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jueves, 13 de diciembre de 2012

Predecible Semifinal




La Voz continúa arrasando en su recta final. Anoche, más de 5 millones de espectadores estuvieron pendientes, durante casi cuatro horas, al juicio de los coaches y de la audiencia votante para conocer a los cuatro finalistas del concurso. Al principio de la noche, y sin miedo a equivocarme, ya tuiteé a modo de augurio con los cuatro nombres que saldrían vencedores. Y no fallé ninguno. Después de un mes de ver votar a la audiencia y de cómo los coaches se han ido quitando (no todos) a los rivales fuertes, no había mucho misterio en resolver que Neus Ferri, Paco Arrojo, Iolanda y Angélica acabarían cayendo en la Semifinal para que Maika, Rafa, Pau Piqué y Jorge González pasaran a la Gran Final, que será el miércoles que viene.

De nada le sirvió a Angélica hacer la versión de Rosario Flores (su coach) de “Algo contigo”. Como ya he dicho de ella infinidad de veces, su voz tiene duende, pero carece de torrente y peca de exceso de drama. Al final, todas las canciones terminan pareciendo la misma y eso deriva en un estilo muy limitado que, naturalmente, anoche cayó. A Iolanda tampoco le ayudó mucho el columpio a lo Moulin Rouge que le plantaron para que cantase “Imagine”. La versión fue excesivamente lineal y no dejó que viéramos todos los matices y registros a los que puede llegar esta pequeña hadita mágica. A Paco Arrojo la audiencia ya le tenía muchas ganas. De favorito a odiado (digno de este blog) en tan sólo un mes. Sus sobreactuaciones y ese afán por gritar cual Coral Segovia, sin ton ni son, han favorecido su expulsión. Paco canta bien cuando se mueve por registros graves. Pero cuando cree que ha de lucirse, sube y sube y comienza a gritar. A lo loco. Y termina destrozando los temas. Lo de Neus Ferri, probablemente, sea lo más injusto. No por Maika, sino por no poder disfrutarla en la Final. Es lo malo de que no pasen las cuatro mejores voces sino la (supuestamente) mejor de cada coach. Que si uno de ellos tiene a todo lo mejor del programa, ha de eliminarlo por narices. Una verdadera lástima. Neus lo dio todo. Se defendió como gato panza arriba con uñas y dientes. Y con su voz. Con su portentosa y eléctrica voz. No fui capaz de ponerle un pero anoche y no se lo pondré ahora. Cada semana ha demostrado evolución, arte y muchas tablas. Ya quisieran otros.

Los cuatro concursantes finalistas lo hicieron no sólo con la ayuda del público sino también con la de sus coaches (unos más que otros). Aunque Rosario, Malú y Melendi optaron por “cuadrar” las reparticiones en 51/49% o 52/48%, David Bisbal sí prefirió desmarcarse y dejar claro a quién quería en la final. Apoyó a Rafa con un 63%. Que sumado al 63% que obtuvo de la audiencia, lo catapultó a la Final. Rafa es nuestro heavy del concurso. Pero un heavy especial. A mi gusto, ha ido desinflándose poco a poco en cada actuación. La de anoche, si la hubiese cantado Neus, habría sido una pasada. Pero a Rafa le quedó descafeinada. Ya no grita tanto y su voz es de lo más corriente, cuando canta sin falsetes. Personalmente, no me gustaría verlo de ganador. Tampoco me gustaría ver a Jorge González. Lo suyo no es cantar, es un cante. Se ha salvado gracias a Rosario Flores y, por supuesto, a la audiencia. El 84% lo votó anoche. Pero no hay que olvidar que este chico ya tiene un club de fans y una discografía anterior al programa. No sólo me parece injusto que alguien haya dejado que concurse sino que se le siga premiando y dando oportunidades. Puede que sea guapo. Puede que baile bien. Puede que sea simpático. Pero no es La Voz. No lo es. Anoche cantó sin pena ni gloria. La puesta en escena fue muy grande y él bailó cuatro pasos (principalmente brazos y cadera) cuando ya no tenía que cantar después. Pero no cantó y bailó a la vez, no os engañéis. Ay, me siento frustrado al verlo pasar cada semana.

