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lunes, 30 de septiembre de 2013

Cher: "Yo no odio a Madonna, sólo pienso que es una zorra"


Hubo una época en la que las estrellas, cuando presentaban un nuevo disco, las revistas y diarios de todo el mundo se peleaban por hacerle una entrevista, por tenerla en su portada, por recibir una respuesta exclusiva con la que poder lanzar el titular que más audiencia tuviese. Sin embargo, hoy en día, algunas estrellas venidas a menos tienen que terminar provocando ellas mismas esos titulares para poder llamar la atención de alguna manera y que su disco se compre antes de que llegue a la Serie B del Lidl por 3 euros.

Esto es, básicamente, lo que está haciendo Cher, la diva sexagenaria nacida en California y con tantos discos como películas. La artista respondió en Reddit (una plataforma / red social) una serie de preguntas de sus fans. Y decidió darlo todo ante la pregunta de si todavía odia a Madonna: "Yo no la odio, ahora mismo no. En realidad nunca la he odiado",  dice Cher. Pero, eso sí, matiza deprisa: "Yo sólo pensaba que era una zorra". Y se queda tan ancha.

"No me gusta todo lo que hace, pero siempre veía lo que se iba a llevar antes que nadie. Pero no, estoy bien con ella". Pues menos mal. Con amigas como Cher, casi vale la pena estar sola en casa comiendo una tarrina de helado a lo Bridget Jones.


Pero, tranquilos, porque no sólo contraataca a Madonna. Qué va. Ya que se pone a lanzar fuego, lo hace a discreción. "Tendría que haber mandado a tomar por culo a mi discográfica", dice la californiana. "No me presentaron material en 11 años. Ni siquiera sé si haré una gran gira o si no la haré". Desde luego, tal y como se comporta, más les valdrá que se pasee un poco y le dé el aire que, con un poco de suerte, le llega hasta el cerebro.

¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!

lunes, 20 de diciembre de 2010

Shakira, la prima choni de Sosana


Hablemos hoy de una gitana. Una gitana loca. Una gitana loca y loba. Una gitana loca, loba y con los pies descalzos. Bien podría ser Remedios Amaya, la mítica eurovisiva del “Quién maneja mi barca, pero su nombre es Isabel Mebarak Ripoll, y nació en Barranquilla, Colombia, hace algo más de treinta años. Su primer nombre es el que la ha hecho internacionalmente conocida: Shakira. Ha ganado 5 premios Billboard de la Música, 14 premios Billboard de la Música Latina, 18 premios MTV, 10 premios Grammy, 5 premios NRJ de la Música Francesa, 13 premios Lo Nuestro, 5 premios Los 40 Principales, 10 premios OYE!, y otros –atención- 118 premios más. Hoy se lleva el más importante de todos: El Premio del Odio a la Cantante del Año.

Shakira empezó en 1996 vendiendo discos por todo el mundo y, desde siempre, se ha caracterizado por sus bailes sensuales, sus coreografías muy latinas y unas canciones con estribillos muy pegadizos. ¿Y por qué más? Por su diminutez, pelo al viento, y poco pecho. ¿Quién recuerda a Shakira por su voz? Nadie. En realidad poco importaría si no tuviera voz. Es lo último en que uno se fija cuando escucha sus canciones, por increíble que parezca.

Y es que, todo sea dicho, todavía no se ha comprobado que Shakira cante sus canciones. No porque no sea su voz, sino porque se sigue investigando si lo que hace es cantar. Sus orgasmos continuados y gemidos a lo modelo anuncio del Herbal Essence pasada de canela y otros afrodisíacos una noche de luna llena….. eeesos gemidos no son, precisamente, música para nuestros oídos. La voz de Shakira es lo más parecido a ese ruido molesto del módem de los años 90. Al menos aquel sonido estridente no invitaba al suicidio con sus canciones. Él nos ofrecía Internet.

