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lunes, 22 de octubre de 2012

Otra España es posible




Digan lo que digan, las elecciones autonómicas de ayer del País Vasco y Galicia no han dejado muchas sorpresas. Sin embargo, y aunque los resultados se viesen venir, todos los candidatos y sus partidos, ganadores y derrotados, deberían de hacer una mirada más fina que el resto de ciudadanos. Porque lo ocurrido ayer deja varios puntos para la reflexión, todos ellos importantes y muy significativos de la realidad social que vivimos:

Aunque el PSOE se disolviese, se desintegrase y se volviera a refundar, Rubalcaba y sus cuatro secuaces seguirían liderando el nuevo partido. En su lugar, yo me plantearía una reforma profunda, no sólo de caras, sino también de valores y de estrategia. Han pasado de ser los que gobiernan (y durante ocho años) a los que ostentan un papel segundón si no de mero actor de reparto en algunos momentos… Al resto de sus políticos, esos que intentan despuntarse sin éxito, les diría que siguiesen adelante y plantasen cara de verdad. Si es que les interesa lo más mínimo lo que sucede a su alrededor y tienen algo de conciencia.

El PP vuelve a demostrar en Galicia lo que ya vemos en el resto de España desde hace varios años. Con una abstención de más del 30% y una izquierda que se resquebraja, son la única derecha, y eso los hace fuertes necesaria e irremediablemente. Si pensamos en los gallegos que tenían derecho a voto y los que votaron al PP, llegamos a la conclusión de que gobernarán con mayoría absoluta cuando sólo les ha votado un cuarto de sus ciudadanos. Un 25% que se transforma en una mayoría absoluta. Es de risa.

El País Vasco deja una respuesta clara: otra España es posible. Una España en la que el PP y el PSOE no son las únicas opciones y el bipartidismo es tan mentira como una falsa creación de los que sólo buscan dinero y poder. Allí ha ganado el nacionalismo autonómico por partida doble. Y tampoco es de extrañar. España como país parece hundirse y de todos es sabido que, salvo el capitán, el resto de la tripulación ha de salir como buenamente pueda. Y nuestro capitán es el primero que se ha ido, así que… Tonto el último. Los titulares se centraron en Cataluña porque siempre ha sido el blanco fácil. Pero, cuidado, que otros vienen detrás.

Pero el País Vasco también deja una estela preocupante y completamente diferente a la de Galicia. Euskadi deja un Partido Popular desolado, que baja y baja hasta mínimos históricos. Desde 2001 han pasado de 18 escaños a ahora tan sólo 10 (en 2005 tuvieron 15 y en 2009 tuvieron 13). Ahora bien, ¿por qué el PP no hace aquí una refundación también? ¿Acaso dan el territorio como perdido? ¿Se conforman con ser los líderes del resto de España?

Del resto de partidos hay poca tela que cortar. Aunque seguro que Rosa Díez y los suyos de UPyD estarán tirándose de los pelos después de intentar ilegalizar sin éxito a los de Bildu… Censura, censura everywhere.

A por otros cuatro años. Sed buenos, pero no idiotas.
¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!

lunes, 21 de noviembre de 2011

esPPaña


 Su triunfo es indiscutible. Su victoria ha sido aplastante y hasta soberbia. La derecha española está hoy más viva que nunca. Más activa y fuerte que nunca. Hasta la izquierda se ha rendido ante ella. La mayoría absoluta conseguida por el Partido Popular en las Elecciones Generales celebradas ayer es la noticia más relevante e importante del día. Les bastaba con conseguir 176 escaños y han logrado 10 más. Hoy es día de aplausos, gaviotas y polos. De los de vestir, no de los de comer. Pero también es el día de pedir explicaciones, reclamar lo que hay que reclamar, y matizar lo que hay que matizar.

No puedo empezar sino con mi más sincera enhorabuena a todos los votantes del PP, ya sean los habituales o los nuevos. Casi 600.000 votos más han logrado una subida de 32 escaños a los populares. Y es que siete años en la oposición han servido para mucho. Su desgaste ha sido mínimo. Mariano Rajoy y los suyos tomaron la vía fácil. Como decía el anuncio contra las drogas: “Sólo di no”. Y se lo han aprendido de maravilla. Ninguna solución concreta contra la crisis sobre la mesa. Ni una sola propuesta real, factible y coherente. Ninguna medida social o económica en su programa que quisieran resaltar. “Súmate al cambio”, decían en su programa. ¿Pero qué cambio? Anoche, Mariano Rajoy ya nos decía que “milagros no iban a obrar”, porque “tampoco los habían prometido”. Sólo puedo aplaudirles. Nunca una guerra fue tan fácil de ganar.

Y de guerras nos hablaba el PSOE. “Pelea por lo que quieres” era el lema que han utilizado este mes escueto de campaña que han tenido. Su mensaje era tan fácil de dar la vuelta que asustaba. Si yo peleo por lo que quiero, lo primero que hago es quitarte del poder, porque estás gobernando como yo no quiero. ¿He de pelear contra la subida del IVA que hicisteis? ¿He de pelear contra una aberrante Ley del Aborto? ¿He de pelear, de nuevo, por que implantéis el cheque bebé? Uf… No, el lema iba totalmente en su contra. La circunstancia, en general, iba totalmente en su contra. Y, por cierto, Zapatero… ¿alguien sabe dónde estaba anoche? Es la primera vez en la historia de la democracia española que el todavía presidente del Gobierno no aparece a comparecer, ni a apoyar a su candidato, ni a nada. El PSOE era consciente del lastre que supone el señor de la ceja, y no han querido que se muestre más en pantalla. Es verdaderamente terrible. Y muy hipócrita. Casi 5 millones de votos menos. 59 escaños perdidos. La derrota es más que obvia. Y, verdaderamente, más que merecida.

