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viernes, 16 de enero de 2015

Austria permite a los gays adoptar a niños gracias a Conchita Wurst



Austria da un paso adelante en la igualdad y los derechos universales, y lo ha hecho aprobando la adopción de niños por parte de parejas homosexuales, después de que su Constitucional rechazase como argumentos para prohibirlo la “protección del matrimonio tradicional, de familia o el bienestar del niño”. Eso sí, Austria limita estas adopciones a las parejas del mismo sexo que “estén oficialmente registradas como parejas de hecho”, ya que el alto tribunal austríaco no permite todavía el matrimonio civil, aunque las parejas de hecho tienen todos los mismos derechos de facto que estas uniones. Se espera que las parejas homosexuales puedan adoptar, como muy tarde, a principios de 2016.

De esta manera, la república alpina se convierte en el país número 11 que permite las adopciones de niños y niñas por parte de parejas homosexuales, asegurando que no hay ninguna “justificación objetiva” para excluir a estas uniones de su círculo de posibilidades, ya que la orientación sexual no puede “excluir” a ninguna persona para poder ser padre o madre. Se trata de una sentencia ejemplar en Austria que entrará en vigor para todo el país el 31 de diciembre de este 2015 y que, de hecho, ratifica la Convención Europea de Derechos Humanos, que confirma que no se puede prohibir una adopción a ninguna persona en base a su orientación sexual. En cualquier caso, en Austria es legal adoptar a hijos biológicos de una pareja homosexual desde 2013.

Sin duda, Austria se alza de nuevo con la bandera de la igualdad en una decisión casi pionera que ha celebrado toda la comunidad homosexual y bisexual y que, en parte, se debe a un fenómeno musical con nombre y apellido: Conchita Wurst. Porque la cantante nacionalizada austríaca, y ganadora de Eurovisión 2014, ha supuesto todo un emblema para el país por su defensa de la igualdad, la tolerancia y los derechos básicos y fundamentales. De hecho, tras su victoria, fue recibida por el propio primer ministro austríaco, Heinz Fischer, quien confirmó que Conchita Wurst ha supuesto “una victoria para Austria, para la diversidad y la tolerancia en toda Europa” y ya adelantó que su triunfo supondría “un futuro de paz y libertad”, que ahora se ha hecho realidad. Ya se sabe que amar es constitucional… Y que el amor lo puede todo, hasta en Austria.


@RobertoSCaudet




jueves, 4 de diciembre de 2014

La Liga, contra los ultras: ¿Es posible fútbol sin violencia?



El presidente de la Liga de Fútbol Profesional (LFP), Javier Tebas, ha anunciado este jueves 4 de diciembre de 2014 en La Mañana de la Cope su intención de hacer “descender a los clubes” que no colaboren contra los ultras, justificando además la destitución del presidente del Deportivo de La Coruña, Augusto César Lendoiro, como embajador de La Liga después de que se le haya podido ver de manera amistosa y cordial con los ultras del Riazor Blues en el entierro de uno de sus miembros, el conocido como Jimmy, tras ser arrojado al río en Madrid en una pelea entre estos hinchas del Depor y los Frente Atlético del Atlético de Madrid en la previa al partido que ambos equipos jugaron en el Vicente Calderón.

Entre las medidas que ha anunciado Tebas se encuentran la pérdida de puntos y la pérdida de categoría para todos aquellos clubes que no erradiquen la violencia en el deporte tal y como hicieron en el pasado, por ejemplo, el Real Madrid y el FC Barcelona, eliminando las gradas de sus aficionados ultra tras numerosos altercados con otros equipos de fútbol dentro y fuera de sus estadios. El presidente de la LFP ha explicado que se van a tomar una serie de medidas y que “lamenta la falta de respeto que se producen en los campos de fútbol”. “Estamos tomando una serie de medidas. Primero atacar la violencia verbal, que es la antesala de la violencia física. Hay mucha violencia verbal en los estadios y de la verbal a la física va un cubata, cinco cervezas, va un chico que no entiende bien la situación... Eso hay que erradicarlo. Y se van a cerrar gradas o parte del estadio cuando se produzcan gritos, insultos o intolerancia de cualquier tipo”.

Tebas se refiere, por ejemplo, a los insultos que reciben en los estadios los jugadores de raza negra o también algunos apodos como los de “mono” a Dani Alves o a Pepe, y también al clásico “maricón” que puede escucharse continuamente en cualquier estadio de fútbol de nuestro país, incitando a la homofobia en el terreno deportivo. Mucho más allá van casos como el del estadio Mestalla del Valencia CF donde, a principio de temporada, pudieron escucharse cánticos nazis, hechos que lamentó el propio club y hasta la grada donde se produjeron, asegurando que se tomarían medidas para que no se repitieran y así ha sido por el momento. El problema en el deporte es la rivalidad, que en ocasiones pasa de sana a repulsiva y de divertida a violenta.

El radicalismo, el fanatismo y la propia ideología de algunas aficiones ha provocado duros enfrentamientos y mucha tensión en algunos partidos clasificados ya como “de alto riesgo”. Pero la pregunta es: ¿Pueden evitarse? ¿Hay alguna manera real de acabar con esta violencia gratuita camuflada en tendencias futbolísticas? El dirigente del a LFP asegura que van a “establecer un reglamento de venta de entradas a equipos contrarios. No queremos que lleguen entradas a aficionados violentos”. Y hay más. “Se creará la figura del director de partido para que tenga competencias en seguridad e información. Y se regulará el tema de cámaras en los estadios”. Parece ser que hay posibilidad, que hay intención, y que hay temas sobre la mesa. Ahora falta que se quieran jugar las cartas. Por el bien del deporte, del fútbol y de los que realmente amamos a nuestros clubes, cada cual el suyo, esperamos que se produzca.

@RobertoSCaudet



viernes, 11 de octubre de 2013

Los gays estarán prohibidos en los países árabes en noviembre


Los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) han anunciado una nueva medida tan homófoba como degradante, asquerosa y vomitiva. Se trata de Bahréin, Kuwait, Catar, Omán, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos. Estos 6 Estados han decidido "realizar pruebas médicas a los viajeros que crean que son homosexuales para impedirles su entrada al país".

