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jueves, 20 de diciembre de 2012

Afónico




La Voz española ya tiene nombre y apellido y se llama Rafa Blas. Así lo decidió una mayoría de votos de la audiencia del programa revelación de 2012. Francamente, me habría encantado saber cuánta, pero anoche la realización del concurso dejó mucho que desear, por no hablar de la organización, de los presentadores y hasta de los propios concursantes. Sí, señores, lo que podría ser una última Crónica de La Voz calmada y elegante se va a convertir, forzosamente, en una Crónica de guerra. Agárrense, que vienen curvas.

Este talent show se ha caracterizado por su valiente apuesta por la música en directo. Cierto es que la banda estaba relegada a un cuarto o quinto plano (allá al fondo, tras los pantallazos), pero ahí tocaban, en riguroso directo. Risto Mejide lo pedía siempre en Operación Triunfo y para La Voz se ha conseguido. Las voces y los coristas también han sido siempre en riguroso directo. Al fin y al cabo, no podemos olvidar que se trata de un talent show de prestigio mundial y que aterrizó en España para arrasar con todo. Pues bien, ¿cómo pueden permitirse el lujo de dejar que los cuatro finalistas lleven la letra apuntada? Maika fue la única profesional en esta Final (la semana pasada la lió pero bien). Con Pau Piqué tuvieron más acierto y cuando él cantó la estrofa de Rap con Cullum, la cámara lo enfocaba muy de lejos para no ver cómo miraba hacia el papel que sostenía su mano izquierda. Jorge González fue el menos disimulado, y leyó todos sus versos en un papel –que él mismo giraba- sobre el piano que tocaba Pablo Alborán. Y Rafa, el flamante ganador, se quedó blanco mientras cantaba con su asesor, Luis Fonsi. Me parece de pena. Si estos cantantes no tienen la suficiente memoria para aprenderse la mitad (o menos) de cuatro canciones, para mí no se merece ganar ninguno.

Y hablando de ganar… ¿Qué se supone que ganó Rafa? Sí, era algo así como un disco, ¿no? Francamente, eché de menos que se viera a algún directivo entregarle un cheque a Rafa. Que explicasen un poco quién pensaba producirle el disco, o qué temas han pensado para él, o cuánto tiempo creen que van a tardar en editarlo y tenerlo preparado… A todo esto, ¿pero el disco era de Sony, Universal, Warner Music…? Me pareció un final de programa muy descafeinado, como muy fugaz. Ha ganado Rafa, bien, ya está, corten el programa, no, esperen, falta un último anuncio de pan Bimbo; ahora sí, ceeeeerrramos. Fatal. Llamadme romántico, pero yo creo que aunque sea un ramo de flores, algo le podrían haber dado a Rafa, ¿no? No he visto ganador más cutre en mi vida. Y no creo que fuese por falta de tiempo… La gala duró 4 horas, algún hueco podrían sacar para pensarlo… Aunque fuese uno de los coches que patrocinan el programa. O una joya. O una conexión a Jazztel. O el libro del programa, mirad lo que hace Mercedes Milà con los expulsados de Gran Hermano… Pues no. Aquí ni agua. Muy deprimente todo.

Para deprimido, el concursante que tuviese el 46% inicial de los votos que nos mostraron. Porque, la primera conexión con porcentajes que nos ofrecieron nos decía que había un claro ganador con casi el 50% de los votos y luego el siguiente no tenía apenas un 26%. Los otros dos se repartían el 30% restante. Sin embargo, a mitad de Gala (por más que decían que iban a cerrar teléfonos, no lo hacían nunca) nos aseguraban que los porcentajes estaban, los cuatro, rondando el 25%. Sin duda, este baile de porcentajes tan exagerado sólo se puede deber a dos posibles causas: la primera, y menos creíble, que anoche estuviera votando toda España entera y los porcentajes subiesen y bajasen cual montaña rusa; aunque al primero, por lo visto, no lo quería nadie de repente; la segunda causa es justo al contrario, que nadie haya votado. De esta manera, si solo hay 10 votos, en cuanto sumamos 3 llamadas, el porcentaje puede variar sustancialmente.

Otra cosa que no entendí muy bien fueron las actuaciones de anoche. Sí, cada finalista cantó solo, con su coach, con su asesor (menos Pau Piqué, que cantó dos veces con Malú) y también con dos de los invitados. Y entiendo perfectamente que, para hacer más dinámica la gala (…………………) intercalasen estas actuaciones. Pero, ¿alguien se cree que de verdad Tiziano Ferro no fuese por un esguince en el pie? ¿No ha aprendido nada del Rey Juan Carlos? Qué delicados son los italianos… ¿Y por qué todo eran baladas y canciones a medio tiempo? Eché mucho de menos algo más movido, alguna canción fuerte, algo apoteósico que nos hiciera recordar que seguíamos en la Final. Lo más emocionante fue el Hijo de la Luna de Bisbal y Rafa (en versión Stravaganzza) y aún así la hicieron más lenta de lo que es. Vamos, que la mitad de canciones de los anuncios tenían más vidilla. Francamente, me hubiese gustado ver a alguno de los ex concursantes cantando. O a todos (sí, a los 56). A Sharay Abellán a dúo con Brequette o a Ruimán haciendo un solo y quedándose a gusto por fin. Ni un mísero recuerdo a todos ellos. También horrible, este punto.

El resultado ya fue soporífero. Ver a Pau Piqué 4º me pareció comprensible. Pero tener que dejar a Maika como 3ª clasificada me pareció horrible. Deslució cualquier momento de los que vinieron después. Jorge González tampoco pudo con su legión de braguitas mojadas y aflamencados varios y al final ganó Rafa (enhorabuena, de verdad). Insisto, no sabemos con qué porcentaje de votos. Pero poco importa. Creo que no fui el único que en cuanto echaron a Maika (ojo, pasada la 1 de la madrugada) perdió todo el interés por el programa. Me quedo con un sabor de boca muy agridulce. Con la sensación de que ni el propio programa está convencido del resultado. Con la idea de que Rafa no tiene nada especial en su voz. Es el heavy, sí, pero no destacaría entre cuarenta de ellos. Ni Jorge tampoco, no nos engañemos. Ahí los que verdaderamente daban sentido al programa eran Pau y Maika.

