martes, 5 de febrero de 2013

El sueño profundo de Morfeo




Que España no quiere ganar Eurovisión es un hecho desde 2004. Que España no quiere ganar Eurovisión es un hecho comprobado desde 2009. Que España sabe disimular sus ganas de no ganar también quedó patente el año pasado. Pastora Soler y su “Quédate conmigo” fueron la representación más digna, decente y de la que nos podemos sentir verdaderamente orgullosos en muchos años. Una cantante con un chorro de voz y unas tablas inmensas bordó un baladón elegante y sofisticado y deslumbró con un par de agudos que pocos cantantes sabrían mantener. TVE disimuló como pudo su desgana ante Eurovisión y nos la coló. El resultado fue un magnífico décimo puesto para Pastora y una media alegría para todos los eurofans españoles que, francamente, la ubicábamos algo más arriba.

Este año TVE nos presentó, también escogidos a dedo, a El Sueño de Morfeo como representante para Eurovisión 2013. Desde un principio dejé patente mi rechazo a este grupo que me inspiran más repulsión que admiración. No tienen verdaderos temazos, la voz de Raquel del Rosario (la vocalista) es poco más que aceptable y tampoco los veo como para romper en tres minutos de directo, que es lo que te deja Eurovisión para brillar. A ti y a otros 25 países más. O se pone toda la carne en el asador (y a veces, ni con esas) o se hace el más grande de los ridículos.

Esta mañana nos han presentado los cuatro temas finalistas para representarnos en Mälmo (Suecia). A saber, hay una balada que intenta ser pop; dos medios tiempos que no sirven ni como descarte de un disco a dúo entre Conchita y Álex Ubago y un supuesto rock (…já) que jamás habrían sacado como single pero que ahora está metido con calzador y puede que sea nuestro himno en Eurovisión 2013. TVE ya ha dado dos canciones como “valores seguros” y los internautas podrán elegir un tercer tema para competir en una Gala especial que se emitirá en prime time –esperemos- el 26 de febrero, martes. Lo cual, de entrada, es de agradecer. TVE prefiere hacer la Gala un día serio y sin mucha competencia en otras cadenas (al menos, de momento).

Contigo hasta el final ya es una de las dos finalísimas. Aburrida, nada machacona y con una letra tan densa como escueta. No es pegadiza. No es atrayente. No te apetece volverla a escuchar. Tiene algún simulacro de subidón que no termina de despegar…

Dame tu voz es la otra finalísima nos guste o no. Letra difícil de aprender, demasiado coro agudo y unos graves en las estrofas entre los que Raquel se pierde por debajo de la música. Sin más.

Atrévetetodavía necesita el apoyo del público. El comienzo del tema promete demasiado para lo que luego se escucha. Seis versos contados y un estribillo infinito que se repite sin cesar. Letra vacía. Pero aún la considero mínimamente aceptable. Es la menos deficiente de todas, sin duda. La única que puedo escuchar dos veces seguidas sin pensar en pedirle a Depardieu que me dé también la nacionalidad rusa, la belga o la que sea.

Revolucióntambién requiere de votos para pasar a la Final del 26. La canción nos la han vendido como un himno a la juventud y un rock pegadizo. Después de escucharla, quiero pensar que alguien más, además de mí, sabe lo que es el rock, lo que es pegadizo y lo que es un himno. Me cansa. Me parece tan blanca como insulsa. Y no dice nada mínimamente comprometido para un título tan directo.

Francamente, creo que nadie ha tenido en cuenta mínimamente unos criterios básicos de lo que es Eurovisión, lo que puede gustar, lo que ha de romper y las posibilidades de un escenario que te da tres minutos contados y de un grupo que conquista con el paso del tiempo, no con la primera impresión. Me esperaba alguna canción que llegase a la altura de “Nunca volverá”. Pero no. Nos ofrecen cuatro cafés descafeinados, con sacarina caducada y leche agria. Disfrutaré apoyando a otro país. A alguno que se lo merezca.

FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS.

jueves, 3 de enero de 2013

Mofándose desde el SAMUR




El diario El Mundo desvela hoy en exclusiva unas grabaciones que la madrugada de Nochevieja realizaron amigas de las fallecidas en el Madrid Arena a los servicios de emergencia. Una de ellas es especialmente alarmante. No sólo por la llamada en sí (una chica, probablemente ebria, llamando al SAMUR e implorando que una ambulancia acuda a auxiliar a su amiga, que está inconsciente debido a la avalancha) sino que lo desquiciante es la reacción del “teleoperador” que la “atiende”. Y digo “teleoperador” porque aunque el hombre ejerce de ello dice no estar preparado para su trabajo. Y digo “atiende” por no decir que se burla de ella en toda su cara y casi le pone hasta los villancicos de Las Nancys Rubias.


Os la redacto un poco:

La amiga de una de las fallecidas: Buenas noches, llamo porque una amiga está inconsciente en el Madrid Arena, en la Casa de Campo de Madrid. La han chafado, ha habido una avalancha”.

Operador: Muy bien. Tendréis que sacarla como podáis”.

La amiga: Se está muriendo”.

Operador: Sí, se está muriendo…

La primera vez que he escuchado la grabación he pensado que se trataba de un auténtico imbécil que atiende el teléfono del SAMUR de Madrid cuando podría estar en medio de un desierto rodeado por miles de cuervos picoteándole los ojos. Luego he reflexionado y he pensado que es un auténtico desalmado, insolente e inhumano que, a disgusto con su trabajo y harto de las llamadas de otras personas por coma etílico, decide desatender la llamada de auxilio y mofarse de una chica que, claramente, está desorientada al ver a su amiga desmayada a causa de una avalancha que la ha aplastado.

