Mostrando entradas con la etiqueta Miguel Kocina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Miguel Kocina. Mostrar todas las entradas

jueves, 29 de noviembre de 2012

Ruimán abandona a Melendi y deja La Voz




Hablar hoy de La Voz implica, indudablemente, hablar de Ruimán y Melendi. Ruimán es ese hombre que ya en las audiciones a ciegas encandiló a muchos por su voz tan apta para los boleros y una actitud en el escenario más de showman que de cantante. Con una fluidez vocal (por no decir que tiene la lengua muy larga) sorprendente, Ruimán siempre dejaba alguna broma o algún buen comentario delante y detrás de sus actuaciones, ahora más miradas con lupa que nunca. El canario se fue con Melendi y juntos emprendieron la ronda de batallas. Ruimán se enfrentó a Miguel Kocina (el de Operación Triunfo y los vídeos del PP). En un duelo más descafeinado que artístico, Melendi y Nek –su asesor- salvaron a Ruimán. Eso sí, con unas palabras que ahora cobran especial relevancia: “teníamos algo pensado ya, pero tras la actuación hemos decidido lo contrario”. Los dos batallantes pudieron sentirse aquí ofendidos. A Kocina le dijeron que lo hizo bastante mal (que fue así) y a Ruimán que tenían pensado echarle ya del concurso.

Pero lo gordo vino anoche. Ruimán cantaba en la segunda gala de directos, enfrentándose aquí a Susanna y Neus Ferri y no sólo a su coach, sino también al público. En su Twitter, poco antes de la gala, Ruimán escribía lo siguiente: “En estos días les voy a regalar un adelanto de mi disco” (desconozco si tienen posibilidad real de grabar y editar un disco por su cuenta mientras están ligados a La Voz...). Y, también: “Qué personas tan maravillosas son los 4 coaches, muy cercanos”. Pasadas las diez y cuarto de la noche, y después de que Susanna estrenase el escenario, Ruimán cantaba “Remolino”. Una vez finalizada su actuación, comenzaba a saludar y a ¿despedirse? del público y de la audiencia. Llegó a felicitarnos la Navidad.  Ya entonces Twitter reventaba con comentarios del tipo: “Y que no se olvide de la Semana Santa”. El propio Bisbal bromeaba diciendo: “Nos ha felicitado hasta San Valentín”. Nada más lejos de la realidad. Ruimán se estaba despidiendo de verdad, por la puerta de atrás, y con menos tacto aún que Sharay Abellán. Jesús Vázquez, en tono jocoso, le preguntaba: “¿Pero qué dices, Ruimán?” y Ruimán afirmaba, tajante y solemne: “He decidido irme del programa. Una retirada a tiempo es mejor que una derrota. No estoy de acuerdo con la dirección del programa ni con mi coach”. Por dos veces, repitió el mensaje, dejando una cara de idiotas, digna de retrato, a Jesús y a los cuatro coaches. Al público del plató y a la audiencia de casa. A todos. “Ya daré las explicaciones que tenga que dar cuando las tenga que dar”. ¿Dónde, Ruimán? ¿Por twitter? ¿Facebook? ¿Rueda de prensa? ¿Comunicado desde La Zarzuela? ¿En un Sálvame Deluxe?

