lunes, 25 de julio de 2011

La pareja gay no iba desnuda


Todavía no he visto a ningún gay en mi facebook colgar en su muro la noticia que os publico a continuación. Tampoco he visto una plataforma on-line para denunciar situaciones como esta que pasan mucho más a menudo de lo que nos pensamos. Os cito el titular de la noticia:

Un hombre, detenido tras agredir a una pareja gay que se besaba en un restaurante”.

La noticia ha salido publicada en medios de izquierdas y de derechas (delante, detrás, un, dos, tres…), lo cual me congratula bastante. Y es que altercados así no pueden pasar desapercibidos. Os cuento más cosas. El hecho ocurrió en un restaurante de la calle madrileña de Lope de Vega. Ha ocurrido aquí, señores. En este país que muchos dicen ser tan moderno y liberal. Y tan tolerante. Y tan progresista y socialista. Me río yo de España y sus ciudadanos adelantados. Pero todavía hay más. La agresión consistió en que, tras el beso homosexual de la pareja homosexual (obviamente), el señor agresor en cuestión les arrojó una copa de agua que llegó a romperse en la mesa. Vámonos de fiesta.

No tuvo suficiente con echarles de agua, que siempre dramatiza mucho en las películas americanas, que el señor agresor decidió lanzarles directamente la copa. Y luego una taza de café. Que, digo yo, no sé hasta qué punto le es bueno un excitante a un hombre tan violento como él. Pero demos gracias al señor (oremos…) por el hecho de que no tuviera junto a él una jarra de cerveza o, directamente, el bidón. Que todavía tendríamos que lamentar víctimas… Pero la agresión no fue sólo física que, de hecho y por suerte, sólo se lamentó con la taza y la copa rotas, y cuatro puntos -que ya son- de sutura para uno de los miembros del fatídico beso. También hubo agresión verbal y esta me parece mucho más divertida aunque grave.

El señor agresor les lanzó a la pareja sentencias tipo: “no tenéis vergüenza”, “odio a los maricones” y “qué falta de respeto que yo tenga que ver esto”. Analizando la situación, desde luego este hombre lleva su Odio personal mucho peor que yo, que me limito a escribir dos o tres páginas de Word y luego publicarlas para que las lea quien guste. Le recomiendo una práctica similar, que también desahoga muchísimo. O quizá mejor no, que es capaz de robarme seguidores, y últimamente los tengo muy dormidos… El tema de la sinvergonzonería no voy a comentarlo, porque no hace falta señalar quién fue menos indigno en esta situación. Y, con ello, me como también la falta de respeto.

La frase más divertida con la que el señor agresor quiso recriminar a la pareja gay que se dio un beso fue: “no soporto a los gays, que yo pago mis impuestos”. Y olé. Me pregunto qué clase de impuestos van pagados a prohibir besos homosexuales en la calle. Pero, evidentemente, está claro que este señor marca la Equis de la Iglesia en la declaración de la renta, así que me abstengo. Si en el fondo, el hombre tenía razón. Claro que no son unos impuestos que paga literalmente, sino que este tipo de contribución es mucho más enrevesado. El caso es que no, aunque dé algunos centimillos a Rouco Varela y amigos, no puede prohibir que nadie se dé un beso. A menos que sea Rajoy y gane las elecciones en 2012.

Vamos, que el tipejo es un retrógrado degenerado del quince que, seguramente falto de cariño y felaciones que le den gusto de verdad, se dedica a lanzar la cristalería de los restaurantes a los que son más felices que él. No está mal. Pero, insisto, más que la noticia en sí, que ya es bastante surrealista en el año 2011 y en España, lo que me preocupa seriamente es el hecho de que ningún gay de mi Facebook (hablo de hombres, mujeres las ha habido) se haya dignado a publicar esta noticia. Como diría Mourinho, ¿por qué?

Pues porque la noticia no tiene purpurina. Ni la pareja de gays iba desnuda. Ni el hombre era Rajoy o Aznar o Antonio Recio. Y claro, no vende, no mola, no es chic. Así es como ellos defienden a su “colectivo” –qué horror de palabra-. Así es como ellos pretenden una igualdad y alertan de las situaciones de horror. Les quitas la carroza y los tacones de aguja de la talla 44 y se pierden. Pobres. Pues hoy mi Odio va hacia ellos, y hacia el señor agresor, obviamente. ¡A la hoguera con todos!

Sin embargo, felicito la actuación del restaurante madrileño, que rápidamente actuó alertando a la policía y, además, retuvo al agresor hasta que lo detuvieron.

Y, bueno, como ya va siendo habitual en mis últimos artículos, aprovecho la ocasión también para felicitar, en este fin de semana tan redondo, a Lewis Hamilton, mi querido negrito, por ganar el GP de Alemania ayer. Y también a Dieguito Forlán, Diego Lugano y el resto de uruguayos, por haber convertido en celeste la Copa América de 2011. Pues, sin más, os dejo recapacitando sobre la noticia homofóbica del día. Y, como siempre,

¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!

Roberto S. Caudet

sábado, 23 de julio de 2011

Odio televisivo y solidaridad con Noruega


La justicia ha desestimado la demanda que el periodista de Telemadrid y columnista de ABC, Hermann Tertsch, interpuso contra El Intermedio, el programa de humor ácido pero simplón que presenta el Gran Wyoming en La Sexta. Si os acordáis, ya en su momento escribí al respecto de lo que me parecía la situación de ese pateticucho personaje que habla más de la cuenta, se pelea más de la cuenta, y esconde más de lo que cuenta… y le echa las culpas a los que no piensan como él y lo dicen libremente. Por eso. Por vivir en democracia. Sin más. Pero no, no voy a hablaros de esta batalla, aunque aprovecho el momento para felicitar a todos y cada uno de los trabajadores, directores y productores de El Intermedio, gran programa.

