miércoles, 20 de octubre de 2010

No hay triunfita que cien años dure, ni fallero que la aguante


La Fallera Mayor de Valencia para las Fallas de 2011, la Fallera Mayor Infantil, y sus respectivas Cortes, ya tienen nombres y apellidos. Anoche se nombraron, por fin, a Laura Caballero y Carmen Monzonís como máximas representantes de la fiesta valenciana. La alcaldesa de Valencia, Rita Barberà, telefoneó en directo a ambas representantes para comunicarles la decisión del jurado, en representación de toda la ciudadanía valenciana. Para elegir a las Falleras Mayores de Valencia, el jurado hubo de evaluar entre las 13 finalistas –tanto mayores como infantiles- que formarán la Corte de Honor 2011. Y éstas fueron elegidas entre 135 candidatas (69 mayores y 66 infantiles) que el 18 de septiembre desfilaron para toda Valencia.

Para todos los que no tengáis ni idea de qué os hablo, os resumiré rápidamente y de la manera más clara que pueda: Las Fallas de Valencia no sólo son los más de 700 monumentos de cartón, corcho, madera y nuevos materiales que se plantan la semana fallera (del 14 al 19 de marzo), sino que además también son todas y cada una de las agrupaciones –a modo de peñas, de quintos, de asociaciones- que dividen la ciudad y sus pueblos y que se reparten, las diferentes calles de Valencia a modo de territorios feudales donde cada Falla es reina y señora de montar fiestas durante todo el año y además, de “plantar” sus monumentos (sus fallas físicas) durante la semana de fiestas mayores.

Cada Falla, además, tiene una representación hacia fuera de 4 miembros, aunque 3 de ellos pueden no tener persona que ocupe el cargo: El Presidente de Falla es el único que no puede eliminarse, aunque sí puede ser una mujer, la Presidenta. Se encarga de elegir la Junta que lo acompañará durante su año –o más- de mandato, de llevar el tema económico, etc. El Presidente Infantil –que puede haberlo o no- tiene una mera función de representación y de acompañamiento de las Falleras Mayores. No puede ser mujer. Y, finalmente, la Fallera Mayor y la Fallera Mayor Infantil, la representación máxima de cada Falla (la Infantil no puede tener más de 14 años y la Mayor no puede tener menos de 15). Son como la Miss de cada comisión fallera. En Valencia hay más de 300 Fallas con sus 300 Falleras Mayores y sus 300 Falleras Mayores Infantiles. Y todas ellas optan a ser la Fallera Mayor de Valencia y su Corte de Honor, formada por 12 señoritas (y 12 niñas, con la Infantil).

La Fallera Mayor de Valencia es, obviamente, la que más representación y reconocimiento tiene. Es la única a la que se le guarda un protocolo total, tanto en actos de particular como en actos oficiales y falleros. Es la encargada de abrir Las Fallas, mediante La Crida (El Llamamiento), da orden de que se enciendan las 19 Mascletàs y las Nit del Foc (Las Noches de Fuego, es decir, los Castillos de fuegos artificiales), siempre se la recibe de pie y lleva coche oficial y todo un séquito de guardaespaldas. Amén de las 12 chicas de su Corte de Honor. Se calcula que el gasto de la Fallera Mayor de Valencia ronda los 90.000 euros para ella y su familia.

Pues bien, la primera polémica este año se sirvió con un micrófono como guarnición. Y es que una de las seleccionadas como Corte (y que hasta ayer optaba a ser Fallera Mayor de Valencia) fue Sandra Polop Navarro. Más conocido como Sandra OT, o como la vocalista de El secreto de Álex. Los abucheos nacieron en cuanto Sandra Polop subió al escenario y hasta callaron la voz del vicesecretario que la nombró y que, con una mirada inquisitoria, hizo callar a las más de 6.000 personas que se reunieron en La Fonteta de San Luis para elegir a sus reinas de la fiesta 2011 el pasado 18 de septiembre.

La polémica, pues, se inició en el momento en que Sandra Polop pasó el último “corte”: ¿Podía ser una Fallera Mayor de Valencia una chica como ella?, ¿será capaz de acudir a todos los actos con una agenda “tan apretada” como dice tener?, ¿y si es Corte de Honor?, ¿es posible que una de las señoritas de Corte sea más conocida que la Fallera Mayor de Valencia?, ¿le hará sombra a ésta? Todos los más o menos entendidos en el mundillo, pensábamos que a Sandra la eliminarían en este último corte. Quien conoce a esta chica, sabe que siempre ha criticado a la Corte de Honor y a la FMV por tener distinciones ante los demás. Que no es una chica fácil de tratar y que tiene un halo de soberbia que rechaza a cualquiera que se le acerca. La sorpresa del pabellón fue brutal cuando se escuchó su nombre. El jurado había decidido meterla en la Corte 2011. Y quién sabe si no sería también la Fallera Mayor.

Ayer por la tarde, antes de la famosa telefonada, Canal 9 estuvo emitiendo imágenes y videos de las 13 elegidas para ser la Fallera Mayor 2011 y, mientras cada una decía lo mejor de sí misma, o de las Fallas en general, Sandra Polop insinuó que el hecho de ser conocida, podría dar más imagen y noticias a la ciudad de Valencia. ¿Perdón? Aquí la única que va a promocionarse a más no poder es ella misma. Aunque ahora que sólo es una chica de Corte de Honor, quizá se sienta infravalorada.

