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miércoles, 11 de mayo de 2011

1ª Semifinal de Eurovisión 2011


La 1ª Semifinal de Eurovisión no ha podido dejar más amarga a Europa. Con un gusto agridulce recibieron ayer varios países su no clasificación a la Final después de haber estado en las apuestas de todos. Estoy hablando, naturalmente, de Armenia y Turquía. Por primera vez, fuera de la Final de Eurovisión. Y si lo que queremos son más record, otro más: ayer se clasificaron todas las baladas menos una que iban a la 1ª Semifinal. Cuidadito, que podemos dormirnos el sábado…

La noche empezaba un poco tensa para los espectadores españoles que siguieron la retransmisión –si se le puede llamar así- por La 2. Mientras los presentadores de verdad hacían los típicos comentarios sobre los votos, las canciones y la historia del certamen, José María Iñigo, el comentarista de TVE, ya iba quedándose sin saber qué decir. Un guión previo con unas cuantas ideas le hubiera venido muy bien. El hombre se quedaba mudo sin ningún recurso para salir del paso. Horrible. Pero más horrible fue que la introducción a Noruega, el segundo país de la noche, no se escuchó… ¡NI TAMPOCO SU ACTUACIÓN! Los espectadores de TVE nos quedamos sin saber cómo cantaba Stella su “Haba Haba” porque, sencillamente, el sonido no iba. Os podréis imaginar la desesperación… y el desconcierto, al ver que Iñigo no decía nada y seguía hablando de la siguiente canción como si nada hubiera ocurrido.

No fue hasta la décima actuación (…) que el comentarista se dignó a pedir disculpas por los fallos de sonido que había durante la retransmisión Y QUE CONTINUARON HASTA EL FINAL. A Iñigo no se le escuchaba nada bien… o no se le escuchaba, como ocurrió también con las introducciones de Turquía, Serbia y Rusia. ¿Sabrá hacer algo bien Televisión Española? En fin… El caso es que al final de la 1ª Semifinal, nadie en TVE pidió disculpas por no poder emitir la canción noruega… y hoy, en su página web, tampoco hacen mención. Siento, una vez más, vergüenza ajena por la televisión pública que estoy pagando. Qué lástima. Pero lo importante es que la música sigue. Y nuestros corazones siguen latiendo muy fuerte. Cómo echaba de menos decir esto… ¡ADELANTE!

MALTA, SAN MARINO Y PORTUGAL: 0 puntos. ¿Alguien pensaba que se iban a clasificar? Por supuesto que no. A los tres les puse un 0 enorme, y es que no pudo parecerme más bochorno que el que nos ofrecieron, cada uno con su estilo. Malta intentaba clasificarse este año con un mono disfrazado de Chenoa disfrazada de gay. ¿Me podéis explicar cómo es capaz de emitir semejantes sonidos? Su voz estaba, como poco, fuera de lugar. La puesta en escena no podía ser más cutre. Y la canción no decía nada. Lo mismo le ocurrió a San Marino, que llevaron a una de las protagonistas del musical de El Rey León (no sé en qué versión) a cantar una balada con tan poco movimiento que era perfecta para ir al baño. Además, venía seguida de Malta. Podía ser baño y cigarro. Qué genial. Portugal, por su parte, no se ha enterado que las actuaciones con chiste dejaron de existir en Eurovisión hace 4 años. Y nos volvieron a presentar una, a ver qué tal. Un grupo humorístico interpretando una chirigota sobre política y lucha social que, a mi parecer, debería haber quedado fuera de Eurovisión por sus claros mensajes políticos. En fin. Me alegro de que ninguno de los tres se clasificara.

CROACIA Y TURQUÍA: 0 puntos. Estos dos tampoco se han enterado de qué va el festival. Croacia sigue pensando que los cambios de vestuario durante la canción molan. Y no es así. Además, ¿desde cuando se pueden llevar jirafas a Eurovisión? Oh, qué horror. La canción, realmente, no era pésima. Lo pésimo era la puesta en escena. Le bajaba mucho el nivel. Justo al contrario ocurría con Turquía. La puesta en escena estaba muy bien, pero todo lo demás ya era un desfase. El año pasado quedaron segundos con una canción del estilo, así que quisieron repetir fórmula. Meeec. Error. También me alegré de que se quedaran fuera.

POLONIA Y ALBANIA: 0 puntos. Me sorprendió muy para mal la actuación polaca. La canción era un auténtico café descafeinado con sacarina, pero podría habérsele sacado tanto partido como para llegar a la Final… y luego quedar últimos. Sin embargo, la pobre cantante se nos ahogaba desde el principio. El baile era demasiado complicado para ella –y para casi todo el mundo- y requería demasiada concentración. No la vi disfrutar en ningún momento. Y el vestuario también dejaba mucho que desear. Una lástima. Albania, sin embargo, me conquistó pero no lo suficiente. Como canción no me gusta. Grita demasiado. Pero vista en el escenario, ya es otra cosa. Yo creo que tenía muchas posibilidades de clasificarse. Aunque la puesta en escena, con esa pantalla simulando unas alas blancas de águila, me pareció tan patriótica como ridícula. La dejé 11º, y no me fui mucho, creo yo…