…y Ruimán se fue del concurso, sin despedirse ya de nadie, sin querer decir más nada, sin esperar explicaciones de Melendi ni de nadie, y dejando a sus dos compañeras y contrincantes de gala sin nada ya que hacer. Una, además (Neus Ferri), todavía no había ni cantado. Locura total. Imaginaos cómo tendría el cuerpo la pobre. Al principio, y tras lo ocurrido, todo eran bromas estiradas, ligeras sobreactuaciones de felicidad y algo de nervios y tensión. Luego la cosa ya fue relajándose. Hasta que, al final, Jesús confirmó que, tras el abandono repentino (aunque aparentemente predeterminado) de Ruimán, tanto Neus Ferri como Susanna seguirían en el concurso. Casualidades de la vida, Ruimán había sido el más votado por el público para salvarse. Aunque a mí me pareció el peor de los tres con diferencia. Pero ni comentaré su actuación, que bastante le he dedicado ya. No se dignó a cantar con su coach y sus compañeras y no volvió a subir al escenario ni siquiera para excusarse y recobrar un mínimo de dignidad. Pues nada, ahí se queda. Por cierto, ¿os habéis percatado de que no he dicho nada acerca de su ceguera? Porque no hace falta. Anoche los chistes que le hacían por su nefasta actitud incluían todos la invidencia del concursante. Terrible.

Como decía, Ruimán no era la única voz del equipo de Melendi. También cantaron Neus Ferri y Susanna. Neus interpretó (tras el follón) “Total eclipse of the heart”. A mí me dejó boquiabierto. Es totalmente su estilo y cantó con muchísima fuerza. Le planté un enorme 9,5. Susanna, en cambio, estuvo bastante más descafeinada que de normal. Cantó “En ausencia de ti”. En los registros graves ni la entendía, y en los agudos tampoco estuvo soberbia. Va a tener que mejorar mucho más para seguirle el ritmo a sus compañeros…

El equipo de Malú vino después. Iolanda, Efrén y Rebeca. Iolanda estuvo de sobresaliente. Únicamente acompañada de un piano y con unos giros de voz impresionantes, cantó “On my own”. Todo sentimiento, fuerza y melodía. Esta chica me conquista un poquito más en cada actuación. Lo de anoche fue ya brutal. Efrén interpretó “Aquello que me diste”. Lo que más me gustó de la actuación fue ver a su madre bailar el baile del pañuelo de Leonardo Dantés desde las gradas, mientras vocalizaba una canción que, claramente, no se sabía. Lo que son las madres. Fantástica. Rebeca vino la última. Se quedó en blanco, se desgallitó y le pudimos ver el intestino grueso cada una de las veces que gritó un agudo.  Si no sabes cantar “Adagio”, bonita, no te metas. Pero no intentes lucirte porque, para mí, la cagó del todo. Las tres voces cantaron “Ahora tú” con Malú. Francamente bien. La audiencia se decantó por Iolanda y la coach por Rebeca. Efrén ya no está en el programa para mi alegría.

David Bisbal fue el tercero en ver desfilar a su equipo. Rafa, Brequette y Nieves fueron los elegidos.  El heavy se lanzó con “It’s the final countdown”. Se lanzó a una piscina sin agua, he querido decir. La actuación iba perfecta hasta que, nadie sabe por qué, hubo un verso en un grave muy grave. Completamente descolocado y que dejó a los coaches mirándose entre ellos. Desde entonces y hasta el final de la actuación, dio la sensación de que Rafa estaba improvisando, saliéndose de lo establecido en los ensayos, y perdiendo el control del tema. Horror. Brequette demostró toda su garra interpretando “Love on top”. Adoro la actitud y el carisma de esta mujer cada vez que sube a un escenario. Se crece muchísimo. Lo da todo y se vende genial. Maravillosa. Nieves volvió a cantar por Pablo Alborán. “Tanto” fue su canción escogida. Lo hizo bien, muy bien, pero tampoco es un tema con el que lucirse mucho, la verdad. La encontré muy “sin más”, para lo que es esta señora. Luego, los tres cantaron con su coach. “Silencio”. Qué lástima. Me hubiera encantado ver a Brequette y Rafa interpretar el “Ave María”. Como era de esperar, la audiencia salvó a Rafa. Y Bisbal a Brequette. Nieves ya no está en nuestro concurso. Nos estamos quedando sin estilo español puro, cuidado.

