viernes, 18 de diciembre de 2009

Hermann ¿Qué?: "El hombre del PP-iano"


Esta es la historia de un sábado de no importa qué mes. Y de un hombre sentado al piano de no importa qué viejo café.


En realidad, esta es la historia de un lunes de diciembre. Y de un periodista hospitalizado por vete tú a saber qué. ¿Su nombre? Hermann Tertsch.

Toma el vaso y le tiemblan las manos, apestando entre humo y sudor, y se agarra a su tabla de náufrago, volviendo a su eterna canción.

El señor Tertsch salía de un pub a las tantas de la madrugada, no sabemos a qué apestaría, pero mis fuentes opinan que era “Eau d’Espé” Espé-ranza Aguirre, se entiende. Este hombre a lo único que se agarró fue al médico que lo atendió tras ser agredido. Y ahora se agarra a sus ideologías de derechas, volviendo a su eterna canción pepera anti zapaterista.

Cada vez que el espejo de la pared le devuelve más joven la piel…

Al periodista no lo devuelve más joven el espejo, sino los medios de comunicación y los médicos que lo atienden. ¿Es normal que un hombre al que le han partido dos vértebras y le han encharcado un pulmón ya hable durante varios minutos para Telemadrid, con una soltura y altanería más propias de un mitin político? Ya sólo con el pulmón malherido tendría que haberse ahogado al primer instante en que soltó su parrafada sin tomar apenas aire para respirar…


…se le encienden los ojos, y su niñez viene a tocar junto a él.

A él no se le enciende más que la vena sensacionalista y la cínica. Ya me diréis a santo de qué hace una comparecencia en su programa nocturno desde el Hospital, alegando que el culpable de fondo de su problema es el señor Zapatero y el odio que está creando con su política. Obviamente, no viene a tocar junto a él su niñez, sino su desfachatez. Y lo único que tocan son los cojones (perdón).

Pero siempre hay borrachos con babas que le recuerdan quién fue.

En este caso, los únicos que le recuerdan quién fue son los de La Sexta, que realizaron, no uno ni dos, sino hasta tres videomontajes en los que aparecía el periodista diciendo que mataría a nosécuántas personas si hiciera falta. Menudo golpe al Honor, si es que lo tiene. ¿Pero no fue él el primero en decir que mataría a 15 de Al Qaida para sacar a los españoles de Mauritania? Parece que además de las vértebras, a Hermann se le ha roto el hilo de la memoria…


El más joven maestro al piano vencido por una mujer.

Hombre… Lo único que habrá sido este señor es el más joven periodista mandado por una mujer. Por la presidenta de la Comunidad de Madrid.

Ella siempre temió echar raíces que pudieran sus alas cortar.

Aguirre lo único que temió es que no se desprestigiara al Gran Wyoming y la gente no pensara que realmente fue él quien incitó a los locos aquellos a pegarle al señor Tertsch.


Y en la jaula metida, la vida se le iba. Y quiso sus fuerzas probar.

Y en la tele metida, la presidencia se le iba. Y mandó al periodista matar.

No lamenta que dé malos pasos, aunque nunca desea su mal.

Nada que objetar. Bueno... el único que deseó mal a la gente fue el propio Tertsch en su artículo...

Pero a ratos, con furia, golpea el piano. Y algunos le han visto llorar.

Aquí el único golpeado es Hermann Tertsch. Y por daños colaterales, el Gran Wyoming. Aunque con la audiencia que está teniendo últimamente… si le han visto llorar, ha sido de alegría.

El micrófono huele a cerveza y el calor se podría cortar. Solitarios oscuros buscando pareja, apurándose un sábado más.

Lo único que huele es el mitin pepero que hizo el periodista agredido desde el hospital y sus supuestas heridas por los videos de El Intermedio. Pareja no sé si busca, pero fama, sin duda. ¿Quién conocía a ese hombre antes de lo sucedido? Ahora podemos escribir su apellido sin titubear.

Toca otra vez, viejo perdedor. Haces que me sienta bien. Es tan triste la noche que tu canción sabe a derrota y a miel.

Sin duda, el "pobre" Hermann es un perdedor que hace que nos sentamos bien. Son tan tristes sus artículos y sus declaraciones, que su credibilidad y su respeto sólo sabe a derrota. Y a miel-da.


Gracias. Cantemos todos juntos:

Roberto S Caudet

miércoles, 16 de diciembre de 2009

"Contra Franco se vivía mejor"



Cambio radical a mis entradas. Sí. Ya acabé con la fase Granhermana y ahora me toca algo más serio. Aunque igualmente, la violencia en la televisión y la decadencia de los profesionales del mismo, cuando se lo creen, me parecen temas serios.

Desde hace años –hoy haré un egoblog de esos que me gustan tan poco- formo parte activa de un foro multitemático. Y hace meses se me nombró moderador de la parte de política. No saben lo que hacen, pensé. Ahora, la mitad de los usuarios me tienen como el seriote, porque les echo la bronca cuando se pasan de la raya, o no saben distinguir entre dar argumentos para defender sus ideas, y atacar las ideas de los demás. Y aquí empieza mi odio de hoy.

