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sábado, 23 de julio de 2011

Odio televisivo y solidaridad con Noruega


La justicia ha desestimado la demanda que el periodista de Telemadrid y columnista de ABC, Hermann Tertsch, interpuso contra El Intermedio, el programa de humor ácido pero simplón que presenta el Gran Wyoming en La Sexta. Si os acordáis, ya en su momento escribí al respecto de lo que me parecía la situación de ese pateticucho personaje que habla más de la cuenta, se pelea más de la cuenta, y esconde más de lo que cuenta… y le echa las culpas a los que no piensan como él y lo dicen libremente. Por eso. Por vivir en democracia. Sin más. Pero no, no voy a hablaros de esta batalla, aunque aprovecho el momento para felicitar a todos y cada uno de los trabajadores, directores y productores de El Intermedio, gran programa.

También podría mencionaros la carta que desde el diario El Mundo se ha publicado contra Telecinco, una cadena que, según el diario casi medio millón de personas “no ve nunca”. Bueno, tampoco me parece extraño dado la programación de Telecinco últimamente. Un tanto Nachopolizante, diría. El Comité de Dirección de Mediaset España (dueña y señora de Telecinco y Belén Esteban) ha publicado también una carta que sí me voy a permitir el lujo –aunque no la he recibido personalmente en mi buzón- de reproducirla textualmente. Sólo sea por mis simpatías hacia la cadena y mis múltiples Odios hacia el diario. En ella, Mediaset alude a motivos puramente económicos y políticos la carta de El Mundo, una carta insidiosa y manipulada, al parecer:

A la atención de Pedro J. Ramírez, Director de El Mundo

Estimado señor:

Su periódico dice hoy que Telecinco es la televisión más querida y más odiada. El artículo acumula una serie de argumentos -tal vez por casualidad, los mismos, exactamente los mismos que esgrime la fuerza comercial de Antena 3-, en los que se pretende demostrar que, muy por encima de otras cadenas, una parte importante de la población no sintoniza nunca Telecinco. La diferencia con la cantidad de habitantes que no elige jamás Antena 3 es de sólo 90.000 personas. Están ustedes hablando de 480.000 personas que no ven Telecinco, frente a 389.000 personas que eluden Antena 3, muy probablemente un grupo de gente que no ve nunca ninguna televisión. ¿Apenas un 0,2% de los 44 millones de habitantes del país pueden valer para volcar un titular y los sumarios de un artículo hacia una visión tendenciosa de lo que ocurre en la televisión?

Lamentamos que ningún profesional de El Mundo se haya puesto en contacto con Mediaset, la empresa que gestiona Telecinco y otros cinco canales, para contrastar la información. Hubiéramos podido explicarles además que la cobertura semanal, es decir la cantidad de espectadores que eligen la programación de los canales de Mediaset, es de un 88,2%, frente al 84,7% de las señales del Grupo Antena 3. Se habrían podido dar cuenta de que en una estrategia multicanal, lo que prima es la segmentación de públicos por intereses afines, a diferencia de la forma en que programaba cuando existían unos pocos canales.

Pero si la información se hubiera contrastado, no hubiera habido noticia o se tendría que haber titulado simplemente que Telecinco es la televisión comercial más querida por los españoles. No hubiera sido posible publicar sin más los argumentos comerciales de un competidor que necesita de ese apoyo para justificar la razón por la cual no puede acortar distancias con Telecinco en el juego limpio de los contenidos televisivos.

Su periódico insiste una y otra vez, casi diariamente, en manipular la información sobre una compañía de gestión intachable y transparente que cotiza en Bolsa, pretendiendo influir artificiosa y maliciosamente en su cotización”.

…el caso es que tampoco quiero hablaros de Telecinco y El Mundo hoy. En realidad no os voy a hablar de nada en concreto. Pero hoy me ha sorprendido levantarme con la misma noticia con que ayer (en realidad hoy, porque eran las tres de la mañana…) me acostaba. Y me ha sorprendido darme cuenta los escasos twit, mensajes en los muros de facebook y en el resto de medios al respecto. ¿Por qué algunos países nos importan mucho y otros tan poco? ¿Por qué los terremotos nos inspiran más lástima que atentados de miembros de la extrema derecha? ¿Por qué nadie escribe sobre el doble atentado vivido en Noruega a un grupo de jóvenes socialistas e inocentes varios?