Ahora vienen los: “No pasa nada. Si luego hay carreras colaterales”, como decía Melendi –como repitió Melendi tooodo el programa-. ¿En serio alguien lo cree? El programa ha sido un exitazo, pero ha sido fugaz. Entre las audiciones a ciegas y las batallas, realmente hemos visto sólo cinco o seis actuaciones de cada uno de los finalistas. De los demás (Paula Rojo, Anabella, Emmanuel, Paco Arrojo, Abraham, Neus Ferri, Yanela…) ni siquiera un par bien hechas. Seamos realistas, no los hemos disfrutado tanto como para quererlos de verdad –como sí pasa con Operación Triunfo- y querer comprar un CD. Con la victoria de Rafa está la prueba. Maika tenía un 50% más de suscriptores y fans más en las redes sociales que Jorge y Rafa, sin embargo, perdió ante ambos. Ya lo dijo Tania Llasera, muy desafortunada, anoche: “Tuitear es gratis; pero votar, oye, pues cuesta”. Y no poco. Y más en crisis…

Habrá segunda edición de La Voz. Pero veremos el bajón de audiencia que tendrá. Lo veremos. Los cuatro coaches han sido magníficos. Hemos descubierto a una Rosario muy protectora de lo suyo. A un Bisbal más paleto y simple de lo que nos pensábamos, sobreactuado hasta la saciedad y siempre queriendo llamar la atención. Malú es lo más. La hemos visto llorar, moquear, reírse y hormonarse, siempre muy implicada con el programa y con sus voces. Y Melendi ha sido todo un coach profesional, genial y divertidísimo. Me llevo también el haber descubierto a Anabella, a Maika, el haber visto cómo se cumplía el sueño de Pau Piqué y cómo se emocionaba como un niño cuando lo salvaban. Me llevo la barbaridad de seguidores, FAV y RT que me habéis hecho cada semana en Twitter. Las más de 20.000 visitas en el blog. Los centenares de mensajes y respuestas. Os llevo a vosotros. Porque ahora el que se va soy yo. No descarto volver a ser El Quinto Coach el próximo año. Pero, de momento, toca volver a ese Odio olvidado pero que hoy ha resurgido un poquito. Estas Navidades prometo dar mucha mucha guerra. Pero, hasta entonces y como siempre…

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!

jueves, 13 de diciembre de 2012

Predecible Semifinal




La Voz continúa arrasando en su recta final. Anoche, más de 5 millones de espectadores estuvieron pendientes, durante casi cuatro horas, al juicio de los coaches y de la audiencia votante para conocer a los cuatro finalistas del concurso. Al principio de la noche, y sin miedo a equivocarme, ya tuiteé a modo de augurio con los cuatro nombres que saldrían vencedores. Y no fallé ninguno. Después de un mes de ver votar a la audiencia y de cómo los coaches se han ido quitando (no todos) a los rivales fuertes, no había mucho misterio en resolver que Neus Ferri, Paco Arrojo, Iolanda y Angélica acabarían cayendo en la Semifinal para que Maika, Rafa, Pau Piqué y Jorge González pasaran a la Gran Final, que será el miércoles que viene.

De nada le sirvió a Angélica hacer la versión de Rosario Flores (su coach) de “Algo contigo”. Como ya he dicho de ella infinidad de veces, su voz tiene duende, pero carece de torrente y peca de exceso de drama. Al final, todas las canciones terminan pareciendo la misma y eso deriva en un estilo muy limitado que, naturalmente, anoche cayó. A Iolanda tampoco le ayudó mucho el columpio a lo Moulin Rouge que le plantaron para que cantase “Imagine”. La versión fue excesivamente lineal y no dejó que viéramos todos los matices y registros a los que puede llegar esta pequeña hadita mágica. A Paco Arrojo la audiencia ya le tenía muchas ganas. De favorito a odiado (digno de este blog) en tan sólo un mes. Sus sobreactuaciones y ese afán por gritar cual Coral Segovia, sin ton ni son, han favorecido su expulsión. Paco canta bien cuando se mueve por registros graves. Pero cuando cree que ha de lucirse, sube y sube y comienza a gritar. A lo loco. Y termina destrozando los temas. Lo de Neus Ferri, probablemente, sea lo más injusto. No por Maika, sino por no poder disfrutarla en la Final. Es lo malo de que no pasen las cuatro mejores voces sino la (supuestamente) mejor de cada coach. Que si uno de ellos tiene a todo lo mejor del programa, ha de eliminarlo por narices. Una verdadera lástima. Neus lo dio todo. Se defendió como gato panza arriba con uñas y dientes. Y con su voz. Con su portentosa y eléctrica voz. No fui capaz de ponerle un pero anoche y no se lo pondré ahora. Cada semana ha demostrado evolución, arte y muchas tablas. Ya quisieran otros.

Los cuatro concursantes finalistas lo hicieron no sólo con la ayuda del público sino también con la de sus coaches (unos más que otros). Aunque Rosario, Malú y Melendi optaron por “cuadrar” las reparticiones en 51/49% o 52/48%, David Bisbal sí prefirió desmarcarse y dejar claro a quién quería en la final. Apoyó a Rafa con un 63%. Que sumado al 63% que obtuvo de la audiencia, lo catapultó a la Final. Rafa es nuestro heavy del concurso. Pero un heavy especial. A mi gusto, ha ido desinflándose poco a poco en cada actuación. La de anoche, si la hubiese cantado Neus, habría sido una pasada. Pero a Rafa le quedó descafeinada. Ya no grita tanto y su voz es de lo más corriente, cuando canta sin falsetes. Personalmente, no me gustaría verlo de ganador. Tampoco me gustaría ver a Jorge González. Lo suyo no es cantar, es un cante. Se ha salvado gracias a Rosario Flores y, por supuesto, a la audiencia. El 84% lo votó anoche. Pero no hay que olvidar que este chico ya tiene un club de fans y una discografía anterior al programa. No sólo me parece injusto que alguien haya dejado que concurse sino que se le siga premiando y dando oportunidades. Puede que sea guapo. Puede que baile bien. Puede que sea simpático. Pero no es La Voz. No lo es. Anoche cantó sin pena ni gloria. La puesta en escena fue muy grande y él bailó cuatro pasos (principalmente brazos y cadera) cuando ya no tenía que cantar después. Pero no cantó y bailó a la vez, no os engañéis. Ay, me siento frustrado al verlo pasar cada semana.

