Después de uno de los artículos más incendiarios que haya escrito en el blog, viene la calma. Pero en el repaso de las 33 Mejores Canciones de Eurovisión, subimos un puesto sin muchos cambios. La cuarta clasificación la ostenta alguien a quien ya conocemos. Seguimos situados en 2009, el año de Soraya. Y la canción pasa de decir que “La noche es para mí” a confirmar que “Ésta es nuestra noche”. Bienvenido de nuevo a la lista, Sakis.
Canción: This is our night (Ésta es nuestra noche)
Canta: Sakis Rouvas
País: Grecia
Año: 2009
Posición: 7º
Después de ocupar la 24º posición de nuestra lista y tener un artículo completo para él solo, poca presentación ya necesita Sakis Rouvas en este blog. Es “El griego”, con perdón de Adrianos. Es el hombre. Es la voz. Es los bailes. Es todo. Sakis Rouvas es un auténtico espectáculo andante. Y después de su tremendo show y su casi perfecta clasificación en 2004 (3ª, recordad), Grecia decidió volver a enviarlo a Eurovisión. En esta ocasión, a Moscú. Con una canción íntegramente en inglés. Mucho más dance. Mucho más cañera. Con mucho más mensaje. Y con una puesta en escena brutal, como ya nos tiene acostumbrados.
En primer lugar, quiero aclarar que el video que he puesto está hecho absolutamente adrede. Me encantan las comentaristas griegas de Eurovisión, y me encanta lo bien que se lo pasan siempre. En esta ocasión, amo absolutamente el entusiasmo que le ponen a Sakis, con ese “bravo” en un perfecto español… Geniales, son geniales. Aclarado el asunto, vayamos a la mejor canción de 2009. A la mejor representación masculina que ha tenido Grecia en toda su historia.
“Arriesga, pero mantente. Dalo todo y conviértelo en oro. El tiempo ha llegado y es hora de hacerte a ti mismo y tomar posiciones. Golpea las probabilidades, vas a sobrevivir. Ahora eres más fuerte, y te sientes vivo. La rebelión ha llegado, ponte en tu lugar y siéntelo en tu corazón. Si te mantienes, ganarás la carrera. Cuando miro a tus ojos, noto que todo esto viene, y no me sorprendo. La cuenta atrás ha empezado. Esta es la noche de las noches. Lo vas a conseguir ahora, sólo mantente y lucha. Ésta es nuestra noche, vuela hasta lo más alto, cariño. Nosotros lo podemos hacer. Sólo espera y observa. Ésta es nuestra noche, es el momento de cambiar, cariño. Deshazte de lo viejo, toma posición… y sé libre”.
Aunque Sakis ya tiene su primer hijo, la canción me parece un auténtico himno gay. De hecho, siempre Sakis ha jugado con esa ambigüedad sobre los escenarios por puro marketing y porque, imagino, en el fondo le hacía gracia. El caso es que la letra insta a la lucha, a la rebeldía, y a ser uno mismo para ser feliz. En realidad, “This is our night” es, ya sólo con su título, toda una declaración de intenciones, como ya hizo Elena Paparizou con su “My number one”. Los griegos iban a por todas, y no escatimaron en nada. Sobre el escenario, Sakis Rouvas impresionante con su pantaloncito blanco nuclear y su polo de jugar a golf que él mismo acabaría desgarrándose casi al final de la actuación para que pudiéramos contemplar (y babear con) sus pectorales. Porque ya habíamos babeado suficiente con sus perfectos abdominales y sus oblicuos. Junto a él, cuatro bailarines. Dos chicos, y dos chicas. Todos de negro. Para que Sakis resalte. Muy bien. Además, con ropa deportiva también. Así los movimientos se pueden hacer mucho mejor. Otro acierto.