Porque el misterio de Shakira es que cante en inglés o en español, parece pronunciar palabras en mauritano, mongol o, quién sabe, algún idioma secreto del FBI de Saturno. Todos hemos cantado el Waka Waka, o por lo menos lo hemos intentado. ¿Alguno de vosotros sabría decirme qué dice antes de “porque esto es África”? Desde la Interpol me han asegurado que está intentando traducir el último discurso de Manuel Fraga, en Hollywood confirman que habla pársel como Harry Potter, y filtraciones de WikiLeaks apuntan a que Shakira está comunicándose en el idioma de La Duquesa de Alba y que en realidad dice: “me equivoqué en el videoclip de La Tortura, yo quería refregarme con Fran Rivera”. Como tonta.

El caso es que la letra dice algo como: “Tsamina mina zangalewa”. Alguien debería haberle dicho a Shakira que no se debe cantar mientras se comen polvorones, que luego toca poner la letra sobre la marcha, y pasan cosas como ésta. Claro, que el famoso Waka Waka no es un ejemplo aislado en las canciones de la colombiana. ¿Habéis escuchado la canción de Loca? ¿Qué se supone que dice durante todo el primer minuto? Esta mujer debería probar a cerrar un poco más las piernas, y abrir un poco más la boca… para vocalizar, digo. Os escribo los primeros versos de Loca que he logrado encontrar y parece ser la “traducción Shakira-Español” oficial: “El está por mí y por ti borró. Eso que tu tienes tó y yo ni un Kikí”. Lo único que entendible es que la Shakira le ha robado el novio a otra chunga, pero que todavía no han consumado…

Poco importa, Shakira no triunfa por sus letras. No conozco a ningún fan de Shakira que se sepa sus letras. Con el estribillo, mover las tetas y medir medio metro se tiene suficiente. Como veis, Shakira es, en realidad, la prima choni de Sosana. Hasta tiene achonizado el nombre, ¿qué es eso de Shakira? La versión reshulona-flamenca-aros-de-oro-arriquitáun de Chaquira, que es como en verdad se escribe el nombre. Probad sino en Word. Choni, choni. Lo que yo os diga. Hasta el Ayuntamiento de Barcelona la multó este verano por haberla liado parda para montar un videoclip.

El caso es que nuestra amiga Chaquira, además de no saber cantar y no saber vocalizar, se hace llamar a sí misma loba, loca… ¿Su próximo single será “La Perraca”? Ya me imagino el videoclip. Absolutamente desfasado, como todos. Y lo peor de todo es que ella empezó con canciones que contenían más de dos frases, pero su música (jajajajajaja, he dicho música) ha degenerado en una espiral de gritos ahogados con bailes de putilla del Copacabana mezclados con singles traducidos de los que rechaza mi amiga Guarronna. Madonna para el resto del mundo, por si no os acordáis.

Este año, en cambio, nos está felicitando la Navidad, en plan modosita, gracias a Freixenet. Encorsetada en un bikini dorado (cómo no) y una falda tejida a base de los restos del pan de oro que utilizaban en Art Attack, Shakira la reshulona nos anuncia orgullosa que ya estamos en Navidades y que nos emborrachemos un poco, que igual así entendemos sus letras. Vosotros probad y ya me contaréis. Eso sí, no me conduzcáis luego.

Perdonad nuevamente el retraso del domingo. Nos vemos el miércoles con un nuevo artículo de política internacional. Hasta entonces:

AHÍ OS DEJO, MADRID.
¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!

Roberto S. Caudet

domingo, 10 de octubre de 2010

¿Libérate? ¡Retírate!


A veces uno se pregunta por su pasado y, generalmente, además de recuerdos e imágenes, también le vienen a la mente música. Mucha música. Yo he pasado mi vida pegado a cedés, a radios, a cassettes… Y, por supuesto, he sido de los que decían que el Top Manta era caca, que Emule era lo peor del mundo, y que siempre se compraba los discos recién sacaditos del horno. En Carrefour que eran más baratos, o en el Corti, que de normal regalaban póster de los artistas… He sido muy muy fan de varias cantantes (siempre mujeres, aprecio más sus voces) y hoy, una de ellas es la protagonista del artículo. ¿Su nombre? Natalia Rodríguez Gallego. Natalia, sin más.

