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sábado, 14 de enero de 2012

En un país como el nuestro


Qué más da que nadie sepa dónde está el cuerpo. Qué más da que nunca sepamos, realmente, lo que ocurrió aquella noche. Ni tampoco los días siguientes. A quién le importa que la familia no pueda tener un sitio en el que llorar. Ni tampoco puedan despedirse, físicamente, de su hija y hermana. No sé si a vosotros os impota, pero está claro que al juez del caso de Marta del Castillo no le ha interesado la historia lo más mínimo. Y así funciona el país.

La desaparición de Marta del Castillo es una historia por todos conocida, y no hace falta que la resuma. O mejor sí: hay casi una veintena de implicados en la desaparición (y asesinato) de una menor en Sevilla. Desde hace años se la busca. Los implicados no dicen nada. Bueno, sí dicen. Dicen que no saben dónde está. Y así podemos seguir cincuenta años más. Jugando a un Cluedo real en el que, efectivamente, el que tiene la carta de asesino es el que gana la partida.

Pero esta partida es real, como digo. Hay un asesinato real. Hay un cuerpo real que no aparece. La Policía de toda Andalucía la ha estado buscando por doscientos lugares diferentes. La familia ha estado haciendo lo imposible por aveiguar algo. Y esta gente no suelta ni pío. Tras años de trámites legales, el juez los ha absuelto a todos menos a Miguel Carcaño. Absueltos. Y sin cargos. Y no os creáis que Miguel Carcaño estará en prisión toda su vida. Qué va. 20 años (menos los que consiga por "buena conducta"). Y alrededor de 200.000 euros a la familia por los daños causados. Andalucía, en cambio, gastó más de 300.000 en intentar encontrar el cuerpo en lugares en los que no estaba.

Como un auténtico Cluedo. Esta gentuza ha estado jugando al despiste. Ha estado jugando con la familia de la menor asesinada. Ha estado jugando con la Policía. Y ha estado jugando con la Justicia. Se han reído de todo y de todos y salen absueltos. ¿Cuál es la moraleja que hemos de aprender de todo esto? Odiados míos, matad a quien queráis. Hacedlo con todas vuestras fuerzas. Sin miramiento. Ensañaos. Sed todo lo crueles que queráis. Pero, por favor, ocultad bien el cuerpo. Pensad primero dónde meteréis el cuerpo (o los cuerpos, depende de vuestro Odio) y luego actuad. La Justicia os ampara.

Este caso debería haber sido ejemplar. Debería haber sentado cabeza. Debería haber servido de ejemplo para futuras sentencias, para una Ley más justa que haga pagar a los culpables. Pero no. Para qué. En un país en el que hay un 20% de paro y no hay trabajo seguro para nadie. En un país en el que la sociedad se alegra del ERE a los trabajadores de Canal 9 porque les gusta ver a gente en la calle y sin trabajo. En un país en el que Belén Esteban consigue más audiencias que los programas culturales. En un país en el que los partidos políticos decretan lo que se les antoja y la gente no se moviliza. En un país como el nuestro, sólo quedaba confiar en la Justicia. Pero ya ni eso. Señores, bienvenidos a España. Sed felices.

El Odio ha vuelto.
¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!

Roberto S. Caudet

jueves, 17 de noviembre de 2011

¿Y gira La Noria?


 La productora estadounidense Paramount y la revista española Pronto han sido las dos últimas en anunciarlo: se bajan de La Noria. Y con ellas dos, ha llegado la debacle. Si Telecinco decide seguir emitiendo su programa de entrevistas y debates de los sábados por la noche, lo hará sin publicidad. Sin un solo anunciante. Cero. Cero Patatero. Al más puro estilo Televisión Española es como se ha quedado La Noria. Claro que si el programa se emitiera en la Nacional, en lugar de Mª Antonia Iglesias tendríamos a Ana Pastor, y en lugar de Jordi González, probablemente pondrían a Raphael cantando villancicos. Guau, ya me lo estoy imaginando.

Algunos de vosotros estaréis preguntándoos qué ha pasado con La Noria de Telecinco para que retiren toda su publicidad. Pues yo os lo cuento. Prometo ser breve y claro. Hace tres semanas, Jordi González y tres de sus colaboradoras habituales entrevistaron a la señora Rosalía García, más conocida como “la madre del Cuco”. Y no, no va con segundas. La madre del Cuco es una, y la madre del Topo es otra. El caso es que esta señora acudió al programa para contar que su hijo, El Cuco, es inocente en el caso de Marta del Castillo. Marta del Castillo es la campeona mundial del escondite. Claro que, por otro lado, no es fácil encontrarla cuando hay imputadas entre 15 y 20 personas en su muerte. Su juicio se ha convertido en un auténtico Cluedo.

