jueves, 28 de noviembre de 2013

#LaVozEnDirecto, Gala 12 de La Voz

Podría definir de muchas maneras la gala que vimos anoche en Telecinco de La Voz, pero sólo se me ocurre hablar de bochorno. Porque no hubo un fallo, ni una mala decisión, ni un gesto un poco feo. Es que no paró de haberlos. Este primer directo del programa ha dejado un mal sabor de boca bastante grande a la mayoría de fans, que vimos como no funcionaba nada: ni el sonido, ni los pinganillos, ni las canciones, ni nada...Un auténtico estropicio para un concurso de 4 horas de directo (hora y media más la publicidad) en la que me faltó más dinamismo y justicia, además de profesionalidad.

Tres de las seis voces de Malú actuaron en primer lugar. Mandy Santos, Silverio Belmonte y Amynata Sow. A priori, ninguno de ellos me seducía como para pensar que quiero que sean finalistas, pero por recorrido me hubiese quedado con Mandy, y por la actuación de anoche, con Amynata. Porque el destrozo de Mandy Santos fue total. Falló en la elección del tema, falló en sus tablas sobre un escenario y falló quejándose tanto de los errores de sonido, yendo de víctima del sistema. Ni la apoyó Malú ni tampoco el público, para mi total sorpresa. Amynata estuvo bien, aunque un poco deslucida. Tenía un temazo para salirse mucho más. Silverio, sencillamente, fue desagradable, como casi siempre. Pero ahí está, apoyado en parte por Malú y sobre todo por el público. Tragedia.

Rosario Flores me atragantó la noche. Brigitte Emaga, Gabriele Serrini y Estela Amaya dieron el do de pecho. La señorita Emaga me parece una gritona de cuidado, aunque su escenografía con ese sillón me gustaba. Estaba claro que no iba a pasar ella. Gabriele Serrini volvió a sorprender para bien, aunque no se le oyese nada en las estrofas graves por culpa del audio. Tuvo cierto apoyo del público y de Rosario, pero no fue suficiente, como se veía venir. Y eso que nos dio Fiebre. Mucha fiebre. Para mí era finalista. Y lo era junto a Estela Amaya, las dos grandes voces de la Flores. Estela es todo pasión y sentimiento, y ayer volvió a hacer gala de ello. Canta sencillo, canta simple, y canta con facilidad. Así que gusta. Ya dijo Rosario que estamos en el concurso español y que hay que premiar a los que así nos lo recuerdan. Nada más que decir. Se ha ganado al público y a su coach. Y sí, me ha ganado a mí también, aunque prefiriese a Gabriele.

Antonio Orozco fue, por primera vez, coherente y bueno. No cantando, porque se oían más a sus voces que a él, pero sí repartiendo votos. Por su escenario desfilaron David Velardo, Jaume Mas y Ainhoa Aguilar. El señor musicales siempre me ha parecido un "sin más". Mediocre a la vez que creído, insulso a la vez que correcto. Ni rompe ni sorprende ni mucho menos me transmite o me incita comprarle un disco. Segundón total. Ainhoa se ha crecido en cada gala, y anoche fue de lo mejor que vimos. Una lástima que no haya podido llegar más allá, también era clara finalista. Pero, para ser justos, si hay una voz, una originalidad, una personalidad y un talento en el equipo de Orozco de ayer ése es Jaume Mas. Nos tiene cautivados del todo. Arrasó en porcentajes y volvió a ser lo más. Me encanta.

El que no me gusta nada es David Bisbal. Y menos lo que hizo anoche. Por primera vez en la historia le he visto hasta inteligente. Pero de los malignos totales. Competían por un puesto Susana Sheiman, Jordi Galán y Dina Arriaza. Estaba claro que Susana iba a irse fuera, porque aunque la mujer es de 10 sobre 10 y no sabe ser imperfecta, el público no tendría empatía con su estilo ni su personalidad ni su nada. Es de las mejores voces que han pasado por aquí, y yo me quito el sombrero cuarenta veces, pero no la veo triunfando. La cosa estaba entre Jordi y Dina, y probablemente muy repartida. A mí Dina me aburre, y Jordi habría terminado haciéndolo, pero como los vemos cantar tan poco, aún no lo había logrado. Bisbal fue astuto y decidió dar la menor puntuación a Jordi y la mayor a Dina, por lo que pudiera pasar. Así lo confesó y así fue. Aunque Jordi fue el que más porcentaje de votos tuvo del público (58%) pero como Dina estuvo más que apoyada por Bisbal, finalmente se salvó ella. Fue el único equipo que metió en la Semifinal al votado por el coach y no por el público. Muy significativo.

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!

martes, 26 de noviembre de 2013

#AsaltoFinal, Gala 11 de La Voz


Dieciséis concursantes vivieron anoche en Telecinco sus asaltos finales, y sólo sobrevivieron ocho. La gala fue tensa, con momentos de auténtico pánico y algún bochorno, y también con alguna voz eliminada de manera inesperada y otras que continúan pasando cribas sin que nadie sepa muy bien por qué. En mi caso, sólo acerté 3 de los 8 enfrentamientos, y eso me disgusta bastante, aunque, por otro lado algunas de las batallas fueron bastante igualadas, por lo que me alegré igualmente de que se salvasen las otras personas.

Malú consiguió hacerme fallar sus dos asaltos, y ambos me parecieron bastante injustos. Por un lado enfrentó a Luciano da Silva y Silverio Belmonte. Los dos me resultan auténticos concursantes de relleno, y la verdad es que dudo que ninguno logre ser nada especial, pero es cierto que Luciano tiene más personalidad, estilo y actitud que Silverio, que es sólo una cabra desbocada.  Por otro lado tuvimos la batalla entre Alba Lucía y Norykko, ambas muy notables, la primera cada día más, con más superación; la segunda perfecta, como casi siempre. Norykko abandonó el programa por la puerta grande, haciendo una actuación brutal. Alba Lucía logró superarse, y resultó inmensa. Me alegré igualmente, aunque no fuese mi favorita.