La Corte se debe a Valencia, y son esclavas, casi literalmente, de la ciudad y sus actos. Todos sabemos –y ahora vosotros también- que las niñas suelen repetir curso y las mayores han de pedir una excedencia en sus trabajos, o también dejan apartados sus estudios universitarios, para poder seguir el ritmo que durante todo un año han de llevar. Es todo un ejercicio de excursiones, de recibimientos, de visitar a los bomberos, a los hospitales, a otras ciudades, a la Guardia Civil… Son muchas noches sin dormir apenas, o con el peinado de fallera puesto para la mañana siguiente (y no tenéis ni idea de lo incómodo que es). Una “artista” como Sandra Polop no puede estar a la altura de las circunstancias. Y además va a tener mayor expectación que el resto. Me parece un despropósito total. Me ha recordado a la polémica de que una de las Misses que optaba a ser Miss España 2010 estaba empezando a ser conocida en el mundo del corazón, y la normativa se lo prohíbe, ya que podría generar preferencias o todo lo contrario. Del mismo modo, creo que debería existir una cláusula que prohibiera a las chicas de Corte ser conocidas, famosas. Pero cierto es que Sandra Polop no ha incumplido nada. Ella está ahí de manera lícita –imagino- y porque el jurado la ha creído válida –imagino también-.

Pero el 18 desfilaron otras chicas con la misma ilusión que ella. Mucho más preparadas. Mucho más finas y educadas. Mucho más guapas y más valencianas. Y fueron excluidas para beneficio de la ex triunfita. Y no lo entiendo. Al menos, ahora sabemos que no va a ser la Fallera Mayor de Valencia, y que no podrá llenar más aún su taza de vanidad absurda. Ya se sabe que no hay triunfita que cien años dure, ni fallero que la aguante… Desde este Odio les mando mi más sincera enhorabuena a Laura Caballero (Fallera Mayor de Valencia 2011) y a Carmen Monzonís (Fallera Mayor Infantil de Valencia 2011). Otro saludo muy especial a Paula Civera (una de las 12 miembros de la Corte mayor) y al resto de niñas y señoritas que se han quedado a las puertas. Aprovecho también para mandarles a todas un sobre doble de tila, porque con Sandra en el grupo, la van a necesitar.

Hoy, un Odio más regional e infantil que nunca. Lo siento. O no. No, realmente no.
¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!

Roberto S. Caudet

lunes, 18 de octubre de 2010

Grandes y Hermanos y Viceversa (Gala 1 - GH 12)


Gran Hermano 12 ya está aquí. El reality por excelencia empezó anoche en Telecinco liderando la noche y quedándose además como el segundo programa más visto del día. El formato demostró, una vez más, que sigue teniendo fans y más fans y que es un caballo de batalla muy fuerte para los enemigos. Sin embargo, los nuevos 20 concursantes, divididos en dos casas, dejaron bastante que desear y entre enchufismos y silicona, no quedan muchas plazas para los verdaderos personajitos y los verdaderos concursantes que nos vayan a dar juego. Carnaza, mucha carnaza es lo que pudimos apreciar anoche en la Gala 0 del concurso que, de momento, se antoja un tanto desfasado.

Los concursantes, en su mayoría, parecían sacados de un Callejeros especial anabolizantes. Ellas, en cambio, eran de el Callejeros asiliconado. Que si el ex de Yola Berrocal, que si un amigo de Óliver, de Mujeres y Hombres y Viceversa… La que nos espera. Este año, una vez más, dedicaré cada viernes –aunque hoy sea lunes- a valorar la semana de Gran Hermano pero, en esta ocasión, sólo desde el blog “Todas las cosas que Odio podréis leer la crónica completa. Como siempre, puntuaciones a modo de Eurovisión y valoraciones muy ácidas de los 20 concursantes.

…porque las estabas esperando. ¡ADELANTE!

CHARI: 0 PUNTOS. La primera concursante en entrar a la casa me parece la peor de todas, sí. Primer ceraco para La Chari. Anoche iba de mosquita muerta, ha entrado por decir que es la ex de alguien con quien todavía se besa apasionadamente, y además no tuvo la más mínima gracia para intentar engañar a sus compañeros: “me ha tocado todo, he notado que el chico era fuerte pero tenía el pelo largo, era muy raro”. Por lo visto, a Chari no le ha quedado claro que el jueves van a verse todos las caras y descubrirán que no existe tal persona. En fin…


LIDIA: 0 PUNTOS. No se puede ser más petarda. Lidia se presentó a sí misma como “alguien que no pasa nunca desapercibida”. Con ropa extraída de Mariquita Pérez y unos nuevos pechos que le pagó su “papi”, “porque si no, me hubiera muerto”, Lidia es, probablemente, la nueva Fresita en versión porno de GH. Tiene una niña pequeña, a la cual imagino que nombrará durante todo el programa mientras la echa de menos… aunque no sé yo qué respondería Lidia si le diesen a elegir entre sus pechotes talla 120 o su retoña. Lamentable.

JULIA: 0 PUNTOS. No me gustan nada las que en su video de presentación prometen el oro y el moro y Julia lo hizo. “Soy muy tradicional para los payos¿¿¿¿????Pero muy progre para los gitanos”. Imagino que lo dice porque es una gitana divorciada que trabaja. Oh, en qué buen lugar deja a todos los gitanos de España. Un aplauso para Julia. Lo que no entiendo es qué tiene esta chica de tradicional. Claro que igual no conoce ni el significado de la palabra. Julia, qué poco interés me causas…

EDUARDO: 0 PUNTOS. No os penséis que sólo iba a dejar sin puntos a las mujeres… Hay algo que tampoco me gusta nada entre los concursantes y es que intenten dar pena para ganar el premio. Eduardo se ha vendido como un chico sordo (al 95%) a causa de una negligencia médica y, en lugar de seguir describiéndose, pudimos ver a su madre diciendo lo mal que lo pasa en su vida y lo difícil que le va a ser acoplarse al grupo. Yo creo que lo único difícil es que este chico puntúe en algún momento del concurso… Por cierto, también decía que le encanta “escuchar música”. ¿Ein?


