miércoles, 17 de noviembre de 2010

"Que parecen lionesas de crema"


La conversación que he transcrito a continuación se produjo el pasado jueves 11 de noviembre en la tertulia de TelemadridAlto y claro” que presenta Isabel San Sebastián, columnista de El Mundo. Una de las periodistas que –en mi opinión, por supuesto- más me sirven de ejemplo en política y que más alto y claro hablan, valga la redundancia. Una gran señora con principios, con una gran carrera como periodista y escritora y una gran defensora de los derechos. Y también una gran amenazada, que desde hace años lleva escolta propio por unas declaraciones –y una novela- sobre ETA.

En la conversación participan ella misma, sorprendida e, incluso, ofendida, incrédula; y Salvador Sostres, otro periodista de El Mundo y del diario catalán Avui. Sostres ya fue conocido en su momento por protagonizar momentos especialmente soeces en Crónicas Marcianas, de Telecinco. Ahora ha atacado desde la televisión pública madrileña, pero las imágenes se captaron durante una pausa publicitaria. Ahí van el video y la transcripción, juzgad vosotros mismos:



Salvador Sostres: Las chicas de 17, 18 y 19, que es ahí donde está la tensión de la carne, ese punto mágico… Isabel, no me pongas esa cara de asco. Dragó se pasó con lo de los 13 años.
Isabel San Sebastián: Te veo yo acercándote a mi hija… y te mato. Fíjate lo que te digo.
S. Sostres: ¿Cuántos años tiene tu hija?
I. S. Sebastián: Veintitrés.
S. Sostres: Muy mayor. Demasiado mayor.
I. S. Sebastián: Te mato.
S. Sostres: La auténtica cosa esta, casi virginal, de estas vaginas que aún no huelen a ácido úrico, que están limpias.
I. S. Sebastián: Pero tú estás enfermo.
S. Sostres: Que tienen este olor de santidad, que parecen lionesas de crema, olorantes, dulces… De primer rasurado.
I. S. Sebastián: ¡Que hay niñas…! ¡Que te calles! Estás enfermo.
(…)
I. S. Sebastián: Niños, ¿de dónde venís?
Niños: De Marruecos, de Cataluña…
S. Sostres: ¿Pero es un colegio o una ONG?
(…)
S. Sostres: Esta carne que rebota, joven.
I. S. Sebastián: Que te calles, que estás enfermo.
S. Sostres: Que no estamos enfermos, Isabel, que esto es lo santo. A partir de ahí es una estafa… Esa carne que rebota, que es como un piano. Qué bonito que es eso. (Y queda un rastro rojo, ahí…) Sí… Y ese entusiasmo, que te quieren enseñar que están liberadas realmente, que ya son mayores, ¿no?
I. S. Sebastián: Tú has frecuentado a gente enferma, también.
S. Sostres: ¿Qué enfermo? La enfermedad es luego, cuando tenemos que tomar algo para que se nos levante, porque no hay nada… el sexo por obligación. (…) Fíjate que los hombres de la mesa no me han rebatido nada. Me rebaten todo menos esto.
I. S. Sebastián: Estás enfermo. Menos mal que la descendencia y la humanidad depende de las mujeres, porque si dependiera de vosotros, desde luego…
S. Sostres: ¿Qué es el matrimonio? Es el sexo por obligación. Es el sexo a la fuerza. Ahora se fo***.
I. S. Sebastián: Que hay niños, Salvador.
Una voz no identificada: ¿Tú no eras un defensor de la familia?
S. Sostres: Los niños son de la familia…! Y esos son de Rabat, no te preocupes.
I. S. Sebastián: Estás enfermo… ¡Que te calles, tío!, ¡Ya está bien! Qué horror, por Dios. (…) Hay depredadores como tú… sueltos…
S. Sostres: ¿Cómo yo?, ¿por qué?

¿Qué me decís al respecto? Creo que este señor no se merece nada más allá de lo que le dije a Dragó hará un par de semanas. Si realmente lo está diciendo en serio (el ambiente distendido y la actitud bromista hacen que tenga mis serias dudas), es, sin duda, un acto tan reprobable y tan indigno que se merece otra expulsión de Telemadrid. Porque los dos pertenecen a la misma cadena pública. Sólo el hecho de que se le ocurran semejantes atrocidades ya me produce náuseas, os lo aseguro. Y a ello se le suma el comentario abiertamente racista que le comenta a otro de los periodistas cuando se entera de que los niños son de Rabat, Marruecos.

Pero entiendo, por otro lado, la risa medio nerviosa medio “ein?” de Isabel San Sebastián, la única de toda la mesa que se atreve a decir las cosas por su nombre: “estás enfermo”. Y la única también que intenta hacerlo callar en repetidas ocasiones y que le advierte que, de público, hay niños. Increíble. El Defensor del Menor de Madrid ha anunciado que le ha abierto un expediente. UGT Telemadrid también ha denunciado públicamente la actitud “tabernera” ocurrida fuera de antena, y el Comité de Empresa de Telemadrid ha comentado que “considera inadmisible pagar a colaboradores como Sostres”. Yo también, conste en acta.

En fin. Poco que añadir. La televisión pública madrileña está empezando a ser invadida por gañanes inmorales que no dudan en afirmar lo que para ellos es algo natural y divertido y que, para el resto de sociedad –si me permitís, la normal- es repugnante y asqueroso. No quería pasar la oportunidad de hablar del tema que me produce el mismo rechazo que el caso Dragó, para que no se piensen que tengo predilecciones o favoritismos. Cualquier acto de este perfil será públicamente condenado en este blog. A riesgo de que os saturéis (que diría uno de mis profesores), la única posibilidad de denuncia que tengo es la pública, la escrita. Así que ahí lo dejo.

Lo peor de todo se ha producido mientras escribíá el artículo: Telemadrid anuncia que tomará medidas contra la persona que ha filtrado el video "de ámbito privado" y lo ha convertido en una conversación "pública". Sin embargo, no anuncia que vaya a tomar también medidas contra Sostres por sus declaraciones, no muy lejanas a las que hizo Dragó en su novela. ALUCINANTE.

Nos vemos el viernes con GH 12.

¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!

