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jueves, 12 de diciembre de 2013

#LaVozSemifinal, Gala 14 de La Voz


Una Semifinal oscura, siniestra, turbia, nada clara y bastante polémica fue lo que vivimos anoche en Telecinco con el programa de La Voz. Los cuatro coaches dejaron bastante que desear, los artistas invitados tampoco estuvieron muy a la altura y, finalmente, sufrimos varios momentos bochornosos de esos que no sólo no deberían repetirse sino que, más bien, deberían aclararse un poco.

El único más transparente del grupo fue Antonio Orozco. Cantó bastante bien junto a sus dos semifinalistas, solventó de manera aceptable su canción como solista y tanto Jaume Mas como Damon Robinson dieron todo de sí mismos, consiguiendo ser mis notas más altas anoche.  También cuando cantaron junto a Pablo López, el cantante invitado para la ocasión, con el que protagonizaron otro brillante trío. Profesionales, soberbios y muy enormes, los dos fueron de lo mejor que pudimos ver anoche. Y, además, Damon demostró un saber perder inmenso. Orozco decidió darle a Jaume su 60% que, sumado al 61% que le otorgó la audiencia, logró pasar a la Final del próximo miércoles. Toda la suerte del mundo al rastafari que se cortó una de sus rastas para celebrarlo. Grandísimo todo.

David Bisbal comenzó la noche, y al pobre almeriense le pasó la novatada. Su dúo de semifinalistas jamás me ha convencido nada, y tanto Darío Benítez como Dina Arriaza me parece que sobran bastante a la altura de este programa. Ninguno estuvo a la altura de su tema (especialmente él, que fue desastroso) y tampoco es que se luciesen mucho con Ricky Martin, cuya belleza y sexualidad es inversamente proporcional a lo bien que canta. Bisbal tampoco logró brillar junto a sus voces y al final fue todo desastroso. Aunque le había marcado más porcentaje a Dina, el grafismo mostró a Darío, que terminó con un mosqueo visible. El resultado real fue un 60% del coach a Dina y otro 75% del público, lo que la catapultó a la Final. Será la segunda que viva el pueblo de Los Palacios, que ya tuvieron su momento de gloria con las Gemelas de Gran Hermano.

Malú protagonizó uno de esos momentos de fumada desfasada que la convierten en la Miley Cyrus española, con permiso de Amaia Montero. Cantó con solvencia junto a sus voces, aunque se equivocó ella misma en la letra de su propia canción. Destrozó varios cuadernos y se enfrentó agresiva a Orozco. Terminó desgarrándose un dedo, con sangre real en plató y en directo. Y, además, tuvo un momento terrible que nadie entendió en el que "ayudó" a Rosario a elegir sus porcentajes. No pudo dar más de sí misma. Pero, tranquilos todos, que ya lo dio su voz Silverio Belmonte: "no me creo los porcentajes que se han mostrado, sé que me ha votado mucha gente", dijo el coplero. Casi nada. El mal perder de algunos es brutal. Imagino que tanta lentejuela de su blazer acabó por no dejarle ver la auténtica realidad. No vale para cantar. Fin. David Barrull tiene ya una legión de fans, y a mí me encanta cada día más, porque su voz es inmensa aunque su estilo no termine de llamarme. Arrasó con el 60% de Malú más otro 84% de la audiencia, consiguiendo un histórico 144%. Por cierto, brutal Pastora Soler cantando con las voces de Malú. Eso sí es profesionalidad y tablas.

Rosario Flores también tuvo lo suyo. Estuvo genial junto a sus dos voces, que luego cantaron con Alejandro Fernández con bastante despropósito. Con lo que vale él y lo poquito que demostraron Idoia Bediaga y Estela Amaya. Las dos se salieron en sus temas como solistas, si bien es cierto que Estela está empezando a ser muy lineal y nada rompedora mientras que Idoia continúa sorprendiendo con las versiones que hace de sus canciones. En el momento en que tenía que repartir porcentajes, Malú le mostró una libreta: "yo sólo hago de mensajera", dijo. ¿De quién? ¿Por qué había un hombre detrás de ambas coaches que, probablemente, era del equipo de Telecinco? Lo más fuerte es que aunque Rosario otorgó su 60% a Idoia, no tenía ningún tipo de posibilidad de salvarse, ya que Estela la ganó en porcentaje. ¿La estaban avisando? ¿Por qué dijo luego Rosario a Estela un "no soy mala persona, eras tú la finalista"? Francamente, lo peor.