Siempre me he creído una persona –insisto, egoblog- con el suficiente don de la palabra para poder argumentar lo que pienso, lo que deseo, lo que me gusta y lo que no. Y lo que odio, por supuesto. Muajaja. Entiendo que haya personas a las que les cueste. Pero hay otro sector de la población mundial que, directamente, se limita a no utilizar esos recursos. Es más fácil decir que el PP es un partido fascista y megaconservador a decir que el PSOE es progresista e intenta tener un trato preferente a lo que cree que son los derechos básicos de los ciudadanos. Y eso me da coraje.

No me gusta en absoluto la gente que para defender a uno tiene que atacar al otro. Y cuanto más grande sea la bola y más llena esté de mierda (perdón), más a gusto se queda. Pues así no funcionan las cosas. Salvo en la política española. Y aquí continúa mi odio de hoy.

¿No os habéis dado cuenta lo fácil que resulta en este país ser el partido de la oposición? Que si el PSOE aprueba el matrimonio homosexual. El PP se molesta. Si el PSOE expande la ley del aborto y abre más posibilidades, el PP desaprueba la moción. Que si el PP quiere un trasvase del Ebro para Valencia, el PSOE dice que ni hablar. Esto puede estar bien si se habla de temas muy puntuales o muy generalistas. Si todos los partidos políticos opinaran igual, no habría partidos ni tampoco debates. Pero… ¿y cuando se trata de grandes problemas?



El secuestro del Alakrana, por ejemplo, ocasionó una polémica tal que el PSOE se vio “obligado” a ceder al chantaje, posteriormente criticadísimo por el PP. Posiblemente le toque hacer tres cuartos con los de Mauritania. Cuando hay crisis y los socialistas hacen un plan económico, el resto la tachan de ineficaz y de poco solvente. ¿Qué clase de políticos son? ¿Qué clase de personas son? ¿Realmente miran por España?

Los ciudadanos han elegido a estos partidos y les han dado su apoyo. Y éstos se creen grandes. Pero no es así. Un voto equivale a confianza en un diputado o senador que va a mirar por tus intereses. Y que cuando ve una ley que no le gusta, o un plan que le es contrario, lo niegue. Pero no acaba ahí la cosa. El españolito que ha votado no sólo quiere que su partido diga “NO”. Quiere que ponga soluciones paralelas. Que abra otros caminos para el bienestar. ¿Lo hace la oposición? No.

La oposición en España, roja, azul o negra, se está limitando desde hace años hasta ahora a decir NO a cualquier plan del Gobierno. Sea realmente bueno o no. Pero no propone –generalmente- planes alternativos para que se llegue a buen puerto. ¿De qué nos sirve que el PP diga que las medidas de Zapatero anticrisis están desfasadas si ellos no proponen unas mejores? Pues vaya mierda (perdón dos) de oposición tenemos en este país. Yo también sé decir que NO. Las campañas antidroga me enseñaron de pequeño. Sólo di NO. Éstos se lo tomaron al pie de la letra. Pues los odio.

¿Sabéis qué? Al final, uno con sus veinte años acaba pensando que Contra Franco se vivía mejor. Ahí queda la frase. Pero, no es mía. Es del periodista y escritor Manuel Vázquez Montalbán.

Feliz día del odio a todos. Y argumentad. Y proponed. Y votad.
Pero sobre todo, defended vuestros principios.

Roberto S. Caudet

domingo, 13 de diciembre de 2009

Enfermedades Milá


Señores, señoras, niños y niñas, Bibiana Aído y fetos del mundo, he decidido abandonar mi carrera como periodista. Quiero hacer medicina. O psicología. El jueves por la noche, mientras veía Gran Hermano –no sé de qué os sorprendéis, con el último odio que puse- me di cuenta de que sé diagnosticar una esquizofrenia cuando la veo. Y, en este caso, la mujer que padece esta enfermedad es Mercedes Milá. A partir de ahora, y para nosotros, Enfermedades Milá.

La periodista catalana siempre ha destacado por ser una mujer temperamental y con mucho coraje y valor. Todos recordamos el momento de Francisco Umbral en uno de sus programas, diciéndole en toda la cara, “yo he venido aquí a hablar de mi libro. Y no se habla de mi libro”. Y si llega a decirlo dos veces más, la presentadora le hubiese lanzado dos o tres granadas a la cabeza y lo habría echado de plató. Sin embargo, últimamente anda viviendo una doble vida, y eso le ha causado estragos tales que brotes esquizofrénicos están saliendo a la luz.

Recordemos que, actualmente, Enfermedades Milá trabaja como periodista de reportajes de investigación de día, y por la noche se convierte en plátano, calabaza o patata, según se levante. Vamos, que la señorita ya está capacitada para salir en la siguiente película de Almodóvar, porque ella, oficialmente, es una Drag Queen. “Drag Frutitas Milá”. Fue en Gran Hermano cuando descubrí la enfermedad que sufre la hermana de Lorenzo Milá. Una doble cara se apoderaba de ella durante la Gala y por momentos era Jekyl y por momentos, Miss Hyde. Y en algunos otros, ella era, simplemente, Dios. Al lío, que pierdo frescura.