Bien merecido tendría el puesto de ganador Pau Piqué. Él es la voz masculina del concurso. Sin duda alguna. Decenas de años (qué malo soy) de experiencia profesional como intérprete, doblador y cantante en orquestas le ha dado unas tablas que demuestra cada Gala con maestría. Es temple, elegancia, tesón y vitalidad. Todo un ejemplo a seguir. Pero, quizá, demasiado anclado en un estilo muy particular ¿y demasiado mayor? como para que su disco triunfara lo que se pretende. Pero sería toda una alegría verlo ganador. Eso sí, sus caras y gestos me perturban mucho cuando canta. ¿Por qué lo hace, si cuando habla no le ocurre? La que no es un misterio es Maika. La única mujer de los cuatro, aunque no precisamente la que tenga una voz más aguda, aterciopelada o fina. Maika ha demostrado ser La Voz. Además de que es la más característica, la más potente y la más fuerte de los cuatro, cada semana ha demostrado que no le hace falta nada más. Ni bailar, ni ser especialmente mona, ni súper simpática ni conocida por cuarenta concursos previos. Maika está ahí porque su voz engancha. Porque es una privilegiada. Porque le pone pasión y siente lo que canta. Porque se transforma en el escenario. Porque hace unos directos dignos de estudio. Y porque su primo está muy bueno. Ay, no, perdón. Me he emocionado… Pero sí. Sabéis lo que quiero decir. Así que, por favor, hagamos ganadora a esta mujer. Y pongámosle la guinda a este pedazo de programa que tan enganchados nos ha tenido.

Os ayudo:

GANAR MAIKA al 27450

Podéis votar durante toda la semana. No os cortéis. Que el que corta y cambia soy yo. Nos vemos el jueves que viene, ya con el ganador de La Voz en la mano. Y, si queréis, también podéis seguirme por Twitter, donde comentaré la gala al instante.

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!

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@RobertoSCaudet

jueves, 6 de diciembre de 2012

Eran 16... Ahora son 8




16 concursantes protagonizaron la Gala de anoche, pero sólo 8 se han clasificado para la Semifinal. A efectos, y para lo que estamos acostumbrados (OT), es como si se hubiesen comido ocho galas de sopetón. No es de extrañar, por tanto, que los ocho finalistas no hayan dejado indiferente a nadie y hayan gustado y disgustado a partes iguales… Porque también abandonaron otros ocho y, al que más y al que menos, alguno le molestó especialmente. Los hemos visto superar tantas fases y batallas que ahora nos da pena echarlos. Y, encima, de dos en dos. Por lo tanto, llegados a este punto, cualquier mínimo fallo es imperdonable y cualquier seña de maestría se premia con la salvación. Las escenografías que acompañan a las actuaciones se han vuelto solemnes y los propios concursantes echan toda la carne en el asador.

Rosario Flores y su equipo estrenaron la Gala. Una marica frustrada, un friki, una gitana porno y una transexual. Sus cuatro voces más bien parecen una película de Almodóvar. Jorge fue, de nuevo, el peor con diferencia. Destrozó “Hoy tengo ganas de ti” tanto en los graves como en los agudos, y en varios momentos pareció haberse olvidado de que esto es La Voz y no OT. Yo hasta lo suspendí. Angélica cantó “Alegría de vivir” con ese estilo tan suyo y que tanto nos gusta. Ella es estupenda y le pone muchas ganas, pero está muy limitada y todas las canciones las termina versionando igual. Es una Pitingo afónica. Emmanuel versionó “Your song” con bastante acierto. Su estilo también gusta y disgusta a partes iguales, pero es innegable que es fácil de reconocerlo y, eso, es lo que crea una marca (un producto de los de Risto Mejide). Eso sí, algo de voz le faltó para hacerlo genial. Anabella, mi favorita de los cuatro, cantó “Halo”, temazo donde los haya de Beyonce (pronunciado “Jelou” para Jesús Vázquez, pobre). A mí me fascinó. Esta chica se crece en cada gala y lo da todo y más. Es puro sentimiento y afán de superación. Terminadas las actuaciones, el público –como era de esperar- volvió a decantarse por Jorge González. Y Rosario, que dejó claro que su criterio es ninguno, salvó a Angélica. Dos flamencos – pop para la Semifinal y un favorito del público a la calle.

