pasarían a la Gran Final del sábado. Son tres actuaciones cargadas de tópicos y tan descafeinadas como vacías. Ninguna aportaba nada nuevo. La puesta en escena de Albania fue más que destacable, pero quizá desmedida. Que la guitarra soltase fuego me pareció muy innecesario. Que los de Letonia tuviesen que ir enseñando carnaza y sólo vistiesen con dos toneladas de lentejuelas plateadas fue lo más. Los bailarines y coristas pueden ir descamisados. Los cantantes no. Esto es así. Si tu único mérito es tu tableta, mal vamos. El caso de Macedonia es más peculiar. La Reina Gitana en edad de jubilación compartiendo escenario con su sobrino panoli. De circo.

Más curiosa fue, sin duda, la eliminación de Bulgaria y Suiza. El país imparcial por excelencia (no sé ni cómo se atreve a votar en Eurovisión) llevaba un auténtico himno, ya os avisé. Una banda de seis personas de entre 21 y 95 años. Sí, ahí a lo loco. La canción era una barbaridad, pero la puesta en escena se perdió como Falete en la cocina de un McDonald’s. Nadie se acordaría de ella dos minutos después. Pasaron peores, es cierto, pero Suiza estuvo muy floja. Claro que más pésima resultó Bulgaria. Su juego de tambores y grititos sin tonalidad específica los dejó en el Top-10 en 2007. Pero ya. Este año intentaron repetir fórmula con el mismo dúo y una canción similar… Y Europa les dijo “NO”.

Lo de Israel fue, como poco, para cortarse las venas. No digo que fuese la mejor actuación de la noche, ni mucho menos. Pero el vozarrón y directazo de la cantante bien se mereció un pase directo a la Final y hasta una palmadita en la espalda. A muchos les habría gustado tener su capacidad para cantar. Se me hará muy raro no tener a Israel en la Final. Más aún cuando llevaban ese temazo. Justo lo contrario ocurrió con San Marino. La canción era más que apta. Y era la ganadora para todas las casas de apuestas. Se quedó en el camino. La actuación de Valentina fue horrible. Hizo un directo lamentable. La puesta en escena fue barata, absurda y sin gracia. Y no tuvo ni un solo golpe de efecto. Horror. Entendí que quedara fuera (igual que el año pasado, con idéntica cantante aunque un estilo de canción radicalmente opuesto).

Hasta 4 países se me colaron en la Gran Final sin que yo lo quisiera. Lo de Rumanía no tiene nombre. La dejé última. Es altamente desagradable, me llega a caer mal. La canción es todo un destrozo, y la voz de Cézar es lo más fatal que he oído en mucho tiempo. Como el sábado le demos los 12 puntos, yo pido otra nacionalidad. A Hungría la dejé 14ª (hubo 17). La canción es demasiado lineal. La puesta en escena no me transmite. Y aunque el guitarrista sea casi mono, me niego a darle puntos. A Armenia la dejé en el puesto 12. Me pareció descafeinada, sosa en exceso, sin nada que destacar, ni siquiera para mal. Lo de Noruega lo tenía muy asumido. Anoche fue mi 11ª clasificada, de manera que tampoco me fui mucho. La canción sigue pareciéndome de discoteca desfasada, de diva venida a menos. No me gusta nada.

Sí se clasificó mi amada Grecia. Si no llega a pasar, me dan los siete males. Una final sin Grecia es muerte súbita. Sigo pensando que es un grupo gracioso, movido, con el que disfrutas y te lo pasas bien. Me gustó mucho, igual que me encantó que pasara mi Top-5 al completo. El quinto puesto de la noche lo trasladé a Islandia. Ese baladón había que clasificarlo sí o sí. Qué barbaridad de interpretación. Mi cuarto fue Azerbaiyán. La chica me sobra en la puesta en escena, pero la canción es muy buena. Apostaré mucho por ella. En tercer lugar dejé a Georgia y su tremendo dúo. Melodía preciosa, que te llega al alma y con la que sólo sientes amor. No digo más.

