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jueves, 9 de abril de 2015

RTVE emitirá las dos Semifinales de Eurovisión 2015


España está de enhorabuena este Eurovisión 2015, y eso es gracias a RTVE, que por primera vez en su historia, si nada falla en esta ocasión, ha confirmado que TVE emitirá las dos Semifinales de Eurovisión, que tendrán lugar el martes 19 y el jueves 21 de mayo de 2015. Así se anunció el pasado mes de enero, informando además de que España votará en la primera gala de clasificación (la del martes) para elegir a 10 países que se sumarán a la Gran Final que tendrá lugar el sábado 23 de mayo en Viena (Austria), sede anfitriona de Eurovisión 2015. Será sin duda todo un regalo para los miles de eurofans españoles que podrán ver en sus sofás las dos semifinales del certamen musical que, nuevamente, retransmitirá José María Íñigo, el gran locutor nacional pero poco experto en el Festival.

Edurne, nuestra representante de este año, no tendrá que sufrir esa primera criba, ya que España pasa directamente a la Final cada año. No es el único país que vive este trance, ya que Francia, Alemania, Italia y Reino Unido también están directamente clasificadas. A este grupo, conocido como Big Five, se suma Austria, por ser la ganadora del certamen anterior, y Australia, que este año participa como regalo puntual y que también aparecerá directamente en la Final. Una medida que, si bien asegura ya un puesto para la ansiada gran final, no deja de ser un gran hándicap, ya que no permite que el público se haya quedado previamente con la actuación española, ya que no la ha visto previamente en su Semifinal, y sí tendrá otros favoritos que ha observado anteriormente.

De transcurrir todo con normalidad, será la primera vez que RTVE emita las dos semifinales en los últimos tiempos (es altamente probable que ambas semifinales se retransmitan en La 2) y, además, sería un buen momento para quitarse esa trágica espinita de Eurovisión 2009 (la de Soraya Arnelas) cuando TVE anunció que emitiría sendas galas clasificatorias pero, finalmente, no lo hizo, para poder continuar con la retransmisión de tenis que tenían programada justo antes de la gala. Veremos si RTVE se comporta, y además de tener este detalle con los eurofans, da muestras de buen hacer y de un interés total por Eurovisión. No estaría mal.


@RobertoSCaudet


miércoles, 14 de enero de 2015

Edurne representará a España en Eurovisión 2015



España ya tiene representante para Eurovisión 2015, y finalmente la elegida ha sido Edurne, la popular cantante que nació en el mismo Operación Triunfo que Soraya (representante española en el Festival en 2009) y aunque no llegó ni al podio ha sabido mantenerse durante años en este complicado mundo de la música en el que, aunque no ha brillado especialmente, ha logrado tener cierto éxito, especialmente después de su participación en Tu cara me suena, el programa de talentos e imitaciones de Antena 3 donde se la vio con nuevos registros, aptitudes y un carácter bastante dicharachero y distendido. RTVE ha hecho pública su elección (interna, el público aquí no ha tenido nada que ver) este miércoles 14 de enero, confirmando además que será un tema “pop elegante” y que tendrá por título Amanecer.

Por lo demás, aun nos quedan semanas de angustia para comprobar cuál será la apuesta real y sólida de España en Eurovisión 2015. De momento, todo son predicciones, sospechas y algunas teorías, desde que el tema será un baladón hasta que Edurne hará bailar a toda Europa. Sin duda, su elección ha generado polémica real. En primer lugar, por haber sido elegida a dedo (igual que El Sueño de Morfeo, Pastora Soler o Las Ketchup, entre otros, con muy diferentes resultados). Que RTVE no haya querido hacer que el público vote por un artista dice poco y a la vez mucho. El año pasado, la audiencia apostó por Ruth Lorenzo de manera acertada (décimo puesto) aunque, también, la ganadora Conchita Wurst fue elegida a dedo por Austria, por lo que aquí hay mucho debate y estadística variable.

La segunda polémica es si Edurne es una buena cantante para ir a Eurovisión. Para gustos, colores, pero lo cierto es que la chica no da especialmente el perfil de lo que convence últimamente a Europa. Mujer, rubia, sexy, diva del pop con algunos temazos (Painkiller, Pretty Boy) y con escasa potencia en directo, especialmente cuando baila. Puede hacer un “Sorayazo” y pegársela de lleno (es mi vaticinio, porque además Edurne no tiene el torrente vocal de Soraya) o podría ser una Helena Paparizou y arrasar como Grecia en 2005. Sin duda, las divas del pop, los temas discotequeros pero insulsos y carentes de personalidad llevan años que no triunfan en Eurovisión. ¿Puede en cambio Edurne ser una Loreen (ganadora ESC 2012)? Le faltará carisma y riesgo, aunque quizá nos sorprende.