DÁMASO: 0 PUNTOS. Con 18 años, Dámaso ha estado ya un año en un seminario y ha decidido abandonarlo porque “no iba” con él. Así, ha preferido dedicarse al mundo de la radio y de la copla, ya que su “Dios” es Manolo Escobar. Imagino que cuando el presidente o como se llame, del seminario, escuchara decirle semejante blasfemia, lo echó a patadas y sin derecho a confesión. Afiliado a las Nuevas Juventudes del PP, Dámaso se define como tradicional y católico. Vamos, una joyita para el siglo XXI, de esos que están en contra del aborto pero que luego les encanta echar un par de polvos con prostitutas. Qué horror.

YAGO: 0 PUNTOS. Yago es un famosísimo modelo internacional que, si aguanta un par de semanas en la casa y Telecinco sabe explotarlo, acabará teniendo varios puntitos fijos en mi tabla. Y es que tiran más dos abdominales que dos carretas. O como sea. Yago es el primero de los tres enchufismos que hay, y ha entrado, entre otros, por ser el ex novio de Yola Berrocal. Después de oírlo, no sé si me apetece realmente acostarme con él o matarme por habérmelo planteado.

TERRY: 0 PUNTOS. La canaria fondoncita que ha adelgazado 40 kilos porque se lo propuso –muy bien por ella- nos vendió su video de presentación en un yate, donde dice relajarse cuando se estresa. A juzgar también por su casa, imagino que su estrés máximo será cuando los dos mayordomos se pelean por montarle el caviar ruso encima de la rodaja de salmón noruego y no sabe a cuál de los dos despedir primero. ¿Por qué se empeñan cada año en meter a una canaria ricachona que va de diva? Otro 0 más. Y aún quedan dos.

LAURA: 0 PUNTOS. ¿Alguien sabría identificar a Laura si le mostrase a veinte chicas morenas? Pues eso. Lo único que la lleva a rozar la zona de puntos es que es de las pocas con un nombre normal. Yo ya no sé si eligen a los concursantes por su aspecto físico, por su personalidad, o por su nombre. Por cierto, no os perdáis la foto de perfil de Laura para promocionarse a sí misma, con morritos incluidos. Muajajá.

MARTA: 0 PUNTOS. ¿Y de Marta, qué me decís? Físicamente, me recordó a esta bailarina de streptease catalana pelirroja que sale siempre en La Noria cuando no tienen invitados que digan ser los ex de Falete. De primeras, Marta pasó igual que una bola del desierto, sin pena ni gloria, pero al menos no ofreció una imagen lamentable como el resto de los no puntuados, a excepción de la transparente Laura. A ver si esta semana hace algo más, o sigue siendo un mueble.


RUBÉN: 1 PUNTO. Rubén estrena la zona de puntuados de Gran Hermano 12. Aunque sólo tenga un puntito –el lastimero, la verdad-, el chico se lo mereció un poco. No mucho, pero sí un poquitín. Rubén nos ha vendido la moto de que en mayo dejó a Chari por ser una sueltecita, pero él sacó toda la lengua en la primera ocasión que pudo a solas con ella. Así, sin que le vean 3 millones y medio de personas. Rubén recibe el puntito de recompensa por lo mal que lo pasará esta semana, junto a nueve lagartas que anoche ya parecían un gallinero digno de película de Almodóvar.

ÓSCAR: 2 PUNTOS. Yo insisto, confieso, lamento, que dos abdominales tiran más que dos carretas y Óscar tiene muchos más que dos. El tremendísimo Óscar logra lo que su compañero Míster Mundo Yago no ha podido hacer, y eso que es el segundo de los enchufismos del programa. Éste no es ex de Yola pero sí es un ex de Mujeres y Hombres y Viceversa o algo por el estilo. Otro que es poco famoso para Supervivientes… pero muy famoso para GH 12. Además, me resultó muy cargante cada vez que hablaba. Tiene la misma manera de poner la voz que Germán, el presentador catalán de Call tv. A menos que se pase el día en boxers y me diga que me quiere mientras nomina, Óscar no puntuará más.

CATHA: 3 PUNTOS. Catha me pareció divertida, alegre, muy fresca y muy viva. No sabría decir muy bien en qué trabaja, pero ella va a lo abogada malota cachondona. Y sabéis que yo siento tremenda debilidad por las concursantes que son de ese palo. De momento, tiene 3 puntitos a la espera de que se mueva un poco y saque algo de genio. Al menos, Catha es de las pocas concursantes que no ha pasado ochocientas veces por el quirófano ni va de “jo, cómo odio a las feas por envidiarme”.


JULIO: 4 PUNTOS. Y con Julio completamos el trío de macizorros del concurso, y también el de enchufismos. Julio ha actuado en Becari@s, de Telecinco, y también es amigo íntimo de Óliver, de MYHYV. El boxeador de Benidorm tiene unos ojazos que bien valen un “fiu fiu” cuando pasa al lado de alguien. Me gustó que apareciera en chándal anoche (ya vale de trajes y escotes) y que fuera a recibir a todo el mundo. En cuanto eran cinco chicos, a los nuevos sólo los recibía el gran Anup. Julio podría ser un gran concursante, aviso.

MARCELO: 5 PUNTOS. Imagino que ni yo ni nadie se creería el video de presentación de Marcelo. Ese chico feo y quinqui con un piercing en el labio de los que dejaron de llevarse más o menos cuando la caída del Muro de Berlín que tiene un cuerpecito de gimnasio bien cuidado y que será el nuevo carpetero para las niñatas y locazas del mundo. Ése es Marcelo. Pero en cambio va de intelectual, de que cultiva su mente y de que la carrera de Historia es lo más. Bueno, luego en persona me pareció formalito, algo cohibido y un chico que puede ser un gran comodín. Ya veremos.

JOAQUÍN: 6 PUNTOS. Joaquín es idéntico a Joaquín Prat. Pero sin nariz. Sin tanta nariz, quiero decir. El mayor de la casa se me queda a mitad de tabla, pero puntúa bastante. El perfil de Joaquín ya se echaba de menos: currante y con una hija, aunque sea soltero, que sobrepasa los 35. Me gusta. Ya veremos si se queda como el papi de la casa a lo gruñón o a lo cuarentón interesante que hay que proteger. Miedo me da que sea lo primero.