Bien merecido tendría el puesto de ganador Pau Piqué. Él es la voz masculina del concurso. Sin duda alguna. Decenas de años (qué malo soy) de experiencia profesional como intérprete, doblador y cantante en orquestas le ha dado unas tablas que demuestra cada Gala con maestría. Es temple, elegancia, tesón y vitalidad. Todo un ejemplo a seguir. Pero, quizá, demasiado anclado en un estilo muy particular ¿y demasiado mayor? como para que su disco triunfara lo que se pretende. Pero sería toda una alegría verlo ganador. Eso sí, sus caras y gestos me perturban mucho cuando canta. ¿Por qué lo hace, si cuando habla no le ocurre? La que no es un misterio es Maika. La única mujer de los cuatro, aunque no precisamente la que tenga una voz más aguda, aterciopelada o fina. Maika ha demostrado ser La Voz. Además de que es la más característica, la más potente y la más fuerte de los cuatro, cada semana ha demostrado que no le hace falta nada más. Ni bailar, ni ser especialmente mona, ni súper simpática ni conocida por cuarenta concursos previos. Maika está ahí porque su voz engancha. Porque es una privilegiada. Porque le pone pasión y siente lo que canta. Porque se transforma en el escenario. Porque hace unos directos dignos de estudio. Y porque su primo está muy bueno. Ay, no, perdón. Me he emocionado… Pero sí. Sabéis lo que quiero decir. Así que, por favor, hagamos ganadora a esta mujer. Y pongámosle la guinda a este pedazo de programa que tan enganchados nos ha tenido.

Os ayudo:

GANAR MAIKA al 27450

Podéis votar durante toda la semana. No os cortéis. Que el que corta y cambia soy yo. Nos vemos el jueves que viene, ya con el ganador de La Voz en la mano. Y, si queréis, también podéis seguirme por Twitter, donde comentaré la gala al instante.

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!

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@RobertoSCaudet

jueves, 6 de diciembre de 2012

Eran 16... Ahora son 8




16 concursantes protagonizaron la Gala de anoche, pero sólo 8 se han clasificado para la Semifinal. A efectos, y para lo que estamos acostumbrados (OT), es como si se hubiesen comido ocho galas de sopetón. No es de extrañar, por tanto, que los ocho finalistas no hayan dejado indiferente a nadie y hayan gustado y disgustado a partes iguales… Porque también abandonaron otros ocho y, al que más y al que menos, alguno le molestó especialmente. Los hemos visto superar tantas fases y batallas que ahora nos da pena echarlos. Y, encima, de dos en dos. Por lo tanto, llegados a este punto, cualquier mínimo fallo es imperdonable y cualquier seña de maestría se premia con la salvación. Las escenografías que acompañan a las actuaciones se han vuelto solemnes y los propios concursantes echan toda la carne en el asador.

Rosario Flores y su equipo estrenaron la Gala. Una marica frustrada, un friki, una gitana porno y una transexual. Sus cuatro voces más bien parecen una película de Almodóvar. Jorge fue, de nuevo, el peor con diferencia. Destrozó “Hoy tengo ganas de ti” tanto en los graves como en los agudos, y en varios momentos pareció haberse olvidado de que esto es La Voz y no OT. Yo hasta lo suspendí. Angélica cantó “Alegría de vivir” con ese estilo tan suyo y que tanto nos gusta. Ella es estupenda y le pone muchas ganas, pero está muy limitada y todas las canciones las termina versionando igual. Es una Pitingo afónica. Emmanuel versionó “Your song” con bastante acierto. Su estilo también gusta y disgusta a partes iguales, pero es innegable que es fácil de reconocerlo y, eso, es lo que crea una marca (un producto de los de Risto Mejide). Eso sí, algo de voz le faltó para hacerlo genial. Anabella, mi favorita de los cuatro, cantó “Halo”, temazo donde los haya de Beyonce (pronunciado “Jelou” para Jesús Vázquez, pobre). A mí me fascinó. Esta chica se crece en cada gala y lo da todo y más. Es puro sentimiento y afán de superación. Terminadas las actuaciones, el público –como era de esperar- volvió a decantarse por Jorge González. Y Rosario, que dejó claro que su criterio es ninguno, salvó a Angélica. Dos flamencos – pop para la Semifinal y un favorito del público a la calle.

David Bisbal fue el segundo de los coaches en ver su equipo sobre el escenario. A priori, pensé que sería el más ruinoso; pero la verdad es que el equipo de Bisbal es el que más me gusta, con diferencia. Rafa, el rockero Rafa, el heavy Rafa, cantó “The winner takes it all”. A este ritmo, la semana que viene igual nos versiona “Chas! Y aparezco a tu lado”. Lo hizo mucho mejor que la semana pasada, pero no llegó a parecerme brillante. Podría haber dado mucho más. Paco Arrojo volvió a demostrar tablas con su “I believe I can fly”. Mucho menos sobreactuado que normalmente y con un torrente de voz impresionante, lució como ninguno de los chicos. Yanela se decantó por “Yo viviré”, la versión cubana de “I will survive”. Su actuación fue la de una estrella a la que invitan al programa y tiene sintonía con el público que son sus fans. Dio mucho espectáculo y derrochó simpatía, fuerza y voz. Impresionante. Brequette quizá fue la mejor de los cuatro con su “At last”. Esta mujer demuestra que uno se puede superar en cada gala y que la evolución en un programa es real y posible. Anoche estuvo soberbia, magnífica, bárbara. Para mi sorpresa, la audiencia salvó a Rafa (¿Por encima de Paco Arrojo?) y Bisbal se decantó por Paco Arrojo, de manera que las dos negras sabrosonas ya están fuera. Y esto, muy patriótico, ya puede llamarse “La voz española” sin miedo a equivocarse.

El Team Malú vino en tercer lugar. Un equipo tan variopinto como arrollador. Iolanda fue la peor de los cuatro, con una versión descafeinada y chirriante de “Can’t fight the moonlight”. Mal pronunciada, mal afinada y mal interpretada, ayer no sabemos qué le ocurrió a Iolanda pero no estuvo a la altura. Rebeca se creció mucho cantando “Hero”. Estuvo, sin duda, mucho más soberbia que la semana pasada. Ya sin gritos (que no gorgoritos) e interpretando y actuando con más delicadeza. Igualmente, esta mujer es un potro desbocao’ y me parece demasiado agresiva en el escenario. Nuria fue genial, de sobresaliente. Su “What’s up” estuvo magnífico en todos los sentidos. Una actuación genial, nuevamente. Si bien es cierto que disfruto mucho viéndola, hay algo en ella, no sé qué, que no termina de convencerme y de querer seguir viendo más. Pau Piqué, la única voz masculina de Malú, fue un caballero. Un enorme caballero. Demostrando una vez más que él es lo que se busca en este programa (teóricamente), brilló con “Cheek to cheek”. Temazo mítico donde los haya. Perfecto, sin duda. La audiencia lo salvó a él, para alegría de muchos. Ver llorar a este señor es muy emotivo. Yo lo quiero abrazar a cada instante. Malú se decantó (también para mi alegría) por Iolanda. Y avisó: “me parece lo justo, aunque no ha sido hoy su actuación”. Muy cierto.

