jueves, 17 de noviembre de 2011

¿Y gira La Noria?


 La productora estadounidense Paramount y la revista española Pronto han sido las dos últimas en anunciarlo: se bajan de La Noria. Y con ellas dos, ha llegado la debacle. Si Telecinco decide seguir emitiendo su programa de entrevistas y debates de los sábados por la noche, lo hará sin publicidad. Sin un solo anunciante. Cero. Cero Patatero. Al más puro estilo Televisión Española es como se ha quedado La Noria. Claro que si el programa se emitiera en la Nacional, en lugar de Mª Antonia Iglesias tendríamos a Ana Pastor, y en lugar de Jordi González, probablemente pondrían a Raphael cantando villancicos. Guau, ya me lo estoy imaginando.

Algunos de vosotros estaréis preguntándoos qué ha pasado con La Noria de Telecinco para que retiren toda su publicidad. Pues yo os lo cuento. Prometo ser breve y claro. Hace tres semanas, Jordi González y tres de sus colaboradoras habituales entrevistaron a la señora Rosalía García, más conocida como “la madre del Cuco”. Y no, no va con segundas. La madre del Cuco es una, y la madre del Topo es otra. El caso es que esta señora acudió al programa para contar que su hijo, El Cuco, es inocente en el caso de Marta del Castillo. Marta del Castillo es la campeona mundial del escondite. Claro que, por otro lado, no es fácil encontrarla cuando hay imputadas entre 15 y 20 personas en su muerte. Su juicio se ha convertido en un auténtico Cluedo.

Como decía, Rosalía García, la madre de uno de los posibles asesinos de Marta del Castillo, acudió hace tres semanas a La Noria de Telecinco para defender la inocencia de su hijo. Qué iba a hacer si no, es su madre, es hasta coherente. Pero la polémica estaba servida. Especialmente por las tres condiciones que Telecinco aceptó para la visita a La Noria de esta señora: la primera, que cobrase una cifra entre 10.000 y 30.000 euros; la segunda, que en ningún momento se hablara de que había cobrado; y la tercera, que la entrevista no tuviera ni un solo plano de su cara. Vamos, que pese a los dos millones de espectadores que vieron La Noria, ninguno sabe cómo es de guapa esta señora.

La polémica estaba servida, como digo, y además de las redes sociales, la primera en reaccionar fue el Grupo de Alimentación Campofrío. Sí, la del chóped y el jamón de pavo. La casa burgalesa –de Burgos- decidió enviar un comunicado a la prensa en el que informaban de la retirada de su publicidad a La Noria. Por “el bochorno”, aseguraban. Y no fueron los únicos. La primera semana se bajaron del barco –o de La Noria, como gustéis- Puleva, Président, Nestlé, Panrico, L’Oréal, Vodafone… Para la segunda semana, ya eran un total de 23 las firmas que habían rechazado el programa de Telecinco: Bayer, El Corte Inglés, Loterías y Apuestas del Estado, Renfe, Milner, Carolina Herrera, Garnier, Donuts, Ferrero Rocher…

El sábado pasado, día 12 de noviembre, La Noria giraba de nuevo con tan sólo 5 anunciantes. Sus espacios publicitarios se reducían a, apenas, dos minutos. Pues ya no queda ninguno. Paramount y Pronto han sido los dos últimos en despedirse del programa que presentan Jordi González y Sandra Barneda. Pues bien, yo estoy totalmente a favor de estos anunciantes, pero estoy totalmente a favor de la coherencia; así que estoy totalmente en contra de estos anunciantes.

Me parece lícito (¡faltaría más!) que una empresa pueda anunciarse donde guste. Y me parece todavía más lícito que después de la auténtica burla de La Noria a los padres de Marta del Castillo –y a todos los que nos solidarizamos con su causa y con la justicia-, las firmas retiren su imagen del programa. También es cierto que, al principio, Campofrío me pareció un grupo de lo más oportunista. El hecho de ser el primer y único anunciante que, de manera individual, rechazaba a La Noria públicamente, le hacía ganar en popularidad y en “valentía”. Vamos, se estaba dando un autobombo y una publicidad inmensa a costa de una desgracia y una desvergüenza. Sí, Campofrío se arriesgó a ser la líder del grupo de los exiliados de La Noria, pero pudo resultarle muy caro.

Pero no es Campofrío la que me perturba, aunque también. Son todas en general. ¿Cuál es la causa real para que huyan de La Noria? Las firmas insisten en el espectáculo lamentable que fue la entrevista a la madre de El Cuco. Y yo, lo siento, pero no me lo creo. ¿Qué clase de novedad había en esa entrevista? ¿Por qué esa entrevista es tan horrible? ¿Qué diferencia hay entre la entrevista a la madre de El Cuco y los debates de Intereconomía donde se llama “zorra” a la Consellera de Salut catalana? Moralmente, no hay ninguna diferencia. Y eso es lo que a mí me da tanto coraje. La doble vara con la que miden la moral estas firmas. Si es Telecinco, es horrible. Si es Intereconomía… ¿Es su estilo?