Según ha expresado el director de salud pública del Ministerio de Salud de Kuwait, Yousuf Mindkar en una entrevista que recoge el diario británico Daily Mail, "los centros de nuestros países van a tomar medidas más estrictas para detectar a los gays", unas medidas que empezarán a tomarse el próximo 11 de noviembre de 2013, aunque se desconoce de qué se tratará. ¿Un análisis de sangre? ¿Un escáner? ¿La tasa de alcoholemia? ¿Les pondrán una piruleta rosa con plumas por ver si se la comen? ¿Los harán caminar por la cinta andadora con tacones?

Una vez identificadas estas personas (es curioso que, de hecho, nos sigan llamando personas) "tendrán prohibida la entrada a cualquiera de los Estados miembros del CCG", dice Mindkar. En Kuwait, por ejemplo, los actos homosexuales están prohibidos y tienen una pena de cárcel de hasta 10 años. En el resto de países también están prohibidos los actos homosexuales en público, que son considerados delitos.

Me pregunto qué clase de gentuza son esta mierda de dirigentes políticos, qué piensan exactamente del mundo y de sus vidas y por qué continúan respirando y siendo admirados y respetados por el mundo Occidental que sí parece vivir en siglo XXI. Que cualquiera de estos países se atreva a patrocinar, promocionar o vender su imagen en España me parece de una hipocresía incalculable. Que, encima, les riamos las gracias y vayamos de turismo ya es lo más patético de todo. La homosexualidad no se contagia. No se transforma. No es mortal. Y tampoco es un delito.

Un delito es atentar contra las personas por ser diferentes a uno. Un delito es vapulear, denigrar y desprestigiar a un hombre porque ama a otro hombre. Un delito es someter a un "examen médico" de orígenes desconocidos y que no se revelarán a cualquiera del que sospechen o del que les apetezca mofarse. Un delito es aplaudir a cualquiera de estos países. Y un delito es no difundir este tipo de noticias e intentar combatirlas en la medida de lo posible.

FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS.


domingo, 6 de octubre de 2013

Emotiva carta de un abuelo en defensa de su nieto gay



Dice la canción que no hay lugar para dudar cuando se ama de verdad. Sin embargo, una gran parte de la población mundial sigue considerando que no puede existir el amor entre dos hombres o dos mujeres. Son esas personas que no son capaces de entender, de ver más allá de lo que ellos ven y sienten, que obligan al resto del planeta –o eso pretenden- a ser como son ellos. Así, la carta de un abuelo defendiendo a su nieto gay después de que su propia hija le echara de casa ha sido ya compartida más de 4.000 veces en Facebook. Como no podía ser de otra manera, estoy moralmente obligado a hacerme eco de ella. Muy emotiva.

“Querida Christine:

Me decepcionas como hija. Tienes razón cuando dices que tenemos una "vergüenza en la familia", pero te equivocas sobre cuál es.

Echar a Chad de casa sólo porque te dijo que es gay es la verdadera "abominación" aquí. Un padre que repudia a su hijo es lo que va "contra la naturaleza".

La única cosa inteligente que te he escuchado decir en todo esto es que "tú no criaste a tu hijo para que fuera gay". Por supuesto que no lo hiciste. Él nació de esa manera, y no eligió serlo tal como tampoco (decidió) ser zurdo. Tú, sin embargo, sí elegiste ser hiriente, estrecha de mente y retrógrada.

Entonces, como estamos en lo de repudiar a nuestros hijos, creo que aprovecharé el momento para decirte adiós. Ahora tengo un 'fabuloso' (como dicen los gays) nieto que criar y no tengo tiempo para las palabras sin corazón de una hija.

Si encuentras tu corazón, llámanos.

Papá"

¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!



sábado, 23 de junio de 2012

Es tu vida


El mundo no ve, cegado en costumbres; nunca pregunta el por qué. Es tu relación la que le confunde, y eso te duele. Miradas que no comparten tu risa, que no comparten tu amor. Les falta razón, no ven la ilusión; y duele tanto... Tú ya sabes lo que quieres. Es tu vida, tu decisión. No te pares, ahora que puedes, nada se interpone al corazón. Vive lo que sientes, nada importa ya. Vive el presente sin pensar en más. Este amor es fuerte. Tanto, que no hay lugar para dudar cuando se ama de verdad.

Este texto no es mío, es de la cantante catalana Roser. “Es tu vida”, se titula este himno al amor libre y verdadero, al amor homosexual sin barreras, sin temores y sin prejuicios. Porque todavía hay una gran parte de la población mundial que piensa que la homosexualidad es una enfermedad o que todo se debe al puro vicio. Los hay que piensan que somos todos unos desviados y que sólo mantenemos relaciones sexuales depravadas y antinaturales y que, por supuesto, no sabemos lo que es amor.

Por si a alguien le cabe la duda de que, efectivamente, todos los homosexuales somos iguales, hoy se celebra el Día del Orgullo Gay en Valencia por todo lo alto. Aunque hoy los únicos que llevan altura son los que van subidos a unos andamios con purpurina y plumas a los que llaman plataformas. También van en alto los que se exhiben en las diferentes camionetas (porque Valencia no tiene glamour como para pagar carrozas de verdad) que recorren el centro de la ciudad a modo de… ¿Protesta?

¿Por qué protestan realmente? Si es que lo hacen... ¿Por qué se manifiestan hoy algunos centenares de homosexuales en Valencia? ¿Qué saben ellos de la desigualdad, del maltrato, de la homofobia? Me gustaría de verdad que esta misma tarde acudieseis todos al centro de Valencia y preguntaseis a cuatro gays, al azar, sobre el matrimonio homosexual en el mundo. Que les cuestionarais sobre en qué países la homosexualidad se persigue y en cuáles se les permite adoptar a un hijo. Que les hicieseis dudar sobre si es cierto que dos gays pueden casarse en Suecia por la iglesia. Y una vez realizado el test, decidme cuántos de ellos han respondido correctamente.