Quiero dejar patente mi solidaridad absoluta hacia todas y cada una de las víctimas, sus amigos y sus familias. Y quiero levantar nuevamente la voz a favor de la pena de muerte para asesinos como Anders Behring Breivik, el presunto responsable de la matanza de 91 personas. Y digo presunto porque en nuestro país hay una serie de aspectos legales que no me puedo saltar aunque me encantaría. Y, porque, ciertamente, podría meter mucho la pata. Pero si es él, como si es el Papa (¡Ay lo que he dicho!), pido pena de muerte para un salvaje inhumano como ese. Un depradado asqueroso que no se merece respirar un segundo más ni disfrutar de una libertad a la que ha arrebatado a tantos otros. Muerte. La única solución posible para casos así es la muerte. Basta ya de nimiedades y de penas de cárcel que causan risa. M-u-e-r-t-e.

Para el final del artículo me dejo una frase que ya escribí en la Crónica de Gran Hermano 11 vía Fotolog y Tuenti:

Ya se han iniciado los castings para la nueva edición de Gran Hermano. Y, por supuesto, volveré a ser el crónico más odioso –y odiado- del mundo Blogger con los concursantes de GH 12+1. Pero,
¿comentaré Gran Hermano desde fuera… o desde dentro?

¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!

Roberto S. Caudet

viernes, 18 de diciembre de 2009

Hermann ¿Qué?: "El hombre del PP-iano"


Esta es la historia de un sábado de no importa qué mes. Y de un hombre sentado al piano de no importa qué viejo café.


En realidad, esta es la historia de un lunes de diciembre. Y de un periodista hospitalizado por vete tú a saber qué. ¿Su nombre? Hermann Tertsch.

Toma el vaso y le tiemblan las manos, apestando entre humo y sudor, y se agarra a su tabla de náufrago, volviendo a su eterna canción.

El señor Tertsch salía de un pub a las tantas de la madrugada, no sabemos a qué apestaría, pero mis fuentes opinan que era “Eau d’Espé” Espé-ranza Aguirre, se entiende. Este hombre a lo único que se agarró fue al médico que lo atendió tras ser agredido. Y ahora se agarra a sus ideologías de derechas, volviendo a su eterna canción pepera anti zapaterista.

Cada vez que el espejo de la pared le devuelve más joven la piel…

Al periodista no lo devuelve más joven el espejo, sino los medios de comunicación y los médicos que lo atienden. ¿Es normal que un hombre al que le han partido dos vértebras y le han encharcado un pulmón ya hable durante varios minutos para Telemadrid, con una soltura y altanería más propias de un mitin político? Ya sólo con el pulmón malherido tendría que haberse ahogado al primer instante en que soltó su parrafada sin tomar apenas aire para respirar…


…se le encienden los ojos, y su niñez viene a tocar junto a él.

A él no se le enciende más que la vena sensacionalista y la cínica. Ya me diréis a santo de qué hace una comparecencia en su programa nocturno desde el Hospital, alegando que el culpable de fondo de su problema es el señor Zapatero y el odio que está creando con su política. Obviamente, no viene a tocar junto a él su niñez, sino su desfachatez. Y lo único que tocan son los cojones (perdón).

Pero siempre hay borrachos con babas que le recuerdan quién fue.

En este caso, los únicos que le recuerdan quién fue son los de La Sexta, que realizaron, no uno ni dos, sino hasta tres videomontajes en los que aparecía el periodista diciendo que mataría a nosécuántas personas si hiciera falta. Menudo golpe al Honor, si es que lo tiene. ¿Pero no fue él el primero en decir que mataría a 15 de Al Qaida para sacar a los españoles de Mauritania? Parece que además de las vértebras, a Hermann se le ha roto el hilo de la memoria…


El más joven maestro al piano vencido por una mujer.

Hombre… Lo único que habrá sido este señor es el más joven periodista mandado por una mujer. Por la presidenta de la Comunidad de Madrid.

Ella siempre temió echar raíces que pudieran sus alas cortar.

Aguirre lo único que temió es que no se desprestigiara al Gran Wyoming y la gente no pensara que realmente fue él quien incitó a los locos aquellos a pegarle al señor Tertsch.


Y en la jaula metida, la vida se le iba. Y quiso sus fuerzas probar.

Y en la tele metida, la presidencia se le iba. Y mandó al periodista matar.

No lamenta que dé malos pasos, aunque nunca desea su mal.

Nada que objetar. Bueno... el único que deseó mal a la gente fue el propio Tertsch en su artículo...

Pero a ratos, con furia, golpea el piano. Y algunos le han visto llorar.