FINLANDIA Y LITUANIA: 0 puntos. Y aquí empiezan mis discrepancias con el público europeo votante y el jurado. Finlandia es tierna. Muy tierna. La canción está bien para escucharla una vez en un momento depresivo. O para tenerla de fondo en un momento… depresivo. Pero vista en el escenario, me parecía muy sosa. Ni siquiera el globo terráqueo que llevan de fondo me sedujo demasiado. La saqué fuera de mi Final, pero el público decidió que mejor dentro. Pues nada. La soportaré una vez más. Da da dam, da da dam… Con Lituania no me ocurrió lo mismo. Desde un principio la dejaba fuera. La actuación en directo es muy buena para Operación Triunfo, pero para Eurovisión, me parece algo coja. Le falta garra. Le falta no ser tan Disney. Y le sobra culo. Perdón. Ambas pasaron a la Final sin que yo lo deseara. Mala suerte. Son mis dos únicos fallos…

ARMENIA: 1 punto. A mí me dio mucha lástima que Armenia no se clasificara, y eso que sólo era mi décima posición. Y en el último momento. Pero en realidad me gusta(ba). La puesta en escena era demasiado para Emmy, la cantante. En el primer estribillo ya estaba ahogada. Y no se la escuchó más. Sólo cuando tenía que hacer los agudos. El coro cantó por ella. Y los bailarines cantaron por ella. Entre los bailarines, mis amigos los griegos que tanto me gustaron el año pasado con OPA! Sólo por eso, la tuve que clasificar. Una lástima que no vayamos a verla el sábado. Con un par de ensayos más, hubiera quedado decente…

SUIZA: 2 puntos. A mí me encanta. Y se clasificó. La voz de la cantante es preciosa. La puesta en escena es sosa, pero queda bien. Y la canción me recuerda a los anuncios de Ikea. Yo creo que es la típica actuación que emboba y te hace verla hasta el final sin hablar, aunque no sea, realmente, gran cosa. Me alegré de que, por fin, Suiza esté en una Final. Me gusta, me gusta.

GEORGIA: 3 puntos. Siempre me he fijado en Georgia y en sus representantes. El año pasado me conquistó tanto que estuvo en la lista de las 33 Mejores Canciones de Eurovisión. Y este año no creo que me emocione tanto pero, de momento, consigue estar entre mis 10 favoritos de la 1ª Semifinal. Me encanta la pantalla que llevan. Y me encanta su puesta en escena. Me parece horrible el vestuario. La canción no me disgusta… la nota media acaba siendo muy positiva. Enhorabuena.

AZERBAIYÁN: 4 PUNTOS. Qué poco me gusta tener que puntuar a Azerbaiyán, porque aún sigo recordando sus asuntos políticos. Pero la balada no pudo ser más bonita ni quedar mejor. La cascada de fuego quedó impresionante. Y el vestido de ella me encanta. El blanco siempre queda bien en Eurovisión. Y Azerbaiyán siempre encuentra la fórmula para quedar bien también. Pasaron de ser mi duda a ser mi séptima clasificada. Muy bien, insisto, una perfecta actuación de película Disney.

HUNGRÍA: 5 PUNTOS. Otra de mis favoritas se desinfló un poco. La Céline Dion moderna, como muy bien bautizó Iñigo, lo hizo realmente bien. Tiene una voz preciosa. Y la canción es realmente buena. A Hungría le falla la puesta en escena, que seguirá siendo la misma el sábado, lo cual es una lástima. Otra coreografía –y otro vestido, por favor, para ella- la harían lucir mucho más. Aún así, podría quedar muy bien. Espero que así sea.

GRECIA: 6 PUNTOS. Adrianos puede estar muy satisfecho, o eso creo, de la actuación griega. Como lo estamos todos. Para mí, ha pasado de ser horrible a muy válida. Ayer le puse un 9,3 y por eso le di mis 6 puntos finales. La parte de hip hop me sigue sobrando absolutamente. Yo pondría, únicamente, al solista que va de tenor. Pero con la coreografía de los bailarines, que queda genial. Me encanta el momento patriótico de la pantalla con las columnas (realmente impresiona) y la escenita de jugar con las chaquetas. Sólo puedo decir que, un año más: Bravo, Grecia.

SERBIA: 7 PUNTOS. A mí me encanta. Sin más. Es cierto que la actuación parece llegar 50 años tarde, pero ahí está su magia. La coreografía, el vestuario, el maquillaje, la pantalla y hasta la melodía me recuerdan a las primeras décadas de Eurovisión. A mí y a todo el mundo, vaya. Tiene un ambiente retro que me fascina. Y la canción es muy buena. Y Nina canta genial. Y además tiene unos ojazos tremendos. A mí me divierte mucho. Fue mi cuarta clasificada.

NORUEGA: 8 PUNTOS. No pude sentirme peor. Para empezar, TVE no emitió el sonido de la canción. Además, no ha pedido disculpas en ningún momento. Y en la crónica de hoy de RTVE.es tampoco hacen ninguna mención. Pero no se la escuchó. Y no se clasificó. Si yo fuera noruego y viviera en España, estaría hoy montando un pollo enorme. No soy noruego, pero su actuación me encantó desde el primer momento. Es animada. Es divertida. Es sencilla y machacona. Me gusta. Me ha dado mucha lástima no verla en la Final. Se lo merecía absolutamente, aunque Stella también iba un poquito ahogada. En fin. Este año Eurovisión ha castigado a las puestas en escena que ahogan a los cantantes, no me cabe duda.

