lunes, 24 de mayo de 2010

El avión que finalmente despega de la isla

Hoy he venido a despedirme, a hablar de tantas cosas
que nunca quisiste oírme. Me voy, adiós.
Y no me dejas ni tan sólo la esperanza.
Adiós, amor, adiós”.


Las palabras no son mías. El sello es de Jennifer Lopez a la que no voy a odiar hoy, pero me sirve para poder empezar el artículo. “Si hay una lágrima en mis ojos es que voy recogiendo de mi vida los trozos”, continúa la canción. Y hoy, efectivamente, los trozos se han recogido y unido para acabar el puzzle. Y sí, mis ojos han llorado. Y lo llevan haciendo desde las cuatro de la mañana. Sin rayos de esperanza de ver la luz, esa luz con la que ha acabado La Serie, sin duda. Perdidos. Lost.

No puedo ponerme en la piel de cómo se deben de sentir esos 30 o 40 millones de fieles por todo el mundo que han seguido la serie temporada por temporada, desde hace seis años. Porque deben de estar fatal. Confieso que vi varias escenas de uno de los primeros episodios cuando se emitía en La 2 y pensé: qué horror de serie. ¿Qué hacen metiendo historia de avión con una isla todo el rato? Qué magia, la de Perdidos. Hoy ha acabado para siempre. Sin embargo, desde la ABC americana nos aseguran que la sexta temporada a la venta tendrá media hora más de episodio. No sabemos si por en medio o por el final. Brillante, sin duda.

Perdidos es una serie inexplicable, por mucho que hoy lo intenten muchos bloggers, periodistas, fanáticos y losties en general. En el primer capítulo descubres un accidente de avión del que hay algunos supervivientes en una isla, poco después encuentran un oso polar y hasta un humo negro (“el monstruo”) que asesina a diestro y siniestro cuando se le antoja, y también perdona la vida a otros tantos. Aunque parezca la historia de una película entre Saw y Scream, pronto descubrimos que es todo lo contrario. No hay malos ni buenos. Hay personajes con diferentes propósitos y todos quieren conseguirlos. El problema viene porque algunas metas difieren y chocan con otras. Y así, la batalla está servida.

La iniciativa Dharma, los números “malditos”, el Humo Negro, Jacob, la Roca Negra, el pie de la estatua egipcia, la isla Hidra, Los 6 de Oceanic… Infinitas tramas han enredado la serie hasta que, poco a poco, han ido desprendiéndose las máscaras. Así, supimos los pasados de los protagonistas, siempre para que entendiésemos sus comportamientos en la isla, y también para saber algo más de ellos. Y de sus lazos internos. Porque todos compartían algún nexo.

Los personajes, brillantes. Han crecido con nosotros. Han evolucionado. Han madurado. Han comprendido. Nunca podré olvidar, como muchos de vosotros, a ninguno de los protagonistas. Ni tampoco de los secundarios. Por eso, en este final apoteósico hemos echado de menos a Ecko, a Walt… Si me tuviera que quedar con mis favoritos, sin duda serían Sawyer, Sun, Jin, Desmond, Julliet, Rose y Bernard. Los últimos, el matrimonio feliz, por esa sencillez y ese amor que desprendían. Se aferraron a vivir. Y a vivir en paz. Seguro que muchos os habréis impresionado al volver a verlos, junto a Vincent, salvar a Desmond.

Desmond siempre ha tenido una historia tremenda con Penny muy similar a la de Sun y Jin. Casi toda la serie separados, se buscaban sin cesar. Ahí estaba su afán por vivir. Ambos encuentros fueron, sin duda, los momentos más emotivos de la serie. Reconozco haber estado llorando un buen rato con Sun y Jin en el submarino. Ya lo vaticibanan los números. Ellos eran el 42. El último de la lista. El más grande. Una cifra con dos dígitos. Vivieron separados pero eran sólo uno. El matrimonio Kwon. Ay... Qué terrible. Y es que si me identificaba con un personaje de la serie, ésa era Sun.

Sun era la madre del grupo. Plantó el huerto. Ayudó a los heridos con sus medicinas naturales. Vigilaba a Kate y a Claire. Era fiel a sus principios. Y a su marido. Y al amor que sentía por él. Sacó su lado más oscuro al llegar a Los Ángeles, absolutamente despechada. Y la volvimos a ver en la Isla muy cambiada. Por eso, su final no podía ser sino al lado de la persona a la que ella amaba, por la que ella vivía. Soberbio.

¿Y qué me decís de Sawyer y de Julliet? Si hay dos personajes que han ido pasando de malos a buenos y viceversa, han sido ellos dos. El primero vivía en la infelicidad desde su infancia terrible. La segunda había ido a la Isla para ayudar a su hermana. Al final se unieron en la pareja más irreal de la serie, pero la más tierna. No me terminé de creer que los guionistas jugaran tan mala pasada a esta historia al final de la quinta temporada. Por fin, cuando me caía bien Julliet, la arrancaban de la historia. Ella fue la salvadora también. Aconsejó bien a Jack. Ayudó a los 6 de Oceanic. Ella detonó la bomba. Por eso, sus momentos en el último episodio, han sido los más dulces, los que más se recuerdan.

También ha habido personajes absolutamente inaguantables: Kate y su bipolaridad, Locke y su ciega fe en lo absurdo, Ben y su mezquindad enorme, implacable hasta con la muerte de su “hija”; Jack y su afán de liderazgo, de protagonismo. Hugo y su supuesta inocencia… Pero todos eran víctimas de sus miedos. De sus angustias. De sus anhelos. De sus traumas. Y eso les hacía igualmente carismáticos.

