Mostrando entradas con la etiqueta Ainhoa Aguilar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ainhoa Aguilar. Mostrar todas las entradas

jueves, 28 de noviembre de 2013

#LaVozEnDirecto, Gala 12 de La Voz

Podría definir de muchas maneras la gala que vimos anoche en Telecinco de La Voz, pero sólo se me ocurre hablar de bochorno. Porque no hubo un fallo, ni una mala decisión, ni un gesto un poco feo. Es que no paró de haberlos. Este primer directo del programa ha dejado un mal sabor de boca bastante grande a la mayoría de fans, que vimos como no funcionaba nada: ni el sonido, ni los pinganillos, ni las canciones, ni nada...Un auténtico estropicio para un concurso de 4 horas de directo (hora y media más la publicidad) en la que me faltó más dinamismo y justicia, además de profesionalidad.

Tres de las seis voces de Malú actuaron en primer lugar. Mandy Santos, Silverio Belmonte y Amynata Sow. A priori, ninguno de ellos me seducía como para pensar que quiero que sean finalistas, pero por recorrido me hubiese quedado con Mandy, y por la actuación de anoche, con Amynata. Porque el destrozo de Mandy Santos fue total. Falló en la elección del tema, falló en sus tablas sobre un escenario y falló quejándose tanto de los errores de sonido, yendo de víctima del sistema. Ni la apoyó Malú ni tampoco el público, para mi total sorpresa. Amynata estuvo bien, aunque un poco deslucida. Tenía un temazo para salirse mucho más. Silverio, sencillamente, fue desagradable, como casi siempre. Pero ahí está, apoyado en parte por Malú y sobre todo por el público. Tragedia.

Rosario Flores me atragantó la noche. Brigitte Emaga, Gabriele Serrini y Estela Amaya dieron el do de pecho. La señorita Emaga me parece una gritona de cuidado, aunque su escenografía con ese sillón me gustaba. Estaba claro que no iba a pasar ella. Gabriele Serrini volvió a sorprender para bien, aunque no se le oyese nada en las estrofas graves por culpa del audio. Tuvo cierto apoyo del público y de Rosario, pero no fue suficiente, como se veía venir. Y eso que nos dio Fiebre. Mucha fiebre. Para mí era finalista. Y lo era junto a Estela Amaya, las dos grandes voces de la Flores. Estela es todo pasión y sentimiento, y ayer volvió a hacer gala de ello. Canta sencillo, canta simple, y canta con facilidad. Así que gusta. Ya dijo Rosario que estamos en el concurso español y que hay que premiar a los que así nos lo recuerdan. Nada más que decir. Se ha ganado al público y a su coach. Y sí, me ha ganado a mí también, aunque prefiriese a Gabriele.

Antonio Orozco fue, por primera vez, coherente y bueno. No cantando, porque se oían más a sus voces que a él, pero sí repartiendo votos. Por su escenario desfilaron David Velardo, Jaume Mas y Ainhoa Aguilar. El señor musicales siempre me ha parecido un "sin más". Mediocre a la vez que creído, insulso a la vez que correcto. Ni rompe ni sorprende ni mucho menos me transmite o me incita comprarle un disco. Segundón total. Ainhoa se ha crecido en cada gala, y anoche fue de lo mejor que vimos. Una lástima que no haya podido llegar más allá, también era clara finalista. Pero, para ser justos, si hay una voz, una originalidad, una personalidad y un talento en el equipo de Orozco de ayer ése es Jaume Mas. Nos tiene cautivados del todo. Arrasó en porcentajes y volvió a ser lo más. Me encanta.