ISLANDIA: 10 PUNTOS. ¿Cómo no iban a clasificarse los islandeses? Sufrí hasta el final, pero lo lograron. Si ayer les puse hasta la foto en la entrada… Llegan a quedarse fuera, y hago el ridículo absoluto. Lo bueno de Islandia es que la canción parece que la has escuchado antes. Tiene un ritmito pegadizo. El juego de voces es brutal. La melodía es muy armoniosa. Y además tiene mensaje sentimental, por desgracia. Me fascina, también. Fue uno de mis dos 10. Pero la dejé segunda. Y pasó. Es una de mis grandes favoritas para ganar Eurovisión 2011. Veremos…

RUSIA: 12 PUNTOS. Wow. La actuación rusa fue la mejor de la noche. Y en algún momento llegué a pensar que, pese a todo, no se clasificaría. No fue así, y Rusia entró. Perfecto. La coreografía es brutal. La puesta en escena es sencilla pero marca. La canción no es gran cosa, pero los estribillos son muy fuertes. Y el cantante, aunque es demasiado chulo, está tremendo. Obviamente, no se le puede pedir más. Además, es Rusia. Yo la tenía como mi tercera o cuarta hasta anoche, que la subí a la primera. Me gusta. Mucho.

Y eso es todo. Acerté 8 de 10. ¿No está mal, verdad? La pena es que, precisamente, los dos fallos son canciones que, para mí, eran casi imprescindibles en la Final. No siempre se gana. Y yo me alegro enormemente por Suiza, Serbia, Grecia, Islandia y Rusia. A ver si no me decepcionan el sábado. Vosotros y yo nos vemos mañana. Con las apuestas para la 2ª Semifinal y algunas cositas más… Hasta entonces, os dejo con mi querida Noruega:



¡FELIZ DÍA DEL ODIO EUROVISIVO A TODOS!

Roberto S. Caudet

*** Noticia editada tras conocer que la propia UER ha hecho pública la noticia de que RTVE no tuvo la culpa en los fallos técnicos -aunque no los explicara en directo ni se pronuncie todavía...- y además ha aclarado, por primera vez en la historia de Eurovisión, que España no dio los 12 puntos a Noruega pero que, ni con ellos, Noruega se hubiera clasificado. Aclarado el asunto.

domingo, 8 de mayo de 2011

Sakis Rouvas, el héroe griego


Después de uno de los artículos más incendiarios que haya escrito en el blog, viene la calma. Pero en el repaso de las 33 Mejores Canciones de Eurovisión, subimos un puesto sin muchos cambios. La cuarta clasificación la ostenta alguien a quien ya conocemos. Seguimos situados en 2009, el año de Soraya. Y la canción pasa de decir que “La noche es para mí” a confirmar que “Ésta es nuestra noche”. Bienvenido de nuevo a la lista, Sakis.

Canción: This is our night (Ésta es nuestra noche)
Canta: Sakis Rouvas
País: Grecia
Año: 2009
Posición: 7º



Después de ocupar la 24º posición de nuestra lista y tener un artículo completo para él solo, poca presentación ya necesita Sakis Rouvas en este blog. Es “El griego”, con perdón de Adrianos. Es el hombre. Es la voz. Es los bailes. Es todo. Sakis Rouvas es un auténtico espectáculo andante. Y después de su tremendo show y su casi perfecta clasificación en 2004 (3ª, recordad), Grecia decidió volver a enviarlo a Eurovisión. En esta ocasión, a Moscú. Con una canción íntegramente en inglés. Mucho más dance. Mucho más cañera. Con mucho más mensaje. Y con una puesta en escena brutal, como ya nos tiene acostumbrados.

En primer lugar, quiero aclarar que el video que he puesto está hecho absolutamente adrede. Me encantan las comentaristas griegas de Eurovisión, y me encanta lo bien que se lo pasan siempre. En esta ocasión, amo absolutamente el entusiasmo que le ponen a Sakis, con ese “bravo” en un perfecto español… Geniales, son geniales. Aclarado el asunto, vayamos a la mejor canción de 2009. A la mejor representación masculina que ha tenido Grecia en toda su historia.

Arriesga, pero mantente. Dalo todo y conviértelo en oro. El tiempo ha llegado y es hora de hacerte a ti mismo y tomar posiciones. Golpea las probabilidades, vas a sobrevivir. Ahora eres más fuerte, y te sientes vivo. La rebelión ha llegado, ponte en tu lugar y siéntelo en tu corazón. Si te mantienes, ganarás la carrera. Cuando miro a tus ojos, noto que todo esto viene, y no me sorprendo. La cuenta atrás ha empezado. Esta es la noche de las noches. Lo vas a conseguir ahora, sólo mantente y lucha. Ésta es nuestra noche, vuela hasta lo más alto, cariño. Nosotros lo podemos hacer. Sólo espera y observa. Ésta es nuestra noche, es el momento de cambiar, cariño. Deshazte de lo viejo, toma posición… y sé libre”.

Aunque Sakis ya tiene su primer hijo, la canción me parece un auténtico himno gay. De hecho, siempre Sakis ha jugado con esa ambigüedad sobre los escenarios por puro marketing y porque, imagino, en el fondo le hacía gracia. El caso es que la letra insta a la lucha, a la rebeldía, y a ser uno mismo para ser feliz. En realidad, “This is our nightes, ya sólo con su título, toda una declaración de intenciones, como ya hizo Elena Paparizou con su “My number one”. Los griegos iban a por todas, y no escatimaron en nada. Sobre el escenario, Sakis Rouvas impresionante con su pantaloncito blanco nuclear y su polo de jugar a golf que él mismo acabaría desgarrándose casi al final de la actuación para que pudiéramos contemplar (y babear con) sus pectorales. Porque ya habíamos babeado suficiente con sus perfectos abdominales y sus oblicuos. Junto a él, cuatro bailarines. Dos chicos, y dos chicas. Todos de negro. Para que Sakis resalte. Muy bien. Además, con ropa deportiva también. Así los movimientos se pueden hacer mucho mejor. Otro acierto.