Melendi y sus cuatro ángeles fueron los últimos, pero no los menos importantes. De hecho, y por notas en conjunto, terminaron siendo los que más me gustaron. Susanna terminó de conquistarme con “Umbrella”, una versión fantástica de la original. Además, Melendi alertó de que la habían cambiado por completo a mitad de ensayo, lo cual dejó en evidencia todavía más tablas y profesionalidad de Susanna. Una todoterreno que brilló de lo lindo. Paula Rojo apostó por un valor seguro: música country, puesta en escena llamativa y un banjo para acompañarla. “Our song” fue su tema. Estuvo muy correcto. Melendi no paró (como siempre) de decirle que ella es una de las “carreras colaterales”. Vamos, que por él esta chica ya ha hecho demasiado. Y, en parte, no se equivoca. Neus Ferri fue demasiado. “El hombre del piano” fue su canción escogida (la tercera en español que vimos en la gala). Lo hizo brutal. Magistral. Casi perfecta. Interpretación, fuerza, sentimiento, tablas y emoción. Lo tuvo todo. Como Maika, la voz de este concurso. “Still loving you” fue su temazo y, de nuevo, volvió a demostrar que el programa es suyo. Cualquiera diría que esta mujer es la misma que se ve en las entrevistas y en las promos, tan tímida, tan normalita. Se sube al escenario y es una reina leona. Absolutamente impecable. El público la quiso a ella (normal, hubiese sido como para cortarse las venas…) y Melendi, finalmente, clasificó a Neus Ferri, para mi total alegría, porque se lo merece y mucho.

Así las cosas, Neus Ferri, Iolanda, Angélica y Paco Arrojo han pasado a la Semifinal del próximo jueves gracias a sus coaches. Y Jorge González, Maika, Rafa y Pau Piqué lo han hecho por la audiencia (por segunda vez los cuatro). La suerte está echada. Hagan apuestas, lectores míos. Nos vemos el próximo jueves, como siempre. O el próximo miércoles (y el resto de días, naturalmente) a través de mi cuenta en Twitter.

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!

jueves, 22 de noviembre de 2012

#LaVozDirectos1




Las galas en directo de La Voz ya son una realidad. Anoche pudimos disfrutar de la primera de ellas, en la que cantaron 12 de las voces finalistas para volver a competir por equipos y continuar con esta criba masiva de concursantes. Cantaron tres voces de cada coach y, tras hacerlo, la audiencia salvaba a un único concursante. Luego, el coach decidiría si expulsar a una o a otra. El papel de los coaches no es sencillo, ni tampoco el de la audiencia. Pero nos engañemos, aquí los que tienen los nervios a flor de piel son los concursantes, que cada semana están jugándose de verdad y al máximo su permanencia en el programa. Anoche vimos actuaciones brillantes y otras que dejaron mucho que desear, bien sea por la presión o porque no valen tanto como pensábamos al principio…

Del equipo de David Bisbal vimos a Lola, Yanela y Paco Arrojo. Los tres hicieron unas grandísimas interpretaciones de sus temas y, por nota, fueron lo mejor de la noche (en conjunto). Lola volvió a sacar su lado gospel para interpretar “Chain of fools”. Toda corrección y actitud, mi nota fue un 8,75. Paco Arrojo brilló con “Ahora quién”. Ya es la segunda ocasión en la que canta por Marc Anthony. Sus agudos me chirriaron un poco, pero demostró profesionalidad y fuerza. Mi nota fue un 9,25. La última fue Yanela, que cantó “Proud Mary”. O, mejor dicho, que se salió cantando “Proud Mary”. Demostró ser una pedazo de artista y lució todo el tesón y la garra necesarios. Le puse un 9,3. Los tres juntos, con David Bisbal, interpretaron “When I look at you”. La actuación no estuvo nada mal, aunque aquí, precisamente, fue Bisbal el que cojeó más. Excesivamente forzado y algo ahogado. No sé qué ha sido de su voz. En cuanto a las suyas, la audiencia salvó a Paco Arrojo (cantado) y él se decantó por Yanela. Lola ya es historia del programa…

Rosario pudo ver sobre el escenario a Anabella, a Mónica y a Jorge González. Lo de Anabella fue todo sentimiento y pasión. Su “Oye” estuvo tan perfecto pese a su afonía por agotamiento que terminé poniéndole un 10. Esta chica se supera a cada Gala y me deja más asombrado. Chapó. Mónica, en cambio, interpretó “Empire State of mind” con más pena que gloria. La encontré desubicada, fuera total del tema. Ni entendí su estilismo, ni sus movimientos ni la elección del tema para su voz. Pudo haber dado mucho más. La suspendí con un 3. Jorge González cantó “Adoro” (que ya cantó David Bisbal en OT en su edición). Intuí que la “agitanaría”, y así lo hizo. Pero mal. No me gustó el ritmo de las estrofas, sonaba descompasado. Parecía que los músicos eran los que le seguían a él. Sin más, le puse un 5. Después, los tres y junto a Rosario, cantaron “Qué bonito”. O, mejor dicho, lo cantó Rosario. Porque ellos tres brillaron por su ausencia. Qué poco generosos son algunos coaches. Como estaba previsto, la audiencia se quedó con Jorge González y Rosario con Anabella. Mónica nos dijo adiós en la peor de sus galas.

Melendi fue el tercero en disfrutar de su equipo (de la mitad de él). Paula Rojo, Claritzel y Maika fueron las escogidas. De Paula Rojo, mi querida chica-ukelele me esperaba mucho más. Su actuación de “Turn” estuvo completamente fuera de lugar. Le faltó fuerza, le faltó crecerse. Cojeó por todos lados, y me vi obligado a ponerle un escaso 6. Claritzel interpretó “Mientes” con bastante gracia, pero su voz sigue disgustándome del todo. Tiene un timbre que me resulta desagradable y que no me llega. La dejé con un 5. Luego vino Maika. Oh, Maika. La enorme Maika. La brutal Maika. La puesta en escena que le dieron para “Carrie” fue tan sencilla como arrolladora, y su actuación no pudo ser más brillante. Le planté un 9,75 con un único pero: me hubiese gustado algo más de vida por su parte. Las tres cantaron “Cuestión de prioridades” con Melendi. Una canción que es una declaración de intenciones y que cada una llevó a su terreno con maestría. Como era de esperar, el público salvó a Maika y Melendi a Paula Rojo, dándole, de nuevo, una oportunidad más. Esta chica pierde fans conforme respira, pobre. Claritzel se despidió anoche de La Voz. Mucho ha durado.