Roberto S. Caudet

lunes, 15 de noviembre de 2010

El hombre es un lobo para la mujer


El sumo ilustrísimo alcalde de Valladolid, don Francisco Javier León de la Riva, comentaba hace ya unos días lo mucho que le sugieren los “morritos” de la actual ministra de Sanidad, Leire Pajín -esa gran ministra-. Al menos, este señor, soez hasta el machismo más absoluto, no se rebajó a bromear con el chiste fácil que forma el apellido de la hasta ahora portavoz del PSOE. Démosle gracias pues, solicito. El machismo y la misoginia continúan siendo dos grandes enfermedades –y digo enfermedades porque hay que cursarse de ellas- de este nuevo siglo.

La mujer ha evolucionado, más rápidamente que algunos hombres, como ya ocurriera con Gaudí cuando le dio por diseñar Parques Güell con salamandras de azulejos; y la sociedad se les ha quedado muy desfasada a estas mujeres evolucionadas –como los Pokémon-, pese a las leyes que todos los gobiernos occidentales han creado para la igualdad de sexos. Para muchos hombres (y también algunas doñas) la buena señora seguirá siendo aquella que madruga cada día para cocinarle un buen estofado a sus maridos y su vida tiene como fin absoluto el cuidar a los niños y plancharles las camisas de sus uniformes de colegio de curas.

Comentarios tan afortunados como el del señor León de la Riva me hacen entender por qué, todavía hoy, no hay mujeres que puedan oficiar una misa. Por qué a las monjas y catequistas sólo se les permite dar la comunión a los creyentes. El país en el que vivimos se las da de moderno, de democrático y liberal, pero el recién suprimido Ministerio de Igualdad no ha servido para casi nada. Y no es culpa de Bibiana Aído. Ni de sus fetos ni prótesis mamarias. La realidad es que las mentes e ideologías no se pueden cambiar con una normativa, si bien sí permiten éstas castigar al que obra mal.

Resulta igualmente intolerable escuchar comentarios vejatorios hacia una mujer, a la que se le sigue considerando un mero “oscuro objeto de deseo”, que dirían los de Ron Barceló. Pero no es necesario pensar en una mujer adulta para comprobar un machismo todavía muy vivo. Los primeros anuncios de juguetes ya empiezan a emitirse, y en ellos es muy fácil comprobar cómo los niños juegan con coches, y destruyen y golpean a los villanos como auténticos héroes; mientras que son ellas las que hacen cocinitas, juegan a vestirse, maquillarse y peinarse. E incluso tienen su propio carrito de la limpieza. Por muchas campañas de igualdad, ella será siempre la tierna niña de rosa que necesita a su príncipe salvador.

Y en eso, los cuentos infantiles han ayudado mucho. Muchísimo. Me habría encantado ver cómo Blancanieves obliga a sus siete enanitos a que le planchen su pomposo vestido amarillo mientras le hacen un masaje. E incluso prueban la manzana por ella. O cómo la Bella Durmiente se quedaba dormida al coger el maletín en el que mete su portátil de ejecutiva malota en lugar de pincharse con una rueca. Y que al ser despertada por el Príncipe con un beso, lo abofeteara y le llamara descarado. O, por qué no, que fuera despertada por otra princesa. Mulán, mismamente. Sin embargo, en cuanto el Príncipe Felipe besa a Aurora, la posee para siempre. Porque las mujeres no son seres humanos –claro está- y son propiedad de los hombres… ¿Pero quién se había creído el Felipe ése? Ay si se hubiera encontrado con Tomb Raider equivocadamente…

Si Hobbes levantase la cabeza, muy probablemente deduciría que “el hombre” no es “un lobo para el hombre”, sino que lo es para la mujer. Hasta el propio término lobo en femenino tiene claras connotaciones negativas. Porque, queridas lectoras, la Real Academia de la Lengua Española no es mucho más solidaria con el sexo femenino: perro y perra, zorro y zorra, hombre público y mujer pública… Hasta las expresiones más vulgares (algo “cojonudo” -uououó- y un “coñazo”) dejan patente que la mujer continúa necesitando más de una lucha para ser considerada igual que un hombre. Y eso, como decía al principio del blog, eso es algo que realmente Odio. ¿Sabéis qué? Roma no se construyó en dos días, pero claro, no había mujeres en su obra. Ni al mando de ella.

Nos vemos el miércoles, y perdonad por el retraso de publicar hoy y no ayer domingo. Hasta entonces:

¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!

viernes, 12 de noviembre de 2010

Hablando con el olivo (Gala 5 - GH 12)


La primera expulsión la ganaron los feos con la salida de Óscar. La segunda, propiciada por la Organización, fue aplaudida por los que tenemos sentido común. En la tercera batalla ganaron los alegres y anticatalanistas, y la perdió Mireia. Con la cuarta expulsión hemos ganado los buen quedas y los educados. Anoche Telecinco celebró la quinta Gala de Gran Hermano 12 y lo hizo con una dinámica sorprendente aunque predecible... En esta ocasión, Marcelo y Marta, los dos primeros salvados, conocieron el veredicto junto al resto de sus compañeros, evidentemente, para que no se destapara el secreto que iba a ocurrir después. Así, quedaron en duelo Patricia y Julia. 30’8% de los votos para la primera, y 62% para la segunda; por fin acierto una expulsión en Gran Hermano 12. 1 de 3 no está tan sumamente mal, ¿no? Muajajá.

Una vez sabido que la gitana no dormiría más en un nicho, ni tampoco se cambiaría a la casa colorida, enviaron a Patricia a un Jardín Secreto, donde estuvo hablando –como poco media hora- con un olivo antiguo. A lo Pocahontas, como bien decía ella. En cualquier momento me imaginaba yo al mapache ése, o lo que sea, apareciendo junto a Patricia y poniéndose a cantar los dos un “Río abajo lo veré…”. Hubiera sido brutal. Pero no sucedió tal cosa y, francamente, yo me quedé decepcionado. Ni siquiera el cambio de casas (todos cambiaron de casa, incluida Patricia, que se reencontró con sus últimos compañeros pensando que lo haría con los primeros) ni las súper nominaciones lograron que me animara tras no ver al Capitán Smith en el Jardín Secreto de Pocahontas. Imagino que, como el edredón, de venta próximamente en Carrefour.

Así pues, hoy os propongo un artículo diferente a los de esta edición, pero muy similar a los del año pasado. Exacto, hoy toca Crónica Temática. ¡ADELANTE!