Natalia Rodríguez nació en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) el 11 de diciembre de 1982. Con tan sólo 18 años logró ser una de las primeras 16 participantes del exitoso Operación Triunfo 2001 en TVE. Fue expulsada en su tercera nominación en una votación muy ajustada y, pese a ello, fue la primera en editar un disco en solitario de todos cuantos pisaron el plató de Carlos Lozano. Así, en 2002 salía al mercado “No soy un ángel”, un disco que arrasó en ventas y que la situó como una de las triunfitas con más éxito del concurso. A este disco le siguieron “Besa mi piel” y “Natalia”, gracias a los cuales la triunfita empezaba a afianzarse en el mercado pop español.

Pese a su imagen sensual –a veces grotesca-, Natalia fue llamada para presentar el programa infantil de antena 3, “Megatrix”. También acabaría co-presentando (a lo Belén Esteban) el “Grand Prix” para la Forta –la cadena de televisiones públicas autonómicas- junto a Bertín Osborne. En 2006 lanzó al mercado su mejor disco, para mí, por supuesto, titulado “Nada es lo que crees”. Entre tantas canciones, “Loco por mí” y “No fui yo” (la versión española de “Let’s get wild”, de Helena Paparizou) fueron las elegidas para seguir avanzando en su carrera. Pequeño tropiezo tendría la gaditana un año después, con su disco “Radikal”. El disco, que se vendía como rebelde, sonaba a un intento desfasado por parecer otra, aunque todos sus ingredientes sonaban a ya escuchados. Un orinal adornaba las fotos de su promoción y una K en el título que ya inventó Nuria Fergó con su “Paketenteres”.

Después de un par de años en silencio, ahora renace con su último single, “Libérate”. El videoclip oficial, junto al rapero Young J., ya se puede ver en internet como el más votado en Los 40 Principales. El videoclip es un “más de lo mismo”, aderezado con una salsa vinagreta muy explosiva que le da un sabor especialmente amargo. Natalia intenta vender –para variar- una imagen de ella que se escape del tópico “rubia sexy – Lolita”. Sin embargo, en su campaña de marketing está vestida con plumas negras, melena al viento y escasos centímetros de ropa que dejan al aire hasta casi su sexo. La imagen resulta tan grotesca y poligonera que no sería extraño que uno de los temas que compongan su trabajo esté a dúo con Rebeca, la del “Duro de pelar”.




El video, como digo, no puede empezar peor: un rapero nos va mostrando a seis bailarinas disfrazadas de La Mala Rodríguez, a su vez disfrazada de Edurne, intentando ésta imitar a Beyoncé. Postizos muy cutres en el pelo con un flequillo recto que dejó de llevarse, al menos en mi ciudad, hace dos años. Natalia, igualmente encorsetada, empieza a sugerirnos unos movimientos que son la versión lenta, a lo Carros de fuego, de los pasos de Shakira. La letra de la cantante no mejora la situación: “Se piensan que fui yo una muñeca que no sentí, que no sufrí el dolor”. “Pero el pasado encallado está, de frente seguiré”. Ay, Natalia, que esas frases son las que dices siempre en todos tus singles. Ya no cuelan, cari. Y menos con esos modelitos.

Cuando parece que no puede empeorar, llega otro momentazo: “Oh-oh-oh-oh-oh, escucha tus latidos, oh-oh-oh-oh-oh, dirige tu camino”. ZAS. Cambio de música, de estilo y de estrofa acaban de matar la poca dignidad que se respiraba en el videoclip. Natalia intenta revivir su “oh-oh, yo no sé nada de ti, oh-oh, dime qué buscas de mí”. Parece que la rubia se ha enterado (imagino que se lo ha chivado la Gaga) de que no hace falta una buena letra para triunfar. Y le habrá dicho también que cuando una no sepa qué incluir en su tema para sumar tiempo, que meta sílabas sin más para que parezca que hay más texto. Fatal. Pero es que además el cuerpo de baile no ayuda.