Antonio Orozco fue el único que me acertó con sus dos decisiones. Por un lado se enfrentaron Cristina Rueda y Sandra Morales. Las dos echaron los restos, la primera con un temazo y un rollo desgarrador que sólo ella sabe interpretar. Es superior al resto. La segunda volvió a ser un descontrol acertado, y luchó por su dinero y su puesto en los directos. No pudo ser, para mi tristeza. Ambas me parecían de lo mejor de Orozco. El otro asalto se llevó a cabo entre Jaume Mas y Edu Ruiz. Aquí de ajustado nada. El segundo no sé muy bien qué hacía en el programa, pero ayer, por fin, logramos expulsarle. Fatal. Jaume es todo personalidad, energía y diversión. Me parece un auténtico artista, y de momento no me cansa su estilo tan marcado. Le deseo la mejor suerte del mundo.

Rosario Flores, por su parte, también me falló en ambas elecciones, una con especial agonía. Fue el primero, el que vivimos entre Gonzalo Alcaín y Sandra Rodrigo. Este dúo era desigual. Él es todo profesionalidad, elegancia, un señor. Ella es descontrol, escasa actitud, mucho nervio. No entendí cómo pudo deshacerse de Gonzalo, que para mí es de lo mejor que le quedaba en su equipo. Menudo golpe. Tampoco entendí muy bien que prefiriese a Ivet Vidal antes que a Xino Gómez. Ella es torrente y sorpresa, y ha sabido crecerse en cada gala, pero aún así noto que le faltan matices. Él, en cambio, me pareció íntimo, personal, bonito. Cantando únicamente con su guitarra, logró crear otra atmósfera en el plató y en nuestras casas. Lo encontré claro vencedor.

Con el que me doy por vencido es con David Bisbal. Insoportable. Le pido, por favor, que deje de cantar por encima de los concursantes, porque no estamos en su minuto de gloria, que ya los tiene en grandes dosis innecesarias. Me gustó que se quedase con Susana Sheiman antes que con María Ayo. Susana es brutal, auténticamente brutal. Le hizo un verdadero homenaje a Whitney Houston. Interpretó de maravilla. Y es una diva. María me resultó más pobre, más escasa. Es buena, lo sé, pero su voz no me gusta. Me alegré de que se fuera. No entendí, en cambio, que prefiriese a Dina Arriaza antes que a Lydia Lauren. No sé qué le veis a la taponcito, pero a mí me resulta desagradable. Es verdad que ayer cantó mejor, y que tuvo momentos de lucirse, pero la sigo encontrando muy mejorable. Lydia, en cambio, fue todo sobriedad y tablas en un escenario. No pudo interpretar mejor. Fue estupenda.

Como estupendas serán las galas en directo, que empiezan este mismo miércoles en Telecinco. Vamos a vivir momentos únicos, e imaginamos que habrá artistas invitados y que, por fin, veremos a los coaches cantar solos o junto a sus equipos, como la pasada edición. Imposible perdérselo.

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!

martes, 19 de noviembre de 2013

#Asalto1, Gala 10 de La Voz

Seguimos completando el cupo de semifinalistas de La Voz y ya tenemos a 8 concursantes más, después de la criba total que hubo anoche en la primera gala de El Asalto Final, un invento un tanto absurdo para deshacerse de más concursantes por coach sin que el público pueda decidir nada. Al final, y como dije, tiene su encanto, porque sólo nos acabará quedando un par de buenas voces donde elegir, y nos será sencillo decantarnos por unos u otros. De momento, analicemos la noche de ayer, bastante acertada a grandes rasgos.

Antonio Orozco tuvo muy fácil sus dos elecciones, porque sus concursantes se lo pusieron muy fácil. El primer dúo fue entre Ainhoa Aguilar y Leyna Sadki. La verdad es que la canaria se creció muchísimo. Estuvo soberbia en su interpretación de Lady Gaga, convirtiendo en baladón un auténtico temazo de la diva más extravagante. Se lució absolutamente, y para mí fue, de hecho, la mejor de la noche. Leyna, en cambio, se vino abajo, con una interpretación lineal, terminando igual todos sus versos y cometiendo el gravísimo error de desafinar al cambiar del agudo al grave al final de la canción. Se expulsó sola, francamente. Y eso que era de mis favoritas. Por otro lado, Damon Robinson superó a Noelia Nowi con diferencia, mucha diferencia. El americano quedó bastante profesional, con unos agudos que ya quisieran muchos para sí. Sin embargo, ella estuvo desubicada, rara, como enfadada. No pudo cantar peor ni interpretar con menos gracia. Después de lo de anoche, no sé cómo ha llegado hasta aquí.

David Bisbal también me ganó con sus dos decisiones, y eso que las tuvo más bien empataditas. Por un lado se enfrentaron Darío Benítez y Susana Ruiz. Ella era genial, con un estilazo máximo, pero ha dejado de sorprender. Sabes qué va a cantar y cómo. Demasiada perfección termina aburriendo en este tipo de concursos. Él, en cambio, se vino arriba con sus falsetes, logrando superarse en cada estrofa. Es cierto que en los graves falló, pero yo creo que Bisbal siente un cariño especial por él, se ve reflejado en el argentino, creo. El segundo asalto fue entre Jordi Galán y Alejandro Udó, que son como la noche y el día. Jordi se salió por todos lados, y eso que no me gusta especialmente. Fue soberbio y elegante. Y ensombreció cualquier otra actuación en minutos. Alejandro sigue con esa voz tan personal, pero lo encontré pesimista, ya derrotado, algo fuera de lugar. Me esperaba más de él, mucha más garra. Una lástima.