EDUARDO: 0 PUNTOS. El hecho de que esté nominado es el único que lo salva de no ser el odiado de la semana. El chico se ha pasado toda la semana recriminando que todos comen muchísimo y que así no se puede guardar comida… pero cuando le retan a que se reparta la comida, no accede. ¿No será que a él también se le va la mano en la despensa? Su amistad con Julia lo ha beneficiado muy poco, y menos todavía que sea el “metemierdas”, que dirían los de Sálvame, de la Casa Blanca. Eduardo se ha mostrado esta semana como la Madrastra de La Cenicienta: malvado pero esquivo, con ganas de retar al mundo pero con cobardía, y todo lo hace por detrás.

LAURA: 0 PUNTOS. Me hubiera gustado muchísimo más que Laura fuera la nominada ayer en lugar de Lydia, pero bueno. La de Parla tiene una doble personalidad a lo Mulán, sólo que en lugar de convertirse en hombre y mujer (más bien parece Ranma, aquel personaje de anime que se cambiaba el color de pelo y hasta la sexualidad cuando lo mojaban), ella es bipolar de sentimientos. Un día dice que quiere a Marcelo y que no sabe lo que siente por su novio… y cuando el malaguita le da calabazas, se pone burra como una furia a despotricar de él y a burlarse del niñito. El despecho ha podido con ella y, de seguir así, poco durará en la casa. E insisto: que deje de gritar y se quede afónica ya de una vez por todas.

DÁMASO: 0 PUNTOS. Dámaso es Mickey Mouse, no os quepa duda. Al principio parecía heterosexual y antiguo, luego pasó a ser liberal, y ahora es decididamente homosexual. Mientras, acosa a Marcelo mientras finge ser su amigo –como Mickey a Donald- y se mete en medio de los momentos tontos entre la supuesta pareja que acaba de romper. Increíble.

JOAQUÍN: 0 PUNTOS. Si hay un personaje infantil que defina perfectamente a Joaquín, ése es Gastón, el antagonista de La Bella y La Bestia. Ambos son rudos, excesivamente tercos y muy gruñones. Los dos creen que ganan a la gente con su belleza y sus cuerpos hercúleos –que diría la desaparecida Flor-. Y los dos esperan que una belleza morena vaya a caer rendida a sus brazos. En este caso, Joaquín ha conseguido la hora sin cámaras con Bella, digo… con Marta. Qué fatal. No me gusta nada este hombre.

MARTA: 0 PUNTOS. Y Marta cae en picado en la tabla, no sé siquiera si lleva paracaídas. Esta semana, en la que la gallega se sabía nominada, el edredoning ha estado a la orden del día. Justo igual que hace dos, cuando también lo estaba. No cabe duda de que Marta está sacando su lado sexual sólo cuando cree que vende. Algo así como Úrsula, la malvadísima de La Sirenita (por cierto, malvadísima existe como palabro). No me gusta la estrategia de “hoy me acuesto contigo para dar juego a la audiencia, mañana quiero ser libre para los compañeros”. Que se aclare o lo único que podremos hacer con Marta es un pulpo a la gallega. Muajajá.

CATHA: 0 PUNTOS. Y con Catha terminamos la zona de no puntuados. Sí, las cuentas os fallarán, pero ya veréis. No ha sido fácil poner la metáfora a Catha, porque ella sigue empeñándose en ser El Gran Mueble de la casa… y, precisamente por ello, voy a compararla con aquel Armario de La Bella y La Bestia que sólo tiene dos frases y media en toda la película. Lo mismo que Catha este año en GH.

JHOTA: 1 PUNTO. Penalización a Jhota, sintiéndolo en el alma. Empieza a tener serios problemas de convivencia este chico, y lo que menos me gusta es que sus compañeros crean que puede ser un “favo”, que diría Julia. Todos sabemos que cuando Jhota se cabrea, se queda obcecado, no atiende a razones, y no acepta disculpas. De ahí a que se meta con la cojera de Terry para intentar descalificarla, va un mundo. Jhota debería plantearse si en lugar del look del Príncipe de Bel-Air no prefiere llevar el de Bart Simpson, porque es igual de tonto y dañino que él.

LYDIA: 2 PUNTOS. Los paseítos de Lydia en trikini durante la prueba no tienen precio. Quizá sí, el de unos ojos nuevos. Ella es como La Sirenita… se pasa todo el día en lencería –y si por ella fuera, mojada- , y en el fondo sexual de todo, Lydia es dulce, dulce, dulce… Yo creo que de dulce, es tonta. No, yo creo que es tonta. En fin.

MERCEDES MILÁ: 3 PUNTOS. Ayer estuvo soberbia, francamente. No de vanidosa, sino de brillante. Traje de chaqueta elegantísimo –aunque no supimos de quién-, perfecta hablando al público, a los familiares y dejando en su sitio a Julia… y muy guapa con ese pelo nuevo, todavía más corto que el anterior. Ni una pequeña mención a Flor y Julio. Perfecto. Per molts anys, que dicen los catalanes.

RUBÉN: 4 PUNTOS. ¿A quién crees que engañas? El es tierra y paraíso… Las musas de Hércules podrían cantarle esto mismo a Chari. Porque Rubén bien podría tener su comparación con el gran Herc. No es guapo ni tampoco feo. Tiene un cuerpo trabajado… y persigue su meta sin saber si la alcanzará. El reencuentro ayer de Chari y Rubén bien se pareció a aquel de Megara y Hércules en el estadio donde el semidios se entrena. Qué de paralelismos, señores.

PATRICIA: 5 PUNTOS. Salvando las diferencias, he llegado a la conclusión de que Patricia es Asno, el asno de Shrek. Es muy infantil, sumamente inocente, muy alocada… y tremendamente cansina. El parecido es innegable y la salvación de ayer de Patricia me supo a gloria, aunque la semana anterior la dejé sin puntos. La Casa Colorida ha ayudado a que Patri se reinvente y florezca una nueva cantarina mucho más amena y coordinada con sus compañeros. A ver lo que sucede ahora que va a ponerse a hablar con los olivos de la casa… Lo que le faltaba.

MIREIA: 6 PUNTOS. Y la segunda sorpresa en la tabla. Mireia vuelve a puntuar pese a estar expulsada. Un puntito le doy por cada una de las veces que fue al baño en un mismo día tras abandonar la casa. Muajajá. Me encantó que fuera tan natural con el tema escatológico pese a lo educada, elegante e incluso pija que es. Mireia es una Cruella De Vil mucho más humana, eso sí, pero compartiendo todo lo superficial con la maléfica más cool de la factoría Disney.