La señorita Milá apareció esa noche vestida –o disfrazada, no sé- de pimiento. Que le vino que ni al pelo. Por aquello de que a ella todo le importa un pimiento. Fue dar comienzo al programa y ponerse a despotricar como sólo ella, y Manuel Fraga, saben hacer. Empezó chuleando a los espectadores que vemos el programa y que nos hemos metido con él últimamente. Aprovechó la ocasión y también sirvió unas palabras para los que piden su dimisión (o cese temporal de la convivencia, como diría Elenita) como conductora de las Galas de GH. Y luego… Luego llegó el momento coronado como Miss Prepotencia y Doble Moral.

Enfermedades Milá, esa señora que siempre dice en su programa-reality que la audiencia es soberana, que la audiencia manda, que somos nosotros los que hacemos grande el programa, que como dice Amaral, sin nosotros ella no es nadaEsa señora se mofó de su público. Lo ninguneó. Lo aplastó hasta morir cual hormiga en las montañas de Heidi. Cual cucaracha de alcantarilla que hace crus-crus-crus. En un ataque de esquizofrenia, decidió confesar que “la Organización es la que dirige el programa, la que decide el transcurso del mismo y la que escoge el tiempo de las entrevistas”. Y olé, habría que haberle contestado.

Todo viene porque, como pudisteis leer en mi última entrada sobre Indhira Gandhi, los seguidores del programa nos hemos indignado con la Organización de Gran Hermano que ha decidido endiosar a una concursante que ellos mismos expulsaron por violencia. Pues ahora la indignada es Enfermedades Milá. Sí, sí. Tanto poder que tenemos la audiencia, pues el jueves fuimos un mojón. Un zurullito pinchado en un palo. Una cacota de caballo con diarrea. Un montón de mierda. Fuimos peor que María Patiño.

Lo que no sabía Merche es que se equivocó de enemigo. O quizá sabía muy bien con quien jugaba y aprovechó la ocasión. En efecto y como ella comentaba, la Organización es la que manda del programa. Sí. ¿Pero no somos nosotros los que hacemos que cada jueves sea el espacio más seguido de la noche? Cuéntame tendrá un millón más de espectadores, pero dura dos horas menos. El porcentaje más alto siempre es para Gran Hermano. ¿Sabe Mercedes que podríamos apagar la televisión todos los que no estamos de acuerdo con su nueva política? ¿Dónde quedaría la audiencia ahora? ¿Y la publicidad de la que viven? Moriría. Y el programa, que ya va por su edición once, también.

Como diría Lisa Simpson: "Nos manifestaremos como hicimos ayer. La fábrica es suya, pero nuestro el poder".

Golpe bajo dado por la presentadora que deja patente, una vez más, una doble moral que vive y que, en mi nueva carrera médica se llama esquizofrenia. Pero no es la única ocasión en la que la presentadora se desmiente a sí misma. Los fans del programa sabrán que Enfermedades Milá odia cuando los concursantes saludan a sus familiares. Pero ella cada Gala manda besos a diestro y siniestro. A sus seguidores ciegos, a su abuela la del pueblo, al carnicero de la esquina. Ella es como el anuncio de Coca-cola. Para todos.

¿Entonces, por qué se queja cuando lo hacen los concursantes, que además son novatos? Lo que yo os diga, doble cara. Como cuando dice que el sexo es poesía y la fuente de la vida, y hasta tiene espasmos y orgasmos hablando del tema, pero se ofende cuando Arturo –concursante de la edición 11- confirma que vive “por y para el sexo”. O como cuando va de progresista en la vida, se mete con los que ofenden a los gays, se molesta cuando ve machismo por la calle, pero cuando no se da cuenta de que hay cámaras, dice de Hans –otro concursante, que es transexual- que es una mujer. Qué horrible. Espectáculo lamentable.

Y sabéis lo peor de todo. No fuma… pero le encantan los toros.

Hoy, lo siento, pero no odiaré.
No te odio, Mercedes. Me compadezco de ti.
Estás muriendo de éxito. Y no hay nada peor que eso.
Sí, sí que lo hay. Ser Rouco Varela. Pero ese es otro tema.

Feliz día del odio a todos. Y seguid votando.

 
 
Roberto S. Caudet

jueves, 10 de diciembre de 2009

Indhira Kalvani, te odio



Guapa. Malagueña. Rebonica. Esbelta. Pressiossa. Cataclisma. Hipoglúcida. Arreglada y educá. ¡Si es que esta chica lo tiene todo! ¿Y entonces por qué la odio?


Para todo aquel (Yo soy aquél) que no sepa quién es la mujer protagonista del video, os diré que se llama Indhira Kalvani y es una concursante de Gran Hermano en su edición número Once. Para ser más concretos, realmente fue una concursante, ya que el jueves 28 de noviembre fue expulsada del famoso reality de Telecinco. Y para ser más exactos con la realidad, la malagueña con padre de Bombay (Hawaaaaai, Bombaaaay) no fue expulsada por la audiencia, como es habitual, sino por la propia organización del programa. Y aquí empieza lo chungo. Pero chungo, chungo. Muy chungo. Chunguísimo tirando a Manuel Fraga. Mega Chungo.