Acerté sólo uno de los dos enfrentamientos de Rosario Flores. El que realmente me importaba, aunque ayer desfilaron grandes voces por su escenario. Se quedó Gabriele Serrini antes que Marcos Galindo para mi total alegría. Marcos desafina, es demasiado gritón y vanidoso, y me cae rematadamente mal. Fue al único chico que suspendí (de chicas sólo falló Nowi). Gabriele, en cambio, tiene esa voz tan mágica y esos falsetes que enamoran, por si no fuera suficiente con el resto de su carita y cuerpo. Le puse la segunda nota más alta de la noche. Brigitte Emaga también ganó a María Amolategui, en un asalto que yo encontré justo al contrario. La negra perdió la esencia de su Diamonds, me resultó demasiado alta, chillona. Sólo me gustaron sus pantalones. María, en cambio, es absoluta admiración. Le faltó romper más, porque estuvo comedida, pero fue gigante. Y esa voz que tiene es fácilmente reconocible, que es lo que, en el fondo, identifica a los artistas y los hace auténticos. Una lástima, la adoraba.

Malú también me hizo fallar uno de sus asaltos, pero me dio más igual. El primero enfrentó a Trini Amador contra Janyssha Lyon. La flamenca fue flamenca del todo. Estaba nerviosa, aunque todos dijeran que no, y se notó. Estuvo floja y algo descontrolada. Me esperaba más de ella, porque además cantó un temazo que me enamora. Aún así, yo me hubiera quedado con ella. Janyssha Lyon es una mujer brava como pocas, pero anoche podría haber dado muchísimo más.  Por otro lado estuvieron Mandy Santos y Martín Bueno. Ella me sorprendió gratamente, y creo que poco a poco está rompiendo y quedándose con todos nosotros. No es que me fascine, pero la veo gran favorita. Le pido que cambie de estilismo, eso sí. Y que deje de fingir que llora cuando canta. Gracias. Martín me pareció muy bueno anoche, un gran profesional, aunque no me convence su estilo, no me gusta su voz y no me termina su presencia en el escenario. No sentí nada de pena cuando lo expulsaron. Eso sí, se fue por la puerta grande.

Y, como siempre, la puerta bien abierta tenéis vosotros. Os adoro a todos. Gracias por seguirme por Twitter en directo o por aquí cada martes. Nos vemos la semana que viene.

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!

martes, 12 de noviembre de 2013

#Batallas3, Gala 9 de La Voz


Las Batallas de La Voz ya son historia. Esta tercera y última noche se esperaba más tensa e interesante que ninguna, dado que los coaches ya habían acabado sus comodines de robo y cualquiera que perdiese uno de los enfrentamientos iba, directamente, expulsado a su casa. No es que se reservasen grandes platos fuertes, pero alguno dio la sorpresa. Eso sí, y para mi alegría personal, acerté 7 de las 10 batallas que nos ofrecieron. Una vez elegidos los 10 semifinalistas, cada coach tuvo que escoger a dos voces de su equipo para pasarlos directamente a las galas de los directos. El resto se tendrán que batir, el próximo lunes, en la Gala de "El Asalto Final". Apoteósico.

Malú vivió sólo dos enfrentamientos. Y, por primera vez, le acerté los dos. Ya era hora. El primero tuvo lugar entre David Barrull e Inma Herrera. Dos flamencos de pura raza que resultaron muy igualados, aunque ninguno lograse romper del todo. Él se salió un poco de la melodía, pero la verdad es que su voz llama mucho más la atención y es más personal que la de ella. Ganó él. Bien. La segunda batalla fue entre Sergio Rojas y Norykko, un dúo desigual en el que él se las vio y deseó para estar a la altura en ese rockero River deep, mountain high de Celine Dion. Norykko estaba como pez en el agua. Y para mí ella fue la mejor de la noche sin duda. Pasó, claro. Y me alegré mucho. Es una de mis grandes favoritas.

David Bisbal tuvo también dos batallas, ambas bastante ajustadas, aunque sólo acerté una. No fue la primera, la que se originó entre Susana Sheiman y Paula Espinosa. Ambas interpretaron con desacierto When you believe, y ninguna resultó convincente. Susana podría haber dado mucho más. Tiene torrente y tablas para ello. Y Paula estuvo, sencillamente, fuera de lugar en la primera media parte. Luego se creció, y para mí llegó a romper un poco. Pero no le fue suficiente y quedó expulsada. Me alegré por Susana, cuya audición a ciegas aún recuerdo con amor. La otra batalla fue entre Marta Oliva y María Ayo. También me resultaron bastante descafeinadas ambas. Me esperaba mucho más de las dos, pero ninguna dio todo en el escenario, y quedaron desinfladas. Ganó María, que se lo mereció más. Y todos contentos.

Antonio Orozco, por su parte, tuvo tres enfrentamientos. Dos me parecieron muy justos, el otro me pareció terrible. Fue el primero de todos, el que hubo entre Agustín Tirado y Rangel da Silva. Es cierto que mi mulatito entró mal al tema, que desafinó bastante y que al final terminó arrastrando a su compañero a salirse del tiesto durante el resto de la canción. Pero su carita, su timbre y su personalidad debieron sobrar para clasificarlo. Me morí de pena. Mucho más acertada me pareció la decisión de salvar a Damon Robinson antes que a Elena Grau. Esta batalla más bien pareció la actuación del artista invitado con una concursante mediocre de Operación Triunfo. Ella desapareció y él se creció del todo. El tercer enfrentamiento fue la actuación de la noche, con Bárbara Isasi y Sandra Morales. Las dos estuvieron geniales, contundentes, fuertes y bravas. No supe decidirme muy bien por cuál quedarme, porque las dos me resultaron lo mejor de lo mejor. Es cierto que Sandra Morales, de entrada, me cae mejor. Y cuando Bisbal se quedó con ella me alegré mucho. Grande.