Haced que os comenten cómo va el recurso del Partido Popular a la Ley del Matrimonio Homosexual. Que os digan cuándo se aprobó dicha ley. Preguntadles también si se darían un beso con su pareja en medio de la calle, un día cualquiera. Si sus familiares saben si son gays. Si lo dirían en el trabajo… Comentadme luego los resultados y veamos quién se queda más flipado.

Por supuesto, hay docenas de homosexuales que acuden al Día del Orgullo para protestar por lo que sufren realmente. Para combatir la discriminación. Para luchar por una educación igualitaria en la que en los libros no sólo aparezca “a chico le gusta chica” y los profesores no tengan miedo de responder –con elegancia y claridad- a sus alumnos si alguno de ellos tiene la duda de por qué Pepito tiene dos padres o Luisa dos madres. Los hay que solicitan más ayudas para la investigación del VIH, su prevención y su tratamiento que afecta, en gran medida, al mundo homosexual. Pero esos son muy pocos (os lo puedo garantizar) y no se hacen visibles. Hay una gran multitud de locas desfasadas que se encargan de hacerles sombra.

Hoy no vende lo intelectual. Qué va. Hoy no vende la protesta formal. Hoy sólo destaca lo sexual, lo depravado, lo exagerado... Las plumas, la purpurina, las mini faldas “para” hombres, los tangas imposibles, los tacones de talla 44. Hoy es el día del carnaval, de la locura y el desenfreno. De mostrar tantos estereotipos y etiquetas como se pretenden combatir. De lucir todo aquello que se esconde habitualmente. De tirar por tierra lo conseguido en otro tiempo. Hoy muchos homosexuales aprovecharán para tener sus primeras experiencias, para hacer nuevas amistades, para sentirse queridos y atractivos. Pero no os equivoquéis. No es eso lo que se pretende. Al menos no lo que se pretendía en su inicio. Esta manifestación de un colectivo oprimido ha derivado en un festival de curso donde los licenciados dejan el armario para… ¿Siempre? Ojala fuese así. Ojala sirviera para romper con el pasado, con la doble vida. Pero no. Cuando llegue la medianoche (quizá las seis de la mañana), las carrozas se convertirán en calabaza. Los tacones volverán a ser unas vulgares converse. Y la purpurina pasará a ser cosa de maricas. Cada mochuelo a su olivo y Dios en el de todos. O eso le gustaría a él.

Y hablando de Dios, ya ha empezado la cuenta atrás. El diario de Bridget Roob está ya terminando de “imprimirse” y muy pronto lo podréis encontrar en este blog. Sólo os adelanto que es tan adictivo como divertido. Que es Odio en estado puro. Es ingenio, emoción y frescura. Este verano, el Odio se transforma y salta a su versión 3.0. Dentro de poco dejarás de leerlo para verlo. Para escucharlo. Para sentirlo. Bienvenidos a la nueva era…

#EldiariodeBridgetRoob

¡FALTAN 10 DÍAS!

¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!

Roberto S. Caudet

domingo, 19 de febrero de 2012

Ever Banega se atropella a sí mismo


El centrocampista del Valencia CF, Ever Banega, se ha atropellado a sí mismo. Sí, aunque dicho así es físicamente imposible, Banega lo ha conseguido. Como prueba de Jackass sería especialmente digna, pero viniendo de este tipejo que no da pie con bola (guiño, guiño...) resulta, como poco, perturbador. Todavía está por descubrir cuáles han sido las causas reales del accidente, pero todo apunta a que el jugador no ha puesto el freno de mano mientras estacionaba en una gasolinera... Y la Ley de la Gravedad ha provocado el resto.

Según apunta el periodista Vicent Sempere en su twitter, a Banega se le ha diagnosticado una "fractura en el tercio distal de la tibia izquierda, con un desprendimiento de fragmentos". Me pregunto yo si los fragmentos que se le han desprendido no serían del cerebro y si ese desprendimiento no es anterior al accidente. La broma le ha salido al jugador por seis meses de baja, aunque ya se sabe que las bajas de los futbolistas son como las penas de prisión: por buena conducta se reducen a menos de la mitad. Tan acostumbrado a entradas y pases, y con su intelecto atrofiado por un claro abuso de gomina Giorgi, es altamente probable que Banega intentara parar la caída de su coche con el pie. Sin pensar que su coche pesa mucho más que una pelota de fútbol. Y, concretamente, 300 gramos más que Benzema.

Tampoco podemos descartar que Banega estuviese interpretando la canción "Bailando" de Alaska. Y en un momento de euforia, tanto "muevo la tibia y el peroné" se le fue de las manos... Sea como fuere, el argentino Banega es conocido por jugar al fútbol, pero más todavía por protaognizar escándalos de la talla de éste. También ha sido multado por ir completamente borracho. Y además protagonizó un vídeo sexual en el que aparecía frente a una webcam en actitud festiva. Vamos, cascándosela como un loco. Me pregunto yo, que siempre pienso bien de todo el mundo, si en realidad no ha sido todo provocado por Paul Babeu, el jefe de campaña de Mitt Romey (el aspirante republicano a la Casa Blanca).

Y es que Paul Babeu ha dimitido hoy como jefe de campaña tras un escándalo homosexual con un latino que vivía en Estados Unidos. Al parecer, ambos habían mantenido una relación sexual y el yanqui había amenazado al latino con que si hacía público su affair, lo deportaba. Vamos, que conociendo el perfil del argentino: blanco y en Ana botella... Peché, digo leche.

¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!

Roberto S. Caudet

martes, 14 de febrero de 2012

Libre para amar


La imagen de cabecera de este artículo es el doodle con el que Google celebra hoy San Valentín en algunos países del mundo. Porque para España –y otros tantos- hoy es el día en que se celebra el amor. Pero no todo el mundo puede celebrar su amor con igualdad, y Google no es tonto. En esta cabecera se ha incluido, estratégicamente, una pareja de recién casados. De esos que a mí me gustan, con sus dos esmóquines negros. Vamos, dos maromos gays. Una sutil reivindicación que no ha pasado por alto en las redes sociales, donde hoy se pretende que #matrimonioigualitario sea TT en España durante todo el día.