Las bailarinas menean sus piernas celulíticas mientras pegan saltitos y se distraen jugando al limbo, todo ya muy visto en los videoclips de Lady Gaga, a su vez ya visto en otros de los años 70. Lo único raro es que los aracos que lleva Natalia, que también son sus pulseras, no terminen en alguno de sus ojos mientras, después de los “oh-oh-ohdiga “cara de brisca”, que lo de póker ya sería demasiado. Lo peor llega después. El estribillo. El estribillo que vuelven a ser dos frases repetidas y muy comerciales en plan “sé tu mismo”, que siempre vende muy bien. Y más “oh-oh-oh”… Uno empieza a pensar que las bailarinas son, en realidad, los siete enanitos de Blancanieves. Pues Natalia podría haber interpretado a Mudito… para lo que hace…

La segunda parte del videoclip es una repetición insulsa de la primera parte del mismo. Natalia y las seis Rapunzel van desfasadas intentando seguir los pasos de “Single ladies, de Beyoncé, delante del típico chroma para poder tener un fondo blanco, uno negro y hasta el rojo de los momentos solista de Natalia que, de vez en cuando, aparece con unos flashes en sus pulseras (“Me encanta el oro”, que diría Inma-GH) en plan Embrujadas. Imagino que lo que se han ahorrado en tela y guionistas se lo han gastado en alguien que sepa manejar el PhotoShop. Muy bien.

Todo parece indicar que el único momento interesante del videoclip será, si es que ocurre, cuando se le salga alguno de sus pechos a la cantante, o a las bailarinas. Y que lo diga yo, manda huevos. Pero no, a partir del segundo minuto quince, la cantante decide fingir que se da el lote con dos de sus bailarinas mientras sigue cantando que seamos nosotros mismos y no finjamos. ¿Acaso le han contagiado, todos sus fans gayers, algo de lesbianismo a Natalia? ¡Claro que no! Ella sigue siendo heterosexual, pero jugar a la ambigüedad siempre vende más. Lo raro es que no haya llamado a Madonna para el beso.

En cualquier caso, las dotes de actriz oscarizada vienen justo después. El momentazo espectacular que bien puede valerle un Goya -¡o dos!- a Natalia es en el que actúa -¿interactúa?- con el rapero. Es el acabose. Aparece ahí la pobre Tali (así es como la llama(mos)n sus fans) disfrazada de sus coristas, perreando a lo guarra, guarrísima, mega guarra, con un rapero calvito que bien podrían haberlo sacado de algún programa playero de Callejeros. Sin embargo y a diferencia de los videos-reggaeton, Natalia no llega a refregarse mucho. Prefiere reservarse para la guerra en el barro dorado que llega después.

Natalia, que ya ha hecho de azafata, de madrina, de publicista, modelo, cantante, presentadora y actriz, ahora quiere venderse también como Burbuja Freixenet, y lo intenta dándose un baño que ya quisiera para sí la protagonista de “J’adoooooore”. Aunque con el poco oro líquido que se ve, algo me dice que la piscina la han rellenado fundiendo las pulseras de sus brazos al acabar el montaje. Qué lástima. Como no podía ser de otra manera, la canción termina con más OH. Un espectáculo lamentable el que nos ofrece en esta ocasión Natalia, que dentro de diez años, a sus cuarenta, seguirá diciendo que no es una niñata malota mientras busca pretendientes en Mujeres y Hombres y Viceversa Oro. Que ya sabemos que le gusta.

Hoy, mi Odio va dedicado a todos los que hayan participado en el montaje del videoclip, a los que han formado el vestuario, la peluquería, los decorados… A los que han tenido la genial idea de destrozar a una Natalia que en directo demuestra lo buena artista que es y lo simpática y dulce con sus fans. Odio también a Natalia, por dejarse de esa manera, ya que yo creo que una vez se separa de su discográfica y se replantea la carrera, podría haber dado mucho más que este descafeinado “Libérate”. Mucha suerte para ella, pero hoy recae en su trenza rubia platino todo mi Odio. A los demás, nos vemos el martes.