Me parece perfecto que retiren su publicidad de La Noria. Es un hecho sin precedentes en España –sí en el extranjero, recordemos el caso de la serie Skins hace unos meses-. Pero no creo que sea el único programa que se merece un castigo moral. No es el único programa en nuestro país que atenta contra la ética. Y, sin embargo, al resto sí los apoyan. Telecinco debería mirarse su reputación, que le está pasando factura. Pero las firmas deberían mirarse un poco el resto del panorama televisivo, que no es especialmente mejor que La Noria. Al menos, La Noria es líder de audiencia cada sábado. Lo cual es todavía más surrealista. El programa líder es el que se queda sin publicidad. Así son las cosas…

…y así os las he Odiado. Nos vemos el sábado.

¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!

Roberto S. Caudet

miércoles, 12 de octubre de 2011

Me rindo


Ya no puedo fingir más que no me afecta,
Que no estoy conmovido.
No me puedo mentir a mí mismo
Diciendo que nunca pienso en ti.

Tú me has hecho fuerte,
Me has enseñado que no soy débil para enamorarme.

Pensaba que nunca lo necesitaría
Y ahora nunca tengo bastante.
Lo hice sólo por mí,
Quería tener el control.
Pero tú has cambiado todo en lo que creía
Y ahora no puedo luchar contra este sentimiento, cielo.

Levanto mis manos y me rindo,
Porque tu amor es demasiado fuerte
Y no puedo continuar
Sin tus brazos llenos de amor, cielo.

Sé que no voy a resistir
Porque tus caricias y tus besos
Han logrado destrozar mi escudo.
Debo admitir que nunca pensé
Que necesitaría a alguien tanto
Pero tú me has abierto los ojos de tal modo
Que ahora puedo ver mucho más.

Me rindo.
Me rindo ante este sentimiento en mi corazón.
Me rindo ante mi corazón.
Me rindo al tacto de tus labios.
Al sabor de tus besos.
Porque tu amor es demasiado fuerte
Y no puedo seguir fingiendo
Que no pienso en ti…

(“Me rindo”, Laura Pausini)

Hoy, Odio el contenedor de amor en el que acabo de convertir mi preciado blog lleno de Odio. Pero es que te quiero. Y necesito gritarlo. Te quiero. Y, por cierto, felicidades, amor mío.

¡FELIZ DÍA DE LA RENDICIÓN A TODOS!



Roberto S. Caudet

domingo, 11 de septiembre de 2011

La Cara B


 Todavía visiblemente emocionado, me despierto a las nueve y media de la mañana para volver a ver aquellas imágenes en mi cabeza. No me hacen falta especiales en televisión. Ni tampoco reportajes gráficos en el periódico del domingo. Mi cabeza me las muestra, de manera fugaz pero penetrante, cada once de septiembre cuando me despierto. Hace justo un año escribí el que para mí ha sido el texto más humano, directo, sencillo y personal en todo el blog: El primer día del resto de su vida. En aquel artículo os conté uno de los días más impactantes de mi vida. Os conté la historia oficial sobre el atentado contra las Torres Gemelas. La historia que vieron mis ojos. La que escucharon mis orejas. Y recibí visitas. Miles. Y recibí mensajes. Varias docenas. Hoy toca quitarse ese sentimentalismo –al menos durante treinta y cuatro minutos- y contar la Cara B.



El video que os he publicado es la segunda de las tres partes en las que se divide el documental titulado Zeitgeist, que tanto éxito tiene a nivel mundial (124 millones de visitas sólo con el video principal subido en Google). En esta segunda parte titulada “Todo el mundo es un escenario”, de treinta y cuatro minutos, se nos intenta explicar, de manera detallada, rigurosa y veraz lo que ocurrió realmente aquel once de septiembre de 2001. Aquella tarde que, tras un doble atentado terrorista, cambió al mundo. En este documental, sin embargo, los terroristas son otros. Somos otros, me atrevería a decir. Porque yo formo parte de esa gran masa atontada, ciega, sorda y hasta muda –que diría Shakira- que sigue versionando lo que Bush nos hizo creer a todos. Estúpidos. Somos una panda de alelados que nos hemos dejado llevar por el sistema capitalista yanqui y nos hemos olvidado de la verdad. Esperad un momento. Estoy conteniéndome la risa.

El documental “Zeitgeist” (en castellano sería algo así como “El espíritu del tiempo”) es realmente impactante. Muy educativo. Muy de proyecto que realiza un estudiante universitario –incluso de bachiller- pretendiendo que su profesor se quede con la cara de bobo y le ponga una matrícula de honor mientras castiga al resto de los compañeros por haber sido tan idiotas todo este tiempo. Zeitgeist es un documental que parece inspirado en una nueva novela de Dan Brown. Sólo faltan por allí los templarios. Y quizá, Esperanza Aguirre. Pero, cuidado, que aquí hay gato encerrado.

El director del documental, Peter Joseph,  parte desde un principio equivocado. Y es el de que lo vamos a creer a él porque sí nos cuenta la verdad mientras que todo el mundo nos miente. ¿Por qué tendríamos que creerle a él y a sus múltiples personitas que declaran en el video? ¿Quiénes son? ¿Qué pretenden? ¿Qué pruebas tienen de lo que dicen? La cantidad de imágenes y cortes de voz están editadas y cortadas para que digan y muestren lo que ellos quieren vender, igual que, según ellos mismos, los medios de comunicación han hecho con nosotros. Con todo el globo. Esto es, definitivamente, el día de todo al revés.