Esta mujer partió como favorita desde el principio para muchos fans y seguidores natos del concurso. Entre los que no me incluyo, como es evidente. La primera semana ya empezó a liarse con otro de los concursantes (13 años mayor que ella), Arturo, que en el video es el chico machote con gafas de sol que suele ir en tirantes y en la pelea se mantiene tumbado. Pero el favoritismo para ella empezó a decaer cuando entró en juego una tercera en discordia, Carol Lavin, que en el video es la chica con pelo largo liso y negro que se pelea con Indhira. Carol y Arturo empezaron a tontear e Indhira reaccionaba un poquito mal. Pero tras una semana de convivencia, y veinte "eres una zorra" de Indhira a Carol, ésta última era expulsada del concurso por perder contra su homónima y Miss Negra Sabrosona (quien quiera mi tuenti, lo entenderá), Carolina del Sur.

Entonces Indhira y Arturo volvieron a ser la pareja con altibajos que nos gustaba –o no- a los espectadores del programa. Pero hace una semana, Carol Lavin volvió a entrar por petición de la audiencia (el 38% de la audiencia votante). Y entonces a Indhira le volvieron las paranoias y los celos. Y eso que no había habido ni un sólo beso entre los otros dos. Ni sobarse. Ni tocarse. Sólo tonteo de palabra y poco más. Durante la siguiente semana estuvo pidiendo a sus compañeros que las nominaran a las dos y que la audiencia eligiera (¿¿¿???). Yo me pregunto si esta chica era consciente de que los nominados son tres, y no dos, y, por tanto, podría haber salido expulsado el tercero…

Llegó el jueves de nominaciones y aunque Indhira estaba nominada (y Arturo también), Carol no lo estaba. ZAS EN TODA LA BOCA, que diría Peter Griffin. A Indhira le pilló un mosqueo bastante grande ver que por sus compañeros ya no era tan querida como se creía y que, en cambio, su “contrincante amorosa” sí lo era. Esa misma noche, y tras una pelea, Indhira acabó por lanzarle los hielos de un vaso de cristal que sujetaba Tatiana. Le arrebató el vaso y… PUM. Ella misma decidió ir al confesionario (el lugar donde se confiesan, obvio) y entonces empezó a soltar por su boca cosas que yo jamás diría. Y eso que soy el malo. Muajaja.

Que si le hubiera cogido del pelo y la hubiera arrastrado por el suelo, que si los habría matado a los dos, que si estaba desquiciada… La organización se vio el panorama y expulsó a Indhira. Hasta aquí, perfecto, estaremos todos de acuerdo en que violencia gratuita y personas esquizofrénicas dentro de un concurso de convivencia en televisión no caben. Pero entonces… ¿Por qué en una semana esta muchacha ha pisado ya seis platós de la cadena y ha cobrado en todos ellos?

El jueves siguiente, el programa presentado por Mercedes Milà estuvo entrevistando a la violenta Indhira durante más de dos horas. Tanto que hasta tuvo más tiempo de éxito que el expulsado semanal, Toscano (éste se merece un blog entero de odio). El viernes estuvo en Sálvame Deluxe. El sábado, en La Noria, donde además se enfrentó a la hermana de Arturo, Elisabeth. El domingo, al Debate de GH, presentado por Jordi González. El lunes al Sálvame Diario (el mismo plató que el Deluxe, pero bueno) y el jueves al de Ana Rosa Quintana. Y en todos ellos se han vuelto a emitir las imágenes de la polémica en las que se ve cómo la de Málaga le tira el vaso de hielos a la otra chica.

¿Esto no es apología pública de la violencia? ¿Es realmente necesario que siga saliendo esta mujer en los programas para repetir lo que ha dicho en los anteriores? ¿Por qué se le está dando tanto bombo a una mujer que ha sido expulsada por su mala conducta y su violencia contra otra concursante? Es tremendamente indignante. Y además, allá donde va, es recibida entre aplausos y palabras de cariño. ¿Alguien entiende la coherencia de todo el asunto?



Me pregunto si en la próxima edición de Gran Hermano decidirán meter a algún terrorista y le darán un premio cada vez que ponga una bomba en una habitación de la casa… Espectáculo lamentable. Menudo circo.

Telecinco, Ana Rosa, Jordi, Jorge Javier, España.
Indhira.
OS ODIO.

A todos los demás, Mastercard. Seguid votando, que es gratis.

Roberto S. Caudet.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Mira de qué hablo y dime tú qué odias



¡Feliz día del odio a todos!

Llevo varios días viendo cómo en numerosos blogs es práctica común contestar a los mensajes que la gente envía, por aquello de la interactividad que ofrece internet y no, por ejemplo, un diario impreso en papel. Además es curioso porque hay usuarios que incluso vuelven a contestar porque han visto que el dueño del blog les ha comentado sobre su opinión. En la teoría parece lioso, ¿verdad? Pues es muy simple, creedme.

Es un poco inútil que yo me ponga como norma hacerlo, porque realmente, fieles comentaristas tengo pocos. Muy pocos. Adrianos, Alex, Carles... ¿Lau? Y para de contar. Los demás escriben de manera esporádica, si es que escriben.

Pero... ¿No somos los españoles muy adictos a algo? Exacto. No, esperad, no hablaba de sexo. Ni de La Campos. Ni del botellón. Hablo de participar en las encuestas. Así pues, mañana y durante los siguientes 10 días (el plazo que considero oportuno) abriré una encuesta con las 5 primeras cosas y acciones que odié y otra con las 5 siguientes, para que uno pueda votar varias cosas que odie y no se vea obligado a elegir. De esa manera podré ir viendo cuáles son vuestros gustos y por donde girar o comentar en las próximas entradas.