Rosario Flores también tuvo tres batallas. Y cada día resulta más fácil adivinarle sus elecciones. Eso sí, no siempre quiere decir que las compartamos. Ayer me gustaron dos de sus tres decisiones, aunque en el fondo hizo bien en todas. Primero enfrentó a Mari Carmen Muyor con María Amolategui. La primera fue muy pluf, mientras que la segunda no dejó de brillar, y se la merendó con un poco de chocolate Milka. Impresionante. Acertó Rosario quedándose con María. No tuvo tanta gracia al quedarse con Brigitte Emaga antes que Ana Ortega. No es que hubiese mucha diferencia, pero una me pareció chirriante y la otra fría. Dudo que alguna traspasase realmente el corazón a nadie, pero ahí están. Completamente prescindibles ambas. Su tercera batalla tuvo lugar entre José Ramírez e Ivet Vidal. Aquí vimos la actitud frente a la voz. Él quedó muy karaoke-man, con esos movimientos y esa voz que no llama nada la atención. Ella estuvo más profesional, aunque tampoco logró encandilarme demasiado. La actuación, en sí, fue un poco destrozo. En fin. Se quedó con ella, que ciertamente estuvo mejor.

Finalmente, cada coach tuvo que elegir a dos voces, como he comentado, para que pasen a las galas en directo sin necesidad de sobrevivir a El Último Asalto, la última criba. Aquí hubo decisiones para todos los gustos, pero algunas fueron realmente inesperadas. Bisbal se quedó con Álex Escribano y con Tiana Riobo. Me parecieron dos decisiones muy hábiles, aunque creo que hay más material potente en su equipo. Veremos qué pasa. Rosario, como era obvio, se quedó con Estela Amaya e Idoia Bediaga. Dos voces muy particulares y con dos estilos tan personales como atrayentes. Creo que ambas pueden tener mucho futuro. Me alegré enormemente. Lo de Malú me sorprendió más, aunque es comprensible. Se decantó por Amynata Sow y David Barrull. Actitudes, voces y estilazos radicalmente opuestos. Bien. Orozco demostró, una vez más, su nulo criterio en este concurso, y aseguró que su decisión era "estrategia de equipo". Se quedó con sus dos voces más mediocres, las de David Velardo y Agustín Tirado. Increíble. No sé a qué juega este hombre, pero a este ritmo, poco tiene que hacer en el concurso.

Nos vemos, cómo no, el próximo martes. ¿Quiénes pasarán? Sólo 4 de cada coach irán a los directos. Otros 4 -en total, 16-, morirán por el camino. Se avecina una auténtica tragedia griega. Yo ya tengo mis favoritos.

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!

martes, 5 de noviembre de 2013

#Batallas2, Gala 8 de La Voz


La segunda ronda de Batallas de La Voz cobró más intensidad aún que la primera. Otras 11 parejas compitieron por conseguir su hueco en el programa y poder seguir así dándose a conocer ante la inmensa audiencia española que sigue el concurso e intentar avanzar en esta auténtica guerra de cantantes en la que, de más de 64, sólo podrá quedar uno. Anoche vivimos algunas sorpresas, como grandes favoritos que cayeron frente a sus competidores, y también unos coaches que robaron a grandes voces y a otras que no lo son tanto. El caso es que ya ninguno de ellos podrá recuperar a ningún expulsado, porque los cuatro han terminado ya su cupo de dos comodines. Miedo me da.

Malú vivió tres enfrentamientos, de los cuales sólo acerté uno, para mi total desgracia. El primero fue el de Martín Bueno con Érika Gómez. Ambos me parecieron demasiado acelerados, con escaso futuro en el panorama musical. Ninguno me convenció lo suficiente, pero al final ganó él. Pues bueno. La segunda batalla, más desigual, enfrentó a Amynata Sow con Gabriele Serrini. La pasión y el desenfreno de ella, algo chirriante, contra la perfección, dulzura y sencillez de él, todo elegancia y belleza. Malú se deshizo del "deseado", para tristeza de Jesús Vázquez y mía. Aunque Rosario lo robó y se lo quedó para ella. Antonio Orozco también pujó por él, pero no fue suficiente. Si es que anoche mojamos braguitas todos...  La tercera batalla fue la de Janyssha Lyon contra Lydia Lauren. Dos auténticas negras de corazón (y una de apariencia) que derrocharon soul, energía y brutalidad con una interpretación genial de No more tears. Malú acertó quedándose con la negra sabrosona y Bisbal y Orozco pelearon para recuperar a Lydia (antes incluso de que fuese repescada), que decidió irse con el de rizos. Menudo espectáculo.

Antonio Orozco también tuvo tres batallas y, nuevamente, sólo acerté una. Esto es una tragedia griega. Edu Ruiz y Alejandro Udó actuaron primero. Edu Ruiz quedó descafeinado, con una voz tan chillona como desagradable y tan corriente como fácil de olvidar. El segundo derrochó  personalidad, como ya sabemos, pero se olvidó completamente de su primera estrofa. Y lo pagó caro. Menos mal que Bisbal lo repescó. Yo me quería morir. La segunda batalla fue entre Cristina Rueda y Haley Haitz, la choni de barrio contra la pija de chalé. Ganó la primera, sobrada en fuerza, en potencia y en afinación. La rubia quedó tan pésima que sólo logró que Cristina se luciese más. Orozco hizo bien y se quedó a la extriunfita. Grande. Menos grande fue la batalla entre Ainhoa Aguilar y Rocío Rivas. Aquí volvimos a ver la lucha entre el esfuerzo y la mediocridad de la canaria, que lo dio todo pero no fue suficiente contra el talento innato y el torrente de Rocío, que aunque fue superior, no logró transmitir lo que debiese, y quedó fuera.