FLOR: 7 PUNTOS. No cabe duda de que Flor es la más guapa de las concursantes. Una argentina todoterreno que anoche apareció subida a un andamio. Porque eso no eran tacones, lo siento. Flor parece una chica temperamental, de las que dan mucha guerra y dejar las cosas claras. Y eso sabéis que también me gusta. De momento, quinta posición para ella.

MIREIA: 8 PUNTOS. Mireia es la versión intelectual de Nagore, ¿no os parece? Pijísima, con trabajo de directora de publicidad de una revista, sabe vestir, sabe venderse, es guapa y tiene genio. Si se sabe sacar partido, puede ser un duro rival. Pero también puede ser la típica rica-ñoña que sale expulsada la primera. Ojalá no ocurra.

PATRICIA: 10 PUNTOS. El momentazo de Patricia cayéndose por el barranco no tiene desperdicio alguno y seguramente la puede hacer favorita un par de semanas más. Patricia, dicen sus padres, es una chica insoportable e hiperactiva. Anoche no paró de hablar y de gesticular en plan ansiosa que necesita un valium en vena. A mí me calló muy bien y espero que dé mucho juego. Puede ser un terremoto total. Medalla de bronce para ella, esta semana.

JHOTA: 12 PUNTOS. El año pasado los 12 eran la puntuación máxima, como sabéis, pero en esta ocasión, y debido al número de concursantes, he subido un escalón más. Jhota es absolutamente raro. Y me pareció tremendo. Es feo pero con gracia, viste muy mal y sin sentido, pero con gracia; se mueve de manera ilógica, pero con gracia; y sus comentarios fueron de los mejores que se vieron anoche. Qué gran personaje.

ANUP: 15 PUNTOS. El hermano anoréxico de Apu Nahasamapetilan se convierte, esta semana 0, en el primer favorito de GH 12. Dice ser capaz de venderle a un indio una vaca para hacer hamburguesas, y yo lo creo a pies juntillas. Anup es hindú, está casado y también supera la treintena. Vende relojes de alta gama –imagino que no son imitaciones…- y ayer ya se mostró como uno de los Grandes. Divertido, muy embaucador, alegre y con una voz tan peculiar que puede ser absolutamente delicioso. A mí ya me ha conquistado y por ello le otorgo la primera posición de la clasificación. Veremos cuánto dura, claro.

Este año también, incorporo, por la temática del blog, un nuevo apartado, y es: EL ODIADO DE LA SEMANA:

En esta ocasión recae directamente para Juana Zorrilla. Qué poco que me gustó el estilismo que ayer (des)lucía mi queridísima Enfermedades Milá. Una falda pomposa estilo tutú que ha recibido una descarga de corriente, con forma de panal, ya vaticinaba que el resto no sería tampoco un gran diseño. Un corsé de seis tallas menos hacía del torso de la Milá un reloj de arena perfecto. No tan perfectas parecían sus dos tetas, a la altura de la barbilla, que bien hubieran valido un “toma, toma, toma” si no fuera por lo mal que lleva sus prótesis la presentadora. En esta ocasión, el primer Odio de GH 12 es para la diseñadora de tal ataque a la moda, Juana Zorrilla.

Por lo demás, la Gala fue insulsa a más no poder, como todas las Galas 0, y salvo algunas risas por los videos de presentación o sus modelitos, poco que destacar del inicio de concurso. No me gusta que se haya tomado como norma las dos casas, no me gusta tampoco que sean tan diferentes y que tengan normas diferentes, y no me gusta que los hayan dividido en chicos y chicas durante cuatro días. Ya veremos qué sigue ocurriendo. Os mantendré informados.

Nos vemos el miércoles, con un artículo especial para los valencianos, que ya sabrán por dónde voy. Y luego nos volvemos a ver el viernes, con el especial Semana 1 de Gran Hermano 12, que coincide con el primer aniversario del blog. Hasta entonces: ¡FELIZ DÍA DEL ODIO!

Roberto S. Caudet

jueves, 14 de octubre de 2010

21 días en la mina. Y otros 21. Y otros 21...


Los 33 mineros de Chile ya han sido rescatados con un éxito absoluto y en un par de días ya podrán estar en sus casitas haciendo su vida de nuevo, junto a sus familias, amigos y demás. La noticia del rescate es portada hoy de cuantos medios de comunicación existan en este Universo. Hasta en China se ha autorizado a los periodistas a que aparezca. Y Fidel Castro ha pedido que debajo de la foto aparezca un “mariconsón, pero igualmente ha accedido a que sea portada el “milagro” en sus diarios. 70 días de angustia que han sido contados casi al minuto, como si de Gran Hermano Chile se tratara.

Desde el minuto cero en que los 33 mineros quedaron encerrados a 700 metros de profundidad, todos los medios se volcaron para ayudar a Chile y que pudieran salir cuanto antes. Y digo bien si matizo con que se volcaron “todos los medios”. Algunos presidentes enviaron sus ¿condolencias? al país sudamericano y otros presidentes, como el del Real Madrid, se apresuró a hacer firmar a toda su plantilla 33 camisetas para todos y cada uno de los mineros. Ahora falta saber si no serán del Barça… Otros, como el diario español ABC no dudaba en aportar, día sí, día no, las 33 fotos de carnet de los mineros, para que nos familiarizáramos con sus caras. Y sus nombres y apellidos. Hasta incluyeron las edades en dos ocasiones. Poco les faltó a los directores de ABC para mandar a los mineros a Mujeres y Hombres y Viceversa. Y tampoco me extrañaría mucho que Emma García colaborase como excavadora… Ups.