He vuelto a escuchar la grabación. La pobre amiga de una de las fallecidas en el Madrid Arena gritando a sus amigos las órdenes que le daba este despreciable ser desde su sillita calentita del SAMUR mientras le decía al hombre, probablemente entre sollozos, que su amiga estaba inconsciente. Y el muy gilipollas sólo osa decir. “Sí, se está muriendo…”. A mí se me caería la cara de vergüenza de cobrar por atender en un servicio público de emergencias y responder a la gente con vacilaciones y risas. Llame quien llame, en el estado en el que llame y lo que quiera decir, nadie, y repito, nadie, con dos dedos de frente contestaría así a una chica. Y más cuando es evidente que por su estado de nerviosismo, la chica de la llamada no está fingiendo ni exagerando.


Pero este ser va más allá. Hoy llama a una radio para “defenderse”. Asegura en directo que él es “técnico conductor de ambulancia” y que está atendiendo al teléfono del SAMUR “prácticamente forzoso”. Bien. Esto lo aclara todo. Es evidente que como el hombre no se licenció en “Atención de llamadas Urgentes” no sabe cómo reaccionar ante esta situación. Y, naturalmente, él sólo está capacitado para coger ambulancias (imagino que ambulancias turísticas de paseo, porque de lo contrario se habrá enfrentado más de una vez a un caos similar). Pero tiene razón. No está capacitado para ejercer ese puesto de trabajo. Y por ello, como es natural, pido desde hoy que lo despidan. Que no trabaje más. Al menos no atendiendo a nadie por teléfono y en caso de emergencias. Pobre. Hay que entenderlo, ¿verdad? es el único hombre del planeta que trabaja en algo de lo que no ha estudiado ni se ha formado (……).

Nadie le ha pedido que leyese el futuro a la chica de la llamada. Ni que la orientase calle por calle hasta un punto de fácil acceso. Ni que la ayudase a reanimar a su amiga, paso por paso, vía teléfono. Sólo se le pide un poco de humanidad, de paciencia y de buenas formas. Un poco de saber estar y de lógica. De coherencia y de cordura. Que ubicase a la chica. Que comprobase qué estaba pasando en el Madrid Arena y que le preguntase qué estaban haciendo allí. Si había más heridos. Si había más gente desmayada. Si tenía sangre. Si respiraba…

Auténtico mal nacido. Ojala no le pase nunca a él. Y ojala no me tenga a mí al otro lado del teléfono. Ni a ninguno de los familiares y amigos de las cuatro chicas fallecidas. Nunca me he pronunciado sobre la tragedia ni lo haré. Allí fallaron todos. Del primero al último. Pero lo último que uno se espera es que, además de despreocuparse de su trabajo y seguridad, cuando llamas a un servicio médico de emergencia también se burlen de ti. Qué vergüenza de sociedad.

EL ODIO HA VUELTO.

FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS.



jueves, 20 de diciembre de 2012

Afónico




La Voz española ya tiene nombre y apellido y se llama Rafa Blas. Así lo decidió una mayoría de votos de la audiencia del programa revelación de 2012. Francamente, me habría encantado saber cuánta, pero anoche la realización del concurso dejó mucho que desear, por no hablar de la organización, de los presentadores y hasta de los propios concursantes. Sí, señores, lo que podría ser una última Crónica de La Voz calmada y elegante se va a convertir, forzosamente, en una Crónica de guerra. Agárrense, que vienen curvas.

Este talent show se ha caracterizado por su valiente apuesta por la música en directo. Cierto es que la banda estaba relegada a un cuarto o quinto plano (allá al fondo, tras los pantallazos), pero ahí tocaban, en riguroso directo. Risto Mejide lo pedía siempre en Operación Triunfo y para La Voz se ha conseguido. Las voces y los coristas también han sido siempre en riguroso directo. Al fin y al cabo, no podemos olvidar que se trata de un talent show de prestigio mundial y que aterrizó en España para arrasar con todo. Pues bien, ¿cómo pueden permitirse el lujo de dejar que los cuatro finalistas lleven la letra apuntada? Maika fue la única profesional en esta Final (la semana pasada la lió pero bien). Con Pau Piqué tuvieron más acierto y cuando él cantó la estrofa de Rap con Cullum, la cámara lo enfocaba muy de lejos para no ver cómo miraba hacia el papel que sostenía su mano izquierda. Jorge González fue el menos disimulado, y leyó todos sus versos en un papel –que él mismo giraba- sobre el piano que tocaba Pablo Alborán. Y Rafa, el flamante ganador, se quedó blanco mientras cantaba con su asesor, Luis Fonsi. Me parece de pena. Si estos cantantes no tienen la suficiente memoria para aprenderse la mitad (o menos) de cuatro canciones, para mí no se merece ganar ninguno.

Y hablando de ganar… ¿Qué se supone que ganó Rafa? Sí, era algo así como un disco, ¿no? Francamente, eché de menos que se viera a algún directivo entregarle un cheque a Rafa. Que explicasen un poco quién pensaba producirle el disco, o qué temas han pensado para él, o cuánto tiempo creen que van a tardar en editarlo y tenerlo preparado… A todo esto, ¿pero el disco era de Sony, Universal, Warner Music…? Me pareció un final de programa muy descafeinado, como muy fugaz. Ha ganado Rafa, bien, ya está, corten el programa, no, esperen, falta un último anuncio de pan Bimbo; ahora sí, ceeeeerrramos. Fatal. Llamadme romántico, pero yo creo que aunque sea un ramo de flores, algo le podrían haber dado a Rafa, ¿no? No he visto ganador más cutre en mi vida. Y no creo que fuese por falta de tiempo… La gala duró 4 horas, algún hueco podrían sacar para pensarlo… Aunque fuese uno de los coches que patrocinan el programa. O una joya. O una conexión a Jazztel. O el libro del programa, mirad lo que hace Mercedes Milà con los expulsados de Gran Hermano… Pues no. Aquí ni agua. Muy deprimente todo.

