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domingo, 8 de mayo de 2011

Sakis Rouvas, el héroe griego


Después de uno de los artículos más incendiarios que haya escrito en el blog, viene la calma. Pero en el repaso de las 33 Mejores Canciones de Eurovisión, subimos un puesto sin muchos cambios. La cuarta clasificación la ostenta alguien a quien ya conocemos. Seguimos situados en 2009, el año de Soraya. Y la canción pasa de decir que “La noche es para mí” a confirmar que “Ésta es nuestra noche”. Bienvenido de nuevo a la lista, Sakis.

Canción: This is our night (Ésta es nuestra noche)
Canta: Sakis Rouvas
País: Grecia
Año: 2009
Posición: 7º



Después de ocupar la 24º posición de nuestra lista y tener un artículo completo para él solo, poca presentación ya necesita Sakis Rouvas en este blog. Es “El griego”, con perdón de Adrianos. Es el hombre. Es la voz. Es los bailes. Es todo. Sakis Rouvas es un auténtico espectáculo andante. Y después de su tremendo show y su casi perfecta clasificación en 2004 (3ª, recordad), Grecia decidió volver a enviarlo a Eurovisión. En esta ocasión, a Moscú. Con una canción íntegramente en inglés. Mucho más dance. Mucho más cañera. Con mucho más mensaje. Y con una puesta en escena brutal, como ya nos tiene acostumbrados.

En primer lugar, quiero aclarar que el video que he puesto está hecho absolutamente adrede. Me encantan las comentaristas griegas de Eurovisión, y me encanta lo bien que se lo pasan siempre. En esta ocasión, amo absolutamente el entusiasmo que le ponen a Sakis, con ese “bravo” en un perfecto español… Geniales, son geniales. Aclarado el asunto, vayamos a la mejor canción de 2009. A la mejor representación masculina que ha tenido Grecia en toda su historia.

Arriesga, pero mantente. Dalo todo y conviértelo en oro. El tiempo ha llegado y es hora de hacerte a ti mismo y tomar posiciones. Golpea las probabilidades, vas a sobrevivir. Ahora eres más fuerte, y te sientes vivo. La rebelión ha llegado, ponte en tu lugar y siéntelo en tu corazón. Si te mantienes, ganarás la carrera. Cuando miro a tus ojos, noto que todo esto viene, y no me sorprendo. La cuenta atrás ha empezado. Esta es la noche de las noches. Lo vas a conseguir ahora, sólo mantente y lucha. Ésta es nuestra noche, vuela hasta lo más alto, cariño. Nosotros lo podemos hacer. Sólo espera y observa. Ésta es nuestra noche, es el momento de cambiar, cariño. Deshazte de lo viejo, toma posición… y sé libre”.

Aunque Sakis ya tiene su primer hijo, la canción me parece un auténtico himno gay. De hecho, siempre Sakis ha jugado con esa ambigüedad sobre los escenarios por puro marketing y porque, imagino, en el fondo le hacía gracia. El caso es que la letra insta a la lucha, a la rebeldía, y a ser uno mismo para ser feliz. En realidad, “This is our nightes, ya sólo con su título, toda una declaración de intenciones, como ya hizo Elena Paparizou con su “My number one”. Los griegos iban a por todas, y no escatimaron en nada. Sobre el escenario, Sakis Rouvas impresionante con su pantaloncito blanco nuclear y su polo de jugar a golf que él mismo acabaría desgarrándose casi al final de la actuación para que pudiéramos contemplar (y babear con) sus pectorales. Porque ya habíamos babeado suficiente con sus perfectos abdominales y sus oblicuos. Junto a él, cuatro bailarines. Dos chicos, y dos chicas. Todos de negro. Para que Sakis resalte. Muy bien. Además, con ropa deportiva también. Así los movimientos se pueden hacer mucho mejor. Otro acierto.

