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lunes, 16 de septiembre de 2013

Vuelve #ElQuintoCoach



Apenas faltan unas horas para que empiece la segunda edición de La Voz, el concurso musical de talentos que el año pasado demostró que España sigue ansiosa por conocer nuevos cantantes, por revivir aquellos míticos Operación Triunfo o Popstars. Por intentar ayudar a personas anónimas a conseguir sus sueños. El año pasado la audiencia respaldó con una auténtica matrícula de honor al programa de Telecinco, que regresa con algunas novedades en su reglamento y con un nuevo coach, Antonio Orozco, en lugar de Melendi.

Pero al coach al que no debéis perder la pista es a mí, queridos míos. #ElQuintoCoach vuelve en esta segunda edición con fuerza a comentar, como siempre, minuto a minuto del programa en directo, y luego con una crónica más detallada y extendida al día siguiente en este mismo blog. Ansiamos ya en ver si alguien nos encandilará tanto como lo hizo Maika Barbero y esa voz tan personal como mágica. ¿Logrará alguien la ternura de Paula Rojo, que ha sido el éxito de este verano con su Sólo tú? ¿Tendrá algún concursante las tablas de Neus Ferri? ¿Nos enamorará alguien con su estilazo, como hizo Emmanuel? ¿Cometerán injusticias los coaches, como con Mirela o Nicky?

Recuerda que esta noche a las 22:00 tenemos un festival musical en Telecinco. Se llama La Voz y está prohibido perdérselo. Sígueme en Twitter desde mi cuenta personal, @RobertoSCaudet, y disfruta con los tuits más ácidos y divertidos de las audiciones a ciegas.

Nos vemos mañana con la crónica de la primera gala. Mientras, os dejo con algunos de los mejores concursantes que han pasado por la primera edición de La Voz.  Y con este blog reformado para la ocasión. No me olvido del Odio, que nadie piense lo contrario. Habrá para todos. Y, por cierto, muchas gracias al genialísimo Axa Caravaca por su arte. De él es la nueva cabecera.

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!


Rafa Blas, ganador de La Voz, cantando a dúo con su coach, David Bisbal, Hijo de la Luna



Maika Barbero y su single, En tus manos



Sólo tú es el gran éxito de la jovencísima Paula Rojo



Neus Ferri nos deleita con su versión de El hombre del piano


Emmanuel brilló con su particular voz durante todo el concurso



Mirela ya nos era conocida por sus múltiples intentos de ir a Eurovisión. ¿Volveremos a ver a algún rostro conocido…? Claro que sí, Jesús Vázquez ya lo ha confirmado.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Eran 16... Ahora son 8




16 concursantes protagonizaron la Gala de anoche, pero sólo 8 se han clasificado para la Semifinal. A efectos, y para lo que estamos acostumbrados (OT), es como si se hubiesen comido ocho galas de sopetón. No es de extrañar, por tanto, que los ocho finalistas no hayan dejado indiferente a nadie y hayan gustado y disgustado a partes iguales… Porque también abandonaron otros ocho y, al que más y al que menos, alguno le molestó especialmente. Los hemos visto superar tantas fases y batallas que ahora nos da pena echarlos. Y, encima, de dos en dos. Por lo tanto, llegados a este punto, cualquier mínimo fallo es imperdonable y cualquier seña de maestría se premia con la salvación. Las escenografías que acompañan a las actuaciones se han vuelto solemnes y los propios concursantes echan toda la carne en el asador.

Rosario Flores y su equipo estrenaron la Gala. Una marica frustrada, un friki, una gitana porno y una transexual. Sus cuatro voces más bien parecen una película de Almodóvar. Jorge fue, de nuevo, el peor con diferencia. Destrozó “Hoy tengo ganas de ti” tanto en los graves como en los agudos, y en varios momentos pareció haberse olvidado de que esto es La Voz y no OT. Yo hasta lo suspendí. Angélica cantó “Alegría de vivir” con ese estilo tan suyo y que tanto nos gusta. Ella es estupenda y le pone muchas ganas, pero está muy limitada y todas las canciones las termina versionando igual. Es una Pitingo afónica. Emmanuel versionó “Your song” con bastante acierto. Su estilo también gusta y disgusta a partes iguales, pero es innegable que es fácil de reconocerlo y, eso, es lo que crea una marca (un producto de los de Risto Mejide). Eso sí, algo de voz le faltó para hacerlo genial. Anabella, mi favorita de los cuatro, cantó “Halo”, temazo donde los haya de Beyonce (pronunciado “Jelou” para Jesús Vázquez, pobre). A mí me fascinó. Esta chica se crece en cada gala y lo da todo y más. Es puro sentimiento y afán de superación. Terminadas las actuaciones, el público –como era de esperar- volvió a decantarse por Jorge González. Y Rosario, que dejó claro que su criterio es ninguno, salvó a Angélica. Dos flamencos – pop para la Semifinal y un favorito del público a la calle.