Mi segundo puesto fue directo a Malta. Mi Gianluca. Muchos se alamaron al verlo en la final. Si a mí me quitan su sonrisa el sábado, juro que mato a alguien. Es tan encantador y su canción es tan buenrollista que siempre me ha encandilado. Yo quiero un Gianluca para mí. Total, ya vamos vestidos iguales...

Ahora que, a decir verdad, lo que más me encantó es que Finlandia se atreviese de verdad con su beso lésbico. Ahí estaba Krista, vestida de novia-Barbie-cursi o no se sabe qué. Divertida y desenfadada como ella sola. Con una de las canciones más petardas de este año. Y llevándose a la competencia por goleada. Para mí fue la actuación de la noche. Es muy grande. De hecho, os dejo con ella. Nos vemos mañana, os lo aseguro, con una previa muy especial (aviso a navegantes) de Eurovisión. Hasta entonces…


¡FELIZ DÍA EUROVISIVO A TODOS!


martes, 14 de mayo de 2013

Primera Semifinal | Eurovisión 2013



¿Puede haber mejor regalo de cumpleaños que una gala de Eurovisión? ¿Y si encima se clasifica tu TOP-8 al completo? Pues eso mismo me ha ocurrido a mí hace apenas unas horas. La primera Semifinal de Eurovisión 2013 me ha dejado tan buen sabor de boca, pese a dos pequeñas intrusiones, que no sé decir nada que no sea “gracias, Europa”. El nivel es muy alto. Las canciones más flojas se defienden con uñas y dientes con grandes puestas en escena. Y los temazos han arrasado, literalmente, en esta primera gran noche.

Fuera de la Final han quedado Croacia y Chipre. Está visto que las baladas, a menos que estén bien recogidas, no tienen cabida en Eurovisión. Y menos en este año, donde hay un buen mercado donde elegir. La eliminación de Chipre quizá me sorprenda más, pero tampoco en exceso. Era muy notable, pero poco más. Tampoco han pasado los excesos de Montenegro y Serbia. Sus vestuarios imposibles y su pop comercial rasgando lo chirriante han sido fulminados. Puede sorprender más que Eslovenia, gran favorita, haya quedado fuera. El directo ha sido pésimo, aunque la puesta en escena ha sido aceptable. Pero ver que no está Austria en la final, me mata. La actuación ha sido demasiado sencilla, y más teniendo en cuenta que abrían el festival. Estas cosas pasan.

Sí que están dentro dos países que, si por mí fuera, se habrían quedado hoy mismo en tierra. Hablo de Lituania (me aburre soberanamente y soy incapaz de aceptar que Andrius es guapo) y Bélgica (sólo valen la pena los estribillos, y tampoco me convencen). Junto a ellos, como digo, mi TOP-8 al completo. Empezando –por lo más bajo- con los pájaros de Anouk (Países Bajos) y la balada nostálgica de Estonia. Muy buenas ambas, se han crecido mucho esta noche. También estarán el día 18 los temazos de Irlanda y Bielorrusia. Dos actuaciones para bailar y dejarse llevar con ritmos mediterráneos y orientales. Grandes.

Moldavia ha pasado. Y soy inmensamente feliz, porque desde el minuto uno ha estado en mi TOP-10, como sabéis. Junto a ella, mi TOP-3 de la Final, que competían hoy. Enorme alegría y satisfacción, señores. Emmelie estará el día 18, y todos lloraremos con ella. La rusa nos hará volver a soñar y nos dejará los vellos de punta con esa barbaridad de puesta en escena que va creciendo en cada verso. Aunque, para sublime, mi amada Ucrania. Seguimos siendo mariposas, no os olvidéis.

Lo único más fuerte que yo, es mi gravedad.
Precioso final -y día- para mi artículo número 300 en el blog.
Nos vemos el viernes con la crónica de la 2ª Semifinal.