El equipo de Rosario se reservó para el final. Y qué equipazo. Me costó mucho decidirme entre ellos tres, la verdad. Fueron, en conjunto, los más grandes de la noche. Emmanuel, Anael y Angélica. Anael interpretó una de mis canciones preferidas. “What a feeling”, BSO de Flashdance. No lo hizo perfecto, porque la canción requiere más garra y menos pijismo, pero estuvo muy estupenda. Anael tiene ya bastantes tablas para solventar problemas; aunque la canción la escogió ella misma, bien podría haberse decantado por otra. Angélica estuvo aún más fantástica. Interpretó “Piensa en mí” y se la llevó totalmente a su estilo. El problema es que ya lo tenemos muy visto y, quizá, los haya que se estén cansando de tanta limitación vocal y artística. A mí, que me fascina, me gustó muchísimo. Le planté un 9,2 y fue una de mis preferidas de la noche. Eso sí, con permiso de Emmanuel que, anoche fue “la estrella invitada”, como dijo Melendi de su Maika la semana pasada. Madre de Dios, de mi vida, de mi corazón y de mi todo. Qué actuación la de este señor. Qué sentimiento. Qué profesionalidad. Qué soberbio y qué francés. Fue TODO. Anoche fue LA actuación de Emmanuel y mucho ha de lucirse en otra para superarse. “Ne me quitte pas” no es nada sencilla, pero es que él aún la complicó más y se lució por todos lados. Normal que el público lo salvara luego. Como para no hacerlo. Rosario, que cantó “No dudaría” con sus tres voces, se terminó decantando por Angélica (obviedad máxima), de manera que Anael ya nos ha dicho adiós. Le deseo muchísima suerte en Finlandia, en Eurovisión y en todos lados. A esta chica le falta crecerse más en un escenario, pisar fuerte y creérselo. Pero es una grande.

Y los que, sin duda, sois grandes, sois vosotros. Muchas gracias por llegar hasta aquí, por leerme y por seguirme en Twitter, que anochefue ya tremendo. Nos vemos el jueves que viene. El miércoles desde Twitter, como ya sabéis, comentando al minuto cada actuación.

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!

jueves, 25 de octubre de 2012

Las primeras batallas




Las batallas de La Voz ya son una realidad. Anoche pudimos disfrutar de la primera Gala en la que ya fueron escogidos 11 artistas y, por tanto, eliminados otros 11. Los coaches lo tienen muy difícil y algunos parecen querer complicarse más la tarea. Malú no dejó de repetir, entre sollozos, que “se había equivocado” al enfrentar a dos grandes. Bisbal repetía lo mismo cuando vio actuar a sus dos copleras. Rosario también se indignó por uno de sus dúos y Melendi se apenó al quitarse a un rockero para quedarse con otro. Así es este concurso de duro y de real. Pero, al fin y al cabo, las parejas las han hecho ellos y saben que si ponen un dúo apoteósico para una actuación galáctica, tendrán que quitarse a una de sus mejores voces. Bien podrían haberlo pensado antes…

Con tanta emoción, es lógico que los concursantes también terminasen llorando, nos contasen la pena que les daba perder a otros “amigos” y alguno hasta se saliera del tema por los nervios previos. “Cuando uno hace un dúo, lo lógico es colaborar con la otra persona. Pero aquí estamos compitiendo por un solo puesto”, decía tan perfectamente Nuria, una de las voces finalistas de Malú. Otros no debieron entender que su momento había terminado y decidieron seguir cantando en solitario para un coach, para la familia o para el que pasara por ahí vendiendo rosas. Que los maten. Ya os han echado, chicos, no lo estropeéis más. No os van a reelegir. Que maten también a Ruimán, otra voz finalista de Melendi, que además de cantante, anoche descubrimos que es un showman barato y nada divertido, aunque él se crea el alma de la fiesta. Y que maten también a Melendi, que anoche ya comprobamos la fiabilidad de sus palabras: “quiero ganar este concurso contigo”, le dijo a Miguel Kocina. Pero anoche lo expulsó tranquilamente de su equipo. Y olé.