El que no me gusta nada es David Bisbal. Y menos lo que hizo anoche. Por primera vez en la historia le he visto hasta inteligente. Pero de los malignos totales. Competían por un puesto Susana Sheiman, Jordi Galán y Dina Arriaza. Estaba claro que Susana iba a irse fuera, porque aunque la mujer es de 10 sobre 10 y no sabe ser imperfecta, el público no tendría empatía con su estilo ni su personalidad ni su nada. Es de las mejores voces que han pasado por aquí, y yo me quito el sombrero cuarenta veces, pero no la veo triunfando. La cosa estaba entre Jordi y Dina, y probablemente muy repartida. A mí Dina me aburre, y Jordi habría terminado haciéndolo, pero como los vemos cantar tan poco, aún no lo había logrado. Bisbal fue astuto y decidió dar la menor puntuación a Jordi y la mayor a Dina, por lo que pudiera pasar. Así lo confesó y así fue. Aunque Jordi fue el que más porcentaje de votos tuvo del público (58%) pero como Dina estuvo más que apoyada por Bisbal, finalmente se salvó ella. Fue el único equipo que metió en la Semifinal al votado por el coach y no por el público. Muy significativo.

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!

martes, 19 de noviembre de 2013

#Asalto1, Gala 10 de La Voz

Seguimos completando el cupo de semifinalistas de La Voz y ya tenemos a 8 concursantes más, después de la criba total que hubo anoche en la primera gala de El Asalto Final, un invento un tanto absurdo para deshacerse de más concursantes por coach sin que el público pueda decidir nada. Al final, y como dije, tiene su encanto, porque sólo nos acabará quedando un par de buenas voces donde elegir, y nos será sencillo decantarnos por unos u otros. De momento, analicemos la noche de ayer, bastante acertada a grandes rasgos.

Antonio Orozco tuvo muy fácil sus dos elecciones, porque sus concursantes se lo pusieron muy fácil. El primer dúo fue entre Ainhoa Aguilar y Leyna Sadki. La verdad es que la canaria se creció muchísimo. Estuvo soberbia en su interpretación de Lady Gaga, convirtiendo en baladón un auténtico temazo de la diva más extravagante. Se lució absolutamente, y para mí fue, de hecho, la mejor de la noche. Leyna, en cambio, se vino abajo, con una interpretación lineal, terminando igual todos sus versos y cometiendo el gravísimo error de desafinar al cambiar del agudo al grave al final de la canción. Se expulsó sola, francamente. Y eso que era de mis favoritas. Por otro lado, Damon Robinson superó a Noelia Nowi con diferencia, mucha diferencia. El americano quedó bastante profesional, con unos agudos que ya quisieran muchos para sí. Sin embargo, ella estuvo desubicada, rara, como enfadada. No pudo cantar peor ni interpretar con menos gracia. Después de lo de anoche, no sé cómo ha llegado hasta aquí.

David Bisbal también me ganó con sus dos decisiones, y eso que las tuvo más bien empataditas. Por un lado se enfrentaron Darío Benítez y Susana Ruiz. Ella era genial, con un estilazo máximo, pero ha dejado de sorprender. Sabes qué va a cantar y cómo. Demasiada perfección termina aburriendo en este tipo de concursos. Él, en cambio, se vino arriba con sus falsetes, logrando superarse en cada estrofa. Es cierto que en los graves falló, pero yo creo que Bisbal siente un cariño especial por él, se ve reflejado en el argentino, creo. El segundo asalto fue entre Jordi Galán y Alejandro Udó, que son como la noche y el día. Jordi se salió por todos lados, y eso que no me gusta especialmente. Fue soberbio y elegante. Y ensombreció cualquier otra actuación en minutos. Alejandro sigue con esa voz tan personal, pero lo encontré pesimista, ya derrotado, algo fuera de lugar. Me esperaba más de él, mucha más garra. Una lástima.