¡FELIZ DÍA EUROVISIVO A TODOS!

lunes, 13 de mayo de 2013

Gravedad | Eurovisión 2013




No podía empezar la semana de Eurovisión de otra manera. Este artículo del lunes necesitaba dedicarlo a mi ganadora de este año. Una canción que cuando la escuché me pareció preciosa, bella, elegante y mágica. Que cada vez que la he escuchado me ha resultado más sublime, me ha conquistado con su sobriedad. Tanto que, oficialmente, hoy la proclamo vencedora en mi ranking personal. Le otorgo mi máxima puntuación, la llevo hasta lo más alto. Puede que me equivoque, es probable, pero sin duda, de las 39 canciones de Eurovisión 2013, ésta es la que más me gusta. Es MI canción.

MI CLASIFICACIÓN: 1º

PUNTOS: 12

CANTA: Zlata Ognevich

CANCIÓN: “Gravity” (Gravedad)

PAÍS: Ucrania



Tengo todas mis esperanzas, mis deseos y mis sueños depositados en cada una de las notas de esta canción, que ya se ha convertido en una de mis favoritas de la historia del certamen. Antes incluso de verla en escena en directo y con todos los efectos. Será mañana cuando la podamos disfrutar, porque Ucrania compite en la primera Semifinal, la del martes, la que no emite TVE, la de mi 24º cumpleaños. Es sumamente perfecta. La canción va creciendo en cada verso. De balada pasa a baladón, incluso a medio tiempo. Los agudos de Zlata son superiores a cualquier cosa, porque esta canción es dificilísima de cantar. Y el videoclip te lleva a otro mundo, te atrapa y te deja con una sonrisa en la boca tan grande que, efectivamente, te vuelves una mariposa.

Licenciada por la Facultad de Canto de Rheingold M. Glière, Zlata es como una versión ucraniana (aunque ella es rusa) de nuestra Mirela. Se presentó a la elección interna de su país en 2010 y 2011, pero quedó quinta y segunda. No fue hasta este 2013 cuando logró ganar la Final del concurso eurovisivo nacional de Ucrania que la ha permitido poder cumplir su sueño de ir a Eurovisión. A la tercera va la vencida. Tiene 27 años y una carrera plagada de pequeños éxitos, dispuestos a seguir aumentando. Ha cantado para las Fuerzas Armadas de Ucrania, ha ganado el primer festival de Crimea (dirigido por la representante rusa de Eurovisión de la que hablaba el sábado, Alla Pugacheva y que reúne a cantantes de los cinco continentes) y además ya tiene varios singles en el mercado. Su padre fue cirujano militar en un submarino soviético (dato irrelevante pero muy curioso que he querido resaltar).

Podría inventarme que también ha sido Miss Universo. La verdad es que aptitudes no le faltan. Siempre he pensado que esta mujer es absolutamente perfecta. Tiene tipazo, es guapísima, en las entrevistas es simpática y divertida y además canta maravillosamente. Es que no hay nada de ella que no me guste. La puesta en escena que le han escogido es bastante innovadora, como la mayoría de las que hemos visto de Ucrania desde que entró en Eurovisión en el 2003 (y jamás ha vuelto a fallar a la cita). La verdad es que hay ocasiones en las que tiende a los excesos, al desfase en la parte de escenografía. Lo demostró el año pasado y también 2009, con ese “Be my Valentine”. Este año acompañan el tema con una curiosa puesta que no va a dejar indiferente a nadie. No termina de ser tan mágica como el videoclip, pero se acerca.