Para deprimido, el concursante que tuviese el 46% inicial de los votos que nos mostraron. Porque, la primera conexión con porcentajes que nos ofrecieron nos decía que había un claro ganador con casi el 50% de los votos y luego el siguiente no tenía apenas un 26%. Los otros dos se repartían el 30% restante. Sin embargo, a mitad de Gala (por más que decían que iban a cerrar teléfonos, no lo hacían nunca) nos aseguraban que los porcentajes estaban, los cuatro, rondando el 25%. Sin duda, este baile de porcentajes tan exagerado sólo se puede deber a dos posibles causas: la primera, y menos creíble, que anoche estuviera votando toda España entera y los porcentajes subiesen y bajasen cual montaña rusa; aunque al primero, por lo visto, no lo quería nadie de repente; la segunda causa es justo al contrario, que nadie haya votado. De esta manera, si solo hay 10 votos, en cuanto sumamos 3 llamadas, el porcentaje puede variar sustancialmente.

Otra cosa que no entendí muy bien fueron las actuaciones de anoche. Sí, cada finalista cantó solo, con su coach, con su asesor (menos Pau Piqué, que cantó dos veces con Malú) y también con dos de los invitados. Y entiendo perfectamente que, para hacer más dinámica la gala (…………………) intercalasen estas actuaciones. Pero, ¿alguien se cree que de verdad Tiziano Ferro no fuese por un esguince en el pie? ¿No ha aprendido nada del Rey Juan Carlos? Qué delicados son los italianos… ¿Y por qué todo eran baladas y canciones a medio tiempo? Eché mucho de menos algo más movido, alguna canción fuerte, algo apoteósico que nos hiciera recordar que seguíamos en la Final. Lo más emocionante fue el Hijo de la Luna de Bisbal y Rafa (en versión Stravaganzza) y aún así la hicieron más lenta de lo que es. Vamos, que la mitad de canciones de los anuncios tenían más vidilla. Francamente, me hubiese gustado ver a alguno de los ex concursantes cantando. O a todos (sí, a los 56). A Sharay Abellán a dúo con Brequette o a Ruimán haciendo un solo y quedándose a gusto por fin. Ni un mísero recuerdo a todos ellos. También horrible, este punto.

El resultado ya fue soporífero. Ver a Pau Piqué 4º me pareció comprensible. Pero tener que dejar a Maika como 3ª clasificada me pareció horrible. Deslució cualquier momento de los que vinieron después. Jorge González tampoco pudo con su legión de braguitas mojadas y aflamencados varios y al final ganó Rafa (enhorabuena, de verdad). Insisto, no sabemos con qué porcentaje de votos. Pero poco importa. Creo que no fui el único que en cuanto echaron a Maika (ojo, pasada la 1 de la madrugada) perdió todo el interés por el programa. Me quedo con un sabor de boca muy agridulce. Con la sensación de que ni el propio programa está convencido del resultado. Con la idea de que Rafa no tiene nada especial en su voz. Es el heavy, sí, pero no destacaría entre cuarenta de ellos. Ni Jorge tampoco, no nos engañemos. Ahí los que verdaderamente daban sentido al programa eran Pau y Maika.

Ahora vienen los: “No pasa nada. Si luego hay carreras colaterales”, como decía Melendi –como repitió Melendi tooodo el programa-. ¿En serio alguien lo cree? El programa ha sido un exitazo, pero ha sido fugaz. Entre las audiciones a ciegas y las batallas, realmente hemos visto sólo cinco o seis actuaciones de cada uno de los finalistas. De los demás (Paula Rojo, Anabella, Emmanuel, Paco Arrojo, Abraham, Neus Ferri, Yanela…) ni siquiera un par bien hechas. Seamos realistas, no los hemos disfrutado tanto como para quererlos de verdad –como sí pasa con Operación Triunfo- y querer comprar un CD. Con la victoria de Rafa está la prueba. Maika tenía un 50% más de suscriptores y fans más en las redes sociales que Jorge y Rafa, sin embargo, perdió ante ambos. Ya lo dijo Tania Llasera, muy desafortunada, anoche: “Tuitear es gratis; pero votar, oye, pues cuesta”. Y no poco. Y más en crisis…

Habrá segunda edición de La Voz. Pero veremos el bajón de audiencia que tendrá. Lo veremos. Los cuatro coaches han sido magníficos. Hemos descubierto a una Rosario muy protectora de lo suyo. A un Bisbal más paleto y simple de lo que nos pensábamos, sobreactuado hasta la saciedad y siempre queriendo llamar la atención. Malú es lo más. La hemos visto llorar, moquear, reírse y hormonarse, siempre muy implicada con el programa y con sus voces. Y Melendi ha sido todo un coach profesional, genial y divertidísimo. Me llevo también el haber descubierto a Anabella, a Maika, el haber visto cómo se cumplía el sueño de Pau Piqué y cómo se emocionaba como un niño cuando lo salvaban. Me llevo la barbaridad de seguidores, FAV y RT que me habéis hecho cada semana en Twitter. Las más de 20.000 visitas en el blog. Los centenares de mensajes y respuestas. Os llevo a vosotros. Porque ahora el que se va soy yo. No descarto volver a ser El Quinto Coach el próximo año. Pero, de momento, toca volver a ese Odio olvidado pero que hoy ha resurgido un poquito. Estas Navidades prometo dar mucha mucha guerra. Pero, hasta entonces y como siempre…

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!

jueves, 13 de diciembre de 2012

Predecible Semifinal




La Voz continúa arrasando en su recta final. Anoche, más de 5 millones de espectadores estuvieron pendientes, durante casi cuatro horas, al juicio de los coaches y de la audiencia votante para conocer a los cuatro finalistas del concurso. Al principio de la noche, y sin miedo a equivocarme, ya tuiteé a modo de augurio con los cuatro nombres que saldrían vencedores. Y no fallé ninguno. Después de un mes de ver votar a la audiencia y de cómo los coaches se han ido quitando (no todos) a los rivales fuertes, no había mucho misterio en resolver que Neus Ferri, Paco Arrojo, Iolanda y Angélica acabarían cayendo en la Semifinal para que Maika, Rafa, Pau Piqué y Jorge González pasaran a la Gran Final, que será el miércoles que viene.