Que no se hayan publicado imágenes sobre esto o aquello no implica que no las haya. Que se haya mentido sobre las armas de destrucción masiva no implica que el resto de información ofrecida sea mentira. Y, por supuesto, tal y como dice Joseph, si no explotaron los aviones en el Pentágono y en aquel bosque… ¿dónde están? Imagino que en la isla de Perdidos. O quizá peor. En el próximo capítulo de El Barco chocarán con uno de estos aviones. Y, naturalmente, para celebrarlo, todos se quitarán la ropa.

Es absolutamente terrible cómo la gente cree a pies juntillas lo que dicen los que van de rebeldes, lo que dicen los que dan la contra. Porque cuando ofreces una supuesta Cara B, tienes un as ganador guardado en la manga. Es así de sencillo. Cuando a la gente le cuesta creer algo, sea por duro, por inverosímil o por el motivo equis, es fácil hacerles creer que todo es mentira. Qué fácil es hacer dudar a la gente sobre una historia que han visto. Y meterles miedo. ¿Dónde está vuestro ojo crítico cuando habéis visto ese documental? Porque se deja por responder todas las cuestiones importantes, y simplemente se basan en que todo el 11-S y el 7-J ha sido un pretexto. ¿También el 11-M? ¿Aznar pactó con Bush una serie de bombas en Atocha?

Zeitgeist me ofrece la misma credibilidad que cualquier loco que nos cuenta una historia sobre el fin del mundo. Que los típicos señores que nos dicen que en su casa han aparecido las caras de Dios, la Virgen y La Macarena de Los del Río... Porque al fin y al cabo, todos son iguales. Peter Joseph nos da su versión de lo ocurrido como la única verdad posible. Si nos dice que había columnas de acero derretidas, tenemos que creérnoslo. Aunque sólo veamos unas imágenes que pueden estar manipuladas. Que pueden ni ser del World Trade Center. Nos dice que todo es una estafa. Pero a él, naturalmente, lo tenemos que creer. Suena divertido.

No os creáis a los medios”. “No creáis a Bush ni a su Gobierno”. Creedme a mí. Si estas mismas palabras las pronunciase el Papa, todos pensaríamos que está adoctrinando. Pero lo hace un tal Peter Joseph y nos creemos sus teorías conspiratorias. Que si al señor Assange de Wikileaks intentaron llevarlo a prisión… ¿por qué este tipejo sigue vivito y coleando? ¿Por qué la Administración Norteamericana no ha ido contra él? Claro, porque, como muchos me podréis decir, “nadie va a creerse realmente su historia”. Y quizá de inverosímil, surrealista y catastrófica es cierta. Pero quizá no.

Decidme: Si los Reyes son los padres, el Ratoncito Pérez también lo es, Dios es un invento para dar miedo y sacar dinero… ¿Por qué los atentados del 11-S no son también una gran inocentada? ¿De qué esta hecha, realmente, la Coca Cola? ¿Cómo se construyeron las pirámides de Egipto? ¿Qué hay en el fondo del mar? ¿Por qué el Sol se esconde por las noches? ¿Se va de fiesta con Pocholo?

Muchas noches hemos rezado,
Sin la prueba de que alguien nos pudiera escuchar.
En nuestros corazones, la esperanza por una canción
Que apenas entendíamos.
Ahora no tenemos miedo,
A pesar de que sabemos que hay mucho por temer.
Hemos estado moviendo montañas
Mucho antes que supiéramos que podíamos.
Puede haber milagros
Cuando tengas fe.
Aunque la esperanza sea débil,
Es difícil de matar”.

( "When you belive", BSO. El Príncipe de Egipto ).

¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!

Roberto S. Caudet 

lunes, 29 de agosto de 2011

Forlaníssimo


 Lo tenía todo para triunfar. A sus veintimuchos, era el que más pases ofrecía en el Villarreal. El rubio de oro que encandilaba a mujeres y gayers del mundo y, en cambio, era el terror de sus rivales. En su país lo consideraban una estrella. Y todavía estaba por venir el Mundial de Fútbol 2010. En ese macro-torneo celebrado en Sudáfrica fue proclamado el mejorjugador, por encima de los españoles, ganadores del Mundial. Y es que él solo y sus goles habían llevado a su país una ronda tras otra hasta la Semifinal. Se le conoce como El Cacha. En su biografía oficial lo definen como Uruguayo. Para mí es Dieguito. Diego Forlán Corazo.

El único paso de gigante que me he saltado en su imparable carrera ha sido el paso del Villarreal al Atlético de Madrid. En este último equipo entró con una pequeña polémica: “Jamás besaré el escudo”, dijo a los hinchas rojiblancos. Y hoy, en su rueda de prensa de despedida, lo ha vuelto a repetir. De una manera valiente –quizá demasiado-, Diego Forlán aseguró en su primera rueda de prensa como jugador del Atlético que él sólo sentía de verdad los colores de la camiseta de su país, Uruguay. Ese color celeste con el que acaba de ganar, este mismo mes, la Copa de América de fútbol.