David Bisbal fue el segundo de los coaches en ver su equipo sobre el escenario. A priori, pensé que sería el más ruinoso; pero la verdad es que el equipo de Bisbal es el que más me gusta, con diferencia. Rafa, el rockero Rafa, el heavy Rafa, cantó “The winner takes it all”. A este ritmo, la semana que viene igual nos versiona “Chas! Y aparezco a tu lado”. Lo hizo mucho mejor que la semana pasada, pero no llegó a parecerme brillante. Podría haber dado mucho más. Paco Arrojo volvió a demostrar tablas con su “I believe I can fly”. Mucho menos sobreactuado que normalmente y con un torrente de voz impresionante, lució como ninguno de los chicos. Yanela se decantó por “Yo viviré”, la versión cubana de “I will survive”. Su actuación fue la de una estrella a la que invitan al programa y tiene sintonía con el público que son sus fans. Dio mucho espectáculo y derrochó simpatía, fuerza y voz. Impresionante. Brequette quizá fue la mejor de los cuatro con su “At last”. Esta mujer demuestra que uno se puede superar en cada gala y que la evolución en un programa es real y posible. Anoche estuvo soberbia, magnífica, bárbara. Para mi sorpresa, la audiencia salvó a Rafa (¿Por encima de Paco Arrojo?) y Bisbal se decantó por Paco Arrojo, de manera que las dos negras sabrosonas ya están fuera. Y esto, muy patriótico, ya puede llamarse “La voz española” sin miedo a equivocarse.

El Team Malú vino en tercer lugar. Un equipo tan variopinto como arrollador. Iolanda fue la peor de los cuatro, con una versión descafeinada y chirriante de “Can’t fight the moonlight”. Mal pronunciada, mal afinada y mal interpretada, ayer no sabemos qué le ocurrió a Iolanda pero no estuvo a la altura. Rebeca se creció mucho cantando “Hero”. Estuvo, sin duda, mucho más soberbia que la semana pasada. Ya sin gritos (que no gorgoritos) e interpretando y actuando con más delicadeza. Igualmente, esta mujer es un potro desbocao’ y me parece demasiado agresiva en el escenario. Nuria fue genial, de sobresaliente. Su “What’s up” estuvo magnífico en todos los sentidos. Una actuación genial, nuevamente. Si bien es cierto que disfruto mucho viéndola, hay algo en ella, no sé qué, que no termina de convencerme y de querer seguir viendo más. Pau Piqué, la única voz masculina de Malú, fue un caballero. Un enorme caballero. Demostrando una vez más que él es lo que se busca en este programa (teóricamente), brilló con “Cheek to cheek”. Temazo mítico donde los haya. Perfecto, sin duda. La audiencia lo salvó a él, para alegría de muchos. Ver llorar a este señor es muy emotivo. Yo lo quiero abrazar a cada instante. Malú se decantó (también para mi alegría) por Iolanda. Y avisó: “me parece lo justo, aunque no ha sido hoy su actuación”. Muy cierto.

Melendi y sus cuatro ángeles fueron los últimos, pero no los menos importantes. De hecho, y por notas en conjunto, terminaron siendo los que más me gustaron. Susanna terminó de conquistarme con “Umbrella”, una versión fantástica de la original. Además, Melendi alertó de que la habían cambiado por completo a mitad de ensayo, lo cual dejó en evidencia todavía más tablas y profesionalidad de Susanna. Una todoterreno que brilló de lo lindo. Paula Rojo apostó por un valor seguro: música country, puesta en escena llamativa y un banjo para acompañarla. “Our song” fue su tema. Estuvo muy correcto. Melendi no paró (como siempre) de decirle que ella es una de las “carreras colaterales”. Vamos, que por él esta chica ya ha hecho demasiado. Y, en parte, no se equivoca. Neus Ferri fue demasiado. “El hombre del piano” fue su canción escogida (la tercera en español que vimos en la gala). Lo hizo brutal. Magistral. Casi perfecta. Interpretación, fuerza, sentimiento, tablas y emoción. Lo tuvo todo. Como Maika, la voz de este concurso. “Still loving you” fue su temazo y, de nuevo, volvió a demostrar que el programa es suyo. Cualquiera diría que esta mujer es la misma que se ve en las entrevistas y en las promos, tan tímida, tan normalita. Se sube al escenario y es una reina leona. Absolutamente impecable. El público la quiso a ella (normal, hubiese sido como para cortarse las venas…) y Melendi, finalmente, clasificó a Neus Ferri, para mi total alegría, porque se lo merece y mucho.