Cabe destacar que las dos bailarinas son también las coristas. Y ellas merecen el mismo aplauso –o más- que Sakis. Las pobres cantaban en los momentos más difíciles y cuando más deberían haber descansado la voz. Y no pararon en ningún momento. Se merecieron, como digo, una mención auténtica y un par de premios o tres. Quedaron muy bien y ayudaron a Sakis en todo momento, cuando podrían haberse quedado ahogadas a mitad de canción. Para completar la jugada, un último corista está al fondo a la derecha medio escondido (también de negro), ya que no forma parte de la puesta en escena. Una puesta en escena rematada con una plataforma móvil y deslizante, para permitir a los cinco griegos hacer movimientos curiosísimos.

Porque si hay algo realmente elaborado en la actuación griega es, precisamente, la coreografía. Al margen de los típicos pasos que ya son señas de identidad de Sakis (movimientos de hombros, cadera…) y de los típicos movimientos con el brazo arriba para decir “fly” (“vuela”) y todas esas cosas, la coreografía tenía pequeños momentos divertidos. ¿Qué os parecen los movimientos de brazos de Sakis? ¿Y las figuras que hacen sobre la plataforma y debajo de ella? Nos hacían recordar a la Grecia clásica. A esas esculturas de los Discóbolos, de los carros de batalla y demás símbolos griegos que todos tenemos en mente. Una auténtica chispa que aporta a la canción un toque de gracia y originalidad.

Además, la propia plataforma cambiaba de posición. Primero empieza como “vertical” y antes de la segunda estrofa ya está en “horizontal”. Para ello, la realización ya se encargó de enfocar durante un par de segundos al público y al foso, de manera que no se viera ese cambio de decorado. Perfecto. La plataforma incluía, además, unos pequeños patines deslizantes para que pudieran hacer movimientos en diagonal de lo más ingeniosos. Y también estaba el momento subida que Sakis utiliza al final para llamar absolutamente la atención y enviar su mensaje. Bajo él, la bandera griega iluminada provoca que nadie pueda olvidarse a quién estaba viendo. A quién tenía que votar. Quién era el mejor.

Insisto, a la actuación griega de 2009 no se le pudo pedir más. Era absolutamente perfecta. La apoyé desde el primer momento que supe que Sakis Rouvas volvía a Eurovisión. No podía ser de otra manera. La imagen de la izquierda de este párrafo fue mi foto principal de Tuenti casi todo un mes. Un montaje casero hecho por mí para promocionar la candidatura griega, pese a que por España iba mi siempre amada Soraya Arnelas. Grecia tenía que volver a ganar. Sakis tenía que asentarse como el mejor representante griego. La actuación parecía perfecta. Fue perfecta. Sakis es perfecto. Es el héroe griego. Es mi Hércules. Y aunque quedó en una decente séptima posición, yo la he subido hasta la cuarta mejor canción de la historia de Eurovisión. Porque Sakis lo vale. Porque “This is our night” se lo merece. Nos vemos mañana lunes, la víspera de la primera Semifinal. Hasta entonces,

¡FELIZ DÍA DEL ODIO MUSICAL A TODOS!

Roberto S. Caudet

viernes, 21 de enero de 2011

Un mundo -nada- ideal (Gala 15 - GH 12)


Patricia ha sido la segunda víctima, pero no será la última. De los diez concursantes que iniciaron la Gala número 15 ayer en Gran Hermano 12, al final de la noche sólo quedaban nueve. La expulsión, con tantos nominados, parecía ser un mensaje directo de la audiencia a los dos bandos. E, inclusive, a Dámaso, Rubén y Yago, que todavía parecían algo neutrales. Patricia quedó expulsada en este duro combate de titanes y, por lo visto, ninguno de sus compañeros (salvo quizá Yago y Marcelo) parecieron entender lo que la audiencia les estaba diciendo. ¡Ojo! Porque no expulsaron ni al Malaguita ni a Laura… pero tampoco quedó fuera Terry. Así las cosas, no deberían pensar que son tan favoritos como creen, ya que su máxima enemiga y la supuesta responsable de todos los males (hasta de la nueva malaria que ha contraído George Clooney) sigue ahí dentro. Y puede que dé mucha caña esta semana. E incluso otra más.