CHARI: 7 PUNTOS. No sé yo si Chari se merece tantos puntos… pero como todos sus compañeros me están cayendo tan mal, al final los que hacen “poco bien” resultan ser magníficos, como ya he comentado en otras ocasiones. Brutal estuvo en el momento de las nominaciones: no dudó en ponerse del lado de la Habitación Rosa (con Patri, Terry y Jhota) y poner en la palestra a los de la Habitación Azul (Yago, Catha, Marta y Joaquín). Magnífica, la verdad. El punto terrible le vino cuando se reencontró con Rubén y empezó a darle besos y a decir que lo quería. ¿¡Cómo!? He dejado de entender la situación, lo siento. Chari es tan misteriosa como la sexualidad de Pinocho y su tanga rosa.

YAGO: 8 PUNTOS. Esta semana, Yago ha rehecho su estrategia una vez más. Ahora sigue mostrando su buena cara delante de todos… insisto, delante. Pero por detrás malmete con y contra el resto. Y además, se pasa el día en la cama o en el Confesionario… contándole a la audiencia –contándonos- cómo va a moverse durante la semana, qué es lo que pretende, y cuál es su análisis de los compañeros. Perfecto análisis, por cierto. Estos últimos días que Yago iba al confe a contar sus cosas, estaba esperando que en cualquier momento dijera eso de: “hola, soy Troy McClure, me recordarán de otras estrategias como…

ANUP: 10 PUNTOS. Anup ya se ha destapado del todo. Y lo ha hecho contra Dámaso, Eduardo y Julia, los tres peorcitos de la Casa Blanca, aunque ahora vivan en la otra. Dios, qué de líos. El hermano anoréxico de Apu Nahasamapetilan (ya no necesita otra comparación) vuelve a subir un puesto en la tabla, y más ahora con la expulsión de Julia. En cada batalla se mostraba educado, correcto y muy coherente. Y anoche Terry y Catha lo salvaron. Magnífico.

TERRY: 12 PUNTOS. La canaria también vuelve a subir una posición y lo hace a modo de salvavidas que le lanzo. Lo ha pasado muy mal –pero horriblemente mal- con la falta de comida y tabaco, y sólo le faltaba que su amigo del alma, Jhota, se metiera con su discapacidad. Qué atrocidades, señor. Pasada la tempestad, la chica asegura que no tiene dinero (pero sí un yate) y ha vuelto a sacar toda su felicidad y ganas de vivir y de ganar el concurso… Por eso sus compañeros la han nominado. Y espero que el público la salve, o me cagaré en todo. Terry sería algo así como La Princesa Cisne. O Fiona, por su capacidad de metamorfosis y de adelgazar tanto kilo en tan poco tiempo.

MARCELO: 15 PUNTOS. Y la puntuación máxima se la lleva mi malaguita. Que tiene su personaje infantil, como todos, y a él le corresponde Milo. Exacto, el joven aventurero de Atlantis. No es guapo pero es atractivo, tiene un cuerpazo visible hasta con jersey (jarsey que diría una amiga de otra amiga) y además es un intelectual en el fondo. A ver si de verdad ha roto para siempre con Laura, y ahora se abre al resto –no tanto, por favor, que se guarde algo para mí-. Desde luego, los 3 puntazos que le metió (el tridente, que diría Yago) a Laura, me parecieron lo mejor de la noche. Bravo.

Así pues, sólo nos queda el nombre del Odiado de la Semana. La Odiada, mejor dicho:

JULIA: -3 PUNTOS. El pueblo me lo pedía, y Migue también. La gitana se proclama como la Odiada de la semana, título que conservaba casi en exclusiva “El Feroz”, que anoche estaba desaparecido en combate. Julia ha sido muy déspota durante todo el concurso, especialmente vulgar y demasiado descarada. Su verdad era la única verdad y sus argumentos, los únicos que podían ser válidos. Repelente, grosera y ridícula, Julia parecía una versión adulta de Rafa Mora disfrazado de La Legionaria, disfrazada de Belén Esteban. Un horror que no se merece ni comparación con un personaje infantil. Lo que más coraje me dio fue que La Milà no osase a decirle a Julia que pidiera perdón a Patricia por llamarla “La Monstruo” todo el santo día. Pero bueno… expulsada ya está, el premio no se llevará.

Como decía al principio, los nuevos habitantes de la Casa Blanca pusieron a Jhota como el Comodín de la semana (podrían haber puesto a Yago, que es el que nunca hace nada en la casa ni en las pruebas…), y nominaron a Terry y Catha en unas nominaciones a la cara que bien podrían haberse solventado con un “que cada grupo elija a uno del otro para que esté nominado”. Fingieron ser un grupo. Ellas dos tuvieron que decidirse entre los cinco nominados de la Casa Colorida (Anup, Laura, Lydia, Eduardo y Dámaso). Y se quedaron con Lydia y Edu. Por cierto, han sido las únicas –Terry y Catha, digo- que se han puesto de acuerdo para decidir los nominados, en lugar de decir cada una uno y cagarla. Eso les suma muchos puntos. Ayer parecían ser amigas y todo.

Así pues, esta semana lo tengo fácil pero complicado. De los cuatro nominados, la única que no quiero que se vaya es Terry. Peeeeero, como siempre, voy a proponer a dos, a riesgo de volver a equivocarme. Os dejo el mensajito:

GH EDU o GH CATHA al 27211

Os dejo hasta el domingo. Aunque de Gran Hermano no volveré a hablar hasta el viernes que viene, obviamente. Hasta entonces:

¡FELIZ DÍA DEL GRAN ODIO HERMANO A TODOS!

Roberto S. Caudet

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Por publicar una noticia, ma-to


La imagen pertenece al fotoperiodista Kevin Carter, nacido en Sudáfrica en 1960. Ahora mismo diría que tiene cincuenta años… pero el reportero se suicidó poco después de ganar un premio Pullitzer en 1994. Precisamente por esta misma fotografía. La polémica sobre si Carter había provocado la imagen, si no podía haber ayudado a la niña para que el buitre no la devorara y, por supuesto, su falta de escrúpulos e inhumanidad le llevaron a quitarse la vida después de confesar públicamente –repetidas veces- que odiaba la foto, que no podía volver a verla, que no estaba orgulloso de ella.