No voy a hablar de conspiraciones judeomasónicas. Ni de tongos. Ni de chivatazos e irregularidades. Porque no hace falta ni lo pretendo. Pero, la verdad, la gala de anoche fue lo más indefendible que se ha visto en mucho tiempo en la televisión. Alguien debería controlar todo esto, hay mucho en juego.

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!

jueves, 5 de diciembre de 2013

#LaVozDirectos, Gala 13 de La Voz


Segunda noche de directos de La Voz y nuevos problemas de audio, de coordinación y de seguridad en la mayoría de actuaciones del programa, que nuevamente dejó bastante que desear, especialmente por la elección de los nuevos 4 semifinalistas, que sumados a los 4 anteriores, completan la lista definitiva que concursará la semana que viene en esta criba demencial en la que sólo puede quedar uno, y en tiempo récord.

Las voces no fueron los únicos que cantaron, y aparte de todos en grupo con sus coaches (la única que puso algo de vida fue Malú, aunque Rosario estuvo muy armoniosa), también hubo tres actuaciones "estelares". La primera, de la propia Rosario Flores cantando su nuevo éxito, Yo me niego, un temazo del cual ya estoy enamorado del todo. La segunda fue Alejandro Sanz, ese pequeño gran hombre, que demostró que sus letras son cada día peor, y todos los que cantaron con él se vieron obligados a leerla sobre el telepronter. Qué cutrez. Los últimos fueron los actores protagonistas de la nueva serie de Cuatro, que ya lleva como 24 años grabada, y que aún no tiene fecha de estreno.

En cuanto a los concursantes, pues más actuaciones horribles, que están desmereciendo bastante la recta final del concurso. El equipo de Antonio Orozco fue potable: Agustín Tirado, Cristina Rueda y Damon Robinson actuaron en primer lugar. De Agustín sólo puedo decir, cayendo en lo fácil, que efectivamente, hizo honor a su apellido, porque quedó tirado del todo en su pésima versión de Roar. Cristina Rueda fue de lo mejor de la noche con una genialidad de Wrecking Ball, pero no empatizó con el público, y terminó hundida pese a ser una de las grandes favoritas. Damon Robinson conquistó a la mitad del público gracias a su voz y tablas sobre el escenario, aunque, particularmente, su estilo no me convence nada.

El equipo de David Bisbal fue bastante mediocre. Tina Riobo, Álex Escribano y Darío Benítez lucharon por un único puesto. La negra sabrosona se desinfló por completo y no logró lucirse para nada en su actuación. Álex estuvo perfecto, y a mí me pareció la estrella invitada de la noche. Estuvo genial tanto a nivel profesional como vocal, y no se le pudo poner ningún pero. Hasta su estilismo y la escenografía fue de cantante con recorrido histórico. Brutal. Mucho peor me resultó Darío Benítez, que cada día me gusta menos por lo encantado que está de haberse conocido y la prepotencia con la que canta cada verso. Sin embargo, fue él el que pasó, y también gracias al coach, no a los votos del público. Terrible.


Alba Lucía, Janyssha Lyon y David Barrull compitieron en el equipo de Malú. Mi querida Happy Hippo fue superior al resto, cantando con absoluta sobriedad y maestría un tema muy difícil. También lo hizo bien David Barrull, que arrasó con los votos del público, ofreciéndole el resultado final más alto de los que llevamos de programa. El flamenco es todo energía y ganas, y tiene una voz muy buena, aunque su estilo termine saturándome. Janyssha había sido enorme durante todo el concurso, pero es cierto que ha ido perdiendo fuerza, y yo anoche la encontré muy desubicada, fuera de lugar totalmente, incluso incómoda sobre el escenario. Una lástima.