Como decía, Patricia ha sido la segunda víctima –primero fue Jhota- pero no será la última. Y es que la batalla continuaba con la trinchera de las nominaciones. Con el rápido posicionamiento de los tres “neutrales”, eran cuatro contra cinco. Obviamente, el grupo con mayoría iba a sindicalizar sus nominaciones y a dejar a tres de esos cuatro con el mismo número de votos: 10. De esta manera, el grupo minoritario sólo podía sumar todos sus tridentes a una persona, para que también quedara nominada con 12. Y, seguramente, sería la expulsada, por aquello del divide y vencerás. Sin embargo, las nominaciones de las Sexy Blond, abanderadas por Terry, demostraron un nulo conocimiento de las matemáticas y de cualquier estrategia bélica, y decidieron repartir también sus votos: tres personas con 8 puntos. Obviamente, estaban tirando por la borda sus 24 puntos…

Sin embargo, el grupo de Laura y compañía tampoco hizo bien su estrategia, y dejaron a Catha con 11, a Terry con 10 y, por consiguiente, a Dámaso con 9. Si no se percatan de su error, la semana que viene podrían salir nominado alguno de ellos, igual que esta semana Dámaso se hubiera librado de estar nominado y, en su lugar, hubiera salido uno de su propio grupo. Por no saber contar ni hasta cuando tienes mayoría absoluta. Cualquier despiste puede ser mortal. Pero, como digo, despistados unos… y tontas las otras. En esta ocasión, la Crónica no puede ser tan épica como está sonando hasta ahora, no con Patricia como la expulsada semana. Hoy toca algo más Disney, ¿no os parece? ¡ADELANTE!

MARCELO: 0 PUNTOS. “Eres la envidia de todos, Gastón. Todos se cambiarían por ti. Los niños te admiran con mucho fervor. Tú eres su inspiración, Nuestro modelo y patrón”. No hay mucho más que decir. Si Marcelo fuese un personaje de Disney, sin duda sería Gastón, el malo malísimo de La Bella y La Bestia. Es arrogante, algo déspota y excesivamente tonto. Cree que todo lo que hace está bien porque lo hace él, y no hay vuelta de hoja. Me dio absoluta repulsión ver las caras de gozo mientras Patricia se despedía de las que habían sido sus amigas. ¿A quién se llevará de amigo Marcelo? Él se mueve por estrategias, y cuando alguien encuentra que no le resulta, lo rechaza. Menudo tipejo.

LAURA: 0 PUNTOS. Laura, por su parte, se convierte esta semana en La Reina Malvada, aquella bruja obsesionada con Blancanieves. Un día se convierte en una abuelita inofensiva y adorable, y al siguiente te da una de esas manzanas podridas para que te duermas. Laura ha jugado a dorarle la píldora a Terry y Dámaso pero no ha dudado en darle la estocada para subirlos a la palestra. Y cuando no la ven, no duda en insultarlos y denigrarlos. Es mala, mala…

CHARI: 1 PUNTO. Salvando las diferencias existenciales, Chari podría ser la magnífica Cruella Devil. Siempre con esas galas tan sofisticadas y discretas (muajajá) y con esa sonrisa de señora pérfida que se haría un abrigo con cachorritos. No me cabe la menor duda de que Chari se haría una bufanda con las babas de Rubén, ni tampoco que le encantaría ir forrada de todos los billetes que ganará de plató en plató y tiro por el montaje que creé yo. No sé muy bien cuál es el siguiente paso de la historia, pero Chari está dejando en tan mal lugar a Rubén, que le está restando cualquier posibilidad de alzarse con el título de Ganador número 12. Qué rara es, y qué retorcida. Por cierto y pese al punto, Chari sigue en números negativos en la tabla general.

MERCEDES MILÁ: 2 PUNTOS. La Milá vuelve a puntuar esta semana, y lo hace por su vestido-desfase diseñado por María González Buj. “Buj” es, precisamente, lo único que pude decir al ver semejante destrozo de encaje mezclado con tiras de colores imitando a Zazú, el pajarito mandón de El Rey León. Para colmo, el cuerpo era de tres tallas menos, y no llego a comprender muy bien cómo la presentadora podía siquiera respirar en un vestido tan entallado como ese. En según qué posturas, las tetas –perdón- y las mollitas propias de la edad parecían querer estallar en medio de la Gala. Un atentado a la moda, vaya.