Imposible no acordarse de personajes que fueron importantes por poco tiempo, o por unos episodios más, pero que ayudaron en la trama de la serie y fueron fundamentales: Libby, el Sr. Ecko, Rousseau… Geniales, también.

Pero ahora ya da todo igual. Ya se acabó. Y es para siempre. Ya no volverán a girar un timón en una luz cegadora. Ya no habrá más aviones que caigan. Ya no se pulsará ninguna tecla. Ya no habrá vírgenes con droga. Ni tampoco estaciones Dharma. Ni constantes. Ni Charlottes sangrantes. Ni susurros en la oscuridad.

Sin duda alguna, los guionistas de la serie le han tenido que dar vueltas y vueltas a sus neuronitas para buscar un final verosímil y digno. Y es posible que para muchos no lo hayan conseguido. Pensar que después de años de desesperación por averiguar qué era la isla, qué misterios escondía, por qué había que protegerla y de quién… Después de todo eso, el mal no ha ganado, pero lo ha hecho la muerte por él. Y es que no se puede luchar contra el destino, nos cuentan. Todos morimos tarde o temprano. Y da igual en qué orden ocurra. Cuando por fin estás en paz, te encuentras con los tuyos. Y entonces, eres feliz. Qué filosófico y bíblico a la vez.

Ahora, las preguntas ya sobran. Que cada cual deje su imaginación las dudas sin resolver. ¿Por qué esos números y no otros? ¿Por qué en orden natural? ¿Por qué el Humo Negro es tal y Jack no se convierte también? ¿De dónde saca Jacob su poder? ¿Cómo encuentra la iniciativa Dharma la isla? ¿Por qué a ellos no los ataca el Humo Negro? ¿Si Walt era tan importante, por qué le dejaron marchar y nunca más se supo? ¿Penny se llegó a encontrar con Desmond? ¿Lograría Claire conocer a su hijo? Ésa es la magia de la serie, supongo. Al final, los Perdidos somos nosotros. Luchad por vuestra felicidad y haced el bien. El amor es lo que importa y el odio sólo lleva al mal camino. Pues menuda moraleja para este blog, ¿no?

Hoy, mi Odio no es tal. Además, rompo la temática eurovisiva para poder desahogarme. Para poder abrirme. Para que me contéis también. Para quitarme el sombrero ante una serie magnífica. Una obra maestra que ha recogido todos los géneros y temáticas posibles. Una historia sublime digna de ser admirada y recordada por los tiempos. Hasta entonces, cerremos los ojos. Y dejémonos llevar por nuestro alma.

Como el avión que finalmente despega de la isla.


Roberto S Caudet

lunes, 17 de mayo de 2010

Porque "Millim" lo vale, porque Harel lo vale


Ay, perdón... ¿Esta foto no va aquí, verdad? Ha sido un lapsus. Con tanto Odio, a uno se le olvida si puede o no celebrar los triunfos de su equipo... Muajaja. Ahora sí...

¡Llega el TOP-10 eurovisivo! Voy a ir directo al grano por las horas que son ya -sabéis que me gusta publicar por la mañana- y por motivos personales... Los que me seguís desde Tuenti ya tenéis desvelado el secreto y ya sabéis quién ocupa cada puesto, pero los Bloggers tenéis todavía cierta incertidumbre por no ver más allá de vuestras narices. Muajajá. Por fin, vamos con los que serían mis puntuados, ¡COMENZAMOS!

1 punto, FINLANDIA:
Kuunkuiskaajat cantan “Työlki ellää


Aunque podrían ser las protagonistas de la Banda Sonora de Doce Monos, lo cierto es que representan a Finlandia, uno de los últimos países en ganar Eurovisión. El dúo de rubias me recuerdan a una Phoebe Buffet cantando “Smelly Cat” con su acordeón en lugar de la guitarra habitual. Lo cierto es que más que me gustan, las finlandesas me hacen gracia, mucha gracia. Imagino-me haciendo el tonto con una falda escocesa y un pelucón a lo 11811 y me da subidón. Propongo que sea la próxima sintonía de un anuncio de Central Lechera Asturiana.

2 puntos, IRLANDA:
Niamh Kavanagh canta “It’s for you


Noveno puesto para la balada irlandesa. Creo que es la primera vez en la historia de Eurovisión que meto a Irlanda en mi Top-10, y eso que es el país con más victorias en el festival y uno de los siempre admirados por los eurofans. Me encanta el fondo celta de la flauta y la cantante le da un toque medio clásico medio cabaret de los años 60 que me enamora. Todo juntito sumado a  una canción preciosa para rematar hacen subir a Irlanda al 8.30

3 puntos para PORTUGAL:
Filipa Azevedo canta “Há dias assim


Qué bonito es haber estudiado filología y saber tantos idiomas. A Filipa se le entiende perfectamente una canción con la que uno se siente identificado constantemente en su vida. La puesta en escena del video es impresionante y los puestos en los que está quedando nuestro país aledaño también. Sin embargo, es cierto que la cantante no tiene la voz que sus competidoras y eso la descuelga un poco. Gritona, la encuentro gritona. Portugal se mantiene, de momento, en la octava posición con una nota de 8.40

4 puntos, GRECIA:
Giorgos Alkaios & Friends cantan “OPA!