David Bisbal fue el segundo de los coaches en ver su equipo sobre el escenario. A priori, pensé que sería el más ruinoso; pero la verdad es que el equipo de Bisbal es el que más me gusta, con diferencia. Rafa, el rockero Rafa, el heavy Rafa, cantó “The winner takes it all”. A este ritmo, la semana que viene igual nos versiona “Chas! Y aparezco a tu lado”. Lo hizo mucho mejor que la semana pasada, pero no llegó a parecerme brillante. Podría haber dado mucho más. Paco Arrojo volvió a demostrar tablas con su “I believe I can fly”. Mucho menos sobreactuado que normalmente y con un torrente de voz impresionante, lució como ninguno de los chicos. Yanela se decantó por “Yo viviré”, la versión cubana de “I will survive”. Su actuación fue la de una estrella a la que invitan al programa y tiene sintonía con el público que son sus fans. Dio mucho espectáculo y derrochó simpatía, fuerza y voz. Impresionante. Brequette quizá fue la mejor de los cuatro con su “At last”. Esta mujer demuestra que uno se puede superar en cada gala y que la evolución en un programa es real y posible. Anoche estuvo soberbia, magnífica, bárbara. Para mi sorpresa, la audiencia salvó a Rafa (¿Por encima de Paco Arrojo?) y Bisbal se decantó por Paco Arrojo, de manera que las dos negras sabrosonas ya están fuera. Y esto, muy patriótico, ya puede llamarse “La voz española” sin miedo a equivocarse.

El Team Malú vino en tercer lugar. Un equipo tan variopinto como arrollador. Iolanda fue la peor de los cuatro, con una versión descafeinada y chirriante de “Can’t fight the moonlight”. Mal pronunciada, mal afinada y mal interpretada, ayer no sabemos qué le ocurrió a Iolanda pero no estuvo a la altura. Rebeca se creció mucho cantando “Hero”. Estuvo, sin duda, mucho más soberbia que la semana pasada. Ya sin gritos (que no gorgoritos) e interpretando y actuando con más delicadeza. Igualmente, esta mujer es un potro desbocao’ y me parece demasiado agresiva en el escenario. Nuria fue genial, de sobresaliente. Su “What’s up” estuvo magnífico en todos los sentidos. Una actuación genial, nuevamente. Si bien es cierto que disfruto mucho viéndola, hay algo en ella, no sé qué, que no termina de convencerme y de querer seguir viendo más. Pau Piqué, la única voz masculina de Malú, fue un caballero. Un enorme caballero. Demostrando una vez más que él es lo que se busca en este programa (teóricamente), brilló con “Cheek to cheek”. Temazo mítico donde los haya. Perfecto, sin duda. La audiencia lo salvó a él, para alegría de muchos. Ver llorar a este señor es muy emotivo. Yo lo quiero abrazar a cada instante. Malú se decantó (también para mi alegría) por Iolanda. Y avisó: “me parece lo justo, aunque no ha sido hoy su actuación”. Muy cierto.

Melendi y sus cuatro ángeles fueron los últimos, pero no los menos importantes. De hecho, y por notas en conjunto, terminaron siendo los que más me gustaron. Susanna terminó de conquistarme con “Umbrella”, una versión fantástica de la original. Además, Melendi alertó de que la habían cambiado por completo a mitad de ensayo, lo cual dejó en evidencia todavía más tablas y profesionalidad de Susanna. Una todoterreno que brilló de lo lindo. Paula Rojo apostó por un valor seguro: música country, puesta en escena llamativa y un banjo para acompañarla. “Our song” fue su tema. Estuvo muy correcto. Melendi no paró (como siempre) de decirle que ella es una de las “carreras colaterales”. Vamos, que por él esta chica ya ha hecho demasiado. Y, en parte, no se equivoca. Neus Ferri fue demasiado. “El hombre del piano” fue su canción escogida (la tercera en español que vimos en la gala). Lo hizo brutal. Magistral. Casi perfecta. Interpretación, fuerza, sentimiento, tablas y emoción. Lo tuvo todo. Como Maika, la voz de este concurso. “Still loving you” fue su temazo y, de nuevo, volvió a demostrar que el programa es suyo. Cualquiera diría que esta mujer es la misma que se ve en las entrevistas y en las promos, tan tímida, tan normalita. Se sube al escenario y es una reina leona. Absolutamente impecable. El público la quiso a ella (normal, hubiese sido como para cortarse las venas…) y Melendi, finalmente, clasificó a Neus Ferri, para mi total alegría, porque se lo merece y mucho.