Hoy se ha originado un debate en mi clase sobre la circunstancia hipotética en el que un periodista –léase nosotros- nos encontramos cara a cara con una explosión enorme (posiblemente de gas) y gente quemada pidiendo auxilio. Naturalmente, las posibilidades rápidas e instintivas son dos: la primera, intentar socorrer al resto de personas; y la segunda, llamar a la empresa para la que trabajas y tener la exclusiva de lo sucedido. Los votos han estado mucho más repartidos de lo que os podéis imaginar, pero la mayoría –entre los que me incluyo- que decidiríamos llamar a nuestra empresa, lo haríamos mientras miramos la magnitud de lo sucedido para intentar ayudar a los posibles heridos, a los quemados. Sin embargo no todos pensábamos así.

Uno de los futuros periodistas –no diré cuál porque tampoco hace falta- planteaba que llamaría directamente al medio para el que trabajara y no atendería a las víctimas: “porque es periodista”. Es más, ha increpado a los que pensábamos ayudar a los quemados, diciendo que estábamos “entrometiéndonos en la faena de los médicos, bomberos y policías”, y que carecemos de “conciencia profesional”. Agárrense que vienen curvas.

Hacía días que no escuchaba una atrocidad semejante contra la propia dignidad, contra el auxilio, la humanidad y la ética. Pero, a diferencia de cómo haría en otras ocasiones, en esta no voy a personificar el Odio que viene sobre la persona que ha osado a argumentar con tanta necedad. Porque estoy seguro de que ella –vaya, ya he destapado que es fémina- no es la única que pensaba así en clase. Y lo peor, cientos de periodistas en activo, con total seguridad, opinan igual.

Para empezar, el argumento de que alguien que intenta socorrer a otro en un incendio, accidente o similar, se “entromete” en el trabajo de los médicos me parece, como poco surrealista. Ya me veo a todos esos con sus familiares dándoles un infarto y, lejos de coger el coche y llevarlos al hospital, lo que hacen es pedir cita para el médico de cabecera del ambulatorio. Imagino que tampoco cenarán si no es después de que Ferrán Adrià les ponga los platos en la mesa… no vaya a ser que si encienden la cocina se entrometan en la labor de los cocineros. Y mucho menos van explicarán a sus hijos qué es el Himalaya, el Taj Mahal, o los moriscos; que para eso ya están los profesores… y Jordi Hurtado en Saber y Ganar.

A estos personajitos les diré, simplemente, que, por ley, cualquier ciudadano español está obligado a socorrer a quien haga falta. De lo contrario, estarán cometiendo un delito de omisión de auxilio. Claro, que ellos son periodistas y, seguramente, estarán por encima del bien y del mal. Siempre y cuando uno trabaje para la SER puede ir por la autopista viendo accidentes y no parando en ninguno… salvo si ha de hacer una conexión en directo.

El hecho de ser periodista no está por encima de ser persona. Lejos quedaron ya los reyes “sol” que creían que sus poderes provenían de la gracia de Dios. Ahora la gente es humana, terrenal, y tiene sentimientos. Y cuando ve un accidente, lo lógico –al margen de la ley- es ir a ayudar, a socorrer. O al menos llamar al 112, no a tu jefe para que te mande un cámara al lugar de los hechos. Pero claro, quizá es que no tengo conciencia profesional. Qué risa me da. Imagino ese accidente y un montón de testigos con conciencias profesionales: el profesor estaría dando clase de matemáticas a los heridos leves, la peluquera intentaría hacer postizos con los mechones que no estén muy quemados, el músico de orquesta apilaría neumáticos para montar un concierto improvisado, y el carnicero… mejor no digo lo que haría él.

En el caso de la imagen principal del artículo, la opción más humana, la más coherente y digna; habría sido hacer la foto –o no- y acto seguido coger una piedra para espantar al buitre. Llevar a la niña a algún campamento o centro médico que hubiera podido haber cerca, y esperar a que los médicos o el ciclo de la vida hicieran el resto. Porque, seamos justos, la fotografía es lo suficientemente explícita para demostrar que esa niña no hubiera sobrevivido ni comiendo durante cuatro horas seguidas. Qué error pensar en espantar el buitre, me dirán esos inmorales. No tengo conciencia periodística. Pero al menos tengo valores, diré yo. Y con la cabeza muy alta.

Quiero ser periodista. Lo he deseado desde hace muchos años. Y estudio para ello. Me formo para ello. Respiro, incluso, para lograrlo. Pero al margen de la profesión, también tengo una serie de principios que me impedirán hacer según qué cosas. Y una de ellas será no ayudar a alguien que está muriéndose delante de mí (y yo puedo evitarlo) por sacarlo en pantalla en exclusiva. Lo siento –no, realmente no- pero yo por ahí no paso. Si por ser humano ahora resulta que no seré buen periodista, pues quizá me he equivocado de profesión. Pero tengo la certeza de que los equivocados son ellos. Al menos con sus argumentos.

Qué curioso es descubrir que los mismos que dicen que hay demasiada telebasura en televisión, que hay miembros de la profesión que son indignos; son los que dan la mala imagen, los que convierten a la profesión en denigrante, en un trabajo sin respeto ni dignidad. En una mierda, vamos. Qué trágico es saber que, al final, son ellos los que reforman la frase y gritan sin miedo: Yo, por publicar una noticia, ma-to.




Roberto S. Caudet

domingo, 7 de noviembre de 2010

Napoleones por el mundo



Los domingos, saben mis amigos, que son los únicos días que considero “míos”. Odio (perdón, qué palabra tan fuerte…) tener que salir de casa un domingo. Desde que me despierto, claro. El último día de descanso de Dios también es el mío. Me gusta pulular por casa sin hacer apenas nada, curiosear prensa antigua (tengo revistas acumuladas de hace varios meses…) y, si eso, conectarme a la red y jugar un poco. Cuando hay Fórmula 1, como hoy, veo como los Red Bull se acercan peligrosamente –milagrosamente- al sin cuello de Alonso mientras mi adorado Hamilton se queda atrás…

Leía hoy en un dominical atrasado, que el Día de la Hispanidad será recordado, una vez más, por los abucheos que varios grupos de asistentes a la celebración en Madrid propiciaron contra el presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero. La duda de si los gritos de “Chacona, guarra” y “Zapatero, dimisión” estaban ensayados o no, estuvieron en boca de todos. Las Juventudes Socialistas denunciaron públicamente que las Nuevas Generaciones del PP recogían en su Twitter una convocatoria masiva para que gentes venidas de toda España abucheasen al presidente socialista durante el desfile. Pues bien, la noticia me ha hecho recordar la pregunta que me hacía un profesor el otro día: “¿Qué ha pasado en el mundo estos últimos 20 años?”. Mi respuesta, sin duda, sería un “nada que no pasara antes, sólo que ahora las noticias se conocen más rápido y con mayor intensidad”.