DÁMASO: 3 PUNTOS. Aquí todos tienen su personaje Disney, y Dámaso es Pinocho. Aquí las semejanzas son múltiples, ya que sabéis muchos que Odio absolutamente al personaje medio madera medio niño. Dámaso ha tenido un paso por el concurso que bien podría asemejarse a la historia de Pinocho. Primero mentía y mentía, era un mueble de madera perfecto… y ahora ya es un niño con sentimientos y aspiraciones que necesita un Hada Madrina que le salve. El premio no ganará, pero algo me dice que esta semana, aguantará. Qué tragedia. Le doy los 3 puntos por haber apoyado perfectamente a sus compañeras. Mi teoría es que no se sentía a gusto ni con Patricia ni con Jhota y por eso no se atrevía a arrimarse tanto a sus Lydia, Catha y Terry. Veremos cómo se desenvuelve. Esta puntuación de Dámaso rompe con su línea de ceros habitual… nada más y nada menos que doce, el record de todas las Crónicas de GH realizadas por mí, obvio.

MARTA: 4 PUNTOS. Siempre he pensado que Marta es demasiado masculina en sus gestos y actitudes, y precisamente por ello creo que no ha encontrado más novio en la casa que Joaquín. Es la típica chica que intimida a los hombres, y eso no la beneficia salvo para con los mayores que lo que quieren es caña. Y olé por lo machista de mi comentario, pero la vida es así, Odiadores míos. Así pues, Marta se convierte esta semana en Mulán. Ese personaje asiático que tanto juego da durante toda la película. Y precisamente sus cuatro puntos se deben a lo bien que luchó por la prueba semanal de baile. Era para que le dejaran comer a ella toda la semana a escondidas, vamos. Si yo fuera La Súper, me la llevaría al Confe a las horas de las comidas, y la inflaba a lo que quisiera.

CARMEN: 5 PUNTOS. Algunos me lo habéis pedido durante semanas, y por fin ya hay un familiar puntuando en la tabla semanal. En esta ocasión, y como la hermana de Arturo Requejo no está, los puntos van para Carmen, la madre de Rubén. O lo que es lo mismo: a la Señora Potts. El parecido no es tanto por lo tradicional y materno del personaje de La Bella y La Bestia, sino por el parecido físico. ¿No habéis notado que Carmen es una mezcla perfecta entre la sirvienta de 101 Dálmatas y la Señora Potts? Me encanta, ¡me encanta! La pobre mujer ha de lidiar no sólo con Chari y su madre, sino ahora también contra la presentadora que se ha empeñado en hacerla la culpable de que su hijo tenga un miligramo de personalidad. Angelita ella.

JHOTA: 6 PUNTOS. No ha sido fácil encontrar personaje para Jhota, pero quizá el más acertado sea el propio Peter Pan. Ese hombrecillo que se niega a crecer y que estaría encantado de vivir con una simpleza absoluta pero siempre de risas, juegos y música. La puntuación para Jhota es simple: ayer se le meó Bonita-Chocho Loco durante la Gala… y además durante el Debate no pudo hacer ni tres comentarios, ya que Chari ocupó todo el cartel. Lamentable.

CATHA: 7 PUNTOS. Y aquí empezamos un trío genial. Catha se convierte en Primavera. Una de las tres Hadas de La Bella Durmiente. Aunque sea sólo por el trío que ha formado con Terry y Lydia, Catha parece estar soltándose la melena y siendo un poco menos mueble y un poco más ella misma. Personalmente, me gusta este descubrimiento de la nueva Catha. Maravillosa.

TERRY: 8 PUNTOS. Siguiendo con la línea, Terry es Fauna. Porque por muy Hada que sea y muy buen rollo, ella lleva todo un zoo en su interior. Un safari de leones que en cualquier momento rugen y te dejan muerta, que dirían en OT. Terry tiene una doble cara pero no en el sentido de hipocresía, sino en el de carácter inestable. Tan pronto es una balsa como se convierte en un tsunami arrollador. Le va a pasar factura tarde o temprano, pero yo espero que sea tarde. La veo natural, ella misma. Y pocos concursantes quedan así ya. Menos aún con la expulsión de Patricia.