David Bisbal fue el coach que menos artistas vio actuar. Tan sólo cuatro de sus voces pisaron el ring de las batallas: Lola y Virginia por un lado, y Sandra y Nieves por otro. La actuación de Lola y Virginia, cantando “Lady Marmalade”, fue la que abrió esta segunda etapa del concurso. Una canción que, sobre todo, pide actitud y mucho rollo en el escenario. Las dos artistas lo dieron todo, aunque en los momentos de cantar a dúo era Lola la que se comía a Virginia, literalmente pero sin dobles sentidos. Al final del tema ambas perdieron un poco el control y sus gritos fueron constantes, pero aún así la actuación fue de notable. Bisbal se quedó con Lola, después de decir que en algunos momentos Virginia le había hecho sombra. No sé yo cuándo, si en realidad es la propia Lola la que hace sombra a Bisbal… El segundo dúo fue el de las grandes copleras de su equipo, Sandra y Nieves, que interpretaron magistralmente el “Torre de arena”. Estuvieron muy emotivas, pero el torrente de voz de Nieves también pudo con el de Sandra, y David Bisbal no dudó en decirle adiós a esta última. Bien hecho. Dos de dos. ¡Heleeee!

Malú vio pasar a seis de sus voces, teniendo que quedarse ya con tres de ellas para la última fase del programa. La primera de sus batallas enfrentó a Pau Piqué y Macarena. Quizá fuera la diferencia de edad, o quizá la actitud de cada uno a la hora de verse en escena, pero el caso es que como dúo dejaron mucho que desear. La compenetración fue inexistente y cada cual se preocupó en interpretar lo que le vino en gana.  La canción tampoco fue la idónea para ninguno de los dos, aunque Pau brilló en muchos más momentos que Macarena, y así lo vio también Malú, que se quedó con el galán. Bien. Algo más complicado lo pudo tener para decidirse entre Héctor y Nicky, aunque sus hormonas lo tenían bien claro desde las audiciones a ciegas. Héctor es guapo, es sexy y su voz era perfecta para el “Always”. Nicky estaba como cabreado, su actitud era demasiado diva y su comportamiento fue extraño. A priori era él quién tenía más poder vocal, pero de nada le sirvió. Malú se quedó con el rubio valenciano. Y yo me alegré. Como lo hice cuando vi que se quedó con Nuria y no con Manuela, después de escuchar la versión más rara del “Firework” de Katy Perry. Como ocurrió con el dúo inicial de Bisbal, Nuria devoró a Manuela cada vez que cantaban juntas. Además, la chilena tuvo al principio algún problema con el pinganillo y también se salió un poco del tema, imagino que por los nervios. Creo que ambas podrían haber dado más con otro tema, pero estuvo muy correcto todo. Tres de tres para mí. Perfecto.

Melendi fue el que más complicado lo tuvo en sus tres dúos, y es que juntó, precisamente, a las seis mejores voces de su grupo para enfrentarse entre sí. Ya son huevos. Primero tuvo que decidirse entre sus dos más rasgadas y puede que las de más talento, Tony y Maika. Después de una perfecta interpretación de ambos del “I don’t wanna mis a thing”, todos nos quedamos en babia. Fue brutal. Un gustazo de batalla. Pero como bien dijo el coach, la magia de Maika puede con todo, y había que quedarse con ella. Tampoco se lo pusieron fácil Yhadira y Paula Rojo, que versionaron con bastante gracia el “Complicated” de Avril Lavigne. No era, para nada, una canción con la que Yhadira pudiese lucirse, con ese hilito de voz tan dulce y esa actitud tan piji. Paula se la comió desde el principio, mucho más apta en el escenario y también a nivel vocal. Una lástima, porque eran dos estilos muy diferentes y dos artistas muy válidas para el panorama musical que tenemos. Melendi se quedó con la chica ukelele, y a Yhadira le dijimos adiós, como ya se lo dijéramos a su novio hacía un par de semanas.