La desgracia se convirtió en espectáculo al día siguiente. Un espectáculo del que se van a sacar, al menos, una docena de series internaciones; un libro, y también se baraja ya la posibilidad de que Javier Bardem protagonice una versión para Hollywood de lo ocurrido. Como ocurre con todas las desgracias, desde que la tecnología ha avanzado y los medios privados dominan el mundo, cualquier dato era bueno para que apareciese en los informativos, en programas especiales… Poco les ha faltado a los de Telecinco para cancelar Gran Hermano 12 –que se estrena este domingo y que va a tener una repercusión especial en este blog- y programar un “Gran Hermano en la Mina.

Imagino que a los de Cuatro también les dio lástima no haber tenido allí a la sustituta de Samantha Villar, para poder volver a rodar “21 días en la mina. Y otros 21. Y otros 21.... Y, según he podido saber, Antena 3 ya está buscando a las hermanas secretas de los mineros, y están contrastando si Belén Esteban podría haber tenido relaciones con alguno de ellos. Hasta la MTV americana ha decidido realizar un programa especial en el que un joven tendrá que elegir entre 33 chicas encerradas en una mina junto a él, sólo por sus voces y por el roce que puedan tener, ya que estarán sin luz todo ese tiempo. Incluso Bertín Osborne ha solicitado que el próximo Grand Prix incluya una prueba con rescate en la mina de una vaquilla.

Lo más divertido ha sido ver las frasotas (Word no me ha subrayado la palabra frasotas… ¿hola?) que nos dejaban los familiares de los mineros, el presidente de Chile, y algunas mentes brillantes más: “la Tierra parirá 33 vidas”, “Dios ha ayudado a rescatarlos”. ¿Qué la Tierra ha parido qué? ¿Y con los terremotos qué ocurre? ¿Tiene hambre por su embarazo? ¿Y Dios qué se supone que ha hecho para rescatarlos? ¿No fue él el que los encerró? Entiendo la emoción del acontecimiento y el estado de todos los familiares, pero no llego a comprender las metáforas y sentencias que nos dejan.

De igual manera, no termino de comprender qué ha ocurrido –al final sí habrá sido Dios- para que, de rescatarlos “a finales de octubre o principios de noviembre”, se les haya podido rescatar los días 12 y 13 de octubre. Y en cualquier caso, me parece una barbaridad haberlos tenido 70 días allí abajo. Estoy completamente seguro de que había medios en el mundo como para haber podido rescatarlos antes. Que Chile pudiera permitirse pagarlo, es aparte. Pero, ¿dónde está la solidaridad? En enviar un comunicado o aparecer en la tele diciendo “suerte”. Qué lamentable. Pero puede que lo mejor esté por llegar, y que dentro de dos años empiecen a aparecer personajitos diciendo que la culpa la tiene la CIA, que era un invento de ellos, que en realidad no estaban encerrados. Otros asegurarán que el rescate contribuirá al calentamiento global. Unos pocos asegurarán que allí abajo estaban conspirando contra Aznar y la Iglesia no querrá confesarlos por si con tanto tiempo sin saber qué hacer, han estado jugando a papás y mamás allí debajo.

Hoy, mi Odio va dedicado a todos aquellos que han jugado con la sensibilidad de los familiares para sacar jugo a sus programas, a todos los que podían haber hecho posible el rescate en menos tiempo y se han quedado con las manos quietas. A lo que fuese que los dejó encerrados en un principio, porque ni siquiera recuerdo qué es lo que desencadenó todo esto. Y a todos los que estaban esperando a que ocurriera una desgracia real para poder sacar todavía más partido y espectáculo a lo ocurrido. Pero, por otro lado, mi más sincera enhorabuena a los 33 mineros, a sus familias, amigos y a Chile entero

…pero a ver si con la misma rapidez e intensidad que se les ha buscado y salvado las vidas, se ayuda también a otros familiares y víctimas de accidentes similares. Así somos los periodistas, elegimos LA noticia y aunque haya 100 similares, jamás saldrán en pantalla ni se colaborará con el mismo ímpetu.

¡Feliz Día del Odio y del Rescate a todos!

Roberto S. Caudet

martes, 12 de octubre de 2010

Y armadas con una fregona bien sucia


La opinión pública mundial cree que el 12 de octubre de 1492 fue el día en el que Colón –o alguien de su tripulación- descubrió América y se inició así la unión entre Europa y América. Unión que en su comienzo fue una invasión bárbara gracias a la cual hoy se habla portugués, francés y, mayoritariamente, español e inglés, en la casi totalidad del territorio invadido. Un atropello cultural y cívico que los españoles nos empeñamos en celebrar año tras año. El Día del Pilar (de hecho, Pilar es la Patrona de toda Latinoamérica, o eso me cuenta la Wiki) también es llamado Día de la Hispanidad, o Día de la Patria. El sobrenombre que a mí más me gusta es el que se hacía escribir en tiempos de Franco: El Día de la Raza.

Sólo los españoles seríamos capaces de poner nuestro Día de celebración máxima en un día semejante. La mayoría de los países celebran el día de sus Independencias, de la proclamación de sus Repúblicas… En España celebramos el día en que sometimos al resto. Brillante. O mejor todavía, el desfile se puede celebrar también por los nueve países que celebran cada año que lograron tener su independencia de nuestra corona. Es mejor aún ver al Rey celebrando que sus militares perdieron la batalla. En cualquier caso, para mí, el 12 de octubre es, desde hace cuatro años, un día diferente que para el resto. Yo no celebro, ni dejo de celebrar, el Día de la Hispanidad, ni tampoco participo en el desfile militar anual, ni me embarco en un viaje hacia Costa Rica, ni nada por el estilo. El 12 de octubre yo recuerdo a alguien muy especial en mi vida. Ése al que por última vez le dije, con total sinceridad, “te amo”.