Ahora bien, es importante señalar que el matrimonio igualitario no sólo se corresponde con un matrimonio homosexual. El que lo crea o lo reivindique es que es completamente inconsciente de la realidad en la que vive. En España la práctica ya está menos extendida, pero sigue aumentando por culpa de algunas inmigraciones. Estoy hablando de los matrimonios concertados, generalmente entre chicas jóvenes y señores maduros. Porque aunque queramos mirar hacia otro lado, la dote sigue existiendo en muchas culturas, y nos la meten (perdón) de manera discreta en nuestro país de derechos y libertades.

Hoy, yo no celebro el Día de San Valentín como el día en que quiero más a mi novio. Ni mucho menos. Si hoy soy feliz es porque mi familia me quiere y apoya en mis relaciones. Y porque, afortunadamente, todavía vivo en un país en que puedo elegir, libremente, a quién quiero amar. Y puedo formalizar ese amor con un matrimonio. Reivindicad lo vuestro. Y reivindicad vuestro amor. Que ya vendrán otros, en otros momentos, para intentar amargároslo. Que el Odio, hasta en San Valentín, siempre es Odio.

¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!

Roberto S. Caudet

martes, 7 de febrero de 2012

Gallardón, mon amour


Siempre he imaginado que me casaría en alguna catedral imponente, de las que quitan el hipo con su rosetón y sus vidrieras. En ese día tan especial tendría junto a mí a mis padres, a mi familia, a mis amigos. Mi madre iría preciosa, y sería una madrina formidable. La catedral estaría decorada con rosas blancas y tulipanes naranjas. El párroco de turno soltaría uno de esos discursos infumables pero a mí me daría igual, porque sé que estaría toda la misa llorando. Después de la ceremonia, acudiríamos a un precioso banquete en el que todos los invitados degustarían comidas exóticas. Nada de lechones ni carrilladas. Que innoven. Yo estaría radiante. Mucho más que eso. En un chaqué que haría envidiar a Fred Astaire si acaso pudiese verlo. Mi marido, naturalmente, también luciría sus mejores galas para la ocasión. MEEEEEEEEEC. Ya la he liado.

Bien sabe Dios, y nunca mejor dicho, que en este plan idílico hay un pequeño error insalvable. Acabo de mencionar que es una boda de dos maridos. Dos contrayentes masculinos. Dos señores. Con sus chaqués y sus pelos cortos. Sin ningún vestido, ni cola, ni velo. Con sus genitales masculinos. Vamos, que sí, que dos hombres, ha quedado claro. Y esto supone un pequeño problema. Dos hombres, entre sí, no pueden casarse por el rito católico, llamémoslo. Han de casarse mediante el procedimiento civil. Y tampoco en todos los lugares del mundo.

España es uno de ellos, desde hace apenas un lustro. El Gobierno de Zapatero decidió aprobar la Ley del Matrimonio Homosexual (que ya es infumable desde su propio nombre) con el rechazo del Partido Popular en casi plena totalidad. Digo “casi” porque la ex ministra Celia Villalobos decidió votar a favor de dicha Ley. El Matrimonio Homosexual se aprobó, como digo, para poder permitir la unión civil de dos hombres con los mismos derechos que la de un hombre y una mujer. Y también, naturalmente, con los mismísimos derechos para dos mujeres que se casan entre ellas. Aunque, entre vosotros y yo, ¿conocéis a alguna bollera que quiera casarse? No, yo tampoco. El día que hagan Granjera busca esposa será un fracaso total. Otro más para la carrera de Luján Argüelles. Además, el casting sería complicadísimo. Todas las lesbianas ya parecen, de por sí, auténticas granjeras.

El Partido Popular mantiene un recurso en contra de esta Ley. El propio presidente del Gobierno actual, Mariano Rajoy, considera que el matrimonio homosexual es “inconstitucional”. Esto es todavía más curioso, ya que de la propia Constitución –la vigente, de 1978- se extrae que: “El hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio con plena igualdad jurídica (…) la Ley regulará las formas de matrimonio, la edad y capacidad para contraerla, los derechos y deberes de los cónyuges, las causas de separación y disolución y sus efectos”. La pregunta que os hago a continuación no es baladí: ¿La Constitución, en su artículo 32 –el citado- avala o no el matrimonio homosexual? ¿Dice la Constitución que el hombre y la mujer deban casarse entre ellos? No, no lo hace. Podéis volver a leerlo. Hacedlo. ¿Veis? No, no lo dice.

Quizá por eso, con un poco de inteligencia, el nuevo Ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, ha anunciado hoy que “no ve inconstutucionalidad” en la Ley del Matrimonio Homosexual”. Sin embargo, y con más picardía que inteligencia, ha añadido que “se esperará” a ver qué sentencia el Tribunal Constitucional sobre el recurso del PP. Vamos, que queda bien con todo el mundo pero si el TC deroga la Ley, pues igual de ancho se queda. Aunque para ancha ya tenemos a Castilla.

Inocente de mí, yo sigo viendo un leve gesto de esperanza y de amistad. Y más a sabiendas de que el PP ya se ha "desmarcado" de sus declaraciones. Porque la mayoría de argumentos en contra del matrimonio homosexual terminan derivando en que el matrimonio está ideado para formar una familia y que la familia sólo la pueden formar un padre, una madre y los hijos (o sólo uno) de ambos. Esta genialidad se desmonta por sí misma, ya que cuando uno acepta casarse y firma los papeles, sólo firma por una unión llamada “matrimonio”. En este “contrato” no se obliga a los contrayentes a tener hijos. Todos conocemos, al menos, a un matrimonio sin hijos. Y siguen siendo matrimonio. No hay cura que diga lo contrario.

Pero parece que algunos no lo ven tan claro. Todos tienen “un amigo gay” pero no le dejan hacer formal su felicidad. No le dejan ejercer uno de los derechos básicos del hombre –y la mujer- en España. Y aunque a esta parte de la sociedad le dé realmente igual lo que hagan el resto con sus bodas, han de meterse dentro. Pretenden privarnos de un derecho que reclamamos nosotros y que es nuestro; y que ellos ya tienen concedido. Si no estás a gusto con mi pareja, no asistas a mi boda. No me oficies una misa. Pero cállate y respétame. Igual que yo te respeto a ti. Estúpido. Ups, perdón.