Es absolutamente probable -lo siento, Adrianos- que Grecia acabe subiendo puestos después de los ensayos y la semifinal, pero de momento se tienen que conformar con la séptima posición. Grecia es mi país favorito en Eurovisión y nunca, ni siquiera con el Yassou Maria, ha logrado bajar de un TOP-8. Mío, por supuesto. Les tengo un cariño impresionante y en realidad se lo han ganado a pulso. Llevan a sus mejores cantantes, hacen las mejores puestas en escena y viven el certamen como pocos. Además, ayuda que Hércules –de Disney, por supuesto- sea una de mis películas favoritas, que siempre haya sentido adoración por la diosa Venus y que estudiara griego clásico en el instituto. En 2004, 2005 y 2009 Grecia fue mi país favorito y no me defraudó. Ya veremos si sube o no este año… Por lo pronto, la canción se me antoja la más movida, la más fresca y la más pegadiza. Recuerda, con muchas diferencias, a Shake it mezclado con Wild dances. Combinación explosiva. Además, entre vosotros y yo, el coro no está nada mal…

5 puntos para ISLANDIA:
Hera Björk canta “Je ne sais quoi

El coro me sobra por todos lados. Hera –diosa griega, por cierto- tiene la voz suficiente como para lucirse solita. Eso sí, tampoco consigue llenar el escenario lo que debiera, y no me estoy metiendo con su físico. Es cierto que la señora no nos baila mucho, pero estoy seguro de que podría hacerlo, o de que le podrían meter unos bailarines/as para que la canción brille del todo. Oída sin ser vista tiene la fuerza suficiente para quedar entre los mejores, como en mi lista. Pero viéndola, se queda coja. Otro país más que probablemente cambie su posición según los ensayos…

6 puntos, ALBANIA:
Juliana Pasha canta “It’s all about you


La única canción del certamen que ya me sé de memoria. Por cierto, también la podría poner como Banda Sonora de mi vida. Albania este año viene guerrera, viene con fuerza, viene con ganas, viene con una cantante a la que le sobra talento y que sabe diferenciarse, y viene con la canción más eurovisiva que haya podido encontrar entre su fondo musical. Esperemos que no sean un Sorayazo dos. A mí me tienen ganado desde el minuto cero. Quinto puesto para Albania.

7 puntos para FRANCIA: Jessy Matador canta "Allez, ola, olé"


Cuidado con Francia nuevamente. Tiene todos los puntos para quedar última y también ganar. Llevan un cantante de raza negra, que jamás han tenido buenas posiciones en Eurovisión y el ritmo es absolutamente discotequero y… latino. Otros dos puntos en contra de nuestro país vecino. Sin embargo los tres, sumados a la canción que acompañará a Francia en el Mundial de Fútbol 2010 hacen que yo los deje en la cuarta posición. Reconozco que la canción no es poesía pero es muy animada. Por cierto, a Jessy se le nota a kilómetros que es del sur de Francia o, incluso, de fuera del país. ¡Qué acento tan horrible! Jajaja Matiz de bilingüe, lo siento. Por mí, y lo digo en serio, que ganen. Es que no la puedo escuchar sólo una vez… C LE SON DE L’ANNÉE!!! Ay… siendo realistas, le auguro, insisto, la última posición y un futuro asegurado en todas las terrazas de verano en España.

8 points go to… NORWAY:
Didrik Solli-Tangen canta “My heart is yours


Es cierto que el señor noruego está como quiere y que en realidad parece que esté cantando el himno de su país más que una canción para Eurovisión. Pero eso se debe al sentimiento que le pone. Quizá sea por mi momento vital, quizá por que se lo merece, o quizá por un poquito de las dos, el señor noruego me pone los pelos de punta cuando llega al final de la canción. Un timbre espectacular, unos agudos perfectos, una presencia que llena el escenario y una canción preciosa. Sin más. Un 9.00 para Noruega y una TERCERA posición. Brillante, brillante. Parece mentira que vengan de ganar, está claro que no se han tomado un descanso.

10 points sont pour... MALTA!
Thea Garrett canta “My dream


La señora Garrett no innova en absoluto en Eurovisión, y menos en su país. Si Chiara no consiguió ganar ninguna de las dos veces que ha ido el certamen, este año lo intentará una gemela sustituta. Pero es que me gustan tanto las baladas de Malta que por mí como si sacan un “Simply the best” con todas sus canciones. No me aburriría nunca. La cantante muestra dotes perfectas para la ópera –como el señor noruego de antes- y tiene un directo que muchos quisieran. De nuevo, perfección, elegancia y un trabajo bien hecho se suman a una canción soberbia. Malta, 9.30 puntos y segundo puesto.

Y, finalmente y como llevo anunciando en la cabecera del blog desde que lo rebauticé… mis DOCE puntos, mi PRIMER clasificado, mi LO MÁS DE LO MÁS es:

ISRAEL: Harel Skaat canta “Millim


Como dice una de mis canciones favoritas, No puedo quitar mis ojos de ti. No oso pestañear. No logro cerrar mi boca. Me emociona. Me pone los pelos de punta. Me enamora. Me atraviesa. Me… No tengo palabras para describir el sentimiento que me causa la canción israelita este año –titulada precisamente, “palabras”- aunque para los que me conocéis sabréis y suponéis que es similar a la de mi amado Dimita cantando “Creer”. Y por cierto, uno de los videos que sale a la derecha... es mío... Israel es un país que no me convence por motivos políticos e ideológicos y eso ha hecho que durante su historia sólo me guste cuando me gusta realmente. Es el caso de sus tres victorias, para mí absolutamente merecidas (A-ba-ni-bi en el 78, Hallelujah en el 79 y Diva en el 88) y de su actuación en 2008 con Boaz Mauda, con la que quedaron novenos.