Así las cosas, Neus Ferri, Iolanda, Angélica y Paco Arrojo han pasado a la Semifinal del próximo jueves gracias a sus coaches. Y Jorge González, Maika, Rafa y Pau Piqué lo han hecho por la audiencia (por segunda vez los cuatro). La suerte está echada. Hagan apuestas, lectores míos. Nos vemos el próximo jueves, como siempre. O el próximo miércoles (y el resto de días, naturalmente) a través de mi cuenta en Twitter.

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!

jueves, 22 de noviembre de 2012

#LaVozDirectos1




Las galas en directo de La Voz ya son una realidad. Anoche pudimos disfrutar de la primera de ellas, en la que cantaron 12 de las voces finalistas para volver a competir por equipos y continuar con esta criba masiva de concursantes. Cantaron tres voces de cada coach y, tras hacerlo, la audiencia salvaba a un único concursante. Luego, el coach decidiría si expulsar a una o a otra. El papel de los coaches no es sencillo, ni tampoco el de la audiencia. Pero nos engañemos, aquí los que tienen los nervios a flor de piel son los concursantes, que cada semana están jugándose de verdad y al máximo su permanencia en el programa. Anoche vimos actuaciones brillantes y otras que dejaron mucho que desear, bien sea por la presión o porque no valen tanto como pensábamos al principio…

Del equipo de David Bisbal vimos a Lola, Yanela y Paco Arrojo. Los tres hicieron unas grandísimas interpretaciones de sus temas y, por nota, fueron lo mejor de la noche (en conjunto). Lola volvió a sacar su lado gospel para interpretar “Chain of fools”. Toda corrección y actitud, mi nota fue un 8,75. Paco Arrojo brilló con “Ahora quién”. Ya es la segunda ocasión en la que canta por Marc Anthony. Sus agudos me chirriaron un poco, pero demostró profesionalidad y fuerza. Mi nota fue un 9,25. La última fue Yanela, que cantó “Proud Mary”. O, mejor dicho, que se salió cantando “Proud Mary”. Demostró ser una pedazo de artista y lució todo el tesón y la garra necesarios. Le puse un 9,3. Los tres juntos, con David Bisbal, interpretaron “When I look at you”. La actuación no estuvo nada mal, aunque aquí, precisamente, fue Bisbal el que cojeó más. Excesivamente forzado y algo ahogado. No sé qué ha sido de su voz. En cuanto a las suyas, la audiencia salvó a Paco Arrojo (cantado) y él se decantó por Yanela. Lola ya es historia del programa…

Rosario pudo ver sobre el escenario a Anabella, a Mónica y a Jorge González. Lo de Anabella fue todo sentimiento y pasión. Su “Oye” estuvo tan perfecto pese a su afonía por agotamiento que terminé poniéndole un 10. Esta chica se supera a cada Gala y me deja más asombrado. Chapó. Mónica, en cambio, interpretó “Empire State of mind” con más pena que gloria. La encontré desubicada, fuera total del tema. Ni entendí su estilismo, ni sus movimientos ni la elección del tema para su voz. Pudo haber dado mucho más. La suspendí con un 3. Jorge González cantó “Adoro” (que ya cantó David Bisbal en OT en su edición). Intuí que la “agitanaría”, y así lo hizo. Pero mal. No me gustó el ritmo de las estrofas, sonaba descompasado. Parecía que los músicos eran los que le seguían a él. Sin más, le puse un 5. Después, los tres y junto a Rosario, cantaron “Qué bonito”. O, mejor dicho, lo cantó Rosario. Porque ellos tres brillaron por su ausencia. Qué poco generosos son algunos coaches. Como estaba previsto, la audiencia se quedó con Jorge González y Rosario con Anabella. Mónica nos dijo adiós en la peor de sus galas.