De nada le sirvió a Angélica hacer la versión de Rosario Flores (su coach) de “Algo contigo”. Como ya he dicho de ella infinidad de veces, su voz tiene duende, pero carece de torrente y peca de exceso de drama. Al final, todas las canciones terminan pareciendo la misma y eso deriva en un estilo muy limitado que, naturalmente, anoche cayó. A Iolanda tampoco le ayudó mucho el columpio a lo Moulin Rouge que le plantaron para que cantase “Imagine”. La versión fue excesivamente lineal y no dejó que viéramos todos los matices y registros a los que puede llegar esta pequeña hadita mágica. A Paco Arrojo la audiencia ya le tenía muchas ganas. De favorito a odiado (digno de este blog) en tan sólo un mes. Sus sobreactuaciones y ese afán por gritar cual Coral Segovia, sin ton ni son, han favorecido su expulsión. Paco canta bien cuando se mueve por registros graves. Pero cuando cree que ha de lucirse, sube y sube y comienza a gritar. A lo loco. Y termina destrozando los temas. Lo de Neus Ferri, probablemente, sea lo más injusto. No por Maika, sino por no poder disfrutarla en la Final. Es lo malo de que no pasen las cuatro mejores voces sino la (supuestamente) mejor de cada coach. Que si uno de ellos tiene a todo lo mejor del programa, ha de eliminarlo por narices. Una verdadera lástima. Neus lo dio todo. Se defendió como gato panza arriba con uñas y dientes. Y con su voz. Con su portentosa y eléctrica voz. No fui capaz de ponerle un pero anoche y no se lo pondré ahora. Cada semana ha demostrado evolución, arte y muchas tablas. Ya quisieran otros.

Los cuatro concursantes finalistas lo hicieron no sólo con la ayuda del público sino también con la de sus coaches (unos más que otros). Aunque Rosario, Malú y Melendi optaron por “cuadrar” las reparticiones en 51/49% o 52/48%, David Bisbal sí prefirió desmarcarse y dejar claro a quién quería en la final. Apoyó a Rafa con un 63%. Que sumado al 63% que obtuvo de la audiencia, lo catapultó a la Final. Rafa es nuestro heavy del concurso. Pero un heavy especial. A mi gusto, ha ido desinflándose poco a poco en cada actuación. La de anoche, si la hubiese cantado Neus, habría sido una pasada. Pero a Rafa le quedó descafeinada. Ya no grita tanto y su voz es de lo más corriente, cuando canta sin falsetes. Personalmente, no me gustaría verlo de ganador. Tampoco me gustaría ver a Jorge González. Lo suyo no es cantar, es un cante. Se ha salvado gracias a Rosario Flores y, por supuesto, a la audiencia. El 84% lo votó anoche. Pero no hay que olvidar que este chico ya tiene un club de fans y una discografía anterior al programa. No sólo me parece injusto que alguien haya dejado que concurse sino que se le siga premiando y dando oportunidades. Puede que sea guapo. Puede que baile bien. Puede que sea simpático. Pero no es La Voz. No lo es. Anoche cantó sin pena ni gloria. La puesta en escena fue muy grande y él bailó cuatro pasos (principalmente brazos y cadera) cuando ya no tenía que cantar después. Pero no cantó y bailó a la vez, no os engañéis. Ay, me siento frustrado al verlo pasar cada semana.

Bien merecido tendría el puesto de ganador Pau Piqué. Él es la voz masculina del concurso. Sin duda alguna. Decenas de años (qué malo soy) de experiencia profesional como intérprete, doblador y cantante en orquestas le ha dado unas tablas que demuestra cada Gala con maestría. Es temple, elegancia, tesón y vitalidad. Todo un ejemplo a seguir. Pero, quizá, demasiado anclado en un estilo muy particular ¿y demasiado mayor? como para que su disco triunfara lo que se pretende. Pero sería toda una alegría verlo ganador. Eso sí, sus caras y gestos me perturban mucho cuando canta. ¿Por qué lo hace, si cuando habla no le ocurre? La que no es un misterio es Maika. La única mujer de los cuatro, aunque no precisamente la que tenga una voz más aguda, aterciopelada o fina. Maika ha demostrado ser La Voz. Además de que es la más característica, la más potente y la más fuerte de los cuatro, cada semana ha demostrado que no le hace falta nada más. Ni bailar, ni ser especialmente mona, ni súper simpática ni conocida por cuarenta concursos previos. Maika está ahí porque su voz engancha. Porque es una privilegiada. Porque le pone pasión y siente lo que canta. Porque se transforma en el escenario. Porque hace unos directos dignos de estudio. Y porque su primo está muy bueno. Ay, no, perdón. Me he emocionado… Pero sí. Sabéis lo que quiero decir. Así que, por favor, hagamos ganadora a esta mujer. Y pongámosle la guinda a este pedazo de programa que tan enganchados nos ha tenido.

Os ayudo:

GANAR MAIKA al 27450

Podéis votar durante toda la semana. No os cortéis. Que el que corta y cambia soy yo. Nos vemos el jueves que viene, ya con el ganador de La Voz en la mano. Y, si queréis, también podéis seguirme por Twitter, donde comentaré la gala al instante.

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!

