Mostrando entradas con la etiqueta Elena Paparizou. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Elena Paparizou. Mostrar todas las entradas

domingo, 8 de mayo de 2011

Sakis Rouvas, el héroe griego


Después de uno de los artículos más incendiarios que haya escrito en el blog, viene la calma. Pero en el repaso de las 33 Mejores Canciones de Eurovisión, subimos un puesto sin muchos cambios. La cuarta clasificación la ostenta alguien a quien ya conocemos. Seguimos situados en 2009, el año de Soraya. Y la canción pasa de decir que “La noche es para mí” a confirmar que “Ésta es nuestra noche”. Bienvenido de nuevo a la lista, Sakis.

Canción: This is our night (Ésta es nuestra noche)
Canta: Sakis Rouvas
País: Grecia
Año: 2009
Posición: 7º



Después de ocupar la 24º posición de nuestra lista y tener un artículo completo para él solo, poca presentación ya necesita Sakis Rouvas en este blog. Es “El griego”, con perdón de Adrianos. Es el hombre. Es la voz. Es los bailes. Es todo. Sakis Rouvas es un auténtico espectáculo andante. Y después de su tremendo show y su casi perfecta clasificación en 2004 (3ª, recordad), Grecia decidió volver a enviarlo a Eurovisión. En esta ocasión, a Moscú. Con una canción íntegramente en inglés. Mucho más dance. Mucho más cañera. Con mucho más mensaje. Y con una puesta en escena brutal, como ya nos tiene acostumbrados.

En primer lugar, quiero aclarar que el video que he puesto está hecho absolutamente adrede. Me encantan las comentaristas griegas de Eurovisión, y me encanta lo bien que se lo pasan siempre. En esta ocasión, amo absolutamente el entusiasmo que le ponen a Sakis, con ese “bravo” en un perfecto español… Geniales, son geniales. Aclarado el asunto, vayamos a la mejor canción de 2009. A la mejor representación masculina que ha tenido Grecia en toda su historia.

Arriesga, pero mantente. Dalo todo y conviértelo en oro. El tiempo ha llegado y es hora de hacerte a ti mismo y tomar posiciones. Golpea las probabilidades, vas a sobrevivir. Ahora eres más fuerte, y te sientes vivo. La rebelión ha llegado, ponte en tu lugar y siéntelo en tu corazón. Si te mantienes, ganarás la carrera. Cuando miro a tus ojos, noto que todo esto viene, y no me sorprendo. La cuenta atrás ha empezado. Esta es la noche de las noches. Lo vas a conseguir ahora, sólo mantente y lucha. Ésta es nuestra noche, vuela hasta lo más alto, cariño. Nosotros lo podemos hacer. Sólo espera y observa. Ésta es nuestra noche, es el momento de cambiar, cariño. Deshazte de lo viejo, toma posición… y sé libre”.

Aunque Sakis ya tiene su primer hijo, la canción me parece un auténtico himno gay. De hecho, siempre Sakis ha jugado con esa ambigüedad sobre los escenarios por puro marketing y porque, imagino, en el fondo le hacía gracia. El caso es que la letra insta a la lucha, a la rebeldía, y a ser uno mismo para ser feliz. En realidad, “This is our nightes, ya sólo con su título, toda una declaración de intenciones, como ya hizo Elena Paparizou con su “My number one”. Los griegos iban a por todas, y no escatimaron en nada. Sobre el escenario, Sakis Rouvas impresionante con su pantaloncito blanco nuclear y su polo de jugar a golf que él mismo acabaría desgarrándose casi al final de la actuación para que pudiéramos contemplar (y babear con) sus pectorales. Porque ya habíamos babeado suficiente con sus perfectos abdominales y sus oblicuos. Junto a él, cuatro bailarines. Dos chicos, y dos chicas. Todos de negro. Para que Sakis resalte. Muy bien. Además, con ropa deportiva también. Así los movimientos se pueden hacer mucho mejor. Otro acierto.

Cabe destacar que las dos bailarinas son también las coristas. Y ellas merecen el mismo aplauso –o más- que Sakis. Las pobres cantaban en los momentos más difíciles y cuando más deberían haber descansado la voz. Y no pararon en ningún momento. Se merecieron, como digo, una mención auténtica y un par de premios o tres. Quedaron muy bien y ayudaron a Sakis en todo momento, cuando podrían haberse quedado ahogadas a mitad de canción. Para completar la jugada, un último corista está al fondo a la derecha medio escondido (también de negro), ya que no forma parte de la puesta en escena. Una puesta en escena rematada con una plataforma móvil y deslizante, para permitir a los cinco griegos hacer movimientos curiosísimos.