Este año, insisto, Israel vuelve ir a por todas con una balada soberbia, con una letra preciosa, con unos estribillos dulces pero fuertes, con un cantante con una voz impecable y un físico más impecable aún –muajajá- y con una puesta en escena, espero, a la altura del tema y de la interpretación de Harel. 9.50 para Israel. Porque ellos lo valen, porque Millim lo vale, porque Harel lo vale.

En fin. Espero no haberos saturado mucho y haberos influenciado lo suficiente para que el 29 de mayo votéis con todas vuestras fuerzas a Israel. Muajajá. Hasta entonces, me despido hasta los ensayos…. ¡que empiezan ya! ¡Feliz Día del Odio!


Roberto S Caudet

sábado, 15 de mayo de 2010

Los o-u-o-u-o no serán suficientes para que nos canten en sus casas


Primera entrada del blog con 21 años, ¡qué emoción, qué alboroto! Hoy toca repasito a los puestos intermedios y mínimamente altos. Aunque si fuera la gran final, estaríamos hablando de los puestos más bajos. Por eso, y no por otra cosa, nos encontraremos hoy con España. Muajajá. Sin más preámbulos, ¡COMENZAMOS!

RUMANÍA: Paula Seling & Ovi cantan “Playing with fire



Cuesta centrarse en la canción viendo que la cantan un señor de lo más normal y la doble de Michael Jackson, todavía viva. Cuando Rumanía quiere ganar, se les nota. Y este año quieren ganar. Llevan una canción muy fresca y con medios tiempos que no son exactamente para bailar pero tampoco te duermen. Además, la combinación del dúo al piano les sumará muchos puntos de aquellos que se sorprendan con facilidad. Como no es mi caso y además la canción llega a cansarme, y eso que dura sólo tres minutos, les relevo a la 20º posición de la lista y que se den por satisfechos.

SERBIA: Milan Stankovic canta “Ovo je Balkan



Aquí tenemos una vez más a Serbia sin Montenegro. Además, y por primera vez, sólo veremos competir a uno de los dos… Con la crisis económica, muchas televisiones han tenido que retirarse momentáneamente –esperemos- de Eurovisión. Y quizá por eso Serbia ha recurrido a un emo que se han encontrado por la calle y lo han oxigenado rápidamente para que parezca algo más cuco. El señor Andrógino, porque para mí es el señor Andrógino, lleva unas Adidas que ya quisiera yo para mí combinadas con la ropa típica de su país. No me negaréis que sólo por eso se merece ganar. Es como si yo me vistiera de fallero con la chupa de cuero y me fuese a la Ofrenda de la Virgen. Entrando en materia… creo que la canción es de las que dividen al público y en este caso me encuentro entre los fans absolutos de la misma. Me gusta el ritmo, me gusta el fondo, me gusta la puesta en escena y… no, el cantante no me gusta. La canción ganaría más con una mujer. Porque Milan es un hombre, ¿no? ¡OVO JE BOLKAN, COME ON!

DINAMARCA: Chanée & N’Evergreen cantan “In a moment like this



Puesto 18 para Dinamarca, uno de mis países favoritos en Eurovisión a lo largo de la historia. Y también uno de esos países que cuando la caga, la caga. En este caso llevan una versión decente de lo que querían llevar Samuel y Patricia por España. El estribillo es fácil y se repite constantemente. La combinación de voces es brillante y tanto él como ella cantan con una afinación muy precisa. El ritmo es ni mucho ni poco y sorprende ver a Lucy Liu en Eurovisión. Tiene muchas posibilidades de clasificarse en un lugar más alto que el que le he dado yo, pero es que estoy saturado de escuchar canciones del estilo y a dúo. Con lo bonito que es que lo cante uno solo… En cualquier caso, de la segunda semifinal, son mis quintos clasificados.

BIELORRÚSIA: 3+2 cantan “Butterflies



Aunque con el título de la canción y el grupo parece que estemos hablando de una de esas canciones que desfasan el Caribe 2000, estamos ante una soberbia balada interpretada por un grupo de cinco –obvio- cantantes con una calidad impresionante. Sin embargo, y como en el caso de otras tantas canciones, los de Belarus tampoco innovan nada. Grupos mezclados ya hemos visto, nosotros mismos enviamos a Mocedades. Y baladas que hablen de mariposas también están algo pasadas de fecha. No obstante si se busca calidad, aquí tenemos un muy buen ejemplo de ello, eso es innegable. Un 7.3 para ellos y sigamos en búsqueda la canción perfecta…

FYR MACEDONIA: Gjoko Taneski canta “Jas ja imam silata



No son Lordi ni tampoco quedarán como ellos, pero los señores de la Antigua República Yugoslava de Macedonia, y olé, tienen también un puntito heavy que me gusta. El heavy sutil, que digo yo, está bien para escucharlo de vez en cuando. No creo que tenga muchas posibilidades pero la canción de Macedonia ya tiene algo que no tienen las demás, se la identifica fácilmente. No has de buscar qué balada es, ni qué cantante medio mono es. Se sabe quien es. Algo muy importante para que la gente se decida a votar por ti. A mí me gusta, y no poco. Un 7.5 y camino del 8…

LETONIA: Aisha canta “What for?