David Bisbal, por su parte, tuvo una noche tremenda, con tres enfrentamientos y dos repescas. Un poco más y el de Almería elige ahí mismo a su ganador. Una locura. De las tres, y como no podía ser de otra manera, sólo acerté una también. Mi gusto contrasta del todo con el de los coaches, no me cabe duda. Me lo van a poner muy fácil si sólo salvan a dos de mis favoritos al final... La primera batalla enfrentó a Virginia Moss con Susana Ruiz. Dulzura contra torrente. Elegancia contra personalidad. Ganó Susana. Ambas estuvieron geniales, bravo por las dos. Su segunda pelea fue titánica, entre Darío Benítez y Alba Lucía. El argentino lo dio todo, tan profesional y artista que se comió el escenario entero. La extriunfita no se lo puso fácil, y no por la capacidad de su mandíbula, sino porque también tiene voz para parar un tren. Al final ganaron ambos, porque Bisbal se lo quedó a él y Malú la robó a ella. Grande. El último dúo del andaluz fue entre Dina Arriaza y Leyna Sadki. De verdad que no sé qué le veis a la señorita Dina, pero a mí me disgusta profundamente. Anoche no fue ni un notable bajo. La árabe, en cambio, fue diva, diva total. Hasta para agradecer al público, pasando olímpicamente de Jesús Vázquez. Iba vestida cual concursante de Armenia en Eurovisión y se creyó su papel. A mí me encanta. Me alegré de que la robase Antonio Orozco, porque Bisbal se deshizo de ella a traición. Mal.

Rosario Flores sólo tuvo dos batallas, y aquí también acerté una, aumentando un poco mi estadística personal. La cantante tiene claro que se quiere quedar a voces con personalidad, independientemente de su técnica, profesionalidad o apariencia. Sin embargo, en su primera batalla, que enfrentaba a Jorge Moreno contra Xino Gómez, se quedó con el segundo. Ambos fueron muy muy grandes, lo reconozco. Estuvieron sentidos y emotivos, aunque les faltó romper, les faltó implicarse más con la canción, no estar tan comedidos. No lograron hacer llorar a Rosario pese a que la canción era de su hermano. Pero bueno. Nadie repescó a Jorge Moreno y yo me morí de pena. Ese chico es casi perfecto en todo. Lo quiero para mí. Pulsé desde casa hasta que me salieron callos, pero no logré hacer nada. Fatal. La segunda batalla fue entre Gonzalo Alcaín y Cissy Miranda. Sobrios, dulces, preciosos, elegantes... Los dos estuvieron estupendos. Pusieron el nivel muy igualado, y ya todo dependía del gusto personal. Rosario se quedó con él, para mi total alegría, ya que hasta el propio Gonzalo me agradeció mi tuit comentando su actuación.

Y no ha sido el único. Últimamente recibo menciones e interacciones de muchos concursantes de La Voz. A todos les doy las gracias. También a vosotros, por aguantarme todas las noches con tantos tuits comentando el programa y por leerme aquí cada martes. A todos, de verdad, muchas gracias.

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!

martes, 29 de octubre de 2013

#Batallas1, Gala 7 de La Voz



Las Batallas de La Voz ya son una realidad y anoche comenzaron un éxito total de audiencia, tanto en la Gala como en el programa especial posterior. Esta primera noche ya nos ofreció 11 enfrentamientos (de los cuales acerté 6 y me fallaron los otros 5) y otros 3 robos, aunque sólo uno me pareciese correcto. Sobre el escenario, las primeras peleas reales, los primeros dramas y las primeras expulsiones de grandes concursantes que han dicho adiós demasiado pronto.

David Bisbal estará asesorado en esta fase del programa por Cali y el Dandee. Yo me pregunto hasta qué punto serán capaces de asesorar estos dos a alguien… Claro que también me preocupo por qué clase de consejos dará el de Almería a cualquiera de sus voces. Miedo me dan. Por lo pronto, hemos vivido sus primeras 3 batallas. Por un lado se enfrentaron David Velardo y Álex Escribano. Ambos son notables cortitos, y ninguno creo que brillase claramente sobre el otro, aunque me decanté acertadamente por Álex Escribano. Para alegría de medio país, David Velardo fue robado por Antonio Orozco. Pues bien. Bisbal también enfrentó a Tina Riobo y Robert Matchez en uno de los duelos más desiguales de la noche. Claramente ella se lo comió con patatas, porque por muy negra que Robert sea de espíritu, jamás será tan tostado como Riobo. Me alegré de ver a la una dentro y al otro fuera. El último duelo de Bisbal fue entre Estíbaliz Martín y Jordi Galán, los dos líricos. Para mí fue la gran actuación de la noche. Espectacular, profesional, vibrante y muy emotiva, ambos formaron un dúo genial en el que, a mi juicio, ganó la dulzura y sobriedad de Estíbaliz, aunque el coach se decantara por Jordi. Fue un auténtico palo, ella era una de mis favoritas.

Malú, por su parte, vivió otras tres batallas y robó a una voz, ayudada por su asesor, Carlos Vives, ese hombre que Malú guardaba en formol en su casa mientras el resto ya lo dábamos por enterradísimo. Qué cansino y torpe es. Hace buena pareja con Orozco, pero bueno. El primer duelo enfrentó a Cassandra de Rosa y Mandy Santos. La italiana ganó sobrada, mucho más grande y profesional que la rubia teñida, tan falta de tablas como insegura. Malú prefirió a la rubia. Drama personal. Su segunda batalla fue entre Marcos Galindo y Silverio Belmonte, que son como el día y la noche. Como el sol y la luna. Como la ropa chic de Zara y la línea sport. Lo único que los vuelve iguales es lo sobreactuados que son. Y lo mariquitas, pero ése es otro cantar. Ninguno me gusta realmente, pero me quedé con Marcos y fallé. La batalla que sí acerté fue la celebrada entre Luciano Méndez y Marta Pons. Ninguno ganó al otro por demasiados puntos. Ambos me parecieron sosísimos a morir, aunque es cierto que hubo bastante armonía entre ellos. Y eso se agradeció completamente. Al final ganó él. Punto para mí. Y la que ganó fue Trinidad Amador, que luego os hablaré de ella, ya que Malú se la quedó para sí misma, con beso lésbico incluido en la celebración. Menos mal que están en Telecinco…

Antonio Orozco también está en Telecinco, pero por mí se podría ir a Marte. No lo aguanto para nada. Y su asesor, Juan Magán, es el único que a priori me hacía más gracia, aunque tiene un punto de salido mental que no me convence nada. Y hablando de nadas, nada fue lo que entiende Orozco este programa, a juzgar por las canciones que nos ha ofrecido en sus batallas. La Tortura fue la escogida para batallar a Jaume Mas y Andrea Beltrán. La tortura fue la que nos ofreció ella, completamente fuera del tema en todo momento. No entendí nada. Se la cargaron fácil, porque además Jaume supo hacérsela suya (la canción) y nos siguió conquistando a todos. La que conquistó a mucha gente fue Noelia Nowi, que se enfrentó a Nacho Lezcano (lo quiero para mí YA) en una batalla que yo encontré desigual y con un claro vencedor: él. No fue así, y me tocó despedir al chico guapo de sonrisa perfecta y voz preciosa. Qué fatalidad de noche. Además, y como he dicho, Orozco se quedó a David Velardo, del equipo de Bisbal. Horror total.