Su único error, podríamos decir, fue precisamente esa osadía de no besar un escudo. Un acto patriótico y nacionalista, podríamos decir, que aunque especialmente absurdo, gusta tanto a los hinchas y directivos de los clubes. Insisto en que es un momento absurdo, y si no, que se lo digan a Figo, o a Saviola, o a Mendieta… por poner ejemplos de esta última década. Hoy besan un escudo y al día siguiente besan al rival con la misma pasión. Es como Física o Química –me quema por dentro- pero con deportistas. Todo un espectáculo.

Esta fatídica acción de Forlán se completó con el mal año que tuvo la temporada pasada, en el Atlético de Madrid y con Quique Sánchez Flores como entrenador del equipo. Se lanzaban pullitas en sus entrevistas, les faltaba comprenderse en los entrenamientos… y al final Quique, que era el que cortaba el pan a fin de cuentas, decidió empezar a no incluir a Forlán en su once inicial. Diego empezó a sentirse bastante despreciado y cuando jugaba tampoco lo daba todo. Y entró en una espiral terrible de la que no parecía salir nunca. Ni siquiera con el cambio de entrenador del Atlético.

En el último capítulo, y ya con 32 años, Diego llamaba a su nuevo entrenador para decirle que no se lo llevara a la convocatoria, para poder quedarse en Madrid y pensarse ofertas de otros equipos. El epílogo era demasiado evidente. Y la rueda de prensa hoy ya cantaba por bulerías. Diego Forlán ya no es jugador del Atlético de Madrid. Aunque todavía no es oficial, todo parece indicar que, efectivamente, pasará a ser jugador del Ínter de Milán la próxima semana. Se nos va.

Como es evidente, este no es un Odio al uso. Jamás me atrevería a odiar a Diego Forlán. Todo lo contrario, sabéis que lo mío es un auténtico amor platónico (y no llega a ser más porque él no quiere, aunque no se lo he preguntado nunca… Igual hasta acepta). Pero sí odio que haya decidido pasarse a otro club. Y que lo haga a uno que no está en España. ¿Qué he de hacer ahora? ¿Aprender italiano? ¿Empezar a leer Il Corriere Della Sera? ¿Y cómo sonará su nombre allí? ¿Lo llamarán Dieguinni? ¿Forlaníssimo? Ay, señor. La vida no es especialmente buena conmigo últimamente.

Esto de que para progresar, nuestros amores se vayan lejos y dejes de saber de ellos no me gusta nada. Así que hoy mi Odio va dirigido al manager de Forlán, a su padre (que es otro metomentodo) y a Diego y al Ínter, por hacerme tanto daño en mis últimos días de vacaciones. En fin. Cuando consiga verlo algún día –que lo haré- no dudaré en recriminarle lo que ha hecho. Cómo se le ocurre… Ya no veré casi a diario su sonrisa en los medios españoles. Ni sus preciosos ojos por la televisión. No admiraré sus famosas cintas del pelo ni tampoco su rica tabletita...

Hoy no os voy a desear nada. Hoy os pido, como ya lo hiciera Lola Flores, un euro a todos mis lectores. A ver si así consigo comprarlo yo también y hacer que juegue en mi estad… en mi cam… Bueno, donde sea. Venga, va:

¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!
¡MUCHÍSIMA SUERTE, DIEGUITO!
Roberto S. Caudet

miércoles, 24 de agosto de 2011

Telecinco MeDesespera


 Cuando empezó a emitirse en Estados Unidos, Mujeres Desesperadas era una serie de suspense aderezada a la perfección con dosis cómicas muy ácidas. Algo así como este blog, pero con Eva Longoria. La trama (¡Atención: SPOILER!) comenzaba cuando Mary Alice, la vecina que hace la voz en off de los prólogos y los epílogos de cada capítulo, se pegaba un tiro. Una mujer feliz, casada felizmente, con unas amigas que la quieren y con un hijo (tremendo, por cierto) que parece admirarla. Rápidamente, nuestras encantadoras vecinas de Wisteria Lane se pusieron manos a la obra: aquí había gato encerrado.

Y como en cualquier historia de suspense, se mezclaban amenazas, pruebas misteriosas, secretos inconfesables, traiciones con nocturnidad y alevosía y un sinfín de puntazos más que dan a la serie un trasfondo todavía más interesante que el de la vida cotidiana de las cuatro protagonistas –y la quinta protagonista ocasional que ha ido turnándose- y sus familias.

Estas cuatro féminas son Gabrielle Solís (personaje al que siempre me han asociado mis amistades, interpretado por Eva Longoria), la ex modelo con carácter latino que hace honor a la canción de Marilyn Monroe “Los diamantes son el mejor amigo de la mujer”; Bree Van de Kamp (personaje interpretado de manera brillante por Marcia Cross), la pérfida y típica mujer americana y católica que de tan complaciente termina siendo cínica y mezquina; Lynette Scavo (Felicity Huffman), la ama de casa explotada pero cabeza de familia que pronto terminará por comprender que siempre es bueno tomarse un respiro; y Susan Mayer (Teri Hatcher), la mujer que vive por y para el amor, torpemente graciosa y demasiado grotesca, en ocasiones.