Y es que las nuevas tecnologías, plenamente desarrolladas en el siglo XX, han invadido la primera década del nuevo siglo con ferocidad. Actualmente en España hay más número de teléfonos móviles que de fijos, los padres gastan más dinero en saldo para el I-Phone de sus hijos que en invertir en cultura y ocio para los retoños. Internet, distribuido por todo el globo, ha permitido que la gente conozca más, investigue más y sepa más. Tal es el alcance que puede tener la red, que el día de Eurovisión 2010, cuando ni siquiera los telediarios habían podido comentar la aparición de un espontáneo en el escenario mientras actuaba España, en las cuentas de Facebook de Soraya Arnelas, Coral Segovia y algunos cantantes más, ya aparecían quejas ante lo sucedido y las conversaciones contaban con varias decenas de fans replicando por lo vivido en Oslo.

Cuando Napoleón logró salir de su destierro tras perder el título de Emperador, tardó varios días en llegar a las costas francesas y un par de semanas en alcanzar París. Ya en la capital francesa, Napoleón consiguió varios centenares de militares que le ayudaran en su sueño de volver a reinar el mundo. De ocurrir hoy, Napoleón podría haber iniciado un evento en Facebook y, seguramente, hasta otros políticos y amigos le habrían respondido con un “me gusta”. Todo por la audiencia, TVE hubiera empezado a rodar un Napoleones por el mundo y en La Sexta hubieran promocionado lo sucedido con un: “¿Salvados?”, presentado por El Follonero, naturalmente.

Hace unos años, los avances tecnológicos se quedaban en un microondas, un horno eléctrico y un teléfono fijo inalámbrico. Hoy, los niños controlan todo eso con naturalidad mientras descubren lo último de sus ídolos en Google, aprenden inglés mientras chatean con otros fans de Crepúsculo y los militares enviados a Irak suben fotos de sus armas a Twitter. Sobre la pregunta que me hicieron, en el mundo no ha ocurrido nada nuevo, pero ahora todo se conoce; no hay apenas intimidad, y puedes hacer una convocatoria de abucheos desde el ordenador de la biblioteca… y lo peor, totalmente gratis, y desde una identidad perfectamente sustraída o inventada.

No es que esté yo –Dios me libre, nunca mejor dicho… ahora veréis- en contra del progreso. En absoluto. Pero sí lo estoy de su mala utilización, y del abuso de poder de algunos. Uno puede encontrarse casi cualquier cosa en Internet, y también en las redes sociales, como decía. Sin embargo, hace unos días Facebook censuraba (eliminaba) un grupo homosexual que promovía una besada colectiva para recibir al Papa. Una besada homosexual, por supuesto. Pero luego no censurarán cuando esos apijotados que de nada se enteran porque la raya en medio perfectamente engominada se lo prohíbe, suban videos a sus cuentas del mismo Papa despotricando sobre el Gobierno español por permitir el aborto y los matrimonios entre dos personas que no son “hombre y mujer”. Discursos del Jefe de Estado del Vaticano diciendo que el laicismo español (¿¿??) es similar al de la República.

Qué horror me producen esas palabras tan dañinas del Papa, que si hubiera dicho Chávez ya estarían en portada de todos los diarios, seguramente adornadas las frases con fotos del presidente en circunstancias bastante obscenas para ridiculizarlo. Pero resulta que el Papa goza de una inmunidad diplomática y religiosa que la misma Iglesia Católica empezó a formar hace varios cientos de años, cuando decidieron asesinar a todos los que no pensaban como ellos ni daban dinero para construir iglesias cuyas columnas fueran de oro.

Hoy también hay un multi-odio derivados unos de los otros. Porque, como decía al principio, en realidad nada ha cambiado. Ni veinte años ni doscientos. Al Papa se le deja decir lo que quiere, se sigue censurando lo que huele a modernismo, y la gente olvida rápido porque tiene otras distracciones… Y la mente muy vacía. Yo lo que tengo vacío es el estómago, así que me voy a cenar.

¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!

Roberto S. Caudet

viernes, 5 de noviembre de 2010

Gran Hermano se enfrenta a sus errores (Gala 4 - GH 12)


¡Cuarta Gala de Gran Hermano 12! Cinco nominados en la Casa Colorida, Trampas en las nominaciones de la Casa Blanca, Tres expulsados… y dos cuernos de alfileres que llevaba anoche Mercedes Milá fueron los protagonistas de una Gala algo más dinámica que acabó con 300.000 espectadores más que la anterior, aunque sigue siendo la segunda menos vista de esta edición.

Telecinco decidió ayer expulsar a dos de los concursantes más polémicos de esta edición, y eso que sólo llevamos tres semanas. Flor y Julio abandonaron ayer la casa porque la Organización de Gran Hermano así lo decidió después de que ambos protagonizaran varios videos, cuanto menos, pseudo sexuales, previo pacto de uno y otro para poder rentabilizar la historia fingida fuera. Aunque posiblemente no sea la primera vez que haya ocurrido un plan así por parte de dos concursantes (recordemos a Saray y Gerardo el año pasado), sí que ha sido la ocasión en la que más claro quedaba todo. Julio aconsejaba, entre beso y magreo, a Flor, sobre lo que tenía que decir y hacer dentro y fuera y, por supuesto, le hablaba de las cantidades monetarias que se reembolsaría por cada acción. Lamentable.

El pacto entre Julio y Flor atenta, evidentemente, contra la “esencia” del concurso, contra la legalidad y moralidad del mismo, y contra la dignidad de ellos, de Gran Hermano, y de la audiencia. Así que anoche, a bombo y platillo, como si de Indhira se tratase, fueron expulsados los dos. Sin darles explicación al resto de concursantes que siguen ajenos a lo ocurrido. Desde aquí, yo rompo una lanza “a favor” de la pareja pactosa, y pido la misma expulsión para el director de casting que ha permitido que Flor y Julio entraran al programa cuando se les veía venir a ambos, desde sus videos de presentación. A Julio sólo le faltó vendernos a todos sus amigos “famosetes” para ver si tenía mayor apoyo. Lamentable, insisto. Gran Hermano 12 se empieza a enfrentar a sus errores, pero lo hace con lavados de imagen más que otra cosa...

