La Voz
continúa arrasando en su recta final. Anoche, más de 5 millones de espectadores
estuvieron pendientes, durante casi cuatro horas, al juicio de los coaches y de
la audiencia votante para conocer a los cuatro finalistas del concurso. Al
principio de la noche, y sin miedo a equivocarme, ya tuiteé a modo de augurio
con los cuatro nombres que saldrían vencedores. Y no fallé ninguno. Después de
un mes de ver votar a la audiencia y de cómo los coaches se han ido quitando
(no todos) a los rivales fuertes, no había mucho misterio en resolver que Neus
Ferri, Paco Arrojo, Iolanda y Angélica acabarían cayendo en la Semifinal para que
Maika, Rafa, Pau Piqué y Jorge González pasaran a la
Gran Final, que será el miércoles que
viene.
De nada le sirvió a Angélica hacer la versión de Rosario
Flores (su coach) de “Algo contigo”. Como ya he dicho de ella infinidad de
veces, su voz tiene duende, pero carece de torrente y peca de exceso de drama.
Al final, todas las canciones terminan pareciendo la misma y eso deriva en un
estilo muy limitado que, naturalmente, anoche cayó. A Iolanda tampoco le ayudó
mucho el columpio a lo Moulin Rouge que le plantaron para que cantase
“Imagine”. La versión fue excesivamente lineal y no dejó que viéramos todos los
matices y registros a los que puede llegar esta pequeña hadita mágica. A Paco
Arrojo la audiencia ya le tenía muchas ganas. De favorito a odiado (digno de
este blog) en tan sólo un mes. Sus sobreactuaciones y ese afán por gritar cual
Coral Segovia, sin ton ni son, han favorecido su expulsión. Paco canta bien
cuando se mueve por registros graves. Pero cuando cree que ha de lucirse, sube
y sube y comienza a gritar. A lo loco. Y termina destrozando los temas. Lo de
Neus Ferri, probablemente, sea lo más injusto. No por Maika, sino por no poder
disfrutarla en la Final. Es
lo malo de que no pasen las cuatro mejores voces sino la (supuestamente) mejor
de cada coach. Que si uno de ellos tiene a todo lo mejor del programa, ha de
eliminarlo por narices. Una verdadera lástima. Neus lo dio todo. Se defendió
como gato panza arriba con uñas y dientes. Y con su voz. Con su portentosa y
eléctrica voz. No fui capaz de ponerle un pero anoche y no se lo pondré ahora.
Cada semana ha demostrado evolución, arte y muchas tablas. Ya quisieran otros.
Los cuatro concursantes finalistas lo hicieron no sólo con
la ayuda del público sino también con la de sus coaches (unos más que otros).
Aunque Rosario, Malú y Melendi optaron por “cuadrar” las reparticiones en
51/49% o 52/48%, David Bisbal sí prefirió desmarcarse y dejar claro a quién
quería en la final. Apoyó a Rafa con un 63%. Que sumado al 63% que obtuvo de la
audiencia, lo catapultó a la Final. Rafa
es nuestro heavy del concurso. Pero un heavy especial. A mi gusto, ha ido
desinflándose poco a poco en cada actuación. La de anoche, si la hubiese
cantado Neus, habría sido una pasada. Pero a Rafa le quedó descafeinada. Ya no
grita tanto y su voz es de lo más corriente, cuando canta sin falsetes.
Personalmente, no me gustaría verlo de ganador. Tampoco me gustaría ver a Jorge
González. Lo suyo no es cantar, es un cante. Se ha salvado gracias a Rosario
Flores y, por supuesto, a la audiencia. El 84% lo votó anoche. Pero no hay que
olvidar que este chico ya tiene un club de fans y una discografía anterior al
programa. No sólo me parece injusto que alguien haya dejado que concurse sino
que se le siga premiando y dando oportunidades. Puede que sea guapo. Puede que
baile bien. Puede que sea simpático. Pero no es La
Voz. No lo es. Anoche cantó sin pena ni
gloria. La puesta en escena fue muy grande y él bailó cuatro pasos
(principalmente brazos y cadera) cuando ya no tenía que cantar después. Pero no
cantó y bailó a la vez, no os engañéis. Ay, me siento frustrado al verlo pasar
cada semana.
Bien merecido tendría el puesto de ganador Pau Piqué. Él es
la voz masculina del concurso. Sin duda alguna. Decenas de años (qué malo soy)
de experiencia profesional como intérprete, doblador y cantante en orquestas le
ha dado unas tablas que demuestra cada Gala con maestría. Es temple, elegancia,
tesón y vitalidad. Todo un ejemplo a seguir. Pero, quizá, demasiado anclado en
un estilo muy particular ¿y demasiado mayor? como para que su disco triunfara
lo que se pretende. Pero sería toda una alegría verlo ganador. Eso sí, sus
caras y gestos me perturban mucho cuando canta. ¿Por qué lo hace, si cuando
habla no le ocurre? La que no es un misterio es Maika. La única mujer de los
cuatro, aunque no precisamente la que tenga una voz más aguda, aterciopelada o
fina. Maika ha demostrado ser La Voz. Además
de que es la más característica, la más potente y la más fuerte de los cuatro,
cada semana ha demostrado que no le hace falta nada más. Ni bailar, ni ser
especialmente mona, ni súper simpática ni conocida por cuarenta concursos
previos. Maika está ahí porque su voz engancha. Porque es una privilegiada.
Porque le pone pasión y siente lo que canta. Porque se transforma en el
escenario. Porque hace unos directos dignos de estudio. Y porque su primo está
muy bueno. Ay, no, perdón. Me he emocionado… Pero sí. Sabéis lo que quiero
decir. Así que, por favor, hagamos ganadora a esta mujer. Y pongámosle la
guinda a este pedazo de programa que tan enganchados nos ha tenido.
Os ayudo:
GANAR MAIKA al 27450
Podéis votar durante toda la semana. No os cortéis. Que el
que corta y cambia soy yo. Nos vemos el jueves que viene, ya con el ganador de La Voz en la mano. Y, si queréis,
también podéis seguirme por Twitter, donde comentaré la gala al instante.
¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!
Sígueme en Twitter:
@RobertoSCaudet