Malú y su equipo actuaron en último lugar. Héctor, Nuria y Pau Piqué fueron sus tres voces de anoche. Primero cantó Héctor. “Angels”, fue su tema elegido. Una de mis canciones preferidas, siempre perfecta para este tipo de castings o concursos. La puesta en escena fue maravillosa. Y aunque le faltó voz, estuvo soberbio. Seductor, encantador y muy dulce. Le planté un 9. Nuria vino después, con “Zombie”. Pese al tema y a la cantante, me quedé con ganas de más. La vi carente. La vi a medias. No sé… Me esperaba mucho más de Nuria, así que la puntué con un 6. El tercero fue Pau Piqué. Ni qué decir que “New York”, su canción, le vino que ni al pelo. Elegante, magistral, vozarrón y tablas. Perfecto fue poco. Se llevó el segundo 10 de la noche. Pero un 0 se llevaron los tres (y su coach) cuando cantaron juntos. Malú y sus voces salieron por “Blanco y negro”, pero salirse no se salió ninguno. Por separado, todavía, pero juntos destrozaron el tema. No hubo armonía ni compenetración. Pau se equivocó en la letra y Héctor se comió un verso entero. Horrible. La audiencia salvó a Pau Piqué (no podía ser de otra manera) y Malú se decantó por Nuria, para sorpresa de sus bragas. Y casi de las mías. Muajajá. Héctor nos abandonó anoche. Pero espero poder ver esos ojazos de nuevo.

A los que seguro que os veo es a vosotros, el próximo jueves por aquí y el próximo miércoles en directo por Twitter. Recordad que comento cada Gala al minuto. Hasta entonces, y como siempre,

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!

jueves, 8 de noviembre de 2012

Las últimas batallas




Señoras y señores, ya las tenemos. Las 24 mejores voces de España ya han sido seleccionadas. Los cuatro coaches de La Voz terminaron anoche de hacer sus equipos y ahora la pelea ya es de todos contra todos, porque en siete galas elegiremos a la que se convertirá en la primera Voz ganadora del concurso. Decidir quiénes son los 24 finalistas no ha sido fácil y anoche vivimos la última tanda de batallas. Malú, Bisbal, Rosario Flores y Melendi tuvieron que volver a decidir entre varias opciones y, lo peor de todo, aún recibieron un toque de gracia final. Después de elegir a sus siete candidatos para ganar el programa, se les obligó a formar un último dúo entre sus finalistas para expulsar a uno de ellos y quedarse sólo con seis. Duro, la verdad es que fue duro. Y más viendo algunos resultados…

Melendi solo vivió un último enfrentamiento, el que juntó a Claritzel y Marta para cantar “Más que nada”. El tema no pudo quedarle mejor a la andaluza (Marta) que en un perfecto portugués defendió la samba y la bossa nova con una calidez y un amor tremendos. Claritzel, en cambio, me resultó algo chillona y estuvo bastante descontrolada, claro que su timbre de voz tan agudo no ayudó mucho. Sin embargo, Melendi la prefirió a ella. Dos veces. Porque en la decisión final, el asturiano quiso enfrentarla de nuevo, en esta ocasión contra Javi Mota, el objeto sexual por excelencia de este concurso y que anoche nos dijo adiós, muy a nuestro pesar. Cuando Melendi lo “nominó”, le dijo que no quería cometer más injusticias y que quería saber si era capaz de afinar toda una canción de principio a fin. Como para hundirlo, al chico. Javi hizo todo lo que pudo, y muy bien (aunque al tema entró de pena), pero de poco le sirvió. La decisión ya estaba tomada y aunque el sexymbol logró expulsar a Mirela, anoche el expulsado acabó siendo él. Toda una tragedia griega.

Malú también tuvo un único duelo en esta Gala, antes del que decidió por sorpresa. Enfrentó a Isabel y a Alejandro Canals para cantar “Mi amante amigo”, un tema de Rocío Jurado con el que los dos decidieron darlo todo, aunque de poco les sirviera a ambos. Isabel tiene una voz muy linda y una interpretación muy correcta, pero le faltó envolverse más con Alejandro, buscarlo, tener más complicidad… Él, en cambio, estuvo muy pendiente de ella. Derrochó su torrente de voz habitual y demostró unas tablas que le han dado tantos y tantos años de experiencia sobre los escenarios. Malú quiso que pasara él, pero por poco tiempo, porque lo volvió a enfrentar a Nuria en el último y apoteósico duelo final para elegir al sexto finalista. Ambos cantaron su tema de las audiciones a ciegas y Malú, a lágrima viva y limpiándose los moquitos con las manos (literalmente), decidió expulsar al hombre que había salvado hacía media hora para quedarse con la rockera y exultante Nuria, que si anoche llega a dar más, desfallece en el escenario.

David Bisbal, por su parte, tuvo dos últimas batallas y un enfrentamiento sorpresa final. En estas tres últimas actuaciones vimos mucha mucha fuerza en el escenario y a siete (que no seis) concursantes aferrados a su plaza en el concurso, aunque cuatro (que no tres) nos dijeron adiós. Abro estos paréntesis porque el andaluz se reservó a las gemelas Marta y María para batallar contra Paco Arrojo. Tres voces y no dos cantaron “No me ames” con más acierto del que me esperaba. Si bien es cierto que tanto la voz de Jennifer López como la de Marc Anthony son muy especiales y únicas, tanto Paco Arrojo como las gemelas decidieron hacer suyo el tema y demostrar por qué habían sido elegidos anteriormente. Él estuvo brutal, aunque se esfuerza tanto en los agudos que me hace sufrir por sus cuerdas vocales. Ellas estuvieron más descafeinadas y, además, una de las dos estuvo muy desafinada en algunos momentos. Bisbal lo eligió a él. A quien no eligió fue a Sharay Abellán, a la que enfrentó a Brequette, concursante que como siga en el programa dos galas más va a optar por llamarse Pepa, porque anoche le cambiaron el nombre cuatrocientas veces y hasta Rosario le preguntó: “¿Pero tú cómo te llamas?” “Pepa, Rosario, me llamo Pepa”, le tenía que haber dicho para zanjar el asunto. Esta concursante con un pelo digno de admirar fue todo energía y estuvo muy en su línea, con esos matices que sólo ella sabe hacer y con unas caras fantásticas mientras cantaba. Sharay no estuvo mal, para nada, pero en cuanto supo que no era la elegida, se transformó en lo peor de sí misma. Cual niñata mimada y consentida, besó a Bisbal fría como el témpano y bajó las escaleras del ring para hacer un mutis por el foro sin despedirse de ninguno de los coaches ni de los asesores. Ni siquiera del suyo, Luis Fonsi, que claramente le tendió los brazos para cogerla y darle un último abrazo de apoyo y de despedida amistosa. Desde aquí le aconsejo a esta diva de la música que se baje los humos y que tenga mejor perder, porque el numerito de anoche fue despreciable y de vergüenza.