También podría mencionaros la carta que desde el diario El Mundo se ha publicado contra Telecinco, una cadena que, según el diario casi medio millón de personas “no ve nunca”. Bueno, tampoco me parece extraño dado la programación de Telecinco últimamente. Un tanto Nachopolizante, diría. El Comité de Dirección de Mediaset España (dueña y señora de Telecinco y Belén Esteban) ha publicado también una carta que sí me voy a permitir el lujo –aunque no la he recibido personalmente en mi buzón- de reproducirla textualmente. Sólo sea por mis simpatías hacia la cadena y mis múltiples Odios hacia el diario. En ella, Mediaset alude a motivos puramente económicos y políticos la carta de El Mundo, una carta insidiosa y manipulada, al parecer:

A la atención de Pedro J. Ramírez, Director de El Mundo

Estimado señor:

Su periódico dice hoy que Telecinco es la televisión más querida y más odiada. El artículo acumula una serie de argumentos -tal vez por casualidad, los mismos, exactamente los mismos que esgrime la fuerza comercial de Antena 3-, en los que se pretende demostrar que, muy por encima de otras cadenas, una parte importante de la población no sintoniza nunca Telecinco. La diferencia con la cantidad de habitantes que no elige jamás Antena 3 es de sólo 90.000 personas. Están ustedes hablando de 480.000 personas que no ven Telecinco, frente a 389.000 personas que eluden Antena 3, muy probablemente un grupo de gente que no ve nunca ninguna televisión. ¿Apenas un 0,2% de los 44 millones de habitantes del país pueden valer para volcar un titular y los sumarios de un artículo hacia una visión tendenciosa de lo que ocurre en la televisión?

Lamentamos que ningún profesional de El Mundo se haya puesto en contacto con Mediaset, la empresa que gestiona Telecinco y otros cinco canales, para contrastar la información. Hubiéramos podido explicarles además que la cobertura semanal, es decir la cantidad de espectadores que eligen la programación de los canales de Mediaset, es de un 88,2%, frente al 84,7% de las señales del Grupo Antena 3. Se habrían podido dar cuenta de que en una estrategia multicanal, lo que prima es la segmentación de públicos por intereses afines, a diferencia de la forma en que programaba cuando existían unos pocos canales.

Pero si la información se hubiera contrastado, no hubiera habido noticia o se tendría que haber titulado simplemente que Telecinco es la televisión comercial más querida por los españoles. No hubiera sido posible publicar sin más los argumentos comerciales de un competidor que necesita de ese apoyo para justificar la razón por la cual no puede acortar distancias con Telecinco en el juego limpio de los contenidos televisivos.

Su periódico insiste una y otra vez, casi diariamente, en manipular la información sobre una compañía de gestión intachable y transparente que cotiza en Bolsa, pretendiendo influir artificiosa y maliciosamente en su cotización”.

…el caso es que tampoco quiero hablaros de Telecinco y El Mundo hoy. En realidad no os voy a hablar de nada en concreto. Pero hoy me ha sorprendido levantarme con la misma noticia con que ayer (en realidad hoy, porque eran las tres de la mañana…) me acostaba. Y me ha sorprendido darme cuenta los escasos twit, mensajes en los muros de facebook y en el resto de medios al respecto. ¿Por qué algunos países nos importan mucho y otros tan poco? ¿Por qué los terremotos nos inspiran más lástima que atentados de miembros de la extrema derecha? ¿Por qué nadie escribe sobre el doble atentado vivido en Noruega a un grupo de jóvenes socialistas e inocentes varios?

Quiero dejar patente mi solidaridad absoluta hacia todas y cada una de las víctimas, sus amigos y sus familias. Y quiero levantar nuevamente la voz a favor de la pena de muerte para asesinos como Anders Behring Breivik, el presunto responsable de la matanza de 91 personas. Y digo presunto porque en nuestro país hay una serie de aspectos legales que no me puedo saltar aunque me encantaría. Y, porque, ciertamente, podría meter mucho la pata. Pero si es él, como si es el Papa (¡Ay lo que he dicho!), pido pena de muerte para un salvaje inhumano como ese. Un depradado asqueroso que no se merece respirar un segundo más ni disfrutar de una libertad a la que ha arrebatado a tantos otros. Muerte. La única solución posible para casos así es la muerte. Basta ya de nimiedades y de penas de cárcel que causan risa. M-u-e-r-t-e.

Para el final del artículo me dejo una frase que ya escribí en la Crónica de Gran Hermano 11 vía Fotolog y Tuenti:

Ya se han iniciado los castings para la nueva edición de Gran Hermano. Y, por supuesto, volveré a ser el crónico más odioso –y odiado- del mundo Blogger con los concursantes de GH 12+1. Pero,
¿comentaré Gran Hermano desde fuera… o desde dentro?

¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!

Roberto S. Caudet

miércoles, 20 de julio de 2011

Un corrupto menos


Francisco Camps, el presidente de la Comunitat Valenciana, ha dimitido de su cargo. Entre sus palabras, el miembro del Partido Popular, imputado por un delito de cohecho, ha señalado que se va “con la conciencia muy limpia” y que su dimisión está directamente relacionada con que “Rajoy gane las próximas elecciones y sea el presidente del Gobierno de España”. Asimismo, Camps ha querido destacar que “no van a encontrar nada porque él no ha hecho nada”. Y tengo que decir que le voy a dar la razón.

¿Pero vosotros creéis que desde que empezó este juicio, un presidente de una Comunidad Autónoma, con todos sus contactos, fieles, seguidores y demás, no es capaz de eliminar todas las pruebas que lo inculpen? Ahora, ya libre de presiones, va y dimite. Total, ya no “le van a encontrar nada”. He visto, durante mis 22 años de vida, varias muestras de soberbia. La última, bastante grande, no hace mucho. Pero esta escenita ofrecida por el señor Camps, “Paco” para los amigos, la supera con creces.