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@RobertoSCaudet

jueves, 6 de diciembre de 2012

Eran 16... Ahora son 8




16 concursantes protagonizaron la Gala de anoche, pero sólo 8 se han clasificado para la Semifinal. A efectos, y para lo que estamos acostumbrados (OT), es como si se hubiesen comido ocho galas de sopetón. No es de extrañar, por tanto, que los ocho finalistas no hayan dejado indiferente a nadie y hayan gustado y disgustado a partes iguales… Porque también abandonaron otros ocho y, al que más y al que menos, alguno le molestó especialmente. Los hemos visto superar tantas fases y batallas que ahora nos da pena echarlos. Y, encima, de dos en dos. Por lo tanto, llegados a este punto, cualquier mínimo fallo es imperdonable y cualquier seña de maestría se premia con la salvación. Las escenografías que acompañan a las actuaciones se han vuelto solemnes y los propios concursantes echan toda la carne en el asador.

Rosario Flores y su equipo estrenaron la Gala. Una marica frustrada, un friki, una gitana porno y una transexual. Sus cuatro voces más bien parecen una película de Almodóvar. Jorge fue, de nuevo, el peor con diferencia. Destrozó “Hoy tengo ganas de ti” tanto en los graves como en los agudos, y en varios momentos pareció haberse olvidado de que esto es La Voz y no OT. Yo hasta lo suspendí. Angélica cantó “Alegría de vivir” con ese estilo tan suyo y que tanto nos gusta. Ella es estupenda y le pone muchas ganas, pero está muy limitada y todas las canciones las termina versionando igual. Es una Pitingo afónica. Emmanuel versionó “Your song” con bastante acierto. Su estilo también gusta y disgusta a partes iguales, pero es innegable que es fácil de reconocerlo y, eso, es lo que crea una marca (un producto de los de Risto Mejide). Eso sí, algo de voz le faltó para hacerlo genial. Anabella, mi favorita de los cuatro, cantó “Halo”, temazo donde los haya de Beyonce (pronunciado “Jelou” para Jesús Vázquez, pobre). A mí me fascinó. Esta chica se crece en cada gala y lo da todo y más. Es puro sentimiento y afán de superación. Terminadas las actuaciones, el público –como era de esperar- volvió a decantarse por Jorge González. Y Rosario, que dejó claro que su criterio es ninguno, salvó a Angélica. Dos flamencos – pop para la Semifinal y un favorito del público a la calle.

David Bisbal fue el segundo de los coaches en ver su equipo sobre el escenario. A priori, pensé que sería el más ruinoso; pero la verdad es que el equipo de Bisbal es el que más me gusta, con diferencia. Rafa, el rockero Rafa, el heavy Rafa, cantó “The winner takes it all”. A este ritmo, la semana que viene igual nos versiona “Chas! Y aparezco a tu lado”. Lo hizo mucho mejor que la semana pasada, pero no llegó a parecerme brillante. Podría haber dado mucho más. Paco Arrojo volvió a demostrar tablas con su “I believe I can fly”. Mucho menos sobreactuado que normalmente y con un torrente de voz impresionante, lució como ninguno de los chicos. Yanela se decantó por “Yo viviré”, la versión cubana de “I will survive”. Su actuación fue la de una estrella a la que invitan al programa y tiene sintonía con el público que son sus fans. Dio mucho espectáculo y derrochó simpatía, fuerza y voz. Impresionante. Brequette quizá fue la mejor de los cuatro con su “At last”. Esta mujer demuestra que uno se puede superar en cada gala y que la evolución en un programa es real y posible. Anoche estuvo soberbia, magnífica, bárbara. Para mi sorpresa, la audiencia salvó a Rafa (¿Por encima de Paco Arrojo?) y Bisbal se decantó por Paco Arrojo, de manera que las dos negras sabrosonas ya están fuera. Y esto, muy patriótico, ya puede llamarse “La voz española” sin miedo a equivocarse.

El Team Malú vino en tercer lugar. Un equipo tan variopinto como arrollador. Iolanda fue la peor de los cuatro, con una versión descafeinada y chirriante de “Can’t fight the moonlight”. Mal pronunciada, mal afinada y mal interpretada, ayer no sabemos qué le ocurrió a Iolanda pero no estuvo a la altura. Rebeca se creció mucho cantando “Hero”. Estuvo, sin duda, mucho más soberbia que la semana pasada. Ya sin gritos (que no gorgoritos) e interpretando y actuando con más delicadeza. Igualmente, esta mujer es un potro desbocao’ y me parece demasiado agresiva en el escenario. Nuria fue genial, de sobresaliente. Su “What’s up” estuvo magnífico en todos los sentidos. Una actuación genial, nuevamente. Si bien es cierto que disfruto mucho viéndola, hay algo en ella, no sé qué, que no termina de convencerme y de querer seguir viendo más. Pau Piqué, la única voz masculina de Malú, fue un caballero. Un enorme caballero. Demostrando una vez más que él es lo que se busca en este programa (teóricamente), brilló con “Cheek to cheek”. Temazo mítico donde los haya. Perfecto, sin duda. La audiencia lo salvó a él, para alegría de muchos. Ver llorar a este señor es muy emotivo. Yo lo quiero abrazar a cada instante. Malú se decantó (también para mi alegría) por Iolanda. Y avisó: “me parece lo justo, aunque no ha sido hoy su actuación”. Muy cierto.