El último dúo de Bisbal, para decidir a su sexto finalista, terminó por enfrentar a Mara y Lola, sus dos cantantes más demoledoras y con un estilo más igual. Un rollito muy de negra zumbona del barrio del Bronx. Las dos cantaron de manera impresionante, sobra decirlo. Mara cambió la mitad de su tema para hacer tantos agudos y tan roncos que parecía que en cualquier momento iba a transformarse en el Rey León. Lola cantó brillante su tema, con ese estilo tan de coro gospel que tanto me ha gustado y que tan perfecto lo hace. Bisbal se quedó con Lola para mi alegría y para la suya, que la pobre estaba hecha un flan. Rosario Flores también vivió momentos muy tensos anoche, en parte, por su poca gracia a la hora de formar las parejas que se han ido enfrentando. El primero de los retos enfrentó a Angélica y a Noemí para cantar “Vivir sin aire”. Todos teníamos más o menos claro que Angélica acabaría siendo la ganadora, y así fue. Con una voz personal y muy bella y un dominio claro de la situación, logró merendarse a una Noemí que se defendió como gata panza pa’rriba, aunque no fue suficiente. Las dos estuvieron grandes, pero sólo podía quedar una… El otro de sus dúos juntó a Anael y a Estitxu para cantar la discotequera “I wanna dance with somebody”, tema con el que ninguna logró lucirse lo más mínimo, y eso que vivieron una verdadera batalla. Las dos cantaron juntas, pero en ningún momento fueron un dúo. Las encontré anti-armonizadas y muy fuera de sitio a ambas. La ganadora final fue Anael. Mi enhorabuena.

Pero Rosario aún tuvo que hacer un último duelo final, ése por sorpresa para decidir a su sexto finalista. Para mi sorpresa, decidió que fuesen sus dos niños, Jorge González y Juan Carlos, los que se batiesen por la ansiada clasificación para las Galas en directo. Como el resto de los “nominados” (llamadlos como queráis), ambos cantaron sus temas iniciales. A Juan Carlos lo vi todavía más cansino, hortera y Pitingo cantando esa versión terrorífica de “Summertime”. Rosario pareció encantada, aunque no dudó ni dos segundos en expulsarlo frente a su ojito derecho y ex triunfito, que cantó Lucía y, de nuevo sobrepasó con creces el minuto y medio que les dieron al resto. Otra de esas injusticias que se han cometido durante estas ocho galas. Con su club de fans y una cara bonita, Jorge González tiene muchas papeletas para ganar este concurso, Dios no lo quiera.

Os recuerdo que, a partir del próximo miércoles, las Galas ya son en riguroso directo y que me podéis seguir por Twitter que, como siempre, la comentaré al minuto.

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!

jueves, 25 de octubre de 2012

Las primeras batallas




Las batallas de La Voz ya son una realidad. Anoche pudimos disfrutar de la primera Gala en la que ya fueron escogidos 11 artistas y, por tanto, eliminados otros 11. Los coaches lo tienen muy difícil y algunos parecen querer complicarse más la tarea. Malú no dejó de repetir, entre sollozos, que “se había equivocado” al enfrentar a dos grandes. Bisbal repetía lo mismo cuando vio actuar a sus dos copleras. Rosario también se indignó por uno de sus dúos y Melendi se apenó al quitarse a un rockero para quedarse con otro. Así es este concurso de duro y de real. Pero, al fin y al cabo, las parejas las han hecho ellos y saben que si ponen un dúo apoteósico para una actuación galáctica, tendrán que quitarse a una de sus mejores voces. Bien podrían haberlo pensado antes…

Con tanta emoción, es lógico que los concursantes también terminasen llorando, nos contasen la pena que les daba perder a otros “amigos” y alguno hasta se saliera del tema por los nervios previos. “Cuando uno hace un dúo, lo lógico es colaborar con la otra persona. Pero aquí estamos compitiendo por un solo puesto”, decía tan perfectamente Nuria, una de las voces finalistas de Malú. Otros no debieron entender que su momento había terminado y decidieron seguir cantando en solitario para un coach, para la familia o para el que pasara por ahí vendiendo rosas. Que los maten. Ya os han echado, chicos, no lo estropeéis más. No os van a reelegir. Que maten también a Ruimán, otra voz finalista de Melendi, que además de cantante, anoche descubrimos que es un showman barato y nada divertido, aunque él se crea el alma de la fiesta. Y que maten también a Melendi, que anoche ya comprobamos la fiabilidad de sus palabras: “quiero ganar este concurso contigo”, le dijo a Miguel Kocina. Pero anoche lo expulsó tranquilamente de su equipo. Y olé.

David Bisbal fue el coach que menos artistas vio actuar. Tan sólo cuatro de sus voces pisaron el ring de las batallas: Lola y Virginia por un lado, y Sandra y Nieves por otro. La actuación de Lola y Virginia, cantando “Lady Marmalade”, fue la que abrió esta segunda etapa del concurso. Una canción que, sobre todo, pide actitud y mucho rollo en el escenario. Las dos artistas lo dieron todo, aunque en los momentos de cantar a dúo era Lola la que se comía a Virginia, literalmente pero sin dobles sentidos. Al final del tema ambas perdieron un poco el control y sus gritos fueron constantes, pero aún así la actuación fue de notable. Bisbal se quedó con Lola, después de decir que en algunos momentos Virginia le había hecho sombra. No sé yo cuándo, si en realidad es la propia Lola la que hace sombra a Bisbal… El segundo dúo fue el de las grandes copleras de su equipo, Sandra y Nieves, que interpretaron magistralmente el “Torre de arena”. Estuvieron muy emotivas, pero el torrente de voz de Nieves también pudo con el de Sandra, y David Bisbal no dudó en decirle adiós a esta última. Bien hecho. Dos de dos. ¡Heleeee!