La tercera polémica viene, precisamente, porque la canción todavía no ha sido confirmada, aunque RTVE ya ha anunciado su título y también que, de nuevo, el público español no podrá decidir nada. ¿Tan segura y firme es la apuesta de este 2015? ¿Por qué no han ofrecido ya algunos toques de la melodía? Repito: angustia y desasosiego es lo que nos espera este año, al parecer. Lo bueno vendrá en mayo, ya que España retransmitirá las dos Semifinales de Eurovisión, momento histórico para todos los eurofans nacionales. Pronto, conoceremos más. De momento, poca cosa. Y muy esperada. ¿Qué pensáis de Edurne? ¿En qué puesto quedará?


@RobertoSCaudet




domingo, 4 de marzo de 2012

Quédate conmigo


España ya tiene representación para Eurovisión 2012. Pastora Soler interpretará “Quédate conmigo” el 26 de mayo en Bakú (Azerbaiyán). Una canción solemne que fue elegida anoche en una Gala presentada por la siempre desfasada Anne Igartiburu y que contó con el apoyo de Bisbal, Bustamante, Malú… Lo que vienen siendo grandes cantantes nacionales que seguro que nos dejarían en mejor lugar que la versión descafeinada y andaluza de Mónica Naranjo.



Tranquilos, que no voy a criticar (no más de la cuenta) la canción española. De hecho, hasta me gusta. Es un baladón que empieza fatal pero que se va creciendo poco a poco hasta terminar con un par de agudos eternos que quedan genial en la voz de Pastora Soler. El último estribillo es casi gritando, lo cual siempre resulta muy premiado en Eurovisión. Sin embargo, es el principio de la canción lo que me asusta. Las estrofas son cualquier cosa menos melodiosas y Pastora no llega a sonar con unos tonos tan bajos. Parece sacada de ultratumba.

La puesta en escena está por ver. Pero también me da miedo. Si RTVE quiere ganar de verdad, que me avisen para que les dé un par de ideas que les solventarían esos puntos bajos que pueden llevar a la victoria a un país sin muchos amigos ni inmigrantes o emigrantes (quién lo diría viendo Españoles por el mundo).

Entre los contrincantes, encontraremos varios pesos pesados. Los gemelos irlandeses Jedward repiten este año. Su tema, “Waterline”, no parece ser lo mejor, pero lo defenderán con uñas y dientes. Reino Unido ha anunciado también que envía a Engelbert Humperdinck, un artista de 75 años (76 cuando pise el escenario de Eurovisión) y que cuenta con 150 millones de discos vendidos, además de una Estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood. Casualidad o no, este cantante realizó el año pasado una gira por todo el Este de Europa. Dima Bilan, el hombre récord de Eurovisión (quedó 2º en 2006 y ganó en 2008) podría volver a representar a Rusia. En esta ocasión, lo haría a dúo con una de las t.A.T.u. aunque el público ruso no votará hasta dentro de un par de semanas. Cuidado con ellos. Destacan también otros temas movidos y alguna gran balada. Pero todavía falta por descubrir a la mitad de participantes.

Señores, este año Eurovisión volverá a darlo todo. En un país con una democracia que no lo es. No quiero que se olvide que Azerbaiyán fue el país que hace dos años envió a la cárcel a más de 40 de sus ciudadanos por votar a Armenia en Eurovisión. Pues ese mismo Azerbaiyán es la sede de este año. Agárrense que vienen curvas. En mayo, como siempre, tendremos espectáculo asegurado.

¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!

Roberto S. Caudet

martes, 23 de febrero de 2010

"Algo pequeñito", ¡Habemus Eurovisión!


“Algo pequeñito”, canción de Daniel Diges, será finalmente la canción que representará a España en Eurovisión 2010. La elección ha sido, posiblemente, la más polémica de los últimos años –incluido a Chikilicuatre-. La Gala celebrada anoche por TVE con diferentes sobresaltos recogió al 16% de la audiencia con más de 2.600.000 espectadores. Es decir, un 9% más de audiencia que el año pasado. ¡España te necesita! se convirtió en la Preselección más vista de Eurovisión desde que no hay finalista de OT. Adelante la crónica.

