Qué cachondeo, oye. Por más que he intentado escribir un artículo crítico y sencillo no he podido. Las circunstancias sólo me inspiran carcajadas o absoluta incomprensibilidad. Yo pensaba dejar el tema apartado, pero es que no me dejan, no me dejan. Tengo que retomar el asunto de Zapatero y el AlaCama. Porque este asuntito es de “apaga y vámonos”…a dormir.
El asunto con el barquito este de pesca empezó hace ya más de cincuenta días. Para todo aquel que no lo sepa, haré un breve resumen. Resulta que hace casi dos meses, un pesquero llamado Alakrana se fue a por atunes muy lejos de España. Porque en España no hay, supongo. Navegaron y navegaron hasta las costas cercanas a Somalia. Somalia es ese país sin gobierno democrático –ni ningún otro tipo de gobierno, vaya- que podemos ver en la colita de África en los mapas. Al norte de Madagascar. Madagascar es esa isla africana en la que cohabitan lemures. Los lemures son esos bichitos de zoo que cantan “Yo quiero marcha, marcha”. Me fui del tema….
Vuelvo. En serio que vuelvo. Una vez en aguas cercanas a Somalia, pero que no eran somalíes, se quedaron a pescar tan ricamente. Atuncitos por aquí y por allá. Pesco que te pesco. Así remaba así a así. Peeeeeero apareció un barco malote. Casi tan malote como María Jiménez después de una Nochevieja. Una Nochevieja sin alcohol, claro. Pues bien, este último barquito resulta que estaba lleno de piratas. Pero no de piratas cualquiera, no, no. De piratas negros villanos. Peor que los de Playmobil. Peores que Garfio. Y atraparon a los españoles. Muajaja. Resulta curioso que los negritos cacen un barco tan grande (104 metros de eslora) con cayucos y demás. Pero resulta que iban armados, porque son piratas malos malísimos tirando a fatales. Y llevaban, según ABC, lanzagranadas y fusiles de origen soviético. Qué fuerte, cari.
Para el que se haya perdido, tenemos un barco de piratas super armado que ha secuestrado uno español. Lo lógico es llamar a la policía, o al 112. O al 11888. Pero no. Estos llamaron a Zapatero. Y a Carme Chacón. Y se lió gorda. Gordísima.
Que si nos están apuntando con pistolas, que si no nos dan comida, que si nos hunden el barco, que si nos matan… Ángelitos míos. Yo soy Zapatero y habría llevado a toda la Armada para allá. Aunque sea romper todos los pactos del mundo. Esos pesqueros españoles tenían que estar muy mal allí para ser vascos y llamar al Gobierno Nacional. No quiero ni pensar cómo las estarían pasando para hacer una cosa de este calibre…
Y lo peor es que de las amenazas me enteré porque llamaron a Ana Rosa Quintana en directo para explicarle todos los entresijos. Pues sí que estaban fatal, los pobres. Ana Rosa tiene audiencia, pero ella no puede hacer nada que no sea enviarles a Belén Esteban a Somalia. Y entonces sí que no habrían sobrevivido...
Total, que pasan los días (47), los familiares de los pesqueros se manifiestan, los piratas que quieren matar a nuestros compatriotas, ¿dónde está el Soldado Ryan cuando se le necesita? y todo el país enfadado con el Gobierno por no hacer nada. Ah, amigo. Eso es lo que pasa. Zapatero y sus compinches llamados ministros han querido vengarse de España. ¿Qué nosotros decimos que no saben que hacer? Ellos ceden al chantaje. Y no a uno cualquiera, no. A uno de más de CUATRO MILLONES DE DÓLARES (2.600.000 euros). ¿Cómo se puede ser tan así? Hoy no me siento español. Hoy me siento somalí. A ver si me toca algo, claro…
¿Es realmente normal que España dé dinero a unos piratas de un país antidemocrático?
¿Hasta qué punto está mal nuestro país para no poder solucionarlo de un modo violento y con muchos polis, como en las pelis?
O mejor, ¿hasta qué punto está tan bien nuestra economía como para derrochar dos quilos y medio de euros en unos de fuera?
¿Sabe Zapatero que se lo van a gastar en más bazocas para atacarnos de nuevo?
¿Sabe que está cediendo a un chantaje?
¿Es consciente de que ETA podría hacer lo propio?
¿Acaso no voy a ser el siguiente que secuestre algo y pida un rescate millonario?
Hoy estoy indignado. Indignadísimo. Fuera de mis casillas.
Hoy estoy indignado. Indignadísimo. Fuera de mis casillas.
NO, NO y mil veces NO.
No se puede tener una política exterior tan triste.
No se puede ceder a un chantaje de un terrorista, de un criminal.
¿Cómo hemos quedado delante del resto del mundo?
¿Y delante de los piratas?
¿Y cómo ha quedado Zapatero ante España?
Qué triste, señores. Yo insisto, no me siento español. No con esta política basura.
Zapatero, TE ODIO. Y no soy el único.
Vaya semana con el Alakrana… Mejor me voy a la cama.
Hasta el sábado. Y esta vez más que nunca: Te lo agradezco, pero no.
Roberto S. Caudet