Al margen del bipartidismo, los otros 11 partidos que han logrado obtener algún escaño también son noticia. El PNV ha recibido menos votos que en las Elecciones de 2008. Pero claro, ahora está Amaiur. También han obtenido menos votos la Coalición Canaria y el Bloque Nacionalista Gallego. El resto, suben considerablemente. Y es especialmente importante –y relevante- la entrada al Congreso de Amaiur y Compromís – Equo. Los vascos-navarros han entrado con fuerza. La opción valenciana lo ha hecho de manera más discreta (un solo escaño) pero más significativa en la Comunitat Valenciana. Han logrado a su cabeza de lista por Valencia. Valencia, ese territorio azul que Rita Barberá parece dominar por los siglos de los siglos, amén. Compromís es un partido más bien sencillo, quizá humilde, que es la fusión de demasiadas ideas. Pero logra un objetivo muy importante en la política: hacerse conocer por su capacidad de oratoria y por su análisis crítico y sincero de la situación.

Convergència i Unió (CiU) también logra una subida histórica y memorable. Y, precisamente, son los datos de los nacionalistas catalanes los que inician de verdad este Odio de estas Elecciones. Pero no por ellos, conste en acta. Por los resultados en general. CiU consigue subir de 10 a 16 escaños. Y eso que ayer recibió poco más de 1 millón de votos.
16 escaños = 1 millón de votos.
¿Por qué entonces, Izquierda Unida, que tiene más de 1 millón y medio de votos sólo tiene 11 escaños?
11 escaños = 1,6 millones de votos.
Igual les ocurre a Unión Progreso y Democracia (UPyD). Sólo 5 escaños, pero superan en votos a CiU también…
5 escaños = 1,1 millones de votos.
Retomo los votos de Amaiur. Lograron 300.000 papeletas. Pero, recuerdo, tienen otros 7 escaños.
7 escaños = 330.000 votos.

Hagamos el recuento:

330.000 votos = 7 escaños.
1 millón de votos = 16 escaños.
1,1 millón de votos = 5 escaños.
1,6 millones de votos = 11 escaños.

¿Alguien puede explicar esto, de manera coherente, si fuera un ejercicio matemático de libro? Por supuesto que no. Y ésta es, verdaderamente, la auténtica noticia de hoy. El sistema de nuestras elecciones no puede ser más horrible. Más inadecuado. Más injusto. Es completamente incoherente y está desfasado. Pero poco importa.

A los periodistas de toda la prensa se les llena la boca al hablar de democracia, de urnas llenas al 75%, de victorias y derrotas de unos y otros. Pero ninguno habla de lo absurdo de nuestro sistema electoral. De por qué Amaiur logra 2 escaños más que UPyD aunque éstos les triplican en votos. Nadie va a comentar que es ilógico que Izquierda Unida tenga 5 escaños menos que CiU aunque tenga 600.000 votos más que ellos… Los resultados, si todos los votos contaran igual, serían sustancialmente diferentes (enlace externo explicativo, podéis acceder para obtener los detalles). Pero tenemos tan interiorizado y tan asumido nuestro sistema de votos que nos parece todo muy normal. Pero no nos engañemos, no lo es.

Otro dato igual o más relevante que las votaciones son las no votaciones. O las votaciones fallidas. Sigamos analizando:

330.000 votos en blanco.
310.000 votos nulos.
9,5 millones de abstenciones.

6,9 millones de votos para el PSOE.
10,8 millones de votos para el PP.

…españoles, algo falla. Y sois vosotros. Si la política está mal en nuestro país, hay que reformarla. Si el Gobierno no levanta al Estado de la crisis, hay que cambiarlo. Y si no nos gustan las opciones A y B hay que buscar entre el resto de letras del abecedario. Pero que el partido ganador lo haya sido, únicamente, con el apoyo de un tercio de la población que podía votar es, como poco, insultante. Y más aún cuando gobernará con mayoría absoluta. A sus anchas. Con total libertad.

Mis más sinceras felicitaciones a todos los que ejercieron ayer su derecho al voto. Porque votaron. Porque se pronunciaron. Porque intentaron hacer una España mejor. Mi más sincera enhorabuena a todos los que ayer participaron de este Día de la Democracia. Mi más sincera enhorabuena a todos los que han votado a los partidos que están representados en el Congreso o en el Senado (cuyos resultados me abstengo de comentar). Y mi más sincero Odio a todos los que se quedaron en sus casas. A todos los que prefirieron irse a un bar que a un colegio electoral. A todos los que no han querido pronunciarse pero luego tendrán que acatar leyes y reglamentos como el resto. A ellos sí, mi más sincero Odio. A vosotros, y como siempre,

¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!

PD: El titular del artículo, naturalmente, lleva la minúscula inicial de manera intencionada.

Roberto S. Caudet