Lleva meses censurando cualquier tipo de noticia o reportaje sobre sus imputaciones y las de otros miembros del PP en la cadena autonómica que él mismo dirige de manera indirecta, Canal 9. Lleva todos esos meses echando balones fuera en todos los medios de comunicación que se atreven a preguntarle al respecto. Ha realizado alguna que otra rueda de prensa en la que ha prohibido las preguntas. Ha basado su política en una serie de inauguraciones eternas que hacía visible desde Canal 9, como ya hiciera Francisco Franco con el No-Do. Hizo dimitir a su casi mano derecha, el siempre sexy Ricardo Costa, para seguir en su cargo contra vientos y mareas. Se ha jactado hasta la saciedad de repetir que los socialistas también tienen varias tramas con políticos imputados. Ha convertido en la portavoz de su partido a la ex directora de Canal 9. Y se ha presentado nuevamente a las elecciones autonómicas valencianas, de las cuales salió satisfactoriamente reforzado.

Y ahora, que ya parecía que nada ni nadie lo puede parar, dimite. Y lo hace por no aceptar que es culpable, según varias fuentes periodísticas consultadas. Lo hace en una nueva muestra de vanidad indecente, de paradoja política y moral, en un contexto lamentable cuya última secuencia era la de Rita Barberá, alcaldesa de Valencia, diciendo que “Camps estaba sufriendo por el acoso al que estaba siendo sometido. Y Camps se va, por ese acoso, imaginamos, y dice que lo hace como un favor a España. Yo, sólo quiero añadir una cosa:


¡MÁS VALE TARDE QUE NUNCA, UN CORRUPTO MENOS!
¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!

Roberto S. Caudet

viernes, 8 de julio de 2011

Supervivientes Deluxe


Si Carles Francino no quiso darle el Premio Ondas 2010 a Jorge Javier Vázquez porque no le parecía ni ético ni moral (rumore, rumore…), algo me dice que si se lo hubiera de entregar este año, probablemente volvería a declinar la oferta. Para esta ocasión, le valdría lo indigno que fue anoche el espectáculo ofrecido por el filólogo que lidia habitualmente en el circo de Sálvame. La Gala de Supervivientes 2011 anoche fue un auténtico bochorno denigrante para cualquiera que tenga un mínimo de decencia y humanidad. Jorge Javier Vázquez, el presentador del reality estrella de Telecinco esta temporada, llegó a llamar “hija de p***” a Aída Nizar, una de las concursantes, la llamó “enferma” (en el sentido más psicológico de la palabra) y además se mofó de la madre de la concursante, que solicitaba entre lágrimas que pidiera disculpas públicamente. Os pongo en situación:

Anoche, durante la Gala de Supervivientes 2011, se anunció que había un video “bastante macabro” en el que Aída Nizar preguntaba a Rosa Benito (cuñada de Rocío Jurado) por el diestro Ortega Cano, todavía ingresado por un accidente de tráfico del que todavía no se saben las causas. Aída le decía a Rosa si se llevaba bien con Ortega Cano. También le preguntaba por el lugar donde Ortega Cano querría ser enterrado. Y dudaba acerca de quién se quedaría con los hijos de éste y de Rocío Jurado en caso de que él también falleciese. Ciertamente, la conversación era, como poco, macabra y excesivamente morbosa, ya que Rosa Benito desconoce el accidente que tuvo en coma casi un mes a Ortega Cano. Durante todo este tiempo, ella era concursante y estaba ajena a la polémica. Por tanto, Rosa ni entendía la magnitud de la conversación, ni tampoco se ponía en situación real.

En este video, Aída nos ofrecía su lado más cínico y maquiavélico, haciendo guiños a la cámara cuando la conversación se volvía tensa, e incluso santiguándose cuando Rosa hablaba de la hipotética muerte del diestro. Una atrocidad sólo comparable a la infumable portada de la revista El Jueves, que en un atentado contra el buen gusto, las buenas maneras periodísticas y la dignidad de alguien que está entre la vida y la muerte, publicaba una caricatura del torero siendo sacrificado por un toro. El mundo al revés, que yo encontraría divertido de no ser por lo delicado de la situación de Ortega Cano. Hay que tenerlos bien puestos (todo bien puesto menos el corazón y el sentido común) para hacer una portada así.

Como decía, cerrado el paréntesis, la conversación se volvía macabra, morbosa y un tanto violenta incluso para los espectadores. Todo esto, además, se junta con el hecho de que Aída conoce la situación de Ortega Cano ya que fue la primera expulsada del concurso, y que está de nuevo en el juego de Supervivientes “como castigo a los compañeros”, no como concursante. Eso dicen desde el programa. Es evidente que Aída está para dar audiencia. Porque la da. Porque crea polémica de la nada. Y si no la crea, ya se encarga la organización del concurso de crearla por ella. Tras el video, Jorge Javier Vázquez conectó en directo con Aída, todavía en Honduras, donde se celebra el concurso, para airearle lo “asqueroso” que había sido ver su conversación. Sin dejarla hablar, la llamó “mala persona” y finalmente la sentenció con un “estás enferma”.

Aída se quedó muda. Creo que por primera vez en su vida. Y pasó a la acción su madre, que incrédula de que el presentador del programa estuviera dirigiéndose así a una de las concursantes, solicitó que le pidiera disculpas. Lejos de hacerlo, Jorge Javier Vázquez sentenció con un: si estuviera en la calle, yo le diría que es una hija de p***. Increíble. Pero, ¿hasta dónde puede llegar un presentador? ¿Hasta dónde llega el límite del ser humano? Estás en directo. Conduces un programa. Eres galardonado como el mejor presentador del año. Y tú llamas “enferma hija de p***” a una de tus concursantes. Wow. Le faltó darle un billete a Dragó para que le leyera alguno de sus libros. O dejar a Aída en una convención de mujeres feministas liderada por Leire Pajín en bikini. O… no, no conozco un castigo peor. Jorge Javier Vázquez perdió los papeles y el rumbo del programa. Y se vanagloriaba por ello.