Como decía, Rosalía García, la madre de uno de los posibles asesinos de Marta del Castillo, acudió hace tres semanas a La Noria de Telecinco para defender la inocencia de su hijo. Qué iba a hacer si no, es su madre, es hasta coherente. Pero la polémica estaba servida. Especialmente por las tres condiciones que Telecinco aceptó para la visita a La Noria de esta señora: la primera, que cobrase una cifra entre 10.000 y 30.000 euros; la segunda, que en ningún momento se hablara de que había cobrado; y la tercera, que la entrevista no tuviera ni un solo plano de su cara. Vamos, que pese a los dos millones de espectadores que vieron La Noria, ninguno sabe cómo es de guapa esta señora.

La polémica estaba servida, como digo, y además de las redes sociales, la primera en reaccionar fue el Grupo de Alimentación Campofrío. Sí, la del chóped y el jamón de pavo. La casa burgalesa –de Burgos- decidió enviar un comunicado a la prensa en el que informaban de la retirada de su publicidad a La Noria. Por “el bochorno”, aseguraban. Y no fueron los únicos. La primera semana se bajaron del barco –o de La Noria, como gustéis- Puleva, Président, Nestlé, Panrico, L’Oréal, Vodafone… Para la segunda semana, ya eran un total de 23 las firmas que habían rechazado el programa de Telecinco: Bayer, El Corte Inglés, Loterías y Apuestas del Estado, Renfe, Milner, Carolina Herrera, Garnier, Donuts, Ferrero Rocher…

El sábado pasado, día 12 de noviembre, La Noria giraba de nuevo con tan sólo 5 anunciantes. Sus espacios publicitarios se reducían a, apenas, dos minutos. Pues ya no queda ninguno. Paramount y Pronto han sido los dos últimos en despedirse del programa que presentan Jordi González y Sandra Barneda. Pues bien, yo estoy totalmente a favor de estos anunciantes, pero estoy totalmente a favor de la coherencia; así que estoy totalmente en contra de estos anunciantes.

Me parece lícito (¡faltaría más!) que una empresa pueda anunciarse donde guste. Y me parece todavía más lícito que después de la auténtica burla de La Noria a los padres de Marta del Castillo –y a todos los que nos solidarizamos con su causa y con la justicia-, las firmas retiren su imagen del programa. También es cierto que, al principio, Campofrío me pareció un grupo de lo más oportunista. El hecho de ser el primer y único anunciante que, de manera individual, rechazaba a La Noria públicamente, le hacía ganar en popularidad y en “valentía”. Vamos, se estaba dando un autobombo y una publicidad inmensa a costa de una desgracia y una desvergüenza. Sí, Campofrío se arriesgó a ser la líder del grupo de los exiliados de La Noria, pero pudo resultarle muy caro.

Pero no es Campofrío la que me perturba, aunque también. Son todas en general. ¿Cuál es la causa real para que huyan de La Noria? Las firmas insisten en el espectáculo lamentable que fue la entrevista a la madre de El Cuco. Y yo, lo siento, pero no me lo creo. ¿Qué clase de novedad había en esa entrevista? ¿Por qué esa entrevista es tan horrible? ¿Qué diferencia hay entre la entrevista a la madre de El Cuco y los debates de Intereconomía donde se llama “zorra” a la Consellera de Salut catalana? Moralmente, no hay ninguna diferencia. Y eso es lo que a mí me da tanto coraje. La doble vara con la que miden la moral estas firmas. Si es Telecinco, es horrible. Si es Intereconomía… ¿Es su estilo?

Me parece perfecto que retiren su publicidad de La Noria. Es un hecho sin precedentes en España –sí en el extranjero, recordemos el caso de la serie Skins hace unos meses-. Pero no creo que sea el único programa que se merece un castigo moral. No es el único programa en nuestro país que atenta contra la ética. Y, sin embargo, al resto sí los apoyan. Telecinco debería mirarse su reputación, que le está pasando factura. Pero las firmas deberían mirarse un poco el resto del panorama televisivo, que no es especialmente mejor que La Noria. Al menos, La Noria es líder de audiencia cada sábado. Lo cual es todavía más surrealista. El programa líder es el que se queda sin publicidad. Así son las cosas…

…y así os las he Odiado. Nos vemos el sábado.

¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!

Roberto S. Caudet