miércoles, 24 de noviembre de 2010

Una de silla eléctrica


La presidenta de la Asociación Sandra Palo para la Defensa de las Libertades, doña María del Mar Bermúdez, ofreció una entrevista muy sincera el pasado 23 de noviembre al diario ABC. En ella, y sin pelos en la lengua, la madre de la niña brutal y cruelmente asesinada habló de la política y la Justicia en España. La entrevista fue realizada a propósito de las firmas que recogieron los padres de Marta del Castillo y que fueron entregadas hace unos días al Congreso de los Diputados. Un total de 1.600.000 firmas. Más de millón y medio. En teoría, las suficientes por ley para que se abra un debate entre partidos.

La madre de Sandra Palo comenta también el propio caso de su hija y cómo “El Rafita”, que participó en la violación, en el momento en que fue quemada viva y atropellada en repetidas ocasiones, ha salido a la calle “con un expediente limpio de asesinato”. En efecto, él confesó que había formado parte del grupo de asesinos de Sandra Palo (que, por cierto, tenía discapacidad intelectual) y, de hecho, fue él quien la atropelló siete veces. No llegó a matarla. La causa de la muerte fue las quemaduras que le ocasionaron el grupo entero de chicos (de entre 14 y 19 años) después de haberla rociado con gasolina. Uno de ellos estaba en busca y captura. Todos tenían antecedentes delictivos. “El Rafita” fue detenido hasta en tres ocasiones por robo, después de que saliera de su “libertad vigilada”.

Esta mujer, doña María del Mar Bermúdez, recogió ya hace años más de un millón de firmas para endurecer las penas de los delitos cometidos por menores. El argumento que da no es diferente al que pienso yo y, por tanto, lo hago mío: Si tienen capacidad intelectual suficiente para tener relaciones sexuales con 13 años y abortar por propia decisión con 16, también son conscientes cuando asesinan, violan y maltratan. Sin embargo, la Ley del Menor no ha cambiado de manera significativa tras las firmas de la Asociación Sandra Palo. Y, seguramente, tampoco lo hará con las de los padres de Marta del Castillo. Mariano Rajoy, el presidente del Partido Popular, ha prometido públicamente que intentará implantar la “Ley de la Prisión Perpetua Revisable”. O lo que es lo mismo, una mentira absoluta, dado que para implantar una pseudo cadena perpetua haría falta una reforma de la Constitución en la que el PP no se va a meter por muchas madres del Castillo que se precien.

Y aquí viene lo que no me gusta. No voy a meterme en por qué Rajoy promete leyes que, a todas luces, no va a crear nunca, ya que es vox populi que todos los políticos prometen más de lo que dan. Cualquiera que haya dado un mínimo de Historia y la retenga en su cabeza, sabrá que nuestro país, igual que el resto, ha ido evolucionando a lo largo de los años y, también ha creado y borrado leyes conforme se requerían. Del mismo modo que se pueden implantar leyes para que no se fume en espacios cerrados de más de 100 metros, y después de ver que es poco, se amplía la prohibición a no fumar en espacios cerrados, cualesquiera que sean; veo lógico que se pueda desarrollar una ley que, en vista de la nula reincidencia de según qué presos, se endurezca conforme al paso del tiempo.

En España, una niña de 16 años puede abortar sin permiso de sus padres. Pero no puede adquirir porno. En Internet, en cambio, bastará con que diga “sí, nací en 1970” para que guarrillas.com le ofrezca todos los videos ordenados por tamaño de pechotes, razas y color de pelo vaginal. Esta misma niña tendrá una pena mayor (pena de castigo penal, no de tristeza) si se descarga un disco que si lo roba en Carrefour. Incluso si roba la discografía entera de La Oreja de Van Gogh, Mecano y Los Beatles. Porque en España se considera una falta. Una falta muy hortera, vistos los gustos de la niña de 16 años… Lo que no sé es qué ocurre si lo roba todo en Media Markt. Igual en el siguiente anuncio la promocionan a ella diciendo: “Ella sí es tonta. Y además está en un centro de menores”.