Si los curas tuvieran crisis real, aceptarían bodas gays, aunque fuera sólo por el “donativo” que proporcionarían a la parroquia. Como yo sí estoy en crisis, pero crisis existencial, desde aquí animo a todos los interesados (en mí, naturalmente) en que me pidan matrimonio. Rapidito, a poder ser. Que nos cierran el chiringuito de aquí a dos días. Si lo llego a pensar más fríamente, me apunto al nuevo concurso de Cuatro. Para un éxito de verdad que tiene la pobre Luján…

¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!

Roberto S. Caudet

lunes, 25 de julio de 2011

La pareja gay no iba desnuda


Todavía no he visto a ningún gay en mi facebook colgar en su muro la noticia que os publico a continuación. Tampoco he visto una plataforma on-line para denunciar situaciones como esta que pasan mucho más a menudo de lo que nos pensamos. Os cito el titular de la noticia:

Un hombre, detenido tras agredir a una pareja gay que se besaba en un restaurante”.

La noticia ha salido publicada en medios de izquierdas y de derechas (delante, detrás, un, dos, tres…), lo cual me congratula bastante. Y es que altercados así no pueden pasar desapercibidos. Os cuento más cosas. El hecho ocurrió en un restaurante de la calle madrileña de Lope de Vega. Ha ocurrido aquí, señores. En este país que muchos dicen ser tan moderno y liberal. Y tan tolerante. Y tan progresista y socialista. Me río yo de España y sus ciudadanos adelantados. Pero todavía hay más. La agresión consistió en que, tras el beso homosexual de la pareja homosexual (obviamente), el señor agresor en cuestión les arrojó una copa de agua que llegó a romperse en la mesa. Vámonos de fiesta.

No tuvo suficiente con echarles de agua, que siempre dramatiza mucho en las películas americanas, que el señor agresor decidió lanzarles directamente la copa. Y luego una taza de café. Que, digo yo, no sé hasta qué punto le es bueno un excitante a un hombre tan violento como él. Pero demos gracias al señor (oremos…) por el hecho de que no tuviera junto a él una jarra de cerveza o, directamente, el bidón. Que todavía tendríamos que lamentar víctimas… Pero la agresión no fue sólo física que, de hecho y por suerte, sólo se lamentó con la taza y la copa rotas, y cuatro puntos -que ya son- de sutura para uno de los miembros del fatídico beso. También hubo agresión verbal y esta me parece mucho más divertida aunque grave.

El señor agresor les lanzó a la pareja sentencias tipo: “no tenéis vergüenza”, “odio a los maricones” y “qué falta de respeto que yo tenga que ver esto”. Analizando la situación, desde luego este hombre lleva su Odio personal mucho peor que yo, que me limito a escribir dos o tres páginas de Word y luego publicarlas para que las lea quien guste. Le recomiendo una práctica similar, que también desahoga muchísimo. O quizá mejor no, que es capaz de robarme seguidores, y últimamente los tengo muy dormidos… El tema de la sinvergonzonería no voy a comentarlo, porque no hace falta señalar quién fue menos indigno en esta situación. Y, con ello, me como también la falta de respeto.

La frase más divertida con la que el señor agresor quiso recriminar a la pareja gay que se dio un beso fue: “no soporto a los gays, que yo pago mis impuestos”. Y olé. Me pregunto qué clase de impuestos van pagados a prohibir besos homosexuales en la calle. Pero, evidentemente, está claro que este señor marca la Equis de la Iglesia en la declaración de la renta, así que me abstengo. Si en el fondo, el hombre tenía razón. Claro que no son unos impuestos que paga literalmente, sino que este tipo de contribución es mucho más enrevesado. El caso es que no, aunque dé algunos centimillos a Rouco Varela y amigos, no puede prohibir que nadie se dé un beso. A menos que sea Rajoy y gane las elecciones en 2012.

Vamos, que el tipejo es un retrógrado degenerado del quince que, seguramente falto de cariño y felaciones que le den gusto de verdad, se dedica a lanzar la cristalería de los restaurantes a los que son más felices que él. No está mal. Pero, insisto, más que la noticia en sí, que ya es bastante surrealista en el año 2011 y en España, lo que me preocupa seriamente es el hecho de que ningún gay de mi Facebook (hablo de hombres, mujeres las ha habido) se haya dignado a publicar esta noticia. Como diría Mourinho, ¿por qué?

Pues porque la noticia no tiene purpurina. Ni la pareja de gays iba desnuda. Ni el hombre era Rajoy o Aznar o Antonio Recio. Y claro, no vende, no mola, no es chic. Así es como ellos defienden a su “colectivo” –qué horror de palabra-. Así es como ellos pretenden una igualdad y alertan de las situaciones de horror. Les quitas la carroza y los tacones de aguja de la talla 44 y se pierden. Pobres. Pues hoy mi Odio va hacia ellos, y hacia el señor agresor, obviamente. ¡A la hoguera con todos!

Sin embargo, felicito la actuación del restaurante madrileño, que rápidamente actuó alertando a la policía y, además, retuvo al agresor hasta que lo detuvieron.

Y, bueno, como ya va siendo habitual en mis últimos artículos, aprovecho la ocasión también para felicitar, en este fin de semana tan redondo, a Lewis Hamilton, mi querido negrito, por ganar el GP de Alemania ayer. Y también a Dieguito Forlán, Diego Lugano y el resto de uruguayos, por haber convertido en celeste la Copa América de 2011. Pues, sin más, os dejo recapacitando sobre la noticia homofóbica del día. Y, como siempre,

¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!