Porque si hay algo realmente elaborado en la actuación griega es, precisamente, la coreografía. Al margen de los típicos pasos que ya son señas de identidad de Sakis (movimientos de hombros, cadera…) y de los típicos movimientos con el brazo arriba para decir “fly” (“vuela”) y todas esas cosas, la coreografía tenía pequeños momentos divertidos. ¿Qué os parecen los movimientos de brazos de Sakis? ¿Y las figuras que hacen sobre la plataforma y debajo de ella? Nos hacían recordar a la Grecia clásica. A esas esculturas de los Discóbolos, de los carros de batalla y demás símbolos griegos que todos tenemos en mente. Una auténtica chispa que aporta a la canción un toque de gracia y originalidad.

Además, la propia plataforma cambiaba de posición. Primero empieza como “vertical” y antes de la segunda estrofa ya está en “horizontal”. Para ello, la realización ya se encargó de enfocar durante un par de segundos al público y al foso, de manera que no se viera ese cambio de decorado. Perfecto. La plataforma incluía, además, unos pequeños patines deslizantes para que pudieran hacer movimientos en diagonal de lo más ingeniosos. Y también estaba el momento subida que Sakis utiliza al final para llamar absolutamente la atención y enviar su mensaje. Bajo él, la bandera griega iluminada provoca que nadie pueda olvidarse a quién estaba viendo. A quién tenía que votar. Quién era el mejor.

Insisto, a la actuación griega de 2009 no se le pudo pedir más. Era absolutamente perfecta. La apoyé desde el primer momento que supe que Sakis Rouvas volvía a Eurovisión. No podía ser de otra manera. La imagen de la izquierda de este párrafo fue mi foto principal de Tuenti casi todo un mes. Un montaje casero hecho por mí para promocionar la candidatura griega, pese a que por España iba mi siempre amada Soraya Arnelas. Grecia tenía que volver a ganar. Sakis tenía que asentarse como el mejor representante griego. La actuación parecía perfecta. Fue perfecta. Sakis es perfecto. Es el héroe griego. Es mi Hércules. Y aunque quedó en una decente séptima posición, yo la he subido hasta la cuarta mejor canción de la historia de Eurovisión. Porque Sakis lo vale. Porque “This is our night” se lo merece. Nos vemos mañana lunes, la víspera de la primera Semifinal. Hasta entonces,

¡FELIZ DÍA DEL ODIO MUSICAL A TODOS!

Roberto S. Caudet

sábado, 7 de mayo de 2011

La noche era para Soraya


A nadie le gustaba la canción. Ni a los griegos ni a los canadienses. El jurado no la quería. A Uribarri no le convencía. José María Iñigo prefería a Melody. Radio Televisión Española no la apoyó nunca. Y, como tenía posibilidades, se encargaron de que Europa le diese la espalda. Hoy, además de música eurovisiva, el artículo viene cargado de política, tenis, especulacionesy Odio absoluto. Retrocedemos un año más. Nos plantamos en 2009. Y nos quedamos en nuestro país, España.

Canción: La noche es para mí
Canta: Soraya Arnelas
País: España
Año: 2009
Posición: 23º



Para comentar la actuación de Soraya en 2009, primero hay que hacer un poco de memoria histórica de esa que tanto le gusta a algunos políticos en nuestro país. Vamos a empezar por 2007. Entonces, los compositores de la canción la escribieron para una cantante griega absolutamente conocida y querida en este blog: Elena Paparizou. Se pretendía que el tema estuviera en su disco, pero ella lo rechazó. No era su estilo. Un año después, en 2008, los mismos compositores se lo ofrecieron a otra cantante griega con orígenes canadienses, Maro Lytra. Tampoco a ella le gustó el tema. Decidieron, pues, intentar que Grecia la aceptara para ir con ella a Eurovisión 2008. Pero no cuajó la idea… y nos la ofrecieron a nosotros.