La mejor semifinal fue, sin duda, la de Rosario Flores. Sandra Rodrigo, Idoia Bediaga e Ivet Vidal compitieron en último lugar. Sandra jamás me ha gustado y no sé por qué seguía en el concurso. Al final, terminó fuera, para mi total alegría. Ivet consiguió cierto apoyo del público, pero tampoco los suficientes. A mí me parece demasiado chillona, me resulta desagradable. En cambio, tuve alegría total cuando se clasificó Idoia Bediaga, con un resultado también contundente. Su actuación fue perfecta, con ese estilazo que tiene y esa voz tan peculiar, y versionó con total acierto el You are the one that I want de la BSO de Grease. La adoro.

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!

martes, 19 de noviembre de 2013

#Asalto1, Gala 10 de La Voz

Seguimos completando el cupo de semifinalistas de La Voz y ya tenemos a 8 concursantes más, después de la criba total que hubo anoche en la primera gala de El Asalto Final, un invento un tanto absurdo para deshacerse de más concursantes por coach sin que el público pueda decidir nada. Al final, y como dije, tiene su encanto, porque sólo nos acabará quedando un par de buenas voces donde elegir, y nos será sencillo decantarnos por unos u otros. De momento, analicemos la noche de ayer, bastante acertada a grandes rasgos.

Antonio Orozco tuvo muy fácil sus dos elecciones, porque sus concursantes se lo pusieron muy fácil. El primer dúo fue entre Ainhoa Aguilar y Leyna Sadki. La verdad es que la canaria se creció muchísimo. Estuvo soberbia en su interpretación de Lady Gaga, convirtiendo en baladón un auténtico temazo de la diva más extravagante. Se lució absolutamente, y para mí fue, de hecho, la mejor de la noche. Leyna, en cambio, se vino abajo, con una interpretación lineal, terminando igual todos sus versos y cometiendo el gravísimo error de desafinar al cambiar del agudo al grave al final de la canción. Se expulsó sola, francamente. Y eso que era de mis favoritas. Por otro lado, Damon Robinson superó a Noelia Nowi con diferencia, mucha diferencia. El americano quedó bastante profesional, con unos agudos que ya quisieran muchos para sí. Sin embargo, ella estuvo desubicada, rara, como enfadada. No pudo cantar peor ni interpretar con menos gracia. Después de lo de anoche, no sé cómo ha llegado hasta aquí.

David Bisbal también me ganó con sus dos decisiones, y eso que las tuvo más bien empataditas. Por un lado se enfrentaron Darío Benítez y Susana Ruiz. Ella era genial, con un estilazo máximo, pero ha dejado de sorprender. Sabes qué va a cantar y cómo. Demasiada perfección termina aburriendo en este tipo de concursos. Él, en cambio, se vino arriba con sus falsetes, logrando superarse en cada estrofa. Es cierto que en los graves falló, pero yo creo que Bisbal siente un cariño especial por él, se ve reflejado en el argentino, creo. El segundo asalto fue entre Jordi Galán y Alejandro Udó, que son como la noche y el día. Jordi se salió por todos lados, y eso que no me gusta especialmente. Fue soberbio y elegante. Y ensombreció cualquier otra actuación en minutos. Alejandro sigue con esa voz tan personal, pero lo encontré pesimista, ya derrotado, algo fuera de lugar. Me esperaba más de él, mucha más garra. Una lástima.

Acerté sólo uno de los dos enfrentamientos de Rosario Flores. El que realmente me importaba, aunque ayer desfilaron grandes voces por su escenario. Se quedó Gabriele Serrini antes que Marcos Galindo para mi total alegría. Marcos desafina, es demasiado gritón y vanidoso, y me cae rematadamente mal. Fue al único chico que suspendí (de chicas sólo falló Nowi). Gabriele, en cambio, tiene esa voz tan mágica y esos falsetes que enamoran, por si no fuera suficiente con el resto de su carita y cuerpo. Le puse la segunda nota más alta de la noche. Brigitte Emaga también ganó a María Amolategui, en un asalto que yo encontré justo al contrario. La negra perdió la esencia de su Diamonds, me resultó demasiado alta, chillona. Sólo me gustaron sus pantalones. María, en cambio, es absoluta admiración. Le faltó romper más, porque estuvo comedida, pero fue gigante. Y esa voz que tiene es fácilmente reconocible, que es lo que, en el fondo, identifica a los artistas y los hace auténticos. Una lástima, la adoraba.