Mientras la madre de Aída Nizar solicitaba incansablemente que se retractara de los insultos, el presentador le hacía burla, la imitaba, y se lo repetía alegremente. ¿Cuál es la moraleja del asunto? Cuando eres el presentador de un programa, tienes vía libre para insultar, vejar y denigrar a cualquiera que no te caiga bien. Le había visto decirle a Belén Esteban que es una inculta. Burlarse de los bailes insulsos de Lydia Lozano. Reirse del estilismo de Karmele Marchante. Pero jamás lo había visto traspasar la línea de esa manera. Un auténtico espectáculo dantesco que, al final, obtuvo lo que se buscaba desde un principio. La Gala de ayer tuvo la mayor audiencia de la historia de Supervivientes. Y fue el programa más visto del día. Y otorgó a Telecinco, un día más, el liderazgo de la jornada. Más del 50% de la audiencia vio en directo los insultos de Jorge Javier a Aída.

Si la primera vez que hablé de Supervivientes en este blog lo hice para atacar al formato en el que un montón de individuos se someten al hambre como si de mendigos voluntarios se tratase, en esta ocasión me centro en lo denigrante de la figura del presentador. Mis padres me enseñaron a no rebajarme al nivel del contrincante cuando este te ataca verbalmente (ni físicamente, obvio). ¿Qué clase de educación ha recibido Jorge Javier Vázquez? ¿Qué clase de valores y principios tiene ese enano cabrón (Ups!)? ¿Hasta dónde estamos dispuestos a llegar por el entretenimiento, por la diversión? El espectáculo lamentable ofrecido ayer por el presentador de Supervivientes no dista mucho de los insultos que se emiten en tertulias de otras cadenas de televisión que desde la propia Telecinco se encargan de tildar de “extrema derecha”.

A todo esto, cuando a Rosa Benito le preguntaron por cómo había estado con Aída estos días y si habían tenido algún problema, ella dijo que estaba encantada con ella. Y que, además, volvería a repetir la experiencia, que casi se habían hecho amigas. Manda huevos…



Roberto S. Caudet

miércoles, 29 de junio de 2011

Una bofetada democrática al Islam


Un grupo musical musulmán promueve la violencia contra la periodista catalana Pilar Rahola. Según fuentes del diario ABC y del texto que se extrae de la denuncia que la periodista ha interpuesto, un grupo musical de carácter musulmán y radical incluye en el texto de sus últimas canciones frases tipo: “Voy a matar a Rahola”. La periodista lleva ya más de tres meses con protección personal. Pero la pregunta es… ¿qué ha ocurrido con Pilar Rahola y el Islam?

Todo se inicia cuando la periodista publica el libro “La república islámica de España que he tenido el placer de leer y que, además, os recomiendo a todos. La república islámica de España no es un libro cualquiera. Eso lo adivina uno en cuanto descubre que lo primero que va a leer de la autora no son sus agradecimientos. Ni tampoco su prólogo. Ni siquiera un prólogo de otro escritor. Lo primero con lo que se topa el lector se llama “Intenciones y, efectivamente, es el breve discurso con que Pilar Rahola toma contacto con sus lectores, advirtiéndoles de que el libro no es un texto contra el islam, ni tampoco contra los islamistas, sino que es un texto “contra aquellos que usan el islam para violentar, fanatizar, esclavizar y matar”.

Y aunque el manifiesto parece más una justificación y una defensa previa a lo que pueda ocurrir, la claridad de sus intenciones adivina ya que el libro no va a ser fácil de leer, sino más bien incómodo en algunos aspectos. Y así es. La república islámica de España se convierte en una auténtica bofetada democrática para los grupos islámicos más radicales (los salafistas, yihadistas, y “otros –istas”, que diría la propia Rahola) y, especialmente, a los que ocupan cargos de relevancia en la sociedad, como los dirigentes de Arabia Saudí, Catar e Irán; y también para algunos pensadores como Yusuf al-Qaradawi e imanes como Abdelwahab Houzi, el imán de la mezquita más importante de Lleida y una de las más influyentes en nuestro país y, por qué no, en el Mediterráneo.

Cada palabra de Pilar Rahola es un atrevimiento muy importante, como ella misma confiesa. La claridad con la que discurre y lo pesado de sus argumentos, provoca al lector continuas reflexiones sobre lo difícil que es ser una mujer musulmana, un homosexual musulmán o, simplemente, un pensador, profesor o médico musulmán bajo el mandato de algunos auténticos bárbaros. Pero no sólo es terrible la sumisión que lleva una gran mayoría de ciudadanos que, por miedo a ser rechazados, increpados y vejados, han de seguir las imposiciones de sus imanes, presidentes y demás. También en los países con democracia estas situaciones se dan. Y ya no son aisladas. Y, encima, están respaldadas por nuestras leyes de tolerancia y multiculturalidad.