Melendi fue el tercero en disfrutar de su equipo (de la mitad de él). Paula Rojo, Claritzel y Maika fueron las escogidas. De Paula Rojo, mi querida chica-ukelele me esperaba mucho más. Su actuación de “Turn” estuvo completamente fuera de lugar. Le faltó fuerza, le faltó crecerse. Cojeó por todos lados, y me vi obligado a ponerle un escaso 6. Claritzel interpretó “Mientes” con bastante gracia, pero su voz sigue disgustándome del todo. Tiene un timbre que me resulta desagradable y que no me llega. La dejé con un 5. Luego vino Maika. Oh, Maika. La enorme Maika. La brutal Maika. La puesta en escena que le dieron para “Carrie” fue tan sencilla como arrolladora, y su actuación no pudo ser más brillante. Le planté un 9,75 con un único pero: me hubiese gustado algo más de vida por su parte. Las tres cantaron “Cuestión de prioridades” con Melendi. Una canción que es una declaración de intenciones y que cada una llevó a su terreno con maestría. Como era de esperar, el público salvó a Maika y Melendi a Paula Rojo, dándole, de nuevo, una oportunidad más. Esta chica pierde fans conforme respira, pobre. Claritzel se despidió anoche de La Voz. Mucho ha durado.

Malú y su equipo actuaron en último lugar. Héctor, Nuria y Pau Piqué fueron sus tres voces de anoche. Primero cantó Héctor. “Angels”, fue su tema elegido. Una de mis canciones preferidas, siempre perfecta para este tipo de castings o concursos. La puesta en escena fue maravillosa. Y aunque le faltó voz, estuvo soberbio. Seductor, encantador y muy dulce. Le planté un 9. Nuria vino después, con “Zombie”. Pese al tema y a la cantante, me quedé con ganas de más. La vi carente. La vi a medias. No sé… Me esperaba mucho más de Nuria, así que la puntué con un 6. El tercero fue Pau Piqué. Ni qué decir que “New York”, su canción, le vino que ni al pelo. Elegante, magistral, vozarrón y tablas. Perfecto fue poco. Se llevó el segundo 10 de la noche. Pero un 0 se llevaron los tres (y su coach) cuando cantaron juntos. Malú y sus voces salieron por “Blanco y negro”, pero salirse no se salió ninguno. Por separado, todavía, pero juntos destrozaron el tema. No hubo armonía ni compenetración. Pau se equivocó en la letra y Héctor se comió un verso entero. Horrible. La audiencia salvó a Pau Piqué (no podía ser de otra manera) y Malú se decantó por Nuria, para sorpresa de sus bragas. Y casi de las mías. Muajajá. Héctor nos abandonó anoche. Pero espero poder ver esos ojazos de nuevo.

A los que seguro que os veo es a vosotros, el próximo jueves por aquí y el próximo miércoles en directo por Twitter. Recordad que comento cada Gala al minuto. Hasta entonces, y como siempre,

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!

jueves, 25 de octubre de 2012

Las primeras batallas




Las batallas de La Voz ya son una realidad. Anoche pudimos disfrutar de la primera Gala en la que ya fueron escogidos 11 artistas y, por tanto, eliminados otros 11. Los coaches lo tienen muy difícil y algunos parecen querer complicarse más la tarea. Malú no dejó de repetir, entre sollozos, que “se había equivocado” al enfrentar a dos grandes. Bisbal repetía lo mismo cuando vio actuar a sus dos copleras. Rosario también se indignó por uno de sus dúos y Melendi se apenó al quitarse a un rockero para quedarse con otro. Así es este concurso de duro y de real. Pero, al fin y al cabo, las parejas las han hecho ellos y saben que si ponen un dúo apoteósico para una actuación galáctica, tendrán que quitarse a una de sus mejores voces. Bien podrían haberlo pensado antes…

Con tanta emoción, es lógico que los concursantes también terminasen llorando, nos contasen la pena que les daba perder a otros “amigos” y alguno hasta se saliera del tema por los nervios previos. “Cuando uno hace un dúo, lo lógico es colaborar con la otra persona. Pero aquí estamos compitiendo por un solo puesto”, decía tan perfectamente Nuria, una de las voces finalistas de Malú. Otros no debieron entender que su momento había terminado y decidieron seguir cantando en solitario para un coach, para la familia o para el que pasara por ahí vendiendo rosas. Que los maten. Ya os han echado, chicos, no lo estropeéis más. No os van a reelegir. Que maten también a Ruimán, otra voz finalista de Melendi, que además de cantante, anoche descubrimos que es un showman barato y nada divertido, aunque él se crea el alma de la fiesta. Y que maten también a Melendi, que anoche ya comprobamos la fiabilidad de sus palabras: “quiero ganar este concurso contigo”, le dijo a Miguel Kocina. Pero anoche lo expulsó tranquilamente de su equipo. Y olé.