Así las cosas, Neus Ferri, Iolanda, Angélica y Paco Arrojo han pasado a la Semifinal del próximo jueves gracias a sus coaches. Y Jorge González, Maika, Rafa y Pau Piqué lo han hecho por la audiencia (por segunda vez los cuatro). La suerte está echada. Hagan apuestas, lectores míos. Nos vemos el próximo jueves, como siempre. O el próximo miércoles (y el resto de días, naturalmente) a través de mi cuenta en Twitter.

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!

jueves, 29 de noviembre de 2012

Ruimán abandona a Melendi y deja La Voz




Hablar hoy de La Voz implica, indudablemente, hablar de Ruimán y Melendi. Ruimán es ese hombre que ya en las audiciones a ciegas encandiló a muchos por su voz tan apta para los boleros y una actitud en el escenario más de showman que de cantante. Con una fluidez vocal (por no decir que tiene la lengua muy larga) sorprendente, Ruimán siempre dejaba alguna broma o algún buen comentario delante y detrás de sus actuaciones, ahora más miradas con lupa que nunca. El canario se fue con Melendi y juntos emprendieron la ronda de batallas. Ruimán se enfrentó a Miguel Kocina (el de Operación Triunfo y los vídeos del PP). En un duelo más descafeinado que artístico, Melendi y Nek –su asesor- salvaron a Ruimán. Eso sí, con unas palabras que ahora cobran especial relevancia: “teníamos algo pensado ya, pero tras la actuación hemos decidido lo contrario”. Los dos batallantes pudieron sentirse aquí ofendidos. A Kocina le dijeron que lo hizo bastante mal (que fue así) y a Ruimán que tenían pensado echarle ya del concurso.

Pero lo gordo vino anoche. Ruimán cantaba en la segunda gala de directos, enfrentándose aquí a Susanna y Neus Ferri y no sólo a su coach, sino también al público. En su Twitter, poco antes de la gala, Ruimán escribía lo siguiente: “En estos días les voy a regalar un adelanto de mi disco” (desconozco si tienen posibilidad real de grabar y editar un disco por su cuenta mientras están ligados a La Voz...). Y, también: “Qué personas tan maravillosas son los 4 coaches, muy cercanos”. Pasadas las diez y cuarto de la noche, y después de que Susanna estrenase el escenario, Ruimán cantaba “Remolino”. Una vez finalizada su actuación, comenzaba a saludar y a ¿despedirse? del público y de la audiencia. Llegó a felicitarnos la Navidad.  Ya entonces Twitter reventaba con comentarios del tipo: “Y que no se olvide de la Semana Santa”. El propio Bisbal bromeaba diciendo: “Nos ha felicitado hasta San Valentín”. Nada más lejos de la realidad. Ruimán se estaba despidiendo de verdad, por la puerta de atrás, y con menos tacto aún que Sharay Abellán. Jesús Vázquez, en tono jocoso, le preguntaba: “¿Pero qué dices, Ruimán?” y Ruimán afirmaba, tajante y solemne: “He decidido irme del programa. Una retirada a tiempo es mejor que una derrota. No estoy de acuerdo con la dirección del programa ni con mi coach”. Por dos veces, repitió el mensaje, dejando una cara de idiotas, digna de retrato, a Jesús y a los cuatro coaches. Al público del plató y a la audiencia de casa. A todos. “Ya daré las explicaciones que tenga que dar cuando las tenga que dar”. ¿Dónde, Ruimán? ¿Por twitter? ¿Facebook? ¿Rueda de prensa? ¿Comunicado desde La Zarzuela? ¿En un Sálvame Deluxe?