Como dice el propio imán de la mezquita de Lleida, Abdelwahab Houzi, lo mejor de nuestros países es “la tecnología”. Porque gracias a ella, pueden difundir sus mensajes más rápida y eficazmente. Porque con ella han asesinado más brutal y cruelmente. Porque lo que nos hace más fuertes, también es nuestro talón de Aquiles. Igual que la democracia. ¿Cómo vamos a prohibir que una mujer, libremente, se preste a vestir un niqab? Ella es libre. Igual que es libre su marido de retenerla en casa. ¿Quién lo vigila? ¿Y quién vigila los discursos de las mezquitas? ¿Quién controla, realmente, el flujo de inmigrantes? Con el número que cuenta, actualmente, la población musulmana en España (tomo como fuente el propio libro), si se unieran todos para votar a un partido político común, alcanzaría más votos que CiU, EU y el PNV…

Lo preocupante no es que quieran luchar por sus derechos que puedan ser comunes (ya es raro que todos los musulmanes compartan las mismas necesidades e ideologías). Lo preocupante es que puedan utilizar nuestro poder legislativo y ejecutivo para intentar implantar sus costumbres salvajes, inhumanas y crueles, como ya han intentando hacer en algunas regiones francesas. Hasta la medida ridícula de tener un horario de piscinas para mujeres y otro para hombres, que existe actualmente en el país galo. Hechos impensables para los franceses –europeos, se puede generalizar- que han tenido que aceptar gracias a la democracia. Del mismo modo, la democracia española también tiene una serie de fisuras importantes en cuanto al poder judicial en relación con estos señores de Alá.

¿Que ponen un par de mochilas bomba en Atocha y asesinan a 191 personas? Los metemos en la cárcel un par de años. Y si se portan bien o leen un par de libros sobre el cristianismo, los sacamos antes. ¿Y si no se casan con cuatro mujeres, pero las van dejando embarazadas y las hacen convivir a todas en un mismo piso o en un mismo edificio? Les damos ayudas para madres solteras y, en caso de que alguna sea demasiado rebelde, como Fátima Ghailan, hacemos la vista gorda como bien supo hacer la alcaldesa socialista Judith Alberich. Porque también es preocupante la despreocupación, la ignorancia y la pasividad con la que nuestros gobiernos y jueces –y la propia sociedad- tratan al islam. Y más preocupante es aún que clubes de fútbol de la talla del Barcelona lleven la estampa de fundaciones islámicas cuyos líderes promueven ideas radicales, extremistas y agresivas. Pero lo más surrealista es que en esas mismas camisetas también aparezca el logo de UNICEF. Hasta dónde vamos a llegar…

Todavía es un tema tabú en muchas conversaciones. Todavía es algo inconcebible para muchas personas. Pero ya es una realidad. Y es una realidad con muchos radicales, aunque sigan siendo la minoría. Radicales que se inmolan. Que inmolan a niños y a mujeres embarazadas. Que no tienen piedad alguna ni siquiera con sus mujeres e hijas. Que practican ablaciones sin miramiento a auténticas niñas. Que conceden matrimonios concertados por dinero en los que señores entrados en edad abusan de pre-adolescentes. Y que, si los dejamos campar a sus anchas, pueden infectar a los musulmanes que no son radicales. A los que entienden los mensajes positivos del Corán. A los que rezan a su Dios, pero no odian al resto. Pueden infectar al resto de la humanidad. Y lo peor, pueden –y quieren- acabar con el resto de la humanidad. Porque no piensan como ellos. Porque no rezan como ellos. Porque beben cerveza. Porque son hombres que se besan con otros hombres. Porque son mujeres que quieren leer y estudiar… porque son libres.

Roberto S. Caudet

lunes, 20 de junio de 2011

Los lunes sin Sol


Y en las noches sin luz,
Cuando quema el rocío,
Una estrella que pasa me llama mendigo”.

El mendigo”, Víctor Manuel.

Fueron llamados perroflautas, mendigos, indigentes, maleantes, delincuentes… Han sido llamados antisistema, despojos. Han aguantado carros y carretas. Se los ha desalojado con violencia desmedida en Barcelona, y se les ha agredido sin motivo justificado en Valencia. Se les ha golpeado como a una muñeca de trapo indefensa. Y, finalmente, el domingo pasado abandonaron su “sede central” de la plaza de Sol. Ya no hay lunes al Sol. Por eso, ayer se organizaron manifestaciones a lo largo y ancho de nuestro país. Y a las principales ciudades acudieron cientos de miles de Indignados para mostrar su disconformidad con la política económica y social de España y, por extensión, del mundo entero.

Desde Madrid, se formaron seis columnas que salían de seis barrios diferentes de la ciudad, para recoger a todos los indignados hasta llegar al centro de la ciudad, donde, unidos todos, volverían a mostrar su desacuerdo de manera pacífica, como viene siendo habitual en ellos. Aquí tenemos el problema. Ya todo es demasiado habitual. Su acampada ya no nos sorprendía. Ni tampoco su manera de vivir en las diferentes plazas. Las caceroladas se quedaron demodé, y hasta las manifestaciones nos suenan a algo muy visto. Y vosotros sabéis, igual que yo, que no hay nada peor en el periodismo que algo que se vuelve costumbre y es poco novedoso.

Para muestra, un botón. O quizá tres: El informativo de la noche de Canal 9 ni siquiera abría con la noticia de la manifestación, que tocaron por encima, con cuatro imágenes que ni se parecían a las ofrecidas por periodistas valencianos que estuvieron en plena manifestación subiendo fotos a Twitter y Facebook. Cualquiera que viera las noticias desde la autonómica valenciana sin tener más conocimiento de causa, pensó que los manifestantes eran cuatro parados que protestaban contra el euro. Por su parte, Telecinco hablaba de millones de manifestantes en toda España concentrados en Madrid. Las imágenes mostraban, ciertamente, calles abarrotadas en las que no cabía ni un muñeco tísico de Tim Burton. Los videos se completaban con manifestantes diciendo que buscaban un pisito “como el del Principito”. Estos Indignados parecían una versión frustrada de Carmen Lomana. A la parrilla, cómo me gusta.