Cabe destacar que las dos bailarinas son también las coristas. Y ellas merecen el mismo aplauso –o más- que Sakis. Las pobres cantaban en los momentos más difíciles y cuando más deberían haber descansado la voz. Y no pararon en ningún momento. Se merecieron, como digo, una mención auténtica y un par de premios o tres. Quedaron muy bien y ayudaron a Sakis en todo momento, cuando podrían haberse quedado ahogadas a mitad de canción. Para completar la jugada, un último corista está al fondo a la derecha medio escondido (también de negro), ya que no forma parte de la puesta en escena. Una puesta en escena rematada con una plataforma móvil y deslizante, para permitir a los cinco griegos hacer movimientos curiosísimos.

Porque si hay algo realmente elaborado en la actuación griega es, precisamente, la coreografía. Al margen de los típicos pasos que ya son señas de identidad de Sakis (movimientos de hombros, cadera…) y de los típicos movimientos con el brazo arriba para decir “fly” (“vuela”) y todas esas cosas, la coreografía tenía pequeños momentos divertidos. ¿Qué os parecen los movimientos de brazos de Sakis? ¿Y las figuras que hacen sobre la plataforma y debajo de ella? Nos hacían recordar a la Grecia clásica. A esas esculturas de los Discóbolos, de los carros de batalla y demás símbolos griegos que todos tenemos en mente. Una auténtica chispa que aporta a la canción un toque de gracia y originalidad.

Además, la propia plataforma cambiaba de posición. Primero empieza como “vertical” y antes de la segunda estrofa ya está en “horizontal”. Para ello, la realización ya se encargó de enfocar durante un par de segundos al público y al foso, de manera que no se viera ese cambio de decorado. Perfecto. La plataforma incluía, además, unos pequeños patines deslizantes para que pudieran hacer movimientos en diagonal de lo más ingeniosos. Y también estaba el momento subida que Sakis utiliza al final para llamar absolutamente la atención y enviar su mensaje. Bajo él, la bandera griega iluminada provoca que nadie pueda olvidarse a quién estaba viendo. A quién tenía que votar. Quién era el mejor.

Insisto, a la actuación griega de 2009 no se le pudo pedir más. Era absolutamente perfecta. La apoyé desde el primer momento que supe que Sakis Rouvas volvía a Eurovisión. No podía ser de otra manera. La imagen de la izquierda de este párrafo fue mi foto principal de Tuenti casi todo un mes. Un montaje casero hecho por mí para promocionar la candidatura griega, pese a que por España iba mi siempre amada Soraya Arnelas. Grecia tenía que volver a ganar. Sakis tenía que asentarse como el mejor representante griego. La actuación parecía perfecta. Fue perfecta. Sakis es perfecto. Es el héroe griego. Es mi Hércules. Y aunque quedó en una decente séptima posición, yo la he subido hasta la cuarta mejor canción de la historia de Eurovisión. Porque Sakis lo vale. Porque “This is our night” se lo merece. Nos vemos mañana lunes, la víspera de la primera Semifinal. Hasta entonces,

¡FELIZ DÍA DEL ODIO MUSICAL A TODOS!

Roberto S. Caudet

jueves, 28 de abril de 2011

OPA!


La lista de las 33 Mejores Canciones de Eurovisión llega hoy al ecuador. Las posiciones intermedias de la tabla vienen de dos en dos, como ya os dije, y hoy nos encargaremos de dos actuaciones de 2010 absolutamente diferentes entre sí. La primera de ellas es una balada interpretada de manera magistral por el anfitrión de Eurovisión 2010. La segunda, un tema muy movido que todavía se creció más en la Final del año pasado. ¿Queréis saber quién es quién?

Canción: My heart is yours (Mi corazón es tuyo)
Canta: Didrik Solli-Tangen
País: Noruega
Año: 2010
Posición: 20º



El Fairytale” del noruego Alexander Rybak ganó en 2009 con la victoria más amplia de la historia de Eurovisión y también con la mayor cantidad de votos. Así, el año pasado la anfitriona del festival fue Noruega. Y no os creáis que tenían intención de dejar el puesto a otro país. En absoluto. Hicieron todo lo posible para revalidar su victoria y dejarse el título un año más en casa. Para ello, eligieron al cantante Didrik Solli-Tangen, un auténtico baladista con aptitudes para la lírica y la ópera clásica que demostró un auténtico e impecable directo desde mitad de la canción hasta el final que pocos han sabido, como mucho, igualar.

Sobre la actuación, hay mucho que decir: La puesta en escena convirtió el escenario de Oslo en un auténtico palacio de la Ópera, con largos telones enlazados que pusieron y quitaron en un santiamén. El país anfitrión, obviamente, ya podía haber ensayado cientos de veces. Idéntica situación pudo darse con Didrik, el cantante, con una soltura y un dominio total de las cámaras. Sabía perfectamente dónde tenía que mirar en cada momento y cómo ponerse. Y, ojo, oficialmente, todos los países tienen las mismas oportunidades de ensayos antes de las Semifinales y de la gran Final. Esto son meras conspiraciones mías.