Malú también me hizo fallar uno de sus asaltos, pero me dio más igual. El primero enfrentó a Trini Amador contra Janyssha Lyon. La flamenca fue flamenca del todo. Estaba nerviosa, aunque todos dijeran que no, y se notó. Estuvo floja y algo descontrolada. Me esperaba más de ella, porque además cantó un temazo que me enamora. Aún así, yo me hubiera quedado con ella. Janyssha Lyon es una mujer brava como pocas, pero anoche podría haber dado muchísimo más.  Por otro lado estuvieron Mandy Santos y Martín Bueno. Ella me sorprendió gratamente, y creo que poco a poco está rompiendo y quedándose con todos nosotros. No es que me fascine, pero la veo gran favorita. Le pido que cambie de estilismo, eso sí. Y que deje de fingir que llora cuando canta. Gracias. Martín me pareció muy bueno anoche, un gran profesional, aunque no me convence su estilo, no me gusta su voz y no me termina su presencia en el escenario. No sentí nada de pena cuando lo expulsaron. Eso sí, se fue por la puerta grande.

Y, como siempre, la puerta bien abierta tenéis vosotros. Os adoro a todos. Gracias por seguirme por Twitter en directo o por aquí cada martes. Nos vemos la semana que viene.

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!

martes, 17 de septiembre de 2013

Primeras audiciones a ciegas, #VuelveLaVoz




Telecinco estrenó anoche la segunda edición de La Voz, respaldada por más del 23% de la audiencia y rozando los 3,5 millones de espectadores durante sus tres horas de emisión. Como no podía ser de otra manera, las audiciones a ciegas se estrenaron con tanta tensión como emoción. Serán más de 70 las actuaciones que veamos pasar por ese escenario tan cruel, en el que los que deben decidir si sigues o no en el concurso lo hacen de espaldas. Y uno tiene sólo minuto y medio para defender un tema. La mitad de tiempo que ofrece Eurovisión, que ya es poco.

Por eso no se explica cómo hay algunos concursantes que se dejan tanto, que se suben al escenario de La Voz con canciones mediocres, con una actitud simplista y derrotada. Esta fase del concurso pide que uno luzca toda su voz posible, sus giros, sus agudos y sus graves, que sepa encandilar con una canción que nadie se espere que vaya a sonar, que pueda sorprender sólo con su timbre. Y en eso fallaron los cuatro (cinco, en realidad) aspirantes a Voz que se quedaron ya en el camino.

Laura Pastor defendió un grandísimo tema (One day or another) que terminó comiéndosela. Una chica que se dedica al doblaje (es Hermione Granger en la saga Harry Potter) no puede quedarse tan corta de todo. Pretendió lucir voz y artificios, pero quedó sosa, gritona y desagradable en algunas partes. Nadie se giró para comprarla. Tampoco lo hicieron con Sarah Miró (la hermana de la actriz y presentadora Kira Miró, y no es broma). Como consejo, si una canta Metálica, mejor que tenga ciertas aptitudes para el rock o quedará muerta. El baladón que escogió la devoró por completo. Le faltó diferenciarse, brillar y soltarse. Peor fue el caso de Mayka Alonso, que destrozó por completo su actuación. Ya lo dijo su madre: “es muy grande esto para ella”. No sé muy bien qué la hizo llegar hasta allí. Ni tampoco a los amigos murcianos Fran y Salva, tan chungos como karaokeros. ¿Pero en serio se creían capaces de pasar una audición a ciegas? Qué drama.

Aunque, entre vosotros y yo. No sé si me parece más drama quedarme a las puertas o que se me gire Rosario Flores y tener que quedarme con ella. El año pasado ya demostró que su criterio para escoger a sus Voces es desconocido, siniestro y caduco. En esta ocasión parece que las cosas tampoco le van a ir mucho mejor, si sólo sigue interesada en voces aflamencadas que nada aportan ya al panorama musical español. Su equipo ya ha sumado a dos concursantes. Por un lado tenemos a la señora Estela Amaya, fuente de lágrimas que ya hubiese querido para sí misma Geno cuando participó en Operación Triunfo. No le vi nada especial, pero como concursante de relleno está bien. No aspirará a mucho más, pienso. Tampoco creo que dure Idoia Bediaga, su voz es tan particular como cómica. Suena a antigua y parece Dita Von Teese. Disfrutó como pocos en el escenario, pero dudo que sepan cogerle los temas que necesita.