Uno se debe a su público.

Añado, antes de que os asustéis, que no voy a abrir ninguna encuesta con personas. Aunque he odiado ya a varias (Guarronna, Sosana, Jandrito Sanz, Zapatero...), primero quiero ver cómo se os da eso de darle al votón y orientas al administrador antes de meterme con el resto de cosas que he odiado. Pero ciertamente, parece que os gusta más cuando me meto con alguien que con algo. Si es que sois malos. Y luego me decís a mí.

Así pues, sólo me cabe decir,

MIRA DE QUÉ HABLO Y DIME TÚ QUÉ ODIAS.

Hasta mañana.

Roberto S. Caudet

domingo, 6 de diciembre de 2009

¿Pobres en España? Haberlos, haylos



Hoy vengo fuerte. Y el que avisa, no es traidor. Anotado queda. Fuera ironías, hoy, hablemos claro.
Después de algunos días de descanso y paz mental, lo cierto es que la Musa correspondiente a la Inspiración se me había ido de la mano de la Gripe A. Tanto Tamiflu ha tenido que afectar a mis neuronas creativas, por lo visto. Pero no os preocupéis. Cuando uno ve el informativo de Canal 9, las ganas de odiar y el odio en sí aparecen casi de manera instantánea. Y ríete tú del Nespresso. What else?

Hoy es el día de la Constitución. Supongo que los pocos que comentáis y los muchos que me leéis estaréis esperando que yo haga un odio penal. Pero no va a ser así. Aunque me parece que nuestra versión setentera de La Pepa necesita una reforma, no creo que los artículos que censara, mutara o añadiese fueran muchos. Lo que yo reformaría es el Código Penal. Y el Civil. Pero eso, otro día. Hoy es el puente de diciembre, momento en el cual muchas familias –sobre todo las creyentes y las que tienen hijos- deciden adornar sus casas con los adornos de Navidad. Que no falte un árbol bien grande y un Belén bien creativo. Y aquí empieza la tela marinera, con el Alacama y todo.

Dentro de unos días todos sentiremos que Ya es Navidad. Aquí, en nuestras humildes casas, y en El Corte Inglés. La gente saca sus abrigos, sus bufandas, sus espumillones, sus dineros ahorrados para Nochevieja… y su vena solidaria. En Navidad uno no puede ser tacaño, ni cruel, ni insolidario. Creo que ni siquiera se puede abortar. Uno en Navidades tiene que ser buena persona. Gentil. Honrado. Y donante. Sí, donante. Pero no de sangre. De bienes materiales. Cuantos más, mejor.

Es en esta época del año cuando aparecen todas las ONG que habíamos olvidado para recordarnos lo bien que vivimos nosotros y lo mal que viven los demás. Para no hacernos olvidar de que en el mundo –que diría la Chacón- mueren cientos de miles de millones de billones de niños por hambre. Que hay otros tantos trillones de quilillones de huérfanos. Y, casualmente, todos nos necesitan a nosotros.

No quiero sonar cruel pero, ¿qué se supone que hacen los Gobiernos de esos países? ¿Por qué los Presidentes y Jefes de Estado de todos esos territorios tan míseros tienen tanto dinero y no empiezan ellos a repartir sus fortunas? ¿Se nos olvida que todos esos Jeques tienen pasta para forrar de billetes la Luna? Me hace gracia –sí, gracia- que tengamos que ser los españoles (el país más rico donde lo haya) los que tengamos que dar siempre nuestro granito de arena al Tercer Mundo. ¿Es que sólo viven pobres fuera de nuestras fronteras? No seamos hipócritas.

Lo siento por todas esas personas. Ya sé que no me cuesta nada dar el típico paquete de arroz. La típica tableta de turrón. Pero no me nace. Y realmente a la gente tampoco le nace. ¿Se donaría tanta comida y tanto dinero de no ser por que el típico programa de turno hace una Gala para recaudarlo? Yo os digo la verdad: NO. Y os doy pruebas, de mi cosecha, pero pruebas a reflexionar:

¿Alguien ha visto Callejeros alguna vez? ¿Cuántos barrios pobres hay en España? ¿Cuántas personas mendigan en nuestras calles? Muchos. Miles. ¿Y qué hacen los donantes de arroz cuando los ven? Les dicen a sus niños que se aparten por si tienen piojos. Comentan que dan mala imagen a las calles céntricas. Piensan que son ciudadanos de quinta. Sin embargo, si toda esa gente fuera de Mozambique, sería lo más precioso del mundo y se hartarían a llorar. Qué espectáculo tan lamentable.

Hoy, el día de la Constitución, me ha entrado una vena nacionalista. Algún día tendría que salirme. Hoy, por todos los pobres de España, los grandes olvidados. Porque en nuestro país también hay pobres. Pero, para mucha gente, esas personas tienen más oportunidades, y así no se les da una limosna ni se les mira de manera especial. Cómo nos quitamos el peso de encima... Pues hoy va por ellos, insisto. Por todos los que acaban saliendo en las noticias porque cuatro niñatos les han pegado una paliza. Por todos los que mueren de frío en nuestras aceras y bancos. Por todos los que, realmente, piden por necesidad y para vivir, no beber ni drogarse. Por los marginados de nuestro país.