Sus personajes se complementan a la perfección y, por supuesto, son los cuatro ejes por los que se mantiene la serie. Quizá, y como consecuencia de ello, las actrices, más inteligentes aún que los propios guionistas, decidieron –desde el comienzo de la serie- que todas cobrarían siempre lo mismo por cada capítulo. Y fin de las discusiones. Sin embargo, la quinta actriz ocasional jamás ha cobrado lo mismo que ellas cuatro. Fuese la actriz que fuese. Divinity, la cadena “femenina” de Telecinco está emitiendo desde el lunes esta magnífica serie desde el principio, y además emitirá en exclusiva las dos últimas temporadas de la serie –que ya tiene fecha final firmada- que tan maltratada ha estado en nuestro país por TVE y La 2. Qué novedad.

El caso es que yo me pregunto si para la última temporada y con la mano –de oro- que parece tener Telecinco úlltimamente… ¿No serán capaces de que Belén Esteban haga un cameo como vecina de Wisteria Lane? Claro que con la ex de Jesulín en la serie, en lugar de Wisteria Lane, tendrían que llamar al barrio Histeria Lane, ¡menuda les espera! Ya me imagino la trama: La Esteban se muda con Andreíta y sin Fran (porque están nuevamente peleados) al barrio. Y les enseña a todas a comer pollo, por supuesto. Ya me imagino a Belén gritándo: “Bree, c***, cómete el pollo”, y la pelirroja se nos muere del susto. Pobre…

El caso es que su aparición sería estelar: Podría enseñarle a Gabi cómo vestir un chándal del mercadito con zapatos de su propia firma y aparecer en los platós aclamada como “La Princesa del pueblo. Podría enseñarle a Lynette cómo mantener a sus hijos a raya, a que se estén quietos y jamás nadie se atreva a hablar de ellos. Podría enseñarle a Susan a cómo sobrevivir a futuras relaciones siendo que aún estás enamorada de tu ex del que hablas todo el día y, encima, cobras por ello. Y podría enseñarle a Bree un poco de sentimentalismo y de cultura de barrio, que le vendría que ni al pelo.

Y por qué me imagino esto… Pues porque anoche Telecinco emitía, como cada martes (o miércoles, ya ni se sabe) un nuevo programa de Enemigos Íntimos, su versión elegante de Sálvame Deluxe en la que un montón de personajillos, vestidos con lo que le sobró a José Luis Moreno de sus “Noches de fiesta, haciendo preguntas a otros personajillos que dicen ser “enemigos íntimos” de alguien. Fantástico. A cualquiera le encantaría tener gente así alrededor. Y ayer el protagonista de la noche fue Aurelio Manzano, que tiene nombre de cantautor sudamericano modernizado. Un supuesto periodista supuesto amigo de Fran, el supuesto marido de Belén Esteban, la supuesta Princesa del Pueblo. Virgen de la Teta al Hombro, ¡¡qué lío!! Y lo mejor de todo es que La Esteban está de vacaciones en “Benidór” junto a su hija.

Vamos, que ya tiene carnaza para cuando vuelva. Porque, por si no lo sabéis todavía, Belén Esteban ha firmado por otros tres años conTelecinco, por lo que le tienen que sacar hasta los higadillos más tiempo. Que digo yo, que o los fabrica ella sola, como el colesterol, o apañada va la tía… ¿pero qué le quedará ya por vender y por decir de su vida? ¡Si hasta hablan de ella cuando no está! Hasta en la sopa (bueno, en el granizado, que hace calor…) la tenemos. Y, francamente, esto ya es pasarse tres pueblos. Que igual que ella necesita descansar de Sálvame, nosotros necesitamos descansar de ella.

Y por si fuera poco, Telecinco parece que confirma que ha comprado los derechos de un nuevo reality. ¿Os acordáis de “La Granja, presentado por Terelu Campos en Antena 3? Pues ahora es de Telecinco. Que no os extrañe que uno de los famosos concursantes sea el dichoso Fran. O incluso el propio Jesulín. O la Campanario, que allí en La Granja seguro que puede estudiar Odontología mejor que en Madrid, habrá menos jaleo de prensa…

Ay, señor, señor… Sólo puedo decir que, últimamente, Belén Esteban y Telecinco MeDesesperan.

¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!

Roberto S. Caudet

sábado, 20 de agosto de 2011

Juventudes Católicas VS Indignados Laicos


 Jamás Madrid había dado tanto juego en tan poco tiempo. Sus calles son noticia a cada minuto. Y no es para menos. Las plazas de la capital española están repletas –por no decir infestadas- de jóvenes, monjas, curas y del Papa. Pero también albergan a cientos de Indignados, aunque ahora se llaman “caminantes laicos”. Dentro de nada y por motivo del estreno de su segunda temporada, los que una vez acamparon contra los políticos acabarán siendo “The Walking Dead”. Y, francamente, con las palizas que les meten los Nacionales, tampoco me extrañaría mucho que acabaran así de verdad.