David Bisbal fue el coach que menos artistas vio actuar. Tan sólo cuatro de sus voces pisaron el ring de las batallas: Lola y Virginia por un lado, y Sandra y Nieves por otro. La actuación de Lola y Virginia, cantando “Lady Marmalade”, fue la que abrió esta segunda etapa del concurso. Una canción que, sobre todo, pide actitud y mucho rollo en el escenario. Las dos artistas lo dieron todo, aunque en los momentos de cantar a dúo era Lola la que se comía a Virginia, literalmente pero sin dobles sentidos. Al final del tema ambas perdieron un poco el control y sus gritos fueron constantes, pero aún así la actuación fue de notable. Bisbal se quedó con Lola, después de decir que en algunos momentos Virginia le había hecho sombra. No sé yo cuándo, si en realidad es la propia Lola la que hace sombra a Bisbal… El segundo dúo fue el de las grandes copleras de su equipo, Sandra y Nieves, que interpretaron magistralmente el “Torre de arena”. Estuvieron muy emotivas, pero el torrente de voz de Nieves también pudo con el de Sandra, y David Bisbal no dudó en decirle adiós a esta última. Bien hecho. Dos de dos. ¡Heleeee!

Malú vio pasar a seis de sus voces, teniendo que quedarse ya con tres de ellas para la última fase del programa. La primera de sus batallas enfrentó a Pau Piqué y Macarena. Quizá fuera la diferencia de edad, o quizá la actitud de cada uno a la hora de verse en escena, pero el caso es que como dúo dejaron mucho que desear. La compenetración fue inexistente y cada cual se preocupó en interpretar lo que le vino en gana.  La canción tampoco fue la idónea para ninguno de los dos, aunque Pau brilló en muchos más momentos que Macarena, y así lo vio también Malú, que se quedó con el galán. Bien. Algo más complicado lo pudo tener para decidirse entre Héctor y Nicky, aunque sus hormonas lo tenían bien claro desde las audiciones a ciegas. Héctor es guapo, es sexy y su voz era perfecta para el “Always”. Nicky estaba como cabreado, su actitud era demasiado diva y su comportamiento fue extraño. A priori era él quién tenía más poder vocal, pero de nada le sirvió. Malú se quedó con el rubio valenciano. Y yo me alegré. Como lo hice cuando vi que se quedó con Nuria y no con Manuela, después de escuchar la versión más rara del “Firework” de Katy Perry. Como ocurrió con el dúo inicial de Bisbal, Nuria devoró a Manuela cada vez que cantaban juntas. Además, la chilena tuvo al principio algún problema con el pinganillo y también se salió un poco del tema, imagino que por los nervios. Creo que ambas podrían haber dado más con otro tema, pero estuvo muy correcto todo. Tres de tres para mí. Perfecto.

Melendi fue el que más complicado lo tuvo en sus tres dúos, y es que juntó, precisamente, a las seis mejores voces de su grupo para enfrentarse entre sí. Ya son huevos. Primero tuvo que decidirse entre sus dos más rasgadas y puede que las de más talento, Tony y Maika. Después de una perfecta interpretación de ambos del “I don’t wanna mis a thing”, todos nos quedamos en babia. Fue brutal. Un gustazo de batalla. Pero como bien dijo el coach, la magia de Maika puede con todo, y había que quedarse con ella. Tampoco se lo pusieron fácil Yhadira y Paula Rojo, que versionaron con bastante gracia el “Complicated” de Avril Lavigne. No era, para nada, una canción con la que Yhadira pudiese lucirse, con ese hilito de voz tan dulce y esa actitud tan piji. Paula se la comió desde el principio, mucho más apta en el escenario y también a nivel vocal. Una lástima, porque eran dos estilos muy diferentes y dos artistas muy válidas para el panorama musical que tenemos. Melendi se quedó con la chica ukelele, y a Yhadira le dijimos adiós, como ya se lo dijéramos a su novio hacía un par de semanas.