En realidad, se la ofrecieron a Soraya para su disco “Sin miedo”. Un álbum con una variedad de estilos importante y en el que ya se perfilaba esta canción, titulada “La noche es para mí”, como un posible tema para presentarse a Eurovisión. El ritmo era latino y con pequeños toques árabes. La canción no era poesía pero decía algo. Incluía fragmentos en inglés. Y la duración era perfecta. Dicho y hecho, Soraya se presentó a Eurovisión 2009 sabiendo de antemano que tenía el respaldo del público español que ya la había dejado 2ª en Operación Triunfo 2005, la primera edición emitida por Telecinco. Pero no iba a estar sola compitiendo… tenía por ahí a la siempre eurovisiva Mirela, y a Melody, la de los gorilas, que se las daba de madura y evolucionada.

Empieza el espectáculo: Soraya llega a la Final nacional gracias a los votos del jurado y del público, igual que Melody, a la que, casualmente, la habían metido en otra semifinal, para no dejar ya claro quién de las dos iba a ser la ganadora. Estaba claro que o la una, o la otra. Y llegó la Final nacional. El jurado –íntegramente- se decantó por Melody, a la que decidieron darle los famosos “12 puntos” eurovisivos. A Soraya la dejaron segunda, con 10 puntos. El público, más razonable, dio la vuelta a la tortilla. Melody se llevó los 10, Soraya se quedó los 12. Y ambas obtuvieron un resultado final de 22 puntos. Un precioso empate técnico que, ya nos habían avisado, se resolvería a favor del público. Ese público que había dado los 12 puntos a Soraya. Soraya fue nuestra representante en Eurovisión 2009 sabiendo que al jurado no le hacía ninguna gracia.

Pero, ¿sólo al jurado? Es la pregunta. Aunque profesionales, no dejaban de ser “made in TVE”. Trabajadores que dependen de un ente que paga un porcentaje muy amplio de la tarta eurovisiva. Trabajadores que han sido nombrados a dedo para que seleccionen a su favorito y que, casualmente, todos coinciden en el mismo. ¿Perdón? No nos engañemos. No seamos idiotas. El jurado tenía impuesto su voto a Melody, a la espera de que el público les ayudara. Y, si no, iría Soraya… pero el jurado ya se había pronunciado en contra. Y seguirían poniéndole la zancadilla más veces. La más visible, la propia semana de Eurovisión.

Para los que no lo sepáis, como hay un gran número de países que se presentan cada año a Eurovisión (en este son 43), se organizan dos semifinales para decidir quiénes pasan la Gran Final, que se emite siempre los sábados de mayo. En ella, sólo pasan directamente los cuatro países llamados el “Big Four”, por ser los cuatro países que más contribuyen –económicamente- a la organización de Eurovisión y al ente europeo de radiotelevisión. Estos países son Reino Unido, Alemania, Francia y España. Este año, con el regreso de Italia a Eurovisión, el “Big Fourha pasado a ser “Big Five, ya que Italia también ingresa cuantiosas sumas de dinero. Además, el país que ha ganado Eurovisión el año anterior y que se encarga de organizarlo en su territorio, también tiene el pase asegurado a la Final.

Pues bien, además de tener que emitir la Gran Final (naturalmente), todos los países están obligados a emitir una de las dos Semifinales, aquella en la que, por sorteo, tienen que emitir sus votos para que los países se clasifiquen (siempre se clasifican diez de cada semifinal). TVE decidió, para empezar, solicitar un cambio en el día en que tenían que votar. No quisieron votar en la 1ª Semifinal sino en la 2ª. Curiosamente, en la primera, la que nos había tocado, estaban Andorra y Portugal que, naturalmente, contaban con nuestros puntos. Ni os quiero contar la alegría que les dio saber que España pasaba, absolutamente, de ellos.

Pero, además, TVE decidió, en el último momento, no emitir la segunda semifinal correspondiente que habían solicitado. ¿El motivo? Fernando Verdasco estaba jugando un partido importantísimo () de tenis que no acababa nunca. No lo iban a cortar para empezar a emitir la Semifinal de Eurovisión… y pasaron de ponerla en antena. TVE decidió votar con un jurado que ya tenía preparado, y la audiencia se quedó sin emitir su voto. Porque no sabían ni cómo ni a quién. TVE incumplió la normativa del festival dos días antes de la Gran Final, con lo que podría suponer eso para el país y para su representación, Soraya.