El programa continuó con la salvación, esperable, de Joaquín y Marcelo, que cada cual terminó en sus casas; con la expulsión sorpresa de Mireia (las encuestas daban a Patricia como candidata absoluta a abandonar), y con el cambio de casa de Patricia. Las nominaciones en la Casa Colorida dejaron a cinco nominados previos. Una casa que hizo trampas en la prueba y que tendrá que vivir esta semana con varios paquetes de galletas y dos de arroz. Qué cantidad de modalidades se me ocurren hacer para la cena... Oh, sí. La Casa Blanca, que no hizo trampas en la prueba, sí lo hizo en las nominaciones. Conscientes o inconscientes, acabaron nominando a Anup y a Julia cuando en las cuentas salían Anup y Lydia. Qué lista la rubia. Y qué tontos todos los demás. Ya veremos… de momento, ¡ADELANTE!

JULIA: 0 PUNTOS. Retiro todo lo positivo que dije sobre ella. Es vulgar, ordinaria, arrogante y muy déspota. Julia sólo abre la boca para quejarse de lo que hacen los demás, para insultarles, y para decir lo que deben hacer para ser mejores. Para ella, todos los concursantes son unos bocazas, y Anup, en especial, es un “buenqueda. Sí, habéis leído bien. Aquí el que no insulta es porque no quiere.

DÁMASO: 0 PUNTOS. Qué cansino es. Ahora resulta que vuelve a ser homosexual y está enamorado de Marcelo (y quién no). Este chico aburre hasta decir basta. El único punto que explota hasta el final es el más visto que el tebeo. O cambia de estrategia, o en cuanto salga nominado se irá a su casita. Mueble.

LAURA: 0 PUNTOS. Laura ha pasado de ser la chillona insoportable a ser la chillona correveidile insoportable. Por cierto, esta misma semana el Gato publicaba que fue finalista de Las Joyas de la Corona. Ahora se entiende todo.

JOAQUÍN: 0 PUNTOS. Gruñón, terco, desfasado y apartado. A Joaquín ya no lo quiere ni Marta. Su estrategia de ser El Comisario en la Casa Colorida le está causando interminables nominaciones, y es que no puede quejarse por todo, polemizar todo el día y ser tan hipócrita con sus argumentos. Un día le oyes decir: “Todos tenemos que comer por igual, somos todos iguales, la comida se reparte justamente” y al siguiente suelta un: “Yo tengo que comer más porque me esfuerzo más y corro más”. En fin.

EDUARDO: 0 PUNTOS. Otro gran mueble que sólo abre la boca para decir que todos comen mucho y él nada. Para eso y para soltar chismes y luego decir que él no los ha dicho. Eso en Sálvame es un “metemierda”. Me hago eco. Edu y Laura son los únicos concursantes con 0 puntos. Bueno, y Julio que los tiene en negativo…

PATRICIA: 0 PUNTOS. Patricia se salvó anoche de la expulsión, pero hoy se queda sin puntos en mi tabla. No tolero que haya expulsado a Mireia, francamente. Ella la nominó y con ella se ha batido. Qué mal. La rubia con cejas pintadas de manera profesional (muajajá) se ha quemado del todo. Su papel ya es cansino a más no poder y sus acciones y reacciones están descatalogadas desde hace varias ediciones. A ver cuánto más aguanta…

FLOR: 0 PUNTOS. Y con la argentina acabamos los no puntuados. ¿Sorprendidos? Flor hubiera puntuado esta semana, de no ser por su salida de la raya continua. Como decía ella anoche en su legítima defensa, estos días la hemos visto compartiendo su comida con el resto, defendiendo a Mireia en las peleas, intentando poner paz entre Jhota y Joaquín… y fingiendo montajes continuos con Julio. Ella solita se ha cavado la fosa.

RUBÉN: 1 PUNTO. El mueble más grande jamás visto en una casa de Gran Hermano puntúa esta semana. Y lo hace porque el resto son tan malos que al final hasta tiene mérito no ser perverso como el resto. El pobre no tiene ni idea de lo que Chari ha contado en la otra casa (os resumo: ella ha confesado que quería abandonarlo para siempre cuando él entrara en la Casa, pero que al verse en tal situación, se ha visto obligada a fingir un papel de novia del chico). Y él mientras, pidiéndole matrimonio e hijos por carta. Qué tierno. Qué pobre.

CHARI: 2 PUNTOS. Já. Esto sí que no os lo esperabais. Primera puntuación de Chari. Y por encima de su novio-no novio-lo que sea. La gaditana ha estado magnífica esta semana y se merece su recompensa. Ha intentado lidiar con todos los machos –y machas- de la Casa Colorida, se ha esforzado al máximo en la prueba semanal, y además se ha visto en varias broncas con Joaquín por intentar defenderlo. Él, mientras, la acusa de hacer videos para la tele. En fin. Pobre Chari. Bueno, salvo por el asunto de Rubén, que puede perjudicarla mucho. Yo creo que ella lo que quiere es soltarse y ser ella misma, pero que todavía le falta romper. Espero que lo haga.

CATHA: 3 PUNTOS. Y Catha vuelve a puntuar con lo mismo que en la Gala 0. No os penséis que ella no es otro gran mueble. Claro que lo es. Pero sus lágrimas tras la expulsión de Mireia se merecieron una salvación (como la que tuvo) anoche de las nominaciones. Acaba de sumar muchos puntos –bueno, tres- en mi lista particular. Ahora falta que se muestre un poco más.

LYDIA: 4 PUNTOS. La rubia no es tonta. Sólo demasiado ñoña. Ella vive en su mundo ajena a que Julio ha sido expulsado por metérsela a Flor sin sentimientos (como lo de Dragó del otro día). Y se piensa que igual hasta tiene posibilidades con él. Sí, claro. Yo creo que es posible que la mande a la mierda. Pero bueno. Anoche se libró de la nominación gracias al azar… pero en realidad ella estaba nominada con Anup desde el principio. El hecho de no mostrar cuatro dedos sino tres (¿se equivocó de verdad?) provocó que sus compañeros pensaran que había empate entre ella y Julia. Maaaaadre mía la que ha liado.