Pero el caso más significativo es el ofrecido hoy por el diario La Razón, que ellos mismos han intentado defender como un “error técnico”. Y desde luego que lo es. Al técnico fotográfico que ha hecho semejante estropicio lo van a tirar de patitas a la calle. En su portada de hoy, con un titular que no puede ser más incoherente y manipulable, aparece una foto enorme más característica del diario ABC. En ella, se puede observar una ligera –tan ligera como el peso de Falete, que diría Wyoming- manipulación del PhotoShop. Ya ha sido llamado “el indignado sin cabeza”. Algo así como el fantasma “Nick Casi Decapitado” de Harry Potter. Si para el caso… Como veis en la imagen, al fotógrafo/periodista de La Razón encargado de ilustrar el periódico se le ha ido de las manos la herramienta de borrar, y se le ha olvidado dejar bien acabados a los personajes a los que ha intentado eliminar de la foto. Quizá, desde La Razón, han querido hacer llegar a su audiencia que los manifestantes no tenían ni pies ni cabeza… Menudo espectáculo lamentable.

Hoy, como decía al principio, es el día de la resaca del 19-J. Es momento de reflexionar. De pensar qué ocurrirá a partir de ahora con el movimiento del 15-M. Ya os lo digo yo: no va a ocurrir absolutamente nada. Los manifestantes de ayer perdieron su tiempo igual que mi apoyo. Sí, señores, he dejado de estar de acuerdo con ¡Real Democracia YA!. El principal motivo es que no encuentro nada en lo que deba estar de acuerdo. Ha pasado más de un mes de sus primeros pasos. ¿Y hasta ahora qué nos han vendido? Una acampada masiva a modo de reunión de los Scout americanos, un par de manifestaciones en las que se juntan banderas republicanas con las del orgullo gay con pancartas de “Catalunya lliure” (“Catalunya libre”). Pero, ¿qué es lo que venden? Ellos dicen que buscan un cambio de sistema, un piso digno “como el del Principito” y un trabajo digno. Pues como todos. Bueno, yo busco también el amor de Diego Forlán, pero no monto un sarao como si estuviera en El Rocío para proclamarlo. También busco que me contraten en algún medio digno, pero no me planto con mi Quechua última generación en la Plaça de Catalunya y luego monto un huerto con las semillas que regalaban en los Petit Suïsse, ahora conocidos como Danonino.

La utopía que nos vende el manifiesto de los Indignados es demasiado absurda como para tomarla en serio. Y ni siquiera saben cómo llevarla a cabo. Ni se lo han planteado. Estaban demasiado ocupados en invadir –sin éxito- los Parlamentos y Congresos de algunas ciudades españolas. ¿Pero por qué no se unen en un partido político ellos, todos juntos?, ¿por qué no intentan, realmente, paralizar el país para cambiarlo?, ¿acaso no han visto las imágenes de Egipto?, ¿qué piensan los del 15-M de los franceses que llegaron a paralizar las entradas de materias primas al país galo? Es que los nuestros son muy pacíficos. De pacíficos llegan a ser estúpidos. Llegan a ser inútiles.

Y eso los que son realmente pacíficos. Quien viera el sábado 11 de junio La Noria de Telecinco, contempló cómo en las diferentes conexiones en directo que ofrecía la periodista Milena Martín un pequeño número de Indignados hacían el trabajo imposible a la pobre chica que intentaba informar sobre cómo estaba siendo el desalojo. En la estampa, pudimos contemplar un sinfín de personajes patéticos que gritaban “televisión manipulación” y que, cuando fueron enfocados, se taparon la cabeza para que nadie pudiera identificarlos. Menudo ejemplo de valentía. Menuda gentuza. También contemplamos a una señora que bailaba con un vaso de cerveza y que llegó a empujar en varias ocasiones a Milena, en un acto de borracha profunda. Y luego estaba el típico gracioso que se pasaba la conexión intentando poner un folio delante de la cámara para que no se pudiera ver nada (He buscado el video en la web de La Noria, de Telecinco y en Youtube, pero no lo encuentro, si es que está colgado). Me voy a permitir yo también cantar eso de: “lo llaman democracia y no lo es”.

Señores, yo me bajo de la causa. Porque todavía no he llegado a comprender cuál es ni cómo se resuelve. Y como yo, medio país. Los Indignados ya se han dejado ver en esta fiesta de la democracia. Ahora que actúen. O todo habrá quedado en una anécdota que ocupará medio párrafo en los libros de Historia Española para los estudiantes del año 2.130. Claro que, para actuar, primero deben formar una unión. Y lo del 15-M es de todo menos un todo. Y así, no se puede. Ya no representan a nadie, se representan a sí mismos y a un mundo imposible que sólo se pinta en las películas de Disney. Yo ya tengo una edad como para creerme sus pancartas de “no les votes” junto a las de “que cada voto valga igual” y las de “jubilación a los 65” junto a las de “pensiones mínimas de 800 euros”. Como gracia ha estado bien. Como chiste es muy malo. Como protesta seria, es pésima.

Roberto S. Caudet

domingo, 29 de mayo de 2011

El discurso del Rey... del fútbol


"Tot el camp és un clam. Som la gent Blaugrana. Tan se val d’on venim. Si del sud o del nord. Ara estem d’acord, estem d’acord. Una bandera ens agermana. Blaugrana al vent. Un crit valent. Tenim un nom, el sap tothom:

Barça! Barça! Baaaarça!!!

Jugadors, seguidors, tots units fem força. Son molts anys plens d’afanys. Som molts gols que hem cridat i s’ha demostrat, s’ha demostrat que mai ningú no ens podrà torcer. Blaugrana al vent. Un crit valent.

Tenim un nom, el sap tothom:

Barça! Barça!
BAAARÇA!"