Sea como fuere, la actuación se convirtió en la gran balada del año pasado. A los noruegos no les hizo falta contratar al coreógrafo de Beyoncé, como si hiciera Azerbaiyán. Les bastó con enviar a un cantante soberbio, darle una canción preciosa, y ponerle una puesta en escena absolutamente tremenda. Lo demás, en teoría, salía solo. Sin embargo, y por motivos que todavía desconozco y no llego a comprender, a Europa debió parecerle la canción más aburrida de la historia. Y la relegaron al vigésimo puesto… Un triste resultado para una grandísima actuación que ocupa nuestro puesto 17. De hecho, yo creo que fue la actuación más aplaudida de la noche. Claro que estaba en su terreno.

Eres como el atardecer detrás de la montaña de algún lugar. Porque mi corazón es tuyo, nunca te voy a dejar. A pesar de que estamos separados, estoy a tu lado. Mi amor nunca se irá. Me siento bien otra vez. A pesar de todo, ahora mi corazón es tuyo.” Preciosa, insisto. Y precioso él también. Me recuerda a Brad Pitt, pero sin bótox.

Y de Noruega saltamos a Grecia. ¿Realmente creíais que sólo Sakis y Elena iban a estar en esta lista? Por supuesto que no. Grecia es mi país favorito de Eurovisión y siempre está en mi TOP 10. El año pasado tuvo una actuación bestial y por eso ha conseguido subir hasta la 16º posición de las 33 Mejores Canciones de Eurovisión.

Canción: OPA! (¡Olé!)
Cantan: Giorgos Alkaios y Friends (Giorgos a la cabeza y cuatro bailarines multi-función)
País: Grecia
Año: 2010
Posición: 8º



Quemé el pasado. Mis noches viejas. Y los recuerdos se convirtieron en pedazos. Recuerdos y voces, deseos injustos… y dejé en una esquina las heridas abiertas. Lanzo a las llamas los sueños y las pesadillas. Lágrimas calientes y muchas mentiras, parecen como una película silenciosa que no veo más. Prendo fuego a todo lo antiguo. Cambiaré todo y gritaré que lo que ha pasado ya está olvidado, y todo empieza de nuevo otra vez. Ahora empiezo de cero aunque no quieras. Pagué lo que debía y lo prestado. Todo el mundo dice… ¡Olé!”.

La canción griega del año pasado era toda una declaración de intenciones, como ya anunciaba Adrianos en su blog, al que hoy hago otro guiño. No corrían los mejores tiempos para Grecia y su economía, pero aún así no salieron al escenario como un país más, sino como Grecia. Como uno de los países mejores clasificados de la historia de Eurovisión, especialmente en los últimos años. Como el país favorito año tras año. Y ahí seguían el año pasado, dando guerra… y pagando lo que debían y lo prestado. ¡Si ayer el “Jan Jan” tenía mensajes subliminales, no os cuento el tema griego!

Giorgos Alkaios, el cantante y cabecilla de este grupo unido para la ocasión, es casi mundialmente conocido y muy admirado allí donde pisa y hace giras de conciertos. Los bailarines multi-función tampoco se quedan atrás, y algunos son realmente ilustres en Grecia. La canción es fuerza, fuerza, y más fuerza. Al grito de guerra “OPA!” nos levantaron a todos del sofá. A cantar con ellos. A gritar con ellos. A sentir la emoción. Y es que la actuación griega fue eso. Una auténtica lucha por ganar otra vez Eurovisión.

Los bailarines lo dieron todo. La coreografía era brutal. El blanco nuclear les quedaba perfecto. Finalmente, los cambios que integraron a la canción, quedaron muy bien. Y la sorpresa final de los tambores-cohetes les quedó fenomenal. ¿Quién dijo miedo? El año que España sea capaz de llevar algo la mitad de cañero que “OPA!”, que vengan y me llamen. Esto es Eurovisión. Esto. Un auténtico espectáculo musical por todos lados, muy bien atado y realizado. Impecable. Otro año más. Los griegos sí que saben.

Y vosotros no sé si sabréis cuáles son las dos canciones que tendremos mañana… No son del mismo año y tampoco son parecidas. Una quedó muy bien, y la otra fue muy mal tratada… Las cantantes, solistas en ambos casos, son como la noche y el día. La última pista: una es Ucrania y la otra Islandia. Ahí lo dejo. Se admiten apuestas. Hasta entonces:

¡FELIZ VICTORIA BLAUGRANA!
¡FELIZ DÍA DEL ODIO MUSICAL A TODOS!

Roberto S. Caudet

viernes, 22 de abril de 2011

Shake it!