…y Ruimán se fue del concurso, sin despedirse ya de nadie, sin querer decir más nada, sin esperar explicaciones de Melendi ni de nadie, y dejando a sus dos compañeras y contrincantes de gala sin nada ya que hacer. Una, además (Neus Ferri), todavía no había ni cantado. Locura total. Imaginaos cómo tendría el cuerpo la pobre. Al principio, y tras lo ocurrido, todo eran bromas estiradas, ligeras sobreactuaciones de felicidad y algo de nervios y tensión. Luego la cosa ya fue relajándose. Hasta que, al final, Jesús confirmó que, tras el abandono repentino (aunque aparentemente predeterminado) de Ruimán, tanto Neus Ferri como Susanna seguirían en el concurso. Casualidades de la vida, Ruimán había sido el más votado por el público para salvarse. Aunque a mí me pareció el peor de los tres con diferencia. Pero ni comentaré su actuación, que bastante le he dedicado ya. No se dignó a cantar con su coach y sus compañeras y no volvió a subir al escenario ni siquiera para excusarse y recobrar un mínimo de dignidad. Pues nada, ahí se queda. Por cierto, ¿os habéis percatado de que no he dicho nada acerca de su ceguera? Porque no hace falta. Anoche los chistes que le hacían por su nefasta actitud incluían todos la invidencia del concursante. Terrible.

Como decía, Ruimán no era la única voz del equipo de Melendi. También cantaron Neus Ferri y Susanna. Neus interpretó (tras el follón) “Total eclipse of the heart”. A mí me dejó boquiabierto. Es totalmente su estilo y cantó con muchísima fuerza. Le planté un enorme 9,5. Susanna, en cambio, estuvo bastante más descafeinada que de normal. Cantó “En ausencia de ti”. En los registros graves ni la entendía, y en los agudos tampoco estuvo soberbia. Va a tener que mejorar mucho más para seguirle el ritmo a sus compañeros…

El equipo de Malú vino después. Iolanda, Efrén y Rebeca. Iolanda estuvo de sobresaliente. Únicamente acompañada de un piano y con unos giros de voz impresionantes, cantó “On my own”. Todo sentimiento, fuerza y melodía. Esta chica me conquista un poquito más en cada actuación. Lo de anoche fue ya brutal. Efrén interpretó “Aquello que me diste”. Lo que más me gustó de la actuación fue ver a su madre bailar el baile del pañuelo de Leonardo Dantés desde las gradas, mientras vocalizaba una canción que, claramente, no se sabía. Lo que son las madres. Fantástica. Rebeca vino la última. Se quedó en blanco, se desgallitó y le pudimos ver el intestino grueso cada una de las veces que gritó un agudo.  Si no sabes cantar “Adagio”, bonita, no te metas. Pero no intentes lucirte porque, para mí, la cagó del todo. Las tres voces cantaron “Ahora tú” con Malú. Francamente bien. La audiencia se decantó por Iolanda y la coach por Rebeca. Efrén ya no está en el programa para mi alegría.

David Bisbal fue el tercero en ver desfilar a su equipo. Rafa, Brequette y Nieves fueron los elegidos.  El heavy se lanzó con “It’s the final countdown”. Se lanzó a una piscina sin agua, he querido decir. La actuación iba perfecta hasta que, nadie sabe por qué, hubo un verso en un grave muy grave. Completamente descolocado y que dejó a los coaches mirándose entre ellos. Desde entonces y hasta el final de la actuación, dio la sensación de que Rafa estaba improvisando, saliéndose de lo establecido en los ensayos, y perdiendo el control del tema. Horror. Brequette demostró toda su garra interpretando “Love on top”. Adoro la actitud y el carisma de esta mujer cada vez que sube a un escenario. Se crece muchísimo. Lo da todo y se vende genial. Maravillosa. Nieves volvió a cantar por Pablo Alborán. “Tanto” fue su canción escogida. Lo hizo bien, muy bien, pero tampoco es un tema con el que lucirse mucho, la verdad. La encontré muy “sin más”, para lo que es esta señora. Luego, los tres cantaron con su coach. “Silencio”. Qué lástima. Me hubiera encantado ver a Brequette y Rafa interpretar el “Ave María”. Como era de esperar, la audiencia salvó a Rafa. Y Bisbal a Brequette. Nieves ya no está en nuestro concurso. Nos estamos quedando sin estilo español puro, cuidado.