Hoy el Odio deja paso a la Euforia. Una euforia que –se veía venir, terminó con más de 130 heridos en Barcelona debido a que un grupo de aficionados blaugranas con un diferente sentido del odio (que diría Kiko Matamoros) se dedicó a lanzar piedras a los Mossos d’Esquadra que tanto queremos en este blog. En fin. Felicidades a Guardiola, a la directiva, al resto de equipo técnico, a todos los jugadores… y a la enorme afición que hoy nos sentimos tan orgullosos como siempre de haber visto pronunciado un auténtico Discurso del Rey… del Rey del fútbol, por supuesto.

Necesitaba cantar hoy un poquito. Y lo hago en catalán. A ver si dentro de un par de horas puedo cantar como una Pussycat Doll. Muajajá. Nos vemos en Mónaco. Digo… que hasta la próxima ocasión.

¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!

Roberto S. Caudet

viernes, 27 de mayo de 2011

Violentos descerebrados


De “Indignado” nada. Hoy no tengo término para describir cómo me siento. La palabra “Odio” en su sentido más literal –y que tenéis a la derecha del blog, para poder leer- cobra hoy un sentimiento especial para mí y para otras cientos de miles de personas (espero que más) que han vivido aterrados e impotentes el desalojo que se ha llevado a cabo en Barcelona por el campamento 15-M de ¡Democracia Real YA! no voy a pronunciarme mucho, porque ya lo han hecho otros por mí, y seguramente mejor. Pero sí quiero decir un par de cosas…

La primera: ¿pero quién se cree que realmente en Barcelona se estaba intentando limpiar la Plaça de Catalunya para la posible victoria de mañana del equipo de fútbol local? Era más creíble que Artur Mas dijese ante los medios que necesitaba la plaza vacía porque iba a pasear a su manada de medusas siberianas. ¡Pero por favor! ¿Somos gilipollas? ¿Lo sois? Ya se han acabado las elecciones. Los pactos internos para gobernar aquí y allá ya se han acordado seguro. Y ahora toca quitarse de en medio a la mierda. Con perdón. Y da igual cómo, por lo visto. Porque,

La segunda: ¿pero qué clase de violentos descerebrados contratan como Mossos d’Esquadra en Barcelona? ¿Pero quién es el grandísimo anormal que ordena un desalojo brutal de esa manera? Inhumanos. Desgraciados. Completos mamarrachos son todos esos personajes que han invadido la plaza con todo tipo de porras (hasta eléctricas, lo han dicho en varios medios) y pistolas para quitar de la plaza cómo sea a todo el mundo. Hemos visto espaldas absolutamente en carne viva. Hemos visto sangre hasta en las cabezas. ¿Pero de qué país han sacado a esa gente? ¿Y de qué siglo?

¿ESO es democracia? ¿ESO? ¿En serio? No. Lo siento, pero no. Lo peor de todo es que me siento impotente. Me siendo débil. Me siento nadie. He visto como en algunos informativos del mediodía decían que la policía había “forcejeado” con los “manifestantes”. ¿PERO QUÉ COÑO FORCEJEAR? Yo no he estudiado 3 años de periodismo –y el que me queda- para soltar un discurso de mierda como ese y quedarme tan ancho. Lo siento, pero no.

Os dejo los enlaces, poemas y videos varios. Juzgar vosotros mismos y actuar en consecuencia. Si tenemos que esperar que la Justicia “de verdad” haga algo…


Desalojo del campamento 15-M en Barcelona: Imágenes del diario El País.











Me quedo también con este grupo de Facebook que me ha encantado. Responde totalmente a la línea –llamémosla editorial- irónica de este blog que hoy brilla por su ausencia.

"Disparar pelotas de goma a tus compañeros de piso para limpiar el salón".

Y, por último, una grandísima poesía de Martin Niemöller:

"Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas,
guardé silencio, porque yo no era comunista.
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata.
cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté, porque yo no era sindicalista.
Cuando vinieron a llevarse a los judíos,
no protesté, porque yo no era judío.
Cuando vinieron a buscarme a mí,
no había nadie más que pudiera protestar...".

Roberto S. Caudet

lunes, 23 de mayo de 2011

España es azul


Hoy parece que sólo se puede hablar de política. Las portadas de todos los medios españoles se encargan de fotografiar al PSOE (especialmente a Zapatero) o al PP (la foto ya varía más). En la calle, la gente ha ido a trabajar comentando las votaciones de ayer. En los trabajos, la gente se ha entretenido durante el café y/o el cigarro hablando sobre la derrota catastrófica del Partido Socialista y la victoria sin igual del Partido Popular. No es para menos. Y yo también me subo al carro, como es lógico.

Ayer estuve en casa haciendo zapping entre los debates de TVE, Antena 3 y Canal 9, mi televisión autonómica. Dependiendo de la hora y el canal, estaba la opción de ver a Francisco Camps y Rita Barberá cogidos de la mano como hermanos y luciendo sonrisas de oreja a oreja, o ver a Cospedal y a Aguirre emocionadas y hasta bailando. También podía ver a un par de presentadoras de programas informativos más bien desencajadas pensando que el año que viene pueden perder sus puestos de trabajo. Pero, en todos los casos, veía un mapa común. El de España. Pintado de azul. Porque –me cuentan- España hoy es azul.

Podría empezar, pues, con la demagogia de que si el Partido Popular ha obtenido 8,3 millones de votos en el país, implica que, en realidad, sólo lo apoya un 17% de la población española y, por tanto, en realidad España puede ser multicolor. Pero el caso es que ese 17% que fue a las urnas e introdujo sus papeletas a favor del PP es el que va a gobernar en la mayoría de municipios y autonomías durante los próximos cuatro años. El Partido Popular sigue fuerte en los territorios que ya sabíamos, como Ceuta, Melilla, Castilla y León, Madrid y la Comunitat Valenciana. Especialmente curioso me resulta el resultado de Murcia, donde el PP ha pasado de 29 escaños a 33, dejando a la oposición (PSOE + Izquierda Unida) con una suma de 12. Menos de la mitad. Igualmente fuerte es el caso de La Rioja, donde el PP suma 20 escaños de un total de 33 que puede obtener. En Baleares, más de lo mismo. Otra victoria con mayoría absoluta del PP.