¡Feliz Día del Odio!

martes, 10 de agosto de 2010

Gaga hace sus canciones con una sola frase



Estefanía Juana Angelina Germanotta nació el 28 de marzo de 1986 en Nueva York. Es, según asegura la Wikipedia, cantante, compositora, bailarina y teclista. Lo investigaré. Hace dos años y por motivos que desconozco absolutamente, nuestra querida Estefanía Juana se convirtió en Lady Gaga. No sabría decir cuál de los dos me complace más. Poco importa, el caso es que ella es mi odiada de hoy.

Según me cuentan, Estefanía Juana ha vendido 15 millones de álbumesa mí sí se me ha quedado cara de Póker- y cuenta con, o eso me dicen, ciento ochenta y seis (186) nominaciones a premios musicales y ha ganado 84 de ellos, casi la mitad. Llegados a este punto, uno podría plantearse si dejarla a un ladito y odiar cosas con menos éxito, pero si me atreví con Guarronna… Estefanía Juana no va a ser menos.

Mi Odio por Gaga no viene de muy lejos, ya que al fin y al cabo, se la conoce desde hace poco más de dos años, si llega. Confieso haber cantado –y bailado- todos sus singles comerciales, y además, Alejandro y Poker face han estado entre mi repertorio musical y sabría recitar algunas de sus estrofas. ¿Qué me pasa, pues, con la Juani americana? Pues eso, precisamente. No entiendo qué necesidad ha tenido y tiene en convertirse en una mezcla (im)perfecta entre Blossom, Punky Bruster, Pipi Calzaslargas y Celia Cruz disfrazada de la familia Monster.

Está claro que todos los artistas se diferencian en algo: Julio Iglesias por meter sus manos en sus bolsillos de manera perenne, su hijo por su berruga, Bárbara Streisand por su nariz y Withney Houston por su afición al crack. Pero todos han sabido separarse de sus taras y hacerse valer por sus cualidades vocales e interpretativas. Unos mejor que otros, también debo decir. Siempre ha habido pequeñas Puti-niñatas que salían al escenario con coletas y falda a cuadros y tilines medio esculturales mientras desafinaban con todo su arte unos estribillos muy pegadizos. Naturalmente, hablo de Britney Spears, las cinco Spice Girls –si es que Victoria cantaba- y, por qué no, Christina Aguilera en sus tiempos de Barbie Girl.

Las niñas y locas del mundo las tenían como sus mitos y se peleaban por hacerse rubias, cantar en inglés y comprarse un top de nike con pantalón de chándal a juego por encima del ombligo. Todo aderezado con purpurina en el escote, la cara y los brazos. ¿Con qué deben de soñar ahora las niñas y las locazas? Me las imagino poniéndose la cortina del baño como vestido, atada con un cinturón de Chanel y unas plataformas imposibles mientras pegan cartulinas y coladores en sus mega gafas de sol y pintan sus melenas de colores del espacio para luego envolverlas en unas medias de rejilla o enchufarlos en una medusa. Qué horror. Qué absurdo. Qué pintoresco. Qué fatal. La chica es fea, y eso hay que reconocerlo, pero no necesita taparse la cara todo el día. Cuando Gaga sale a la calle debe pensar que es el Día del Juicio Final y se pone todo lo que encuentra en casa sin pensar cómo le queda ni dónde va cada cosa.

Nuestra querida Juani-Gaga se ha empeñado en llamar la atención más por cómo viste –o cómo no viste- y por cuántos chulazos salgan en sus videoclips. Porque eso es otra… ¿Es verdaderamente necesario que sus videoclips de promoción duren, al menos, lo mismo que Titanic y Lo que el viento se llevó? El otro día puse Paparazzi y me duró lo mismo que la trilogía extendida de El señor de los anillos. Menudo desfase. Y en realidad no había nada que ver. Todos los videoclips son iguales. Gente semidesnuda embutida en plásticos fil de guardar alimentos, sobándose y retozando como lo hacían en La Isla Bonita Guarronna y Sosana. Terrible. Sobrecogedor.