Y es que Ucrania es mucha Ucrania. Tiene 10 actuaciones en Eurovisión. Todas ellas han logrado pasar a la Final y sólo 4 no han llegado a subir al TOP10. De sus 10 apariciones, como digo, sólo 3 no me han gustado nada. Ya deseé su victoria en 2004 (Ruslana, con “Wild dances”) que, curiosamente, es la única que tiene el país. Este año será la segunda vez que vaya con Ucrania en Eurovisión, aunque en 2006 y 2008 (“Show me your love” y “Shady lady”) tuve al país como medalla de plata, y poco me alejé, porque quedó 7º y 2º, respectivamente. También dejo como dato que todas las veces que he tenido a Ucrania en el TOP10 ha terminado en el TOP10. O sea que… Cuidadito con Zlata y su Gravedad, porque cuando Ucrania es mi firme candidata...

Nada viene de los sueños, salvo los sueños. Todavía crees en las cosas maravillosas, esas que suceden de repente y parecen como el crujido de un trueno. Nada viene del amor, salvo el amor. ¿Por qué cada vez es más fuerte? Siento que estoy cayendo desde lo más alto. Pero voy a seguir esperando. Nada viene del orgullo, salvo el orgullo. Mi camino es claro, baila sobre el mismo borde de la noche. Y ya no me da miedo. Porque me siento como una mariposa, dando vueltas a una espada. Debí quedarme en lo más alto. Pero lo único más fuerte que yo, es mi gravedad”.

Lo único más fuerte que yo, es mi gravedad. Lo único más fuerte que mis deseos por que gane Ucrania son mis deseos por ganar yo Eurovisión. O que me dejen presentarlo o retransmitirlo algún año. Mientras, pienso sentirme como una mariposa. Curioso también es que este año sea ése el logo del festival. Todo quedará en mariposa, digo... en casa. Ojala. Nos vemos mañana, con un artículo previo a la primera Semifinal. La revolución musical continúa.

¡FELIZ DÍA EUROVISIVO A TODOS!



domingo, 12 de mayo de 2013

Sólo hay lágrimas | Eurovisión 2013




La sinceridad conmigo mismo y con los lectores de este blog siempre ha sido mi máxima. Puedo afirmar, con total tranquilidad, que en los casi 300 artículos que llevo publicados jamás he mentido en ninguna información (a menos que luego lo especificase como broma) ni tampoco en ninguno de mis pensamientos e ideas. Por ello, llegados a este punto, me veo obligado a cambiar el TOP2 y el TOP1 de este año de Eurovisión. Sí. Conforme he ido publicando las 39 canciones me han ido variando los puestos. Y seguramente aún lo harán un poco más. Los ensayos y mi gusto personal conforme voy escuchando más los temas hacen que los mueva un poco. Eso me ocurre con las dos ganadoras. Porque para mí, y lo digo con total sinceridad, no hay solo una, sino dos ganadoras. Y la que viene hoy como medalla de plata era mi gran favorita, hasta que vi a otra en los ensayos. Y me enamoró mucho más. Señores, ¡adelante la revolución!



MI CLASIFICACIÓN: 2º

PUNTOS: 10

CANTA: Emmelie de Forest

CANCIÓN: “Only teardrops” (Sólo hay lágrimas)

PAÍS: Dinamarca



Jamás me ha ocurrido que la primera canción que escuche de Eurovisión sea la que más me marque. Siempre me terminan gustando más otras. O quizá es que, directamente, no me gusta la canción que oigo. Pero este año ha sido especial. Cuando me pasaron “Only teardrops” para que la escuchara, me quedé prendado. Fue mi primer contacto con Eurovisión 2013. Maravillado, sorprendido y embobado, pensé: “no necesito escuchar más”. Y más o menos, así ha sido. La música celta que lleva Dinamarca de fondo, la voz de Emmelie y esa puesta en escena tan bohemia como festiva me parecen perfectas. Mi nota media, desde el primer día hasta el último, siempre ha sido un 10. Es una actuación que me parece intachable, y me lo seguirá pareciendo. No hay nada que no me guste.