Como os decía, Madrid está repleta de gente con ideologías y creencias bastante diferentes. Los que celebran la JMJ (Jornada Mundial de la Juventud) son de aire católico. Celebran que se van a encontrar con el Papa –tres nanosegundos y medio- y que Dios es bueno, misericordioso y fan de Lady Gaga. No estoy blasfemando. Anoche, en los informativos de Telecinco, podíamos contemplar a un grupo de adolescentes religiosas que esperaban al Papa cantando: “Ra-Ra-Ratzinger” con la entonación del “Roma-Roma-ma” de la canción “Bad romance” de Lady Gaga. Sin duda, un romance extraño les espera a esas niñas que en lugar de a Justin Bieber han decidido amar a un ser etéreo al que sólo conocerán -si eso- cuando mueran. Imagino que, si no les gusta la experiencia, nos lo contarán vía Anne Germain; porque no creo que El Corte Inglés les devuelva la vida ni el dinero

También bailan el Waka Waka por las calles de Madrid. No cabe duda de que Shakira y Lady Gaga son dos grandes devotas de Jesucristo y de su legado. Me gusta la coherencia de estas nuevas juventudes católicas. Aunque luego sigan diciendo ante las cámaras que están en contra del aborto, de los matrimonios homosexuales y de los preservativos. En eso están muy de acuerdo con sus líderes, los curas, sacerdotes, obispos, arzobispos, y no-sé-cuántos cargos más. Que luego se quejarán de Zapatero, pero el Papa tiene más asesores y Ministros por el mundo que cualquier Jefe de Estado que se precie.

Esas nuevas Juventudes siguen a pies juntillas los dictámenes de sus líderes, insisto. Pero algo se les escapa: ¿a mitad de mañana, qué hacen? Porque, según dicen los hosteleros madrileños, mucho agua parece que no necesitan. ¿Y comida? No, tampoco. Estoy casi a punto de poder confirmar que los católicos más jóvenes no necesitan comer ni beber para seguir viviendo. Crecen gracias a la fotosíntesis. Es un pequeño paso para Dios pero un gran paso para la humanidad. No, eso era otra cosa…

Por su parte, los Indignados defienden… Oh, siempre se me olvida que no saben lo que defienden. Ahora en sus pancartas ya no existe la política española. Ni una vivienda justa. Ni tampoco salario. Ahora están indignados con la visita del Papa, porque ellos son “laicos”. Hasta aquí todo perfecto. De hecho, me pareció bastante apropiada la “marcha laica” que decidieron hacer por Madrid para protestar por el elevado gasto público que conlleva la visita del Papa a nuestro país durante unos días. Si hace unos días era Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid, la que decía que no tenían “ni un p*** duro”; ahora parece que les sobra.

Que, digo yo, ¿para qué tanto gasto por la visita de un enviado de Dios? Si con que se molestaran en pasar un rallador de queso por una de las columnas doradas del Vaticano (o de cualquier otra iglesia católica) habría suficiente para pagar la visita de Ratzinger… Pero claro, el oro del Vaticano es sagrado. Y las cruces al cuello que lleva el señor Papa también. Porque me pongo yo eso de colgante y me guillotino.

El caso es que los Indignados ahora sabemos que son laicos. Y que no les ha sentado muy bien eso de tener que pagar por que venga el Papa, cuando a ellos (a España entera, que hay que recordar que somos un Estado a-con-fe-sio-nal) no los representa en absoluto. Y han formado una marcha en protesta. Pero la marcha, como las acampadas, es les ha ido de las manos. Y lo que parecía ser un par de horas está durando ya un par de días. Y la marcha se ha convertido en una trifulca con toda una serie de calificativos varios para los católicos. Calificativos e insultos. Insultos y vejaciones. Vamos, que los han puesto finos. Yo me pregunto si esos mamarrachos que dicen ser laicos no querrán decir que son anticristianos. Porque yo soy laico pero jamás me atrevería a actuar de esa manera. Igual es que también tengo un sentido cívico que ellos desconocen.

Pero lo peor de todo es que estos Indignados Laicos han hecho lo que parecía imposible: cuando todo el mundo estaba en contra del Papa y sus Hijitos Católicos, ahora estamos a favor de ellos. Porque los han hecho víctimas. Porque no pueden protestar por la carga policial cuando ellos atacan con la misma crueldad a los católicos. Especialmente a los más jóvenes y extranjeros que desconocen absolutamente cómo funciona el mundo. Y eso está mal. Muy mal.

¿Sabéis lo más divertido? Que en el fondo, Indignados Laicos y Juventudes Cristianas son exactamente iguales. Unos con violencia y con pancartas, y otros mediante leyes católicas e iglesias; pero todos pretenden imponer su verdad como la única verdad. Ambos grupos se creen con la autoridad y la fuerza suficiente como para imponerla al resto. Los primeros creen que lo hacen “por el bien de todos”, aunque no nos lo hayan preguntado. Y los segundos porque “lo dice Dios”, aunque jamás hayan hablado con él. Pero todos se creen conocedores de la única verdad. Y la única verdad es que son unos auténticos intolerantes que creen que su manera de ser, vivir y pensar es la única válida. Y encima nos lo quieren hacer creer a nosotros. Apaga y vámonos.

¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!