De la noticia se hicieron eco casi todos los medios audiovisuales en Europa (en España ninguno, que yo recuerde) y todos los medios escritos, incluidos los nacionales. La multa no se supo hasta casi seis meses después. Una irrisoria multa económica más o menos comparable al sueldo de aquel jurado que prefirió a Melody. Sin embargo, el sábado, a las nueve de la noche, cuando empezó Eurovisión, media Europa ya sabía que España había incumplido las normas del festival. Los diez países finalistas implicados se habían encargado de dejar claro que sus actuaciones no habían sido vistas en España porque la televisión así lo había decidido. En resumen: Soraya salió al escenario de Moscú a sabiendas de que media Europa estaba con ganas de eliminarla, de expulsarla, de que se cayera, de que desafinara…

Y, aún así, la actuación de “La noche es para mí” fue una de las mejores, a nivel vocal, que pudimos ver en 2009. La impresionante voz de Soraya inundó el escenario al tiempo que sus dos bailarines y sus tres coristas hacían también lo imposible por marearla. La puesta en escena no podía ser más confusa ni más desordenada. Salvo en un par de pasos, no había figuras comunes, ni un solo paso que hicieran todos a la vez. Cada cual con su ritmo, a marear. Además, las tres coristas desafinaban de lo lindo. Tres gallinas agudas que chirriaban en lugar de cantar. Y, para colmo, el truco de magia no pudo quedar peor.

Era la primera vez en Eurovisión que un país ofrecía, en su actuación, un auténtico truco de magia. Era bien simple, pero llamativo: Soraya desaparecería en un momento de la canción por un pasadizo… y aparecería en otra parte del escenario justo para interpretar su último solo de la canción, sin las coristas. Para esconderla, los dos bailarines sujetarían una tela. La tela resultó ser un remiendo de dos sábanas de raso naranja que, sin duda, llamaban la atención, ya que toda la puesta en escena era en morado y azul. Cutre. Muy cutre. Absolutamente de mercadito. O peor…

Naturalmente, y cuando empezaron las puntuaciones, sólo cuatro países se acordaron de nosotros. Portugal y Andorra –generosos fueron, aunque sólo Andorra nos dio los 12…-, Suiza –ya es raro-, y Grecia, el país que no había querido nuestra canción, aunque uno de los compositores era, precisamente, griego. ¿Curioso, verdad? Más curiosidades todavía: Si España se quedó en la penúltima posición, fue gracias al público. El jurado profesional que vota en Eurovisión y que vale un 50% de los votos finales, nos dejó últimos. Últimos. Los que sí sabían lo que había pasado dos días antes. Una auténtica vergüenza.

La noche es para mí” es, con diferencia, la mejor actuación que hemos llevado a Eurovisión en toda nuestra historia. Pero unos y otros se encargaron en que nunca luciera. En que jamás obtuviera un puesto decente. Se encargaron de bloquearle cada paso que daba. ¿Por qué? Yo creo que está muy claro. TVE no quiere ganar Eurovisión. Nos lo lleva demostrando cada año desde que dejó de emitir Operación Triunfo. El que no lo quiera ver, que no lo vea. Como Eurofan, me parece, como poco, vergonzoso. Y como español, patético. Ésta es mi denuncia pública contra la Organización de Eurovisión de TVE. Contra la propia TVE. Contra el propio Gobierno. Y aquí caen todos como fichas de dominó. Igual que hicieron caer a Soraya. En el Blog del Odio, sin embargo, seguimos pensando que en 2009, la noche era para nosotros. Y por eso el tema sigue siendo nuestra quinta clasificación en la lista de las 33 Mejores Canciones de Eurovisión. Ahora que ya lo sabéis, disfrutadla más que nunca. Que la noche sea vuestra. Y, como siempre,

¡FELIZ DÍA DEL ODIO MUSICAL A TODOS!

Roberto S. Caudet

lunes, 18 de abril de 2011

My number one

Queridos Odiadores!

Sé que me echabais de menos, y lo cierto es que yo también a vosotros. A los que me escriben como bloggers, a los que me comentan por Facebook y Fotolog y a los que sólo entraban para ver las Crónicas de OT o de GH. A todos en general. Tanto abandono me pasará factura pero después de varios meses escribiendo tan constante y tan –por qué no- autómata, necesitaba un descanso. ¿Lo malo? El descanso ha durado cinco semanas, cuando yo esperaba hacer un paréntesis de tan sólo un par de semanas. Pues bien, ya estoy aquí y, lo peor de todo, no he venido a Odiar mucho. O quizá también.