LYDIA: 10 PUNTOS. Por supuesto, Lydia es Flora, ¿lo dudabais? Y aún queda una más. Ella es como un campo de rosas, de amapolas, de florecillas silvestres. Ella está ahí, queda bonito, pero no sabes muy bien cuál es su función. Yo os la digo: Lydia pone el punto tranquilizador, como las flores en los Hospitales. Como sabéis, estoy ya casi enamorado de ella y todo lo que haga me parece perfecto. Así que ni os imagináis lo que me he alegrado de verla, una semana más, con cero puntitos en su marcador. La última, eso sí, pero bueno…

YAGO: 12 PUNTOS. Mi amado Yago –tengo amor para todos, oiga- rompe la película de La Bella Durmiente. Él es, naturalmente, Milo, el aventurero protagonista de Atlantis. Lo veo en sus ojos, en su cuerpo delgado pero trabajado, y en su inocencia con fachada de malote de instituto. Creo realmente que cuando diseñaron el personaje de Milo (para mí el más sexy de Disney) pensaron en Yago. Oh, sí. Yago sigue en el podio una semana más, y ya van diez. Vamos, que el gallego es el que más triunfos ha conseguido. Sin embargo, esta semana se mantiene en la segunda plaza debido a su posicionamiento con Laura, Marta y el resto. No sé muy bien a qué juega en el Confesionario, pero no le va a quedar muy bien, cara a la galería, que se pase el día tonteando con Lydia, Terry y Dámaso y que luego los nomine. Ya dijo que “de momento a Lydia no la quiero tocar”, y yo me lo creo. Pero la semana que viene lo hará pudiendo darle su punto a otra persona. Mal, Yago, mal.

PATRICIA: 15 PUNTOS. ¡Tooooma! Patricia sube a la primera posición esta semana, y lo hace, obviamente, por la entrevista ofrecida a Mercedes Milá. Desconozco el porcentaje con el que fue expulsada, pero imagino que fue uno amplio. Como bien ha dicho El Gato, la gaditana se ha marchado del concurso por culpa de sus excesos, aunque yo creo que esos excesos forman realmente parte de su vida cotidiana. El concurso la ha hecho crecer como persona y tener amigos, algo muy importante. Sentí una lástima enorme al escuchar su nombre porque creo que es la única que ha disfrutado del segundo 0 al último. Y porque ella entraba para conocerse a sí misma, pero el público la ha expulsado siendo ella misma. Es un golpe duro. No la han echado por ser estratega, ni pérfida, ni gritona. La han expulsado por ser diferente. Qué sociedad… Patricia, esta semana, no es ni La Sirenita ni Jasmín. Ella es La Bella Durmiente. Sus hadas la han protegido hasta su marcha, y ahora sólo le queda dormir, y encontrar a su Príncipe Azul.

Pues, finalmente, sólo me queda dar –o mejor dicho, restar- los puntos al Odiado de la Semana

RUBÉN: -3 PUNTOS. Y ya van dos. Rubén vuelve a conseguir el puesto del Odiado de la Semana y por ello se le restarán tres puntos en la tabla general. Por compararlo con alguien (y esto es un guiño enorme para ti, Carlitos), Rubén sería Hércules. Mucho músculo y pocas nueces. Quiero decir, neuronas. Hércules es un personaje fuerte, atractivo y muy varonil, que intenta desligarse de esa etiqueta de bonachón y algo torpe que tiene. A Rubén le pasa exactamente lo mismo. Su Megara también lo ha traicionado (pero ya quisiera Chari ser Meg y tener a esas Musas) y ahora él intenta jugar un papel que no le pega nada. Espero que pague muy pronto el haberse unido al grupo de Laura de una manera tan descarada cuando había dicho que empezaría de cero y que iba a repartir votos… Aunque cierto es que las Sexy Blond no le han dejado que se meta mucho en su círculo cerrado… En fin.