Roberto S. Caudet

viernes, 19 de agosto de 2011

El dedo de Mourinho




Su nombre hoy suena en todos los informativos. Su apellido figura en todos los titulares deportivos. Se han hecho eco de él infinidad de bloggers, de twitteros y hasta yo he titulado la entrada de hoy con su nombre. Pero en el partido jugado ayer en el Camp Nou y que dio la victoria de la SuperCopa al Barça, Mourinho no ganó nada. No marcó gol. Ni hizo un gran pase. Ni tampoco lo conmemoraron por su trayectoria como entrenador de los “galácticos” (jajajajaja!!). Su nombre copa todas las conversaciones por haberse pasado de la raya. Por haber demostrado una actitud completamente antideportiva. Por haber sido él mismo, una vez más.


Como decía, anoche se jugaba la final de la SuperCopa entre el Barcelona y el Real Madrid en casa de los primeros. La expectación era máxima dado el resultado de la ida (2-2) y la nueva adquisición por parte del Barça de Cesc Fàbregas, un jugador al que ya tenían en sus filas, vendieron por falta de confianza, y ahora han vuelto a comprar. Si no fuera por la cantidad de dinero movido en las dos acciones, así se debería jugar con los hombres. Pero ese es otro tema. El caso, que anoche la pasión del fútbol estaba al rojo vivo. Y, como es natural, los dos equipos –y las dos aficiones- estaban calentitas.

Al margen de cómo evolucionaba el partido a nivel de marcador (favoreciendo siempre al Barcelona, todo sea dicho), los 22 jugadores iniciales y sus cambios fueron increíbles. Podemos decir que jugaban a Fútbol, en mayúsculas. Siempre está Pedrito para exagerar y Ramos y Pepe para equivocarse de deporte y saltarse de vez en cuando –por no decir muy a menudo- a la lucha libre. Pero jugaban a fútbol. Durante 90 minutos. En cuanto el tiempo llegó a su fin, y con el partido aún en movimiento, con un resultado que, insisto, favorecía al Barcelona; llegó el caos.

Una durísima entrada de Marcelo a Cesc Fàbregas hizo estallar la bomba. Tarjeta roja directa para el Pelocho madridista y guerra en los Balcanes. Digo… en los Banquillos. Jugadores del Real Madrid empiezan a sobresaltarse de la misma manera que los del Barcelona hacen lo propio. La tangana se inicia así con gritos, empujones, tortazos y poco más. Diría que lo típico, aunque siempre muy desafortunado. Pero una imagen nubló al resto. La imagen de Jose Mourinho, el entrenador del Real Madrid, metiéndole un dedo en el ojo al segundo entrenador del Barcelona, Tito Vilanova, tras darle un pellizco en la cara. La acción podría haber sido casual y espontánea, de no ser por un par de imágenes que han quedado registradas y que os estoy publicando al lado de este mismo texto. Mourinho ya va con la intención de meterle el dedo en el ojo a Tito. Es eso o hace un amago de utilizar una pistola. Casi prefiero pensar que, ciertamente, iba a meterle el dedo en el ojo. Como si tuviera tres años. Le faltó ir a chivarse a su mami.
La actitud del entrenador del Madrid se descalifica por sí misma. Del mismo modo que las declaraciones posteriores de Iker Casillas, ese portero insípido y desabrido que iba de tímido y besucón y que en realidad es un metemierda, que dirían los de Sálvame en Telecinco. Lejos de calificar al Barça como superior, o decir que ellos no habían podido estar a la altura, o que tuvo más suerte por las ocasiones de gol y la puntería de cada cual, se limitó a decir que los blaugranas habían ganado “por tirarse al suelo, lo de siempre”. Quizá también podría haber añadido, “por las duras entradas de Pepe, como siempre”. Pero decidió obviarlo en un acto de generosidad hacia su compañero, el Street Fighter.

La pelea llegó a la calma y el Barcelona se alzó con la SuperCopa. Luego, en la rueda de prensa, Mourinho contestó, preguntado por el incidente con Tito Vilanova, que él “no tenía nada que añadir ni que ocultar” y, con ese acento portugués que tanto lo caracteriza, llamó “Pito” a “Tito”.

Estamos muy acostumbrados a las salidas de tono de Mourinho. Quizá más de lo que deberíamos. Estamos ya curados de espanto de sus indirectas mezquinas. De sus comentarios fuera de lugar. De sus calificaciones arbitrarias y calumniosas sobre otros equipos y entidades. Pero jamás habíamos visto que su verborrea de niño consentido y envidioso llegara a una agresión física. Estúpida, pero agresión física.


Hoy toca Odiar (más) a Jose Mourinho y su actitud deplorable que, como bien ha calificado Gerard Piqué, está “cargándose el fútbol”. Un entrenador debe apaciguar a sus fieras, cuando se ponen así. Un líder de once jugadores debe obligarles a jugar, y a hacerlo limpiamente. Pero cuando el jefe se concede el privilegio de actuar como un carroñero más, pierde su credibilidad como cabeza de grupo y pierde su dignidad como persona. No se pueden consentir actos así en el fútbol cada vez que se pierde. Y menos de un entrenador. Y menos de un gran equipo. Y menos que una afición, ciega de fanatismo, lo defienda a capa y espada. Hoy, Odio futbolístico, Odio moral y Odio de deportividad. Jose Mourinho, hoy y siempre, te Odio.

Conste en acta que este artículo no es el que tenía que haber publicado ayer, naturalmente, pero por motivos -llamémoslos equis- no pude escribir ayer. Lo haré el sábado, que seguirá habiendo tela que cortar sobre ese asunto. Así que nos vemos en dos días. Mientras, hoy y como siempre, os deseo un…

¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!