Pensaréis que pienso –y olé- que Lady Gaga no hace nada bueno por este mundo. Pero os equivocáis. Creo que hay una gran faceta desconocida y poco valorada de la transformista americana que todo el mundo pasa por alto. Os invito a que cantéis alguno de sus estribillos en voz alta. Señor, pero afinad un poco. ¿No caéis en lo que os digo? Exacto. Si tuviéramos que hacer una nueva academia Opening en España, si tuviéramos que relanzar los Learn English with Mickey, seguramente la nueva imagen de las campañas publicitarias sería la Juana Morgana o como se apellidara. ¡Sus estribillos son como el A-B-C para los niños!

“No puede leer mi. No puede leer mi. No, él no puede leer mi mente. Cara de po-po-po-poker. Cara de po-po-po-poker”.

“No digas mi nombre. No digas mi nombre. Alejandro. Alejandro. Alejandro. Ale-Alejandro. Ale-Alejandro”.

Con una sola frase, Gaga es capaz de hacer minuto y medio de canción. Basta con separar sus sílabas y repetirlas hasta que tu esófago se cierre en banda y tu cerebro confunda peras con manzanas. Con este tipo de letras, muchos otros artistas no harían el ridículo en sus conciertos. Y eso cuando a la señorita Estefa le da por hacer frases con sentido…

“Sólo baila. Vas a estar bien. Da da doo-doo-mmm. Sólo baila. Vas a estar bien. Ba-ba-baila. Baila. Baila. So-so-sólo baila. Da da doo-doo-mmm”.

Poesía para nuestros oídos. En fin. No se le puede pedir más a la mujer. No con ese sentido de la moda, desde luego. Hoy, como decía, Odio a Lady Gaga. Más que a ella, a todo lo que la envuelve. Odio que sus fans la defiendan sin saber muy bien por qué. Odio que para ella unos pantalones básicos estén hechos de papel de plata. Odio todas sus gafas ¿de sol? Odio lo chunga que es. Lo malota. Sus amistades. Odio sus canciones facilonas pero absolutamente pegadizas. Y Odio que acabe cantándolas todas ellas. Si es que Lady Gaga no es buena ni para un Carnaval… ¿De cuál de todas ellas te disfrazas? Señor… Qué escalofríos. Y eso que el programa del más allá no se estrena hasta esta noche. Besos terroríficos, que diría uno que yo me sé.

¡Feliz Día del Odio!

Roberto S. Caudet

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Mira de qué hablo y dime tú qué odias



¡Feliz día del odio a todos!

Llevo varios días viendo cómo en numerosos blogs es práctica común contestar a los mensajes que la gente envía, por aquello de la interactividad que ofrece internet y no, por ejemplo, un diario impreso en papel. Además es curioso porque hay usuarios que incluso vuelven a contestar porque han visto que el dueño del blog les ha comentado sobre su opinión. En la teoría parece lioso, ¿verdad? Pues es muy simple, creedme.

Es un poco inútil que yo me ponga como norma hacerlo, porque realmente, fieles comentaristas tengo pocos. Muy pocos. Adrianos, Alex, Carles... ¿Lau? Y para de contar. Los demás escriben de manera esporádica, si es que escriben.

Pero... ¿No somos los españoles muy adictos a algo? Exacto. No, esperad, no hablaba de sexo. Ni de La Campos. Ni del botellón. Hablo de participar en las encuestas. Así pues, mañana y durante los siguientes 10 días (el plazo que considero oportuno) abriré una encuesta con las 5 primeras cosas y acciones que odié y otra con las 5 siguientes, para que uno pueda votar varias cosas que odie y no se vea obligado a elegir. De esa manera podré ir viendo cuáles son vuestros gustos y por donde girar o comentar en las próximas entradas.

Uno se debe a su público.

Añado, antes de que os asustéis, que no voy a abrir ninguna encuesta con personas. Aunque he odiado ya a varias (Guarronna, Sosana, Jandrito Sanz, Zapatero...), primero quiero ver cómo se os da eso de darle al votón y orientas al administrador antes de meterme con el resto de cosas que he odiado. Pero ciertamente, parece que os gusta más cuando me meto con alguien que con algo. Si es que sois malos. Y luego me decís a mí.