Porque para limpiar las casas de los demás, hay que tener primero limpia la de uno mismo.
Porque para ser mejor persona no hay que comprar una caja más de cereales al año, sino mirar con los mismos ojos a los que están a nuestro alrededor.
Porque no solo de puertas para fuera la gente vive mal.

Hoy por todos vosotros:
A los solidarios con los de fuera porque llaman más la atención.
A los que piensa que son mejores personas por cumplir un día al año con Juan y Medio y dar 50€ a cambio de una gargantilla.
A los inhumanos que tienen un trato vejatorio con los pobres y huérfanos en nuestro país pero deciden hacer misiones humanitarias en África.
A todos los que creen que por vivir en España se tiene una vida resuelta y las mismas oportunidades que la hija de Aznar.

Os odio. A todos.



Ahora os toca a vosotros. Criticad la entrada si sois valientes.

Roberto S. Caudet

jueves, 3 de diciembre de 2009

El timo de La Sexta-mpita



Los de La Sexta han cometido un gran error. Un error de los grandes, como ya auguraba mi siempre admirada, Laura Pausini. Ellos, en un intento de echar balones fuera, dicen que el problema ha sido un “error humano” y que “abrirán una investigación”. En fin. Qué manera tan sutil de quitarse el marrón de encima. Pues yo no lo voy a tolerar.

Para todo aquél que siga perdido a estas alturas, comento. El conflicto viene a raíz de un CALL TV emitido en una madrugada de hace unos días por La Sexta. Un Call TV es un concurso de llamadas telefónicas, básicamente. De esos de acertar las siete diferencias en dos imágenes de Eva Longoria. O adivinar cuál de los trescientos cincuenta y nueve rombos es diferente al resto. O sumar todos los puntos que aparecen en una imagen de un partido de fútbol donde todos los jugadores están de espaldas, algunos tienen números hasta en los zapatos y de fondo se divisa el marcador del partido, para hacerlo todo mínimamente más complicado.

El concurso en cuestión se trataba de decir un nombre masculino que acabara en –AL, que contuviera la letra R, y que pudiera formarse con las letras que aparecían en imagen. El chico que llamó y acertó (Rubén de Barcelona), adivinó que ese nombre era “Asdrúbal”. Y pasó por tanto al juego de “El Bote”. Consiste en acertar cuatro letras que ellos han escrito en un sobre cerrado a prueba de bombas, tal y como vemos en la imagen. Está tan pegado que aunque el sobre estaba abierto y había medio tarjetón fuera, la presentadora se ve incapaz de sacarlo cuando ve que el concursante ha adivinado. Luego ríete tú de los tapones de lejía a prueba de niños… Si todos los niños fueran como ésa, los residuos tóxicos podrían guardarse en el cajón de los Playmobil, que no correrían riesgo alguno. Claro que esta presentadora sólo jugaba con Bratz, a la vista de su imagen actual.

En ese momento, el concursante dice cuatro letras al azar: AJMR. La chica, después de un gran esfuerzo por su parte, logra abrir el sobre del todo. Y éste contiene EXACTAMENTE LAS MISMAS LETRAS, sólo que en un orden diferente. Así pues, la presentadora logra, tras otro gran esfuerzo por su parte –éste más grande, ya que es un esfuerzo mental- inventarse semejante excusa barata para que su regidor no le escupa ni su director la despida. “No era el mismo orden”, le dice a Rubén de Barcelona, “cari, mi amor” al tiempo que se quita todo el sudor de la frente. La llamada pasa rápidamente a segundo plano para que no pueda oírse las posibles quejas del concursante y la presentadora, con una voz todavía ahogada, pasa al siguiente juego. Bochornoso.


De todos es sabido que la mitad de estos concursos esconden trabas para que cueste entrar en directo, que las llamadas a este tipo de programas son bastante caras para ganar dinero… ¿Pero ésto? Es totalmente amoral, inmoral, ilegal y DENIGRANTE.





Fuera a La Sexta por permitirse un momento como éste en pleno directo y en plena democracia.

Fuera al realizador, regidor, cámara o guionista que dice rápidamente “Corta la línea” cuando Rubén de Barcelona acierta las cuatro letras.

Fuera a la presentadora por dejarse participar en un momento vejatorio como éste.


FUERA. OS ODIO.

Fatal... Me siento indiJnado. Sí. Hasta con J.

Roberto S. Caudet

martes, 1 de diciembre de 2009

Campanadas y Uvas y Vicecersa



¡Feliz día del odio a todos!

Después de haber estado una semana con Gripe A y una vez neutralizada la fiebre, ya me siento con fuerzas suficientes como para volver a la carga y pasarme un ratito por el blog. Estáis de enhorabuena. O no.

Lo cierto es que después de la última entrada (recordemos Eurovisión y las cárceles de Azerbaiyán) no sé muy bien cómo tirar. El tema era serio aunque de risa. Pues voy a pasar la pelota y a hacer otro que sea un poco “más de lo mismo”. Porque desde hace días parece que no se habla de otra cosa… En temas frescos, claro.