El último dúo de Melendi fue el peor, sin duda. Ni me gusta Ruimán ni me gusta Miguel Kocina, ni me gusta la canción de “Torero” que les plantaron. Y no, no era la de Chayanne. Ruimán era, de entrada, el que tenía una voz más apta para el tema, el que logró acoplarse mejor. Miguel Kocina estaba como fuera de lugar, tanto en voz como en actitud. Bailaba como una cuarentona en las fiestas de su pueblo y cuando cantaba su compañero, alzaba los brazos como para animar al público. Bastante horrible. Melendi ya le dijo en las audiciones a ciegas a Kocina que lo quería en su equipo porque quería “ganar el concurso con él”. Palabras vacías. Se quedó con Ruimán. Y, de nuevo, tres de tres para mí. Rosario también tuvo tres enfrentamientos ya en la primera noche. Y, la verdad, creo que se equivocó en los tres. No en con quién se quedó (que también) sino a la hora de juntar a las voces, tan diferentes todas entre sí y con tanta calidad en un dúo y tan poca en otro. Mónica y Nuria le cantaron “Without you”, con más pena que gloria. Como dúo no congeniaron. Y la actitud de ambas fue más que insuficiente para una canción de amor como aquella. Si por mí fuese, las habría expulsado a ambas, pero no podía ser. Finalmente se quedó con Mónica. Pues bien. Ninguna de ambas me convenció lo más mínimo.

Sí lo hicieron Anabella y Lorena, dos voces muuuy diferentes que defendieron de manera brillante el “Aprendiz” de Malú. Que ya son ganas de ponerse chula, las de Rosario. Este dúo fue una auténtica compenetración de principio a fin. Un perfecto ejemplo de armonía y sincronización que las hizo brillar a ambas, cada una en su estilo, por igual. Fue difícil, pero creo que hizo bien en decantarse por Anabella; sintiéndolo de verdad por Lorena, otra grande. Peor fue la decisión que tomó Rosario después de ver cantar a Jorge González y Damaris el temazo de “What you’re made of”. Por la tarde, viendo por accidente (lo juro) Sálvame Diario, ya pude deducir que a Damaris no la habían escogido, por un mal comentario entre Jesús Vázquez y Jorge Javier Vázquez. Y así fue. Rosario aclaró que se había transformado el tema para la medida de Jorge, que habían bajado los tonos a Damaris, que ella le ayudó con el inglés y que no sé cuántas cosas más. Vamos, que ya se habían preocupado todos de que Jorge luciera como él solo. Y ni aún así. Damaris estuvo perfecta, espectacular. Pero Jorge estuvo carente de fuerza, más bien insulso. Pero no pasa nada, la Flores se quedó con él, y punto. Esto es así. Y así os lo he contado.

Con esta indignación de ver a una de las mejores voces expulsadas, una de las artistas con más tablas, para seguir escuchando y sufriendo a un triunfito al que tanto nos costó eliminar… Ay, con esta indignación os dejo. Nos vemos el próximo jueves. Recordad que podéis seguirme en Twitter, comentando en directo y a cada minuto las galas de La Voz. Sed buenos, pero no idiotas.

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!

jueves, 20 de septiembre de 2012

El Quinto Coach




Anoche se estrenó La Voz en Telecinco, un concurso que ha cosechado éxitos a nivel mundial y que cuenta con jurados inmejorables de la talla de Christina Aguilera o Adam Levine. España se merecía su propia versión del talent show y la primera Gala ha resultado ser el programa más visto del verano, y con diferencia. Pero, ¿cuál es la clave de tantos aplausos? ¿De verdad se los merece? ¿Quiénes son los concursantes seleccionados y quiénes sus coaches (o jurado-asistentes)?

Sin duda, una de las grandes bazas del concurso es su propia mecánica. Ese morbo de ver a cuatro jurados de espaldas a los concursantes, escuchando y sintiendo sus voces pero sin verlos, sin saber cómo son, cómo se venden, si bailan, si se mueven bien o si por el contrario se hacen pequeñitos en el escenario. Estos cuatro jurados son a la vez los profesores-asistentes de los concursantes, por lo que a veces han de pelearse entre ellos (no literalmente, creo) para que los cantantes en proyecto los escojan como coach.

Pero, cuidado, porque esta primera fase del concurso corre un riesgo que, anoche, ya quedó más que patente. Bisbal, Malú, Rosario y Melendi pueden acaparar más vídeos de los que deberían, y el público puede centrarse más en sus reacciones que en los cantantes que concursan y que, teóricamente, son el centro y la meta de este programa. También Telecinco cometió anoche otro gran fallo. La Gala no fue dinámica para nada. La mecánica para presentar a cada concursante fue la misma. Y los momentos de felicidad o angustia de sus familiares ocuparon demasiado tiempo, teniendo en cuenta que sólo cantan minuto y medio de canción en el escenario. Pido más ritmo, menos vídeos y más canción.