Es portada en El Mundo, ABC, El País y 20 Minutos. Sin embargo, la misma noticia es obviada por RTVE y Formulatv. ¿De qué hablo? Del espectáculo lamentable ofrecido por la pública anoche de la mano de John Cobra, quizá el incidente más señalado de la preselección, después de las múltiples eliminaciones durante las votaciones on-line (recordemos la ya fallecida Karmele Marchante y también a El Pezón Rojo).

Lo lamentable vino durante y después de la actuación rapera del concursante valenciano John Cobra. Su canción “Carol” ya estaba bastante fuera de contexto y al finalizar la misma, el público asistente no dudó en abuchear al exconvicto –dos años y medio en la cárcel-. Éste, lejos de parecer una persona digna o mostrarse, simplemente, con un mínimo de clase, empezó a propinar gestos amenazantes y chulescos mientras sentenciaba al público: “comedme la polla, maricones”. El público respondía con más pitidos. Así repetidas veces durante 3 minutos hasta que el jurado, y la propia presentadora, Anne Igartiburu, consiguieron relajar al dichoso personaje. “Tranquilo, cariño”, le decía Anne. “Esto te descalifica para siempre”, comentó José María Iñigo. Lo cierto es que sí. El concursante quedó en una lamentable penúltima posición.

Pero éste no fue el único momento de tensión vivido en el programa. Después de la actuación de los diez finalistas, como era obvio, se pasó a hacer un resumen de lo sucedido mientras se ofrecían los teléfonos a los que había que llamar para votar a ¿9 participantes? Exacto. Nueve. Sí, ya sé que he dicho que eran diez. Pero sólo ofrecieron el teléfono de nueve. Y misteriosamente, el ninguneado no era John Cobra, sino Ainhoa Cantalapiedra. La cantante vasca no apareció en el resumen de canciones. Ni tampoco hubo explicación durante los diez minutos siguientes. No fue hasta casi un cuarto de hora que Anne Igartiburu explicó un “fallo técnico” y puso a solas el teléfono de Ainhoa para que la gente pudiera votarla. Pero el teléfono sin su actuación también fue terrible. ¿Quién sería esa Ainhoa? La vasca, sin embargo, lució su tema, “Volveré” con gran solemnidad. Una de los mejores directos y, sin duda, la mejor puesta en escena. Muy eurovisiva, pero demasiado poco fuerte.

Al margen de estos dos momentos, la Gala resultó absolutamente descafeinada. Ni siquiera las actuaciones “estelares” de Bustamante, Rosa, Sergio Dalma y el número del musical Chicago lograron reavivar un poco la Fiesta. Toda la noche estuvo carente de fuerza y de ese espíritu eurovisivo que necesitamos. Venus, mi gran favorita, José Galisteo, Fran Dieli, Coral Segovia y Samuel y Patricia resultaron de lo más aburrido. Desafinaron constantemente y dejaron patente que el directo no es lo suyo. Que ellos son más de los arreglos en estudio. Y eso que ya los habíamos visto, a la mayoría, en OT. Y hasta se coló alguien de Popstars.

No estuvieron nada mal Anabel Conde y Lorena. La primera ya fue a Eurovisión en 1995 y nos dejó en un segundo puesto. El mejor de los últimos 15 años. La segunda es la ganadora de OT 2006. Una de sus actuaciones (“Land of a 1000 dances”) ha sido considerada la mejor del concurso de triunfitos. Ambas se crecieron en directo con unos trajes similares en azul eléctrico y sendas puestas en escena de lo más elegantes. Me recordaron la actuación del año pasado de Islandia (segundo puesto) y Reino Unido (quinta posición). Sin embargo, ninguna de las dos logró ser la candidata, para mi profundo pesar, después del giro de 180º que dieron los diez finalistas tras verlos en directo.

El que sí logró convencer a casi todo el mundo (la máxima puntuación del público y de cuatro de los cinco jurados) fue Daniel Diges. Él será el que nos represente en Oslo el próximo 29 de mayo. Su canción es muy similar a la actual ganadora (“Fairytale”): un pastelón del quince con toques folclóricos y un fondo de vals que transmite una serenidad y un desasosiego como el de una cachimba en Egipto. Hasta la puesta en escena de Diges parecía un cuento de hadas (traducid la canción ganadora de 2009). No sé yo si lo más acertado es enviar un “más de lo mismo” a Eurovisión. Un plagio español de lo último que ha arrasado. Ya se verá.