La canción se completaba con un “sólo Dios sabe por qué” que han suprimido específicamente para el festival por motivos más que evidentes. Letonia ocupa el puesto décimo quinto de mi clasificación general y el 8º de su semifinal. La canción a medios tiempos también tiene muy dividida a la gente entre “menudo pastel” y “me encanta”. A mí más bien lo segundo, aunque no tiene ese punto como para que piense: se merece ganar. Me gusta en punto de rap que tiene, me gusta la interpretación y el timbre de Aisha y me gusta el tema. Pero le falla algo. No sé qué, pero algo.

BÉLGICA: Tom Dice canta “Me and my guitar



Qué poquito me gusta Bélgica y cuánto me gusta este año. Quizá porque desde el batacazo de Kate Ryan, Bélgica me suena a falta de ganas, pero este año les encuentro de nuevo un punto interesante. El señor Dice es una mezcla coctelera, y explosiva, entre Álex Ubago, James Blunt y Coyote Dax, por el sombrero tejano. Muajajá. Me gusta también el toque ranchero que tiene, más country, más di-fe-ren-te. De hecho las tres últimas canciones han subido de puntos precisamente por eso. Uno se cansa de ver canciones similares y termina premiando a las que suenan a cambio. Y así, cada año, aparece un ganador. En este caso no doy a Bélgica como ganadora, ni mucho menos, pero la canción, que por cierto me parece fatal que no esté en francés, tiene lo necesario para resaltar sobre otras.

ESPAÑA: Daniel Diges canta “Algo pequeñito



Nuestro país –o al menos el mío- intentará reponerse este año del batacazo del año pasado con Soraya. Un golpe más moral que musical, pero golpe igualmente. El señor Diges nos interpreta un tema medio Fairytale medio Never let you go, que dejó a sus países en muy buen lugar. Sin embargo a los estribillos españoles les faltan la garra y ese toque inglés que aunque nos pese, ayuda a que la gente se acuerde de la canción. Los o-u-o-u-o no serán suficientes para que la gente nos cante en sus casas, y menos saliendo en segunda posición, la única por la que nadie ha ganado nunca. Y para colmo, España está 13º en mi clasificación. ¿Saldrá Diges con un gato negro? Por cierto, y a modo de detalle anecdótico, no me gusta que el videoclip sea de tres minutos y medio, es uno de los más largos que se han presentado… y no tiene necesidad alguna.

GEORGIA: Sofia Nizharadze canta “Shine



Si la puesta en escena fuera como la de la parte de videoclip con el vestido negro con volúmenes, me resultaría casi perfecta. Sofia tiene grandes dotes para la canción e incluso diría yo para la lírica. Hace unos agudos impecables y desde luego deja el tema altísimo. Sin embargo, como en el caso de Polonia, ni transmite ni emociona lo más mínimo. Logra ofrecer sentimientos con la propia voz pero no con su imagen, y eso es un fallo grande. Además, tampoco se puede decir que llene el escenario como sí hacen algunas de sus competidoras estando también solas en el escenario. Falta verla en directo.

ARMENIA: Eva Rivas canta “Apricot stone



No, no os habéis confundido. El título de la canción es hueso de albaricoque, o piedra, literalmente. Empezamos mal, sí. La canción es absolutamente del estilo armenio y eso me gusta, porque Armenia es un país que siempre logra conquistar mis puestos medios-altos: el año pasado logró un TOP-10, el anterior igual y este lo roza con un 11º puesto. Quizá le falta el toque árabe, pero está bien. También es cierto que en directo Eva pierde mucho, pero habrá que verla crecida en EL escenario. La canción es dulce, veraniega, fresca, veraniega pero tiene su punto salvaje. Sin embargo, saldrá segunda en la segunda semifinal y por delante de Israel y Dinamarca. Algo me dice que la ensombrecerán un poco. Esperemos que en la final tenga más suerte. Me gusta mucho.

Poco más que decir, a estas alturas y si lleváis hecha la cuenta, sabréis que mi TOP10 incluye las propuestas de Albania, Finlandia, Francia, Grecia, Irlanda, Islandia, Israel, Malta, Noruega y Portugal. En unos días descubriréis quiénes ocupan los puestos más privilegiados y quién es mi favorito absoluto, aunque os hacía algo más detallistas… Share the moment. Feliz Día del Odio.

Roberto S Caudet

jueves, 13 de mayo de 2010

Todavía espero a que salga Risto y se los coma a todos


¡Hola de nuevo! En primer lugar, os agradezco enormemente los comentarios que desde el blog y desde Tuenti me hacéis llegar. Procuro contestar lo antes posible y de la manera más adecuada y, recuerdo, la clasificación se debe a diferentes criterios que van desde la canción (su ritmo, lo pegadiza que sea, el sentimiento que me inspire, la letra, el estilo…) al cantante (su presencia en el escenario y la puesta en escena, el timbre de voz y lo que afine…) pasando, obviamente por temas políticos y sociales del país. Evidentemente, estoy explicando, que no justificando, la eliminación a Safura, la cantante de Azerbaiyán. Insisto en que la canción es muy buena, que le auguro un TOP-7 pero que mi voto –mío, particular- no lo tendrá. Merecido tiene un puesto alto pero el contorno socio-político en el que se mueven en su país no es, en absoluto, merecedor de premio alguno.

Aclarado el asunto, hagamos un breve repaso a otros 10 países, los que van del puesto 30º al 21º de mi lista. Aquí encontraremos a un sinfín de países de Europa del Este que suelen llevar grandes apuestas y también suelen participar con auténticos destrozos, como en este caso alguno de ellos. También aparecerán dos de los países del Big Four, pero tranquilos –muajajá- que España todavía no va a aparecer… Al final no me parece tan terrible. ¡COMENZAMOS!