Roberto S. Caudet

domingo, 15 de mayo de 2011

Eurovisión 2011: Un triunfo antidemocrático


Nuestros corazones han dejado de latir. No literalmente, pero han dejado de latir. Después de las dos brillantes Semifinales, llegó el turno de la Gran Final de Eurovisión 2011. 25 países competían por alzarse con el triunfo y ser la sede para el próximo certamen de música. La noche comenzaba de una manera espectacular. Los presentadores alemanes comenzaron a cantar “Satellite” en una versión más rock. En teoría, Lena tenía que ser la encargada de interpretarlo, pero como ella competía también este año, era un poco pasada. Iñigo ya nos dejó entrever que acabaría saliendo de un lado u otro del escenario. Y así fue. Démosle un aplauso a Iñigo. Fantástico.

La imagen empezó a llenarse de Lenas que salían con las banderas de cada país participante. 43 Lenas concentradas en sesenta metros cuadrados. Catástrofe. Finalmente, apareció la original, y se dignó a cantar estrofa y media junto a los presentadores. Qué bonito. El final de la actuación fue lo mejor, sin duda. Alemania ha querido demostrar que son la gran potencia europea y que pueden gastarse los cuartos que se ahorran del nutricionista de su presidenta. Pantallazos, petardos, fuegos artificiales, trucos de magia, más pantallazos, paneles… de todo. En realidad, parecía que estuviéramos en China. Claro que de haber sido así, la escenografía hubiera durado tres minutos. Y hubiera habido un par de dragones por ahí. En fin, me lío.

El final del certamen, con las votaciones, también fue espectacular. Entre tantos puntos, pudimos ver a Raffaella Carrá, a Ruslanda, a mi Sofia de Georgia… Y, por supuesto, pudimos ver a Dima Bilan. Qué grande. Debería ir a cantar a Eurovisión todos los años. El que también podría ir era Danny Saucedo. Fue un auténtico guiño que él diera las votaciones. Ya me entendéis. Nunca mejor dicho. Me vuelvo liar… 25 actuaciones. Una última Crónica de Eurovisión 2011 tras un mes comentando. Más de 20.000 visitas. ¿Preparados? ¡ADELANTE!

SUIZA: 0 PUNTOS. Suiza fue la gran decepción de la noche, por mucho que digan de otras. Todo el mundo esperaba mucho más de ella. La aparición de Suiza en la Final hizo pensar que Anna lograría un buen puesto. Que su canción, Banda Sonora Original de Ikea, lograría una buena clasificación. Quedó última. 19 puntos. Una lástima. Pero la canción salió justo después de Italia (que quedó 2ª) y de Reino Unido, con la banda Blue. ¿Alguien se acordaba luego de Suiza? Claro que no. Al final, la saqué de mi TOP 10 y la dejé de mitad de la tabla para abajo. No me fui mucho.

ESTONIA: 6 PUNTOS. No lograré entender nunca su penúltima posición. Estonia ya ha ganado Eurovisión. No es un país con grandes posibilidades técnicas, pero no hizo un mal festival. Y además tiene vecinos. Y política. Y Getter es fantástica. Una auténtica Barbie Girl que nos interpretaba un tema no apto para adultos aburridos. Estonia nos ofreció color. Nos ofreció alegría. Nos ofreció un tema diferente y arriesgado, pero muy bailable, muy animado. No cuajó. Como ya dije en la 1ª Semifinal, Eurovisión ha castigado este año a las cantantes con puestas en escena completas. El fenómeno Diva este año no ha colado.

ESPAÑA: 0 PUNTOS. Francamente, me esperaba algo mucho peor. La coreografía es patética. El vestuario no puede ser menos elaborado. El pantallazo es absolutamente cutre. La canción, además de insulsa, está absolutamente fuera de lugar. Y nadie consigue entender dos frases de las estrofas. No es que Lucía no tenga dicción –que también-, es que no se entiende. Y además, vocalmente tampoco somos lo más impecable del festival. Lucía le puso ganas. Todas las del mundo. Pero no convence. Su cara era de “que lo estoy dando todo, por favor, vótame, o luego me quedo sin postre”. Quienes siguieron viendo la retransmisión de TVE, verían que Lucía iba absolutamente fumada mientras hablaba con Anne Igartiburu. ¿Qué le dieron los alemanes? No dejó de sonreír y menear su banderita española. Lamentable.

HUNGRÍA Y FINLANDIA: 0 PUNTOS. Ambas quedaron fuera también de mi TOP 10. Hungría se desinfló completamente entre muchas canciones favoritas y más movidas que ella. Con mejor escenografía. Con mejor vestuario, no os quepa duda. Y con mejor todo. La versión húngara de Céline Dion lo hizo muy bien, aunque en el primer estribillo desafinó de lo lindo, pero su actuación parecía demodé completamente. El chico finlandés era demasiado abrazable. No inspiraba nada. Un achuchón. Sin más. De haber ganado, en lugar de premio en metálico, yo me lo llevo a Disneyland. Pero ya está. No había por donde sacarle nada. Y así pasó. A las posiciones más bajas los dos.

ISLANDIA, LITUANIA Y AUSTRIA: 5, 0 y 2 PUNTOS. Seguimos con las posiciones bajas de la tabla, y nos encontramos a tres (en realidad ocho) voces impresionantes. La balada country de Islandia era casi perfecta. Yo la dejé sexta. Europa la dejó la 20ª. Pues bueno. Está claro que el fenómeno lastimero que arrastraban sin quererlo, no llegó a hacer mella. Era una de las mejores canciones. Y recordaba a finales de los años 90. Quizá ese fue su error. A mí me sigue pareciendo muy apta. Menos apta me pareció Lituania, que sólo logró arañar votos vecinos y alguno despistado. La cantante de la balada más aburrida de Eurovisión pasó sin pena ni gloria entre Dinamarca y Hungría. Y claro, quedó enterrada. Todavía no entiendo por qué la canción se llama “C’est ma vie” (“Es mi vida”) cuando en realidad la cantante se pasó los tres minutos pronunciando “C’est ma-ha-vie”, que no sé si tiene traducción, pero quedaba horrible. Me encantaría llevarla a Disneyland con el de Finlandia, para ver si aprende francés. La que no necesita cursos es mi amiga la de Austria. Fue la mejor voz de la noche, sin duda. El tema era una pasada. La puesta en escena, muy sobria. Pero tampoco convenció. A mí, personalmente, me parece la mejor actuación-calidad de 2011. Una lástima de clasificación.