Así pues, sólo me cabe decir,

MIRA DE QUÉ HABLO Y DIME TÚ QUÉ ODIAS.

Hasta mañana.

Roberto S. Caudet

sábado, 21 de noviembre de 2009

Carta a Alejandro Sanz: te lo agradezco pero no


Estimado Alejandro Sánchez Pizarro,
Me he enterado de que recientemente has estrenado un disco y me gustaría hacerte una entrevista. ¿Puedo tutearte, verdad? Me da miedo que te cabrees conmigo y me lances uno de tus 17 Grammys a la cabeza. O que me hagas un hijo de esos fuera del matrimonio que tanto te gustan. O que le envíes la carta a Sosana y acabéis haciendo un dúo tipo “La tortura”. Mejor no te doy ideas…

Para serte sincero, Alejandrito, en realidad nunca he entendido tu éxito. No será por tu inteligencia ni sabiduría, amigo mío. Lo siento si te ofendo, no es que sea mi trabajo, es que es mi idioma. Esta es mi manera de decirte las cosas. Quizá es un poco brusca, lo sé. Pero me repatea que tengas tanto éxito cuando en realidad con uno de tus discos ya hemos oído todos. No. Que con una de tus canciones hayamos oído todas. Eso sí.

¿Sabes cantarle, Jandro Sanz, a algo que no sea el amor o el desamor? Sí, ya sé que no es lo mismo una cosa que la otra. Pero son dos temas muy recurrentes. Podrías hacer algo más original, estoy seguro. No sé, creo que quizá llevas tanto tiempo cantando lo mismo porque a partir del segundo disco se te apagó la luz. Quizá es porque has vivido muy deprisa. No sé. Yo voto por que cojas a Guarronna y os vayáis los dos cogidos de la mano hasta La Isla Bonita... y os perdáis allí. Claro que igual no quieres morir en su veneno… No sé. Mi soledad y yo pensamos que estás desfasadito.

¿Y qué es eso de arreglarte un poquito –por no decir adecentarte, simplemente- sólo cuando sacas disco? Continuamente te vemos gordote y con pelo de pollo a lo chunguele de Masía. Pero es estrenar un disco en el mercado y adelgazar como Rosa de España y tintarte de negro. Y lucir camisetas sin manga.



Y hablando de Rosa de España… ¿De dónde has sacado ese acento andaluz? ¿No es cierto que nacieras en Madrid? Uuy. Aquí me suena algo mal. Y no hablo de tus canciones. Que también. Algo me falla… Algo me huele mal. Y no hablo del sudor que tuviste que coger con Shakira meneándose delante de ti en el videoclip. Aunque también. No sé, no sé…

A ver si uno de estos días por fin aprendo a hablar sin tener que dar tantos rodeos. Y decirte simplemente: TE ODIO, ALEJANDRITO.
Que te condenen a cien años.
Que te destierren.
Que te castigue Dios si pecas
O me lo haga a mí si grito a voces que te quiero.

Alejandrito, Alejandrito… Te lo agradezco, pero no.
No hay necesidad de seguirte escuchando.
 Hasta el martes.

Roberto S. Caudet

domingo, 8 de noviembre de 2009

Madonna quiere a Sosana. Y se retozan en la Isla Bonita.


Hace cincuenta y un años nació una mujer rubia en Míchigan, Estados Unidos. Bueno, no era rubia. Pero la conocemos así. Bueno, no la conocemos así. La hemos visto también morena, con el pelo cobrizo y puede que hasta sin pelo. Su nombre completo es Madonna Louise Veronica Ciccone Fortín. Ahí es nada. Pero yo llamo a Madonna, con todo mi cariño, Guarronna. Mi misión hoy no es odiarla, creedme. Seré bueno y os hablaré objetivamente de ella… hasta que me canse:


En el año 2000 el Libro Guinness de los Records le otorgó un párrafo a la buena señora. Trescientos treinta y ocho millones y medio (338.600.000) de discos vendidos a lo largo de su carrera musical la han hecho ser la cantante más exitosa. En 2005 esta cifra aumentó a trescientos ochenta millones (380.000.000). Ríete tú del premio de la COPE de Sosana.