JHOTA: 5 PUNTOS. Jhota baja una posición más en la tabla semanal. La respuesta es muy sencilla: si hay dos responsables de la expulsión de Mireia son Patricia y él. El color-boy se ha pasado toda la semana discutiendo con ella por la comida, por la prueba, y hasta por su madre. El mero hecho de mencionarla (Mireia lo hizo, tranquilamente, sin insultarla ni ofenderla) provocó la explosión de Jhota y que éste echara pestes sobre la catalana. Ahora él seguirá, al menos, dos semanas más en la casa, y ella ya está fuera. Incomprensible. Pero lo cierto es que me encanta que Jhota se obceque tanto cuando se cabrea que no atienda a razones. Es un solete con muy mal genio.

YAGO: 6 PUNTOS. Yago también baja una posición pero se mantiene sexto. Naturalmente, con la expulsión de Óscar ha cambiado por completo su estrategia, y ahora ha pasado a intentar ser un mueble de los que callan, asienten y trabajan. Algo me dice que Patricia le va a romper la estrategia, porque con ella es imposible hacer las tres cosas a la vez y sin suicidarse por en medio. Veremos…

MARTA: 7 PUNTOS. Otra concursante que ha estado espléndida esta semana es la gallega. Ha sido genial que se aparte de Joaquín, aunque no lo ha sido tanto que lo haga cuando él estaba nominado y ella no… Y aunque está nominada esta semana, de momento no parece que tenga papeletas. Se está mostrando firme pero divertida. Y también lloró con la expulsión de Mireia. Otro solete. Me gusta Marta.

ANUP: 8 PUNTOS. Anup repite en la cuarta posición, pero esta vez no por los demás, sino por sí mismo. Ha habido varios momentos polémicos en los que Anup ha dejado de ser el indio-loco para transformarse en el indio-gilipollas. Así, tal cual. Qué horrible me pareció la salida de tono que tuvieron Julia y él. Que ella lo llamara “hindú de mierda” y que él antes le dijera “vete a que te eduquen otra vez” a sabiendas de que ella no tiene ni el graduado escolar porque sus padres no se lo permitieron. Y ahora le da pereza, claro, que posibilidades tiene de educarse… Anup está sacando un genio y unos cortes a sus compañeros que le podrían perjudicar seriamente. Sin embargo, espero que se quede y vuelva a mostrarnos sus momentos más divertidos.

TERRY: 10 PUNTOS. La canaria vuelve a caer dos posiciones, pero lo hace por un bien mayor. Evidentemente, esta semana en la que ha estado de Comodín no la ha ayudado nada. Y menos la nominación que hizo por Yago (que anoche le dio a ella los 3 puntazos). Ha sido la “protegida” de la semana y muchos de sus compañeros no han sabido ver que ellos mismos la propusieron para ello. Sigue teniendo todo mi apoyo por lo divertida y cañera que es, y por lo bien que hace de mediadora en los problemas. En la Casa Colorida hay grandes pacificadores. Pero demasiadas polémicas absurdas y repetitivas.

MARCELO: 12 PUNTOS. La salvación de Marcelo me supo a gloria. Verlo luego sin camiseta, ni os cuento. Muajajá. Este Odiador empieza a enamorarse (en el sentido más infantil y absurdo de la palabra, por supuesto) del malaguita. Lo cierto es que esta semana se ha mantenido bastante al margen de las polémicas y eso le ayudó anoche en las nominaciones. A ver si esta semana vuelve a estar más tranquilo y nos da más videos. Y eso sí, a ver si Dámaso lo deja ya en paz, que el pobre va a acabar traumatizado de tanto hacer de cura confesor…

MIREIA: 15 PUNTOS. El paso de la catalana por el concurso le dio en mi tabla dos cuartas posiciones, luego una tercera, y ahora la primera. Esta semana Mireia ha sido la víctima de todas las broncas y el blanco fácil para todas las acusaciones. Los compañeros le dejaron que se encargara de la comida, de repartir los alimentos y de formar la casa… y ahora la acusan de que tiene mucho poder. Hablando se entiende la gente y así es como ella supo explicarse ante Jhota, el único que quiso escucharla. No entiendo cómo el público la ha expulsado, pero el caso es que está fuera. Como dije, en la segunda o tercera semana siempre se va uno de mis favoritos iniciales. Ahí la tenéis. Además, y si os disteis cuenta, ayer Mireia tenía clarísima su expulsión. Así las cosas, se la vio con un pequeño bolso de mano en el momento crucial (“Debe abandonar la casa…”) de la expulsión… para pode retocarse antes de volver a plató. Con lo correcta y fina que era. Y lo educada y magnífica. Nunca entenderé su expulsión, lo siento.

Y sólo nos queda saber un nombre:

JULIO: -3 PUNTOS. Julio vuelve a ser, por tercera semana consecutiva (y puede que no sea la última) el Odiado de la Semana. Nunca se le cogió tanta manía a un concursante… ni ninguno dio tantos motivos. Julio ha demostrado que yo acertaba cuando decía que estaba falseando en la Casa Blanca para salvarse y que todos se equivocaban. Pero lo peor es que, expulsado por la Organización, ahora tiene más tiempo para recorrerse platós de televisión de Telecinco y discotecas y más discotecas. Debería haber una cláusula en la que se prohibiera al expulsado por motivos así que recorra todo Telecinco ganando dinero. En fin.

Como decía al principio, los dos cuernos de Mercedes Milá fueron los protagonistas del plató de Madrid. No sé muy bien si iba vestida realmente de naturaleza o iba disfrazada de costurero, porque con tanto alfiler clavado no se entendía muy bien la historia. El caso es que, una vez más, Milá se soltó tranquilamente durante la entrevista y llamó de todo a los expulsados por la Organización. Se quedó a gusto. Muy a gusto, sin duda. No tanto lo hicieron los nominados de la Colorida: Jhota, Marta, Joaquín, Patricia y Catha. Y mucho menos lo de la Blanca: Anup y Julia. Ellos dos fueron los que decidieron los nominados finales: Anup, Julia, Marta y Patricia. Mi voto esta semana vuelve a ser doble, aunque ni con esas acierte… Nunca me ganaré la vida como vidente, ha quedado patente. Pero sé rimar. ¡Y mucho más! Muajajá. Mi voto:

GH PATRICIA o GH JULIA al 27211

Nos vemos el domingo, como ya es habitual. Hasta entonces:

¡FELIZ DÍA DEL GRAN ODIO HERMANO A TODOS!

Roberto s. Caudet