Rosario Flores pasó de horror a emoción por segundos. Tiene aprendida la lección de la primera edición y, de momento, está decantándose por las voces más personales y las que mejor llegan al público, lo cual me alegra. Anoche, ayudada por Coti, se quedó con Estela Amaya frente a Trinidad Amador (la nueva novia de Malú). El dúo entre flamencas fue apoteósico y me encantó. Me alegré mucho por Estela, tan íntima como genial. También me alegré de su decisión de quedarse con Idoia Bediaga antes de que con Odette Suárez. Aquí también ganó lo personal, único y original frente a la ejecución perfecta y una técnica más trabajada. La actuación también estuvo muy notable, todo hay que decirlo, y ambas eran muy válidas. Como también lo fueron Yoio Cuesta y Sandra Rodrigo, dos cantantes con mucho soul pero que no supieron aprovechar mucho más la oportunidad de la canción, que al final les quedó descafeinada. Ganó la segunda, por “personal”. Pues bien. Rosario, además, robó a Marcos Galindo, el coplero de Malú. Aquí todos ganaban algo.

Ahora que ganar, el que gana siempre soy yo, teniéndoos a vosotros de seguidores por Twitter en mi cuenta personal o por aquí. Eternamente gracias. Nos vemos en la próxima Gala.

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!




martes, 22 de octubre de 2013

#MiraLaVoz, Gala 6 de La Voz


Los equipos de La Voz cierran sus filas y ya se han completado del todo. Anoche vivimos las 10 últimas incorporaciones a los equipos de Antonio Orozco, Rosario Flores, David Bisbal y Malú en una reñidísima noche de audiciones a ciegas que dejó un gran sabor de boca a todos los espectadores, con un nivel bastante más alto del habitual y algunas sorpresas encantadoras de última hora. También vivimos un par de momentos muy vergonzantes, como ya comentaré a continuación. Esta última gala de audiciones dio para mucho...

Nada menos que 5 voces se quedaron fuera del concurso, más todas las que aspirarían a entrar y les dijeron: "Lo sentimos, pero Bisbal ya se ha girado del todo, no hay hueco para nadie más", que debe ser bastante terrible, digo yo. No quiero ni imaginarme cómo debió sentirse la siguiente persona que estaba lista para actuar. El que sí estaba preparado fue Fabio Canu, un cantante italiano de country que se desenvolvió muy bien en el escenario, pero que no consiguió encandilar a ningún coach. Idéntica situación vivió Alonso González, sólo que este no se merecía que nadie se moviese de su sillón por él. Estuvo escaso y falto de todo. Horror. Beatriz Lindo no fue mucho mejor. La vi atropellada, apagada y excesivamente grave. No entendí qué hacía ahí. Tampoco me gustó Rosa de Lima, tan chillona y desfasada como ordinaria. Le faltó saber ubicarse y le sobró todo lo demás. Qué fatalidad. Aunque, para humillación, la de Sandra Calderón, que se quedó en blanco, decidió cantar el estribillo durante una estrofa y, al final, terminó haciendo el mayor de los ridículos jamás visto en un programa musical. De pena. La verdad es que me supo mal por ella, lo tuvo que pasar terriblemente mal.

El que se lo ha pasado bomba, al menos de momento, es Antonio Orozco, que ayer fue el primero en completar su equipo de voces. Rangel me encantó. Es mono, me gustó su voz y, además, estoy convencido de que lo conozco de algo. Tiene potencial para ser muy joven. Ahora sólo falta que lo sepan explotar. Lo mismo me ocurrió con Alejandro Udó, una voz tremenda y con un estilazo genial, aunque al verlo en escena deseo salir corriendo. Es un tanto raro, pero supo conquistarnos a todos. De momento, se ha convertido en uno de mis favoritos. Les deseo toda la suerte del mundo, el equipo de Orozco tiene muy mediocres y muy brillantes. Veremos cómo se las apaña.

Malú fue la segunda en decir: "Se acabó". Ayer sumó un poco de todo, como ya nos tiene acostumbrados. Marta Pons cantó en el Madrid Arena o algo así. La verdad es que tanto dramatismo y tanto vendernos un acontecimiento que debió quedar como anecdótico en su paso por el concurso me pareció fatal. La chica tiene un registro grave muy desafinado, pero parece que convenció bastante. Mucho más me gustó Nora Jiménez, aunque ella quiere que la llamemos Norykko. Esta chica ya está experimentada y ha sido corista de grandes del panorama musical nacional. Me consta que tiene vídeos en YouTube con más de medio millón de visitas. Poco más que añadir. Estuvo genial. Lucirá mucho en este equipo, porque este año el de Malú me ha dejado mucho que desear. Está lleno de ceros y muy deficientes.

Rosario Flores ha sabido dar un giro a su proceso de elección, y ya hemos visto como este año se decanta por algo más que por Jorge González el extriunfito, ex de la Campos y exheterosexual. Anoche se quedó con Ivet Vidal, que no tiene mala pinta, pero su voz es demasiado desagradable para que quiera oírla dos veces seguidas. También cogió a Odette Suárez para su equipo, una diva con mucha personalidad pero que termina algunos versos como Shakira, y eso me da bastante miedo. Por último, la Flores consiguió que se fuese con ella Brigitte Emaga, con muy buena voz, actitud y rollito. Me transmitió mucha energía, muy positiva e interesante. Creo que puede dar mucho juego.