Cabe destacar que las dos bailarinas son también las coristas. Y ellas merecen el mismo aplauso –o más- que Sakis. Las pobres cantaban en los momentos más difíciles y cuando más deberían haber descansado la voz. Y no pararon en ningún momento. Se merecieron, como digo, una mención auténtica y un par de premios o tres. Quedaron muy bien y ayudaron a Sakis en todo momento, cuando podrían haberse quedado ahogadas a mitad de canción. Para completar la jugada, un último corista está al fondo a la derecha medio escondido (también de negro), ya que no forma parte de la puesta en escena. Una puesta en escena rematada con una plataforma móvil y deslizante, para permitir a los cinco griegos hacer movimientos curiosísimos.
Porque si hay algo realmente elaborado en la actuación griega es, precisamente, la coreografía. Al margen de los típicos pasos que ya son señas de identidad de Sakis (movimientos de hombros, cadera…) y de los típicos movimientos con el brazo arriba para decir “fly” (“vuela”) y todas esas cosas, la coreografía tenía pequeños momentos divertidos. ¿Qué os parecen los movimientos de brazos de Sakis? ¿Y las figuras que hacen sobre la plataforma y debajo de ella? Nos hacían recordar a la Grecia clásica. A esas esculturas de los Discóbolos, de los carros de batalla y demás símbolos griegos que todos tenemos en mente. Una auténtica chispa que aporta a la canción un toque de gracia y originalidad.
Además, la propia plataforma cambiaba de posición. Primero empieza como “vertical” y antes de la segunda estrofa ya está en “horizontal”. Para ello, la realización ya se encargó de enfocar durante un par de segundos al público y al foso, de manera que no se viera ese cambio de decorado. Perfecto. La plataforma incluía, además, unos pequeños patines deslizantes para que pudieran hacer movimientos en diagonal de lo más ingeniosos. Y también estaba el momento subida que Sakis utiliza al final para llamar absolutamente la atención y enviar su mensaje. Bajo él, la bandera griega iluminada provoca que nadie pueda olvidarse a quién estaba viendo. A quién tenía que votar. Quién era el mejor.
Insisto, a la actuación griega de 2009 no se le pudo pedir más. Era absolutamente perfecta. La apoyé desde el primer momento que supe que Sakis Rouvas volvía a Eurovisión. No podía ser de otra manera. La imagen de la izquierda de este párrafo fue mi foto principal de Tuenti casi todo un mes. Un montaje casero hecho por mí para promocionar la candidatura griega, pese a que por España iba mi siempre amada Soraya Arnelas. Grecia tenía que volver a ganar. Sakis tenía que asentarse como el mejor representante griego. La actuación parecía perfecta. Fue perfecta. Sakis es perfecto. Es el héroe griego. Es mi Hércules. Y aunque quedó en una decente séptima posición, yo la he subido hasta la cuarta mejor canción de la historia de Eurovisión. Porque Sakis lo vale. Porque “This is our night” se lo merece. Nos vemos mañana lunes, la víspera de la primera Semifinal. Hasta entonces,
Insisto, a la actuación griega de 2009 no se le pudo pedir más. Era absolutamente perfecta. La apoyé desde el primer momento que supe que Sakis Rouvas volvía a Eurovisión. No podía ser de otra manera. La imagen de la izquierda de este párrafo fue mi foto principal de Tuenti casi todo un mes. Un montaje casero hecho por mí para promocionar la candidatura griega, pese a que por España iba mi siempre amada Soraya Arnelas. Grecia tenía que volver a ganar. Sakis tenía que asentarse como el mejor representante griego. La actuación parecía perfecta. Fue perfecta. Sakis es perfecto. Es el héroe griego. Es mi Hércules. Y aunque quedó en una decente séptima posición, yo la he subido hasta la cuarta mejor canción de la historia de Eurovisión. Porque Sakis lo vale. Porque “This is our night” se lo merece. Nos vemos mañana lunes, la víspera de la primera Semifinal. Hasta entonces,
¡FELIZ DÍA DEL ODIO MUSICAL A TODOS!
Roberto S. Caudet





