Acerté sólo uno de los dos enfrentamientos de Rosario Flores. El que realmente me importaba, aunque ayer desfilaron grandes voces por su escenario. Se quedó Gabriele Serrini antes que Marcos Galindo para mi total alegría. Marcos desafina, es demasiado gritón y vanidoso, y me cae rematadamente mal. Fue al único chico que suspendí (de chicas sólo falló Nowi). Gabriele, en cambio, tiene esa voz tan mágica y esos falsetes que enamoran, por si no fuera suficiente con el resto de su carita y cuerpo. Le puse la segunda nota más alta de la noche. Brigitte Emaga también ganó a María Amolategui, en un asalto que yo encontré justo al contrario. La negra perdió la esencia de su Diamonds, me resultó demasiado alta, chillona. Sólo me gustaron sus pantalones. María, en cambio, es absoluta admiración. Le faltó romper más, porque estuvo comedida, pero fue gigante. Y esa voz que tiene es fácilmente reconocible, que es lo que, en el fondo, identifica a los artistas y los hace auténticos. Una lástima, la adoraba.

Malú también me hizo fallar uno de sus asaltos, pero me dio más igual. El primero enfrentó a Trini Amador contra Janyssha Lyon. La flamenca fue flamenca del todo. Estaba nerviosa, aunque todos dijeran que no, y se notó. Estuvo floja y algo descontrolada. Me esperaba más de ella, porque además cantó un temazo que me enamora. Aún así, yo me hubiera quedado con ella. Janyssha Lyon es una mujer brava como pocas, pero anoche podría haber dado muchísimo más.  Por otro lado estuvieron Mandy Santos y Martín Bueno. Ella me sorprendió gratamente, y creo que poco a poco está rompiendo y quedándose con todos nosotros. No es que me fascine, pero la veo gran favorita. Le pido que cambie de estilismo, eso sí. Y que deje de fingir que llora cuando canta. Gracias. Martín me pareció muy bueno anoche, un gran profesional, aunque no me convence su estilo, no me gusta su voz y no me termina su presencia en el escenario. No sentí nada de pena cuando lo expulsaron. Eso sí, se fue por la puerta grande.

Y, como siempre, la puerta bien abierta tenéis vosotros. Os adoro a todos. Gracias por seguirme por Twitter en directo o por aquí cada martes. Nos vemos la semana que viene.

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!

martes, 5 de noviembre de 2013

#Batallas2, Gala 8 de La Voz


La segunda ronda de Batallas de La Voz cobró más intensidad aún que la primera. Otras 11 parejas compitieron por conseguir su hueco en el programa y poder seguir así dándose a conocer ante la inmensa audiencia española que sigue el concurso e intentar avanzar en esta auténtica guerra de cantantes en la que, de más de 64, sólo podrá quedar uno. Anoche vivimos algunas sorpresas, como grandes favoritos que cayeron frente a sus competidores, y también unos coaches que robaron a grandes voces y a otras que no lo son tanto. El caso es que ya ninguno de ellos podrá recuperar a ningún expulsado, porque los cuatro han terminado ya su cupo de dos comodines. Miedo me da.

Malú vivió tres enfrentamientos, de los cuales sólo acerté uno, para mi total desgracia. El primero fue el de Martín Bueno con Érika Gómez. Ambos me parecieron demasiado acelerados, con escaso futuro en el panorama musical. Ninguno me convenció lo suficiente, pero al final ganó él. Pues bueno. La segunda batalla, más desigual, enfrentó a Amynata Sow con Gabriele Serrini. La pasión y el desenfreno de ella, algo chirriante, contra la perfección, dulzura y sencillez de él, todo elegancia y belleza. Malú se deshizo del "deseado", para tristeza de Jesús Vázquez y mía. Aunque Rosario lo robó y se lo quedó para ella. Antonio Orozco también pujó por él, pero no fue suficiente. Si es que anoche mojamos braguitas todos...  La tercera batalla fue la de Janyssha Lyon contra Lydia Lauren. Dos auténticas negras de corazón (y una de apariencia) que derrocharon soul, energía y brutalidad con una interpretación genial de No more tears. Malú acertó quedándose con la negra sabrosona y Bisbal y Orozco pelearon para recuperar a Lydia (antes incluso de que fuese repescada), que decidió irse con el de rizos. Menudo espectáculo.