Aprovecho, ya al margen de tanta niñería filosófica, para mandarle un beso de apoyo a Julia, cuya madre falleció hará un par de semanas y por eso no acude a las Galas. Mejor o peor que me cayera, la gitana está pasando por uno de los peores momentos que puede vivir alguien, y yo le mando todo mi cariño. La cosa, es que han quedado nominados, como he dicho al principio, Catha, Dámaso y Terry. Obviamente, quiero que Terry siga en el concurso, y más para darles en los morros a Laura, Marcelo y a Marta. De entre Catha y Dámaso, lo cierto es que no me importa mucho quién se marche, pero es cierto que la expulsión de Dámaso dejaría a todos muy confusos. Además, me parece de lo peorcito que hay en esa casa. Y ya no le quedan cartas que jugar. Así pues:

GH DÁMASO al 27211

No me despido sin antes agradecer la espectacular repercusión que ha tenido la primera Crónica de OT 2011. Para los números en los que se mueve este blog, es francamente brutal: 22 comentarios registrados en el blog, más de 60 comentarios en las entradas de Facebook y Fotolog, más de 10 “me gusta” en Facebook a la entrada, y además ya ha conseguido meterse en una de las 10 entradas más vistas del blog. Gracias, de verdad. Muchísimas gracias. Nos vemos el lunes, precisamente con la Crónica de la Gala 1 de OT 2011. Hasta entonces:

¡FELIZ DÍA DEL GRAN ODIO HERMANO A TODOS!

Roberto S. Caudet

viernes, 10 de septiembre de 2010

Daisy es la Ana Botella de las patas Disney


Leía yo a la genialísima Lady Vengeance en su brillantísimo blog “Because we love making movies” cuando me di cuenta de lo mucho que me sacan de quicio algunos de los personajes de Disney. Del mismo modo que no tengo miedo a confesar que Hércules es mi película favorita de la compañía, y que Megara, Cruela De Vil, Dory, Úrsula y la Señora Potts son mis personajes preferidos, también creo que hay algunos de los protagonistas de la factoría que son, como poco, destruibles. Denunciables. Desquiciantes. Asquerosos. Infumables. Vamos, que espero que no se cumpla aquello de que el autor siempre se plasma en sus obras, porque entonces voy a terminar pensando que el señor Walt Disney era un depravado.

Y no será por falta de pruebas. Todos habréis escuchado hablar de la mítica “intromisión” en la versión castellana de Hércules. Digo castellana porque sólo se escucha la frase en la película doblada en español de España (y olé). Exacto. En la escena en la que Hércules está siendo retratado y un enorme grupo de fans destroza la puerta para acosarle, se puede escuchar de manera muy nítida un “Quiero fo-llar-le” por parte de una de las locazas que invaden la habitación. Pero aún así siempre he pensado que Walt Disney era un señor serio. Aunque sus personajes más clásicos también tenían sus puntitos

Empezaré con Mickey Mouse. El ratón Mickey. La rata de alcantarilla llamada Miguel, para entendernos. Cualquier analista me daría la razón si me atreviese a afirmar que Miguel Ratón era un gayer enorme. Un homosexual frustrado. Una locaza reprimida. Algo así como la cantante Bebe, pero en ratón. Pruebas concluyentes me han demostrado que en realidad él fingía ser posesivo con Minnie para aparentar una actitud de macho ibérico. Pero en realidad a Miguel Ratón le habría gustado hacérselo con el príncipe de La Cenicienta.

Esa voz tan aguda sólo podía significar que utilizaba no uno, sino cuatro calzoncillos de dos tallas menos para que no se le notara la felicidad al ver la cinta de la pequeña huérfana esclavizada que se convierte en princesa después de perder un zapato. Un misterio que habrían resuelto en cinco minutos y medio si el doctor Horatio Kane, de CSI Miami, hubiera estado en esa fiesta. Pero Mickey no era el único que escondía algo en su vida.

Minnie, su mujer, es una snob tremenda. Esa rata estúpida que se pasea el día con un lazo en su cuerpo porque en el fondo es una cursi, una aburrida, una infeliz que en su interior sabe que su marido preferiría acostarse con el Tío Gilito antes que con ella. ¿Y por qué lo sabe? Aunque se refugia en su única amiga, es consciente de que Miguel Ratón no le da hijos. No tienen relaciones sexuales desde que alguien los pintó en color la primera vez. Y lo peor, Minnie ha descuidado tanto su vida íntima que ni siquiera se ha dado cuenta de que su perro es bulímico.