Aquí el único golpeado es Hermann Tertsch. Y por daños colaterales, el Gran Wyoming. Aunque con la audiencia que está teniendo últimamente… si le han visto llorar, ha sido de alegría.

El micrófono huele a cerveza y el calor se podría cortar. Solitarios oscuros buscando pareja, apurándose un sábado más.

Lo único que huele es el mitin pepero que hizo el periodista agredido desde el hospital y sus supuestas heridas por los videos de El Intermedio. Pareja no sé si busca, pero fama, sin duda. ¿Quién conocía a ese hombre antes de lo sucedido? Ahora podemos escribir su apellido sin titubear.

Toca otra vez, viejo perdedor. Haces que me sienta bien. Es tan triste la noche que tu canción sabe a derrota y a miel.

Sin duda, el "pobre" Hermann es un perdedor que hace que nos sentamos bien. Son tan tristes sus artículos y sus declaraciones, que su credibilidad y su respeto sólo sabe a derrota. Y a miel-da.


Gracias. Cantemos todos juntos:

Roberto S Caudet

jueves, 3 de diciembre de 2009

El timo de La Sexta-mpita



Los de La Sexta han cometido un gran error. Un error de los grandes, como ya auguraba mi siempre admirada, Laura Pausini. Ellos, en un intento de echar balones fuera, dicen que el problema ha sido un “error humano” y que “abrirán una investigación”. En fin. Qué manera tan sutil de quitarse el marrón de encima. Pues yo no lo voy a tolerar.

Para todo aquél que siga perdido a estas alturas, comento. El conflicto viene a raíz de un CALL TV emitido en una madrugada de hace unos días por La Sexta. Un Call TV es un concurso de llamadas telefónicas, básicamente. De esos de acertar las siete diferencias en dos imágenes de Eva Longoria. O adivinar cuál de los trescientos cincuenta y nueve rombos es diferente al resto. O sumar todos los puntos que aparecen en una imagen de un partido de fútbol donde todos los jugadores están de espaldas, algunos tienen números hasta en los zapatos y de fondo se divisa el marcador del partido, para hacerlo todo mínimamente más complicado.

El concurso en cuestión se trataba de decir un nombre masculino que acabara en –AL, que contuviera la letra R, y que pudiera formarse con las letras que aparecían en imagen. El chico que llamó y acertó (Rubén de Barcelona), adivinó que ese nombre era “Asdrúbal”. Y pasó por tanto al juego de “El Bote”. Consiste en acertar cuatro letras que ellos han escrito en un sobre cerrado a prueba de bombas, tal y como vemos en la imagen. Está tan pegado que aunque el sobre estaba abierto y había medio tarjetón fuera, la presentadora se ve incapaz de sacarlo cuando ve que el concursante ha adivinado. Luego ríete tú de los tapones de lejía a prueba de niños… Si todos los niños fueran como ésa, los residuos tóxicos podrían guardarse en el cajón de los Playmobil, que no correrían riesgo alguno. Claro que esta presentadora sólo jugaba con Bratz, a la vista de su imagen actual.

En ese momento, el concursante dice cuatro letras al azar: AJMR. La chica, después de un gran esfuerzo por su parte, logra abrir el sobre del todo. Y éste contiene EXACTAMENTE LAS MISMAS LETRAS, sólo que en un orden diferente. Así pues, la presentadora logra, tras otro gran esfuerzo por su parte –éste más grande, ya que es un esfuerzo mental- inventarse semejante excusa barata para que su regidor no le escupa ni su director la despida. “No era el mismo orden”, le dice a Rubén de Barcelona, “cari, mi amor” al tiempo que se quita todo el sudor de la frente. La llamada pasa rápidamente a segundo plano para que no pueda oírse las posibles quejas del concursante y la presentadora, con una voz todavía ahogada, pasa al siguiente juego. Bochornoso.


De todos es sabido que la mitad de estos concursos esconden trabas para que cueste entrar en directo, que las llamadas a este tipo de programas son bastante caras para ganar dinero… ¿Pero ésto? Es totalmente amoral, inmoral, ilegal y DENIGRANTE.





Fuera a La Sexta por permitirse un momento como éste en pleno directo y en plena democracia.

Fuera al realizador, regidor, cámara o guionista que dice rápidamente “Corta la línea” cuando Rubén de Barcelona acierta las cuatro letras.

Fuera a la presentadora por dejarse participar en un momento vejatorio como éste.


FUERA. OS ODIO.

Fatal... Me siento indiJnado. Sí. Hasta con J.

Roberto S. Caudet