Antonio Orozco también tuvo tres batallas y, nuevamente, sólo acerté una. Esto es una tragedia griega. Edu Ruiz y Alejandro Udó actuaron primero. Edu Ruiz quedó descafeinado, con una voz tan chillona como desagradable y tan corriente como fácil de olvidar. El segundo derrochó  personalidad, como ya sabemos, pero se olvidó completamente de su primera estrofa. Y lo pagó caro. Menos mal que Bisbal lo repescó. Yo me quería morir. La segunda batalla fue entre Cristina Rueda y Haley Haitz, la choni de barrio contra la pija de chalé. Ganó la primera, sobrada en fuerza, en potencia y en afinación. La rubia quedó tan pésima que sólo logró que Cristina se luciese más. Orozco hizo bien y se quedó a la extriunfita. Grande. Menos grande fue la batalla entre Ainhoa Aguilar y Rocío Rivas. Aquí volvimos a ver la lucha entre el esfuerzo y la mediocridad de la canaria, que lo dio todo pero no fue suficiente contra el talento innato y el torrente de Rocío, que aunque fue superior, no logró transmitir lo que debiese, y quedó fuera.

David Bisbal, por su parte, tuvo una noche tremenda, con tres enfrentamientos y dos repescas. Un poco más y el de Almería elige ahí mismo a su ganador. Una locura. De las tres, y como no podía ser de otra manera, sólo acerté una también. Mi gusto contrasta del todo con el de los coaches, no me cabe duda. Me lo van a poner muy fácil si sólo salvan a dos de mis favoritos al final... La primera batalla enfrentó a Virginia Moss con Susana Ruiz. Dulzura contra torrente. Elegancia contra personalidad. Ganó Susana. Ambas estuvieron geniales, bravo por las dos. Su segunda pelea fue titánica, entre Darío Benítez y Alba Lucía. El argentino lo dio todo, tan profesional y artista que se comió el escenario entero. La extriunfita no se lo puso fácil, y no por la capacidad de su mandíbula, sino porque también tiene voz para parar un tren. Al final ganaron ambos, porque Bisbal se lo quedó a él y Malú la robó a ella. Grande. El último dúo del andaluz fue entre Dina Arriaza y Leyna Sadki. De verdad que no sé qué le veis a la señorita Dina, pero a mí me disgusta profundamente. Anoche no fue ni un notable bajo. La árabe, en cambio, fue diva, diva total. Hasta para agradecer al público, pasando olímpicamente de Jesús Vázquez. Iba vestida cual concursante de Armenia en Eurovisión y se creyó su papel. A mí me encanta. Me alegré de que la robase Antonio Orozco, porque Bisbal se deshizo de ella a traición. Mal.

Rosario Flores sólo tuvo dos batallas, y aquí también acerté una, aumentando un poco mi estadística personal. La cantante tiene claro que se quiere quedar a voces con personalidad, independientemente de su técnica, profesionalidad o apariencia. Sin embargo, en su primera batalla, que enfrentaba a Jorge Moreno contra Xino Gómez, se quedó con el segundo. Ambos fueron muy muy grandes, lo reconozco. Estuvieron sentidos y emotivos, aunque les faltó romper, les faltó implicarse más con la canción, no estar tan comedidos. No lograron hacer llorar a Rosario pese a que la canción era de su hermano. Pero bueno. Nadie repescó a Jorge Moreno y yo me morí de pena. Ese chico es casi perfecto en todo. Lo quiero para mí. Pulsé desde casa hasta que me salieron callos, pero no logré hacer nada. Fatal. La segunda batalla fue entre Gonzalo Alcaín y Cissy Miranda. Sobrios, dulces, preciosos, elegantes... Los dos estuvieron estupendos. Pusieron el nivel muy igualado, y ya todo dependía del gusto personal. Rosario se quedó con él, para mi total alegría, ya que hasta el propio Gonzalo me agradeció mi tuit comentando su actuación.