Malú vio pasar a seis de sus voces, teniendo que quedarse ya con tres de ellas para la última fase del programa. La primera de sus batallas enfrentó a Pau Piqué y Macarena. Quizá fuera la diferencia de edad, o quizá la actitud de cada uno a la hora de verse en escena, pero el caso es que como dúo dejaron mucho que desear. La compenetración fue inexistente y cada cual se preocupó en interpretar lo que le vino en gana.  La canción tampoco fue la idónea para ninguno de los dos, aunque Pau brilló en muchos más momentos que Macarena, y así lo vio también Malú, que se quedó con el galán. Bien. Algo más complicado lo pudo tener para decidirse entre Héctor y Nicky, aunque sus hormonas lo tenían bien claro desde las audiciones a ciegas. Héctor es guapo, es sexy y su voz era perfecta para el “Always”. Nicky estaba como cabreado, su actitud era demasiado diva y su comportamiento fue extraño. A priori era él quién tenía más poder vocal, pero de nada le sirvió. Malú se quedó con el rubio valenciano. Y yo me alegré. Como lo hice cuando vi que se quedó con Nuria y no con Manuela, después de escuchar la versión más rara del “Firework” de Katy Perry. Como ocurrió con el dúo inicial de Bisbal, Nuria devoró a Manuela cada vez que cantaban juntas. Además, la chilena tuvo al principio algún problema con el pinganillo y también se salió un poco del tema, imagino que por los nervios. Creo que ambas podrían haber dado más con otro tema, pero estuvo muy correcto todo. Tres de tres para mí. Perfecto.

Melendi fue el que más complicado lo tuvo en sus tres dúos, y es que juntó, precisamente, a las seis mejores voces de su grupo para enfrentarse entre sí. Ya son huevos. Primero tuvo que decidirse entre sus dos más rasgadas y puede que las de más talento, Tony y Maika. Después de una perfecta interpretación de ambos del “I don’t wanna mis a thing”, todos nos quedamos en babia. Fue brutal. Un gustazo de batalla. Pero como bien dijo el coach, la magia de Maika puede con todo, y había que quedarse con ella. Tampoco se lo pusieron fácil Yhadira y Paula Rojo, que versionaron con bastante gracia el “Complicated” de Avril Lavigne. No era, para nada, una canción con la que Yhadira pudiese lucirse, con ese hilito de voz tan dulce y esa actitud tan piji. Paula se la comió desde el principio, mucho más apta en el escenario y también a nivel vocal. Una lástima, porque eran dos estilos muy diferentes y dos artistas muy válidas para el panorama musical que tenemos. Melendi se quedó con la chica ukelele, y a Yhadira le dijimos adiós, como ya se lo dijéramos a su novio hacía un par de semanas.

El último dúo de Melendi fue el peor, sin duda. Ni me gusta Ruimán ni me gusta Miguel Kocina, ni me gusta la canción de “Torero” que les plantaron. Y no, no era la de Chayanne. Ruimán era, de entrada, el que tenía una voz más apta para el tema, el que logró acoplarse mejor. Miguel Kocina estaba como fuera de lugar, tanto en voz como en actitud. Bailaba como una cuarentona en las fiestas de su pueblo y cuando cantaba su compañero, alzaba los brazos como para animar al público. Bastante horrible. Melendi ya le dijo en las audiciones a ciegas a Kocina que lo quería en su equipo porque quería “ganar el concurso con él”. Palabras vacías. Se quedó con Ruimán. Y, de nuevo, tres de tres para mí. Rosario también tuvo tres enfrentamientos ya en la primera noche. Y, la verdad, creo que se equivocó en los tres. No en con quién se quedó (que también) sino a la hora de juntar a las voces, tan diferentes todas entre sí y con tanta calidad en un dúo y tan poca en otro. Mónica y Nuria le cantaron “Without you”, con más pena que gloria. Como dúo no congeniaron. Y la actitud de ambas fue más que insuficiente para una canción de amor como aquella. Si por mí fuese, las habría expulsado a ambas, pero no podía ser. Finalmente se quedó con Mónica. Pues bien. Ninguna de ambas me convenció lo más mínimo.

Sí lo hicieron Anabella y Lorena, dos voces muuuy diferentes que defendieron de manera brillante el “Aprendiz” de Malú. Que ya son ganas de ponerse chula, las de Rosario. Este dúo fue una auténtica compenetración de principio a fin. Un perfecto ejemplo de armonía y sincronización que las hizo brillar a ambas, cada una en su estilo, por igual. Fue difícil, pero creo que hizo bien en decantarse por Anabella; sintiéndolo de verdad por Lorena, otra grande. Peor fue la decisión que tomó Rosario después de ver cantar a Jorge González y Damaris el temazo de “What you’re made of”. Por la tarde, viendo por accidente (lo juro) Sálvame Diario, ya pude deducir que a Damaris no la habían escogido, por un mal comentario entre Jesús Vázquez y Jorge Javier Vázquez. Y así fue. Rosario aclaró que se había transformado el tema para la medida de Jorge, que habían bajado los tonos a Damaris, que ella le ayudó con el inglés y que no sé cuántas cosas más. Vamos, que ya se habían preocupado todos de que Jorge luciera como él solo. Y ni aún así. Damaris estuvo perfecta, espectacular. Pero Jorge estuvo carente de fuerza, más bien insulso. Pero no pasa nada, la Flores se quedó con él, y punto. Esto es así. Y así os lo he contado.

Con esta indignación de ver a una de las mejores voces expulsadas, una de las artistas con más tablas, para seguir escuchando y sufriendo a un triunfito al que tanto nos costó eliminar… Ay, con esta indignación os dejo. Nos vemos el próximo jueves. Recordad que podéis seguirme en Twitter, comentando en directo y a cada minuto las galas de La Voz. Sed buenos, pero no idiotas.