Y es que el 12 de octubre de 1989 nació una de las personas más maravillosas que he conocido en este mundo. Un ser divertido, espontáneo, cariñoso, alegre, muy fiestero, absolutamente infantil pero con pequeñas –perfectas- dosis de lujuria, malicia y hasta medio gramito de rencor. Un chico alto, muy alto, guapo, muy guapo, y con una sonrisa maravillosa. Mi bobito, mi tolete, mi niño, mi casi todo. Esta personita a la que quise desde el primer momento que la vi, fue muy importante durante casi dos años en mi vida, y lo sigue siendo, sin duda, pero ahora en nuestros mensajes ya no hay un “te quiero”, ni tampoco hay momentos tiernos, ni dulces, ni nada.

El amor, como la invasión española en América del Sur, se acaba. Y puede que los haya que sigan intentando invadir, como los habemos que seguimos sintiendo ese fuego en nuestros corazones cuando nos encontramos con la otra persona. Cuando pensamos en ella. Cuando escuchamos aquella canción. Y dice un estudio de la Universidad de Medicina de Harvard que “el estrés que provoca la búsqueda de pareja sentimental en un contexto de competencia puede acortar la vida”. El estudio es, por supuesto, para parejas heterosexuales, pero lo mismo me da. ¿Voy a vivir menos por haber luchado por el que quiero? ¿Y si luché con varios? ¡Abajo el amor!, que diría Renée Zellweger.

Ahora me encuentro con el dilema de si he de felicitarle o no. Pero bueno, al fin y al cabo todos –menos uno- los hombres con los que he compartido algún momento de amor son Libra. Es decir, nacieron entre el 21 de septiembre y el 20 de octubre. De hecho, nacieron entre el 26 de septiembre y el 12 de octubre. Y si los he felicitado a todos… ¿por qué iba a obviar esta última? Porque ahora sé que voy a vivir menos. ¡Si yo ya voy a vivir poquito por ser zurdo! Lo siento, pero yo así me siento incapaz de celebrar el Día de nada. Y además, llueve. Hoy me siento más identificado que nunca con Meg Griffin. Angelita ella, pobre desgraciada. En cualquier momento mi perra se pone a hablarme y un bebé con la cabeza arugbyada se pone a gritar que quiere apoderarse del mundo y matar a mi madre. Genial.

Hoy, aprovecho este artículo multitemático para odiar de todo un poco. Muajajá. Odio el Día de la Hispanidad, el desfile de militares, guardias civiles, policías de todo tipo y demás. Qué innecesario lo encuentro. Qué forzado. Qué ridículo. Lo mismo que digo siempre, quiero un Día de los panaderos en el que el Rey vaya a recibirlos en un desfile en el que desenfunden baguettes y lleven croissants en la cabeza. Y quiero otro Día en el que se organice un desfile de señoras de la limpieza, todas con sus baberos y armadas con una fregona bien sucia. Y también quiero que se la restrieguen todas a Zapatitos en su carota, pero eso es otro asunto. Que no me vengan a decir ahora que los militares arriesgan su vida diariamente porque, en teoría, sólo cubren misiones humanitarias. Y que además es una profesión que han elegido ellos mismos. Nadie les ha obligado a alistarse en ningún sitio.

Aprovecho la ocasión también para Odiar el Amor. El amor, sí. Al imbécil de Cupido y todas sus flechas. ¿Acaso él tiene pareja? ¿Hay una Cupida? Claro que no. Él es el más inteligente de todos. Odio el Día de San Valentín. A las parejitas que se pasan el día besándose en la calle, en el portal, en clase y hasta en la sala de operaciones. ¿Acaso yo me paso el día sacándome mocos? Es igualmente asqueroso. Puaj. Odio también todas las circunstancias que nos apartan de nuestros amores. A todos cuantos se oponen a una relación por el motivo que sea. Hoy, multiodio, que llevaba mucho tiempo sin hablar. Hale.

Y ya sabéis, no luchéis por vuestro amor, por muy bueno que sea… ¿Para qué vais a querer luego estar con esa persona si os moriréis antes que ella? Muajajá. ¡Feliz Día del Odio a todos! Felicidades, Jonathan.

Roberto S. Caudet

domingo, 10 de octubre de 2010

¿Libérate? ¡Retírate!


A veces uno se pregunta por su pasado y, generalmente, además de recuerdos e imágenes, también le vienen a la mente música. Mucha música. Yo he pasado mi vida pegado a cedés, a radios, a cassettes… Y, por supuesto, he sido de los que decían que el Top Manta era caca, que Emule era lo peor del mundo, y que siempre se compraba los discos recién sacaditos del horno. En Carrefour que eran más baratos, o en el Corti, que de normal regalaban póster de los artistas… He sido muy muy fan de varias cantantes (siempre mujeres, aprecio más sus voces) y hoy, una de ellas es la protagonista del artículo. ¿Su nombre? Natalia Rodríguez Gallego. Natalia, sin más.

Natalia Rodríguez nació en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) el 11 de diciembre de 1982. Con tan sólo 18 años logró ser una de las primeras 16 participantes del exitoso Operación Triunfo 2001 en TVE. Fue expulsada en su tercera nominación en una votación muy ajustada y, pese a ello, fue la primera en editar un disco en solitario de todos cuantos pisaron el plató de Carlos Lozano. Así, en 2002 salía al mercado “No soy un ángel”, un disco que arrasó en ventas y que la situó como una de las triunfitas con más éxito del concurso. A este disco le siguieron “Besa mi piel” y “Natalia”, gracias a los cuales la triunfita empezaba a afianzarse en el mercado pop español.

