Operación Triunfo ha tocado fondo. Y no hablo por los datos de audiencia que tuvo ayer y que todavía podrían seguir cayendo, sino por que ya nadie se cree el concurso. Ni siquiera yo. Lo de anoche fue absolutamente ilógico. Surrealista. Fuerte, muy fuerte, tirando a fuertísimo. El sistema para elegir favorito es, cada vez, más turbio y más siniestro. Ya nadie entiende cómo funciona ni por qué grupos con el triple de miembros que otros (léase el de Nahuel) no se cuele, siquiera, entre los tres más votados. Lo de las notas de los profesores es un canteo, porque anoche salieron como los menos votados Ramil, Geno y Niccó, cuando todos hemos visto que hay triunfitos que en su pase de micros lo han hecho infinitamente peor. Y los han salvado.
El jurado parece imitar a La Noria de Jordi González, y salvo Noemí Galera (subdirectora del programa) y Eva Risto Perales
(la que se caga en todos hasta los anales), el resto de miembros van girando y variando según les funcionan. Un día traen al de La Unión. Otro al del Conciertazo. Nos meten de golpe al de Melocos. Y luego a Àngel Llàcer. Esta semana iba a ser Soraya, pero por motivos médicos no pudo asistir a la Gala. Y al final ha sido… espera… eh… ¿Alguien recuerda quién fue el Tercer Jurado de anoche? Exacto. Qué más da.
La semana que viene ya será historia. Eso sí, todos recordaremos los esfuerzos que hizo por conseguir un puesto de representante de Lady Gaga. Qué desfase.
Pero lo mejor de la noche fue Pilar Rubio, sin duda. Ella y sus guionistas que pretenden humillarla hasta niveles inauditos. Ayer empezamos fuerte: un video de Ramil comiéndose siete libritos (
sí, siete), y Pilar Rubio poco menos que llamándolo
goooordo en toda su cara. Así, tan ricamente. Si él intentaba defenderse, ella le metía un manotazo para que se callara. Y luego, besitos. Para parecer que todo era una broma. Sí, claro. Para broma la que nos han gastado los directores de Telecinco metiéndonos
a esa petarda sobreactuada de presentadora. Hombre ya. Estoy harto de callármelo.
Esta tía es tonta. Es antinatural. Va de digna pero en el fondo sabe que haría lo que fuera por conseguirse un puesto en la tele. Incluso a costa de masacrar a Ramil y a su supuesta obsesión por la comida. Un poco de empatía, Pilar, no te vendría mal. Yo también sabría hacer un video-montaje en el que pareciese que has tenido que hacer cosas no muy decentes para conseguir tu puesto de trabajo en OT.
Relajemos a los ponys.
Pasemos ya a las actuaciones que, anoche, ya habían fulminado a las once y media. Ni calvo ni siete pelucas, señor director de OT. Claro que si lo que quieren es hundir el formato, lo están haciendo perfectamente. En fin… ¡ADELANTE!
GENO y NIRAH, “BAD ROMANCE”: De pena. No creo que nadie pueda destrozar tantísimo una canción de
mi siempre carnavalesca Lady Gaga. Y mira que ella solita ya se encarga de asesinar al buen gusto. Geno no pudo gritar más. Su actitud era de una cabra desbocada. De chica que se cree negra y espera
a que un coro de gospel la acoja un día para cantar en Hannukah o en el cumpleaños de Whoopy Goldberg. Nirah tampoco estuvo infinitamente mejor, pero aún así parecía la compañera elegante de Whitney Houston cuando va a comprar crack. Y su francés me asesinó. Nadie puede pronunciar peor. La culpa fue de ellas por no saber estar en los tonos. Por no saber decir “
no” a una puesta en escena que cayó en el topicazo y en el estereotipo grotesco de imitar a Lady Gaga. Fatal. Francamente fatal.
Mi nota para Geno es un 0.0, y para Nirah, un 3.0
TODOS, “NOCILLA”: Ni siquiera tuvieron la decencia de ponernos el nombre de la canción que mi amadísimo Bisbal –el de las revueltas- canta en el anuncio de Nocilla. Esto sí es publicidad encubierta y no los veinte minutos que se pasan enfocando al pen de Vodafone en Física o Química. Y sí, yo también me quemaría por dentro si siguen cantando así lo triunfitos. Este año ha ocurrido lo que nunca: que entre ellos no saben armonizarse. Todos intentan lucirse tanto que al final acaban saliéndose de sus tonos. Lo de anoche fue infumable. Jamás he visto una actuación grupal tan descoordinada. Mi nota para todos es un 3.0
GENO y RAMIL, “VA TODO AL GANADOR”: Y seguimos con más despropósitos. Anoche Geno estaba pidiendo a gritos –y nunca mejor dicho- que alguien le pegara un tiro. No fue así, pero la canaria siguió berreando hasta el final en un intento de demostrarnos que tiene una voz que no tiene. Menudo desfase. Lo de Ramil fue mucho más bonito, la verdad. El gallego pasó olímpicamente de la puesta en escena que le habían marcado y de cantar para el público. Él se dirigió a sus compañeros que no paraban de llorar por él, y punto. Tuvo una despedida brillante, hay que reconocerlo.