ESLOVAQUIA: Kristina canta “Horehronie



La última suspendida de la clasificación. Os presento a Kristina, la doble de Alizée que nos canta un tema al que sólo le cojo el título y porque me lo han escrito. Me costó seis lecturas con atención reconocer que no decía heroína. La actuación de Eslovaquia podría no estar mal… si fuera la primera vez que la vemos. Pero estaréis conmigo en que nos recuerda a las Balkan Girls del año pasado, a la Coco-Dance de Mónaco de 2006 y a Narnia, porque menudo vestuario me llevan… Desfasada, la encuentro muy desfasada. Por cierto, no entiendo muy bien a qué viene el juego con los palos de la coreografía.

REINO UNIDO: Josh canta “That sounds good to me



Menudo batacazo se mete UK en mi clasificación. Y es que igualar a Jade Ewen es realmente difícil. La actuación inglesa me recuerda a cualquiera de las malas actuaciones que hacen los triunfitos en España y, de hecho, cuando acaba todavía espero a que salga Risto y se los coma a todos. Tampoco ocurre nunca. Ni me gusta la canción ni el cantante ni le encuentro ningún punto extraordinario para que me llame la atención. Sin embargo, tampoco me disgusta demasiado. Reino Unido aprueba pero se pierde en el 29º puesto.

TURQUÍA: Manga cantan “We could be the same



Turquía es uno de esos países que no suelen gustarme en Eurovisión salvo cuando llevan la típica canción de Eurovisión (caso de Sertab y de Sibel Tuzun). Este año apuestan con un grupo que más bien podría representar a Finlandia o Polonia, porque lo considero más del estilo… pero no, son de Turquía. No soy partidario de grupos y menos de rock. Así que la canción no me entra ni regalada. Tampoco me parece que sea una gran canción ni sea especialmente pegadiza. Si alguien puede, que la defienda…

LITUANIA: Inculto cantan “East European Funk



Volvemos a mi problemática con los grupos, sin embargo los lituanos me resultan de lo más peculiar (no tanto como en Atenas, pero…). Y que conste que el hecho de que se quiten los pantalones no me ha hecho subirles la puntuación. Tienen un 6.10 con o sin ropa. No es que me gusten especialmente, pero la canción atrae lo suficiente como para que la mires de manera diferente. Y eso ya es algo. Pasan sin pena ni gloria… pero pasan. Eso sí, me los cargaba en la semifinal igualmente, no penséis que me he vuelto blando.

MOLDAVIA: Sun Stroke Project & Olia Tira cantan “Run away



Voy a obviar la estética del grupo, porque entonces se merecen un Odio ellos solitos. Moldavia es un país algo mediocre. Acostumbran a llevar canciones que podrían funcionar mejor con otros cantantes, o con otras puestas, o con algo más de ritmo… En este caso el problema es la cantante, obviamente. La pobre Olia ya empieza ahogada en el primer estribillo y eso que tiene segundos suficientes como para respirar, ir al baño, volverse a su país y tomarse allí las uvas. Y tampoco es que baile mucho. Así que le recomiendo que deje de fumar o que se retire del mundo de la canción, porque no es lo suyo. En versión estudio gana considerablemente. Pasable si la escucho en una discoteca. En Eurovisión desmerecerá bastante…

CHIPRE: Jon Lilygreen & The Islanders cantan “Life looks better in spring



OJO porque Chipre se queda ya en el puesto 25º del General, o sea, que yo ya lo dejaba entrar a la Gran Final del sábado y, de hecho, es el décimo clasificado en mi lista de la segunda semifinal. Tan malos, tan malos, no son. El pastelón de canción y el título tan original de los cantantes ya son suficientes para eliminarlos, pero no. No sé si soy yo o el mundo, pero oyendo esta canción me imagino un arco iris, un montón de hippies fumando porros y a los de la Mutua Madrileña diciendo por detrás “soy, soy, soy”. Confieso mi debilidad por Chipre desde que en 2002 se presentaran los One con “Gimme”. Así pues, insisto, la canción chipriota mal no está, tiene su puntito, pero tampoco me termina…

PAÍSES BAJOS: Sieneke canta “Ik ben Verliefd (Sha-la-lie)



Absolutamente pegadiza. Muy divertida. Muy fresca. Anima totalmente… Pero la canción llega 30 años tarde. La pobre Sieneke se pierde entre una multitud de jóvenes promesas de la balada y de los ritmos folklóricos y, aunque ella defiende el tema sin recurrir al inglés, se queda a mitad de camino y no llama la atención lo que debiera. Con un poco más de coreografía y una puesta en escena más colorida subiría muchos puntos. Hasta entonces, seguimos con los demás…

CROACIA: Feminnem cantan “Lako je sve


Si no consigues hacer nada en Eurovisión, vete a representar a otro país y sigue probando suerte. Eso es lo que pensarán el trío Feminnem, que ya intentó ganar Eurovisión en 2005 con “Call me”. En aquella ocasión representaban a Bosnia & Herzegovina y quedaron en el décimo cuarto lugar. La canción era muy movida, muy pegadiza y muy bailable. Lo tenía todo para ganar pero faltaron ellas mismas, algo gritonas cuando cantaban juntas. Quizá por eso esta vez lo intentarán con su país natal (Croacia) y con una balada. Les falta esa garra y esa fuerza que hacen de una balada LA balada de Eurovisión. Se caerán a mitad de tabla, si consiguen pasar...