Sí puedo confirmar que Daniel Diges era la tercera candidatura favorita desde el Eurochart europeo que se organiza cada año y que suele acertar en los ganadores (dos de tres aciertos). Ellos preferían la canción “Perfecta” de Venus. Quedó en una simplona cuarta posición.

Evidentemente, mi Odio hoy va, nuevamente, para TVE y sus espectáculos desastrosos hasta el final de la Preselección Española a Eurovisión. Sin un ente que confíe en el certamen, poco puede hacer el cantante. Y también Odio a John Cobra y su Halegancia Natural. Qué triste...


Sin más, este Odio revive de nuevo y lo hace con la sexta y última (hasta finales de mayo, matizo) actualización eurovisiva. Atentos, porque las pilas están recargadas y las próximas dianas ya están colgadas en la pared. Un señor con bigote y peineta y un animal que araña serán las siguientes víctimas. Se admiten apuestas.

¡Feliz Nuevo Día del Odio!

Roberto S Caudet

Os dejo la canción ganadora:
Daniel Diges - "Algo pequeñito"

domingo, 24 de enero de 2010

Un Tsunami de votos... Eliminados


Si recordáis, titulé mi primera entrada del blog como “Ataca la bestia”, que en el fondo, se debió al estribillo del último single de una de mis cantantes favoritas. No obstante, y como ha sido evidente durante estos tres meses, la bestia ha ido odiando a todo, y a todos cuantos obraban mal. Como si de un guerrero justiciero se tratase, he ido lanzando dardos envenenados a diestro y siniestro, de manera muy arriesgada, llegando a recibir comentarios irrespetuosos y algunas amenazas que no han llegado a puerto. La repercusión obtenida por el nivel de odio de mi blog ha sido mayor a la esperada, y más gratificante ha sido ver los comentarios diarios de unos usuarios que, sin conocerme de nada, se han molestado en leerme y en apoyarme, o en defender sus posturas opuestas. El resultado, a mitad del camino, ha obtenido una nota de notable: ocho.

Pues esta bestia citada hoy viene a tirar piedras sobre su tejado, porque parece que uno está encasillándose. Y es que vengo a hablar –y ya es la quinta vez- de Eurovisión. Lo siento de veras, pero es un tema que me atrae absolutamente la atención, y en el que se entremezclan asuntos noticiosos muy actuales, temas musicales y motivos políticos. ¿Alguien da más? Pues yo. Al ataque que voy.

El jueves, como ya sabréis –y además publiqué en cuanto sucedió-, Karmele Marchante, o lo que es lo mismo, Popstar Queen, fue eliminada de la segunda ronda clasificatoria para elegir al representante español de Eurovisión por la propia organización. Ella y tres concursantes más. Los motivos que dio RTVE fueron muy simples, la canción de la periodista rozaba el plagio y además no cumplía algunos otros requisitos del formato eurovisivo (como dije anteriormente, amén de ser muy corta, hace publicidad y tiene un trasfondo político). La cadena pública nacional fue drástica y eliminó sin más –insisto, a ella y a tres más- a la que iba en ese momento primera en votaciones.


A partir de ahí, la polémica ha estado servida. Y es, precisamente, lo que hoy odio. En España hay un problema enorme de desconocimiento de las normas básicas y de la historia de Eurovisión, y así, el concurso se ha convertido para la mitad de los españoles en un “festival del tongo” donde da igual lo que se lleve “porque no vamos a ganar”. Por esa regla de tres, la mitad de los países no participarían nunca, porque no han ganado nunca. Grecia ganó, por primera vez, en 2005, con el tema “My number one”, de Helena Paparizou, y Rusia lo hizo en 2008, gracias a Dima Bilan y su “Believe”, ambos se presentaban por segunda vez al concurso –los cantantes, digo-. Los países tenían más de 30 años en el festival y ningún primer puesto. Evidentemente, no ganar, molesta. Pero no hay que resignarse a pensar que siempre vamos a quedarnos en los últimos puestos.

El viernes, la protagonista de la historia, Karmele Marchante, y la cadena que ha actuado como plataforma, se convirtieron en un solo jugador que ha perdido la batalla y no ha sabido reaccionar. Toda la programación de Sálvame, en su versión vespertina y en su versión nocturna, se basaron en la expulsión de la periodista de la segunda ronda. Pero, ¿se extralimitaron? Francamente, creo que no del todo.