Melendi y sus cuatro ángeles fueron los últimos, pero no los menos importantes. De hecho, y por notas en conjunto, terminaron siendo los que más me gustaron. Susanna terminó de conquistarme con “Umbrella”, una versión fantástica de la original. Además, Melendi alertó de que la habían cambiado por completo a mitad de ensayo, lo cual dejó en evidencia todavía más tablas y profesionalidad de Susanna. Una todoterreno que brilló de lo lindo. Paula Rojo apostó por un valor seguro: música country, puesta en escena llamativa y un banjo para acompañarla. “Our song” fue su tema. Estuvo muy correcto. Melendi no paró (como siempre) de decirle que ella es una de las “carreras colaterales”. Vamos, que por él esta chica ya ha hecho demasiado. Y, en parte, no se equivoca. Neus Ferri fue demasiado. “El hombre del piano” fue su canción escogida (la tercera en español que vimos en la gala). Lo hizo brutal. Magistral. Casi perfecta. Interpretación, fuerza, sentimiento, tablas y emoción. Lo tuvo todo. Como Maika, la voz de este concurso. “Still loving you” fue su temazo y, de nuevo, volvió a demostrar que el programa es suyo. Cualquiera diría que esta mujer es la misma que se ve en las entrevistas y en las promos, tan tímida, tan normalita. Se sube al escenario y es una reina leona. Absolutamente impecable. El público la quiso a ella (normal, hubiese sido como para cortarse las venas…) y Melendi, finalmente, clasificó a Neus Ferri, para mi total alegría, porque se lo merece y mucho.

Así las cosas, Neus Ferri, Iolanda, Angélica y Paco Arrojo han pasado a la Semifinal del próximo jueves gracias a sus coaches. Y Jorge González, Maika, Rafa y Pau Piqué lo han hecho por la audiencia (por segunda vez los cuatro). La suerte está echada. Hagan apuestas, lectores míos. Nos vemos el próximo jueves, como siempre. O el próximo miércoles (y el resto de días, naturalmente) a través de mi cuenta en Twitter.

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!

jueves, 29 de noviembre de 2012

Ruimán abandona a Melendi y deja La Voz




Hablar hoy de La Voz implica, indudablemente, hablar de Ruimán y Melendi. Ruimán es ese hombre que ya en las audiciones a ciegas encandiló a muchos por su voz tan apta para los boleros y una actitud en el escenario más de showman que de cantante. Con una fluidez vocal (por no decir que tiene la lengua muy larga) sorprendente, Ruimán siempre dejaba alguna broma o algún buen comentario delante y detrás de sus actuaciones, ahora más miradas con lupa que nunca. El canario se fue con Melendi y juntos emprendieron la ronda de batallas. Ruimán se enfrentó a Miguel Kocina (el de Operación Triunfo y los vídeos del PP). En un duelo más descafeinado que artístico, Melendi y Nek –su asesor- salvaron a Ruimán. Eso sí, con unas palabras que ahora cobran especial relevancia: “teníamos algo pensado ya, pero tras la actuación hemos decidido lo contrario”. Los dos batallantes pudieron sentirse aquí ofendidos. A Kocina le dijeron que lo hizo bastante mal (que fue así) y a Ruimán que tenían pensado echarle ya del concurso.

Pero lo gordo vino anoche. Ruimán cantaba en la segunda gala de directos, enfrentándose aquí a Susanna y Neus Ferri y no sólo a su coach, sino también al público. En su Twitter, poco antes de la gala, Ruimán escribía lo siguiente: “En estos días les voy a regalar un adelanto de mi disco” (desconozco si tienen posibilidad real de grabar y editar un disco por su cuenta mientras están ligados a La Voz...). Y, también: “Qué personas tan maravillosas son los 4 coaches, muy cercanos”. Pasadas las diez y cuarto de la noche, y después de que Susanna estrenase el escenario, Ruimán cantaba “Remolino”. Una vez finalizada su actuación, comenzaba a saludar y a ¿despedirse? del público y de la audiencia. Llegó a felicitarnos la Navidad.  Ya entonces Twitter reventaba con comentarios del tipo: “Y que no se olvide de la Semana Santa”. El propio Bisbal bromeaba diciendo: “Nos ha felicitado hasta San Valentín”. Nada más lejos de la realidad. Ruimán se estaba despidiendo de verdad, por la puerta de atrás, y con menos tacto aún que Sharay Abellán. Jesús Vázquez, en tono jocoso, le preguntaba: “¿Pero qué dices, Ruimán?” y Ruimán afirmaba, tajante y solemne: “He decidido irme del programa. Una retirada a tiempo es mejor que una derrota. No estoy de acuerdo con la dirección del programa ni con mi coach”. Por dos veces, repitió el mensaje, dejando una cara de idiotas, digna de retrato, a Jesús y a los cuatro coaches. Al público del plató y a la audiencia de casa. A todos. “Ya daré las explicaciones que tenga que dar cuando las tenga que dar”. ¿Dónde, Ruimán? ¿Por twitter? ¿Facebook? ¿Rueda de prensa? ¿Comunicado desde La Zarzuela? ¿En un Sálvame Deluxe?

…y Ruimán se fue del concurso, sin despedirse ya de nadie, sin querer decir más nada, sin esperar explicaciones de Melendi ni de nadie, y dejando a sus dos compañeras y contrincantes de gala sin nada ya que hacer. Una, además (Neus Ferri), todavía no había ni cantado. Locura total. Imaginaos cómo tendría el cuerpo la pobre. Al principio, y tras lo ocurrido, todo eran bromas estiradas, ligeras sobreactuaciones de felicidad y algo de nervios y tensión. Luego la cosa ya fue relajándose. Hasta que, al final, Jesús confirmó que, tras el abandono repentino (aunque aparentemente predeterminado) de Ruimán, tanto Neus Ferri como Susanna seguirían en el concurso. Casualidades de la vida, Ruimán había sido el más votado por el público para salvarse. Aunque a mí me pareció el peor de los tres con diferencia. Pero ni comentaré su actuación, que bastante le he dedicado ya. No se dignó a cantar con su coach y sus compañeras y no volvió a subir al escenario ni siquiera para excusarse y recobrar un mínimo de dignidad. Pues nada, ahí se queda. Por cierto, ¿os habéis percatado de que no he dicho nada acerca de su ceguera? Porque no hace falta. Anoche los chistes que le hacían por su nefasta actitud incluían todos la invidencia del concursante. Terrible.