El último error que quiero resaltar viene por parte de los propios concursantes. A la hora de escoger su canción, todos pensaron en lo mismo: lucirse con un medio tiempo o una balada para que los coaches los cogieran por sus grandes aptitudes y sus voces inimitables. Pero, ojo, tanta semibalada termina aburriendo. Al final crees que todos han cantado la misma canción y termina siendo un casting descafeinado y sin mucho valor. Como el jurado está de espaldas, se obviaron los temas rítmicos, los que se bailan, los que te hacen moverte por todo el escenario. ¿Qué más da, si no te pueden ver? Alerta con eso, porque el público, desde casa, lo vemos todo…

Mis queridos lectores, después de infinitas crónicas sobre Gran Hermano, Operación Triunfo y Eurovisión, llego de nuevo autoproclamado como El Quinto Coach. Vamos a repasar un poquito la Gala de Estreno y a darles un pequeño repaso a todos… ¡Bienvenidos!

Malú es una de esos cuatro coach. Esta cantante, descubierta a los 15 años, es una de las mejores voces femeninas que tenemos en España. Completamente personal y desgarradora, sus temas son éxitos rotundos casi incluso antes de salir al mercado. Quizá por ello anoche no se giraba tanto como sus compañeros. Dudaba, se lo pensaba y hasta comentaba con Rosario (con la que comparte un buen rollo tremendo) o Melendi, que en más de una ocasión le echó un pequeño rapapolvo por no darle al botón para elegir al cantante para su grupo. Y de todas las veces que se giró, sólo una concursante decidió irse con ella. Vista desde fuera, Malú inspira seriedad, rectitud y excesiva corrección. Vamos, que te imaginas con ella de coach y es un auténtico pavor y sufrimiento.

Esta concursante que decidió irse con Malú fue Rebeca. Otra cantante con voz desgarrada que debe de pensarse mucho lo de seguir poniéndola ronca, antes de destrozársela por completo. Una diva mundial de su pueblo que finge tener 25 años aunque aparenta más de 40. Choni de la cabeza a los pies pero inmejorable en un escenario. Eligió una de mis canciones preferidas: “Run to you”, una de esas canciones con las que brilló Whitney Houston. Veremos cómo sigue esta mujer.

Rosario Flores también forma parte del concurso como coach. Probablemente sea la más profesional y la que más en serio se toma su papel. Anoche se mostró seria y dubitativa. Ella tiene claro que ha de formar a un cantante para darle una carrera musical, no un cheque para que se compre un apartamento en Benidorm. Por ello eligió siempre a futuras voces que pudieran moldearse y que tuvieran duende, como dice ella. Abraham es uno de sus seleccionados, aunque fue él quien la quiso a ella. Cantó "Hallelujah", la última canción que yo me planteo para acudir a un casting. Por difícil y demasiado melodiosa. Sin embargo el chico se lució, aunque tampoco especialmente. Yo no me hubiera girado. Si el chico es capaz de hacer lírica, que sea bienvenido, pero su voz me parece de lo más corriente.

También se quedó Rosario con Angélica, cuyo nombre artístico es “La Tremen”. Dios sabe que un mote así sólo está reservado para travestis y actrices porno que también sean travestis. Su voz rota me impresionó pero su actuación tampoco fue del otro mundo. Eso sí, se notaba que sentía lo que cantaba. Y eso se agradece siempre. El trío de cantantes de Rosario hasta la fecha lo forma la versión mejorada de Pitingo, Juan Carlos, que anoche no se supo muy bien si cantaba en inglés, en flamenco, estaba haciendo soul, jazz, funky o una parodia de sí mismo. Tiene mucho poder vocal y una gran base de registros graves que le ayudará con muchos temas. Pero, personalmente, me da algo de miedo. Y estoy casi convencido de que no compraría un single suyo ni aunque fuese a dúo con Leticia Sabater.