Esta mujer todoterreno ha publicado trece discos, seis compilaciones y ha trabajado en las bandas sonoras de cinco films. También la hemos visto como actriz (en 22 películas), directora de cine, diseñadora, escritora y hasta se ha atrevido a escribir algunas de sus canciones. Aquí viene mi odio.

¿Cómo una cantante de su talla (recordemos True blue, Holiday, Hung up, Like a virgin, Papa don’t preach, etc.) se atreve a escribir una canción como LA ISLA BONITA? Empecemos a odiar.




La canción –La isla bonita- tiene un título casi novelístico. Todo él es poesía. La inclusión de la palabra bonita en una canción denota la inteligencia máxima a la que puede llegar una persona… de dos años y medio. Guarronna, por lo visto, parece un poco tonta. Recordemos que ella misma dijo que si un día fuera Mariah Carey, se mataría en ese mismo instante. Me gustaría saber qué dicen los grupos pro-vida sobre Guarronna.

Pero no es el título de la canción lo único que no me gusta. Se supone que la canción nos presenta a Guarronna que añora a un chico que quiere y que además es español. ¿Español? ¿Y vive en una isla bonita? Algo me dice que es de Lanzarote.

Madonna, muy feliz ella, dice que anoche soñó “con San Pedro” y que era “como si nunca hubiera ido”. ¿Perdón? ¿Sabe dónde está la isla de San Pedro? ¿Sabe que hablan francés? Continúa: “Conocía la canción. Una joven con los ojos como el desierto. Todo parecía como ayer, no tan lejano”. ¿¿¿??? Juro que no he cortado ningún fragmento. ¿Alguien podría decir qué entiende de estas tres frases? Yo también entiendo lo mismo. NADA.

Pero a Guarronna le da igual, y sigue cantando: “La isla tropical es donde quiero estar. La isla bonita. Y cuando suena la samba resuena en mis oídos tu susurro español”. ¿Acaso cree que la samba es española? ¿En serio sabe que en San Pedro hablan francés y no conocen la samba? ¿Se ha enamorado allí de algún español que canta samba? ¿Será un truco y esa isla no es tal? ¿Estará Guarronna enamorada de Sosana?



Me enamoré de San Pedro”. ¿Conoce los apóstoles Madonna? ¿Es consciente de que San Pedro lleva muerto dos mil años? ¿Está enamorada sino de un trozo enorme de tierra? Esta mujer debe fumar lo mismo que Bibiana Aído, seguro. La foto lo corrobora. “Me dijo te amo”. No cabe duda. Guarronna se ha fumado un porro de cuarenta centímetros. Y lo peor es que se cree sus alucinaciones….

Quiero estar donde el sol caliente el cielo cuando sea la hora de la siesta”. Yo sí que te daría siesta. Una eterna. Españoles y siesta. Una isla tropical. Todo va encajando. Guarronna ha estado escuchando “El talismán” mientras se fumaba el porraco y ahora no puede más. “Te dijo te amo, te dijo que te ama”. ¿Le dedica sus últimas frases a Sosana? ¿Acaso Guarronna está en una secta? ¿Será esa isla bonita una iglesia en medio del Pacífico donde acuden las dos a retozarse? No quiero saber más. No indago más. No pienso hablar ni de su traje de sevillana en el videoclip. No puedo más.

La odio. La odio. La odio. Odio a Guarronna.
Odio su música fácil. Odio sus canciones de los años ochenta multirecicladas.
Odio que sea un icono gay. Odio lo fea que es.
Odio que sea tan exitosa sin merecérselo.
Odio que la gente cante sus canciones con lo absurdas que son.
Que coja la isla bonita y se pierda en ella.

Perdón. Me he entusiasmado con eso de que ayer no pude actualizar.
Besos bonitos para todos. Y paz en el mundo.

Roberto S. Caudet