Después de más de un mes sin Odiar a nada ni a nadie (públicamente, por supuesto), el hecho de ponerme a escribir ahora se me hace un poco cuesta arriba, y más a sabiendas de los próximos acontecimientos que sí quiero comentar detenidamente. Estoy hablando del siempre interesantísimo Eurovision Song Contest 2011 y de las Elecciones municipales 2011 (y autonómicas en algunos casos) que se celebran en España y a las que voy a dedicar casi una semana en este blog. Una de mis profesoras asegura que los jóvenes no nos rebelamos y, ciertamente, creo que no lo hacemos lo suficiente. Pero yo que tengo un blog muy irónico pero irreverente, me puedo conceder el privilegio de romper esos esquemas absurdos y tópicos.

Pero lo primero es lo primero, y lo que antes llega a nuestras vidas es el Festival de Eurovisión que este año se celebra en Alemania. Un total de 43 países participan este año en uno de los certámenes más concurridos de la historia de Eurovisión y, por supuesto, desde el día 10 de mayo hasta el sábado 14 que se celebra la Gran Final, cubriré cuanto pase por Alemania y por el resto de Europa acerca de las candidaturas. Si el año pasado decidí comentar todas las canciones que optaban a ganar Eurovisión 2010, este año no va a ser menos, pero sí va a estar más concentrado. Porque en esta ocasión, el Especial “Todas las cosas qu-E-urovisiónempieza hoy mismo. 22 días antes de la primera Semifinal.

Y qué mejor manera de abrir boca a este nuevo certamen que haciendo un resumen de las mejores canciones que por él han pasado… Pero no las canciones más votadas. Ni tampoco las más populares. Puede que no figuren los artistas eurovisivos más consagrados (Abba, Céline Dion, Olivia Newton John, Dima Bilan, Sakis Rouvas, Carola…) y puede que tampoco figuren las canciones más recordadas (A-ba-ni-bí, Wild dances, Europe’s living a celebration, La la la…). El ranking que os voy a proponer a continuación es, naturalmente, personal e intransferible. De aquí al 9 de mayo os anunciaré las que, desde 1956, son las mejores actuaciones de la historia de Eurovisión siempre a mi parecer. Cada día una canción y así hasta un total de 33, formarán la lista del Odio de las Mejores Canciones Eurovisivas. El último día habrá un TOP 7 y mañana otro TOP 7 con las “últimas clasificadas”.

Pero hoy, como no podía ser de otra manera y dado que en Facebook ya se ha destapado, os lanzo, directamente, la que para este Odiador ha sido la mejor actuación de la historia de Eurovisión. Estoy hablado del tema “My number one”, que da título a esta entrada Especial y que dio la victoria a Grecia por primera vez en su historia. “My number one” combina un fondo musical muy fresco y repetitivo con unos estribillos de lo más pegadizos. Una letra que habla de amor y de deseo, así es “Mi número uno”, en español, que interpretó Elena Paparizou, y que estuvo perfecta en afinación pese al complicado baile que contenía movimientos muy bruscos de cadera y brazos. Los bailarines, impecables en su ejecución: montaron un violín improvisado y llegaron a formar un número 1 en el suelo que ya anticipaba su victoria… “My number one” participó en Kiev en el año 2005 de la mano de Elena Paparizou y se alzó con el primer puesto para su país, Grecia.



Os dejo para que disfrutéis la actuación. Nos vemos mañana con las primeras siete canciones. Hasta entonces:

¡FELIZ DÍA DEL ODIO MUSICAL A TODOS!

Roberto S. Caudet

sábado, 29 de mayo de 2010

Comparte el momento - SHARE THE MOMENT !



“No puede ser imposible. No hoy.”

Dima Bilan cantaba este precioso verso unas horas antes de proclamarse campeón en 2008 con “Believe”, la que para mí ha sido la victoria más merecida y también la que más he sentido desde que sigo Eurovisión. Una letra absolutamente preciosa. Una canción lenta pero con fuerza. Un cantante con una voz muy personal y que mueve montañas. Sabéis que amo a este hombre y su victoria fue también la mía. Pues bien, efectivamente, en la noche de hoy todo puede ser posible, como dice Dimita. Y más hoy, que no hay un claro favorito a ganar Eurovisión. ¿Aceptamos apuestas? A mí nunca me ha ido mal, así que os pongo primero mi “historia de triunfos” y ahora comento… Porque hay mucha tela que cortar, hoy.

AÑO 2002 – España llevaba a Rosa. Mis favoritos:
1º Chipre, "Gimme": quedaron sextos.
2º Suecia, "Never let it go": quedaron octavas.
La canción ganadora (“I wanna”, de Letonia) era mi 8º posición.