Os dejé ayer con la actuación de Jonatan Cerrada en 2004, y hoy no nos vamos a trasladar de año. Muchos habéis acertado el cantante y el país que hoy ocupan el vigésimo cuarto puesto (24º) de la lista de las 33 Mejores Canciones de Eurovisión. Las pistas eran muy sencillas, y además anuncié que traía mambo. Como no voy a provocar efecto sorpresa ya, os dejo con la ficha y el video. Tras el asalto, la explicación de la Falla, que se dice en Valencia:

Canción: Shake it (Sacúdelo)
Canta: Sakis Rouvas
País: Grecia
Año: 2004
Posición: 3º


 


Seguimos en 2004, pero en esta ocasión os ofrezco el tema que completó el podio de uno de los peores años de Eurovisión en cuanto a calidad musical y temas pegadizos. Y eso que fue un año muy participativo: cuatro países comenzaron aquí su historia eurovisiva, y otros seis volvían después de un año o más de ausencia. La final se celebró el 15 de mayo, mi día de resaca cumpleañera; y España iniciaba el festival con el siempre patético Ramón y su tema “Para llenarme de ti, que nos dejó, para mi sorpresa, en el décimo puesto.

No fue hasta el décimo sexto lugar que apareció Grecia. Hasta entonces, mis favoritos eran Ucrania –ganadora del año, con su “Wild dances- y Francia, con Jonatan Cerrada. Pero entonces apareció él. En escena, como habéis visto, dos bailarinas disfrazadas de abogadas malotas y un Hércules morenazo que salía embutido en una camiseta blanca con más escote que la de ellas y que ni siquiera le tapaba los oblicuos impresionantes que tiene. Su nombre, Sakis Rouvas, se me quedó en la cabeza para siempre. Igual que su canción: “Shake it”, “Sacúdelo”.

Cielo, eres la razón de que me sienta tan caliente. Te quiero ahora. No puedo pararme. Negociaría mi vida por una noche contigo en la que todo sea deseo. Sacúdelo, mi amor. Dame más. No puedo resistirlo. Necesito el tacto de tus labios. Cariño, tu cuerpo me vuelve loco”. Entenderéis que, con un contenido tan poco sutil, la coreografía –absolutamente caliente- llevara hasta un streptease incluido. Sakis les quitaba a las bailarinas sus trajes de chaqueta para que quedaran en unos brillantes bikinis; y ellas hacían lo propio con la chaqueta de él. Aunque el resultado, desgraciadamente, no fuera el mismo.

Lejos de ir perdiendo fuerza en los tres minutos que dura el tema, Sakis se creció hasta el final. La música, ya de por si, aumentaba en cada estribillo. Los instrumentos sonaban a Grecia pero el ritmo era totalmente latino. Incluía el “mi amor” en español en una canción con letra inglesa. El éxito estaba casi asegurado. A Sakis no le faltó el aire y la coreografía era muy lucida. Europa contempló a la versión griega más perfecta de Ricky Martin. Ésta, sí. Mortal incluido que se nos marcaba el representante de Grecia.

El tercer puesto fue más que merecido. Y desde entonces, la carrera de Sakis Rouvas no ha dejado de ir hacia delante. Os cuento que tiene 18 discos en el mercado, 12 premios de música nacional e internacional, es imagen de Vodafone y Pepsi. Ha grabado el tema principal de la Banda Sonora de “El Jorobado de Notre Dame” para Grecia, a dúo con el cantante Burak. Posee el mayor Club de fans de toda Grecia. Es el primer hombre griego en ser portada de la revista Vogue. Y además de quedar 3º en Eurovisión 2004, presentó, ante toda Europa, Eurovisión 2006, gracias al triunfo de Elena Paparizou; y se volvió a presentar en Eurovisión 2009, con el tema “This is our night” (“Ésta es nuestra noche”) que, ya os anuncio, aparece en el TOP 3 de nuestra lista Odio-Eurovisiva. ¿Se le puede pedir más a Sakis?

Por supuesto que sí. Él (junto a Elena Paparizou y la película Hércules, por supuesto) es el principal motivo por el que, dos años más tarde, me decantara por el idioma Griego antes que la asignatura de Geografía en mi modalidad de Bachillerato en el instituto. Gracias a varios amigos tengo su discografía completa y me atrevería hasta a cantaros algunos de sus temas, aunque Adrianos pueda asesinarme por mi pronunciación del griego actual. El resto de mi relación con Sakis (muajajá) os la contaré en la próxima actualización que haga con su otro tema eurovisivo. Os dejo por hoy, que la temperatura ya ha subido demasiado. Y más que subirá mañana con una solista de Ucrania que me fascinó desde el primer segundo de su inmejorable actuación. Se admiten apuestas. Hasta entonces:

¡FELIZ DÍA DEL ODIO MUSICAL A TODOS!

Roberto S. Caudet

miércoles, 20 de abril de 2011

Gimme!


¡Seguimos con la lista de las 33 mejores canciones de ESC! Lo cierto es que os lo puse muy fácil para que acertarais, pero aún así me ha asombrado el nivel de deducción de algunos de vosotros. O quizá es que me conocéis demasiado bien. En efecto, la canción que ocupa el vigésimo sexto puesto (26º) de la lista es la encargada de representar a Chipre en 2002. Aquí os dejo su ficha técnica, como haré con el resto:

Canción: Gimme! (¡Dame!)
Cantan: One (grupo de cinco chicos cantantes con una primera voz destacada)
País: Chipre
Año: 2002
Posición: 6º



La actuación de los One eclipsó a Europa en 2002, el año en que España empezó a llevar a sus triunfitos a probar suerte en el certamen. De hecho, Rosa llegó a confirmar que había estado “tonteando” con algunos de los coristas de Chipre. Ya le hubiera gustado a ella… Lo cierto es que los cinco estaban tremendos, y ése fue, precisamente, el plato fuerte –y caliente- que sirvieron a la audiencia europea. El tema también daba mucho juego, ya que bien entendida la letra, One estaban pidiendo sexo duro a todas las mujeres (jajaja) a las que les dedicaban el tema. La risa se me ha escapado, perdón.