ALEMANIA: Lena Meyer-Landrut canta “Satellite


Aunque os lo parezca no, no es Labuat. Y no, tampoco es un video grabado por una cría con ganas de hacer el imbécil delante de la cam. Es el videoclip oficial de Alemania. Y lo peor es que también parte como una de las favoritas. Alemania tiene una gran canción este año, absolutamente pegadiza y muy moderna. No se pierde en ritmos árabes ni latinos. Todo en su justa medida. Lástima que Lena no sepa estar a la altura de la canción. Esos movimientos de rapera reprimida hacen que al final parezca una niñita Down, con todos mis respetos, resultan infumables. La encuentro perfecta para una mala película de Disney Channel con Selena Gómez y hasta para Jaña Montaña. Pero no para Eurovisión… También le auguro un TOP-10 a mi pesar. Yo la dejo en el 22 y con una nota de 7.00.

POLONIA: Marcin Mrozinski canta “Legenda


Antes que nada, pregunto: ¿soy el único que se queda esperando un “virgin” cuando, de manera lenta y casi regodeante, el cantante dice “like a”? Bien. No cabe duda de que este año Polonia va a por todas. No se ha visto en su historia un polaco tan guapo. Ni un cantante tan soberbio. Ni una puesta en escena tan bonita –aunque luego las cambian del todo-. Ni tampoco una canción tan brutal. ¿Por qué publico entonces la propuesta polaca? Pues porque nada de lo que he dicho anteriormente me sirve. La canción no me llega y Marcin no me transmite absolutamente nada. Hasta mi amiga Safura me transmite más con sus manitas haciendo pompas imaginarias.

Polonia ha intentado enviar un Believe o un Molitva propio y a mi juicio, les ha faltado la determinación y el sentimiento. La canción me convence después de escucharla y verla ocho veces. La primera me resulta un descarte barato de El Fantasma de la Ópera. O de Piratas del Caribe. O de una película de las de tabernas y borrachos. Además, el país al que representa tampoco favorece una nota mucho más alta… lo siento. 7.20 es su nota final.

Pues bien, el sábado vuelvo con los notables bajos y los ochos apurados. El repaso, mucho más ligero, obviamente, será de los clasificados entre la décimo primera y la vigésima posición. Suerte para todos ellos. La van a necesitar… Hasta entonces: ¡FELIZ DÍA DEL ODIO!

Roberto S. Caudet

martes, 11 de mayo de 2010

Todas las cosas qu(E)eurovisión


¡Feliz Día del Odio a todos! Sí, supongo que ya os habréis dado cuenta de que algo no encaja en este blog: ni la cabecera, ni el título del post ni tampoco la temática. Y es que renovarse o morir. Pero no, no os preocupéis porque aunque algo cambiado, prometo seguir dando guerra y disparando contra las injusticias. Ríete tú del juez Garzón, vaya.

Los que me habéis seguido de siempre sabréis que tengo una obsesión con un concurso europeo de música, y los que me habéis seguido en formato Tuenti, sabéis que también tengo una ligera obsesión con hacer cónicas y críticas de cuantos programas y concursos se creen en España. Pues bien, mi parte de Odio y mi parte Cronista se van a unir durante este mes de mayo en lo que será un gran reportaje –gran no lo digo de genial, sino de lo largo que va a ser… muajajá- sobre Eurovisión 2010. Junto a vosotros analizaré los ensayos, las dos semifinales y, por supuesto, la gran final donde competirán 25 países de los que todavía puede que no sepáis nada… Hasta hoy. La cuenta atrás ya ha empezado y como seguro que sospecháis, yo ya tengo mi favorito. Aunque no os hablaré de él hasta el último momento. Éste es un blog del Odio y a mi público me debo. Hoy, comentaremos las 9 propuestas más penosas que veremos en Oslo 2010 los días 25, 27 y, seguramente, 29 de mayo. ¡COMENZAMOS!

AZERBAIYÁN: Safura canta “Drip drop



El país en cuestión ya se mereció un Odio por su política interna, si os acordáis. No se puede hacer una búsqueda y captura a sus ciudadanos para ver a qué país han votado y meterles en la cárcel por ello, no señor. Así que por si alguien –como yo- se atreve a plantarles cara, van a darlo todo. Safura canta una canción que bien podría haber estado en un cedé de Beyonce y, de hecho, la puesta en escena se la han encargado a su coreógrafo. Ya parte como una de las favoritas, pero a mí no me convence. No hay más que ver el video.

La cantante no tiene voz, cuando llega el momento culminante de la canción, en lugar de subirse unos tonos, decide hacer una voz ronca (de camionera, en mi pueblo) para fingir que posee un gran don natural. Por si fuera poco, sus movimientos robóticos a lo Esteban en ¡Más Que Baile! ayudan a pensar que alguien le ha metido una escoba por el culo. Y además, a Safura la podemos ver con un vestido que está pidiendo a gritos que alguien le arranque la falda. Pero nunca sucede. Supongo que si los bailarines ya van sin camiseta, que ella vaya también en pantalones sería demasiado lascivo para un país con un 95% de musulmanes y cuyo gobierno finge una democracia que sus habitantes todavía no conocen. Estará en el TOP-7, vaticino, pero yo la elimino por principios. Muerte.