Y no ha sido el único. Últimamente recibo menciones e interacciones de muchos concursantes de La Voz. A todos les doy las gracias. También a vosotros, por aguantarme todas las noches con tantos tuits comentando el programa y por leerme aquí cada martes. A todos, de verdad, muchas gracias.

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!

martes, 17 de septiembre de 2013

Primeras audiciones a ciegas, #VuelveLaVoz




Telecinco estrenó anoche la segunda edición de La Voz, respaldada por más del 23% de la audiencia y rozando los 3,5 millones de espectadores durante sus tres horas de emisión. Como no podía ser de otra manera, las audiciones a ciegas se estrenaron con tanta tensión como emoción. Serán más de 70 las actuaciones que veamos pasar por ese escenario tan cruel, en el que los que deben decidir si sigues o no en el concurso lo hacen de espaldas. Y uno tiene sólo minuto y medio para defender un tema. La mitad de tiempo que ofrece Eurovisión, que ya es poco.

Por eso no se explica cómo hay algunos concursantes que se dejan tanto, que se suben al escenario de La Voz con canciones mediocres, con una actitud simplista y derrotada. Esta fase del concurso pide que uno luzca toda su voz posible, sus giros, sus agudos y sus graves, que sepa encandilar con una canción que nadie se espere que vaya a sonar, que pueda sorprender sólo con su timbre. Y en eso fallaron los cuatro (cinco, en realidad) aspirantes a Voz que se quedaron ya en el camino.

Laura Pastor defendió un grandísimo tema (One day or another) que terminó comiéndosela. Una chica que se dedica al doblaje (es Hermione Granger en la saga Harry Potter) no puede quedarse tan corta de todo. Pretendió lucir voz y artificios, pero quedó sosa, gritona y desagradable en algunas partes. Nadie se giró para comprarla. Tampoco lo hicieron con Sarah Miró (la hermana de la actriz y presentadora Kira Miró, y no es broma). Como consejo, si una canta Metálica, mejor que tenga ciertas aptitudes para el rock o quedará muerta. El baladón que escogió la devoró por completo. Le faltó diferenciarse, brillar y soltarse. Peor fue el caso de Mayka Alonso, que destrozó por completo su actuación. Ya lo dijo su madre: “es muy grande esto para ella”. No sé muy bien qué la hizo llegar hasta allí. Ni tampoco a los amigos murcianos Fran y Salva, tan chungos como karaokeros. ¿Pero en serio se creían capaces de pasar una audición a ciegas? Qué drama.

Aunque, entre vosotros y yo. No sé si me parece más drama quedarme a las puertas o que se me gire Rosario Flores y tener que quedarme con ella. El año pasado ya demostró que su criterio para escoger a sus Voces es desconocido, siniestro y caduco. En esta ocasión parece que las cosas tampoco le van a ir mucho mejor, si sólo sigue interesada en voces aflamencadas que nada aportan ya al panorama musical español. Su equipo ya ha sumado a dos concursantes. Por un lado tenemos a la señora Estela Amaya, fuente de lágrimas que ya hubiese querido para sí misma Geno cuando participó en Operación Triunfo. No le vi nada especial, pero como concursante de relleno está bien. No aspirará a mucho más, pienso. Tampoco creo que dure Idoia Bediaga, su voz es tan particular como cómica. Suena a antigua y parece Dita Von Teese. Disfrutó como pocos en el escenario, pero dudo que sepan cogerle los temas que necesita.