Como decía, Ruimán no era la única voz del equipo de Melendi. También cantaron Neus Ferri y Susanna. Neus interpretó (tras el follón) “Total eclipse of the heart”. A mí me dejó boquiabierto. Es totalmente su estilo y cantó con muchísima fuerza. Le planté un enorme 9,5. Susanna, en cambio, estuvo bastante más descafeinada que de normal. Cantó “En ausencia de ti”. En los registros graves ni la entendía, y en los agudos tampoco estuvo soberbia. Va a tener que mejorar mucho más para seguirle el ritmo a sus compañeros…

El equipo de Malú vino después. Iolanda, Efrén y Rebeca. Iolanda estuvo de sobresaliente. Únicamente acompañada de un piano y con unos giros de voz impresionantes, cantó “On my own”. Todo sentimiento, fuerza y melodía. Esta chica me conquista un poquito más en cada actuación. Lo de anoche fue ya brutal. Efrén interpretó “Aquello que me diste”. Lo que más me gustó de la actuación fue ver a su madre bailar el baile del pañuelo de Leonardo Dantés desde las gradas, mientras vocalizaba una canción que, claramente, no se sabía. Lo que son las madres. Fantástica. Rebeca vino la última. Se quedó en blanco, se desgallitó y le pudimos ver el intestino grueso cada una de las veces que gritó un agudo.  Si no sabes cantar “Adagio”, bonita, no te metas. Pero no intentes lucirte porque, para mí, la cagó del todo. Las tres voces cantaron “Ahora tú” con Malú. Francamente bien. La audiencia se decantó por Iolanda y la coach por Rebeca. Efrén ya no está en el programa para mi alegría.

David Bisbal fue el tercero en ver desfilar a su equipo. Rafa, Brequette y Nieves fueron los elegidos.  El heavy se lanzó con “It’s the final countdown”. Se lanzó a una piscina sin agua, he querido decir. La actuación iba perfecta hasta que, nadie sabe por qué, hubo un verso en un grave muy grave. Completamente descolocado y que dejó a los coaches mirándose entre ellos. Desde entonces y hasta el final de la actuación, dio la sensación de que Rafa estaba improvisando, saliéndose de lo establecido en los ensayos, y perdiendo el control del tema. Horror. Brequette demostró toda su garra interpretando “Love on top”. Adoro la actitud y el carisma de esta mujer cada vez que sube a un escenario. Se crece muchísimo. Lo da todo y se vende genial. Maravillosa. Nieves volvió a cantar por Pablo Alborán. “Tanto” fue su canción escogida. Lo hizo bien, muy bien, pero tampoco es un tema con el que lucirse mucho, la verdad. La encontré muy “sin más”, para lo que es esta señora. Luego, los tres cantaron con su coach. “Silencio”. Qué lástima. Me hubiera encantado ver a Brequette y Rafa interpretar el “Ave María”. Como era de esperar, la audiencia salvó a Rafa. Y Bisbal a Brequette. Nieves ya no está en nuestro concurso. Nos estamos quedando sin estilo español puro, cuidado.

El equipo de Rosario se reservó para el final. Y qué equipazo. Me costó mucho decidirme entre ellos tres, la verdad. Fueron, en conjunto, los más grandes de la noche. Emmanuel, Anael y Angélica. Anael interpretó una de mis canciones preferidas. “What a feeling”, BSO de Flashdance. No lo hizo perfecto, porque la canción requiere más garra y menos pijismo, pero estuvo muy estupenda. Anael tiene ya bastantes tablas para solventar problemas; aunque la canción la escogió ella misma, bien podría haberse decantado por otra. Angélica estuvo aún más fantástica. Interpretó “Piensa en mí” y se la llevó totalmente a su estilo. El problema es que ya lo tenemos muy visto y, quizá, los haya que se estén cansando de tanta limitación vocal y artística. A mí, que me fascina, me gustó muchísimo. Le planté un 9,2 y fue una de mis preferidas de la noche. Eso sí, con permiso de Emmanuel que, anoche fue “la estrella invitada”, como dijo Melendi de su Maika la semana pasada. Madre de Dios, de mi vida, de mi corazón y de mi todo. Qué actuación la de este señor. Qué sentimiento. Qué profesionalidad. Qué soberbio y qué francés. Fue TODO. Anoche fue LA actuación de Emmanuel y mucho ha de lucirse en otra para superarse. “Ne me quitte pas” no es nada sencilla, pero es que él aún la complicó más y se lució por todos lados. Normal que el público lo salvara luego. Como para no hacerlo. Rosario, que cantó “No dudaría” con sus tres voces, se terminó decantando por Angélica (obviedad máxima), de manera que Anael ya nos ha dicho adiós. Le deseo muchísima suerte en Finlandia, en Eurovisión y en todos lados. A esta chica le falta crecerse más en un escenario, pisar fuerte y creérselo. Pero es una grande.

Y los que, sin duda, sois grandes, sois vosotros. Muchas gracias por llegar hasta aquí, por leerme y por seguirme en Twitter, que anochefue ya tremendo. Nos vemos el jueves que viene. El miércoles desde Twitter, como ya sabéis, comentando al minuto cada actuación.