Si esta misma niña fuera a clase con “objetos o instrumentos que pueden poner en peligro su integridad física o, incluso, su vida”; y se liara con estos objetos a darle golpes a todos sus profesores… Tan sólo iría a la cárcel de tres meses a un año. Y suponiendo que ya fuera mayor de edad. Sino, ni eso. Dos años después, esta niñita -joder, qué vida se pega- decide casarse con un inmigrante por 6.000 euros. Fiscalía los pilla. A él lo repatriarían a su país y ella, en cambio, sólo tendría que devolver el dinero. Ni siquiera pasaría a juicio… Y todos estos delitos y faltas seguirían siendo más punibles que la descarga del CD.

Luego nos sorprendemos cuando un jurado popular absuelve a auténticos artistas como Jacobo Piñeiro, el chico que asesinó a dos homosexuales en casa de éstos, luego les robó, luego los ató a dos sillas, luego dejó la casa para que se prendiera fuego… y alegó en el juicio que lo hizo por “miedo a ser violado. ¿Cómo no iban a absolverlo? ¡¡Él no había se había descargado un maldito CD!! ¡¡Ni siquiera sabía que E-Mule existiese!! En el fondo tendrían que haberlo nombrado vicepresidente de Intereconomía. Allí iba a estar en su salsa. Ese lugar donde los colaboradores pueden llamar “tipa, zorra, guarra, puerca, repugnante, que fabrica degenerados” a la Consellera de Sanitat de Catalunya sin que ningún juez tome medidas en el asunto.

Como decía, las leyes en España son magníficas y van de maravilla. Porque, obviamente, es más divertido todavía lo bien que funciona en España el sistema judicial. La niña ésta de la que os hablaba –la niña de Rajoy, llamémosla- después de cometer el delito de hurto, el de descarga, el de la boda con el inmigrante y el de agredir a sus profesores con una katanaaaa…. Después de todo eso, al final, la acaban metiendo en la cárcel. Durante dos días y medio. Al tercero sale por buena conducta: es la única de las presas de su pabellón que no se ha cortado el pelo a lo Bebe ni ha ganado a María Jiménez en competición a beber vodka a morro. Porque, decidme: ¿qué es una buena conducta en la cárcel? ¿En una celda de tres por dos? Vamos, hombre…

Y así ocurre que esta niña sale de la cárcel a los dos días y medio y decide ser transexual. Se opera y le colocan un pene. Uno bien grande y gordo, a lo Nacho Vidal. El nuevo niño, ya adulto, decide pasear su pene por todos los colegios del país. Y en algunos cuantos hasta obliga a niños de verdad a tocarle su nuevo miembro. Lo vuelven a coger in fraganti. Y vuelve a tardar dos días en salir a la cárcel. En esta ocasión, la buena conducta consistió en fumar Ducados Rubio en lugar de Marlboro, que es más barato y el Estado ahorra un poco más… Una vez fuera de la cárcel, ya por vez segunda, los medios de comunicación lo han puesto a caldo, le han dado una indemnización de 200.000 euros por vulnerar su derecho a la intimidad y su presunción de inocencia y con todo ese dinero, se pasa el día pagando a nuevos niños de otra ciudad para que se callen y le toquen la pililita. Actos que dentro de unos años escribirá en un libro, siempre y cuando lo contraten en Telemadrid.