El que parece estar necesitado es Antonio Orozco. Necesitado de protagonismo. De su minuto de gloria. De un valium. Por favor, ¿alguien puede decirle a este señor que no está en La hora de José Mota? Sus gracias continuadas y su peloteo de manual hacia todos y cada uno de los concursantes ya me ha saturado hasta el mes que viene. Orozco, ese hombre que medio país ve muy sexy y yo no entenderé nunca por qué, ha logrado que dos personas se vayan con él. Lo cual es demasiado preocupante, ya que se giró 9 veces. Su primera adquisición es la de Ainhoa Aguilar, la canaria que Telecinco ya vendió en su presentación del programa. Voz no le falta, de hecho va demasiado sobrada. Se descontroló muchísimo, pero bien guiada, puede dar mucho juego. El que no necesita guías, porque su estilo es tan personal como original, es Jaume Mas. A nadie le pasó desapercibido este mallorquín, ya fuese por sus rastas, por su vestimenta, o por cómo fue capaz de darle la vuelta a su canción, y convertirla en una versión tan genial como reggae. A mí ya me ha ganado.

Bueno, ganarme, ganarme… La única que me gana siempre es Malú. Yo tengo clarísimo que me iría con ella. En caso de que se girase, por supuesto. La diva del pop español empezó tarde a coger su equipo, y miedo me da el futuro que le deparan sus dos voces escogidas hasta el momento. Gabri Serrini versionó el If ain’t got you de Alicia Keys con bastante maestría. Ya sólo por el gusto de escoger estas canciones, uno debería pasar sí o sí. Pero es que además Gabri tiene actitud de artista, cuerpo de artista, ojos de artista y nombre de artista. No se le puede pedir más. Su único compañero por el momento es David Barrul, quien escogió un tema del padre de Malú, Pepe de Lucía. A mi juicio, le faltó estilo, personalidad y voz. Pero ha logrado encandilar a la madrileña. Veremos por cuánto tiempo.

Y, hablando de tiempo, no sé si David Bisbal tiene mucha prisa por terminar el programa, pero en la primera gala (y son 6 de audiciones a ciegas) ya ha alcanzado el 25% de su equipo. A este paso, el de Almería se pone ya con las batallas y entrega el premio mientras el resto aún no ha conseguido ni girarse tres veces. Pero es que todas las voces quieren irse con él. Es muy comprensible. Algunos creerán que, por su paso en OT, es el que más les va a ayudar y a entender. Y, además, es el campeón de la primera edición. Por cansino, sobreactuado y desfasado que sea, yo también lo tendría en cuenta. De momento, Bisbal suma 4 voces. Y su nivel es alto. Darío Benítez tiene un poder vocal impresionante, de graves a agudos. Y sabe tocar el piano. Y es argentino. Tiene todo a su favor. Salvo su gusto por la moda. Qué horror de americana. Estíbaliz Martín no se lo pondrá fácil. En ningún sentido. Porque a hortera también va a pelear. Pero es que esta jovencísima cantante se atrevió con un lírico operístico de la BSO de El fantasma de la ópera. Ahí es nada. Y lo bordó. Yo quedé maravillado. Fue mi nota más alta de la noche.

David Bisbal también se ha llevado a su equipo la voz de Dina Arriaza. Me pareció floja, escasa y desagradable, pero los cuatro coaches se giraron por ella. Y mi Twitter enloqueció. Tendré que darle otra oportunidad, pero de momento me parece de lo peor del programa. Y atreverse con un tema de Amy Winehouse… Osada, la chica. Claro que para osada, Tina Riobo, una negra zumbona (con todo mi amor, lo digo) que el año pasado ya pisó el escenario y no logró que nadie se girara, pero ha querido repetir ocasión. Este año los cuatro se dieron la vuelta. Incluso Rosario aseguró que se acordaba de ella. El caso es que voz no le ha faltado en esta ocasión, aunque no sé si su estilo venderá mucho por aquí.

A los que nos queda mucho por comprar es a nosotros. Que sólo llevamos 10 voces escogidas, y necesitamos 64. Largo será el camino. Pero se hace camino al cantar.

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!