El equipo de Rosario se reservó para el final. Y qué equipazo. Me costó mucho decidirme entre ellos tres, la verdad. Fueron, en conjunto, los más grandes de la noche. Emmanuel, Anael y Angélica. Anael interpretó una de mis canciones preferidas. “What a feeling”, BSO de Flashdance. No lo hizo perfecto, porque la canción requiere más garra y menos pijismo, pero estuvo muy estupenda. Anael tiene ya bastantes tablas para solventar problemas; aunque la canción la escogió ella misma, bien podría haberse decantado por otra. Angélica estuvo aún más fantástica. Interpretó “Piensa en mí” y se la llevó totalmente a su estilo. El problema es que ya lo tenemos muy visto y, quizá, los haya que se estén cansando de tanta limitación vocal y artística. A mí, que me fascina, me gustó muchísimo. Le planté un 9,2 y fue una de mis preferidas de la noche. Eso sí, con permiso de Emmanuel que, anoche fue “la estrella invitada”, como dijo Melendi de su Maika la semana pasada. Madre de Dios, de mi vida, de mi corazón y de mi todo. Qué actuación la de este señor. Qué sentimiento. Qué profesionalidad. Qué soberbio y qué francés. Fue TODO. Anoche fue LA actuación de Emmanuel y mucho ha de lucirse en otra para superarse. “Ne me quitte pas” no es nada sencilla, pero es que él aún la complicó más y se lució por todos lados. Normal que el público lo salvara luego. Como para no hacerlo. Rosario, que cantó “No dudaría” con sus tres voces, se terminó decantando por Angélica (obviedad máxima), de manera que Anael ya nos ha dicho adiós. Le deseo muchísima suerte en Finlandia, en Eurovisión y en todos lados. A esta chica le falta crecerse más en un escenario, pisar fuerte y creérselo. Pero es una grande.

Y los que, sin duda, sois grandes, sois vosotros. Muchas gracias por llegar hasta aquí, por leerme y por seguirme en Twitter, que anochefue ya tremendo. Nos vemos el jueves que viene. El miércoles desde Twitter, como ya sabéis, comentando al minuto cada actuación.

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!

jueves, 20 de septiembre de 2012

El Quinto Coach




Anoche se estrenó La Voz en Telecinco, un concurso que ha cosechado éxitos a nivel mundial y que cuenta con jurados inmejorables de la talla de Christina Aguilera o Adam Levine. España se merecía su propia versión del talent show y la primera Gala ha resultado ser el programa más visto del verano, y con diferencia. Pero, ¿cuál es la clave de tantos aplausos? ¿De verdad se los merece? ¿Quiénes son los concursantes seleccionados y quiénes sus coaches (o jurado-asistentes)?

Sin duda, una de las grandes bazas del concurso es su propia mecánica. Ese morbo de ver a cuatro jurados de espaldas a los concursantes, escuchando y sintiendo sus voces pero sin verlos, sin saber cómo son, cómo se venden, si bailan, si se mueven bien o si por el contrario se hacen pequeñitos en el escenario. Estos cuatro jurados son a la vez los profesores-asistentes de los concursantes, por lo que a veces han de pelearse entre ellos (no literalmente, creo) para que los cantantes en proyecto los escojan como coach.

Pero, cuidado, porque esta primera fase del concurso corre un riesgo que, anoche, ya quedó más que patente. Bisbal, Malú, Rosario y Melendi pueden acaparar más vídeos de los que deberían, y el público puede centrarse más en sus reacciones que en los cantantes que concursan y que, teóricamente, son el centro y la meta de este programa. También Telecinco cometió anoche otro gran fallo. La Gala no fue dinámica para nada. La mecánica para presentar a cada concursante fue la misma. Y los momentos de felicidad o angustia de sus familiares ocuparon demasiado tiempo, teniendo en cuenta que sólo cantan minuto y medio de canción en el escenario. Pido más ritmo, menos vídeos y más canción.