RUMANÍA: 0 PUNTOS. Todavía no entiendo por qué, pero el cantante rumano me parece muy sexy. No sé qué tenían esos pantalones, pero le quedaban muy bien. Al margen de su físico, Rumanía era un cero enorme. La canción parecía pegadiza, pero no. La letra tampoco decía nada que no dijera el resto. Y, en realidad, del año pasado con el piano a éste, Rumanía ha bajado mucho su nivel. Jamás han tenido una clasificación tan mala en los últimos años. Estarán contentos. Pues quizá sí.

RUSIA: 3 PUNTOS. Alex Sparrow, como él mismo se ha bautizado para que “podamos pronunciar todos su nombre”, fue otro chasco enorme de la noche. Analicemos la situación: Rusia es un país grande en Eurovisión, aunque sólo ha ganado una vez. Siempre lleva lo mejor que tiene cada año. Sus canciones siempre son pegadizas. Sus temas siempre son perfectos para una puesta en escena diferente y muy visible. Además, tiran de hormonas, y suelen ofrecernos carne. No se les puede pedir más. Alex está tremendo, pero lo sabe perfectamente, y no actúa bien. Se ha pasado todas las ruedas de prensa quitándose la camiseta. No es coña, si buscáis su nombre en Google, no vais a ver más de dos fotos de Eurovisión de él con la ropa puesta. Y así no se puede. La gente se fijaba en sus perfectos abdominales y su cara de macarra de Grease. Y se nos olvidó su canción. ¿Cómo era? A mí me gustó mucho, pero ayer la encontré descafeinada.

FRANCIA Y SERBIA: 0 Y 1 PUNTO. Lo malo que tienen las casas de apuestas e Internet es que ahora se conocen los favoritos demasiado pronto. Y lo malo que tiene que todo el mundo sepa que eres el favorito, es que no te van a votar luego, por miedo a que realmente ganes. Posiblemente, ese es el principal factor para que Francia sólo fuera 15ª y Serbia, 14ª. Pero yo creo que hay algo más. Francia es un país que no suele arrastrar muchos fans en Eurovisión a menos que lleven temazos. Y por mucho que dijeran todos los críticos, entendidos y demás, el tema de este año era una auténtica basura. Para empezar, ¿qué hace Francia cantando en corso? ¿Cantamos nosotros en vasco? Son ganas de que la gente no se aprenda la letra. Amaury es muy feo. Y da miedo. Suda mucho. Y no se lava el pelo. La imagen se te cae por los suelos. Y por muy tenor que seas, tienes que lograr afinar más de dos notas seguidas. Serbia era todo lo contrario. Nina es divertidísima. Guapísima. Tenía una puesta en escena muy vistosa y muy apta. Serbia suele quedar bien. El tema era pegadizo no, lo siguiente. Y le puso ganas suficientes como para sacar el Titanic de donde quiera que esté. Pero la actuación le parecía muy friqui a todo el mundo. En cierto modo, lo era. En fin.

ESLOVENIA Y MOLDAVIA: 0 PUNTOS. Infumables. Bastante bien quedaron para mi gusto. Yo no los hubiera pasado a la Final, ya lo dije. Eran dos momentos perfectos para acabar de quitar la mesa, ir al baño y sacar a pasear al perro. Menos mal que no las pusieron seguidas, la audiencia se hubiera esfumado.

REINO UNIDO: 10 PUNTOS. Finalmente, Reino Unido ascendió a mi 2ª posición anoche. La canción me gusta muchísimo, aunque le falta garra. Blue siempre me ha encantado, especialmente Simon Webbe, todo sea dicho. Anoche aparecieron como ya sabíamos que iban a ir: desafiando al buen gusto. El vestuario no podía estar más fuera de lugar. ¿Quién los vistió? ¿Las hermanas de York? Horribles. Iban enseñando carne, eso está claro. Pero hubieran hecho lo mismo con otro tipo de telas, trajes y colores. Fatídico. La puesta en escena tampoco ayudó mucho, pero en conjunto, eran muy buenos. Me pareció extraño que quedaran sólo décimo primeros cuando eran tan favoritos. Y me supo realmente mal.

ALEMANIA: 0 PUNTOS. Lena no llegó a estar en mi TOP 10 por los pelos. Bueno, por tres décimas. La dejé 13ª, por encima de Hungría, Suiza y alguna de mis otras favoritas iniciales. Era el país anfitrión, y eso siempre arrastra votos. Además, era la actual ganadora, y eso también tira, aunque sea por los fans que todavía la siguen queriendo y apreciando. Pero el tema era otro mundo. En versión de estudio, no me disgustó cuando lo oí, pero me pareció lo menos eurovisivo del mundo. Cuando lo vi sobre el escenario, efectivamente, era lo menos eurovisivo del mundo. Y la puesta en escena estaba patrocinada por Lady Gaga. ¿Por qué? ¿Era necesario ese momento bochornoso? La interpretación de Lena fue brutal. Su punto fuerte. Me encantó, he de confesarlo. Merecido décimo puesto, en realidad.

GEORGIA: 0 PUNTOS. Georgia repite su peor clasificación de Eurovisión: novenos. A mí la actuación me gustaba. O, mejor dicho, no me disgustaba. Pero no me pareció para tanto. En fin, para gustos, colores.

IRLANDA: 7 PUNTOS. Mis Jedward. ¿Pueden ser más fantásticos? Tremendos. Fueron los que mejor se lo pasaron anoche, no hay lugar a dudas. Color. Fantasía. Animación. Purpurina. Pluma… Irlanda nos ofreció de todo un poco este año. Y lograron quedar octavos. Muy bien, realmente. Eran mis cuartos, pero sabía que tampoco lograrían esa clasificación. Empezaron la noche como uno de los grandes favoritos. Y salieron al escenario a darlo todo. A mí me parecieron brutales. Les puse un diez enorme. No les encontré una sola pega.