Pensé que sería fácil y que podría estar solo, pero cuando me acerco a ti pierdo la cabeza, pierdo el control. Por eso te quiero, por eso no te dejaré marchar. Por favor, dame una señal para seguir con esto. Dame, dame, dame tu amor. Lejos de ti creo que muero. No me abandones, de pie, en la oscuridad”.

Si a estos versos le sumamos otros doscientos “gimme, gimme” (“dame, dame”); y además lo acompañamos de una coreografía lo suficientemente explícita con gestos de “cómo te empotraría contra la pared” pues tenemos a ochocientos millones de mujeres y gays votando a Chipre como locos. Yo entre ellos. Ahora es cuando me confieso y os cuento que precisamente el “Gimme!” Me gusta tanto porque fue el primer año en el que me enamoré viendo Eurovisión (luego ha habido otros tantos enamoramientos más duraderos…). No estoy hablando del vocalista principal del grupo –que también- sino del chico de coro que está situado en primera fila a la derecha desde la vista del público. Pero qué mono es. O era.

Sobre “el cantante” del grupo he de hacer mención aparte. Y es que, como tantos otros, ha repetido experiencia. Lo hizo en 2005, representando también a su país, Chipre, con el tema “Ela Ela (Come baby)”, algo así como un “Vamos, nena”. Cuatro palabras que también se repetían hasta la saciedad como el tema del que os hablo hoy. En esta ocasión, Constantinos Christofrou (y esto es un súper guiño a Adrianos…) quedó 18º. El tema era horrendo de arriba hasta abajo y de izquierda a derecha, pero el chipriota se nos plantó la camiseta más ajustada que encontró y marcando pectorales y abdominales se subió al escenario de Kiev a darlo todo. Y vaya que si lo dio. Se nos quedó ahogado en los primeros veinte segundos. Aunque nadie se fijara en su voz. La próxima vez, que se coja una camiseta de su talla, pero claro, Constantinos se creyó un Sakis Rouvas más, y se embutió en la talla XS. Fatídico.

Volviendo al “Gimme!” y como os decía, fue la primera canción de Eurovisión que me impactó realmente, por el motivo que fuera, y además todavía hoy podría ser una canción muy válida. Los estribillos son perfectos, pegadizos y con fuerza; la letra sirve para un roto y un descosío; y ni siquiera la coreografía ha quedado muy anticuada. También he de deciros que fue la primera canción eurovisiva que logré aprenderme de memoria. A mis 13 años. Qué bonito. Espero que os gustara o que os haya gustado tanto como a mí. Os dejo por hoy. Mañana, que no descanso, el puesto 25º de la tabla: un solista francés muy rebelde. Se admiten apuestas. Hasta entonces, dos cosas:

¡QUE GANE LA COPA EL BARÇA!
¡Y FELIZ DÍA DEL ODIO MUSICAL A TODOS!

Roberto S. Caudet

lunes, 25 de octubre de 2010

I Aniversario (1º Parte)


Nunca me he planteado cómo celebraría mi primer aniversario en el mundo de los bloggers, pero claro, tampoco hubiera pensado nunca cuando empecé con este queridísimo Blog del Odio que llegaría a detestar cosas y más cosas durante todo un año. Y realmente no lo he hecho. Al principio organicé una encuesta del odio en la que vosotros decidíais qué era lo que había que odiar, luego hice un especial “Todas las cosas que Quiero”, por Navidad; y este 2010 ya cuenta con otros dos grupos de artículos diferentes: “Todas las cosas qu(E)urovisión” y las crónicas de Gran Hermano 12, todavía en marcha. Es decir, que en realidad, de las casi 90 entradas que he hecho estos 365 días, sólo he odiado en 50 o menos. Si en el fondo soy un santo…

Pensé en escribir una carta de agradecimiento a todos los que me visitáis en cada escrito, a todos los que comentáis los Odios por largos que sean, a los diferentes bloggers que me han ido dando premios durante mi primer año “de vida on-line”. Pero me parecía excesivamente típico y muy ñoño. Y no soy ninguna de las dos cosas. Muajajá. Así que me planteé el explicaros la realidad del por qué de este blog y su título, su temática… pero ya lo haré en otro momento. No es bueno descubrir los secretos tan pronto. Que luego te quedas sin serie, y te toca sacar de la manga un humo negro que se trague habitantes de tu isla.

Finalmente, me he decidido por volver a “Todas las cosas que Amo” en versión express. Y es que durante esta semana de celebración del aniversario, iré contando cosas que me gustan realmente, porque no solamente odio, aunque podría. Y más ahora, con mi queridísima Pajín de ministra de Sanidad. Pero como sólo son siete días de Amor, he decidido escribir mucho pero poco sobre las cosas que me gustan y desnudarme con ellas una vez más. Qué hot me ha quedado, parezco Britney Spears.

Pero en el fondo es cierto, con cada artículo, con cada expresión y con cada reflexión uno se desnuda, se abre a los demás, se define, se da a conocer. Así que, a modo de rosco de Pasapalabra, como podéis ver en la imagen que abre el artículo, empezaré hoy con la A y acabaré con la H. Atentos a los dobles sentidos y a los mensajes escondidos. Ya sabéis que me gusta ser muy claro y también todo lo contrario ¿Empezamos? ¡TIEMPO!