El que no sé muy bien a qué juega es David Bisbal, que anoche siguió dejándome claro por qué me cae tan sumamente mal. Odio que finja que va a darle al botón y que luego sonría. Puede que divierta a los espectadores, pero se lo hace pasar fatal a los familiares. Además, el hecho de que se pase media actuación bailando y levantando brazos puede provocar nervios en el aspirante, que cree en vano que va a girarse para "capturarlo". Y, naturalmente, que esté cantando por encima del concursante o que se ría cuando se equivoca me parece de una falta de educación tremenda. A pesar de todo esto, ayer consiguió blindar a su equipo, pero lo hizo en último lugar. A él se han sumado Paula Espinosa, una valenciana muy guapa, muy apta, muy correcta y muy todo. Podría dar la sorpresa. El que sin duda la dio fue Robert Matchez, un showman que no sé si imitaba a Ángel Garó, a Lina Morgan o a Norma Duval, pero lo suyo no es la música. Me pareció cargante y demodé, pero ahí está. Veremos lo que dura. Bastante más me gustó la extriunfita y todavía Happy Hippo Alba Lucía, que ha crecido bastante y madurado muchísimo como artista. Interpretó con bastante maestría. Veremos si sabe aprovechar esta segunda oportunidad.

Y hablando de segundas, ahora llega la segunda fase. Las batallas. Cada coach tendrá que quedarse con sólo 8 voces. Justo la mitad. Así que vamos a ver enfrentamientos apoteósicos entre concursantes que, además, podrán moverse de un equipo a otro si su cantante lo descarta pero otro quiere que se quede con él. Se avecina tensión, diversión y llanto. Y música, mucha música. Hasta entonces...

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!

martes, 15 de octubre de 2013

#QuieroTuVoz, Gala 5 de La Voz


La quinta gala de La Voz vuelve a proclamarse como lo más visto del día, con una audiencia que arrasa a toda la competencia y unas cifras bastante superiores a las que Telecinco logra hacer de media cada día. Sin embargo, el nivel de los concursantes que vimos de ayer fue algo más bajo que el que nos habían ofrecido hasta ahora, y salvo un par de concursantes, el resto ya están más que olvidados para toda España. Esperemos que la próxima gala, última de las audiciones a ciegas, nos reserve alguna sorpresa.

Los que no sorprendieron fueron los concursantes eliminados. Seis aspirantes a Voz se quedaron en el camino, y sólo uno tenía algunas papeletas de poder hacer algo en el futuro. Raúl Pulido apareció en primer lugar. Un amigo de Antonio Orozco, que no logró que el coach reconociese su estilo. Aún recuerdo cuando Rosario Flores se giró corriendo para conseguir la voz de Emmanuel. En fin. Siempre ha habido clases. Raúl Pulido fue tan tibio que no logró encandilar a nadie, lo mismo que Reme Baldoví, que cantó completamente descontrolada y fuera del tema. Peor aún lo hizo Alexandra Ventura, una jovencísima intérprete que destrozó un tema de Malú, osada ella. ¿A quién se le ocurre cantar el tema de uno de los coaches? Si es que es sufrir a lo tonto...

Tampoco me gustó nada Diogo Augusto, que cogió un berrinche importante al verse perdedor. Estuvo escaso, y la música se lo tragó por completo. Lo mismo le ocurrió a Carla Royo, con una voz demasiado fina para el tema, y que los nervios terminaron por conseguir que se atropellase durante toda la canción. El que estuvo más acertado, pero sin lograr romper y brillar, fue Iago Pico. Una voz bonita, una cara bonita, y una canción bonita. Pero todo fue tan correcto que no traspasó lo que debía. Una auténtica lástima.

La lástima es que los equipos estén ya tan completos, porque soy muy fan de las audiciones a ciegas. La que parece haberse lanzado a capturar a concursantes, como si de Pokémon se tratase, es Malú. Ayer se fueron con ella 3 voces más, por lo que ya suma 14, de 16 que necesita. La primera adquisición fue la de Inma Herrera. Soy muy fan de su voz, aflamencada, rota y muy bonita. Me pareció de lo mejorcito de la noche. No fue el caso de de Martín Bueno, tan karaokero como desfasado. No entendí muy bien qué pretende hacer con este hombre, veremos cuánto le dura. La que sí me gustó mucho fue Lydia Lauren, con una interpretación magistral, digna de una diva de los musicales, que arrasó por todos lados. Ya me he declarado fan total.

Antonio Orozco también tiene a 14 voces en su equipo, que ayer sumó otras 3. Una de ellas es la de Agustín Tirado, con un estilo muy comercial, pero muy dulce y con una voz muy fina. Me gustó bastante. Ahora habrá que ver su evolución, porque tampoco llegó a enamorarme. Bastante más me gustó Noelia Nowi, que fue creciéndose durante toda la canción hasta lucirse por completo. Estas cosas se agradecen, porque, como digo, una sorpresa siempre incita a girarse, aunque sea a última hora. Le puse una de las mejores notas de la noche, y eso que entró al tema fatal. La otra voz de Orozco escogida anoche fue la de Sandra Morales, que cantó El hombre del piano con total maestría, aunque a veces se le escapó. Me gustaron mucho sus matices, su voz rasgada y su poderoso torrente. Una diva total. Espero que siga haciéndolo tan bien.

Rosario Flores suma 13 voces en total, aunque anoche se lanzó a la piscina en varias ocasiones y llegó a lograr que tres concursantes se fuesen con ella. La primera de sus nuevas adquisiciones fue Ana Ortega. Le faltó mucho sentimiento en el escenario, especialmente porque cantaba un baladón como es Can't take my eyes off you y que, además, es una de mis canciones preferidas. La vi sin pena ni gloria, pero pasó. También pasó, esta merecidísima, Cissy Miranda, una diva total que apareció en La Voz como si se fuese a misa, con un vestido rojo de fiesta total. Me resultó profesional, sobria, elegante y muy diva. Consiguió mi nota más alta de la noche. Espero que no defraude en el resto de programa. Y que tampoco lo haga Rosario Flores, claro. El tercero en discordia fue Gonzalo Alcaín, un chico guapo, con una voz muy dandy y con un gran potencial, aunque una pésima elección de la canción. Veremos si sigue en línea ascendente o si se cae en picado en Las Batallas.