Pese a su imagen sensual –a veces grotesca-, Natalia fue llamada para presentar el programa infantil de antena 3, “Megatrix”. También acabaría co-presentando (a lo Belén Esteban) el “Grand Prix” para la Forta –la cadena de televisiones públicas autonómicas- junto a Bertín Osborne. En 2006 lanzó al mercado su mejor disco, para mí, por supuesto, titulado “Nada es lo que crees”. Entre tantas canciones, “Loco por mí” y “No fui yo” (la versión española de “Let’s get wild”, de Helena Paparizou) fueron las elegidas para seguir avanzando en su carrera. Pequeño tropiezo tendría la gaditana un año después, con su disco “Radikal”. El disco, que se vendía como rebelde, sonaba a un intento desfasado por parecer otra, aunque todos sus ingredientes sonaban a ya escuchados. Un orinal adornaba las fotos de su promoción y una K en el título que ya inventó Nuria Fergó con su “Paketenteres”.

Después de un par de años en silencio, ahora renace con su último single, “Libérate”. El videoclip oficial, junto al rapero Young J., ya se puede ver en internet como el más votado en Los 40 Principales. El videoclip es un “más de lo mismo”, aderezado con una salsa vinagreta muy explosiva que le da un sabor especialmente amargo. Natalia intenta vender –para variar- una imagen de ella que se escape del tópico “rubia sexy – Lolita”. Sin embargo, en su campaña de marketing está vestida con plumas negras, melena al viento y escasos centímetros de ropa que dejan al aire hasta casi su sexo. La imagen resulta tan grotesca y poligonera que no sería extraño que uno de los temas que compongan su trabajo esté a dúo con Rebeca, la del “Duro de pelar”.




El video, como digo, no puede empezar peor: un rapero nos va mostrando a seis bailarinas disfrazadas de La Mala Rodríguez, a su vez disfrazada de Edurne, intentando ésta imitar a Beyoncé. Postizos muy cutres en el pelo con un flequillo recto que dejó de llevarse, al menos en mi ciudad, hace dos años. Natalia, igualmente encorsetada, empieza a sugerirnos unos movimientos que son la versión lenta, a lo Carros de fuego, de los pasos de Shakira. La letra de la cantante no mejora la situación: “Se piensan que fui yo una muñeca que no sentí, que no sufrí el dolor”. “Pero el pasado encallado está, de frente seguiré”. Ay, Natalia, que esas frases son las que dices siempre en todos tus singles. Ya no cuelan, cari. Y menos con esos modelitos.

Cuando parece que no puede empeorar, llega otro momentazo: “Oh-oh-oh-oh-oh, escucha tus latidos, oh-oh-oh-oh-oh, dirige tu camino”. ZAS. Cambio de música, de estilo y de estrofa acaban de matar la poca dignidad que se respiraba en el videoclip. Natalia intenta revivir su “oh-oh, yo no sé nada de ti, oh-oh, dime qué buscas de mí”. Parece que la rubia se ha enterado (imagino que se lo ha chivado la Gaga) de que no hace falta una buena letra para triunfar. Y le habrá dicho también que cuando una no sepa qué incluir en su tema para sumar tiempo, que meta sílabas sin más para que parezca que hay más texto. Fatal. Pero es que además el cuerpo de baile no ayuda.

Las bailarinas menean sus piernas celulíticas mientras pegan saltitos y se distraen jugando al limbo, todo ya muy visto en los videoclips de Lady Gaga, a su vez ya visto en otros de los años 70. Lo único raro es que los aracos que lleva Natalia, que también son sus pulseras, no terminen en alguno de sus ojos mientras, después de los “oh-oh-ohdiga “cara de brisca”, que lo de póker ya sería demasiado. Lo peor llega después. El estribillo. El estribillo que vuelven a ser dos frases repetidas y muy comerciales en plan “sé tu mismo”, que siempre vende muy bien. Y más “oh-oh-oh”… Uno empieza a pensar que las bailarinas son, en realidad, los siete enanitos de Blancanieves. Pues Natalia podría haber interpretado a Mudito… para lo que hace…

La segunda parte del videoclip es una repetición insulsa de la primera parte del mismo. Natalia y las seis Rapunzel van desfasadas intentando seguir los pasos de “Single ladies, de Beyoncé, delante del típico chroma para poder tener un fondo blanco, uno negro y hasta el rojo de los momentos solista de Natalia que, de vez en cuando, aparece con unos flashes en sus pulseras (“Me encanta el oro”, que diría Inma-GH) en plan Embrujadas. Imagino que lo que se han ahorrado en tela y guionistas se lo han gastado en alguien que sepa manejar el PhotoShop. Muy bien.

Todo parece indicar que el único momento interesante del videoclip será, si es que ocurre, cuando se le salga alguno de sus pechos a la cantante, o a las bailarinas. Y que lo diga yo, manda huevos. Pero no, a partir del segundo minuto quince, la cantante decide fingir que se da el lote con dos de sus bailarinas mientras sigue cantando que seamos nosotros mismos y no finjamos. ¿Acaso le han contagiado, todos sus fans gayers, algo de lesbianismo a Natalia? ¡Claro que no! Ella sigue siendo heterosexual, pero jugar a la ambigüedad siempre vende más. Lo raro es que no haya llamado a Madonna para el beso.

En cualquier caso, las dotes de actriz oscarizada vienen justo después. El momentazo espectacular que bien puede valerle un Goya -¡o dos!- a Natalia es en el que actúa -¿interactúa?- con el rapero. Es el acabose. Aparece ahí la pobre Tali (así es como la llama(mos)n sus fans) disfrazada de sus coristas, perreando a lo guarra, guarrísima, mega guarra, con un rapero calvito que bien podrían haberlo sacado de algún programa playero de Callejeros. Sin embargo y a diferencia de los videos-reggaeton, Natalia no llega a refregarse mucho. Prefiere reservarse para la guerra en el barro dorado que llega después.