Mi nota para Geno es otro 0.0; y para Ramil, un 8.5
TODOS y ALBERT HAMMOND, “MEDLEY”: El remix de las canciones del grandísimo Albert Hammond tampoco estuvo a la altura de las circunstancias. La actuación fue perfecta para aprovechar e irse al baño. A orinar o a devolver, según lo asqueados que estuviéramos en ese momento. La sensación que tuve al acabar es que había pasado un carro. Ningún tipo de nada. Aburrimiento. Mi nota fue un 5.0
JOSH y RAMIL, “HEY, SOUL SISTER”: Como ocurría con Charlie, anoche vivimos una de esas canciones en las que no hay un dúo, sino dos cantantes diferentes que, por el motivo X, han tenido que cantar juntos.
La versión de Ramil era una canción con algo de cabreo, pasotismo y escasa entrega. Pero no encontré que desafinara mucho. Josh, en cambio, parecía que se hubiera fumado uno de los porros que Geno debe guardar entre sus lágrimas. Iba de persona en persona del público intentando parecer el más colega de todos. Era como un paseo del chico popular del insti. Me pareció muy desfasado. La química entre ellos fue nula. Y Josh sigue jorobado y sudando. Soy incapaz de aprobarle.
Mi nota para Josh es un 4.0. Mi nota para Ramil es un 6.5
CORALUNA y NICCÓ, “SONRISA”: O, como subtítulo, podríamos decir “
la canción de Niccó”. No es que brillara como nunca, pero logró lucirse mucho más que su compañera. Niccó llevaba el peso de la coreografía y de la puesta en escena. También llevaba los tonos más agudos. Y desafinó en el primero de ellos de manera muy visible. Sin embargo, estaba en la canción.
A Coraluna se la comieron los coros. Su voz no se veía en ningún momento, salvo cuando notábamos que se salía de la afinación hacia el caos absoluto. Eso sí, le han corregido los movimientos gestuales, y quedó mucho más coherente. La canción me pareció que era una actuación de la estrella Niccó con una de sus fans. Me quedó coja.
Mi nota par Coraluna es un 5.0; y para Niccó, un 8.5
ROXIO, “AÑOS 80”: De nuevo, pasó un carro por OT. Roxio estuvo correcta. Demasiado correcta. Me faltó proyección, me faltó que hiciera algo llamativo, que no pareciera que cantaba por obligación. En cambio, la encontré muchísimo mejor que en otras ocasiones en cuanto a “oh, señor, qué miedo me da estar aquí arriba”. Así pues, mi nota es un 7.5
ÁLEX, “CRYING”: O como él diría, “
Crallin”. El inglés de Álex es desastroso, igual que el numerito que hubo de pasar anoche. De humor nada, decía Noemí Galera. La actuación tenía que ser sobria. Y vaya que si lo fue. Aunque el inicio estuvo muy lejos de la perfección (Álex no tiene registros graves), a partir del primer estribillo, el valenciano se posicionó como uno de los mejores, nuevamente.
Aquí estoy yo, nos dijo mientras cantaba. Es muy difícil cantar en falsete y, seguidamente, volver a un tono muy bajo. Álex lo tuvo que hacer tres veces. Y en dos de ellas estuvo impecable.
Brutal. Con toda la fuerza que necesitaba. Eso es crecerse en el escenario, y lo demás, tonterías. Ha vuelto Álex.
Mi nota es un 9.0
ALEXANDRA, “RELEASE ME”: Impresionante. La puesta en escena estuvo diseñada para arrasar. Y vaya que si arrasó. Me faltó más baile, que se convirtiera en una estrella de verdad. Pero, por otro lado, Alexandra tiende a parecer que se ahoga, así que es mejor que tampoco le metan unas coreografías a lo Beyonce. Y, para ser francos, dudo que mucha gente se hubiera fijado en si bailaba más o menos.
Todos estábamos babeando con esos bailarines… Yo, al menos, no me atreví ni a pestañear. Se me hizo realmente corta.
Mi puntuación es un 9.0
ÁLEX y NAXXO, “CARRY”: Muy bien. Yo no los hubiera dejado sentados para empezar la canción pero, en general, estuvieron bastante bien. La actuación del favorito siempre suele estar genial. Y además contagia: De Nahuel a Álex. De Álex a Naxxo. ¿La semana que viene será favorito Josh? Qué miedo. Mi nota, para ambos, es un 9.5
NAHUEL y NAXXO, “NO PUEDO VIVIR SIN TI”: No hace falta que diga que yo tampoco puedo vivir sin Nahuel, ¿verdad? Y menos ahora que sé que vive en Alcocebre. ¡Pero esto que es! Si casi, casi, estiro mi brazo por la ventana y lo toco. Ay, qué fuerte. Nahuel estaba irresistible con esos pitillos y esa camiseta de cuello tan abierto. Naxxo, en cambio, fue disfrazado de zebra disfrazada de hiena. Pues bueno. Al margen de los estilismos, ambos estuvieron muy bien en afinación, en proyección, y en coleguismo. Se notó que se llevan bien. Y el público disfrutamos con ellos.