UCRANIA: Alyosha canta “Sweet people



Otro país que nos la ha intentado dar con queso. Ucrania ofreció a la UER la canción que veremos en la segunda semifinal (la del jueves) días más tarde de que acabara el plazo de entrega, lo que les ha supuesto una multa económica importante, 90.000 euros. Y es que el país que de normal suele llevar apuestas muy fuertes al certamen eligió una canción que incumplía una de las normas del festival: no era inédita. No importa. Ucrania volvió a emitir una final para que pudieran elegir otra. Yo no sé si fue por la consternación que supuso o qué, pero está claro que no han elegido una gran canción. Después de tres minutos, uno se queda igual. O peor. Entran unas ganas de ir al baño tremendas. A cortarte las venas. Siguiente.

ESTONIA: Malcolm Lincoln & Manpower 4 cantan “Siren



Manpower 4 bien podría ser el nuevo nombre de Sillig Bang d’ese. Pero no. Por lo visto es alguien que va a ir a Eurovisión. Nada criticable, nosotros llevamos al Chikilicuatre. La apuesta estoniana tiene absolutamente de todo: un poco de folklore, un poco de música mod, un cantante medio guapo y un coro que no sabe bailar. Si al resultado le sumas una canción que parece un himno de guerra de los que meten en los documentales de Franco de La 2 tienes ante ti la canción de Estonia 2010. Francamente, la canción me parece que pasará muy desapercibida. Y además actúa justo antes de varias de las favoritas. No creo que tenga mucho que hacer… Yo les meto otro cero.

BULGARIA: Miro canta “Angel si ti



No es que les tenga manía a las baladas, es que este año Eurovisión va a ser un poco pastelón. En lugar de música cañera y superficial tendremos música lenta y… y superficial. Y Bulgaria, sin utilizar el chiste fácil, suena a “b”ulgaridad. Vaya, pues lo utilicé. El pobre Miro no tiene voz. La canción pretende tener un poco de ritmo y estribillo, aunque no lo consigue. Y al pobre no lo han afeitado a ver si con el síndrome LOST la gente lo vota. No lo creo. Yo los veo abajo, muuuy abajo.

BOSNIA & HERZEGOVINA: Vukasin Brajic canta “Thunder & Lightning



Ahí va otra de esas canciones medio lentas medio rockeras que nos meten todos los años algunos países a ver si algún año gustan. A mí me gusta más el estilismo del cantante bosnio. Si os dais cuenta, va de Eminem en sus tiempos. Wo wo wo. Macu-Macu / Lore-Lore… Dios, lo que habrá que aguantar…

RUSIA: Peter Nalitch canta “Lost and forgotten



Aquí muere uno de mis países favoritos en Eurovisión... Sólo hacen falta ver los primeros veinte segundos para darse cuenta de que las nuevas juventudes del PP se han apoderado del cantante ruso y le están haciendo cantar una nueva versión del “Amo a Laura”. Para disimular sólo se les ha ocurrido disfrazar a sus cantantes de mejicanos hippies. Totalmente hortera, lo sé. Pero como ocurrirá con Ucrania, Rusia es uno de los países gordos gordotes de Eurovisión que no suelen quedar mal, justo al revés que España. Si fuera por mí, los eliminaba a los dos. Pero me temo que se clasificarán… Un gran momento para fumarse un cigarro, o llamar a la abuelita, o comer algo, o tener sexo. Después del matrimonio, por supuesto.

SUIZA: Michael von der Heide canta “Il pleut de l’or



Nuestros vecinos suizos siempre intentan ir de modernos con eso de que siempre son neutrales en las guerras. En esta ocasión han desfasado absolutamente. Si a los rusos los han invadido los del PP, a los suizos los han invadido el equipo entero de Star Treck. ¿Qué clase de orejas de duendecillo malvado tiene el señor von der Heide? Supongo que el resto de festival será él quien esté debajo del escenario haciendo aire a las típicas cantantes con capas y/o minifaldas al vuelo. Qué mal. Qué mal. Ni siquiera la evidente homosexualidad del cantante me empatiza. Suiza, cero points.

ESLOVENIA: Ansambel Zlindra & Kalamari cantan “Narodnozabavni Rock



Sí, lo sé. Ya sólo el título asusta. Estoy seguro de que, como yo, sólo habéis entendido la primera y última palabra del país, cantante y título. La actuación eslovena me recuerda a… a… a… No, lo siento. Nunca he visto nada igual. Y espero no verlo nunca. Absolutamente terrible. Y lo peor es que en los últimos segundos de la canción ya te salen solos los “aiboooo” que cantan y hasta te suben el ánimo… Qué desastre.

SUECIA: Anna Bergendahl canta “This is my life



Otro de mis países favoritos de Eurovisión que cae en picado. Francamente, del Melodiefestivalen sueco –el mega concurso en el que eligen al representante eurovisivo- podrían haber sacado algo mejor que a la pobre Anna. Es más, a mí era la que menos me gustaba de los finalistas. Pero bueno, no van a vivir los suecos toda la vida de Carolas y Malenas gritonas. La rubita de este año tiene una canción pegadiza y muy bonita y actuará en la segunda semifinal rodeada de países que yo ya he clasificado como peores que ella. Así que todavía parecerá mejor de lo que es. Lo cierto es que yo la dejaba en el limbo de canciones que no me disgustan si no las escucho más de tres veces en mi vida. Pasable, no sé…

Sin más, os dejo hasta el jueves, donde repasaremos del 30º al 21º según mis notas… El nivel aumenta pero, ¿mis críticas? No serán más suaves, os lo garantizo. ¡Ya estoy aquí de nuevo! Gracias por echarme de menos.

Roberto S. Caudet