Hoy es 1 de diciembre. Quedan exactamente 30 días para que el año acabe. ¿Cómo lo vais a celebrar? No, realmente no me importa en absoluto. Os voy a contar yo cómo lo vais a hacer. Y tranquilos, que no voy a relatar de nuevo una cena de Nochevieja. Voy a proponeros que cambiéis a Telecinco. Sí. A Telecinco. Donde Belén Esteban y Jorge Javier Vázquez serán los que despidan el 2009 y nos reciban en el 2010. Vaya tela. Del mercado, claro.


Todos sabemos que en realidad da igual quién presente las Campanadas en el resto de cadenas. Las cifras, año tras año, nos dicen que somos fans de TVE, salga quien salga con Ramón García, o salga quien salga en lugar de Ramón García. Durante todo el año diremos que es una programación de caquita, pero en el último minuto del año nos vemos incapaces de no ver la tele pública por una vez en nuestras vidas. Las privadas hace años que han dejado de intentar llevarse el gato al agua en Nochevieja. Y este año los “especiales” puede que sean todavía peores, por el tema de la crisis…


Así pues, aunque las horas de antes a medianoche y las de después sean continuos refritos de imágenes ya vistas, series “humorísticas” adornadas para Navidad, a Cruz y Raya intentando reinventarse cual Guarronna, minutos musicales de las Popstars o de la Gala Miss España 1886… Aunque ocurra todo eso, el momento Campanadas siempre había sido un poco la verdadera imagen de cada cadena. Los que resultan elegidos para celebrarlo saben que son el icono, el símbolo de donde trabajan. Y se ha criticado mucho a Telecinco, pero al fin y al cabo, ¿no representa Belén a la perfección la cadena? Exacto.

Este año la de Vasile tenía un escaso repertorio a donde acudir, tras sus series canceladas, retiradas o vendidas. La Nochevieja en el Cinco se veía presentada por Mercedes Milà y Blanca Portillo, en un dúo de Acusados, o por el reparto al completo de CSI, cada uno en una provincia española. También podrían haberlo hecho los tronistas del programa de Emma García, en plan “Campanadas Y Uvas Y Viceversa”. Finalmente y tras el éxito veraniego –y posterior- de Sálvame, y su versión Deluxe, la cadena ha optado por sus dos “presentadores” para que resuelvan las Campanadas.

Pero yo me pregunto, ¿aceptará la Esteban que enfoquen al Campanario más que a ella? ¿Acaso Telecinco en lugar de enfocar al reloj, emitirá imágenes de Andreíta? ¿Se resistirá Belén a cerrar los ojos en los cuartos? ¿Podrá hacer una Gala seria y sobria o dirá que ella, por las uvas, Ma-ta? Y sino, el otro. ¿Mandará a los de la Puerta del Sol a las ratas? ¿Aprovechará el momento para decir que Karmele tiene que ir a Eurovisión? ¿Se llevará a Los Frigenti al balcón? Misterios sin resolver.

Por lo pronto, espero que no se equivoquen y, al menos, demuestren un poco de saber estar y cultura. Y que la gente se deje del acoso y derribo contra la cadena. Al fin y al cabo están luciendo lo que ellos creen que es lo más representativo.

¡Viva la cultura en España! ¡Viva!
A todos los que no os guste la idea. Os o-dio.
Nos vemos sin fiebre.




Roberto S. Caudet

martes, 24 de noviembre de 2009

La Seguridad Nacional de Azerbaiyán interroga por votar en Eurovisión


Funcionarios del Ministerio de Seguridad Nacional de Azerbaiyán han confirmado a la Agencia Reuters que, en efecto, mandaron al calabozo a 43 de sus ciudadanos por haber votado a un país enemigo en Eurovisión.


Las Provincias, El Mundo y ABC recogían hace escasas semanas la noticia. Los servicios de seguridad del país musulmán, Azerbaiyán, interrogaron a 43 ciudadanos del país por haber votado, mediante SMS, a Armenia (país cristiano). A todos se les acusaba de “antipatriotas”. Bien es cierto que entre los países hay un conflicto político por la provincia autónoma del Alto Karabaj (se autoproclamó república y tiene un 80% de población armenia). Los acusados defienden que si votaron al país vecino fue porque les gustaba la canción, simplemente.

Por suerte, todos han sido puestos en libertad tras sus declaraciones y no ha ocurrido ningún incidente especialmente grave. Además, Azerbaiyán, clara favorita este año, tuvo una tercera posición en el festival, frente a la décima del dúo femenino de Armenia. Miedo me da que hubiese sido al revés la clasificación…

[Jan Jan, la canción de la discordia, otorgó a Armenia un décimo puesto]

De todos es sabido que en Eurovisión siempre ha habido problemas con las votaciones, y que en la mayoría de los casos, se habla claramente de tongo o pactos entre países vecinos. Nadie osa pensar, aquí en España, que el hecho de conocer al cantante o que el estilo de música sea parecido al de tu país haga que le des más votos que a otras actuaciones que te suenan más estridentes. Es más, todavía no he oído quejarse a nadie de los doce puntos –la máxima puntuación- que Portugal, Andorra o Francia suelen ofrecernos. Sin embargo la gente monta en cólera cuando Ucrania le da sus doce a Rusia.