 
Roberto S. Caudet

lunes, 15 de agosto de 2011

Spectacular, Spectacular


Se supone que el 15 de agosto no se trabaja –a menos que seas bombero, policía, celador, taxista, camarero…- pero, en realidad, no considero este blog como un trabajo, aunque me haya tomado unas vacaciones que ni Ana Rosa Quintana. Por ello, hoy haré aquí una pequeña incursión con un artículo que, lejos de ser una denuncia por Odio, va a ser una denuncia por Nostalgia. Hoy celebramos el TodaslascosasqueNostalgia (qué horrible suena…).

Y es que cuando me he despertado, me he dispuesto a ver las audiencias de dos películas que vi este fin de semana. Pero, naturalmente, ninguna web me ofrecía semejante información, dado que ellos continúan de vacaciones. Una de las cintas era la mítica Moulin Rouge. Mi película preferida de todos los tiempos y tan brillantemente interpretada por Nicole Kidman, y todavía mejor interpretada por Baz Luhrmann.

Moulin Rouge es un fantástico musical ambientado en el barrio de Montmartre (París) a principios de 1900. La banda sonora es verdaderamente insuperable, y la ambientación y la historia de fondo son sublimes. Precisamente, quiero centrarme en la historia; en una historia particular que se desarrolla en la película. Concretamente en una escena de no más de cinco minutos que se da casi al principio de la cinta. Os hablo del pequeño caos que se forma entorno al Elefante, la sala mágica del Moulin Rouge en la que Satine (Nicole Kidman) recibe a sus pretendientes. Ahí os dejo el momentazo, luego viene el asunto:



Si tuvierais que describirme la secuencia, ¿cómo lo haríais? ¿Y en pocas palabras? Exacto, es imposible. El momentazo del “Spectacular, Spectacular” es tremendo de principio a fin. Y es indescriptible totalmente. Una escena más de la película que para mí, lejos de ser una fumada total (que también) es uno de los mejores números de Moulin Rouge. En él encontramos a todos los personajes principales. Todos. Si acaso, faltan un par de bailarines del Moulin Rouge, pero los verdaderamente importantes, están. Y no aparecen de cualquier manera.

En la canción de tres minutos se retrata a la perfección los roles de cada uno de ellos. Se entrevé el amor entre Christian y Satine, se adivinan las pérfidas intenciones del Duque, se describe la excesiva complacencia de Harold Zidler (el dueño del Moulin Rouge) y se muestran las rocambolescas situaciones que ofrecen los bohemios en la película. El Elefante queda como una perfecta exposición de la película. Pero todavía hay más. La canción “Spectacular, Spectacular” y cómo se desarrolla la escena cabría perfectamente en la novela teatral Tres sombreros de copa”, de Miguel Mihura.

Es teatro del absurdo, básicamente. Adorable, entrañable y muy humorístico, si se sabe explicar… y si se sabe entender. Un circo enorme formado en una pequeña y barroca sala como el Elefante es el que Mihura nos describe en la habitación del hotel donde intenta pasar la noche el protagonista de “Tres sombreros de copa”. En la novela, Dionisio (el protagonista) se ve envuelto en una pelea entre cazadores, archiduques, bailarinas y personajes varios de la farándula que, finalmente, no lo dejan dormir. Y él se deja llevar, sin más. Igual que le ocurre al Duque, malvado pero inocentón, que se deja llevar por lo que el improvisado cuerpo de baile le va narrando.

Naturalmente, estas son sólo dos muestras de un tipo de humor, de narrativa al fin, que se está perdiendo. Se sigue escribiendo, por supuesto, pero no recibe los mismos honores. Ya les gustaría a muchos haber recibido los dos Óscar de Moulin Rouge. Sin embargo, el teatro del absurdo que os planteo hoy tiene un pequeño gran riesgo: si no se sabe utilizar, se pasa de una gran escena cómica a una ridícula parodia y sobreactuación que ninguna gracia hace. Y de eso sabe mucho el cine español. Ups.

Hoy sólo podemos encontrar escasas muestras de este absurdo, quizá, en los capítulos de La que se avecina; magnífica serie de Telecinco. Especialmente en las tres últimas temporadas y gracias al personaje de Estela Reynolds, que tan bien interpreta(ba) Antonia San Juan. Así pues, hoy no escribo un Odio como tal, que también, sino que el artículo de hoy tiene otra finalidad. Hoy abogo por más absurdeces. Hoy solicito, demando, suplico más situaciones rocambolescas. Y pido reconocimiento para ellas. Se lo ruego a los escritores, a los guionistas… y hasta al Papa, ya que viene a España, por si le dan a leer mi blog. Y también os lo dejo caer a vosotros, por si me recomendáis alguna película, serie, novela o derivado para que me entretenga un poco.

Os dejo, absurditos míos, por hoy. Vuelvo el miércoles. Y también el viernes. Y el domingo. Esta semana será un non-stop. Disfrutad de Moulin Rouge. Disfrutad de Mihura. De La Reynolds. De Ionesco. De tantos y tan buenos… Y, como siempre,

¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!



Roberto S. Caudet