No os creáis que Pluto es un perro cualquiera, no. Si tuviéramos que clasificar a Pluto en una raza canina, todos pensaríais que es un galgo con unas orejas muy grandes. Pero no es cierto. Pluto era un shar pei gordísimo, hasta que se dio cuenta de que en América lo infravaloraban por sus kilitos de más. Y empezó a ir al baño cada vez que le bajaban el cuenco con el pienso. Pluto intentó ser como Goofie, hasta se dio unos rayos UVA. Pero no surgió efecto. Lo que el pobre perro de Miguel no sabía es que su problema era no saber andar a dos patas. Lástima que nunca se diera cuenta. Tanto vomitar, perdió las neuronas entre tirar y tirar de la cadena.

Perdón, quise decir cisterna. No vaya a ser que la estúpida insulsa de Daisy me escuche. Porque esa pata pija hasta decir basta, esa primera imagen de señoras al estilo Carmen Lomana, tiene refinado y cursi hasta su propio nombre: Margarita. Para los que no sepáis inglés, Daisy significa Margarita. Aunque la buena pata, de flor tiene poco. Grosera, maleducada, mandona y descerebrada, Daisy es, sin duda, una pata chapada a la antigua. Es la Ana Botella de las patas. ¡Normal que luego al pobre Donald no se le entienda cuando habla! Lo tiene ninguneado, lo abandona totalmente. El pobre pato no tiene ni voz ni voto en esa casa.

No os creáis que los “clásicos” son los únicos personajes Disney que esconden algo… Hasta mi queridísima Úrsula tiene un lado terrible. ¿Alguien recuerda cómo es el escote de la señora pulpo? ¡Exacto, no tiene! Nunca se lo dibujaron, porque no tiene. En realidad los pechotes de Úrsula son un postizo cualquiera. ¡Porque Úrsula en realidad es un hombre! Poooor eso quería la voz de Ariel, La Sirenita, porque es lo único que la identifica todavía como un travesti. Una transexual. Úrsula es La Veneno del mar. Ni siquiera se ha dejado el pelo largo para fingir que tiene vajinita. ¡Oh, señor, si Erik lo supiera…!

¿Y qué me decís de Bella? Para empezar, ¿es necesario que se haga llamar a sí misma de esa manera tan arrogante? Es vanidosa, es altanera… es una farsante. Todos podemos comprobar como la francesa habla con armarios, platos y candelabros... La trilogía de La Bella y La Bestia en realidad es toda una mentira. Es como Los Serrano. Luego resulta que en la cuarta película que no se llegó a publicar nunca, Bella, en realidad, se despertaba después de haber estado fumando porros toda la noche. Se daba cuenta de que La Bestia que tenía a su lado era Kate Moss y que había hecho un cuadro en su casa con tanto “qué festín” y narices. En realidad ella misma había vendido a su padre por dos gramitos de coca y si vivía con tantos libros era para tener siempre a mano algo de papel con que poder liarse un peta. De hecho, me cuentan que Bella irá a la próxima edición belga de Hermano Mayor.

Y, ya para la próxima ocasión, os cuento la realidad sobre Blancanieves y su prostíbulo en el que obligaba a los siete enanos a tener relaciones sexuales con ancianas y altos cargos del Partido Popular de Mallorca. Un auténtico desfase. Como habéis observado, Disney nunca es lo que parece. Los mensajes subliminales y las dobles caras siempre han estado a la orden del día y los auténticos personajes, como el Pato Donald, al que tanto admira Lady V, acaban quedándose traumatizados de por vida y terminan suicidándose o peor. Ay, si Michael Jackson no hubiera visto nunca Peter Pan… Hoy, Odio a Disney y los traumas infantiles que ha creado. Sí, señor.

Feliz Día del Odio y de las apariencias que engañan.
Como dicen por ahí, ¡sed felices, pero no idiotas!

Roberto S. Caudet