Parecía una broma cuando nos lo dijeron por primera vez,
pero no. 56 son las voces que se han unido al programa musical de Telecinco más
exitoso de todos los tiempos. Su audiencia no deja de crecer y de romper
barreras históricas. Fueron otras tres horas de programa (rigurosamente
grabado) en el que los cuatro coaches completaron sus equipos. Anoche vimos
desfilar a otras 16 voces que peleaban por 12 puestos. Por tanto, sólo cuatro
fueron los descartados. David Bisbal fue el primero en completar su equipo, seguido
de Rosario y Malú. Melendi fue el último en hacerlo, pese a que su butacón se
había girado más veces que el cuello de la niña del exorcista. Todo un misterio
para Cuarto Milenio.
Los cuatro descartados fueron Maravillas, Pilar, Miguel
Sánchez y Alfonso Aibar. Nadie podrá decir que Maravillas no fue osada. Eligió
una canción de Chenoa y sólo por ver las caras de Bisbal mientras empezaba a
cantarla, yo ya me hubiera girado y le hubiera plantado un beso a esa chica.
Pero no. Fue uno de los peores castings que yo recuerde. Su voz no es nada del
otro mundo, no es una canción para lucirse, y además su actitud dejó bastante
que desear. Muy de aficionado todo. Pilar no es que estuviese mucho mejor. Su
estilismo era un “mátame, camión” y cantó como enfadada. No parece que nos
hayamos perdido nada sin esta chica. Miguel Sánchez es otro de los benjamines
que ha pisado el escenario de La Voz. La
suya no era especial, quizá demasiado aniñada aún. A mí no me transmitió nada y
además tampoco creo que escogiese un gran tema para un casting final. Muchísimo
mejor estuvo Alfonso Aibar. Conocido en los 90 por ser uno de los vocalistas
del programa de Antena 3, “La parodia nacional”, interpretó magistralmente (y
con 200 kilos más) “Delilah”, una canción fantástica y muy exquisita. Pero
tampoco pasó. Una verdadera lástima.
David Bisbal no tenía una tarea sencilla para completar a su
equipo. Pero anoche fue el primero en sumar sus últimas tres voces. Yanela fue
la primera en unírsele. Sin duda, esta negra sabrosona hizo el mejor inicio de
canción de los más de 60 artistas que han pasado por ahí. Chorreo de voz
demostró durante su minuto y medio. Gustazo máximo, pensaba yo. Le faltó irse
un poco menos del tema, pero fue estupenda. Yolanda se unió a su grupo poco
después. Una voz con unos matices muy ricos y con un registro agudo tremendo.
Se notó que sentía lo que cantaba. También estupendo fue Rafael. Rockero y
heavy de pura cepa, nos sorprendió a todos eligiendo a Bisbal de entre los
coaches que se habían girado. Rafael es energía, garra y fuerza. Y demostró un
gran sentido del humor. Me gusta mucho.
Rosario era la que más cantantes necesitaba para llenar
huecos, pero fue la segunda en decir: “se acabó para mí”. Jorge González se
unió a su equipo por ser “gitanillos”. Concursante de Operación Triunfo (entre
los 8 mejores clasificados) y uno de los ex cantantes de “Qué tiempo tan
feliz”, su carrera no es precisamente un camino de rosas, pero parece que, a su
corta edad, ha tenido más flores que espinas. Su voz no es nada del otro mundo,
aunque sí es muy dulce. Francamente, creo que hubo demasiada preferencia con él
y mucha vista gorda. ¿Cantó un minuto y medio? No, cantó más de dos minutos... Casi dos minutos y medio. En fin… Las carpeteras del mundo
le harán llegar lejos, si dura. Mónica la inglesa también se sumó al Team
Rosario. Su actuación fue muy correcta, pero para mi gusto, le faltó romper, le
faltó algo. Pero bien. David Santiago fue el tercero. Con unos ojazos azules
impresionantes y una sonrisa perfecta, la verdad es que me fascinó. No es
guapo, no nos engañemos, pero es como mágico. A mí me encandiló. Y su voz es
muy bonita. A ver cuánto dura. Me sorprendió más la elección de Rosario por
Nuria, otra cuarentona más que canta con voz de negra. Me pasó igual que con
Mónica. Tras haber escuchado 400 voces así, me esperaba algo más de ellas.
Veremos, veremos…
Malú siempre me da una de cal y otra de arena (como Merche).
Cuando creo que su equipo es el que más me gusta, va y coge a alguien que me
parece terrible. Fue el caso de su primera adquisición, María. Me pareció una
actuación atropellada y acelerada, con una voz de lo más normal. Pero fue
escogida. Pues enhorabuena. Mucho más me gustó que escogiera a Alejandro
Canals. Una voz soberbia y solemne, con clase y con perfecta afinación. Me
chirrió de este señor que fuese un poco prepotente con David Bisbal. Al fin y
al cabo, en este programa, tiene una jerarquía superior a la de él. Pero su
interpretación de “A mi manera” fue tan estupenda que le permito todo por esta
vez. La chilena Isabel Berría completó anoche el grupo de Malú. Tiene una voz
preciosa, y muy dramática, que me hizo ir como al mundo de los musicales.
Además, se llevó a su perro a la audición. Lo más. Ya soy muy fan de esta
señora.
Y Melendi, que era a priori el que parecía que antes
completaría su equipo, fue el que más tuvo que esperar para verlo terminado. Sólo
le faltaban dos. Y dos hombres fueron. Eduardo y Javi Mota. Eduardo cantó por
Nino Bravo y a mí me mató directamente. En mi modesta opinión, no ha nacido
persona que le llegue a la altura del betún al cantante valenciano con más
torrente, personalidad y sentimiento que yo haya escuchado en la voz de un
hombre. Así que lo de Eduardo me pareció un atrevimiento que yo, sin duda, no
hubiese tolerado. Tampoco hubiese tolerado que nadie se quedase con mi Javi
Mota. Un cantante ya conocido desde hace años por su pertenencia al grupo
Banghra (aquellos que cantaban “My own way”). Javi ha participado en algún
musical, ha tenido otros grupos y, además, se ha presentado como solista a
Eurovisión en más de una ocasión, aunque nunca fue escogido. Además de que su
voz me encanta, no tengo ni qué decir que su físico es perfecto. Ojos
penetrantes, sonrisa perfecta y un cuerpazo de infarto. Aquí dejo mi
declaración de intenciones. Muajajá.
La semana que viene comenzarán ya las batallas. Para ello,
los coaches van a multiplicarse por dos y cada uno de los cuatro artistas
contará con otro cantante para apoyarle, ayudarle y todo lo que haga falta. El
concurso se me antoja muy interesante y, sin duda, desquiciante. A ver cómo pasamos
de 56 voces a sólo 1 ganador en tan pocas galas. Lectores míos, sed felices. Y
gracias por llegar hasta aquí. Aunque cada Crónica es más breve que la
anterior, no os quejaréis.
¡FELIZ DÍA VOCAL A TODOS!