En resumen, ¿alguien cree que esta niña-niño de Rajoy se ha rehabilitado? ¿Lo ha hecho El Rafita? ¿Están arrepentidos el Cuco y los demás asesinos confesos de Marta del Castillo? Claro que no. Ni lo estarán. Pero en España no hay nadie que les vaya a hacer pagar por ello más que un par de años. O quizá tres. Pediría para ellos la Cadena Perpetua. Sin revisable. A lo sumo que les revisen cada día si se merecen seguir comiendo. Pero no, no voy a ponerme a favor de la madre de Sandra Palo, que tanto me gusta. Como sabéis, para mí la cadena perpetua no es más que un derroche. Un malgasto de dineros públicos en darles de comer, en ofrecerles distracción a un montón de cánceres para la sociedad que saben que no van a salir nunca de esas cuatro paredes. ¿Para qué mantenerlos, pues? Que los maten. A todos.

Violadores, pederastas, asesinos en serie, asesinos enajenados, maltratadores… A todos ellos muerte ipso facta en cuanto se demuestre que son culpables de los delitos. Me diréis que es inhumano y cruel. Más inhumanos han sido ellos que se han creído los portadores del derecho a decidir cuándo deberían morir sus víctimas. Y más cruel es tenerlos 50 años en una celda de la que no van a poder salir nunca. Pues no. Muerte. Una de silla eléctrica para todos. Sin piedad. Ellos tampoco la tuvieron.

Sin más, nos vemos el viernes con GH 12. Hasta entonces:

¿Quién vive en la orilla debajo del mar?
¡Un trirreme!
¡FELICIDADES, LAU!
¡FELIZ DÍA DEL ODIO A TODOS!

Roberto S. Caudet


16 comentarios:

  1. ¡Dos trirremes! ¡Muchísimas gracias, Roob! ¡Me siento especial, salgo en tu blooooooog! :D

    ResponderEliminar
  2. No, muerte no, porque aun creo y sigo pensando, que el hombre no tiene derecho a decidir sobre la vida o la muerte de otro. Pero eso si, la cárcel, pero no las que tenemos en España, no, yo les ponía hacer trabajos forzados, a coser pantalones toda su puta vida, a que fueran consciente que lo unico que van hacer durante 8 horas al día es coser botones y más botones uno detrás de otro.

    No hay derecho lo que pasa en España, me resulta incomprensible e indignante, y sobre todo me da cierto miedo la "irresponsabilidad" que se está entragando a los más jóvenes cuando sus actos no tienen ningún tipo de pena segun la edad en la que comentan el delito.

    Resulta ciertamente bochornoso lo que pasa y demuestra la sociedad en la que vivimos.

    Un beso cielo

    ResponderEliminar
  3. Siéntete especial, Lau!! :) jajaja

    ÁLEX: El hecho de que estuvieran cosiendo pantalones y poniendo botones sólo perjudicaría a las señoras y señores que hacen ese trabajo tan ricamente. Además, ¿me quieres decir que entonces habría pantalones del Gobierno?, ¿o que empresas privadas se beneficien de los presos? No me gusta la idea, lo siento...

    ResponderEliminar
  4. a ver, la silla eléctrica o cualquier sucedáneo de la pena de muerte es cruel e inhumano, aunque exista en Estados Unidos.
    La cadena perpétua es contradictoria contra los principios de reinserción social de los presos, y es algo que tampoco debería existir. Está claro que leyes como la del manor están -ampliamente- desfasadas, y que se tienen que cambiar a fondo, no se puede permitir que un menor salga del centro y sea un peligro social, a los 18 podrían ir a la cárcel. Si no, el día antes de hacer los 18 violo a 15 mujeres, atraco un banco y, si me da tiempo, me cargo al profesor de historia que me cae mal; y como soy menor, ah, no voy a la cárcel. Es absurdo.

    La buena conducta no sé que es, pero yo la entiendo como voluntad para reinsertarse en la sociedad, estudiar en la cárcel (algunos sacarse el graduado, que ni lo tienen; hacer algun curso de FP o programas sociales)... yo creo que eso serviría en muchos casos. Aunque a lo mejor tengo demasiada fe en la humanidad

    Soy Pau

    ResponderEliminar
  5. Pau, comienzo diciéndote que me da exactamente igual que la pena de muerte exista o no en Estados Unidos. Imagino que lo has puesto para defender tu teoría de que es inhumana, pero, por si te cabe la duda, a mí me resulta indiferente. Aunque los aplaudo por tenerla.