GRECIA: 0 PUNTOS. Al final, Grecia quedó fuera de mi TOP 10. La dejé 12ª. Aún así, tuvo un 9,4. La parte hip hop me sigue sobrando demasiado, y la coreografía no me convenció lo mismo que en la Semifinal y en los ensayos. Era muy vistosa y muy apta, pero quedaba un poco floja. Imagino que el jurado profesional la infló bastante. Ya veremos cuando se publiquen los resultados desglosados.

BOSNIA Y HERZEGOVINA: 0 PUNTOS. Lo siento por Dino, que me cae muy bien, pero su sexta clasificación no tiene ninguna explicación lógica. Actuaron segundos. Como os dije, jamás podrían ganar, es una maldición eurovisiva. La canción, a mi parecer, se perdía entre la primera y la tercera, Finlandia y Dinamarca. Y no tenía grandes puntos para resultar llamativa. Bosnia atrajo puntos de países vecinos y ajenos, promovidos por la nostalgia y las épocas ya desclasificadas. En fin.

DINAMARCA: 8 PUNTOS. Después de su actuación, he terminado por enamorarme de este grupo y de su canción. Les puse el primer diez de la noche (tiene poco mérito saliendo terceros…), y al final los puse en tercera posición. Quedaron quintos. Me alegré absolutamente. Cada punto a los daneses lo celebraba como una victoria propia. La canción es pegadiza y muy buena. La letra me gusta, aunque las rimas son rebuscadas. Y el cantante me gusta tanto, que me lo llevaría a Disneyl… a casa, qué narices. Me encanta. Me encanta. Bravo por Dinamarca, este año.

UCRANIA: 4 PUNTOS. Y seguimos con grandes alegrías. Ucrania bailaba en el podio durante las primeras votaciones, y al final fue cuarta. Yo la puse séptima. También celebraba los votos a Ucrania como si me los dieran a mí. La voz de la cantante es absolutamente fuera de serie. Tiene un torrente fantástico. Una afinación perfecta. Y la canción era muy buena, muy competente. El truco de llevar una artista de arena les benefició absolutamente, porque todo el mundo quedaba prendado de la pantalla y no se atrevían a pestañear. Muy bien por Ucrania.

SUECIA: 12 PUNTOS. Mi Popular. Eric Saade era mi gran apuesta de este año. No escuché su canción hasta diez días antes de la 1ª Semifinal. Sabía que mucha gente apostaba por él y preferí –por los resultados del año pasado- no escucharla para no ser uno de esos que luego quedaran desencantados. Pero no. “Popular” fue la gran actuación de anoche. Fue La Actuación. Una puesta en escena brutal, cristal roto incluido. Eric tiene una voz muy normalita, pero sabe cómo no ahogarse a pesar de la coreografía tan completa. Y la canción es tremenda, aunque la letra sea basura. La estuve cantando toda la noche. Y, casualmente, hasta medianoche, era el ganador de Eurovisión 2011. Pero como en el cuento de La Cenicienta, la carroza se me destrozó y ganó Azerbaiyán. El efecto de mi cumpleaños se esfumó. Me supo fatal que quedara detrás de Italia (más que de Azerbaiyán, de hecho), pero Suecia puede estar muy orgullosa de su mejor clasificación en los últimos años. Eric es total.

ITALIA. 0 PUNTOS. Voy a hacer un “Pasapalabra” con esta actuación. Fue a la única a la que suspendí anoche. Su segunda posición me dejó muy loco. No entiendo nada. En realidad sí, pero voy a hacer como que no. Pues eso: Pasapalabra.

AZERBAIYÁN: 0 PUNTOS. GANADORA DE EUROVISIÓN 2011. Voy a empezar por lo bueno: Azerbaiyán, como ya dije en la Crónica de la 1ª Semifinal, supo como meterse al público en el bolsillo. La actuación era casi perfecta. La balada es muy bonita, ellos cantan genial e interpretan mejor. El coro es el mejor del mundo, les ayudó muchísimo. Y el vestuario y la puesta en escena quedaron impecables. Los dejé séptimos en la 1ª Semifinal y los dejé 11º anoche, en la Final. Mi nota para ellos fue un 9,5. Así pues, me alegro porque su victoria, en cuanto a actuación, está casi merecida. Ahora viene lo demás:

¿Cómo puede un país como Azerbaiyán ganar Eurovisión? ¿Qué esperan el año que viene? ¿Dónde van a meter el concurso? ¿Qué clase de normas van a poner? Azerbaiyán, recordémoslo, es un país que ha interrogado y metido en la cárcel a casi 50 personas por votar a Armenia en Eurovisión. Por favor, es absolutamente lamentable, inhumano, antidemocrático y bochornoso. Un país como ése no puede ganar Eurovisión. Representa todo lo contrario que el festival difunde. ¿Y los eurofans, van a ir a Azerbaiyán? Cuidado con ellos, que todos sabemos que la homosexualidad en Azerbaiyán es poco menos que un pecado. No existen leyes explícitas contra las prácticas homosexuales ni castigos penales, pero más allá de la legalidad, allí ser gay está casi perseguido. Cuidado a los eurofans, insisto.

Es una auténtica vergüenza que Azerbaiyán, por muy buena canción que enviaran, llegue a alzarse con el triunfo. Una vergüenza política, democrática y social. Un auténtico desplante a los valores humanos. A los derechos humanos. Me alegra que ganara una buena canción, unos buenos cantantes. Me alegra que mis cuatro grandes favoritos quedaran, respectivamente, en las posiciones 3ª, 11ª, 5ª y 8ª. Pero no puedo alegrarme del resultado final del ganador con ese país como bandera.

Pienso seguir publicando cuanta noticia salga sobre Azerbaiyán en los medios y yo me entere. Pienso declarar la guerra a cualquier menosprecio democrático que hagan desde aquí hasta el año que viene. Y pienso que sois todos fantásticos, por haber aguantado el artículo más largo de la historia del blog. Nos vemos en los próximos días. Pero con Eurovisión, me despido hasta el año que viene. Muchas gracias a todos por este seguimiento desde hace casi un mes. Gracias, en serio.

¡FELIZ DÍA DEL ODIO EUROVISIVO A TODOS!



Roberto S. Caudet