David Bisbal es el tercero de los coaches. No necesita mayor carta de presentación que el hecho de repetir su nombre: David Bisbal. Quedó segundo en la primera edición de Operación Triunfo y, quizá por ello, me esperaba de él mayor humildad y empatía para con los concursantes. Pero no. El señor de los rizos perfectos gracias a Giorgi me resultó altanero, divo hasta cansar y sobreactuado a niveles de Antonio Resines. Sus caras cuando estaba girado decían todo lo contrario que cuando se volvía a los concursantes. Imagino que se piensa que luego esos vídeos no se ven en casa. Su exceso o, mejor dicho, sus excesos de “guayismo” y de simpatía campechana van a hacer que sus seleccionados terminen hartos de él.

Bisbal cogió a Mara, una tinerfeña cuyas pestañas naturales me dejaron sin palabras. Un ejemplo de sutileza y elegancia que sólo consiguió un aprobado raspado. Su voz está demasiado acostumbrada a las orquestas y eso se nota. Al final, todas cantan con el mismo timbre. Es como si la orquesta las neutralizara a todas las cantantes por igual. No me transmitió nada y el tema que escogió no estaba a su altura. Pero bien, siempre se necesitan concursantes de relleno. Y su otra concursante fue Virginia, una enfermera con un estilazo propio para triunfar donde se lo proponga. Tiene carácter y mucho carisma, y se llevó a “La flaca” a su terreno para arrasar en el escenario. Bien por ella.

El que no necesita suerte, sino un equipo más grande, es Melendi. Anoche se giraba hasta cuando alguien del público tosía. ¡Qué barbaridad! Ya tiene a cinco concursantes (todo mujeres), lo que supone un tercio de su equipo completado. Hablo en nombre de todos los que pensábamos que Melendi era un tipejo insoportable y cansino: este chico es un puto crack. A mí me ha conquistado del todo y me parece de lo más natural y fresco. Se necesita alguien así para este tipo de concursos. De momento, Melendi es el que más cantantes ha sumado en su poder. A saber, tiene a Neus, una conocida de Soledad Jiménez que tiene ciertos aires a Céline Dion, pero mucho más rockera. También está con él Mercedes, una abuelita peluquera que, además, es fan del cantante desde hace años. Sin duda dará juego porque es encantadora y tiene tablas. Pero un estilo que quizá no sea el más adecuado para el panorama musical actual. Maika es otra de sus cantantes. Su voz es la de un hombre, y eso nos encantó a todos. Para empezar, porque la diferencia, ella ya tiene marca. También porque es una voz igualmente válida y muy correcta. Y además es que su directo fue impresionante y de los más afinados. Parecía una versión de estudio. Genial.

La artistaza que se llevó Melendi (Bisbal decía que tenía muchas carencias...) fue Mirela. Los eurofans la conocemos de lejos ya. Intentó representarnos en Eurojunior el mismo año que María Isabel, la del “Antes muerta que sencilla”. También quedó segunda el año del “I love you mi vida”, con su tema “La reina de la noche”. A mí me encanta de siempre y espero que se luzca más que anoche. Tiene un vozarrón y muchas tablas, pero nunca ha sabido escoger muy bien las canciones con las que presentarse. Suerte, guapísima.

Y me dejo para el final a la que más me gustó de todos. Paula Rojo. A ella le doy el honor de tener nombre y apellido que para eso se lo ha cambiado expresamente para su vida artística. Paula es una niñita dulce, carismática y de lo más comercial que, además, ha compuesto un tema precioso para su hermano pequeño y que cantó en directo y a capella dejándonos a todos boquiabiertos. Su arma principal es su dulzura y su voz tan personal como atrayente. Y su ukelele. Alguien capaz de tocar y querer un ukelele lo tiene todo ganado. Y punto.

Por el camino quedaron otros tantos cantantes, algunos con mejor perder que otros, que miraban a los cuatro coaches con la misma cara que mira Angela Merkel a España cuando sube la prima de riesgo. Eché de menos más drama. Que alguno de los concursantes cantara una canción en el casting de alguno de los coaches. Que ninguno fuera muy muy friki. Que no llevase nadie una estampita del Ecce Homo. Que Melendi no se fumara un porro o Bisbal no dijera que alguien era “increíble”. En fin. Destaco también que salvo Paula y Maika, ninguno me llama especialmente la atención. Y que tampoco hay bellezones ni musculitos ni súper asiliconadas. También que Tina, Charo, Borja, Rocío y Yago ya están fuera del concurso. Y no creo que nos perdamos nada de ninguno de ellos. Los que no os podéis perder mis próximas crónicas sois vosotros. Como siempre (y a menos que cambien de día el programa), cada jueves aquí. En el blog oficial del nada oficial Quinto Coach. Gracias, bienvenidos y…

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!