A muchas personas les recuerde también a Loreen. El vestido largo, los movimientos de brazos, que estén descalzas y en algún momento estén en el suelo ayudan bastante. Por no hablar de lo despeinadas que van las dos. El referente parece claro, pero son meros toques irrelevantes y superficiales. El resto de la canción (y la cantante) no se parecen en nada. Emmelie tiene apenas 20 años, aunque empezó a cantar con sólo 9. Desde hace dos años estudia en una escuela de canto de Copenhague para dedicarse profesionalmente a ello. Su fama musical comenzó en Dinamarca gracias al concurso de elección del cantante de Eurovisión para 2013, pero esta danesa ha dado mucho de que hablar últimamente, al asegurar en un diario nacional del país que es una tataranieta ilegítima de la Reina Victoria de Reino Unido. Ahí es nada. De hecho, ha pedido que la reconozcan como miembro de la realeza. No digo más. Dejo que hable la canción.

El cielo anuncia que va a llover esta noche. Estamos en el mismo borde del acantilado, y no hay ninguna estrella que pueda guiarnos. Así que, venga, voy a enfrentarme a ello. Aquí me encuentro en el punto clave. Vamos a dejar el pasado atrás. ¿Por qué empeñarnos en hacer el ojo por ojo? ¿Por qué lo hacemos tan difícil todo? Míranos, culpándonos de cualquier cosa. Es una lástima. Dime, ¿cuántas veces podemos ganar y perder? ¿Cuántas veces podemos romper las reglas entre nosotros? ¿Cuántas veces tenemos que luchar? ¿Cuándo lo haremos bien entre nosotros? Dime qué ha pasado entre nosotros. Porque, ahora, entre tú y yo, sólo hay lágrimas”.

La letra no se llevará un Grammy, pero es francamente bonita y fácilmente identificable. La actuación y el directo de Emmelie van a ser espectaculares. Los ensayos han dejado claro que la puesta en escena será muy similar a la que hemos visto en el vídeo, o sea que el gustazo de verla va a ser grande. Me gusta esa manera íntima de cantar que tiene la danesa a la vez que los gaiteros y tamborileros hacen presencia en el escenario casi como una marcha militar. Y las “lágrimas” de fuego que caen durante toda la canción son geniales. En cuanto a Dinamarca en Eurovisión, os puedo contar también un par de cositas. Participa desde 1957, aunque ha estado ausente durante 15 años (no todos consecutivos), por lo que su número de actuaciones es de “sólo” 40. Ha ganado dos veces, en 1963 y en el año 2000. En 2001, cuando fueron anfitriones, llevaron a Eurovisión (para amenizar, no como participantes) a los grupos Safri Duo y Aqua, reconocidísimos a nivel mundial.

Personalmente, sólo en el año 2000 deseé la victoria (y ocurrió) de Dinamarca. En 2006 y 2011 (igual que ocurrirá este año), Dinamarca estuvo en mi podio final, aunque consiguió una 18ª y una 5ª posición. Y en 2007 me decepcionó que no pasara de su Semifinal con el temazo “Drama Queen”. Esto lo aporto porque la mitad de las ocasiones que he apostado fuerte por Dinamarca han quedado en el TOP5 pero la otra mitad han quedado de los últimos. O sea que… Cuidadito con Emmelie, porque está arriba del todo en las casas de apuestas… Yo le deseo todo lo mejor. Y os dejo por hoy, para que la disfrutéis. Los más eurofans ya sabréis cuál es mi ganadora, porque sólo queda ella por aparecer. Los que estáis descubriendo las canciones por mi blog, lo veréis mañana. Hasta entonces…


¡FELIZ DÍA EUROVISIVO A TODOS!

sábado, 11 de mayo de 2013

¿Y si...? | Eurovisión 2013




No puedo creerme que ya estemos en el TOP3 de Eurovisión 2013. Han sido 36 canciones las que ya hemos repasado. 36 ilusiones de 36 países diferentes que van al concurso musical con más audiencia, seguimiento y repercusión del mundo. El sábado que viene es la Gran Final. Qué poquito queda… Sólo tres canciones faltan para completar este 4º Especial de Eurovisión. Y os adelanto que son dos baladones y un medio tiempo impresionantes. Letras preciosas, melodías inmejorables, voces tremendas y tres países que habitualmente dan mucho juego en el Festival. ¿Preparados para mi medalla de bronce? ¡Que siga la revolución!