¿Defiendo la votación en Eurovisión? No siempre. A las pruebas me remito:

Año 2002: Siete países acordaron y practicaron el intercambio sistemático de votos para repartirse entre ellos las seis máximas puntuaciones y obtener un resultado lo suficientemente amplio como para asegurarse las más altas posiciones finales. Se demostró que así fue: Chipre, Grecia, Rusia, Macedonia, Rumania, Croacia y Malta, no obstante, quedaron impunes de castigo. Los siete se aseguraron volver a participar el año siguiente sin necesidad de sufrir semifinales. Las normas ahora han cambiado este sistema.

Ese mismo año, Rosa se ganaba el mayor dato de Eurovisión de la historia en España: Trece millones de espectadores (13.000.000) la seguían en directo y catorce millones (14.000.000) vieron las votaciones fraudulentas.


[Europe's living a celebration, la canción con la que Rosa nos representó en 2002]

Año 2003: Año y medio después de los atentados del once de septiembre, Reino Unido y España salieron en defensa del país americano y ayudaron en la guerra de Irak. Aunque en nuestro país la gente no estaba a favor de la guerra, el Gobierno de Aznar no se lo pensó dos veces para enviar a tropas. En Inglaterra, sin embargo, todo el mundo parecía estar a favor de Blair y su política de invasión compartida por Bush. ¿Resultado? Reino Unido no tuvo NI UN SOLO PUNTO al final de las votaciones. Ninguno de sus países “preferentes” para las votaciones pronunció su nombre. España, no obstante, quedó en un magnífico octavo puesto. Francia, siempre en contra de la guerra, decidió no puntuarnos (por primera vez en varias décadas).


[La actuación de UK en 2003 recordaba ritmos españoles... ¿Casualidad?]

Año 2005: Líbano intenta participar en el festival y la UER lo acepta. Sin embargo, el propio país decide retirar su candidatura para no tener que emitir la actuación de Israel. Ellos lo intentaron, pero rompía las normas del festival y se les avisó que tendrían una gran sanción. Jamás ha vuelto a intentar participar.

Año 2007: Después de la separación de Serbia y Montenegro, éstos concursan como dos países independientes. Serbia gana su primer triunfo en Eurovisión con la balada “Molitva(Destino). Montenegro se quedó en un triste vigésimo tercer puesto en su semifinal. Todavía hoy no ha conseguido llegar a la final.

[Molitva, la apuesta de Serbia, es una de las mejores baladas que se recuerdan en los últimos años]

Año 2009: Soraya, la representante española, realiza una gira por la mayoría de los países de Eurovisión. En Suecia realiza un dúo con una de las cantantes ganadoras -suecas, obviamente- del festival, con la que luego en España realizaría actuaciones estelares en las Galas de TVE. En Bélgica Soraya aprovecha su amistad con Kate Ryan para interpretar un dúo con la cantante eurovisiva en el disco de ella y también en el suyo propio. En otros países, como Francia, el disco “Sin miedo” al que pertenece la canción eurovisiva “La noche es para mí” se coloca rápidamente entre los diez discos internacionales más vendidos.

TVE, por su parte, decide cambiar el día de emisión de la semifinal, para enojo de Andorra y Portugal y una vez aceptado, no emite la semifinal tampoco ese día para poder hacerlo con el partido de tenis de Verdasco. La Gala previa de Eurovisión tampoco se emite (y habían contratos mileuristas con diferentes artistas) para volver a emitir tenis. En las votaciones, España es el país menos nombrado en las votaciones. Quedamos, empatados, en la penúltima posición. Se habla de un castigo abierto para el canal español por haberse saltado libremente las normas de Eurovisión. Sin embargo la UER (organizadora del festival) anuncia un leve castigo económico para RTVE.


[La canción española de 2009 incorporó, por primera vez en Eurovisión, un truco de magia]

¿Casualidad o Eurotongo?

A mí me parece lícito que la gente vote sus canciones favoritas, y que entre sus favoritas figuren canciones vecinas o algunas en las que el compositor, músico o técnico segundo sea de su país. El patriotismo juega un gran papel en el concurso desde siempre.

¿Pero tener que responder a la policía secreta por haber votado a un país?
¿A dónde vamos a llegar?
Ya imagino el año que viene con Italia nuevamente en el festival. Estoy seguro de que Berlusconi querrá que España, de la mano de Karmele, gane el concurso. Siempre y cuando no se vaya de Telecinco, claro.

Siempre defenderé la transparencia del festival y sus votaciones.
Siempre defenderé Eurovisión y su cultura musical.
Siempre veré Eurovisión y sus semifinales en directo, y con la cabeza bien alta diré que antes del concurso ya sé mis favoritos, me he aprendido las canciones de la mitad de los participantes y luego me compro el DVD para ver los festivales los días de lluvia.
Pero JAMÁS defenderé la participación de países como Azerbaiyán que rompe la barrera del tongo para llegar a la de lo anticonstitucional. Horrible.

Ministro de Seguridad de Azerbaiyán, TE ODIO.
Y a todo el que extralimite sus funciones para corromper el festival, también.
Hasta el jueves.

Roberto S. Caudet