    El resto de tus argumentos... evidentemente, son muy contrarios a los míos y eso ya es muy debatible. Quiero decir, podríamos estar horas hablando de si se reinsertan o no y si lo hacen por haber pasado por la cárcel y nunca llegar a un puerto común. Personalmente, no creo en casi ninguna reinserción social. Sí en la de los robos, en la de los traficantes, etc. Pero no en la de asesinos, violadores y maltratadores como he puesto.

    En esos tres casos que he especificado no me creo que pueda existir una reinserción. Y aunque exista, me parece una atrocidad tan grande que la encuentro imperdonable. Soy así de bruto, y tengo tan poca fe en la humanidad como tu tanta =P. Por suerte para ellos, existen más personas como tú que como yo =D

    Gracias por comentar!

    ResponderEliminar
  6. LOL. ¿Seguro? ¡Qué raro eres.....!

    ResponderEliminar
  7. Roob, gracias por el seguimiento de nuestro blog. He leído varias de tus entradas y no está nada nada mal. Coincido plenamente contigo en la reflexión y crítica que realizas sobre lo confuso y frustante que puede ser que un adolescente pueda abortar con 16, estar mentalmente capacitado para mantener relaciones sexuales con 13 y sin embargo a la hora de las penas no es considerado como adulto, o el no votar hasta los 18 y permitir por ejemplo, la compra de alcohol... No tiene nada de sentido... aunque algunas comparaciones son complicadas, es necesario que se vuelva a reflexionar sobre este tema...

    ResponderEliminar
  8. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  9. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  10. (Samuel, de la cara b)


    Roob, gracias por el seguimiento de nuestro blog. He leído varias de tus entradas y no está nada nada mal. Coincido plenamente contigo en la reflexión y crítica que realizas sobre lo confuso y frustante que puede ser que un adolescente pueda abortar con 16, estar mentalmente capacitado para mantener relaciones sexuales con 13 y sin embargo a la hora de las penas no es considerado como adulto, o el no votar hasta los 18 y permitir por ejemplo, la compra de alcohol... No tiene nada de sentido... aunque algunas comparaciones son complicadas, es necesario que se vuelva a reflexionar sobre este tema...

    ResponderEliminar
  11. Sorry por tantos mensajes fallidos¡¡ error de conexión¡¡¡

    ResponderEliminar
  12. ¡Quieto, quieto! jajajajajaja Agradezco tus... ¿4? mensajes :) peeeeero -igual acierto- no te preocupes si no ves publicados los mensajes en cuanto los envías. Se debe a que, tras algunas amenazas e insultos que recibí por una de mis entradas, decidí revisar los mensajes antes de que aparezcan publicados.

    Vaaaale, acabo de leer que era un error de conexión. ¡Pues nada! jajajajaja

    Por las comparaciones... si te pasas de aquí en adelante, o si lees entradas antiguas, te darás cuenta de que el humor negro, la ironía y lo ácido son aquí cosas habituales.

    Como dices, es necesario que se vuelva a reflexionar sobre este tema. Entiendo que no se vaya a implantar una pena de muerte, ni tampoco una cadena perpetua, pero que se endurezcan algunas de las penas que hay y que se revise lo que es un delito y una falta otra vez... Casos como el de El Rafita y Jacobo Piñeiro son el hazmereír de la justicia.

    ResponderEliminar
  13. jaja okkkk ya se qué hacer a partir de ahora... conmigo no tendrás problemas de validación, pero no me censures ehhh¡¡

    Me hago seguidor de tu blog ya que tiene buena pinta

    Un saludo

    ResponderEliminar
  14. Ah, ¿pero que iba en serio? A mí no me pone ^^

    ResponderEliminar