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!

jueves, 18 de octubre de 2012

56 voces




Parecía una broma cuando nos lo dijeron por primera vez, pero no. 56 son las voces que se han unido al programa musical de Telecinco más exitoso de todos los tiempos. Su audiencia no deja de crecer y de romper barreras históricas. Fueron otras tres horas de programa (rigurosamente grabado) en el que los cuatro coaches completaron sus equipos. Anoche vimos desfilar a otras 16 voces que peleaban por 12 puestos. Por tanto, sólo cuatro fueron los descartados. David Bisbal fue el primero en completar su equipo, seguido de Rosario y Malú. Melendi fue el último en hacerlo, pese a que su butacón se había girado más veces que el cuello de la niña del exorcista. Todo un misterio para Cuarto Milenio.

Los cuatro descartados fueron Maravillas, Pilar, Miguel Sánchez y Alfonso Aibar. Nadie podrá decir que Maravillas no fue osada. Eligió una canción de Chenoa y sólo por ver las caras de Bisbal mientras empezaba a cantarla, yo ya me hubiera girado y le hubiera plantado un beso a esa chica. Pero no. Fue uno de los peores castings que yo recuerde. Su voz no es nada del otro mundo, no es una canción para lucirse, y además su actitud dejó bastante que desear. Muy de aficionado todo. Pilar no es que estuviese mucho mejor. Su estilismo era un “mátame, camión” y cantó como enfadada. No parece que nos hayamos perdido nada sin esta chica. Miguel Sánchez es otro de los benjamines que ha pisado el escenario de La Voz. La suya no era especial, quizá demasiado aniñada aún. A mí no me transmitió nada y además tampoco creo que escogiese un gran tema para un casting final. Muchísimo mejor estuvo Alfonso Aibar. Conocido en los 90 por ser uno de los vocalistas del programa de Antena 3, “La parodia nacional”, interpretó magistralmente (y con 200 kilos más) “Delilah”, una canción fantástica y muy exquisita. Pero tampoco pasó. Una verdadera lástima.

David Bisbal no tenía una tarea sencilla para completar a su equipo. Pero anoche fue el primero en sumar sus últimas tres voces. Yanela fue la primera en unírsele. Sin duda, esta negra sabrosona hizo el mejor inicio de canción de los más de 60 artistas que han pasado por ahí. Chorreo de voz demostró durante su minuto y medio. Gustazo máximo, pensaba yo. Le faltó irse un poco menos del tema, pero fue estupenda. Yolanda se unió a su grupo poco después. Una voz con unos matices muy ricos y con un registro agudo tremendo. Se notó que sentía lo que cantaba. También estupendo fue Rafael. Rockero y heavy de pura cepa, nos sorprendió a todos eligiendo a Bisbal de entre los coaches que se habían girado. Rafael es energía, garra y fuerza. Y demostró un gran sentido del humor. Me gusta mucho.

Rosario era la que más cantantes necesitaba para llenar huecos, pero fue la segunda en decir: “se acabó para mí”. Jorge González se unió a su equipo por ser “gitanillos”. Concursante de Operación Triunfo (entre los 8 mejores clasificados) y uno de los ex cantantes de “Qué tiempo tan feliz”, su carrera no es precisamente un camino de rosas, pero parece que, a su corta edad, ha tenido más flores que espinas. Su voz no es nada del otro mundo, aunque sí es muy dulce. Francamente, creo que hubo demasiada preferencia con él y mucha vista gorda. ¿Cantó un minuto y medio? No, cantó más de dos minutos... Casi dos minutos y medio. En fin… Las carpeteras del mundo le harán llegar lejos, si dura. Mónica la inglesa también se sumó al Team Rosario. Su actuación fue muy correcta, pero para mi gusto, le faltó romper, le faltó algo. Pero bien. David Santiago fue el tercero. Con unos ojazos azules impresionantes y una sonrisa perfecta, la verdad es que me fascinó. No es guapo, no nos engañemos, pero es como mágico. A mí me encandiló. Y su voz es muy bonita. A ver cuánto dura. Me sorprendió más la elección de Rosario por Nuria, otra cuarentona más que canta con voz de negra. Me pasó igual que con Mónica. Tras haber escuchado 400 voces así, me esperaba algo más de ellas. Veremos, veremos…

Malú siempre me da una de cal y otra de arena (como Merche). Cuando creo que su equipo es el que más me gusta, va y coge a alguien que me parece terrible. Fue el caso de su primera adquisición, María. Me pareció una actuación atropellada y acelerada, con una voz de lo más normal. Pero fue escogida. Pues enhorabuena. Mucho más me gustó que escogiera a Alejandro Canals. Una voz soberbia y solemne, con clase y con perfecta afinación. Me chirrió de este señor que fuese un poco prepotente con David Bisbal. Al fin y al cabo, en este programa, tiene una jerarquía superior a la de él. Pero su interpretación de “A mi manera” fue tan estupenda que le permito todo por esta vez. La chilena Isabel Berría completó anoche el grupo de Malú. Tiene una voz preciosa, y muy dramática, que me hizo ir como al mundo de los musicales. Además, se llevó a su perro a la audición. Lo más. Ya soy muy fan de esta señora.

Y Melendi, que era a priori el que parecía que antes completaría su equipo, fue el que más tuvo que esperar para verlo terminado. Sólo le faltaban dos. Y dos hombres fueron. Eduardo y Javi Mota. Eduardo cantó por Nino Bravo y a mí me mató directamente. En mi modesta opinión, no ha nacido persona que le llegue a la altura del betún al cantante valenciano con más torrente, personalidad y sentimiento que yo haya escuchado en la voz de un hombre. Así que lo de Eduardo me pareció un atrevimiento que yo, sin duda, no hubiese tolerado. Tampoco hubiese tolerado que nadie se quedase con mi Javi Mota. Un cantante ya conocido desde hace años por su pertenencia al grupo Banghra (aquellos que cantaban “My own way”). Javi ha participado en algún musical, ha tenido otros grupos y, además, se ha presentado como solista a Eurovisión en más de una ocasión, aunque nunca fue escogido. Además de que su voz me encanta, no tengo ni qué decir que su físico es perfecto. Ojos penetrantes, sonrisa perfecta y un cuerpazo de infarto. Aquí dejo mi declaración de intenciones. Muajajá.

La semana que viene comenzarán ya las batallas. Para ello, los coaches van a multiplicarse por dos y cada uno de los cuatro artistas contará con otro cantante para apoyarle, ayudarle y todo lo que haga falta. El concurso se me antoja muy interesante y, sin duda, desquiciante. A ver cómo pasamos de 56 voces a sólo 1 ganador en tan pocas galas. Lectores míos, sed felices. Y gracias por llegar hasta aquí. Aunque cada Crónica es más breve que la anterior, no os quejaréis.

¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!