AÑO 2003 – España llevó a Beth – Mi favorita:
1º Turquía, "Everyway that I can": ganó el festival.

AÑO 2004 – España llevaba a Ramón - Mis favoritos:
1º Grecia, "Shake it": quedó tercero.
2º Ucrania: "Wild dances": ganó el festival.

AÑO 2005 – España llevaba a Son de sol - Mis favoritos:
1º Grecia, "My number one": ganó el festival.
2º Rumanía, "Let me try": quedaron terceros.
3º Malta, "Angel": quedó segunda.

AÑO 2006 – España llevó a Las Ketchup - Mi favorito:
1º Rusia, "Never let u go": quedó segundo.
La canción ganadora (“Hard rock Hallelujah”, de Finlandia) era mi 7º opción.

AÑO 2007 – España llevaba D’Nash - Mis favoritos:
1º Bielorrúsia, "Work your magic": quedó sexto.
2º Serbia, "Molitva": ganó el festival.
3º Rusia, "Song #1": quedaron terceras.

AÑO 2008 – España llevó a Rodolfo Chikilicuatre - Mis favoritos:
1º Rusia, “Believe”: ganó el festival.
2º Grecia, “My secret combination”: quedó tercera.

AÑO 2009 – España participó con Soraya – Mis favoritos:
1º Grecia, “This is our night”: quedó séptimo.
2º Noruega, “Fairytale”: ganó el festival.
3º Azerbaiyán, “Always”: quedaron terceros.

¿Qué os quiero decir con esto? Pues igual que todo el mundo hace sus estadísticas, yo hago las mías. Nunca ha ganado un país que yo no haya situado entre mis 10 favoritos. Al país que yo he dado como favorito desde un principio nunca ha bajado de un séptimo puesto. Cuando Grecia se sitúa entre mis cinco primeros, suele quedar entre primer puesto y séptimo (este año la tengo cuarta). España nunca se ha clasificado en una posición más alta que la que yo le he dado previamente a la Final (este año ocupa el 19º). Generalmente, uno de mis tres primeros favoritos acaba quedando tercero también. Y en raras ocasiones he cambiado de manera significativa a mis diez clasificados de antes de ver la Final. Pues este año son:

1 punto para Francia: “Allez, olá, olé”.
2 puntos para Rumanía: “Playing with fire”.
3 puntos para Serbia: “Ovo je balkan”.
4 puntos para Noruega: “Mi heart is yours”.
5 puntos para Albania: “It’s all about you”.
6 puntos para Ucrania: “Sweet people”.
7 puntos para Grecia: “OPA!”.
8 puntos para Georgia: “Shine”.
10 puntos para Islandia: “Je ne sais quoi”.
And finally, 12 points go to... ISRAEL: “Millim”.

Los otros 15 finalistas se completan –de momento, claro- por este orden: Armenia, Portugal, Bélgica, Irlanda, Dinamarca, Turquía, Moldavia, Chipre, España, Bielorrusia, Reino Unido, Rusia, Alemania, Bosnia & Herzegovina y Azerbaiyán.

¿Tendré suerte? ¡Suerte a ellos!

Esta noche, ya anticipo, la gala será de las que se recuerden. Noruega se ha volcado enormemente en Eurovisión y todo anuncia una enorme final. Esperemos que la audiencia en España también sea increíble. Yo estaré haciendo de anfitrión en mi casa con unos amigos. De hecho, se me va a quemar el pastel de almendras como siga escribiendo… Muajaja.

Echaré de menos en la final a Malta, Suecia, Croacia, Holanda y Finlandia. Pero en fin. Así es el concurso… Como decía ayer, es posible que los países del “bloque frío” voten en masa a Islandia o Dinamarca, ya que están casi todos eliminados y querrán hacer venganza. No me extrañaría que por el mismo motivo, los Países Anteriormente Conocidos Como URSS (PACCU) voten a lo bestia a Ucrania, Georgia, Serbia, Albania y/o Azerbaiyán.

Creo que Israel, Ucrania, Grecia, Islandia y Georgia tendrán votos sueltos de países cuyos jurados vean el nivel vocal y artístico de los países…

Y a España la veo muy turbia. Muy pequeñita. Jo. Me salió el chiste fácil.

SHARE THE MOMENT!
¡Comparte el momento!


Roberto S Caudet