El último error que quiero resaltar viene por parte de los propios concursantes. A la hora de escoger su canción, todos pensaron en lo mismo: lucirse con un medio tiempo o una balada para que los coaches los cogieran por sus grandes aptitudes y sus voces inimitables. Pero, ojo, tanta semibalada termina aburriendo. Al final crees que todos han cantado la misma canción y termina siendo un casting descafeinado y sin mucho valor. Como el jurado está de espaldas, se obviaron los temas rítmicos, los que se bailan, los que te hacen moverte por todo el escenario. ¿Qué más da, si no te pueden ver? Alerta con eso, porque el público, desde casa, lo vemos todo…

Mis queridos lectores, después de infinitas crónicas sobre Gran Hermano, Operación Triunfo y Eurovisión, llego de nuevo autoproclamado como El Quinto Coach. Vamos a repasar un poquito la Gala de Estreno y a darles un pequeño repaso a todos… ¡Bienvenidos!

Malú es una de esos cuatro coach. Esta cantante, descubierta a los 15 años, es una de las mejores voces femeninas que tenemos en España. Completamente personal y desgarradora, sus temas son éxitos rotundos casi incluso antes de salir al mercado. Quizá por ello anoche no se giraba tanto como sus compañeros. Dudaba, se lo pensaba y hasta comentaba con Rosario (con la que comparte un buen rollo tremendo) o Melendi, que en más de una ocasión le echó un pequeño rapapolvo por no darle al botón para elegir al cantante para su grupo. Y de todas las veces que se giró, sólo una concursante decidió irse con ella. Vista desde fuera, Malú inspira seriedad, rectitud y excesiva corrección. Vamos, que te imaginas con ella de coach y es un auténtico pavor y sufrimiento.

Esta concursante que decidió irse con Malú fue Rebeca. Otra cantante con voz desgarrada que debe de pensarse mucho lo de seguir poniéndola ronca, antes de destrozársela por completo. Una diva mundial de su pueblo que finge tener 25 años aunque aparenta más de 40. Choni de la cabeza a los pies pero inmejorable en un escenario. Eligió una de mis canciones preferidas: “Run to you”, una de esas canciones con las que brilló Whitney Houston. Veremos cómo sigue esta mujer.

Rosario Flores también forma parte del concurso como coach. Probablemente sea la más profesional y la que más en serio se toma su papel. Anoche se mostró seria y dubitativa. Ella tiene claro que ha de formar a un cantante para darle una carrera musical, no un cheque para que se compre un apartamento en Benidorm. Por ello eligió siempre a futuras voces que pudieran moldearse y que tuvieran duende, como dice ella. Abraham es uno de sus seleccionados, aunque fue él quien la quiso a ella. Cantó "Hallelujah", la última canción que yo me planteo para acudir a un casting. Por difícil y demasiado melodiosa. Sin embargo el chico se lució, aunque tampoco especialmente. Yo no me hubiera girado. Si el chico es capaz de hacer lírica, que sea bienvenido, pero su voz me parece de lo más corriente.

También se quedó Rosario con Angélica, cuyo nombre artístico es “La Tremen”. Dios sabe que un mote así sólo está reservado para travestis y actrices porno que también sean travestis. Su voz rota me impresionó pero su actuación tampoco fue del otro mundo. Eso sí, se notaba que sentía lo que cantaba. Y eso se agradece siempre. El trío de cantantes de Rosario hasta la fecha lo forma la versión mejorada de Pitingo, Juan Carlos, que anoche no se supo muy bien si cantaba en inglés, en flamenco, estaba haciendo soul, jazz, funky o una parodia de sí mismo. Tiene mucho poder vocal y una gran base de registros graves que le ayudará con muchos temas. Pero, personalmente, me da algo de miedo. Y estoy casi convencido de que no compraría un single suyo ni aunque fuese a dúo con Leticia Sabater.

David Bisbal es el tercero de los coaches. No necesita mayor carta de presentación que el hecho de repetir su nombre: David Bisbal. Quedó segundo en la primera edición de Operación Triunfo y, quizá por ello, me esperaba de él mayor humildad y empatía para con los concursantes. Pero no. El señor de los rizos perfectos gracias a Giorgi me resultó altanero, divo hasta cansar y sobreactuado a niveles de Antonio Resines. Sus caras cuando estaba girado decían todo lo contrario que cuando se volvía a los concursantes. Imagino que se piensa que luego esos vídeos no se ven en casa. Su exceso o, mejor dicho, sus excesos de “guayismo” y de simpatía campechana van a hacer que sus seleccionados terminen hartos de él.