El último dúo de Melendi fue el peor, sin duda. Ni me gusta Ruimán ni me gusta Miguel Kocina, ni me gusta la canción de “Torero” que les plantaron. Y no, no era la de Chayanne. Ruimán era, de entrada, el que tenía una voz más apta para el tema, el que logró acoplarse mejor. Miguel Kocina estaba como fuera de lugar, tanto en voz como en actitud. Bailaba como una cuarentona en las fiestas de su pueblo y cuando cantaba su compañero, alzaba los brazos como para animar al público. Bastante horrible. Melendi ya le dijo en las audiciones a ciegas a Kocina que lo quería en su equipo porque quería “ganar el concurso con él”. Palabras vacías. Se quedó con Ruimán. Y, de nuevo, tres de tres para mí. Rosario también tuvo tres enfrentamientos ya en la primera noche. Y, la verdad, creo que se equivocó en los tres. No en con quién se quedó (que también) sino a la hora de juntar a las voces, tan diferentes todas entre sí y con tanta calidad en un dúo y tan poca en otro. Mónica y Nuria le cantaron “Without you”, con más pena que gloria. Como dúo no congeniaron. Y la actitud de ambas fue más que insuficiente para una canción de amor como aquella. Si por mí fuese, las habría expulsado a ambas, pero no podía ser. Finalmente se quedó con Mónica. Pues bien. Ninguna de ambas me convenció lo más mínimo.

Sí lo hicieron Anabella y Lorena, dos voces muuuy diferentes que defendieron de manera brillante el “Aprendiz” de Malú. Que ya son ganas de ponerse chula, las de Rosario. Este dúo fue una auténtica compenetración de principio a fin. Un perfecto ejemplo de armonía y sincronización que las hizo brillar a ambas, cada una en su estilo, por igual. Fue difícil, pero creo que hizo bien en decantarse por Anabella; sintiéndolo de verdad por Lorena, otra grande. Peor fue la decisión que tomó Rosario después de ver cantar a Jorge González y Damaris el temazo de “What you’re made of”. Por la tarde, viendo por accidente (lo juro) Sálvame Diario, ya pude deducir que a Damaris no la habían escogido, por un mal comentario entre Jesús Vázquez y Jorge Javier Vázquez. Y así fue. Rosario aclaró que se había transformado el tema para la medida de Jorge, que habían bajado los tonos a Damaris, que ella le ayudó con el inglés y que no sé cuántas cosas más. Vamos, que ya se habían preocupado todos de que Jorge luciera como él solo. Y ni aún así. Damaris estuvo perfecta, espectacular. Pero Jorge estuvo carente de fuerza, más bien insulso. Pero no pasa nada, la Flores se quedó con él, y punto. Esto es así. Y así os lo he contado.

Con esta indignación de ver a una de las mejores voces expulsadas, una de las artistas con más tablas, para seguir escuchando y sufriendo a un triunfito al que tanto nos costó eliminar… Ay, con esta indignación os dejo. Nos vemos el próximo jueves. Recordad que podéis seguirme en Twitter, comentando en directo y a cada minuto las galas de La Voz. Sed buenos, pero no idiotas.

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!

jueves, 4 de octubre de 2012

"Pero Manu, tío!!"