MI CLASIFICACIÓN: 3º

PUNTOS: 8

CANTA: Dina Garipova

CANCIÓN: “What if” (¿Y si…?)

PAÍS: Rusia


Nadie puede dudar del peso de Rusia en Eurovisión. Está el lado político social, que nos dice que es el país con más habitantes de Europa y del que han salido luego tantos (porque tomamos a Rusia como URSS/Yugoslavia) que consideran a Rusia su país madre y, a menos que tengan conflictos reales con él, terminan dándole muchos puntos. Sus cantantes suelen ser conocidos en los países que tiene alrededor. Su música tiende a ser excelente y muy occidental. Y jamás ha escatimado en llevar a sus mejores artistas (t.A.T.u., Dima Bilan, Alla Pugacheva…) y a dar puestas en escena increíbles, dignas de recordar. Este año vuelve a no fallar.

La actuación rusa es incontestable. Dina tiene una voz prodigiosa para lo joven que es (tiene 21 años). Graduada en Periodismo y estudiante de canto desde los 6 años, Dina Garipova ganó en 2012 la versión rusa de “La Voz” y desde entonces su carrera no ha dejado de subir y subir, hasta hoy, que representa a su país en Eurovisión. Como digo, tiene un timbre perfecto, un registro agudo maravilloso por el que se mueve sin problemas. El directazo con ella está asegurado. La interpretación que hace del tema también es magistral. Su sensibilidad, sus movimientos corporales tan naturales y su mirada mientras canta hacen que la canción te llegue con facilidad. Te la transmite entera. Y además la letra es un auténtico mensaje para todos. Perfecta.

¿Y si pudiese cambiar el paso del tiempo? ¿Y si tuviera el poder de decidir? ¿Y si pudiera hacer que todos nos uniésemos? ¿Y si yo…? Juntos podemos cambiar el paso del tiempo. Juntos tenemos el poder de decidir. La respuesta está en nuestros corazones, en nuestras almas. Juntos podemos hacer un lugar mejor de esta pequeña isla en medio del espacio. Juntos podemos cambiar el mundo para siempre. Unámonos y cambiemos esta situación. Unámonos y escribamos una nueva página. Venid, pecadores. Venid, santos. Tened fe. ¿Qué pasaría si todos abriéramos las puertas? ¿Qué pasaría si nos ayudáramos los unos a los otros? ¿Qué pasaría si yo pudiera hacer que todos creyésemos? ¿Qué pasaría si abriéramos todos nuestros brazos? ¿Y si detuviésemos las alarmas y enterrásemos las armas? ¿Por qué no estamos siempre con aquellos que más nos necesitan…?

Himno. Oda. Fantástica. Soberbia. Es que todos los calificativos que se me ocurren para la canción rusa se me quedan cortos. Pero ya se sabe que Rusia se la juega cada año en Eurovisión. Participan como tal desde 1994, aunque se han ausentado varias veces. De un total de 16 participaciones, tienen una sola victoria (Dima Bilan con “Believe”, en 2008) pero también ostentan 5 podios más. El año pasado sorprendieron a todo el mundo con sus abuelas y su “Party for everybody”. Este año la actuación promete ser infinitamente más sobria y más soberbia. Tanto es así que para mí están en lo más alto, y por eso les otorgo mi medalla de bronce. Russia, 8 points. Vuelvo mañana. ¿Qué dos países faltan? ¿Cuál será mi ganador y cuál mi segundo puesto? ¿Mariposas, gravedad, lágrimas, música celta…? Salimos de dudas en unas horas.