El que parece caerse en picado es David Bisbal, que ha pasado de ser el coach adelantado a ser el que menos concursantes tiene en su equipo. Aún así, logra ya 13 voces y en la última gala tendrá que hacerse con otras 3. Este lunes se fue con dos cantantes más. Una de ellas fue Susana Ruiz. No entenderé jamás por qué se giró para verla. Quizá era por si llegaba a escupirle en la distancia. O para hacerle un corte de mangas. Pero el caso es que esta señorita, encantadísima de haberse conocido, destrozó el Halo de Beyonce como quiso. Y yo sólo quise morirme. Bastante más me gustó Alex Escribano, un chico "con voz de chica" que llegó, vio y venció. Fue muy arrollador, pese a que el Maniac se le quedó algo grande. De lo más interesante de la noche. Esperemos más resultados.

Y más resultados aún tendréis el próximo martes, con las últimas Audiciones a Ciegas. Esperemos que nos dejen un buen sabor de boca y que los equipos se completen perfectamente. Yo ya tengo mis teorías para las Batallas y, naturalmente, mis elegidos. Hasta entonces...

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!

viernes, 11 de octubre de 2013

Los gays estarán prohibidos en los países árabes en noviembre


Los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) han anunciado una nueva medida tan homófoba como degradante, asquerosa y vomitiva. Se trata de Bahréin, Kuwait, Catar, Omán, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos. Estos 6 Estados han decidido "realizar pruebas médicas a los viajeros que crean que son homosexuales para impedirles su entrada al país".

Según ha expresado el director de salud pública del Ministerio de Salud de Kuwait, Yousuf Mindkar en una entrevista que recoge el diario británico Daily Mail, "los centros de nuestros países van a tomar medidas más estrictas para detectar a los gays", unas medidas que empezarán a tomarse el próximo 11 de noviembre de 2013, aunque se desconoce de qué se tratará. ¿Un análisis de sangre? ¿Un escáner? ¿La tasa de alcoholemia? ¿Les pondrán una piruleta rosa con plumas por ver si se la comen? ¿Los harán caminar por la cinta andadora con tacones?

Una vez identificadas estas personas (es curioso que, de hecho, nos sigan llamando personas) "tendrán prohibida la entrada a cualquiera de los Estados miembros del CCG", dice Mindkar. En Kuwait, por ejemplo, los actos homosexuales están prohibidos y tienen una pena de cárcel de hasta 10 años. En el resto de países también están prohibidos los actos homosexuales en público, que son considerados delitos.

Me pregunto qué clase de gentuza son esta mierda de dirigentes políticos, qué piensan exactamente del mundo y de sus vidas y por qué continúan respirando y siendo admirados y respetados por el mundo Occidental que sí parece vivir en siglo XXI. Que cualquiera de estos países se atreva a patrocinar, promocionar o vender su imagen en España me parece de una hipocresía incalculable. Que, encima, les riamos las gracias y vayamos de turismo ya es lo más patético de todo. La homosexualidad no se contagia. No se transforma. No es mortal. Y tampoco es un delito.

Un delito es atentar contra las personas por ser diferentes a uno. Un delito es vapulear, denigrar y desprestigiar a un hombre porque ama a otro hombre. Un delito es someter a un "examen médico" de orígenes desconocidos y que no se revelarán a cualquiera del que sospechen o del que les apetezca mofarse. Un delito es aplaudir a cualquiera de estos países. Y un delito es no difundir este tipo de noticias e intentar combatirlas en la medida de lo posible.

FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS.


jueves, 10 de octubre de 2013

Miley Cyrus: "Lamer cosas no es lo único que hago"


Si yo os dijese que hay una participante de Mujeres y Hombres y Viceversa que ha posado desnuda en más de 12 revistas y vídeos, ha afirmado que le encantan las drogas, se ha puesto los dientes de oro y ha decidido refregarse con todo hombre viviente, probablemente pensaríais que es una auténtica fresca. Pero si ahora os digo que esta chica se llama Miley Cyrus, la cosa cambia por completo.

Dice esta cantante que la abuela de un amigo suyo, de 94 años de edad (la abuela, no el amigo) sólo recuerda su actuación de toda la gala de los MTV VMA. Y no es para menos. La joven cantante, que vive en una etapa ininterrumpida de adolescencia trasnochada, ha vuelto a ofrecer declaraciones al respecto de su actuación en los premios y asegura que está encantada de sí misma, aunque eso ya lo sabíamos, y que, aunque la opinión pública diga lo contrario, ella sabe "hacer más cosas que lamer, lamer no es lo único que hago".

Francamente, nos encantaría verlo algún día. Quizá cuando llegue el invierno. Porque no confío en que Miley vaya siempre en ropa interior y mini vestidos, ¿no? Como sea así, va a tener un resfriado perenne del que no podrá salir ni terminando con todas las existencias de Frenadol. La cantante ha vuelto a posar en modo sexy para Fashion Magazine y confiesa estar "feliz" con su nueva imagen: "mis padres están encantados y siempre me apoyan porque tengo éxito.  Saben que lo que hago en el escenario se queda ahí, es sólo mi papel de artista".


Un papel de artista que, a veces, estira hasta llegar a su casa, a un hotel, o de compras. ¿Cuándo termina Miley la diva y empieza Miley la joven estadounidense? ¿Está tan trastornada por su papel de Hannah Montana? Algunos pensarán que vive su propia bipolaridad, cual Jekyll y Mr. Hyde. Otros pensarán que, sencillamente, es genial y única. Como vosotros. ¡Si es que os adoro!

¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!