¡Bienvenidos de nuevo a la tercera Crónica de La Voz! Las audiciones a ciegas están dando mucho juego en Telecinco, y anoche el porcentaje de audiencia volvió a subir. No así la calidad de los concursantes, que salvo tres o cuatro, el resto podrían volver a sus casas tranquilamente a seguir cantando en el Sing Star. O tampoco. Mejor que canten mentalmente, que así no han de sufrirlo ni sus amigos, ni su familia, ni sus vecinos. También descubrimos en esta tercera Gala de La Voz que Rosario y Malú tienen amigos fuera del programa. Bueno, Rosario los tiene. Malú no sé yo qué deciros, porque su “gran amiga de la infancia” cantó anoche sin que ella se girase y, una vez vista y reconocida, le dijo: “tía, no ha sido tu mejor noche, has desafinado mucho”. Ahí, vendiéndola a lo grande. Dudo mucho que Malú reciba una postal navideña este año por parte de esa chica.

Y aunque para Navidad aún queda un montón, dos fueron los triunfitos que volvieron anoche a otro concurso musical. David Ros y Miguel Kocina fueron concursantes de Operación Triunfo 2008 (casualmente presentada por el mismo Jesús Vázquez, aunque no se hiciese mención en ningún momento). Ambos están dentro de la voz, o sea que me tocará darles veredicto en más de una canción. Que se preparen. Ellos y los demás, porque ha llegado el momento. ¿Preparados? ¡ADELANTE!

16 fueron las actuaciones que vimos anoche. Sólo cinco fueron los descartados por los cuatro coaches. Judith, Jesús, Kristina, Juan Saavedra y Marta. Judith tenía miedo de que por su estilo de vida y de ropa no la escogiera nadie o no gustase a la gran masa del público. Lo que no sabía es que cantando aún gustaría menos. Escogió mal el tema con el que presentarse, y su actitud fue muy de cantante de orquesta de pueblos de la cuenca del Ebro. Jesús tampoco lo hizo mucho mejor. Tiene una voz a lo Luis Miguel, pero no logra transmitir ni la mitad que el cantante americano. En el momento en que lo vi andar, ya pensé: uh, horror. Y así fue. El error de Kristina fue un error de base. Esta chica finge una voz que no es la suya para cantar. Y es una voz que no llega a dominar, ni en los registros graves ni en los tonos agudos. Así que se fue del tema como quiso… Juan Saavedra no es que estuviese realmente mal, pero alguien que se presenta a un concurso, a un supuesto casting final, con un tema de pachangueo, ya te está diciendo cuál es su calidad musical. Ninguna. Peor le ocurrió a Marta. Escogió “Perfect”, una canción dulce como ella, pero que se la comió de principio a fin. Su hilo de voz fue escaso para un tema que pide alegría y positivismo. Mal. Muy mal.

Rosario fue la primera de los coaches en seguir agrandando su equipo. Al final de la noche ya había sumado a Anabella, Emmanuel y Estitxu, quedándose con un total de 7. Medio equipo resuelto. Anabella es diferente. Ella misma asegura que puede vivir sin sexo, pero no sin música. No sé yo si creérmela, pero fingiré que sí. Lo que no termino de creerme es que haya “nacido mujer”. Excesivamente maquillada (y mal), con unas manos enormes y una voz más bien masculina, Anabella es todo un transexual en potencia. Un transexual que estuvo muy afinada y que decidió darlo todo en el último estribillo (yéndose del tema) en vista de que nadie se giraba. Rosario lo hizo. Me alegro por ambas. Emmanuel es el conocido de Rosario. Un súper amigo al que la cantante reconoció en cuanto cantó un verso. “Pero Manu, tío!!!” no dejaba de repetir. Emmanuel es como el Jim Carrey de la música. Pero tiene algo. Es un friki agradable de escuchar y, además, demostró muchas tablas en el escenario. Muchas menos demostró la chica con nombre de Pokémon aún por descubrir, Estitxu. Destrozó de lo lindo un temazo de Anastacia (Bisbal fingía conocer el tema y todo, pobrecito él) y su voz me resulta muy desagradable. Creo que será la típica concursante de relleno. Ojala.