El que parece estar necesitado es Antonio Orozco. Necesitado de protagonismo. De su minuto de gloria. De un valium. Por favor, ¿alguien puede decirle a este señor que no está en La hora de José Mota? Sus gracias continuadas y su peloteo de manual hacia todos y cada uno de los concursantes ya me ha saturado hasta el mes que viene. Orozco, ese hombre que medio país ve muy sexy y yo no entenderé nunca por qué, ha logrado que dos personas se vayan con él. Lo cual es demasiado preocupante, ya que se giró 9 veces. Su primera adquisición es la de Ainhoa Aguilar, la canaria que Telecinco ya vendió en su presentación del programa. Voz no le falta, de hecho va demasiado sobrada. Se descontroló muchísimo, pero bien guiada, puede dar mucho juego. El que no necesita guías, porque su estilo es tan personal como original, es Jaume Mas. A nadie le pasó desapercibido este mallorquín, ya fuese por sus rastas, por su vestimenta, o por cómo fue capaz de darle la vuelta a su canción, y convertirla en una versión tan genial como reggae. A mí ya me ha ganado.

Bueno, ganarme, ganarme… La única que me gana siempre es Malú. Yo tengo clarísimo que me iría con ella. En caso de que se girase, por supuesto. La diva del pop español empezó tarde a coger su equipo, y miedo me da el futuro que le deparan sus dos voces escogidas hasta el momento. Gabri Serrini versionó el If ain’t got you de Alicia Keys con bastante maestría. Ya sólo por el gusto de escoger estas canciones, uno debería pasar sí o sí. Pero es que además Gabri tiene actitud de artista, cuerpo de artista, ojos de artista y nombre de artista. No se le puede pedir más. Su único compañero por el momento es David Barrul, quien escogió un tema del padre de Malú, Pepe de Lucía. A mi juicio, le faltó estilo, personalidad y voz. Pero ha logrado encandilar a la madrileña. Veremos por cuánto tiempo.

Y, hablando de tiempo, no sé si David Bisbal tiene mucha prisa por terminar el programa, pero en la primera gala (y son 6 de audiciones a ciegas) ya ha alcanzado el 25% de su equipo. A este paso, el de Almería se pone ya con las batallas y entrega el premio mientras el resto aún no ha conseguido ni girarse tres veces. Pero es que todas las voces quieren irse con él. Es muy comprensible. Algunos creerán que, por su paso en OT, es el que más les va a ayudar y a entender. Y, además, es el campeón de la primera edición. Por cansino, sobreactuado y desfasado que sea, yo también lo tendría en cuenta. De momento, Bisbal suma 4 voces. Y su nivel es alto. Darío Benítez tiene un poder vocal impresionante, de graves a agudos. Y sabe tocar el piano. Y es argentino. Tiene todo a su favor. Salvo su gusto por la moda. Qué horror de americana. Estíbaliz Martín no se lo pondrá fácil. En ningún sentido. Porque a hortera también va a pelear. Pero es que esta jovencísima cantante se atrevió con un lírico operístico de la BSO de El fantasma de la ópera. Ahí es nada. Y lo bordó. Yo quedé maravillado. Fue mi nota más alta de la noche.

David Bisbal también se ha llevado a su equipo la voz de Dina Arriaza. Me pareció floja, escasa y desagradable, pero los cuatro coaches se giraron por ella. Y mi Twitter enloqueció. Tendré que darle otra oportunidad, pero de momento me parece de lo peor del programa. Y atreverse con un tema de Amy Winehouse… Osada, la chica. Claro que para osada, Tina Riobo, una negra zumbona (con todo mi amor, lo digo) que el año pasado ya pisó el escenario y no logró que nadie se girara, pero ha querido repetir ocasión. Este año los cuatro se dieron la vuelta. Incluso Rosario aseguró que se acordaba de ella. El caso es que voz no le ha faltado en esta ocasión, aunque no sé si su estilo venderá mucho por aquí.

A los que nos queda mucho por comprar es a nosotros. Que sólo llevamos 10 voces escogidas, y necesitamos 64. Largo será el camino. Pero se hace camino al cantar.

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!