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!

jueves, 22 de noviembre de 2012

#LaVozDirectos1




Las galas en directo de La Voz ya son una realidad. Anoche pudimos disfrutar de la primera de ellas, en la que cantaron 12 de las voces finalistas para volver a competir por equipos y continuar con esta criba masiva de concursantes. Cantaron tres voces de cada coach y, tras hacerlo, la audiencia salvaba a un único concursante. Luego, el coach decidiría si expulsar a una o a otra. El papel de los coaches no es sencillo, ni tampoco el de la audiencia. Pero nos engañemos, aquí los que tienen los nervios a flor de piel son los concursantes, que cada semana están jugándose de verdad y al máximo su permanencia en el programa. Anoche vimos actuaciones brillantes y otras que dejaron mucho que desear, bien sea por la presión o porque no valen tanto como pensábamos al principio…

Del equipo de David Bisbal vimos a Lola, Yanela y Paco Arrojo. Los tres hicieron unas grandísimas interpretaciones de sus temas y, por nota, fueron lo mejor de la noche (en conjunto). Lola volvió a sacar su lado gospel para interpretar “Chain of fools”. Toda corrección y actitud, mi nota fue un 8,75. Paco Arrojo brilló con “Ahora quién”. Ya es la segunda ocasión en la que canta por Marc Anthony. Sus agudos me chirriaron un poco, pero demostró profesionalidad y fuerza. Mi nota fue un 9,25. La última fue Yanela, que cantó “Proud Mary”. O, mejor dicho, que se salió cantando “Proud Mary”. Demostró ser una pedazo de artista y lució todo el tesón y la garra necesarios. Le puse un 9,3. Los tres juntos, con David Bisbal, interpretaron “When I look at you”. La actuación no estuvo nada mal, aunque aquí, precisamente, fue Bisbal el que cojeó más. Excesivamente forzado y algo ahogado. No sé qué ha sido de su voz. En cuanto a las suyas, la audiencia salvó a Paco Arrojo (cantado) y él se decantó por Yanela. Lola ya es historia del programa…

Rosario pudo ver sobre el escenario a Anabella, a Mónica y a Jorge González. Lo de Anabella fue todo sentimiento y pasión. Su “Oye” estuvo tan perfecto pese a su afonía por agotamiento que terminé poniéndole un 10. Esta chica se supera a cada Gala y me deja más asombrado. Chapó. Mónica, en cambio, interpretó “Empire State of mind” con más pena que gloria. La encontré desubicada, fuera total del tema. Ni entendí su estilismo, ni sus movimientos ni la elección del tema para su voz. Pudo haber dado mucho más. La suspendí con un 3. Jorge González cantó “Adoro” (que ya cantó David Bisbal en OT en su edición). Intuí que la “agitanaría”, y así lo hizo. Pero mal. No me gustó el ritmo de las estrofas, sonaba descompasado. Parecía que los músicos eran los que le seguían a él. Sin más, le puse un 5. Después, los tres y junto a Rosario, cantaron “Qué bonito”. O, mejor dicho, lo cantó Rosario. Porque ellos tres brillaron por su ausencia. Qué poco generosos son algunos coaches. Como estaba previsto, la audiencia se quedó con Jorge González y Rosario con Anabella. Mónica nos dijo adiós en la peor de sus galas.

Melendi fue el tercero en disfrutar de su equipo (de la mitad de él). Paula Rojo, Claritzel y Maika fueron las escogidas. De Paula Rojo, mi querida chica-ukelele me esperaba mucho más. Su actuación de “Turn” estuvo completamente fuera de lugar. Le faltó fuerza, le faltó crecerse. Cojeó por todos lados, y me vi obligado a ponerle un escaso 6. Claritzel interpretó “Mientes” con bastante gracia, pero su voz sigue disgustándome del todo. Tiene un timbre que me resulta desagradable y que no me llega. La dejé con un 5. Luego vino Maika. Oh, Maika. La enorme Maika. La brutal Maika. La puesta en escena que le dieron para “Carrie” fue tan sencilla como arrolladora, y su actuación no pudo ser más brillante. Le planté un 9,75 con un único pero: me hubiese gustado algo más de vida por su parte. Las tres cantaron “Cuestión de prioridades” con Melendi. Una canción que es una declaración de intenciones y que cada una llevó a su terreno con maestría. Como era de esperar, el público salvó a Maika y Melendi a Paula Rojo, dándole, de nuevo, una oportunidad más. Esta chica pierde fans conforme respira, pobre. Claritzel se despidió anoche de La Voz. Mucho ha durado.

Malú y su equipo actuaron en último lugar. Héctor, Nuria y Pau Piqué fueron sus tres voces de anoche. Primero cantó Héctor. “Angels”, fue su tema elegido. Una de mis canciones preferidas, siempre perfecta para este tipo de castings o concursos. La puesta en escena fue maravillosa. Y aunque le faltó voz, estuvo soberbio. Seductor, encantador y muy dulce. Le planté un 9. Nuria vino después, con “Zombie”. Pese al tema y a la cantante, me quedé con ganas de más. La vi carente. La vi a medias. No sé… Me esperaba mucho más de Nuria, así que la puntué con un 6. El tercero fue Pau Piqué. Ni qué decir que “New York”, su canción, le vino que ni al pelo. Elegante, magistral, vozarrón y tablas. Perfecto fue poco. Se llevó el segundo 10 de la noche. Pero un 0 se llevaron los tres (y su coach) cuando cantaron juntos. Malú y sus voces salieron por “Blanco y negro”, pero salirse no se salió ninguno. Por separado, todavía, pero juntos destrozaron el tema. No hubo armonía ni compenetración. Pau se equivocó en la letra y Héctor se comió un verso entero. Horrible. La audiencia salvó a Pau Piqué (no podía ser de otra manera) y Malú se decantó por Nuria, para sorpresa de sus bragas. Y casi de las mías. Muajajá. Héctor nos abandonó anoche. Pero espero poder ver esos ojazos de nuevo.

A los que seguro que os veo es a vosotros, el próximo jueves por aquí y el próximo miércoles en directo por Twitter. Recordad que comento cada Gala al minuto. Hasta entonces, y como siempre,

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!