Natalia, que ya ha hecho de azafata, de madrina, de publicista, modelo, cantante, presentadora y actriz, ahora quiere venderse también como Burbuja Freixenet, y lo intenta dándose un baño que ya quisiera para sí la protagonista de “J’adoooooore”. Aunque con el poco oro líquido que se ve, algo me dice que la piscina la han rellenado fundiendo las pulseras de sus brazos al acabar el montaje. Qué lástima. Como no podía ser de otra manera, la canción termina con más OH. Un espectáculo lamentable el que nos ofrece en esta ocasión Natalia, que dentro de diez años, a sus cuarenta, seguirá diciendo que no es una niñata malota mientras busca pretendientes en Mujeres y Hombres y Viceversa Oro. Que ya sabemos que le gusta.

Hoy, mi Odio va dedicado a todos los que hayan participado en el montaje del videoclip, a los que han formado el vestuario, la peluquería, los decorados… A los que han tenido la genial idea de destrozar a una Natalia que en directo demuestra lo buena artista que es y lo simpática y dulce con sus fans. Odio también a Natalia, por dejarse de esa manera, ya que yo creo que una vez se separa de su discográfica y se replantea la carrera, podría haber dado mucho más que este descafeinado “Libérate”. Mucha suerte para ella, pero hoy recae en su trenza rubia platino todo mi Odio. A los demás, nos vemos el martes.

¡Feliz Día del Odio!

viernes, 8 de octubre de 2010

Lo de esa mamarracha es Sanidad Púbica


Martes 28 de septiembre de 2010. Roberto, un joven de 21 años se despierta con fiebre muy alta, devolviendo, lleno de mocos. Está a punto de estallar. Aunque espera un par de horas, y se toma un paracetamol, su cabeza no mejora. Y ya lleva así un mes y medio. Sin dudarlo, acude al servicio de Urgencias del hospital La Fe, en Valencia, donde vive. Allí le atienden enseguida y, pese a la pastilla para la fiebre, la temperatura le ha subido medio grado más. Tiene taquicardia, se encuentra extasiado. Tras una hora de espera, lo recibe una doctora. Es rubia, de talante encantador. Se muestra atenta, incluso servicial.

La doctora López manda a Roberto, tras explorarlo primero en la camilla, unos análisis completos de sangre y unas placas de tórax. Y le aconseja acudir a enfermería a tomarse otro paracetamol. Después de tres horas y media más, la temperatura le ha bajado considerablemente, pero sigue encontrándose como si le golpeasen la cabeza. La doctora, que vuelve a recibirlo, lo tranquiliza: “Los rayos han salido perfectos. No tienes pulmonía. Y los análisis también están bien. No hay índices de infección, ni de anemia, ni de nada…” La pausa es corta pero reveladora. Hay algo que está fallando. “No me parece normal que lleves dos meses con fiebre, aunque te tomes ibuprofeno, gelocatil, o lo que sea… Y además, te han mandado ya tres antibióticos y no mejoras”.

Ante la cara de incertidumbre de Roberto y la de su madre, visiblemente angustiada, la doctora sentencia: “No sé qué te pasa, y aquí no te puedo ayudar. Ahora sí, algo falla. Pero esta vez no es el cuerpo de Roberto –que también- sino el sistema en sí. La seguridad social pública española. La madre de Roberto, que no consigue evitar mostrarse indignada, suelta con fuerza: “¿Me está usted diciendo que en un hospital no se le puede hacer nada más a mi hijo?”. “No me eche a mí la culpa”, le espeta rápidamente la doctora. Y cierto es, dentro de los protocolos de Sanidad en la Comunitat Valenciana, la señorita López no podía hacer nada más. “Además, Roberto no parece estar en riesgo de muerte. Respira, habla, anda”. Es un alivio saberlo.

Así que Roberto y su madre se fueron a su casa, resignados, sin saber por qué, desde hace dos meses, algo le está produciendo fiebres altas a Roberto. O sea, a mí. Y no hay ningún médico (porque el asunto se repitió dos días después y luego otro más) que sea capaz de diagnosticar nada. A mí me parecería frustrante haber estudiado seis años de carrera de Medicina para no saber qué le pasa a uno de mis pacientes. Y me parece, todavía más terrible, que se le mande a casa sin seguir haciéndole pruebas. Sin embargo, ninguna de las tres doctoras mostró la más mínima compasión. En realidad una sí. La doctora (alergóloga) María Nieto fue la única que intentó ganarse la definición de médica y me envió a Medicina Interna, además de decidir que me realizaran unas pruebas de inmunoglobinas, para comprobar si quizá es mi sistema de defensas el que se ha atrofiado.

La doctora de Urgencias no sabía responder a mis síntomas y mi doctora de cabecera diagnosticó que “exageraba”. “Quizá no tengas tanta fiebre”, logró decirme mientras yo visualizaba una escena en la que el Titanic salía de las profundidades y se le incrustaba en un ojo una y otra vez. Mamarracha. Hoy, este Odio renace a escasas dos semanas para el primer aniversario. Después de cinco días sin fiebre, a saber por qué, vuelvo a este pequeño blog que tantas veces, como ahora, me ha ayudado a desahogarme.

Pero este artículo no va a servir para Odiar. Ni a la Sanidad pública. Ni al equipo médico que me atendió la primera vez, ni la segunda, ni la tercera. Ni a la fantástica doctora que, con una sonrisota a lo presentadora de un Call TV me envió para casa, cuando la que debía quedarse durmiendo era ella. Por incompetente. Por necia. Porque lo de esa maldita estúpida no es Sanidad Pública, sino Púbica. No quiero ni pensar cómo habrá llegado hasta ahí. Púbica, más que púbica. Tampoco voy a odiar a mi cuerpo por subirme la temperatura sin razón aparente. Hoy lo que voy a hacer es cagarme en todos ellos y desearles una diarrea de una semana sin cesar. Ahí, a lo Cataratas del Niágara. Y a tomar viento fresco.

El domingo ya escribo algo más decente, que hoy necesitaba contar que sigo vivo aunque nadie sepa por qué. O por qué no. ¡Feliz Día del Odio a todos! ¡Ya he vueeeeelto...!

Roberto S. Caudet