Bisbal cogió a Mara, una tinerfeña cuyas pestañas naturales me dejaron sin palabras. Un ejemplo de sutileza y elegancia que sólo consiguió un aprobado raspado. Su voz está demasiado acostumbrada a las orquestas y eso se nota. Al final, todas cantan con el mismo timbre. Es como si la orquesta las neutralizara a todas las cantantes por igual. No me transmitió nada y el tema que escogió no estaba a su altura. Pero bien, siempre se necesitan concursantes de relleno. Y su otra concursante fue Virginia, una enfermera con un estilazo propio para triunfar donde se lo proponga. Tiene carácter y mucho carisma, y se llevó a “La flaca” a su terreno para arrasar en el escenario. Bien por ella.

El que no necesita suerte, sino un equipo más grande, es Melendi. Anoche se giraba hasta cuando alguien del público tosía. ¡Qué barbaridad! Ya tiene a cinco concursantes (todo mujeres), lo que supone un tercio de su equipo completado. Hablo en nombre de todos los que pensábamos que Melendi era un tipejo insoportable y cansino: este chico es un puto crack. A mí me ha conquistado del todo y me parece de lo más natural y fresco. Se necesita alguien así para este tipo de concursos. De momento, Melendi es el que más cantantes ha sumado en su poder. A saber, tiene a Neus, una conocida de Soledad Jiménez que tiene ciertos aires a Céline Dion, pero mucho más rockera. También está con él Mercedes, una abuelita peluquera que, además, es fan del cantante desde hace años. Sin duda dará juego porque es encantadora y tiene tablas. Pero un estilo que quizá no sea el más adecuado para el panorama musical actual. Maika es otra de sus cantantes. Su voz es la de un hombre, y eso nos encantó a todos. Para empezar, porque la diferencia, ella ya tiene marca. También porque es una voz igualmente válida y muy correcta. Y además es que su directo fue impresionante y de los más afinados. Parecía una versión de estudio. Genial.

La artistaza que se llevó Melendi (Bisbal decía que tenía muchas carencias...) fue Mirela. Los eurofans la conocemos de lejos ya. Intentó representarnos en Eurojunior el mismo año que María Isabel, la del “Antes muerta que sencilla”. También quedó segunda el año del “I love you mi vida”, con su tema “La reina de la noche”. A mí me encanta de siempre y espero que se luzca más que anoche. Tiene un vozarrón y muchas tablas, pero nunca ha sabido escoger muy bien las canciones con las que presentarse. Suerte, guapísima.

Y me dejo para el final a la que más me gustó de todos. Paula Rojo. A ella le doy el honor de tener nombre y apellido que para eso se lo ha cambiado expresamente para su vida artística. Paula es una niñita dulce, carismática y de lo más comercial que, además, ha compuesto un tema precioso para su hermano pequeño y que cantó en directo y a capella dejándonos a todos boquiabiertos. Su arma principal es su dulzura y su voz tan personal como atrayente. Y su ukelele. Alguien capaz de tocar y querer un ukelele lo tiene todo ganado. Y punto.

Por el camino quedaron otros tantos cantantes, algunos con mejor perder que otros, que miraban a los cuatro coaches con la misma cara que mira Angela Merkel a España cuando sube la prima de riesgo. Eché de menos más drama. Que alguno de los concursantes cantara una canción en el casting de alguno de los coaches. Que ninguno fuera muy muy friki. Que no llevase nadie una estampita del Ecce Homo. Que Melendi no se fumara un porro o Bisbal no dijera que alguien era “increíble”. En fin. Destaco también que salvo Paula y Maika, ninguno me llama especialmente la atención. Y que tampoco hay bellezones ni musculitos ni súper asiliconadas. También que Tina, Charo, Borja, Rocío y Yago ya están fuera del concurso. Y no creo que nos perdamos nada de ninguno de ellos. Los que no os podéis perder mis próximas crónicas sois vosotros. Como siempre (y a menos que cambien de día el programa), cada jueves aquí. En el blog oficial del nada oficial Quinto Coach. Gracias, bienvenidos y…

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!