Les doy a ambos un 9.5
JUAN, “JUST THE WAY YOU ARE”: Simplemente, WOW. Juan estuvo controladísimo durante toda la canción, y no era para menos. En unos tonos tan agudos y con tantos falsetes, podría salirse de madre en cualquier momento. Que lo hizo. Aún así, me pareció que estuvo muy a la altura de las circunstancias. Yo le hubiera quitado ese gorro que le afeaba las orejas, y le hubiera puesto un sello.
Para que me lo enviaran rápidamente a casa. Súper bien. Interpreta bien. Canta bien. Tiene una voz bonita. Y encima lo siente y disfruta.
Le doy un 9.7
JEFFERSON, “BABY”: Ay. Qué miedo. Cuando descubrí que a mi Jefferson le habían plantado una canción de Justin Bieber, quise cortarme las venas. O que lo hiciera tan mal para que Justin se las cortara. Pero no. La actuación, en sí, fue algo surrealista. La bailarina estaba fuera de lugar (yo le hubiera puesto a un chico), sobreactuaba y llamaba más la atención que él. Y eso que él iba con unos pantalones imposibles. Sin embargo, la canción de Jefferson no era simple. Tenía tres complicaciones: el baile y la interpretación, que llevó de maravilla; y el final de las estrofas enlazadas con los estribillos sin poder tomar aire. Que, directamente, hizo bestial.
El reto estuvo superado y de qué manera. Yo creo que no se le pudo pedir más. Lo encontré, simplemente, perfecto.
Mi puntuación es un 10
MONEIBA, “SHOW ME HOW YOU BURLESQUE”: Dos semanas consecutivas poniéndole una canción cantada por Christina Aguilera.
Y dos semanas consecutivas que yo la pongo en lo más alto. Y no es fácil, que las comparaciones son odiosas. Pero es que Moneiba es brutal. Desgarradora. Impecable. Le faltó algo de seducción con la cámara, pero demasiado hizo ya. Impecable en afinación. Las estrofas quedaron algo más flojas que los estribillos, pero en los momentos de decir “
cuidado, que voy”, iba.
Iba, veía y vencía, que dirían los romanos. Moneiba podría convertirse en la nueva Rosa de España, aunque salvando diferencias significativas. La presencia y dicción de la canaria son muy superiores a las de la andaluza. Y yo diría que en registro vocal también anda más sobrada. Me dan igual los esquemas,
yo le vuelvo a dar un 15, y a ver quién me lo discute.
Pues bien, una vez cantaron todos, mis tres favoritos de la noche fueron Moneiba, Jefferson y Juan. Aunque para el público fueron Niccó, Ramil y Naxxo, quedando este último inmune. La verdad es que no entendí muy bien la cosa, pero tampoco me importó demasiado que Naxxo se alzase con la victoria. Por otro lado, mis nominados eran Josh, Coraluna, Nirah y Geno. Acerté dos, porque el jurado propuso a Coraluna, Geno, Ramil y Nahuel. Los profesores salvaron a Nahuel, y menos mal, porque yo ya tenía varios anónimos para enviarles a sus casas. Y los compañeros, casi por la mínima, salvaron a Coraluna. Esto lo comprendí menos, pero se veía venir. Quedaron en el duelo Ramil y Geno. Y se salvo esta última.
Desde el minuto cero con los libritos, Ramil sabía que iba a ser expulsado. Y todos los demás también teníamos esa sensación. El gallego ha pagado las consecuencias de haber tenido demasiada personalidad. De haber convertido OT en Gran Hermano. De contestar a todo y a todos. Y de no callarse ni arrepentirse de nada.
Demasiados excesos que le salieron muy caro. Ramil ya no está en el concurso, pero Nina decidió “
repescarlo” para la Academia. No concursará, pero lo seguiremos viendo aprender. Lo cual se me antoja surrealista
a tope, ya que fue la propia Nina la que le puso la nota más baja. Pero no fueron las únicas dudas que me quedaron… ¿Por qué Naxxo ha escogido a Josh para su canción de favorito?, ¿cómo es que Álex no salvó a Geno después de tener tanta química como nos vendieron?, ¿por qué Marco da Silva puso los pies en la mesa del jurado mientras llamaba viejo al señor que se había metido con su coreografía?
Y lo más importante, ¿por qué Pilar Rubio lloró con la expulsión de Charlie y no con la de Ramil? Quizá la embaucó Geno con ese “necesito estar aquí” mientras fingía que lloraba, como hace siempre. El caso es que hacía dos minutos que había dicho que estaba encantada de volver con su hijo. Este OT no hay quién lo entienda. Nos vemos el miércoles con un Odio normal. Hasta entonces, rezad por que no nos quiten OT pese a los datos que está haciendo, y…
¡FELIZ DÍA DEL ODIO TRIUNFANTE A TODOS!
Roberto S. Caudet