¡FELIZ DÍA EUROVISIVO A TODOS!

viernes, 10 de mayo de 2013

Tú | Eurovisión 2013




Hoy es viernes y, por tanto, muchos de vosotros estaréis pensando en salir de fiesta y divertiros. El país que nos acompaña hoy os va a ayudar a ello. Porque el anfitrión de este año ha vuelto a hacer los deberes. Después de un tercero y una victoria, este año no piensa relajarse y viene dispuesto a revalidar su título, cosa que me parece fenomenal. Es, a años luz, el país que más vive Eurovisión durante todo el año. Y eso se nota y se agradece. Por ello, y en su línea, nos envían un representante que se deja ver, que canta y baila sin ahogarse lo más mínimo y con una canción muy digna recogida por una puesta en escena todavía más sublime. ¡Que suene la revolución!



MI CLASIFICACIÓN: 4º

PUNTOS: 7

CANTA: Robin Stjernberg

CANCIÓN: “You” ()

PAÍS: Suecia




Reconozco ante toda España (me encanta decir estas chorradas monumentales) y ante el resto del Universo que me lee (me consta que parte de América Latina e Italia me están leyendo el Especial, los últimos traduciéndolos en Google, intuyo) que la canción no me gustó cuando la escuché la primera vez. Ahí lo tienes; guiño a quien yo sé, cierro guiño. Y digo que no me gustó porque pensé que esos “youuuuuu” con giros tan raros que hace Robin me resultaban innecesarios, casi desagradables. Después de escucharla una vez más, pensé: “oh, señor, pero si es un temazo”. Y así hasta subirla al cuarto puesto. Cosas de Eurofán…

La canción es realmente buena. Muy eurovisiva, muy festiva, muy alegre y muy fresca. Me gusta que los estribillos vayan subiendo, que el final sea un auténtico grito desenfrenado que invita a bailar y a saltar en el sofá. La letra es especialmente breve, pero el mensaje está claro. Es completamente pegadiza y fácil de cantar, de manera que el éxito puede estar asegurado. La canción en sí se deja oír, se pasa rápida. Y la voz de Robin no es nada mala, más bien al contrario, tiene muchas aptitudes que lo llevan a hacer un grandísimo directo como el que veis en el vídeo.

Oye, ¿te acuerdas de cuando podíamos permanecer despiertos toda la noche, hablando de nuestro destino? Yo tocaba el piano y tú hacías sonar tu guitarra. Qué días tan grandes. Miro hacia delante cuando tengo esos momentos de duda en los que creo que todo se viene abajo. Esos instantes en los que todo es un desastre. Entonces, cierro los ojos y me traslado a tu lado. Sí, ahí, junto a ti. Si pudieras verme ahora, viviendo mi sueño… ¿Sabes? Todo te lo debo a ti. Sólo a ti. No es una locura, es todo por tu culpa. Es todo gracias a ti. Porque aunque el cielo caiga, sobreviviré. Y lo haré gracias a ti”.

Es tan sumamente generosa y tan agradecida esta canción que cuando aprecié el valor de la letra, sólo pude amarla. Tal y como amo a Suecia, el país que representa y que este año es nuestro anfitrión. Un país enorme en Eurovisión, como ya he dicho. Y uno de mis grandes favoritos, como también ocurre este año. No sé cómo quedará Robin, pero sé cómo me gustaría que quedara. Como poco, cuarto. Estoy convencido de que la puesta en escena será similar a la del vídeo, luego será espectacular. Cómo voy a disfrutar del día 18, señores… Y cómo disfruto con la canción que nos viene mañana. Os hará sentir. Os hará pensar. Os invitará a soñar. No digo más. Preciosa, ya lo veréis. Os dejo que disfrutéis de Suecia, mientras. Y, un día más…


¡FELIZ DÍA EUROVISIVO A TODOS!