Adrianos. Todos los padres tienen predilección por uno de sus hijos aunque no lo confiesen, y como la mami de la criaturita que es este blog (lo parí yo, así que soy la mami a efectos) siempre he sentido preferencias hacia este blogger de orígenes griegos, canarios y venezolanos, si no recuerdo mal. Adrianos fue mi primer suscriptor no-conocido y también el único de los que habita actualmente este Odio que me ha escrito siempre. Lo hará antes o después y con más o menos reparos, pero lo hace. Por escribir, me escribió hasta la primera entrada, hace ya un año. Y también es el primer blogger al que conocí en persona. ¿Se puede pedir algo más? Como digo yo siempre, que tengamos un hijo. Entreguémonos al amor hasta que lo consigamos… muajajá.

Barcelona. Con la B no podía faltar una de las ciudades más mágicas que conozco. La ciudad condal es multicultural, es modernidad y tradición, es cosmopolita, es diversión, frescura, inteligencia y… es la ciudad de mi equipo de fútbol favorito. Blaaaau grana al veeeeeent!!!. Me encanta Barcelona. Me encanta el catalán. Y me gustan los catalanes. Como ya dije en su momento, “soy fan de Cataluña”.

Cantar. ¿Qué sería de mí sin la música? Pues lo mismo pero más aburrido. Los que me conocen saben que me paso el día escuchando música, cantando y bailando cualquier cosa. Que soy de esos que creen que la ducha es un estudio de grabación y toman el ascensor como si se subiesen al escenario de su último concierto. Cantaré bien o mal, pero canto todo el día, para desgracia –o no- de mis vecinos, amigos y familia. ¡Qué buena es la vida desde que descubrí la música…!

CHampiñón. La CH no es una consonante, soy consciente de ello, pero me vino a la mente, mientras hacía el seguimiento, y necesité expresarlo. ¿Qué comida hay que me guste más que unos champiñones? Puede que las patatas, el chocolate y el tomate. Son cuatro alimentos por los que ma-to (jojo). Me encanta meterle champiñones a todo. Jamás como una pizza en la que no los haya y… suelo comérmelos crudos mientras los cocino. ¡Top secret!, que dirían en la Super Pop.

David Roberto José Beckham. Más conocido como Beckham a secas. Muchos vais a huir al leer su nombre, pero lo cierto es que David Beckham fue, es y será por mucho tiempo, el hombre más sexy del planeta. No hay hombre que me guste más, vaya. Tauro como yo, su descubrimiento marcó un antes y un después en mi vida. Los que se pelean –que los hay- por ser mis futuros maridos, que sepan que él es mi prototipo de hombre. Me encanta su carita, su cuerpo, su forma de vestir, su acento inglés… y a su mujer la tiraba al contenedor de la basura, por supuesto. No creo que sirva ni para que la reciclen.

Eurovisión. No podía faltar aquí el concurso de música por excelencia. Eurovisión es mi punto débil, no cabe duda. Si en algo se puede decir que soy un auténtico freak es en el certamen europeo de música. Cada año me aprendo casi la mitad de las canciones de memoria (sus letras) y soy capaz de recitar países, canciones, cantantes y posiciones desde hace varios años. Lo vivo como si no hubiera nada más y hasta he comprado los cedés y deuvedés que salen el lunes siguiente del concurso. ¿Un sueño confesable? Me encantaría presentar Eurovisión algún año. Porque lo de actuar lo veo más difícil…

Francia. Con la F viene el país democrático por excelencia, aunque en algunos aspectos sigan muy atrasados. Francia tiene un idioma precioso, una literatura brillante, unos edificios espectaculares y una gente muy rancia, eso sí. Muajajá. Soy un enamorado de todo lo galo, salvo de sus hombres, que siempre he encontrado muy feos –a excepción del jugador de fútbol, Nicolas Anelka-. Por suerte hablo bastante bien el francés y puedo entenderme cuando he ido allí, porque en algunos momentos de mi vida me he instalado literalmente en sus tierras. Ojala viviera en París…

Gran Hermano. El reality por excelencia es mi otro punto freak del día. He visto absolutamente todas las ediciones, las VIP, las no VIP… Compraba las revistas y los CD’s cuando salían y votaba en masa cuando estaban nominados mis odiados. Como sabéis, ahora los viernes se cubren con el especial GH 12 y siempre he querido concursar para vivir la experiencia. Aunque luego me arrepentiría toda mi vida. Quizá por eso me he presentado tres veces y todavía no he pisado la casa

Hamilton, Lewis. El abecedario de hoy se completa con la H, que es la inicial del apellido de mi negrito favorito, Lewis Hamilton. Desde que lo vi por primera vez se ha convertido en mi piloto de Fórmula 1 favorito. Es más, jamás me he perdido una carrera desde que corre en la máxima competición. He llegado a no dormir o a dormir tan sólo un par de horas para ver en directo las carreras. Soy fan absoluto de Lewis y de su manera temeraria de conducir. Al fin y al cabo, el que no arriesga, no gana. Viví casi llorando la última carrera que lo hizo el campeón del mundo más joven de la historia, en 2008. Hoy, todavía sigo pensando que puede ganar el mundial 2010. Angelito yo. Angelito él. Ay, cómo me gusta...!

De la I de Israel a la P de Potter, el miércoles. ¡FELIZ DÍA DEL NO ODIO A TODOS!

Roberto S. Caudet