Malú también se llevó otras tres voces para su equipo, sumando también siete en total. Macarena, Yolanda y Nicky fueron sus elegidos. No sé qué me pasa con Malú, pero me esperaba otro tipo de criterios a la hora de elegir a sus voces. Sin embargo, su equipo es de los que más me gustan. Desde luego, no es gracias a Macarena. Anoche gustó mucho entre mis conocidos, pero a mí me resultó sencillamente correcta. Le faltó romper más. Y yo no sentí nada mientras cantaba. Veremos su evolución. Yolanda sí me fascinó. Me encantó que cantara en francés y más que lo hiciese con ese tema tan personal y sensual. “Yo no sé mucho francés y es muy difícil cantar en francés, pero es que tengo muy buen oído”, dijo de sí misma la concursante. Pues nada más tengo que añadir. ¡Baja, Modesto, que sube Yolanda! Nicky también me gustó bastante. Y que escogiera “Forget you” para presentarse me pareció lo más. Dice mucho de él… Y de su condición sexual. Muajajá. Lo interpretó con bastante dignidad, y la actitud fue la justa y precisa para el tema. Bravo. Además, el chico es canario y se carda el pelo para hacerse tupés. Yo no le puedo pedir más.

David Bisbal también tiene ya siete concursantes, gracias a que anoche sumara también otras tres voces. O, mejor dicho, cuatro. Paco Arrojo, David Ros y las gemelas Marta y María quisieron irse con Bisbal anoche. A todos les deseo mucha suerte, porque la van a necesitar. Quizá las que más la necesiten son, precisamente, las gemelas. Tienen mucha armonía cantando juntas. Su compenetración es máxima. Pero sus voces no son nada del otro mundo, y anoche estuvieron bien. Pero no mucho más. “He notado que erais una colaboración, un dueto”, les dijo Bisbal. Sí, todos notamos que dos voces son un dueto, David. Gracias. De actitud me resultaron algo tontitas y cargantes. Miedo me da el trío formado por éstas y Bisbal… ¡Uf! Con el que no puedo es con David Ros. Ex triunfito que anoche se despidió de su novia dándole un golpecito en el hombro con la mano. Todo amor y respeto, olé él. La canción estuvo bien interpretada, bien ejecutada y bien escogida. Pero este chico me satura. El que no me saturará nunca es Paco Arrojo. Conocido de TVE y de los musicales, este hombre de sonrisa perfecta y sobreactuaciones perfectas también brilló anoche como ninguno. Melendi le dijo que era el cantante más grande que había pisado el concurso y que sería el Messi de su equipo (luego se lo dijo también a otro…) y Malú se arrodilló ante él. Pero, para mi sorpresa, escogió a Bisbal. Soy muy fan de Paco Arrojo y de su voz tan personal como exquisita. Que triunfe.

Y el que sigue con más miembros en su equipo es Melendi, aunque anoche fuera, precisamente, el que menos voces sumó. Tan sólo dos. Las de Miguel Kocina y Susanna. El chico es otro ex triunfito con una voz solemne. Tiene muchísima proyección y su afinación es siempre casi perfecta. Pero me aburre. Su estilo no me llena y aunque es guapo, tampoco se pasa. No sé yo si logrará convencer mucho más. Susanna es la amiga no reconocida de Malú. Dijo que ha cantado con Los Caños y para mí ya lo perdió todo, aunque cantando se le escapó lo poco que le quedaba. Fue horrible. Una actuación para un mal karaoke a las tantas de la madrugada. Desde luego, Melendi anoche no se lució mucho y su equipo me está gustando cada vez menos.

Veremos qué nos depara la semana que viene, en la penúltima Gala de audiciones a ciegas. Pero, a este ritmo de triunfitos, intentos de eurovisivos y conocidos de TVE, La Voz puede rebautizarse como “Operación Eurovisión VIP”. No puedo con mi vida. Y por eso os dejo ya, antes de que empiece a desvariar. Nos vemos el próximo jueves. Sed felices y cantad mucho. Y, por supuesto…

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!