Por otro lado, escandalosos son los resultados de Barcelona, donde CiU podría colocar a su alcalde después de 32 años de gobiernos socialistas. Igualmente ocurrirá en Castilla-La Mancha, donde Cospedal ha ganado a los socialistas por un escaño que le ha otorgado a ella la mayoría absoluta. Será la primera vez en la historia de la democracia que el PP gobierne Castilla-La Mancha. También podría alzarse con el triunfo en Asturias, con el ex militante popular Álvarez-Cascos como fuerza política más votada, ahora con su partido independiente. Y por si les parecía poco pastel, Cantabria también ha caído rendida a los del PP. Mi querido Revilla dejará la presidencia de la Comunidad de Cantabria con un batacazo impresionante de su partido.

Sin embargo, el Partido Popular no gobernará en Extremadura, pese a ser la fuerza más votada, con mayoría simple. El PSOE hará pactos con IU para conseguir la Comunidad Autónoma y no caer en la desgracia absoluta. Idénticos pactos podrá hacer en Aragón, si no quieren que el PP también pinte la Comunidad de azul, como ya están pintadas las tres provincias. Y también es azul Sevilla. Hoy, todos dicen que la corrupción socialista destapada en Andalucía ha podido con la alcaldía sevillana, que ahora pasa, con mayoría absoluta, a manos del Partido Popular.

¿Pero quién dijo corrupción? El PP ha sido el ganador absoluto de las elecciones incluso en las Comunidades Autónomas donde la presencia de tramas de corrupción era elevada. Es cierto que en la Comunitat Valenciana, Camps ha perdido un 4% de votos, pero aún así gana un escaño en el Parlament gracias a los votos en blanco. Rita Barberá, por su parte, sí pierde un escaño entre sus filas. Y aunque gobernará con mayoría absoluta, tendrá que hacer frente no sólo al PSOE sino también a Esquerra Unida (Izquierda Unida para el resto) y la Coalició Compromís (Una suma de tres partidos izquierdistas) que, liderada por Mónica Oltra, surge en estas elecciones como la 3ª fuerza valenciana, ganando en bastantes municipios valencianos.

El caso valenciano de los llamados “partidos minoritarios” no es el único. En la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre también consigue una amplia mayoría absoluta, y gana cuatro escaños más que en 2007. Pero en esta ocasión, tendrá que escuchar en la Asamblea de Madrid no sólo a miembros de Izquierda Unida (dos más que hasta ahora) sino también a 8 miembros de Unión Progreso y Democracia (UPyD) que ha conseguido arrastrar a las urnas a más de medio millón de votantes. ¿Qué ha ocurrido en nuestro país?

La población está muy descontenta con la gestión del Gobierno de Zapatero. Eso es un hecho incuestionable. Además, las múltiples acampadas de ¡Democracia Real YA! en casi todas las grandes ciudades españolas (y más de veinte ciudades extranjeras) ha provocado que estas elecciones se vivan como unas primarias de las Elecciones Generales que tendrán lugar –de momento- el año que viene. La masa española con derecho a voto (en torno a 35 millones de ciudadanos) ha decidido hacer pública su disconformidad con el gobierno central, y ha decidido escoger otras vías. Y, lo más democrático posible, no se han ido al partido de la oposición más directo –que también- sino que han buscado un plan C. Llamadlo Izquierda Unida, Uniones progresistas, Coaliciones varias, Regionalistas, Nacionalistas o Cristo montado a caballo. El caso es que gran parte de la ciudadanía sabe que hay Opción C. Y ha votado por ella. Porque están hartos de un gobierno incompetente y una alternativa cochambrosa. No creen que el gobierno sea capaz de hacer frente a nada y encuentran a la oposición indigna.

De ahí que la abstención haya sido del 33% de la población votante. Hay casi un tercio del país que está muy descontenta con la política. Tan descontenta que ni vota. Ni a la A, ni a la B ni a la Z. Una gran cantidad de gente que no ha ejercido su derecho al voto y ha dejado decidir a los demás. Y los demás han elegido una España azul como nunca antes había sido vista. ¿Es una victoria del PP? Por supuesto. Ellos consiguen su aceptación más alta en la historia de la democracia española. ¿Es una derrota del PSOE? Muchísimo más. También “consiguen” su aceptación más baja en la historia de la democracia. ¿Es un triunfo de los partidos minoritarios? Clarísimamente. Se han dejado ver y han hecho bien su trabajo. En algunas Comunidades Autónomas duplican su número de diputados.

¿Y qué ocurre con Bildu? Ayer, mientras Esperanza Aguirre, Rajoy y Ruiz-Gallardón estaban en el balcón de la calle Génova, su público eufórico gritaba “fuera Bildu”. El partido político con mayor representación en el País Vasco desde anoche. Cuidado, que todavía vienen curvas. Hablan los de siempre de los catalanes y su independentismo, pero los vascos, sin hacer tanto ruido, han hablado muy claro.

Al PSOE le queda un año para poner diques a la marea azul que avanza como un tsunami. Les hace falta mucho trabajo. Les hace falta empeño y credibilidad. Pero, ¿no es eso lo que se espera de un partido político? Tomen nota. Y bienvenidos a la España azul. Abróchense los cinturones. ¿Despegaremos?

¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!

PD: Imagen principal extraída de la web del diario El Mundo de su especial Elecciones 2011.

Roberto S. Caudet