Nunca he apoyado –ni lo haré- la candidatura de Popstar Queen. Me parece lamentable, es denigrante para el pueblo español, no me representa en nada y además me parece que está muy fuera de lugar en Eurovisión, y la cantante también. No tiene voz, no sabe cantar, no se sabe su letra y jamás se ha atrevido a cantarla sin playback. Es horrible. Pero, y he aquí el asunto, RTVE sí que la aceptó como válida el lunes a mediodía cuando publicó la lista de los participantes. ¿Por qué entonces la descalifica cuatro días después? Mi percepción del asunto es, cuanto menos, muy rebuscada. Pero tengo varias opciones.

La primera de ellas es que todo se debe a estrategia de RTVE para darse bombo, al precio que sea, y dar un poco de publicidad “gratuita” al festival. Por lo pronto, este año re han registrado casi el doble de votos con respecto a los registrados el año pasado a estas alturas para elegir al candidato. Así, y con la expulsión de Karmele, todavía gana más espectacularidad el asunto, y más morbo.

La segunda de ellas, algo más oscura, es que todo se deba a un pacto estratégico de Telecinco y RTVE para darse publicidad a ambas y conseguir audiencias récord. Porque no sólo TVE se beneficia del espectáculo servido, sino también la cadena de Vasile, que anoche tuvo pico de audiencia con Sálvame Deluxe y por la tarde logró arrebatarle el liderazgo a “Amar en tiempos revueltos” con la expectación de Sálvame Diario por ver –o no ver- a Karmele “hundida”. Dos millones y medio de espectadores.

Lo que más gracia me hace es el argumento que muchos defienden para criticar a Popstar Queen por que quiera ser, de manera puntual, cantante. El mundo con más intrusismo es, precisamente, el del periodismo. Y eso bien lo sabe Telecinco. Belén Esteban es el ejemplo de que uno puede estar en la televisión durante años sin tener la licenciatura –ahora grado- de periodismo. Otro gran ejemplo sería Mª Teresa Campos. Licenciada en Filosofía y Comunicación Audiovisual. ¿Qué hay de malo en que Karmele quiera ser cantante? ¿Qué era David Bustamante antes de entrar a OT? ¿Y Soraya Arnelas? La periodista no va a operar a nadie a corazón abierto. Va a interpretar –iba, perdón- un tema más o menos divertido y artístico que, hasta el momento, había recibido 120.000 votos, casi el 35% del total.


Así pues, no le veo el problema de base a que Karmele pudiera presentarse a Eurovisión, aunque, insisto, no me gustaba en absoluto su tema. Y tampoco entiendo por qué ahora es eliminada y no el lunes. Se supone, según nos anunciaba RTVE el día de la publicación de candidatos, que todos habían pasado por un casting previo para asegurarse de que cumplían las normas. ¿Quién hizo ese casting a Karmele? ¿Acaso la de ella no iba a estar mirada con lupa? Qué bajeza. Qué poca elegancia.

Desde aquí, mi total apoyo a Telecirco –perdón- y a su manifiesto en el que solicitan la responsabilidad sobre el asunto de RTVE y la dimisión de la persona, o personas, asignadas a vigilar que las canciones cumplieran las normas. La canción había sido admitida y era la más votada. Si querían haberla hecho desaparecer, valía con que el día de la final televisada, el jurado correspondiente le diera una puntuación baja para que, ni con los votos del público, Popstar Queen nos fuera a representar en Oslo.

Fatal, RTVE, fatal. Hoy, te odio. Por lo poco preciso. Por la descarada manipulacíón pública al concurso. Porque, un año más, vuelve a pinchar en credibilidad y elegancia. Y también os odio a todos los que apoyáis a Karmele por el mero hecho de ser la “contrafestivalera”. Un poquito de criterio. Gracias. El concurso lo ven varios cientos de millones de persona en todo el mundo.


Sin más, y como ya avisé el jueves, a partir de ayer empecé a promocionar a la que es mi canción favorita por España. Ya daré los motivos en otro momento. Mientras, escuchadla si queréis. Ellas son Venus, y su canción: “Perfecta”.

Gracias a todos por seguir conmigo en esta nueva etapa del Odio, ya sin lastres de evaluaciones encima. De ahora en adelante, vosotros seréis mis correctores. ¡Feliz Día del Odio!

Roberto S Caudet